{"id":77882,"date":"2024-05-20T22:41:32","date_gmt":"2024-05-20T22:41:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac3804-2023-2022-00025-01\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:32","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:32","slug":"ac3804-2023-2022-00025-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/ac3804-2023-2022-00025-01\/","title":{"rendered":"AC 3804 2023"},"content":{"rendered":"<p>AC3804-2023 (2022-00025-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC3804-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 17380-31-84-001-2022-00025-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., catorce (14) de diciembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve sobre la admisibilidad del recurso de casaci\u00f3n &nbsp;interpuesto por la parte demandante frente &nbsp;a la sentencia de 10 de octubre de 2023, dictada por la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales, en &nbsp;el proceso verbal de declaraci\u00f3n de existencia de uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho que promovi\u00f3 Mar\u00eda Consuelo C\u00e1rdenas &nbsp;Herrera contra los herederos de Carlos Eduardo Melgarejo Moreno. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. En su escrito inicial, la convocante pidi\u00f3 declarar que entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ella y el se\u00f1or Melgarejo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Moreno existi\u00f3 una uni\u00f3n marital de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hecho, que se extendi\u00f3 entre el 19 de marzo de 1978 y el 5 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marzo de 2016; igualmente, reclam\u00f3 que se declarara disuelta, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y posteriormente se liquidara, la sociedad patrimonial que surgi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre los compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Mediante sentencia de 30 de marzo del a\u00f1o en curso, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Juzgado Primero Promiscuo de Familia de La Dorada acogi\u00f3 en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su integridad el petitum. Inconforme, uno de los herederos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;interpuso el recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. El tribunal confirm\u00f3 la declaratoria de existencia de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho, pero revoc\u00f3 lo atinente a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sociedad patrimonial, por considerar que hab\u00eda operado la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prescripci\u00f3n de ese reclamo. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Prematura &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;naturaleza extraordinaria del recurso de casaci\u00f3n exige el &nbsp;cumplimiento de estrictos requisitos formales, que deben ser &nbsp;corroborados por el magistrado sustanciador de segunda instancia, &nbsp;seg\u00fan lo dispone el art\u00edculo 340 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. A ese funcionario, pues, le corresponde &nbsp;establecer la oportunidad de la interposici\u00f3n del remedio, la &nbsp;naturaleza del asunto, el inter\u00e9s \u2013jur\u00eddico y &nbsp;econ\u00f3mico, de ser el caso\u2013 del impugnante, y los efectos &nbsp;de la providencia cuestionada, entre otras variables. &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;vez arriba el expediente a esta Corporaci\u00f3n, resulta &nbsp;pertinente verificar que dicho examen preliminar se haya ejecutado &nbsp;cabalmente, siendo del caso regresar la actuaci\u00f3n al tribunal &nbsp;cuando se advierta que alguno de los presupuestos de concesi\u00f3n &nbsp;del recurso de casaci\u00f3n no fue analizado con el rigor del &nbsp;caso. A modo de ejemplo, tal proceder se impone \u00abcuando &nbsp;presupuestos como la cuant\u00eda &nbsp;del inter\u00e9s \u2013en el evento que corresponda establecerla\u2013 &nbsp;no se ha examinado o lo han sido sobre supuestos equivocados\u00bb &nbsp;(CSJ AC1656-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;art\u00edculo 342 [del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso] &nbsp;previene acerca de que la cuant\u00eda del inter\u00e9s para &nbsp;acudir en casaci\u00f3n \u201cfijada\u201d por el Tribunal no &nbsp;puede ser materia de \u201cexamen o modificaci\u00f3n\u201d por &nbsp;esta