{"id":77966,"date":"2024-05-20T22:41:34","date_gmt":"2024-05-20T22:41:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc396-2023-2018-00345-01\/"},"modified":"2024-05-20T22:41:34","modified_gmt":"2024-05-20T22:41:34","slug":"sc396-2023-2018-00345-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/20\/sc396-2023-2018-00345-01\/","title":{"rendered":"SC396 2023"},"content":{"rendered":"<p>SC396-2023 (2018-00345-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC396-2023 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 13001-31-03-002-2018-00345-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinticinco de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., dieciocho (18) de diciembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por los &nbsp;demandantes frente a la sentencia proferida el 30 de junio de 2021, &nbsp;adicionada el 5 de noviembre siguiente, por la Sala Civil \u2013 &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, en &nbsp;el proceso que Fidel Jos\u00e9, Germ\u00e1n Fidel y Camilo Rafael &nbsp;Torres Navarro promovieron, en representaci\u00f3n de las &nbsp;sucesiones de Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de Torres, contra &nbsp;Martha Sof\u00eda Porto Infante, Leonor Patricia L\u00f3pez &nbsp;Iglesias Torres, Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., Leonor del &nbsp;Rosario e Ignacio Torres Navarro. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La organizaci\u00f3n de la demanda y su reforma indican que, en &nbsp;compendio, los accionantes solicitaron declarar relativamente &nbsp;simulados los &nbsp;siguientes contratos de compraventa: &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;El contenido en la escritura p\u00fablica 3411 de 25 de noviembre &nbsp;de 2015 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena, suscrito por Doris &nbsp;Navarro de Torres, como vendedora, y Torres Navarro y C\u00eda. S. &nbsp;en C., como compradora, que tuvo por objeto las cuotas partes &nbsp;equivalentes al 75% del inmueble ubicado en la carrera 4 n.\u00b0 7 &#8211; &nbsp;196 de Cartagena y al 50% del apartamento 101 de la calle 8 n.\u00b0 4 &nbsp;&#8211; 32 de Cartagena, identificados con las matr\u00edculas 060-31671 &nbsp;y 060-267326, respectivamente, de la Oficina de Registro de &nbsp;Instrumentos P\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;El plasmado en la escritura p\u00fablica 6377 de 29 de noviembre de &nbsp;1979 de la Notar\u00eda Sexta de Bogot\u00e1, signado por Fidel &nbsp;Torres Mantilla, como vendedor representado por Rafael Torres Navarro &nbsp;en condici\u00f3n de apoderado general, y Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C., como compradora representada legalmente por Doris Navarro &nbsp;de Torres, que tuvo por objeto el inmueble ubicado en la calle 5 A &nbsp;n.\u00b0 12 -81\/87 de Cartagena e identificado con matr\u00edcula &nbsp;060-29471 de la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos1. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;El protocolizado en la escritura p\u00fablica 912 de 30 de mayo de &nbsp;1980 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, celebrado por Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C., como vendedora representada &nbsp;legalmente por Doris Navarro de Torres, y Leonor Torres de L\u00f3pez, &nbsp;como compradora, que tuvo por objeto una porci\u00f3n del bien ra\u00edz &nbsp;identificado con la matr\u00edcula 060-29471 de la Oficina de &nbsp;Registro de Instrumentos P\u00fablicos y dio lugar al identificado &nbsp;con la matr\u00edcula 060-38686. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4. &nbsp;El forjado en la escritura p\u00fablica 95 de \u00ab15\u00bb de &nbsp;enero de \u00ab1985\u00bb2 &nbsp;de la Notar\u00eda Primera de Cartagena, ajustado por Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C., como vendedora representada &nbsp;legalmente por Doris Navarro de Torres, y Fidel Jos\u00e9 Torres &nbsp;Navarro, como comprador, que tuvo por objeto el bien ra\u00edz &nbsp;identificado con la matr\u00edcula 060-52691 de la Oficina de &nbsp;Registro de Instrumentos P\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5. &nbsp;El concretado en la escritura p\u00fablica 5631 de 30 de diciembre &nbsp;de \u00ab1988\u00bb3 &nbsp;de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, concretado por Fidel Jos\u00e9 &nbsp;Torres Navarro, como vendedor representado por Doris Navarro de &nbsp;Torres en condici\u00f3n de apoderada general, y Leonor del Rosario &nbsp;Torres Navarro, como compradora representada por Doris Navarro de &nbsp;Torres en condici\u00f3n de apoderada general, que tuvo por objeto &nbsp;el bien ra\u00edz identificado con la matr\u00edcula 060-52691 de &nbsp;la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>1.6. &nbsp;El materializado en la escritura p\u00fablica 94 de 25 de enero de &nbsp;\u00ab1985\u00bb4 &nbsp;de la Notar\u00eda Primera de Cartagena, suscrito por Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C., como vendedora representada &nbsp;legalmente por Doris Navarro de Torres, e Ignacio Torres Navarro, &nbsp;como comprador, que tuvo por objeto el bien ra\u00edz identificado &nbsp;con la matr\u00edcula 060-52686 de la Oficina de Registro de &nbsp;Instrumentos P\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>1.7. &nbsp;El comprendido en la escritura p\u00fablica 5633 de 30 de diciembre &nbsp;de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, firmado por &nbsp;Ignacio Torres Navarro, como vendedor, y Leonor del Rosario Torres &nbsp;Navarro, como compradora representada por Doris Navarro de Torres en &nbsp;condici\u00f3n de apoderada general, que tuvo por objeto el bien &nbsp;ra\u00edz identificado con la matr\u00edcula 060-52686 de la &nbsp;Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>1.8. &nbsp;El formalizado con la escritura p\u00fablica 2339 de 29 de julio de &nbsp;2014 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, suscrito por Leonor &nbsp;del Rosario Torres Navarro, como vendedora representada por Doris &nbsp;Navarro de Torres en condici\u00f3n de apoderada general, y Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C., como compradora, que tuvo por objeto &nbsp;el bien ra\u00edz identificado con la matr\u00edcula 060-52686 de &nbsp;la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Consecuentemente deprecaron ordenar la cancelaci\u00f3n de la &nbsp;inscripci\u00f3n de tales actos y que los bienes ingresen al &nbsp;patrimonio de \u00abFidel &nbsp;Torres Mantilla (\u2026) y Doris Navarro de Torres (\u2026), para &nbsp;que entren a formar parte de su acervo hereditario y sean repartidos &nbsp;a los hijos de la familia Torres Navarro conforme ordena la ley\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De forma subsidiaria pidieron declarar la nulidad de los acuerdos de &nbsp;voluntades descritos, \u00abpor &nbsp;carencia de los elementos esenciales de consentimiento, causa y &nbsp;precio, entre otros\u00bb; &nbsp;o, en defecto de todo lo anterior, disponer \u00abla &nbsp;resoluci\u00f3n (\u2026) por incumplimiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Tales &nbsp;pretensiones &nbsp;tuvieron como sustento f\u00e1ctico el que a continuaci\u00f3n se &nbsp;sintetiza: &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Del matrimonio contra\u00eddo por Fidel Torres Mantilla y Doris &nbsp;Navarro de Torres nacieron Leonor del Rosario, Ignacio, Fidel Jos\u00e9, &nbsp;Germ\u00e1n Fidel y Camilo Rafael Torres Navarro; y los &nbsp;progenitores fallecieron, \u00e9l a finales del a\u00f1o 1979 y &nbsp;ella el 6 de octubre de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Ad &nbsp;portas &nbsp;del fallecimiento de Fidel Torres Mantilla y con los prop\u00f3sitos &nbsp;de garantizar la calidad de vida de Doris Navarro de Torres, &nbsp;salvaguardar el patrimonio familiar y realizar la distribuci\u00f3n &nbsp;equitativa entre los herederos -una vez fallecidos ambos &nbsp;progenitores-, la familia decidi\u00f3 constituir la firma Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C., lo cual cumplieron a trav\u00e9s de &nbsp;la escritura p\u00fablica 4782 de 25 de septiembre de 1979 de la &nbsp;Notar\u00eda Sexta de Bogot\u00e1. Pero ante la ausencia f\u00edsica &nbsp;y temporal de varios integrantes \u00fanicamente fungieron como &nbsp;socios Doris Navarro de Torres, a t\u00edtulo de gestora, y Camilo &nbsp;Rafael y Leonor del Rosario Torres Navarro, como socios &nbsp;comanditarios. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;En esa \u00e9poca a Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. le fue &nbsp;transferido el predio denominado Casa en Castillogrande, identificado &nbsp;con la matr\u00edcula 060-0029471, de propiedad de Fidel Torres &nbsp;Mantilla; pero a\u00f1os despu\u00e9s, ocult\u00e1ndolo a &nbsp;Camilo Rafael Torres Navarro, inducida por su hijo Ignacio y sin la &nbsp;aquiescencia de los \u00f3rganos sociales de direcci\u00f3n de la &nbsp;empresa, Doris Navarro de Torres constituy\u00f3 propiedad &nbsp;horizontal sobre el fundo, con escritura p\u00fablica 1834 de 3 de &nbsp;octubre de 1983 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena, dando &nbsp;lugar a la apertura de los folios de matr\u00edcula 060-52691 y &nbsp;060-52686, para los apartamentos 101 y 201, en su orden5. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp;En 1986, los hermanos Ignacio y Camilo Rafael acordaron que este &nbsp;traspasar\u00eda a aquel las cuotas de inter\u00e9s en la &nbsp;compa\u00f1\u00eda, habida cuenta que el primero fij\u00f3 su &nbsp;domicilio en Cartagena, lugar de ubicaci\u00f3n de los predios, al &nbsp;paso que el segundo estaba domiciliado en Bogot\u00e1; y porque no &nbsp;importaba quien figurara como socio ni quien administrara la empresa, &nbsp;al ser de naturaleza familiar. &nbsp;<\/p>\n<p>4.5. &nbsp;Sin embargo, de forma inconsulta, mediante escritura p\u00fablica &nbsp;536 de 14 de febrero de 2007 de la Notar\u00eda Tercera de &nbsp;Cartagena, Leonor del Rosario e Ignacio Torres Navarro cedieron el &nbsp;90% de las cuotas de inter\u00e9s de Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C. a Leonor Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres -hija de la &nbsp;primera-, e Ignacio reemplaz\u00f3 a Doris Navarro de Torres como &nbsp;socia gestora, quien fue excluida de la sociedad tras dimitir con &nbsp;consentimiento viciado -afirman los promotores-. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;el 21 de agosto de 2017, Leonor del Rosario Torres Navarro y Leonor &nbsp;Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres cedieron la totalidad de las &nbsp;cuotas de inter\u00e9s de Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., de &nbsp;las que ellas eran las \u00fanicas titulares, a Sof\u00eda Torres &nbsp;Porto, hija de Ignacio Torres Navarro. &nbsp;<\/p>\n<p>Todos &nbsp;estos actos carecieron de transferencias monetarias, registros &nbsp;contables, citaciones a la junta de socios, celebraci\u00f3n de &nbsp;asambleas y, por ende, actas de estas. &nbsp;<\/p>\n<p>4.6. &nbsp;De nuevo inconsultamente para con todos sus hermanos, utilizando el &nbsp;mismo modus &nbsp;operandi &nbsp;descrito y transgrediendo el objeto social de la empresa, Ignacio &nbsp;Torres Navarro realiz\u00f3 los negocios irregulares y simulados &nbsp;impugnados a trav\u00e9s de esta acci\u00f3n judicial, sobre los &nbsp;5 inmuebles adquiridos por los esposos Torres Navarro (identificados &nbsp;con los folios de matr\u00edcula 060-52691, 060-52686, 060-38686, &nbsp;060-31671 y 060-2673267), pues los compradores no pagaron el precio y &nbsp;realmente se intentaron ocultar donaciones, sin insinuaci\u00f3n e &nbsp;incluso sin el pago de impuestos, vulnerando la vocaci\u00f3n &nbsp;hereditaria de los demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>4.7. &nbsp;Adem\u00e1s, aseveraron los peticionarios, los adquirentes de los &nbsp;predios transferidos por Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. &nbsp;carec\u00edan de capacidad econ\u00f3mica para comprar; aunque &nbsp;Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro intervino en varios negocios lo fue &nbsp;a trav\u00e9s de apoderada general, Doris Navarro de Torres, quien &nbsp;actu\u00f3 de forma desmedida; \u00e9sta habit\u00f3 hasta el &nbsp;\u00faltimo de sus d\u00edas en la Casa en Castillogrande; en su &nbsp;patrimonio personal tampoco quedaron registradas las transacciones; &nbsp;para la \u00e9poca de la escritura p\u00fablica 3411 &nbsp;de 25 de noviembre de 2015 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena &nbsp;ella contaba con 89 a\u00f1os de edad y no ten\u00eda experiencia &nbsp;mercantil, por lo que fue v\u00edctima de enga\u00f1o infringido &nbsp;por sus hijos Ignacio y Leonor del Rosario, de donde su &nbsp;consentimiento no fue libre, voluntario y espont\u00e1neo; &nbsp;y los precios plasmados en todos los contratos fueron irrisorios. &nbsp;<\/p>\n<p>4.8. &nbsp;Por \u00faltimo, refirieron los promotores, en el a\u00f1o 2015 &nbsp;iniciaron investigaciones para esclarecer el patrimonio familiar, &nbsp;encontrando todas las anteriores anomal\u00edas; en tal \u00e9poca &nbsp;su progenitora reiter\u00f3 verbalmente el deseo de que todos los &nbsp;bienes fueran repartidos equitativamente entre sus hijos; as\u00ed &nbsp;como que Ignacio Torres Navarro administr\u00f3 los bienes de su &nbsp;madre, incluida la pensi\u00f3n, los frutos recibidos de los &nbsp;inmuebles de Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., otros bienes &nbsp;muebles como semovientes, maquinaria, etc., y una finca ubicada en el &nbsp;municipio Arenal, sin que haya rendido cuentas. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Una vez vinculados al pleito todos los enjuiciados se opusieron a las &nbsp;pretensiones en escritos separados y, al replicar la reforma de la &nbsp;demanda, al un\u00edsono propusieron las excepciones meritorias de &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva de &nbsp;las acciones de simulaci\u00f3n relativa y nulidad &nbsp;respecto de todos los contratos impugnados, salvo las compraventas &nbsp;contenidas en la escritura p\u00fablica 3411 de 25 de noviembre de &nbsp;2015 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena; inexistencia &nbsp;de simulaci\u00f3n relativa &nbsp;en lo que ata\u00f1e a todos los contratos atacados; &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;de los actos de sociedades; &nbsp;compensaci\u00f3n; &nbsp;falta &nbsp;de legitimaci\u00f3n por activa de Fidel Jos\u00e9 y Germ\u00e1n &nbsp;Fidel Torres Navarro &nbsp;al carecer de la condici\u00f3n de socios de Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C.; y prescripci\u00f3n &nbsp;respecto de Camilo Rafael Torres Navarro porque desde 1986 cedi\u00f3 &nbsp;sus cuotas partes sociales. &nbsp;<\/p>\n<p>Ignacio &nbsp;Torres Navarro igualmente radic\u00f3 la salvaguarda de &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva respecto &nbsp;de la pretensi\u00f3n de resoluci\u00f3n &nbsp;por incumplimiento de las compraventas &nbsp;plasmadas en las escrituras p\u00fablicas 5631 &nbsp;de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, &nbsp;94 de 25 de enero de 1984 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena y &nbsp;5633 de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de &nbsp;Cartagena; y cumplimiento &nbsp;de las obligaciones &nbsp;en relaci\u00f3n con aquellas dos compraventas y la contenida en la &nbsp;escritura p\u00fablica 3411 de 25 de noviembre de 2015 de la &nbsp;Notar\u00eda Primera de Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>Marta &nbsp;Sof\u00eda Porto Infante tambi\u00e9n propuso la excepci\u00f3n &nbsp;de falta &nbsp;de legitimaci\u00f3n por pasiva &nbsp;porque frente a aquella ninguna pretensi\u00f3n o hecho fue &nbsp;expuesto. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;Leonor Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres asimismo inco\u00f3 su &nbsp;falta de legitimaci\u00f3n por pasiva en relaci\u00f3n con la &nbsp;adquisici\u00f3n y posterior cesi\u00f3n de las cuotas sociales &nbsp;de Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;En forma oportuna, Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. radic\u00f3 &nbsp;libelo de mutua petici\u00f3n, a trav\u00e9s del cual rog\u00f3 &nbsp;declarar la \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;extintiva ordinaria\u00bb &nbsp;y la \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;del saneamiento de nulidades\u00bb &nbsp;en relaci\u00f3n con los contratos de compraventa plasmados en las &nbsp;escrituras &nbsp;p\u00fablicas 94, 95 de 25 de enero de 1984 de la Notar\u00eda &nbsp;Primera de Cartagena y 5631 de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera de Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;propio realiz\u00f3 Leonor del Rosario Torres Navarro, quien, &nbsp;adem\u00e1s, pidi\u00f3 proclamar la \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;extintiva ordinaria\u00bb &nbsp;y la \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;del saneamiento de nulidades de los contratos\u00bb &nbsp;protocolizados en las escrituras p\u00fablicas 6377 &nbsp;de 29 de noviembre de 1979 de la Notar\u00eda Sexta de Bogot\u00e1, &nbsp;2185 de 11 de septiembre de 1985 de la Notar\u00eda Primera de &nbsp;Cartagena (contentiva de la venta realizada por Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C. a Ignacio y Fidel Jos\u00e9 Torres &nbsp;Navarro del &nbsp;inmueble ubicado en la transversal 1 Este n.\u00b0 57-70 de Bogot\u00e1 &nbsp;e identificado con matr\u00edcula 050-0527465) y 5633 de 30 de &nbsp;diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;forma subsidiaria, Leonor &nbsp;del Rosario Torres Navarro &nbsp;solicit\u00f3 \u00abdecretar &nbsp;la nulidad del derecho de reclamaci\u00f3n de los se\u00f1ores &nbsp;Camilo Rafael[,] Germ\u00e1n [y Fidel Jos\u00e9] de los contratos &nbsp;de compraventa efectuados con posterioridad al a\u00f1o 1985 sobre &nbsp;el apartamento 101 \u2026 y el apartamento 201\u00bb, &nbsp;por no ser propietarios de los inmuebles; as\u00ed como \u00abla &nbsp;nulidad del derecho de reclamaci\u00f3n del se\u00f1or Fidel Jos\u00e9 &nbsp;Torres Navarro sobre el contrato de representaci\u00f3n suscrito &nbsp;mediante escritura p\u00fablica 64 de 14 de enero de 1994 de la &nbsp;Notar\u00eda Segunda de Cartagena\u00bb, &nbsp;por haber transcurrido m\u00e1s de 20 a\u00f1os desde su &nbsp;otorgamiento y por haber fallecido la mandataria, Doris Navarro de &nbsp;Torres, el 6 de octubre de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>Leonor &nbsp;Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres asimismo present\u00f3 pliego &nbsp;de reconvenci\u00f3n, en el cual demand\u00f3 la \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;extintiva ordinaria\u00bb &nbsp;y la \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;del saneamiento de nulidades\u00bb &nbsp;del acuerdo de constituci\u00f3n de Torres Navarro y C\u00eda. S. &nbsp;en C., protocolizado con la escritura p\u00fablica 4782 de 25 de &nbsp;septiembre de 1979 de la Notar\u00eda Sexta de Bogot\u00e1; y de &nbsp;la reforma societaria de que da cuenta la escritura p\u00fablica &nbsp;400 de 19 de febrero de 1986 de la Notar\u00eda Tercera de &nbsp;Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;subsidi\u00f3 deprec\u00f3 decretar \u00abla &nbsp;nulidad del derecho de reclamaci\u00f3n de los se\u00f1ores &nbsp;Camilo Rafael, German y Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro de los actos &nbsp;de reforma de la sociedad Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., &nbsp;posteriores al a\u00f1o 1986 por no ser socios de la citada &nbsp;sociedad y no hay pruebas de ser propietarios.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;En apoyo de sus s\u00faplicas Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. &nbsp;calcul\u00f3 el lapso transcurrido entre la celebraci\u00f3n de &nbsp;los actos que impugn\u00f3 y la presentaci\u00f3n de la demanda &nbsp;inicial, e invoc\u00f3 el empleo del t\u00e9rmino prescriptivo &nbsp;previsto en los art\u00edculos 2535, 2536 del C\u00f3digo Civil y &nbsp;1 de la ley 791 de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>Leonor &nbsp;del Rosario Torres Navarro adicion\u00f3 la descripci\u00f3n de &nbsp;cada uno de los pactos objeto de sus s\u00faplicas, adujo que a &nbsp;trav\u00e9s de la escritura &nbsp;p\u00fablica 64 de 14 de enero de 1994 de la Notar\u00eda Segunda &nbsp;de Cartagena Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro otorg\u00f3 poder &nbsp;general a su progenitora, Doris Navarro de Torres, que \u00e9sta &nbsp;suscribi\u00f3 la escritura p\u00fablica 5631 de 30 de diciembre &nbsp;de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena en \u00e9sta &nbsp;condici\u00f3n y que Leonor del Rosario fue socia de Torres Navarro &nbsp;y C\u00eda. S. en C. desde su constituci\u00f3n, en 1979, hasta &nbsp;el a\u00f1o 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;Leonor &nbsp;Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres describi\u00f3 los actos por &nbsp;ella confutados, destac\u00f3 que s\u00f3lo para el momento de &nbsp;constituci\u00f3n de Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C. &nbsp;su &nbsp;hermano Fidel Jos\u00e9 era el \u00fanico menor de edad; que la &nbsp;escritura &nbsp;p\u00fablica 400 de 19 de febrero de 1986 de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera de Cartagena contiene la cesi\u00f3n que Camilo Rafael hizo &nbsp;a Ignacio de su cuota parte en la empresa; que la escritura p\u00fablica &nbsp;536 de 14 de febrero de 2007 de la Notar\u00eda Tercera de &nbsp;Cartagena contiene la protocolizaci\u00f3n de las cesiones hechas a &nbsp;favor de Leonor Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres por Ignacio y &nbsp;Leonor del Rosario Torres Navarro de todas las cuotas sociales de &nbsp;aquel y del 80% de las de \u00e9sta en dicha compa\u00f1\u00eda, &nbsp;la aceptaci\u00f3n de aquella nueva socia comanditaria, la renuncia &nbsp;de Doris Navarro de Torres como socia gestora y su reemplazo por &nbsp;Ignacio Torres Navarro; que la escritura p\u00fablica 3352 de 16 de &nbsp;diciembre de 2016 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena denota &nbsp;las cesiones hechas a favor de Sof\u00eda Torres Porto por Leonor &nbsp;Torres Navarro y Leonor Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres de la &nbsp;totalidad de las cuotas sociales que ten\u00edan en tal sociedad, &nbsp;as\u00ed como la aceptaci\u00f3n de la nueva socia comanditaria; &nbsp;y que Leonor Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres fue socia entre &nbsp;los a\u00f1os 2007 y 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Frente a dichas contrademandas los demandantes primigenios radicaron &nbsp;la excepci\u00f3n meritoria de \u00abinoperancia &nbsp;del fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;Una &nbsp;vez agotadas las fases del juicio, el Juzgado Segundo Civil del &nbsp;Circuito de Cartagena, con sentencia de 11 de febrero de 2020, &nbsp;declar\u00f3 fundada la excepci\u00f3n de falta de legitimaci\u00f3n &nbsp;por pasiva respecto de Martha Sof\u00eda Porto Infante y Leonor &nbsp;Patricia L\u00f3pez Iglesias Torres, impr\u00f3speras las dem\u00e1s &nbsp;defensas radicadas por los convocados primigenios as\u00ed como las &nbsp;s\u00faplicas elevadas por v\u00eda de reconvenci\u00f3n, &nbsp;declar\u00f3 simulados relativamente todos los contratos objeto de &nbsp;las pretensiones de los iniciales demandantes, orden\u00f3 la &nbsp;cancelaci\u00f3n de su registro y que los predios objeto de estos &nbsp;acuerdos retornen a los patrimonios il\u00edquidos de Fidel Torres &nbsp;Mantilla y Doris Navarro de Torres. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;Al resolver la apelaci\u00f3n interpuesta por &nbsp;Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., Leonor del Rosario e Ignacio &nbsp;Torres Navarro, el &nbsp;superior revoc\u00f3 la decisi\u00f3n y neg\u00f3 \u00edntegramente &nbsp;el petitum, &nbsp;con prove\u00eddo de 30 de junio de 2021, adicionado el 5 de &nbsp;noviembre siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El juzgador ad-quem &nbsp;inicialmente coligi\u00f3 inexistente vicio procesal que impusiera &nbsp;retrotraer el tr\u00e1mite y que su competencia estaba limitada a &nbsp;los reparos propuestos por los apelantes, conforme al canon 328 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;A continuaci\u00f3n agreg\u00f3 que, en aras de contabilizar el &nbsp;t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, &nbsp;era forzoso establecer cu\u00e1ndo surgi\u00f3 el inter\u00e9s &nbsp;de los demandantes, porque no siempre coincide con la fecha de &nbsp;celebraci\u00f3n de los actos cuestionados, y como ellos invocaron &nbsp;su condici\u00f3n de herederos de Fidel Torres Mantilla y Doris &nbsp;Navarro de Torres, al punto que pidieron el retorno de los bienes &nbsp;objeto de esos negocios a los patrimonios il\u00edquidos de tales &nbsp;causantes, dicho inter\u00e9s surgi\u00f3 con el deceso de estos &nbsp;en raz\u00f3n a que configura la delaci\u00f3n de la herencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, a\u00f1adi\u00f3, los promotores iniciales no allegaron &nbsp;sus registros civiles de nacimiento, ni prueba documental de la &nbsp;apertura de los juicios de sucesi\u00f3n de sus progenitores, &nbsp;tampoco el registro civil de defunci\u00f3n de Fidel Torres &nbsp;Mantilla, lo cual impide establecer el parentesco invocado, por ende, &nbsp;la vocaci\u00f3n hereditaria de los accionantes, concluyendo que &nbsp;est\u00e1 desprovisto de prueba el inter\u00e9s de marras en &nbsp;relaci\u00f3n con la compraventa plasmada en la escritura &nbsp;p\u00fablica 6377 de 29 de noviembre de 1979 de la Notar\u00eda &nbsp;Sexta de Bogot\u00e1, signada por Fidel Torres Mantilla, como &nbsp;vendedor; as\u00ed como respecto de los acuerdos de voluntades &nbsp;suscritos por Doris Navarro de Torres como representante legal de &nbsp;Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., contenidos en las escrituras &nbsp;p\u00fablicas 912 de 30 de mayo de 1980 de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera de Cartagena, 94 y 95 de 25 de enero de 1984 de la Notar\u00eda &nbsp;Primera de Cartagena, 5633 de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera de Cartagena y 2339 de 29 de julio de 2014 de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera de Cartagena; y del firmado por Doris Navarro a t\u00edtulo &nbsp;personal, de que da cuenta la escritura p\u00fablica 3411 de 25 de &nbsp;noviembre de 2015 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De otro lado, de considerar que el inter\u00e9s de Camilo Rafael &nbsp;Torres Navarro deriva de su otrora condici\u00f3n de socio de &nbsp;Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. -inter\u00e9s del que carecen &nbsp;los dem\u00e1s demandantes primigenios porque no fueron socios de &nbsp;tal entidad-, la acci\u00f3n estar\u00eda prescrita habida cuenta &nbsp;que para aquel el lapso prescriptivo inici\u00f3 desde la fecha de &nbsp;celebraci\u00f3n de los pactos criticados. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En relaci\u00f3n con la compraventa materializada en la escritura &nbsp;p\u00fablica 5631 &nbsp;de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, &nbsp;suscrita por Doris Navarro de Torres en condici\u00f3n de apoderada &nbsp;general de Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro y Leonor del Rosario &nbsp;Torres Navarro, vendedor y compradora, respectivamente, la &nbsp;prescripci\u00f3n se configur\u00f3 en raz\u00f3n a que el &nbsp;t\u00e9rmino de \u00ab10 a\u00f1os\u00bb previsto en el &nbsp;art\u00edculo 2536 del C\u00f3digo Civil corri\u00f3 desde la &nbsp;fecha de ese pacto y fue cumplido antes de la presentaci\u00f3n de &nbsp;la demanda, pues en \u00e9l intervino el demandante Fidel Jos\u00e9 &nbsp;y no es de recibo su supuesto desconocimiento del negocio, ya que &nbsp;tuvo por objeto un bien de su dominio que, como m\u00ednimo, lo &nbsp;habilitaba para pedir cuentas a su apoderada general; mientras que &nbsp;los dem\u00e1s accionantes carec\u00edan de legitimaci\u00f3n &nbsp;para deprecar la simulaci\u00f3n porque el inmueble no era de &nbsp;propiedad de su progenitora, ni de Torres Navarro y C\u00eda. S. en &nbsp;C. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por \u00faltimo, fue acreditado que todos los peticionarios &nbsp;conocieron los actos impugnados desde su creaci\u00f3n porque &nbsp;participaron en varios de ellos como sucedi\u00f3 con Fidel Jos\u00e9, &nbsp;as\u00ed como porque las reglas de la experiencia y la sana cr\u00edtica &nbsp;descartan que por espacio de 30 a\u00f1os estuvieran ajenos a los &nbsp;bienes, m\u00e1xime si quien los administraba abusaba de su &nbsp;condici\u00f3n como lo relataron en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;la sentencia de \u00faltima instancia los solicitantes radicaron &nbsp;cuatro cargos, invocando las causales primera, segunda y tercera del &nbsp;art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;quiera que la tercera censura aduce vicio de actividad en la &nbsp;providencia auscultada, por esta iniciar\u00e1 el estudio la Corte, &nbsp;por ser el orden l\u00f3gico, en la medida en que es de rigor &nbsp;despachar primero los embates que imputan al Tribunal errores in &nbsp;procedendo. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;TERCERO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en la tercera causal de casaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo &nbsp;336 del C\u00f3digo General del Proceso, acus\u00f3 al fallo de &nbsp;segundo grado de incongruente, ya que el tribunal emiti\u00f3 &nbsp;pronunciamiento sobre aspectos que no fueron objeto de los reparos &nbsp;que plantearon los apelantes exclusivos. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;desarrollar tal reproche los inconformes indicaron que en la &nbsp;audiencia de 11 de febrero de 2020, en la cual el juzgado a-quo &nbsp;profiri\u00f3 sentencia, los demandados Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C., Leonor del Rosario e Ignacio Torres Navarro interpusieron &nbsp;alzada y plantearon los reparos concretos que desarrollar\u00edan &nbsp;en la sustentaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, mediante escrito de 14 de febrero siguiente esos recurrentes &nbsp;complementaron sus reparos concretos, por dem\u00e1s con &nbsp;cuestionamientos sobre hechos no discutidos en primera instancia, que &nbsp;dieron lugar a que el fallador ad-quem &nbsp;revocara la providencia apelada y, en su lugar, desestimara &nbsp;\u00edntegramente las pretensiones del libelo inicial, desbordando &nbsp;el objeto de la alzada. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que, al tenor del art\u00edculo 322 de la obra en cita, \u00ab\u2026cuando &nbsp;la sentencia se dicte en audiencia, una vez presentado el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n, puede el recurrente plantear los reparos concretos &nbsp;a la decisi\u00f3n en la misma audiencia o dentro de 3 d\u00edas &nbsp;siguientes a su finalizaci\u00f3n. En ese sentido, la redacci\u00f3n &nbsp;tal como fue considera por el legislador en su libertad &nbsp;configurativa, conduce a la conclusi\u00f3n de que se dej\u00f3 a &nbsp;elecci\u00f3n del apelante la manera que m\u00e1s le conviene &nbsp;para efectuar los reparos concretos a la decisi\u00f3n apelada, &nbsp;pudi\u00e9ndolo hacer en la misma audiencia de manera oral o de &nbsp;manera escrita dentro de los 3 d\u00edas siguientes; puesto que &nbsp;ambos supuestos est\u00e1n separados por la conjunci\u00f3n &nbsp;disyuntiva \u2018o\u2019, lo que indica que no de (sic) &nbsp;puede hacer de las formas (sic), &nbsp;y que una vez escogida la forma oral no puede hacerse posteriormente &nbsp;mediante escrito.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Es pertinente indicar que, por entrar en vigencia de manera \u00edntegra &nbsp;el C\u00f3digo General del Proceso a partir del 1\u00ba de enero de &nbsp;2016, al sub &nbsp;judice &nbsp;resulta aplicable ya que consagr\u00f3, en los art\u00edculos 624 &nbsp;y 625 numeral 5\u00ba, que los recursos, entre otras actuaciones, &nbsp;deber\u00e1n surtirse bajo \u00ablas &nbsp;leyes vigentes cuando se interpusieron\u00bb, &nbsp;tal cual sucede con el que ahora ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, &nbsp;en raz\u00f3n a que fue radicado con posterioridad a la fecha &nbsp;citada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El &nbsp;art\u00edculo 281 del C\u00f3digo General del Proceso establece &nbsp;que \u00abla &nbsp;sentencia deber\u00e1 estar en consonancia con los hechos y las &nbsp;pretensiones aducidos en la demanda y en las dem\u00e1s &nbsp;oportunidades que este c\u00f3digo contempla, y con las excepciones &nbsp;que aparezcan probadas y hubieren sido alegadas si as\u00ed lo &nbsp;exige la ley. No podr\u00e1 condenarse al demandado por cantidad &nbsp;superior o por objeto distinto al pretendido en la demanda, ni por &nbsp;causa diferente a la invocada en \u00e9sta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed se desprende que al juzgador le est\u00e1 vedado &nbsp;imponer condena que supere las s\u00faplicas del reclamante, &nbsp;pronunciarse sobre objeto distinto al delimitado por los contendores &nbsp;o por causa diferente a la invocada por ellos, al paso que est\u00e1 &nbsp;obligado a resolver los que s\u00ed fueron expuestos; todo sin &nbsp;menoscabo del ejercicio de sus facultades oficiosas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con esto la Sala ha decantado: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;son los involucrados en el conflicto, con sus escritos, quienes &nbsp;delimitan el contorno del debate, fijando las pautas a tener en &nbsp;cuenta al momento de desatar la litis y restringiendo, por ende, la &nbsp;labor del funcionario encargado de resolverla. De esa forma, el &nbsp;desconocimiento del querer explicitado se constituye en una &nbsp;irregularidad en la producci\u00f3n del fallo, ya sea por referirse &nbsp;a puntos no sometidos a discusi\u00f3n, acceder a menos de lo &nbsp;pedido o desbordando los alcances esbozados (\u2026) Al respecto la &nbsp;Sala en SC de 18 de diciembre de 2013, rad. 2000-01098-01, precis\u00f3 &nbsp;que (\u2026) validada la suficiencia del texto de la demanda, &nbsp;mediante su admisi\u00f3n, y concedida la oportunidad de &nbsp;contradecir a aquellos contra quienes se dirige, no puede el &nbsp;funcionario dirimir la disputa por fuera de los lineamientos que le &nbsp;imponen las partes, ya sea al hacer ordenamientos excesivos frente a &nbsp;las expectativas de \u00e9stas, al dejar de lado aspectos sometidos &nbsp;a su escrutinio o al resolver puntos que no han sido puestos a &nbsp;consideraci\u00f3n, salvo cuando procede en estricto cumplimiento &nbsp;de las facultades oficiosas conferidas por la ley (\u2026) Y en ese &nbsp;mismo pronunciamiento record\u00f3 como (\u2026) La Corporaci\u00f3n &nbsp;tiene dicho al respecto que \u2018[e]l principio dispositivo que &nbsp;inspira el proceso civil, conduce a que la petici\u00f3n de &nbsp;justicia que realizan las partes delimite la tarea del juez y a que &nbsp;\u00e9ste, por consiguiente, al dictar sentencia, deba &nbsp;circunscribir su pronunciamiento a lo reclamado por ellas y a los &nbsp;fundamentos de hecho que hubieren delineado, salvo el caso de las &nbsp;excepciones que la ley permite reconocer de oficio, cuando aparecen &nbsp;acreditadas en el proceso\u2019. &nbsp;(CSJ SC8410 &nbsp;de 2014, rad. 2005-00304). &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;cual lo refiri\u00f3 esta Corporaci\u00f3n, como regla de &nbsp;principio no incurre en incongruencia el fallador cuando desestima &nbsp;totalmente las s\u00faplicas de la demanda, porque tal decisi\u00f3n &nbsp;repele &nbsp;cualquier exceso u omisi\u00f3n en la resoluci\u00f3n del debate, &nbsp;habida cuenta que \u00ab(e)ste &nbsp;motivo de impugnaci\u00f3n, en principio, es ajeno a los fallos &nbsp;completamente adversos a quien provoca el conflicto, en la medida que &nbsp;brindan una soluci\u00f3n \u00edntegra frente a lo requerido y &nbsp;sus alcances totalizadores no dejan campo para la duda o la &nbsp;ambivalencia. En otras palabras, se niega lo que se pide y, por ende, &nbsp;no puede decirse que exista una contradicci\u00f3n por el s\u00f3lo &nbsp;hecho de que el reclamante insista en un prop\u00f3sito y el &nbsp;funcionario no encuentre soporte al mismo.\u00bb &nbsp;(CSJ SC3918 &nbsp;de 2021, rad. 2008-00106). &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, excepcionalmente &nbsp;el juez puede incurrir en el vicio de incongruencia -a pesar de &nbsp;desestimar todo lo solicitado-, cuando toma camino ajeno al debatido &nbsp;por los involucrados en la litis, es decir, desconoce abiertamente la &nbsp;situaci\u00f3n de facto sometida a su conocimiento y lo pedido con &nbsp;base en esta. &nbsp;<\/p>\n<p>Igual &nbsp;yerro comete el funcionario judicial si tiene por probadas defensas &nbsp;no esgrimidas en tiempo y que eran del resorte exclusivo de las &nbsp;partes, como la prescripci\u00f3n, la nulidad relativa y la &nbsp;compensaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo precis\u00f3 la Corte al considerar: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;en el caso de que la decisi\u00f3n absolutoria sea el producto de &nbsp;un desv\u00edo considerable de los hechos consignados en el libelo &nbsp;o haciendo caso omiso a los alegatos oportunamente presentados por &nbsp;los intervinientes, desbordando los l\u00edmites all\u00ed &nbsp;trazados al elaborar una interpretaci\u00f3n personal del asunto, &nbsp;que dista del querer expreso de las partes, tal proceder constituye &nbsp;un defecto que puede ser objeto de revisi\u00f3n. Lo que tambi\u00e9n &nbsp;ocurre si se tienen por probadas, de oficio, las defensas que omiti\u00f3 &nbsp;plantear el opositor al apersonarse del proceso, estando a su &nbsp;exclusivo cargo, como sucede con la prescripci\u00f3n, la nulidad &nbsp;relativa y la compensaci\u00f3n. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 18 dic. 2013, rad. 2000-01098). &nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto, para &nbsp;la prosperidad de la causal tercera del canon 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso es menester que el recurrente demuestre el &nbsp;exabrupto palpable entre lo narrado y exigido en la demanda, as\u00ed &nbsp;como lo planteado en las defensas del oponente, frente a lo que &nbsp;aparece consignado en el fallo, de tal manera que se note de bulto &nbsp;c\u00f3mo lo decidido es extra\u00f1o al debate. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Otra modalidad &nbsp;de incongruencia corresponde al exceso en que incurre el funcionario &nbsp;judicial de segunda instancia al decidir el recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;desbordando los temas objeto de la alzada. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;se trata de &nbsp;la aplicaci\u00f3n del principio tantum &nbsp;devolutum quantum appellatum &nbsp;consagrado en el art\u00edculo 328 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, a cuyo tenor \u00abla &nbsp;apelaci\u00f3n se entiende interpuesta en lo desfavorable al &nbsp;apelante, y por lo tanto el superior no podr\u00e1 enmendar la &nbsp;providencia en la parte que no fue objeto del recurso, salvo que en &nbsp;raz\u00f3n de la reforma fuere indispensable hacer modificaciones &nbsp;sobre puntos \u00edntimamente relacionados con aqu\u00e9lla.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;las facultades del &nbsp;funcionario que conoce de la impugnaci\u00f3n interpuesta por &nbsp;apelante \u00fanico est\u00e1n restringidas a las recriminaciones &nbsp;exteriorizadas por este, lo cual corresponde al desarrollo del &nbsp;principio &nbsp;de congruencia, en tanto al fallador de segunda instancia le est\u00e1 &nbsp;vedado manifestarse sobre &nbsp;asuntos no propuestos ante \u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esto la Sala razon\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;limitaci\u00f3n es la expresi\u00f3n de un principio general del &nbsp;derecho procesal, seg\u00fan el cual el juez que conoce de un &nbsp;recurso est\u00e1 circunscrito a lo que es materia de agravios, &nbsp;dado que no est\u00e1 facultado para despojar al apelante \u00fanico &nbsp;del derecho material que le fue reconocido en la providencia &nbsp;recurrida, y que fue aceptado por la contraparte que no impugn\u00f3 &nbsp;un extremo del litigio que le desfavoreci\u00f3. De este modo, lo &nbsp;que no es materia de impugnaci\u00f3n se tiene como consentido, sea &nbsp;beneficioso o perjudicial, por lo que la alzada (y de hecho, &nbsp;cualquier recurso) se resuelve en la medida de los agravios &nbsp;expresados. &nbsp;(CSJ SC4415 &nbsp;de 2016, rad. 2012-02126). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la misma providencia esta Corporaci\u00f3n concluy\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Sin embargo, la &nbsp;Corte colige impr\u00f3spero el cargo bajo estudio, en tanto no es &nbsp;absoluta la restricci\u00f3n &nbsp;dirigida al juzgador de segundo grado para que evite pronunciarse &nbsp;sobre materias no expuestas en la impugnaci\u00f3n sometida a su &nbsp;conocimiento, porque veredicto en tal sentido denota el cumplimiento &nbsp;de su deber de promulgar el derecho debatido, lo que, por contera, &nbsp;evidencia que se trata de potestad intr\u00ednseca al recurso &nbsp;ordinario de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la resoluci\u00f3n de este mecanismo de defensa trae &nbsp;impl\u00edcitos, adem\u00e1s de los reproches incoados por los &nbsp;recurrentes, otros de forzoso pronunciamiento, tal cual lo revela el &nbsp;canon 328 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, al se\u00f1alar que \u00ab[e]l &nbsp;juez de segunda instancia deber\u00e1 pronunciarse solamente sobre &nbsp;los argumentos expuestos por el apelante, &nbsp;sin perjuicio de las decisiones que deba adoptar de oficio, en los &nbsp;casos previstos por la ley\u00bb. &nbsp;(Destacado ajeno). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden se tiene que, como pauta &nbsp;general, la decisi\u00f3n del superior est\u00e1 restringida a &nbsp;los argumentos expuestos por el apelante, lo que no obsta para que &nbsp;sentencie sobre tem\u00e1ticas respecto de las cuales el &nbsp;ordenamiento le impone pronunciarse motu &nbsp;proprio, &nbsp;por estar \u00edntimamente relacionadas con el asunto sometido a su &nbsp;conocimiento, verbi &nbsp;gratia, &nbsp;las restituciones mutuas derivadas de distintas modalidades de &nbsp;decaimiento de los acuerdos de voluntades (CSJ SC 020 de 2003, rad. &nbsp;6610; SC10097 de 2015, rad. 2009-00241); el deber de reexaminar en &nbsp;juicios coactivos el t\u00edtulo ejecutivo aportado a efectos de &nbsp;determinar la cabal concurrencia de sus requisitos (CSJ STC15169 de &nbsp;2019, rad. 2019-01721; CSJ STC13428 de 2019, rad. 2019-01460); &nbsp;\u00ab\u2026materias: &nbsp;(I) tocantes a presupuestos del proceso, la acci\u00f3n o la &nbsp;sentencia favorable, (II) que tengan conexi\u00f3n necesaria con la &nbsp;decisi\u00f3n de alzada o (III) cuyo pronunciamiento sea oficioso\u00bb &nbsp;(CSJ SC1641 de 2022, ad. 2016-00522); entre &nbsp;otros eventos. &nbsp;<\/p>\n<p>Uno &nbsp;de estos pronunciamientos oficiosos que debe asumir el juzgador &nbsp;ad-quem &nbsp;corresponde al se\u00f1alado en el art\u00edculo 282 de la obra &nbsp;en menci\u00f3n, a cuyo tenor \u00ab[e]n &nbsp;cualquier tipo de proceso, cuando el juez halle probados los hechos &nbsp;que constituyen una excepci\u00f3n deber\u00e1 reconocerla &nbsp;oficiosamente en la sentencia, salvo las de prescripci\u00f3n, &nbsp;compensaci\u00f3n y nulidad relativa, que deber\u00e1n alegarse &nbsp;en la contestaci\u00f3n de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Otro &nbsp;lo constituye el an\u00e1lisis de los presupuestos del derecho en &nbsp;disputa, sin que este proceder implique la desatenci\u00f3n del &nbsp;principio de congruencia porque, como lo tiene dicho la Corte, &nbsp;\u00ab[d]esde &nbsp;esa perspectiva si lo que pasa por alto el sentenciador es la &nbsp;inexistencia del derecho reclamado, no quiere decir que el fallo sea &nbsp;inconsonante, que s\u00f3lo se da si no declara de oficio una &nbsp;\u00abexcepci\u00f3n\u00bb que forzosamente deb\u00eda &nbsp;reconocer. Esto es, no corresponde a un yerro in procedendo\u2026.\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC4574 de 2015, rad. 2007-00600-02). &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;decir, la resoluci\u00f3n del derecho deprecado por el demandante, &nbsp;accediendo o neg\u00e1ndolo, previamente al estudio de los &nbsp;mecanismos de defensa propuestos por el reo o a los reparos se\u00f1alados &nbsp;por el recurrente en v\u00eda de apelaci\u00f3n, no comporta la &nbsp;conculcaci\u00f3n del principio de congruencia, por tratarse del &nbsp;cumplimiento del deber de administrar justicia de que est\u00e1 &nbsp;investido todo funcionario judicial, ya de primera instancia ora de &nbsp;segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte sobre el punto tiene decantado, en pronunciamiento referido a &nbsp;la legitimaci\u00f3n de las partes, que \u00abcuando &nbsp;los sentenciadores de instancia asumen el estudio de la legitimaci\u00f3n &nbsp;y determinan su ausencia en relaci\u00f3n con alguna de las partes, &nbsp;lo que los lleva a negar la pretensi\u00f3n, est\u00e1n, en &nbsp;estricto sentido, resolviendo oficiosamente sobre los presupuestos &nbsp;indispensables para desatar de m\u00e9rito la cuesti\u00f3n &nbsp;litigada.\u00bb &nbsp;(CSJ SC2642 de 2015, rad. 1993-05281). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el mismo sentido se\u00f1al\u00f3 recientemente esta Corporaci\u00f3n &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026siendo &nbsp;la legitimaci\u00f3n en la causa un elemento material de la &nbsp;pretensi\u00f3n cuya presencia es indispensable para proferir &nbsp;sentencia favorable, es deber del fallador constatar su acreditaci\u00f3n &nbsp;en el proceso, a\u00fan de manera oficiosa. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, cuando el fallador aborda el estudio de la legitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa est\u00e1 resolviendo de oficio sobre un presupuesto &nbsp;material para la sentencia estimatoria sin que ello comporte &nbsp;inconsonancia alguna; incluso no le est\u00e1 vedado declarar la &nbsp;falta de legitimaci\u00f3n como excepci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien la constataci\u00f3n de esa legitimaci\u00f3n activa debi\u00f3 &nbsp;hacerse por el a &nbsp;quo, \u00e9ste &nbsp;la pas\u00f3 por alto al admitir la demanda y al dictar la &nbsp;sentencia, afirmando en ella que los registros civiles aportados al &nbsp;proceso acreditaban la condici\u00f3n de hermanas y sobrinos de los &nbsp;demandantes, \u00abcomprob\u00e1ndose &nbsp;y ostentando su parentesco\u00bb, &nbsp;suponiendo la existencia de una prueba que no obraba en el expediente &nbsp;\u2013a saber, el registro civil o partida eclesi\u00e1stica del &nbsp;causante\u2013, con lo que el juez de primera instancia dio por &nbsp;probada la legitimaci\u00f3n, sin estarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;error del a &nbsp;quo &nbsp;no podr\u00eda quedar lejos del escrutinio del Tribunal, por ser &nbsp;asunto que no est\u00e1 limitado por el principio dispositivo ni &nbsp;concierne a las alegaciones de las partes, sino que corresponde a un &nbsp;presupuesto material de la pretensi\u00f3n, de modo que el ad &nbsp;quem &nbsp;no solo pod\u00eda, sino que deb\u00eda verificar la titularidad &nbsp;del derecho sustancial alegado. (CSJ &nbsp;SC592 de 2022, rad. 2017-00482). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, en el sub &nbsp;judice &nbsp;el estrado judicial de segunda instancia examin\u00f3 el inter\u00e9s &nbsp;que yac\u00eda en cada uno de los demandantes, derivado de su &nbsp;invocaci\u00f3n de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n a t\u00edtulo &nbsp;de herederos de Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de Torres, &nbsp;encontr\u00e1ndolo ausente por falta de acreditaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, aun cuando no se tratara de reparo propuesto oportunamente en &nbsp;la alzada conocida por el fallador ad-quem, &nbsp;lo cierto es que, por tratarse de aspecto intr\u00ednseco al &nbsp;derecho debatido, no estaba vedado para el funcionario judicial &nbsp;colegiado. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Con todo, oportuno resulta precisar que, contrariamente a lo expuesto &nbsp;en el cargo, el lapso de tres d\u00edas regulado en el inciso 2\u00b0 &nbsp;del numeral 3\u00b0 del precepto 322 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, para presentar reparos concretos por escrito contra el fallo &nbsp;del juzgador a-quo, &nbsp;tambi\u00e9n resulta aplicable para el apelante que los present\u00f3 &nbsp;oralmente en audiencia, en tanto comporta oportunidad adicional para &nbsp;tal prop\u00f3sito. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, tal inciso prev\u00e9 que \u00ab[c]uando &nbsp;se hubiere apelado una sentencia, el apelante, al momento de &nbsp;interponer el recurso en la audiencia, si hubiere sido proferida en &nbsp;ella, o &nbsp;dentro de los tres (3) d\u00edas siguientes a su finalizaci\u00f3n &nbsp;o a la notificaci\u00f3n de la que hubiere sido dictada por fuera &nbsp;de audiencia, deber\u00e1 precisar, de manera breve, los reparos &nbsp;concretos que le hace a la decisi\u00f3n, sobre los cuales versar\u00e1 &nbsp;la sustentaci\u00f3n que har\u00e1 ante el superior.\u00bb &nbsp;(Destac\u00f3 la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed se desprende que la conjunci\u00f3n \u2018o\u2019 &nbsp;empleada en la regla de marras tiene caracter\u00edstica &nbsp;copulativa, en la medida en que la exposici\u00f3n oral de reparos &nbsp;expuesta contra una sentencia dictada en audiencia no impide al &nbsp;inconforme realizarla de manera escrita dentro de los tres d\u00edas &nbsp;siguientes. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el punto esta Sala tiene decantado, por v\u00eda constitucional, &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;al momento en que el memorialista debe \u00abprecisar de manera &nbsp;breve, los reparos concretos que le hace a la decisi\u00f3n, sobre &nbsp;los cuales versar\u00e1 la sustentaci\u00f3n que har\u00e1 ante &nbsp;el superior\u00bb, la ley hace la misma diferenciaci\u00f3n &nbsp;dependiendo de si tal resoluci\u00f3n se dict\u00f3 en forma oral &nbsp;o escrita. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;determina que si la providencia \u00abse profiri\u00f3 en &nbsp;audiencia\u00bb, el interesado podr\u00e1 cumplir la referida &nbsp;carga i) bien \u00abal momento de interponer el recurso\u00bb o ii) &nbsp;\u00abdentro de los tres (3) d\u00edas siguientes a su &nbsp;finalizaci\u00f3n\u00bb. Empero, de haberse emitido \u00abpor &nbsp;fuera de audiencia\u00bb, deber\u00e1 hacerlo \u00abdentro de los &nbsp;tres (3) d\u00edas siguientes a [\u2026] la notificaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;STC10557 de 2016, rad. 2016-00608, reiterada en STC15304 de 2016, &nbsp;rad. 2016-00174, SC16932 de 2016, rad. 2016-00305 y STC15371 de 2017, &nbsp;rad. 2017-02528). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;En suma, no se configura el vicio de incongruencia cuando el juzgador &nbsp;de segundo grado analiza la satisfacci\u00f3n de los presupuestos &nbsp;de la pretensi\u00f3n radicada por el demandante, aun cuando estos &nbsp;no sean objeto de reparo en la alzada. Tampoco cuando el apelante &nbsp;expone sus reparos concretos contra la sentencia de primera instancia &nbsp;de forma oral en audiencia, tambi\u00e9n escrita dentro de los 3 &nbsp;d\u00edas siguientes y el juzgador ad-quem &nbsp;tiene en cuenta ambas manifestaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Erigido en el segundo motivo de casaci\u00f3n, el embate endilg\u00f3 &nbsp;al tribunal la transgresi\u00f3n, por v\u00eda indirecta, de los &nbsp;art\u00edculos 1740 a 1741, 1766 y 1946 a 1948 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, producto de yerro de derecho en la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria al no aplicar los c\u00e1nones 42 numeral 4, 169 y 179 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, que impon\u00edan el decreto &nbsp;oficioso de pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Despu\u00e9s de transcribir las normas mencionadas, la &nbsp;jurisprudencia de esta colegiatura en relaci\u00f3n con la facultad &nbsp;del juzgador para decretar pruebas de oficio y cu\u00e1ndo omitirla &nbsp;genera el error de derecho, los recurrentes argumentaron que era &nbsp;deber del tribunal ordenar oficiosamente la incorporaci\u00f3n de &nbsp;las pruebas documentales que acreditaran la vocaci\u00f3n &nbsp;hereditaria de los demandantes respecto de los causantes Fidel Torres &nbsp;Mantilla y Doris Navarro de Torres y, por ende, el inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico de aquellos. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo contrario, agregaron, estar\u00eda insatisfecho el presupuesto &nbsp;procesal de capacidad para ser parte, en tanto ellos adelantaron la &nbsp;acci\u00f3n en representaci\u00f3n de las sucesiones de Fidel &nbsp;Torres Mantilla y Doris Navarro de Torres, las cuales carecen de &nbsp;capacidad jur\u00eddica para intervenir en el juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;como la insatisfacci\u00f3n del referido presupuesto procesal de &nbsp;capacidad para ser parte de cualquiera de las partes genera fallo &nbsp;inhibitorio, siendo deber del funcionario judicial evitar este tipo &nbsp;de pronunciamientos, era de rigor el decreto oficioso de las &nbsp;referidas pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Adujo que el veredicto vulner\u00f3, de forma directa, los &nbsp;art\u00edculos 1766, 2535 y 2536 del C\u00f3digo Civil, toda vez &nbsp;que, para concluir que oper\u00f3 la prescripci\u00f3n de la &nbsp;acci\u00f3n de simulaci\u00f3n de Fidel Jos\u00e9 Torres &nbsp;Navarro respecto del contrato de compraventa contenido en la &nbsp;escritura p\u00fablica 5631 de 30 de diciembre de 1998 de la &nbsp;Notar\u00eda Tercera de Cartagena, el tribunal inici\u00f3 el &nbsp;conteo del fen\u00f3meno extintivo desde la fecha de celebraci\u00f3n &nbsp;del acuerdo de voluntades. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, conforme al art\u00edculo 2535 del C\u00f3digo Civil &nbsp;tal c\u00e1lculo debi\u00f3 partir del nacimiento del inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico del impugnante, que corresponde a la exigibilidad de &nbsp;las obligaciones acordadas en el contrato oculto, que no siempre &nbsp;coincide con el de celebraci\u00f3n del acto simulado, puesto que &nbsp;cualquiera de los contratantes puede tener la expectativa de que su &nbsp;derecho retorne a su patrimonio cuando deshagan pac\u00edficamente &nbsp;este pacto, como en anterior oportunidad lo decant\u00f3 esta Corte &nbsp;(SC21801 de 2017). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Para el caso concret\u00f3, complement\u00f3, el inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico de Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro surgi\u00f3 el &nbsp;6 de octubre de 2018, cuando feneci\u00f3 Doris Navarro de Torres &nbsp;con la consecuente delaci\u00f3n de su herencia y desapareci\u00f3 &nbsp;el fin para el cual fue creada la firma Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C.; o el 22 de marzo de 2018 cuando los demandados Ignacio y &nbsp;Leonor del Rosario Torres Navarro negaron conciliar de forma &nbsp;prejudicial los reclamos de los promotores; o tambi\u00e9n cuando &nbsp;tales convocados omitieron el correo electr\u00f3nico de 29 de &nbsp;marzo de 2016, que con igual exigencia enviaron los reclamantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;del a\u00f1o 2015 datan las ventas impugnadas de los inmuebles &nbsp;identificados con las matr\u00edculas 060-31671 y 060-267326, por &nbsp;lo cual para la \u00e9poca de presentaci\u00f3n de la demanda &nbsp;(a\u00f1o 2018) no hab\u00eda transcurrido el t\u00e9rmino &nbsp;prescriptivo. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;CUARTO &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Con base en el segundo motivo de casaci\u00f3n los peticionarios &nbsp;atribuyeron al juzgador ad-quem &nbsp;la conculcaci\u00f3n, por v\u00eda indirecta, de los art\u00edculos &nbsp;1740 a 1741, 1766 y 1946 a 1948 del C\u00f3digo Civil, producto de &nbsp;yerro de derecho por no emplear los c\u00e1nones 176 y 280 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, que consagran el deber de valorar &nbsp;los medios suasorios conforme a las reglas de la sana cr\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Sustentaron el reproche en que el tribunal concluy\u00f3 que los &nbsp;demandantes conoc\u00edan de los negocios impugnados, pero no cit\u00f3 &nbsp;por separado y luego en conjunto las pruebas de las que se vali\u00f3 &nbsp;para extraer esa deducci\u00f3n, y s\u00f3lo mencion\u00f3 que &nbsp;Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro actu\u00f3 a trav\u00e9s de &nbsp;apoderada general. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;el fallo coligi\u00f3 que, conforme a las reglas de la experiencia, &nbsp;no era razonable que los accionantes se relegaran de la &nbsp;administraci\u00f3n de los bienes por espacio de 30 a\u00f1os, &nbsp;conclusi\u00f3n que puede ser plausible en otro contexto pero no en &nbsp;el caso de autos, porque demandantes y demandados son hermanos, &nbsp;v\u00ednculo que impon\u00eda confianza mutua, la cual &nbsp;desapareci\u00f3 cuando los enjuiciados Leonor del Rosario e &nbsp;Ignacio desatendieron el correo electr\u00f3nico que les fue &nbsp;enviado el 29 de marzo de 2016, tras la pesquisa realizada por los &nbsp;convocantes. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Contrariamente a lo expuesto por el juzgador colegiado, en sus &nbsp;interrogatorios Fidel Jos\u00e9, Germ\u00e1n y Camilo Rafael &nbsp;Torres Navarro declararon desconocer los actos impugnados y que s\u00f3lo &nbsp;se enteraron aproximadamente dos a\u00f1os antes del fallecimiento &nbsp;de su progenitora; lo cual concuerda con la deposici\u00f3n de &nbsp;Ignacio Torres Navarro, quien manifest\u00f3 no haber rendido &nbsp;cuentas a aquellos a pesar de recibir requerimientos, justificado en &nbsp;que carecen de derechos respecto de Torres Navarro y C\u00eda. S. &nbsp;en C., al no ser socios y porque \u00e9l ejerce la representaci\u00f3n &nbsp;legal de la entidad desde el a\u00f1o 2007. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;de las declaraciones de Leonor del Rosario Torres Navarro, Martha &nbsp;Porto Infante, Mauricio Torres Zambrano y Daniel Torres Zambrano &nbsp;tampoco se desprende el conocimiento atribuido por el tribunal a los &nbsp;recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden, si el fallo hubiera valorado los medios de convicci\u00f3n &nbsp;tanto individual como en conjunta, de forma razonada y de acuerdo a &nbsp;las reglas de la sana cr\u00edtica, no autoritariamente, hubiera &nbsp;extractado que los demandantes desconocieron los negocios tildados de &nbsp;simulados y, por contera, era forzoso que hubiera confirmado la &nbsp;sentencia de primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Corte estudiar\u00e1 en conjunto los cargos primero, segundo y &nbsp;cuarto, al tenor del par\u00e1grafo 2\u00b0 del art\u00edculo 344 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, habida cuenta que s\u00f3lo &nbsp;uni\u00e9ndolos podr\u00e1n derruirse \u00edntegramente los &nbsp;razonamientos de que se vali\u00f3 el tribunal para desestimar las &nbsp;pretensiones de los recurrentes, lo cual, de contera satisface el &nbsp;requisito de completitud a que alude el inciso inicial del numeral &nbsp;segundo del canon en menci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;por ende, deja al descubierto que la Corte se valdr\u00e1 de &nbsp;consideraciones comunes para analizar los cargos de marras, lo cual &nbsp;igualmente es motivo para su an\u00e1lisis aunado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En segundo lugar, pertinente resulta precisar que en sede casacional &nbsp;los recurrentes no censuraron la desestimaci\u00f3n de sus &nbsp;pretensiones subsidiarias de nulidad \u00abpor &nbsp;carencia de los elementos esenciales de consentimiento, causa y &nbsp;precio, entre otros\u00bb, &nbsp;ni resoluci\u00f3n \u00abpor &nbsp;incumplimiento\u00bb &nbsp;de los acuerdos de voluntades atacados, s\u00faplicas que por &nbsp;aplicaci\u00f3n del principio dispositivo que rige el mecanismo &nbsp;extraordinario de la Casaci\u00f3n est\u00e1n vedados para la &nbsp;Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;propio sucede en relaci\u00f3n con la composici\u00f3n pasada y &nbsp;presente de Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., en tanto que, a &nbsp;pesar del relato de los promotores acerca de irregularidades en su &nbsp;composici\u00f3n, cesiones de cuotas de inter\u00e9s y decisiones &nbsp;tomadas al margen de sus \u00f3rganos sociales, ninguna pretensi\u00f3n &nbsp;respecto a esas situaciones fue izada en la presente contienda &nbsp;judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Ahora bien, los presupuestos procesales constituyen los m\u00ednimos &nbsp;requisitos para la formaci\u00f3n y el desarrollo del litigio, con &nbsp;el fin de que el juzgador pueda satisfacer el derecho fundamental de &nbsp;las partes a obtener tutela judicial efectiva o, en otros t\u00e9rminos, &nbsp;la sentencia que dirima su desacuerdo. De all\u00ed que la Corte &nbsp;tenga sentado que se trata de asunto de orden p\u00fablico que, por &nbsp;ende, impone al funcionario judicial, de primera o de segunda &nbsp;instancia, verificar su cumplimiento, incluso de oficio (CSJ SC de 20 &nbsp;oct. 2020, rad. 5682), al punto que enarbolar tal tem\u00e1tica en &nbsp;sede extraordinaria de casaci\u00f3n no se considera hecho nuevo &nbsp;(CSJ SC 27 nov. 2020, rad. 5529). &nbsp;<\/p>\n<p>Tales &nbsp;requisitos son: I) capacidad para ser parte, que alude a la &nbsp;posibilidad de goce o sustancial para ser sujeto de derechos y &nbsp;obligaciones (CSJ SC 8 ago. 2001, rad. 5814) y la ostentan las &nbsp;personas naturales y jur\u00eddicas, los patrimonios aut\u00f3nomos, &nbsp;el concebido para la defensa de sus derechos y los dem\u00e1s que &nbsp;en casos espec\u00edficos determine la ley (art. 51 C.G.P.); II) &nbsp;capacidad para comparecer al proceso, atinente a la facultad de &nbsp;ejercicio que, conforme al ordenamiento jur\u00eddico, ostenta la &nbsp;persona para intervenir en cualquier acto por s\u00ed misma (CSJ SC &nbsp;8 ago. 2001, rad. 5814); III) demanda en forma, que traduce el &nbsp;cumplimiento de las exigencias previstas en el ordenamiento adjetivo &nbsp;(art. 82 y ss. C.G.P.), de modo que todo interviniente en la &nbsp;contienda as\u00ed como el funcionario judicial puedan determinar &nbsp;el reclamo propuesto, sin que llegar al extremo de exigir frases &nbsp;sacramentales ni dejar de lado la labor de todo juzgador de &nbsp;interpretar ese pliego para no sacrificar el derecho sustancial (CSJ &nbsp;SC 16 jul. 2003, rad. 6729); IV) y competencia, entendida como la &nbsp;distribuci\u00f3n entre administradores de justicia de una &nbsp;jurisdicci\u00f3n de los asuntos asignados a esta por mandato &nbsp;constitucional o legal (art. 15 y ss. C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;incumplimiento de cada uno trae consecuencias adversas en el juicio, &nbsp;como la sentencia inhibitoria en trat\u00e1ndose de la ausencia de &nbsp;capacidad para ser parte y la demanda en forma, o la nulidad de lo &nbsp;actuado si lo omitido fue la capacidad para comparecer al proceso &nbsp;(art. 133, n\u00fam. 4, ib\u00eddem) &nbsp;o la competencia (n\u00fam. 1), sin perder de vista las dem\u00e1s &nbsp;caracter\u00edsticas del instituto de la nulidad procesal, como la &nbsp;pr\u00f3rroga, el saneamiento, etc. (CSJ SC 8 ago. 2001, rad. 5814 &nbsp;y SC021 de 2004, rad. 6759). &nbsp;<\/p>\n<p>Resalta &nbsp;la Sala la diametral distinci\u00f3n entre los presupuestos &nbsp;procesales y los requisitos de la acci\u00f3n o, en otros t\u00e9rminos, &nbsp;los presupuestos para estimar la pretensi\u00f3n, dentro de los &nbsp;cuales est\u00e1 la legitimaci\u00f3n de las partes, tanto por &nbsp;activa como por pasiva, que, como lo tiene sentado la Sala, alude \u00aba &nbsp;la necesidad de que entre la persona que convoca o es convocada al &nbsp;pleito y el derecho invocado exista un v\u00ednculo que legitime &nbsp;esa intervenci\u00f3n, de suerte que el veredicto que se adopte les &nbsp;resulte vinculante. Ha sido insistente esta Corporaci\u00f3n al &nbsp;calificarlo como un presupuesto de la acci\u00f3n, cuya ausencia &nbsp;impide aproximarse al fondo de la contienda, trayendo aparejado la &nbsp;desestimaci\u00f3n de lo pedido. Esa legitimaci\u00f3n la deben &nbsp;ostentar tanto la parte demandante (activa) que le permita accionar, &nbsp;como la demandada (pasiva) para enfrentar los reclamos, pudiendo ser &nbsp;cuestionada mediante la interposici\u00f3n de la correspondiente &nbsp;excepci\u00f3n previa, e incluso de oficio y que de hallarse &nbsp;probada podr\u00e1 ser declarada mediante sentencia anticipada en &nbsp;cualquier estado del proceso.\u00bb &nbsp;(SC2215 de 2021, rad. 2012-00276). &nbsp;<\/p>\n<p>Brota, &nbsp;por ende, que la naturaleza de los presupuestos procesales es de &nbsp;\u00edndole adjetiva, como se desprende de su nominaci\u00f3n, &nbsp;mientras que los presupuestos de la acci\u00f3n tienen &nbsp;caracter\u00edstica sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;diferencia deja al descubierto que su tratamiento en el rito judicial &nbsp;igualmente presenta contrastes, en la medida en que los presupuestos &nbsp;procesales deben ser cumplidos desde el inicio del juicio, lo que &nbsp;todo funcionario judicial debe revisar en tal estadio procesal y &nbsp;corroborarlo al proferir su veredicto para evitar fallos inhibitorios &nbsp;o la nulidad del tr\u00e1mite, seg\u00fan ya se anot\u00f3. Los &nbsp;presupuestos de la acci\u00f3n, de su lado, deben ser analizados &nbsp;\u00fanicamente en la sentencia que desate la litis y su &nbsp;insatisfacci\u00f3n traduce la desestimaci\u00f3n de la &nbsp;pretensi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;pret\u00e9rita oportunidad esta Corte decant\u00f3 sobre tal &nbsp;tem\u00e1tica que: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte en sentencia de 24 de julio de 2012, exp. 1998-21524-01, &nbsp;reiter\u00f3 que \u201c[l]a legitimaci\u00f3n en la causa &nbsp;consiste en ser la persona que la ley faculta para ejercitar la &nbsp;acci\u00f3n o para resistir la misma, por lo que concierne con el &nbsp;derecho sustancial y no al procesal, conforme lo tiene decantado la &nbsp;jurisprudencia (\u2026) En efecto, \u00e9sta ha sostenido que \u2018el &nbsp;inter\u00e9s leg\u00edtimo, serio y actual del \u2018titular de &nbsp;una determinada relaci\u00f3n jur\u00eddica o estado jur\u00eddico\u2019 &nbsp;(U. Rocco, Tratado de derecho procesal civil, T. I, Parte general, 2\u00aa &nbsp;reimpresi\u00f3n, Temis-Depalma, Bogot\u00e1, Buenos Aires, 1983, &nbsp;pp. 360), exige plena coincidencia \u2018de la persona del actor con &nbsp;la persona a la cual la ley concede la acci\u00f3n (legitimaci\u00f3n &nbsp;activa) y la identidad de la persona del demandado con la persona &nbsp;contra la cual es concedida la acci\u00f3n (legitimaci\u00f3n &nbsp;pasiva). (Instituciones de Derecho Procesal Civil, I, 185)\u2019 &nbsp;(CXXXVIII, 364\/65), y el juez debe verificarla \u2018con &nbsp;independencia de la actividad de las partes y sujetos procesales al &nbsp;constituir una exigencia de la sentencia estimatoria o &nbsp;desestimatoria, seg\u00fan quien pretende y frente a quien se &nbsp;reclama el derecho sea o no su titular\u2019 (cas. civ. sentencia de &nbsp;1\u00b0 de julio de 2008, [SC-061-2008], exp. &nbsp;11001-3103-033-2001-06291-01). Y ha sido enf\u00e1tica en sostener &nbsp;que tal fen\u00f3meno jur\u00eddico \u2018es cuesti\u00f3n &nbsp;propia del derecho sustancial y no del procesal, por cuanto alude a &nbsp;la pretensi\u00f3n debatida en el litigio y no a los requisitos &nbsp;indispensables para la integraci\u00f3n y desarrollo v\u00e1lido &nbsp;de \u00e9ste\u2019 (Sent. de Cas. Civ. de 14 de agosto de 1995, &nbsp;Exp. N\u00b0 4268, reiterada en el fallo de 12 de junio de 2001, Exp. &nbsp;N\u00b0 6050)\u00bb (CSJ &nbsp;SC4468 de 2014, rad. 2008-00069). &nbsp;<\/p>\n<p>Total, &nbsp;es errado confundir los presupuestos procesales con los presupuestos &nbsp;de la acci\u00f3n, porque se trata de instituciones jur\u00eddicas &nbsp;diversas en cuanto a su naturaleza y tratamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El cargo primero endilga al fallo de segunda instancia error de &nbsp;derecho conculcador de la ley sustancial, por estar incumplido el &nbsp;presupuesto procesal de capacidad para ser parte, habida cuenta que &nbsp;los demandantes manifestaron actuar para las sucesiones de sus &nbsp;progenitores, Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de Torres, y el &nbsp;Tribunal ultim\u00f3 no estar acreditada la condici\u00f3n de &nbsp;herederos de aquellos, por ende, era deber de tal estrado judicial &nbsp;decretar de oficio la incorporaci\u00f3n de los documentos que &nbsp;probaran la calidad extra\u00f1ada. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, cuesti\u00f3n de primer orden es resaltar que es &nbsp;interpretaci\u00f3n pac\u00edfica la prohijada por el juzgador &nbsp;ad-quem, &nbsp;seg\u00fan la cual los convocantes activaron el aparato &nbsp;jurisdiccional en nombre de las sucesiones de Fidel Torres Mantilla y &nbsp;Doris Navarro de Torres, al punto que en el primer reproche &nbsp;casacional los recurrentes corroboran tal hermen\u00e9utica. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;adici\u00f3n, esta conclusi\u00f3n coincide con la pretensi\u00f3n &nbsp;de los accionantes al deprecar la restituci\u00f3n de los inmuebles &nbsp;objeto de los contratos impugnados &nbsp;para el patrimonio de \u00abFidel &nbsp;Torres Mantilla (\u2026) y Doris Navarro de Torres (\u2026), para &nbsp;que entren a formar parte de su acervo hereditario y sean repartidos &nbsp;a los hijos de la familia Torres Navarro conforme ordena la ley\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;destacar que sobre &nbsp;el derecho de los hijos para cuestionar los negocios de sus padres, &nbsp;celebrados cuando todav\u00eda no eran herederos, esta Corporaci\u00f3n &nbsp;precis\u00f3 que, por &nbsp;mandato del art\u00edculo 1013 del C\u00f3digo Civil, \u00abla &nbsp;herencia o legado se defiere al heredero o legatario en el momento de &nbsp;fallecer la persona de cuya sucesi\u00f3n se trata, si el heredero &nbsp;o legatario no es llamado condicionalmente\u00bb &nbsp;(CSJ SC 5 ago. 2013, rad. 2004-00103). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que la Corte considerara que \u00ab(b)ien &nbsp;cierto es que en vida del causante nadie puede considerarse heredero. &nbsp;(\u2026) Fuerza es convenir as\u00ed que por entonces el derecho &nbsp;a la herencia no pasa de ser una expectativa y as\u00ed es natural &nbsp;que se diga todo lo que en el punto es corriente escuchar. Pero, en &nbsp;adquiriendo esa calidad, el asunto cambia de tonalidad; ha dejado de &nbsp;ser una eventualidad para adquirir ribetes concretos con algunas &nbsp;consecuencias jur\u00eddicas. Se ha materializado un derecho a la &nbsp;herencia, a lo menos en cuanto a las asignaciones obligadas.\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 30 ene. 2006, rad. n.\u00ba 1995-29402). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;con ocasi\u00f3n del &nbsp;deceso de cualquier contratante surge para sus herederos un derecho &nbsp;propio que antes era ajeno, como es reclamar por los acuerdos &nbsp;completamente lesivos suscritos por \u00e9l, que afectaron la &nbsp;conformaci\u00f3n de masa herencial y su posterior adjudicaci\u00f3n &nbsp;en lo que a las asignaciones forzosas refiere, por ejemplo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otros t\u00e9rminos, nace &nbsp;para los herederos el &nbsp;derecho de accionar con ocasi\u00f3n de la muerte del causante, a &nbsp;efectos de revertir la negociaci\u00f3n realizada por este, siempre &nbsp;y cuando vean afectada la conformaci\u00f3n del activo y, por &nbsp;contera, la cuota que por ley les corresponde. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;est\u00e1 al alcance de los sucesores ejercer a t\u00edtulo &nbsp;universal el derecho hereditario de impugnaci\u00f3n, como si se &nbsp;tratara del contratante mismo o, dicho con otras palabras, tomando &nbsp;el lugar de este, en raz\u00f3n a que \u00aba &nbsp;punto salta la frase sentenciosa de que quien contrata no s\u00f3lo &nbsp;lo hace para s\u00ed, sino tambi\u00e9n para sus sucesores &nbsp;universales. Porque es verdad irrecusable que quien a este t\u00edtulo &nbsp;obra, es el continuador del patrimonio del causante, se identifica &nbsp;con \u00e9l, le recibe todos los elementos patrimoniales &nbsp;transmisibles, y en consecuencia se torna, incluso sin saberlo, en &nbsp;acreedor o deudor de las relaciones patrimoniales de aqu\u00e9l, &nbsp;salvo apenas algunas excepciones. Vistas desde este \u00e1ngulo las &nbsp;cosas, entonces, los herederos a ese t\u00edtulo no son &nbsp;literalmente terceros, desde luego que sobrevenida la muerte del &nbsp;autor del contrato, inmediatamente ocupan all\u00ed su lugar. &nbsp;Entran a derechas en el contrato.\u00bb &nbsp;(CSJ, SC de 30 ene. 2006, rad. 1995-29402). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo tanto, los herederos pueden censurar los actos realizados por el &nbsp;causante ejerciendo un derecho propio (iure &nbsp;proprio), &nbsp;cuando ven afectada una retribuci\u00f3n que tiene origen en la &nbsp;condici\u00f3n misma de heredero y que el causante no ha podido &nbsp;transmitirle, tal cual sucede con las asignaciones forzosas; o &nbsp;ejerciendo un derecho hereditario (iure &nbsp;hereditatis) &nbsp;si se trata de bien o prerrogativa que el heredero ha recibido del &nbsp;causante a t\u00edtulo universal, esto es, transmitido por causa de &nbsp;muerte. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Establecido lo anterior, para colegir que la providencia criticada &nbsp;incurri\u00f3 en la pifia endilgada en el primer cargo, basta &nbsp;iterar que, como recientemente expuso esta Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>[l]a &nbsp;herencia o sucesi\u00f3n, surgida por causa del fallecimiento de un &nbsp;individuo, carece de capacidad jur\u00eddica, y, consiguientemente, &nbsp;no tiene capacidad para ser parte en los procesos judiciales (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante lo anterior, la Corporaci\u00f3n lleg\u00f3 a la &nbsp;conclusi\u00f3n de que cuando se requiere a la sucesi\u00f3n o &nbsp;para la sucesi\u00f3n, careciendo \u00e9sta de personalidad &nbsp;jur\u00eddica, la comparecencia del heredero no es como encargado &nbsp;de aquella, sino en su calidad de tal, por lo que resulta imperativo &nbsp;probar esa condici\u00f3n, cuya falta de acreditaci\u00f3n genera &nbsp;la falta de capacidad para ser parte y, consecuentemente, fallo &nbsp;inhibitorio. (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Surge &nbsp;de lo anterior, que por causa de la universalidad que se conforma &nbsp;tras el fallecimiento real o presunto de un individuo, este &nbsp;patrimonio por s\u00ed mismo carece de capacidad para ser &nbsp;demandante o demandado, y mientras no se verifique su liquidaci\u00f3n &nbsp;y adjudicaci\u00f3n en cabeza de los asignatarios, esto es, &nbsp;mientras permanezca en indivisi\u00f3n, ser\u00e1n los herederos &nbsp;los legitimados por activa o por pasiva para actuar en favor de la &nbsp;herencia o responder por sus cargas y, en ese orden, \u00abel &nbsp;presupuesto capacidad para ser parte demandante o demandada s\u00f3lo &nbsp;se da cuando se aduce la prueba de la calidad de heredero de quien a &nbsp;este t\u00edtulo demanda o es demandado\u2026\u00bb &nbsp;(CSJ SC2215 &nbsp;de 2021, rad. 2012-0276-02). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el mismo sentido esta Sala hab\u00eda doctrinado que: &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;no ser la sucesi\u00f3n il\u00edquida sujeto de derechos ni de &nbsp;obligaciones, no tendr\u00eda capacidad para ser parte en un &nbsp;proceso determinado y, por lo mismo, no ser\u00eda posible &nbsp;atribuirle una representaci\u00f3n legal. Sin embargo, siguiendo la &nbsp;teor\u00eda del patrimonio aut\u00f3nomo, tal circunstancia no &nbsp;significa que esa universalidad de bienes no pueda demandar ni ser &nbsp;demandada por conducto de sus herederos, quienes como administradores &nbsp;de la masa indivisa, deben asumir el debate judicial en defensa de &nbsp;los intereses de la comunidad, desde luego no a nombre propio porque &nbsp;no se trata de una legitimaci\u00f3n personal, pero tampoco en &nbsp;nombre de un tercero, porque como ya se dijo, ciertamente no &nbsp;existir\u00eda sujeto de derecho a quien representar. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;la capacidad para ser parte viene a ser la cualidad (aptitud) que &nbsp;tiene la persona para ser titular (sujeto) de la relaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddico procesal, resultar\u00eda incomprensible, tal cual &nbsp;lo dijo la Corte en sentencia de 20 de marzo de 1992, entre otras, &nbsp;que \u201cal juez, no obstante haber constatado la ausencia de la &nbsp;capacidad para ser parte del proceso, le fuera dable calificar de &nbsp;m\u00e9rito la cuesti\u00f3n debatida, pues si se tiene advertido &nbsp;que falta este presupuesto, no ser\u00eda posible decidir que el &nbsp;sujeto cuya existencia procesal no ha quedado fijada, si lo puede &nbsp;ser, en cambio, de la relaci\u00f3n sustancial materia del &nbsp;pronunciamiento jurisdiccional, entre otras razones, porque la &nbsp;capacidad para ser parte debe aparecer o ser verificable en todos los &nbsp;supuestos en que est\u00e9 de por medio una relaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica, la cual no puede configurarse m\u00e1s que entre &nbsp;sujetos, es decir, entre t\u00e9rminos a los cuales el Derecho dota &nbsp;de aptitud o de capacidad para desempe\u00f1arse como tales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil &nbsp;establece que toda persona natural o jur\u00eddica puede ser parte &nbsp;de un proceso, s\u00edguese de lo dicho que al carecer la sucesi\u00f3n &nbsp;de tal personalidad, si alguien demanda, o es demandado, en calidad &nbsp;de heredero, para actuar en favor de la herencia o responder por sus &nbsp;cargas, el presupuesto procesal para ser parte s\u00f3lo quedar\u00eda &nbsp;satisfecho cuando se aduce la prueba de la calidad de heredero de &nbsp;quien a ese t\u00edtulo acude al proceso en cualquiera de los &nbsp;extremos de la relaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo &nbsp;la tesis sobre que la sucesi\u00f3n no es sujeto de derechos y de &nbsp;obligaciones, la Corte en la sentencia citada reiter\u00f3 la &nbsp;doctrina elaborada desde el fallo de 21 de junio de 1959, seg\u00fan &nbsp;la cual las cuestiones atinentes a la demostraci\u00f3n de la &nbsp;calidad de heredero de quien act\u00faa como tal \u201cpertenecen &nbsp;al campo procesal y no al sustancial, vale decir, corresponde\u2026a &nbsp;uno de los presupuestos del proceso, y no a una de las condiciones de &nbsp;la acci\u00f3n civil, como se hab\u00eda venido sosteniendo\u201d. &nbsp;De lo cual infiri\u00f3 para entonces \u201cque la ausencia de &nbsp;prueba sobre el car\u00e1cter de heredero implica sentencia &nbsp;inhibitoria con consecuencias de cosa juzgada formal y no de &nbsp;sentencia de m\u00e9rito, con consecuencias de cosa juzgada &nbsp;material\u201d. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC 1 abr. 2002, rad. 6111). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden, surge claro que si el estrado judicial de \u00faltima &nbsp;instancia constat\u00f3 la ausencia de la prueba de la condici\u00f3n &nbsp;de los demandantes como herederos de Fidel Torres Mantilla y Doris &nbsp;Navarro de Torres, lo que cabalmente coligi\u00f3 fue el &nbsp;incumplimiento del presupuesto procesal de capacidad para ser parte &nbsp;y, por consecuencia, en aras de evitar fallo inhibitorio debi\u00f3 &nbsp;decretar el acopio de los documentos que demostraran la condici\u00f3n &nbsp;invocada por los peticionarios. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otros t\u00e9rminos, el Tribunal incurri\u00f3 en dos falencias a &nbsp;la par, la primera, olvidar que la falta de acreditaci\u00f3n de la &nbsp;condici\u00f3n de herederos de quienes demandan en nombre de una &nbsp;sucesi\u00f3n implica la insatisfacci\u00f3n del presupuesto &nbsp;procesal de capacidad para ser parte que, a su vez, le impon\u00eda &nbsp;el deber de suplir ese vac\u00edo mediante el decreto oficioso de &nbsp;pruebas (CSJ SC2215 de 2021, rad. 2012-00276-02); y la segunda, &nbsp;asumir que esa omisi\u00f3n probatoria concierne al inter\u00e9s &nbsp;sustancial de los reclamantes, como ciertamente lo denomin\u00f3, &nbsp;cuando realmente se trata de aspecto procesal de la contienda &nbsp;relativo al presupuesto procesal para ser parte. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;De cara a la legitimaci\u00f3n por activa, aun &nbsp;en el evento de que la Corte obrara como juzgadora de instancia tras &nbsp;casar la sentencia del tribunal producto del error de derecho alegado &nbsp;en el cargo primero del libelo extraordinario y tuviera por &nbsp;acreditada la condici\u00f3n de herederos de los demandantes &nbsp;respecto de los causantes Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de &nbsp;Torres, la Corte colegir\u00eda que Doris Navarro de Torres no &nbsp;intervino en nombre propio en los contratos plasmados en las &nbsp;escrituras p\u00fablicas 912 &nbsp;de 30 de mayo de 1980 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, 94 y &nbsp;95 de 25 de enero de 1984 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena, &nbsp;5631 y 5633 de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera &nbsp;de Cartagena, &nbsp;y &nbsp;2339 &nbsp;de 29 de julio de 2014 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;decir que ella carecer\u00eda de legitimaci\u00f3n por activa &nbsp;para censurar acuerdos de voluntades en los cuales no fue part\u00edcipe, &nbsp;aspecto sobre el cual rige, como &nbsp;regla de principio, que \u00ab\u2026concebido &nbsp;el contrato como un acuerdo dispositivo de intereses para constituir, &nbsp;modificar o extinguir relaciones jur\u00eddicas, tiene fuerza &nbsp;obligatoria entre las partes y no genera efectos respecto de terceros &nbsp;salvo en las hip\u00f3tesis consagradas en el ordenamiento. A este &nbsp;t\u00f3pico, parte, estricto sensu, es el titular del derecho, &nbsp;rectius, inter\u00e9s constitutivo del acto dispositivo, &nbsp;independientemente de su celebraci\u00f3n por s\u00ed o por &nbsp;conducto de otra persona (G.B. Ferri, Parte del negozio, Enciclopedia &nbsp;del diritto, vol. XXI, Milano, Giuffr\u00e9, 1981, pp. 901 ss.) y, &nbsp;a contrario sensu, tercero, por exclusi\u00f3n, es el sujeto &nbsp;extra\u00f1o o ajeno al inter\u00e9s dispuesto en virtud del &nbsp;negocio jur\u00eddico. El contrato, en efecto, es norma, precepto o &nbsp;regla negocial vinculante de las partes, \u00fanicas legitimadas &nbsp;para deducir o controvertir los derechos y prestaciones derivados de &nbsp;su existencia, a diferencia de los terceros, respecto de quienes, ni &nbsp;los perjudica, ni los favorece (res inter alios acta, aliis nec &nbsp;nocere, nec prodesse postest), es decir, el principio general &nbsp;imperante es el de la relatividad de los contratos cuyo fundamento se &nbsp;encuentra en la esfera de la autonom\u00eda privada, la libertad &nbsp;contractual y la legitimaci\u00f3n dispositiva de los intereses de &nbsp;cada persona.\u00bb (CSJ &nbsp;SC061 de 2008, rad. 2001-06291). &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;tendr\u00eda legitimaci\u00f3n por activa Fidel Torres Mantilla &nbsp;respecto de los aludidos negocios, porque fueron celebrados con &nbsp;posterioridad a su deceso, ocurrido a finales del a\u00f1o 1979, de &nbsp;donde estar\u00eda imposibilitado para opugnar actos celebrados con &nbsp;posterioridad a su existencia. &nbsp;<\/p>\n<p>It\u00e9rase, &nbsp;que el ejercicio por los demandantes de la acci\u00f3n iure &nbsp;hereditatis &nbsp;traduce que estos pasan a tomar la posici\u00f3n del causante en el &nbsp;contrato criticado, m\u00e1s no implica la satisfacci\u00f3n, per &nbsp;se, &nbsp;de la legitimaci\u00f3n por activa para auscultar cualquiera &nbsp;alianza, sino aquellas en las cuales intervinieron los causantes &nbsp;Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de Torres, a nombre propio. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, si la Sala fungiera como juez de segunda instancia estar\u00eda &nbsp;avocada a desestimar el petitum &nbsp;en relaci\u00f3n con dichos negocios por falta de legitimaci\u00f3n &nbsp;por activa. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Acerca de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n &nbsp;y espec\u00edficamente del momento en que debe iniciar el conteo de &nbsp;ese instituto, aspecto sobre el cual versan los dos \u00faltimos &nbsp;cargos de los recurrentes, diversas posturas han sido expuestas. La &nbsp;primera vertiente doctrinal se inclin\u00f3 por partir del &nbsp;surgimiento de la discordia entre los interesados para concretar el &nbsp;desaparecimiento del acto ficticio, lo cual incluye a las partes &nbsp;intervinientes en este, toda vez que, afirma, all\u00ed nace el &nbsp;inter\u00e9s del demandante para reclamar ante el estamento &nbsp;jurisdiccional la declaraci\u00f3n de simulaci\u00f3n (SC 26 jul. &nbsp;1956; SCJ SC 20 oct. 1959, G.J. XCI parte 2 p\u00e1gs. 782 a 788; &nbsp;CSJ SC 30 oct. 1998, rad. 4920; SC21801 de 2017, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;segunda vertiente doctrinal repudia tal tesis y aboga por tener en &nbsp;cuenta, casi que de forma absoluta, la fecha de celebraci\u00f3n &nbsp;del contrato prometido (CSJ SC 20 jul. 1993; CSJ SC 27 jul. 2000; SCJ &nbsp;STC8831 de 2015, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Ante &nbsp;tal dicotom\u00eda, presentada incluso a nivel jurisprudencial y &nbsp;evidenciada en los precedentes citados a los cuales remite la Sala en &nbsp;gracia de brevedad, esta Corporaci\u00f3n recientemente adopt\u00f3 &nbsp;postura intermedia para computar el dies &nbsp;a quo &nbsp;del t\u00e9rmino prescriptivo de la referida acci\u00f3n de &nbsp;prevalencia, que pende de la condici\u00f3n del reclamante, esto &nbsp;es, si fue parte interviniente en el acto refutado o tercero ajeno al &nbsp;mismo pero interesado en \u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, en providencia SC1971 de 2022 (rad. 2018-00106) ratificada en &nbsp;SC231 de 2023 (rad. 2016-00280), la Corte sent\u00f3 que, en &nbsp;desarrollo de principios superiores como la igualdad, la &nbsp;transparencia en el mercado, la buena fe y la seguridad jur\u00eddica, &nbsp;cuando la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n es incoada por quien &nbsp;intervino en la relaci\u00f3n contractual encubierta, el t\u00e9rmino &nbsp;prescriptivo inicia desde la celebraci\u00f3n de este acto, en &nbsp;raz\u00f3n a que desde tal \u00e9poca es exigible para los &nbsp;contratantes la obligaci\u00f3n de descorrer el velo aparente. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto que si los contratantes acuerdan la celebraci\u00f3n de un &nbsp;convenio ficto a la vez est\u00e1n contrayendo la obligaci\u00f3n &nbsp;de aclarar esa situaci\u00f3n contractual mediante la desaparici\u00f3n &nbsp;postrera del fingimiento, es decir que asumen una obligaci\u00f3n &nbsp;pura y simple, al no estar sometida, en principio, a plazo o &nbsp;condici\u00f3n (T\u00edtulo IV, Libro Cuarto del C.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>Pensar &nbsp;lo contrario, esto es, la inexistencia de obligaci\u00f3n de &nbsp;clarificaci\u00f3n del acto fingido y, por ende, su falta de &nbsp;exigibilidad, impondr\u00eda desvirtuar la propia simulaci\u00f3n &nbsp;y trasladar la contienda al campo de la reserva mental de un &nbsp;contratante, la nulidad relativa por vicios del consentimiento, la &nbsp;donaci\u00f3n, u otro remedio de naturaleza sustancial, seg\u00fan &nbsp;sea el caso. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que la falta de acuerdo para retrotraer el acto simulado desvirtuar\u00eda &nbsp;el concierto simulatorio, porque presupuesto sine-qua &nbsp;non &nbsp;para estructurar la simulaci\u00f3n es el acuerdo simulatorio o &nbsp;animus &nbsp;simulandi, que &nbsp;constituye el elemento axiol\u00f3gico por antonomasia de la &nbsp;simulaci\u00f3n. El animus &nbsp;simulandi &nbsp;comporta, ineludiblemente, que los contratantes conozcan &nbsp;perfectamente que el acto aparente o p\u00fablico no coincide con &nbsp;el real u oculto, porque si una parte contrayente no conoce que &nbsp;existe un negocio jur\u00eddico oculto, no puede ser tildado de &nbsp;simulador sino que se tratar\u00eda de una reserva mental radicada &nbsp;en el otro contratante. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esto \u00faltimo ense\u00f1a la doctrina: &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;se presente una discrepancia entre la declaraci\u00f3n p\u00fablica &nbsp;de los agentes y la voluntad real de estos o de cualquiera de ellos, &nbsp;tampoco se estructura la simulaci\u00f3n si dichos agentes no han &nbsp;celebrado un acuerdo privado, previo o coet\u00e1neo de la &nbsp;declaraci\u00f3n p\u00fablica y encaminado, bien sea a privar a &nbsp;esta de todo efecto jur\u00eddico, o bien a modificar su naturaleza &nbsp;o sus condiciones, o bien a desviar la eficacia del acto por conducto &nbsp;del interp\u00f3sito o testaferro. Con otras palabras: la &nbsp;simulaci\u00f3n presupone siempre la connivencia entre quienes han &nbsp;participado en ella. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;la raz\u00f3n \u00faltimamente expuesta, es decir, por faltar la &nbsp;confabulaci\u00f3n entre los agentes, la figura de la simulaci\u00f3n &nbsp;queda descartada en los casos de reserva mental, como cuando uno de &nbsp;los agentes, con el fin de hacerle una donaci\u00f3n a un tercero y &nbsp;sin particip\u00e1rselo a su co-contratante, estipula en favor de &nbsp;dicho tercero la transferencia del bien comprado. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;luego, en el lenguaje corriente la reserva mental implica una &nbsp;simulaci\u00f3n, o m\u00e1s exactamente, una disimulaci\u00f3n &nbsp;de la verdadera intenci\u00f3n de quien la comente. Pero, entonces, &nbsp;no se ofrece un enga\u00f1o al p\u00fablico, porque esa intenci\u00f3n &nbsp;real no se manifiesta mediante una declaraci\u00f3n oculta dirigida &nbsp;a la otra parte y de que esta tenga conocimiento. En otros t\u00e9rminos: &nbsp;solo hay una declaraci\u00f3n de voluntad del reservista frente a &nbsp;todo el mundo, inclusive a quien con \u00e9l contrata y, por esta &nbsp;raz\u00f3n, la discordia entre la declaraci\u00f3n y la real &nbsp;intenci\u00f3n de dicho reservista es insondable, imposible de &nbsp;establecer, ya que no ha trascendido del fuero interno a la vida &nbsp;social que es el campo propio de la valoraci\u00f3n jur\u00eddica. &nbsp;De aqu\u00ed el aforismo cl\u00e1sico seg\u00fan el cual el &nbsp;prop\u00f3sito retenido en la mente es inoperante (propositum in &nbsp;mente retento non operatur). Por el contrario, en la simulaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddicamente valorable, al enfrentarse la declaraci\u00f3n &nbsp;fingida por los agentes ante el p\u00fablico y la que traduce su &nbsp;real voluntad, esta contraposici\u00f3n de dos hechos tangibles s\u00ed &nbsp;suscita el problema de determinar cu\u00e1l de los dos debe &nbsp;prevalecer.6 &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, refiri\u00e9ndose a los terceros, dentro de los cuales &nbsp;est\u00e1n los herederos del contratante cuando ejercen la acci\u00f3n &nbsp;iure &nbsp;proprio &nbsp;y los acreedores de uno de los contratantes, entre otros interesados, &nbsp;la Sala precis\u00f3 que la anterior regla \u00abno &nbsp;es absoluta, pues en aras de minimizar los efectos del enga\u00f1o, &nbsp;se ha conferido a los terceros afectados con la simulaci\u00f3n el &nbsp;derecho a exigir \u2013a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de &nbsp;prevalencia\u2013 que se revele la verdadera voluntad de los &nbsp;part\u00edcipes en la farsa contractual, prerrogativa que surge &nbsp;como respuesta a alguna lesi\u00f3n concreta, generada al tercero &nbsp;por el negocio ficto. De ah\u00ed que el dies &nbsp;a quo &nbsp;del &nbsp;plazo prescriptivo de la acci\u00f3n de esos terceros coincida con &nbsp;el nacimiento de su inter\u00e9s jur\u00eddico en la declaratoria &nbsp;de simulaci\u00f3n.\u00bb &nbsp;(SC1971 de 2022, rad. 2018-00106). &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en decisi\u00f3n m\u00e1s reciente puntualiz\u00f3 que \u00ab[e]n &nbsp;otras palabras, cuando el heredero promueve la demanda de simulaci\u00f3n &nbsp;actuando iure &nbsp;propio, &nbsp;para efectos de contabilizar el lapso de fenecimiento, debe &nbsp;entenderse que la expresi\u00f3n del \u00faltimo inciso del &nbsp;art\u00edculo 2535 del C\u00f3digo Civil referente a que \u00abse &nbsp;cuenta este tiempo desde que la obligaci\u00f3n se haya hecho &nbsp;exigible\u00bb, &nbsp;en su caso, ata\u00f1e a la fecha de la muerte del contratante -su &nbsp;causante-, pues es ese el momento a partir del cual puede entenderse &nbsp;que tiene un inter\u00e9s leg\u00edtimo en procurar la &nbsp;recomposici\u00f3n del patrimonio de aquel para defender los &nbsp;derechos herenciales que podr\u00edan quedar menguados de subsistir &nbsp;el negocio que califica como simulado.\u00bb &nbsp;(SC231 de 2023, rad. 2016-00280). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consecuencia, la doctrina probable de la Sala, que consolida la &nbsp;presente determinaci\u00f3n, aboga por calcular el lapso &nbsp;prescriptivo de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n desde la &nbsp;celebraci\u00f3n del acto aparente si el demandante fungi\u00f3 &nbsp;como contratante, concepto dentro del cual quedan incursos los &nbsp;herederos que ejercen la acci\u00f3n iure &nbsp;hereditatis; &nbsp;o desde el surgimiento del inter\u00e9s cuando es un tercero quien &nbsp;reclama ante el estamento jurisdiccional, entendi\u00e9ndose por &nbsp;tal los acreedores de los contratantes y los herederos que act\u00faan &nbsp;iure &nbsp;proprio. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;entendimiento guarda concordancia con el canon 1766 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, a cuyo tenor \u00ablas &nbsp;escrituras privadas, hechas por los contratantes para alterar lo &nbsp;pactado en escritura p\u00fablica, no producir\u00e1n efecto &nbsp;contra terceros. Tampoco lo producir\u00e1n las contraescrituras &nbsp;p\u00fablicas, cuando no se ha tomado raz\u00f3n de su contenido &nbsp;al margen de la escritura matriz, cuyas disposiciones se alteran en &nbsp;la contraescritura, y del traslado en cuya virtud ha obrado el &nbsp;tercero.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>Ser\u00eda &nbsp;errado, en desmedro de dichos terceros, contabilizarles el inicio del &nbsp;lapso extintivo desde la \u00e9poca del pacto, en tanto equivaldr\u00eda &nbsp;imputarles tardanza para impugnar un acto que a la saz\u00f3n &nbsp;desconocen o del que carec\u00edan de posibilidad de acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, si de terceros se trata, en cada caso concreto el operador &nbsp;judicial deber\u00e1 examinar cu\u00e1ndo naci\u00f3 el inter\u00e9s &nbsp;que habilite el ejercicio de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, &nbsp;ya por asumir el conocimiento del acto, por activarse la posibilidad &nbsp;de acci\u00f3n como sucede con la delaci\u00f3n de la herencia o &nbsp;por el reconocimiento de la filiaci\u00f3n si esto ocurre con &nbsp;posterioridad al fallecimiento del causante, entre otras muchas &nbsp;variables. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en las anteriores premisas y descendiendo nuevamente al sub &nbsp;judice, &nbsp;colige la Corte que el tribunal de segunda instancia no incurri\u00f3 &nbsp;en la vulneraci\u00f3n de la ley sustancial denunciada en los &nbsp;cargos segundo y cuarto, en la medida en que aplic\u00f3 el t\u00e9rmino &nbsp;prescriptivo, en lo que ata\u00f1e a Camilo Rafael Torres Navarro, &nbsp;en condici\u00f3n de socio de Torres Navarro y C\u00eda. S. en &nbsp;C., y respecto de Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro aludiendo &nbsp;exclusivamente a la compraventa materializada en la escritura p\u00fablica &nbsp;5631 &nbsp;de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, &nbsp;desde la fecha &nbsp;de celebraci\u00f3n de los pactos criticados. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;Ahora, respecto del conteo del t\u00e9rmino prescriptivo en lo que &nbsp;ata\u00f1e a la acci\u00f3n iure &nbsp;hereditatis &nbsp;ejercida por todos los demandantes &nbsp;-en el evento de que la Corte fungiera como juzgadora de instancia &nbsp;tras casar la sentencia del tribunal producto del error de derecho &nbsp;alegado en el cargo primero del libelo extraordinario y tuviera por &nbsp;acreditada la condici\u00f3n de herederos de los demandantes &nbsp;respecto de los causantes Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de &nbsp;Torres- igualmente el petitum &nbsp;ser\u00eda desestimado por estar agotado el lapso regulado para que &nbsp;opere ese fen\u00f3meno extintivo, al ser forzoso el c\u00e1lculo &nbsp;desde la celebraci\u00f3n de los actos cuestionados, en tanto los &nbsp;herederos pasan a tomar la posici\u00f3n del contratante fallecido. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otros t\u00e9rminos, el lapso prescriptivo que inici\u00f3 para &nbsp;el contratante no mengua por su fallecimiento y la representaci\u00f3n &nbsp;de la sucesi\u00f3n a trav\u00e9s de sus herederos en acci\u00f3n &nbsp;iure &nbsp;hereditatis. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo doctrin\u00f3 la Sala en precedente oportunidad al se\u00f1alar, &nbsp;ante pretensi\u00f3n de nulidad de donaci\u00f3n pero aplicable &nbsp;para el caso de autos en relaci\u00f3n con el conteo del lapso &nbsp;prescriptivo de la acci\u00f3n, que: &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;los herederos pueden censurar los actos realizados por el causante &nbsp;ejerciendo un derecho propio (iure proprio), cuando ven afectada una &nbsp;retribuci\u00f3n que tiene origen en la condici\u00f3n misma de &nbsp;heredero y que el causante no ha podido transmitirle, tal cual sucede &nbsp;con las asignaciones forzosas; o ejerciendo un derecho hereditario &nbsp;(iure hereditatis) si se trata de un bien o prerrogativa que el &nbsp;heredero ha recibido del causante a t\u00edtulo universal, esto es, &nbsp;transmitido por causa de muerte. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;distinci\u00f3n no es de poca monta, si en la cuenta se tiene que &nbsp;de all\u00ed derivan consecuencias de diversa \u00edndole, no &nbsp;s\u00f3lo en trat\u00e1ndose de la legitimaci\u00f3n para &nbsp;elevar la pretensi\u00f3n, tambi\u00e9n en otros aspectos como el &nbsp;conteo del t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n incoada, &nbsp;seg\u00fan se trate de la promovida &nbsp;por los herederos iure proprio o iure hereditario. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;en la primera eventualidad el t\u00e9rmino prescriptivo inicia &nbsp;desde el momento en que al alcance de los herederos est\u00e1 &nbsp;demandar el acto del causante, que no es otro que el deceso de \u00e9ste; &nbsp;mientras que en el segundo dicho c\u00e1lculo parte de la &nbsp;celebraci\u00f3n del pacto, como quiera que los herederos obran &nbsp;como continuadores de uno de los contratantes, siendo natural que el &nbsp;lapso que \u00e9l dej\u00f3 avanzar les repercuta, precisamente &nbsp;por entrar a ocupar su lugar, como uno de los extremos del negocio. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC4063 de 2020, rad. 2011-00635). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el aludido c\u00e1lculo del t\u00e9rmino prescriptivo &nbsp;pondr\u00eda al descubierto la configuraci\u00f3n de dicho &nbsp;fen\u00f3meno extintivo de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n &nbsp;incoada por los demandantes, como herederos de Fidel Torres Mantilla, &nbsp;en relaci\u00f3n con el pacto demandado en el cual \u00e9l &nbsp;intervino, contenido en la escritura p\u00fablica 6377 &nbsp;de 29 de noviembre de 1979 de la Notar\u00eda Sexta de Bogot\u00e1, &nbsp;signada por Fidel Torres Mantilla, como vendedor, y Torres Navarro y &nbsp;C\u00eda. S. en C., como compradora representada legalmente por &nbsp;Doris Navarro de Torres, porque desde tal \u00e9poca hasta la &nbsp;presentaci\u00f3n del libelo g\u00e9nesis de este litigio (16 de &nbsp;octubre de 2018) transcurri\u00f3 con holgura el lapso de 20 a\u00f1os &nbsp;previsto en el art\u00edculo 2536 del C\u00f3digo Civil, con &nbsp;anterioridad a la modificaci\u00f3n introducida a trav\u00e9s de &nbsp;la ley 792 de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;representaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n ser\u00eda la &nbsp;siguiente, en lo que ata\u00f1e al causante Fidel Torres Mantilla: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Contrato &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Inicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del t\u00e9rmino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Configuraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Requerimiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriores &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de demandantes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demanda posterior a prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6377 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/nov\/79 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato porque en \u00e9l intervino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/nov\/1999 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con los dem\u00e1s pactos impugnados sobra aducir &nbsp;la inviabilidad de calcular el t\u00e9rmino prescriptivo respecto &nbsp;del causante Fidel Torres Mantilla, porque fueron celebrados &nbsp;postreramente a su deceso, es decir, ser\u00eda an\u00f3malo &nbsp;iniciar el conteo prescriptivo en \u00e9poca en la cual eran &nbsp;inexistentes los acuerdos de voluntades criticados. &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;de concluir la Sala que debido a la condici\u00f3n de Doris Navarro &nbsp;de Torres como socia de Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. s\u00ed &nbsp;ostenta legitimaci\u00f3n para impugnar los pactos refutados, a &nbsp;igual conclusi\u00f3n desestimatoria llegar\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;respecto de los negocios concretados en las escrituras p\u00fablicas &nbsp;912 de 30 de mayo de 1980 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, &nbsp;celebrada por Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., como vendedora &nbsp;representada legalmente por Doris Navarro de Torres; 94 y 95 de 25 de &nbsp;enero de 1984 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena, celebrada &nbsp;por Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., como vendedora &nbsp;representada legalmente por Doris Navarro de Torres; 5631 de 30 de &nbsp;diciembre de 1998 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, &nbsp;celebrada por Fidel Jos\u00e9 Torres Navarro, como vendedor &nbsp;representado por Doris Navarro de Torres en condici\u00f3n de &nbsp;apoderada general, y Leonor del Rosario Torres Navarro, como &nbsp;compradora representada por Doris Navarro de Torres en condici\u00f3n &nbsp;de apoderada general; y 5633 de 30 de diciembre de 1998 de la Notar\u00eda &nbsp;Tercera de Cartagena, celebrada por Leonor del Rosario Torres &nbsp;Navarro, como compradora representada por Doris Navarro de Torres en &nbsp;condici\u00f3n de apoderada general; se tiene que entre &nbsp;la data de los dos primeros pactos y la presentaci\u00f3n de la &nbsp;demanda (16 de octubre de 2018), transcurri\u00f3 el lapso &nbsp;veintenario previsto en el otrora art\u00edculo 2536 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, y para las cuatro ventas restantes transcurri\u00f3 el plazo &nbsp;decenal consagrado en este precepto con la modificaci\u00f3n &nbsp;introducida por los c\u00e1nones 1 y 8 de la ley 792 de 2002 &nbsp;-contado desde la entrada en vigencia de \u00e9sta por mandato del &nbsp;art\u00edculo 41 de la ley 153 de 1887-, m\u00e1xime cuando los &nbsp;propios demandantes s\u00f3lo aducen haber requerido a los &nbsp;convocados los d\u00edas 29 de marzo de 2016, por correo &nbsp;electr\u00f3nico, y 22 de marzo de 2018, a trav\u00e9s de intento &nbsp;de conciliaci\u00f3n prejudicial. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;representaci\u00f3n de la configuraci\u00f3n de la prescripci\u00f3n &nbsp;respecto de la causante Doris Navarro de Torres ser\u00eda: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Contrato &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Inicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del t\u00e9rmino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Configuraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Requerimientos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriores &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de demandantes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demanda posterior a prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6377 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/nov\/79 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato por conocerlo en tal ocasi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/nov\/1999 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/mar\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;912 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>30\/may\/80 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato por conocerlo en tal ocasi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>30\/may\/2000 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/mar\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;95 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>25\/ene\/84 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato por conocerlo en tal ocasi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>27\/dic\/2012 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Arts. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1\u00b0 ley 791\/2002 y 41 ley 153\/1887 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/mar\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5631 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>30\/dic\/98 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato por conocerlo en tal ocasi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>27\/dic\/2012 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Arts. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1\u00b0 ley 791\/2002 y 41 ley 153\/1887 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/mar\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;94 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>25\/ene\/84 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato por conocerlo en tal ocasi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>27\/dic\/2012 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Arts. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1\u00b0 ley 791\/2002 y 41 ley 153\/1887 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/mar\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>E.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5633 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>30\/dic\/98 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del contrato por &nbsp;conocerlo en tal ocasi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>27\/dic\/2012 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a\u00f1os) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Arts. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1\u00b0 ley 791\/2002 y 41 ley 153\/1887 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29\/mar\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22\/mar\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>16\/oct\/2018 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior pone de presente que, salvo los negocios comprendidos en las &nbsp;escrituras p\u00fablicas 3411 &nbsp;de 25 de noviembre de 2015 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena &nbsp;y 2339 de 29 de julio de 2014 de la Notar\u00eda Tercera de &nbsp;Cartagena, oper\u00f3 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n de &nbsp;simulaci\u00f3n sobre la cual versan los cargos primero, segundo y &nbsp;cuarto de casaci\u00f3n, lo cual torna irrelevante el yerro de &nbsp;derecho en que incurri\u00f3 el tribunal, izado por los recurrentes &nbsp;en el reproche primero de su libelo extraordinario, &nbsp;porque en el evento de que la Corte actuara en sede de instancia, &nbsp;tras casar la sentencia de segundo grado, estar\u00eda conminada a &nbsp;denegar la pretensi\u00f3n de simulaci\u00f3n relativa. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;Ahora bien, en lo que ata\u00f1e a las compraventas restantes, &nbsp;sobre las cuales no oper\u00f3 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n &nbsp;de simulaci\u00f3n, protocolizadas en las escrituras p\u00fablicas &nbsp;2339 de 29 de julio de 2014 de la Notar\u00eda Tercera de &nbsp;Cartagena, suscrita por Leonor del Rosario Torres Navarro, como &nbsp;vendedora representada por Doris Navarro de Torres en condici\u00f3n &nbsp;de apoderada general, y Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., como &nbsp;compradora; y 3411 de 25 de noviembre de 2015 de la Notar\u00eda &nbsp;Primera de Cartagena, suscritas por Doris Navarro de Torres, como &nbsp;vendedora, y Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., como compradora; &nbsp;la conclusi\u00f3n de la Corte tambi\u00e9n ser\u00eda &nbsp;desestimatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;\u00faltimo, de un lado, &nbsp;porque respecto de aquella venta Doris Navarro de Torres carecer\u00eda &nbsp;de legitimaci\u00f3n por activa, esta vez porque dej\u00f3 de ser &nbsp;socia de Torres Navarro y C\u00eda. S. en C. con ocasi\u00f3n de &nbsp;la reforma social contenida en escritura p\u00fablica 536 de 14 de &nbsp;febrero de 2007 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena, acto ajeno &nbsp;al presente litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado y en relaci\u00f3n con los dos pactos, porque los &nbsp;demandantes deprecaron declarar la simulaci\u00f3n relativa de esos &nbsp;negocios por contener donaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Expresamente &nbsp;en el hecho vig\u00e9simo de su escrito de reforma a la demanda, lo &nbsp;peticionarios relataron que \u00ab[h]abi\u00e9ndose &nbsp;nombrado el se\u00f1or Ignacio Torres Navarro como Socio Colectivo &nbsp;principal, este continu\u00f3, con la ven\u00eda de las socias &nbsp;comanditarias, a realizar varios movimientos y transacciones &nbsp;irregulares con el patrimonio familiar, sin el consentimiento del &nbsp;resto de la familia, violando de esta manera el objeto social que se &nbsp;hab\u00eda determinado, realizando negocios simulados, pues de una &nbsp;parte, el comprador no pag\u00f3 el precio, se &nbsp;pretendi\u00f3 encubrir una donaci\u00f3n sin mediar insinuaci\u00f3n &nbsp;y sin sufragar los impuestos que causa el acto gratuito, y de otra &nbsp;parte, con estas donaciones &nbsp;se vulnera la vocaci\u00f3n hereditaria de mis representados\u2026\u00bb7 &nbsp;(Resaltado impropio). &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;decir que los convocantes invocaron la configuraci\u00f3n de &nbsp;simulaciones relativas porque las convenciones correspond\u00edan a &nbsp;donaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante que los demandados negaron esas situaciones lo cierto es &nbsp;que, aun de acoger la tesis de los promotores, no quedar\u00edan al &nbsp;descubierto las donaciones alegadas sino, por el contrario, aportes &nbsp;societarios, esto es, actos jur\u00eddicos totalmente diversos a &nbsp;los solicitados declarar. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, los propios accionantes manifestaron en la demanda genitora &nbsp;del pleito y a lo largo del proceso, incluido su libelo de casaci\u00f3n, &nbsp;que el deseo de los hermanos Torres Navarro as\u00ed como el de sus &nbsp;progenitores, desde la constituci\u00f3n de Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C., fue transferir a esta entidad todos los bienes para