Corporaci\u00f3n; restricci\u00f3n que viene a ser an\u00e1loga &nbsp;a la que exist\u00eda en vigencia del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil, que en su canon 372 indicaba que \u201cno podr\u00e1 &nbsp;declararse inadmisible el recurso por raz\u00f3n de la cuant\u00eda\u201d. &nbsp;Sin embargo, la jurisprudencia de la Sala, incluidos casos en los que &nbsp;la casaci\u00f3n se plante\u00f3 en vigencia del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso (AC4355-2016 y AC-3077-2016), ha entendido que &nbsp;esa barrera se erige como efectiva, si \u201cla tem\u00e1tica &nbsp;arriba a esta Corporaci\u00f3n legalmente definida\u201d, &nbsp;pues, no tendr\u00eda ning\u00fan sentido guardar silencio o &nbsp;avalar una ponderaci\u00f3n o mensura hecha \u201csobre bases &nbsp;irreales, lo cual, por s\u00ed, implicar\u00eda una decisi\u00f3n &nbsp;aparente o no definida\u201d &nbsp;(CSJ AC de 11 de agosto de 2016, rad. 2007-00247-01)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC5735-2016). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Inter\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para recurrir en casaci\u00f3n cuando se debaten aspectos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;econ\u00f3micos de la uni\u00f3n marital de hecho (no su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;existencia). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;declaraci\u00f3n de existencia de una uni\u00f3n marital de hecho &nbsp;es, primordialmente, una discusi\u00f3n relacionada con el estado &nbsp;civil de las personas. Por ende, cuando en un juicio las partes &nbsp;controvierten esa situaci\u00f3n, es decir, la presencia del &nbsp;aludido v\u00ednculo, la procedencia del recurso de casaci\u00f3n &nbsp;queda incluida en uno de los supuestos que exoneran al impugnante &nbsp;extraordinario de acreditar la cuant\u00eda de su inter\u00e9s &nbsp;(art\u00edculo 338, C\u00f3digo General del Proceso). &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;puede suceder, como en efecto sucedi\u00f3 en este caso, que no se &nbsp;dispute en lo absoluto la existencia de esa comunidad de vida &nbsp;permanente y singular (en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 1 &nbsp;de la Ley 54 de 1990), pero s\u00ed los hitos inicial y final de &nbsp;esa relaci\u00f3n, o la vigencia de las acciones para obtener la &nbsp;disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n de la sociedad patrimonial &nbsp;entre compa\u00f1eros permanentes. En esos casos, la discusi\u00f3n &nbsp;ya no gravitar\u00e1 sobre el estado civil, sino que pasar\u00e1 &nbsp;a referirse a sus secuelas econ\u00f3micas, exclusivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;en lo que interesa al estado civil de las personas, es intrascendente &nbsp;que se declare que una uni\u00f3n marital de hecho se extendi\u00f3 &nbsp;por un lapso m\u00ednimo, o por otro mayor. Tambi\u00e9n lo es su &nbsp;impacto en el patrimonio de los excompa\u00f1eros. Esas cuestiones, &nbsp;en cambio, resultan tener naturaleza eminentemente econ\u00f3mica, &nbsp;y por lo mismo, quedan sujetas a las reglas generales en materia de &nbsp;inter\u00e9s que prev\u00e9 el ordenamiento procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo tiene decantado la Sala, al reconocer que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;para &nbsp;establecer la procedencia del \u201crecurso de casaci\u00f3n\u201d, &nbsp;no era viable su examen bajo los par\u00e1metros de si el proceso &nbsp;versaba \u201csobre estado civil\u201d, sino en el \u00e1mbito de &nbsp;la decisi\u00f3n desfavorable a la recurrente, que como se indicara &nbsp;recay\u00f3 sobre un aspecto \u201cecon\u00f3mico\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ante &nbsp;esa circunstancia, se impon\u00eda verificar el \u201cinter\u00e9s &nbsp;para recurrir\u201d, a cuyo monto alude la parte inicial del &nbsp;art\u00edculo 366 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y, &nbsp;proceder en la forma se\u00f1alada en el precepto 370 \u00eddem, &nbsp;seg\u00fan el cual, en el evento de ser \u201c(\u2026) necesario &nbsp;tener en cuenta el valor del inter\u00e9s para recurrir y \u00e9ste &nbsp;no aparezca determinado, antes de resolver sobre el la procedencia &nbsp;del recurso el tribunal dispondr\u00e1 que aqu\u00e9l se &nbsp;justiprecie por un perito, dentro del t\u00e9rmino que le se\u00f1ale &nbsp;y a costa del recurrente (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;ha sido el criterio de esta Corporaci\u00f3n y en tal sentido, en &nbsp;prove\u00eddo de 10 de noviembre de 2010, exp. 2008-00078, &nbsp;en el que se examin\u00f3 situaci\u00f3n similar a la que tiene &nbsp;ocurrencia en este caso, se dijo que \u201c(\u2026) el presente &nbsp;asunto no &nbsp;lo rige el aspecto personal relacionado con el estado civil de las &nbsp;partes, sino el patrimonial, &nbsp;relativo a la prosperidad de la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n &nbsp;para obtener la disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n de la sociedad &nbsp;patrimonial que formaron los compa\u00f1eros permanentes, raz\u00f3n &nbsp;por la que era indispensable que estuviera establecido el inter\u00e9s &nbsp;econ\u00f3mico de la recurrente al momento de decidir sobre la &nbsp;concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n &nbsp; (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, se acota que en t\u00e9rminos dinerarios el monto de la &nbsp;afectaci\u00f3n \u201cdepende &nbsp;del &nbsp;valor econ\u00f3mico de la relaci\u00f3n sustancial definida en &nbsp;la sentencia, esto es, del &nbsp;agravio, la lesi\u00f3n o el perjuicio patrimonial que con las &nbsp;resoluciones adoptadas en el fallo sufre el recurrente, &nbsp;s\u00f3lo la cuant\u00eda de la cuesti\u00f3n de m\u00e9rito &nbsp;en su realidad econ\u00f3mica en el d\u00eda de la sentencia, es &nbsp;lo que realmente cuenta para determinar el monto del comentado &nbsp;inter\u00e9s\u201d (auto de 15 de mayo de 1991); todo, en el &nbsp;entendido de que el menoscabo patrimonial en cuesti\u00f3n, \u201cfluye &nbsp;de lo que desde un punto de vista material o pecuniario pierde el &nbsp;impugnante por haberse dictado el fallo recurrido y en el preciso &nbsp;momento en que \u00e9ste se dicta\u201d (providencia de 5 de &nbsp;febrero de 2004, exp. 4801)\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 3 oct. 2012, rad. 2010-00451-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Similarmente, &nbsp;en CSJ AC004-2019 se afirm\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDe &nbsp;conformidad con la Ley 54 de 1990 surgieron a la luz del derecho las &nbsp;uniones maritales de hecho que &nbsp;son &nbsp;constitutivas de un estado civil para sus integrantes como compa\u00f1eros &nbsp;permanentes, seg\u00fan se reconoci\u00f3 desde CSJ AC 18 jun. &nbsp;2008, rad. 2004-00205-01. Sin &nbsp;embargo, en la misma compilaci\u00f3n se prev\u00e9 que dicha &nbsp;relaci\u00f3n familiar puede ir acompa\u00f1ada o no de un lazo &nbsp;societario, seg\u00fan el cumplimiento de algunos supuestos, cuya &nbsp;determinaci\u00f3n puede adelantarse a la par. &nbsp;<\/p>\n<p>Quiere &nbsp;decir lo anterior, que cuando se busca simult\u00e1neamente la &nbsp;declaratoria de existencia de \u201cuni\u00f3n marital de hecho\u201d &nbsp;y la de \u201csociedad patrimonial\u201d, las determinaciones del &nbsp;fallo en cada campo tienen &nbsp;una incidencia particular para los fines del recurso de casaci\u00f3n, &nbsp;ya que si &nbsp;queda completamente superada cualquier discusi\u00f3n sobre la &nbsp;conformaci\u00f3n de la primera en la forma perseguida, &nbsp;entonces la discusi\u00f3n trasciende &nbsp;de la esfera del \u201cestado civil\u201d para quedar encasillada &nbsp;en un componente netamente patrimonial, &nbsp;el cual debe ser cuantificado en aras de establecer el detrimento &nbsp;econ\u00f3mico que le ocasiona el fallo cuestionado al opugnador y &nbsp;si se excede el tope de rigor que habilita dicho medio de &nbsp;contradicci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;recientemente, se recalc\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;puede &nbsp;suceder que no obstante en el proceso haber girado la controversia &nbsp;sobre la uni\u00f3n marital de hecho y la sociedad patrimonial, el &nbsp;debate sobre la primera haya quedado clausurado en las instancias, &nbsp;pues como en este caso, el fallo de primer grado solo result\u00f3 &nbsp;apelado por la parte demandante en lo relativo a la excepci\u00f3n &nbsp;de prescripci\u00f3n, enervante de los efectos patrimoniales de la &nbsp;sociedad patrimonial. Nada esgrimieron o confrontaron los extremos &nbsp;procesales sobre la uni\u00f3n marital de hecho declarada por el &nbsp;juzgador de conocimiento. Es por eso que resuelta la apelaci\u00f3n &nbsp;por el Tribunal, donde se analiz\u00f3 exclusivamente lo atinente a &nbsp;la sociedad patrimonial que al final, la parte vencida, demandada, &nbsp;cuenta ciertamente con inter\u00e9s para impugnar en casaci\u00f3n, &nbsp;pero circunscribi\u00e9ndose el mismo al tema \u201cpatrimonial\u201d &nbsp;o \u201cecon\u00f3mico\u201d, propio de la sociedad que se dice &nbsp;conformada por los compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, en una decisi\u00f3n dictada en vigor del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, que conserva vigencia en relaci\u00f3n con &nbsp;el C\u00f3digo General del Proceso, pues, uno y otro incluyen entre &nbsp;las providencias pasibles de casaci\u00f3n las que versan sobre el &nbsp;estado civil, as\u00ed como las declarativas de contenido &nbsp;econ\u00f3mico, la Corte dijo: \u201cAnalizado el proceder del &nbsp;Tribunal se advierte que, al conceder el recurso en esos t\u00e9rminos, &nbsp;no observ\u00f3 la naturaleza del debate que se someti\u00f3 a su &nbsp;conocimiento; esto es, pas\u00f3 por alto que en el sub examine no &nbsp;se est\u00e1 discutiendo la existencia de la uni\u00f3n marital &nbsp;de hecho entre convocante y convocada, aspecto del litigio que devino &nbsp;pac\u00edfico en el instante mismo en que el juez de primer grado &nbsp;declar\u00f3 su conformaci\u00f3n y la demandada no se mostr\u00f3 &nbsp;inconforme, sino lo concerniente a la sociedad patrimonial, frente a &nbsp;lo cual, se impone determinar cu\u00e1l es el verdadero perjuicio &nbsp;que la sentencia de segunda instancia le inflige al recurrente en &nbsp;casaci\u00f3n. (\u2026) Luego, al no haberse determinado el &nbsp;inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n, en los t\u00e9rminos &nbsp;de los art\u00edculos 366 y 370 del C\u00f3digo de Procedimiento &nbsp;Civil, es decir, el verdadero agravio irrogado con la sentencia de &nbsp;segunda instancia, que corresponde en realidad al valor actual de la &nbsp;decisi\u00f3n desfavorable al recurrente, en este caso, todas &nbsp;aquellas decisiones del a quo que fueron revocadas por el ad quem y &nbsp;no aquellas que confirm\u00f3, la decisi\u00f3n acerca de la &nbsp;admisibilidad del recurso de casaci\u00f3n en referencia resulta &nbsp;prematura\u201d (CSJ AC, 3 oct. 2011, Rad. 2010-00279-01). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;providencias posteriores, la Corte ha mantenido el mismo criterio a &nbsp;la hora de establecer si deb\u00eda o no cuantificarse el inter\u00e9s &nbsp;econ\u00f3mico para acudir en casaci\u00f3n. As\u00ed, por &nbsp;ejemplo, en auto AC525-2018 se dijo que \u201cTra\u00eddos &nbsp;los anteriores planteamientos al presente debate, se observa que en &nbsp;la providencia confutada a pesar de &nbsp;modificarse lo relacionado con la duraci\u00f3n de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho, fue para dejarla dentro del marco temporal &nbsp;expresamente indicado por el accionante en el libelo y eso result\u00f3 &nbsp;pac\u00edfico para la contradictora al no impugnarla, siendo que &nbsp;para sus fines resultaba adversa. Por &nbsp;lo tanto, los reparos del censor quedan circunscritos a la &nbsp;declaratoria de prescripci\u00f3n frente a la existencia de &nbsp;sociedad patrimonial entre compa\u00f1eros permanentes, planteada &nbsp;como aspiraci\u00f3n consecuencial de darse por sentado el v\u00ednculo &nbsp;que result\u00f3 propicio, lo que &nbsp;indiscutiblemente tiene un cariz econ\u00f3mico y obligaba &nbsp;justipreciar el detrimento ocasionado con la providencia del &nbsp;Tribunal\u201d\u00bb &nbsp;(CSJ AC640\u20132019). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;pertinente anotar que, en el fallo impugnado, se refrend\u00f3 la &nbsp;declaratoria de existencia de la uni\u00f3n marital de hecho que se &nbsp;desarroll\u00f3 entre la convocante y el difunto Carlos Eduardo &nbsp;Melgarejo Moreno; sin embargo, se consider\u00f3 prescrita la &nbsp;acci\u00f3n interpuesta para obtener la disoluci\u00f3n y &nbsp;liquidaci\u00f3n de la sociedad patrimonial entre los referidos &nbsp;compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, al conceder el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por la &nbsp;actora, el tribunal consider\u00f3 que el debate planteado en sede &nbsp;extraordinaria tendr\u00eda que ver con el estado civil de las &nbsp;personas, raz\u00f3n por la cual acudi\u00f3 a la pauta &nbsp;consignada en el aparte final del primer inciso del art\u00edculo &nbsp;338 del C\u00f3digo General del Proceso, a cuyo tenor \u00ab[s]e &nbsp;excluye la cuant\u00eda del inter\u00e9s para recurrir cuando se &nbsp;trate de sentencias (&#8230;) que &nbsp;versen sobre el estado civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, resulta evidente que la inconformidad de la recurrente no &nbsp;podr\u00eda radicar sobre la declaratoria de existencia del v\u00ednculo &nbsp;more uxorio, pues esa resoluci\u00f3n coincide con su &nbsp;solicitud inicial. En realidad, lo que disputa la se\u00f1ora &nbsp;C\u00e1rdenas Herrera es, solamente, la desestimaci\u00f3n de sus &nbsp;reclamos econ\u00f3micos, derivados de la operancia de la &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva que reconoci\u00f3 la colegiatura ad &nbsp;quem. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, si el litigio se restringe a determinar la vigencia de &nbsp;esas acciones econ\u00f3micas, y no la existencia misma del lazo &nbsp;familiar, se infiere que el agravio que el fallo del tribunal caus\u00f3 &nbsp;a la recurrente no tiene relaci\u00f3n con la determinaci\u00f3n &nbsp;de su estado civil, sino con las implicaciones patrimoniales de la &nbsp;declaraci\u00f3n judicial de prescripci\u00f3n de las acciones &nbsp;para obtener la disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n de la sociedad &nbsp;patrimonial entre compa\u00f1eros permanentes, aspecto que es &nbsp;esencialmente econ\u00f3mico. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, era menester cuantificar ese detrimento, a partir de un &nbsp;esfuerzo argumentativo de la parte recurrente, y una indagaci\u00f3n &nbsp;de la magistratura ad quem, orientados a cuantificar el valor &nbsp;de los bienes que pertenecen al difunto y que, en caso de prosperar &nbsp;la impugnaci\u00f3n extraordinaria, pasar\u00edan a integrar el &nbsp;patrimonio de la actora, tras liquidar el acervo com\u00fan de la &nbsp;referida sociedad patrimonial entre compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;labor\u00edo puede desarrollarse a partir de los elementos obrantes &nbsp;en el plenario, o con apoyo de un dictamen pericial, conforme lo &nbsp;autoriza el art\u00edculo 339 del estatuto adjetivo; pero en uno u &nbsp;otro caso, es necesario acometer un escrutinio prolijo, arm\u00f3nico &nbsp;con la plenitud de la disputa, y que permita delimitar, en su justa &nbsp;medida, los derechos en discusi\u00f3n y el verdadero impacto de la &nbsp;resoluci\u00f3n desfavorable a la impugnante, materia sobre la cual &nbsp;el tribunal cuenta con un prudente y razonable arbitrio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;habilitaci\u00f3n de la impugnaci\u00f3n extraordinaria devino &nbsp;prematura, lo que impone devolver la &nbsp;actuaci\u00f3n a la magistratura de origen, para que, de &nbsp;conformidad con los lineamientos resaltados, determine el valor &nbsp;actual de la resoluci\u00f3n desfavorable a la recurrente, y &nbsp;establezca si se satisface, o no, el inter\u00e9s para recurrir en &nbsp;casaci\u00f3n, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 338 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso (a cuyo tenor: \u00abCuando &nbsp;las pretensiones sean &nbsp;esencialmente econ\u00f3micas, &nbsp;el recurso procede cuando el valor actual de la resoluci\u00f3n &nbsp;desfavorable al recurrente sea &nbsp;superior a un mil salarios m\u00ednimos legales mensuales &nbsp;vigentes\u00bb). &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, el suscrito Magistrado de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>DECLARAR &nbsp;PREMATURA la &nbsp;concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n de la referencia. &nbsp;Devu\u00e9lvase el expediente a la corporaci\u00f3n de origen &nbsp;para que defina de nuevo lo atinente a la concesi\u00f3n del &nbsp;remedio extraordinario, observando las pautas formales que prescribe &nbsp;la ley procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3804-2023 (2022-00025-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC3804-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 17380-31-84-001-2022-00025-01 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., catorce (14) de diciembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023) &nbsp; Se &nbsp;resuelve sobre la admisibilidad del recurso de casaci\u00f3n &nbsp;interpuesto por la parte demandante frente &nbsp;a la sentencia de 10 de octubre de 2023, dictada por la Sala Civil &nbsp;Familia del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-77882","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77882\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}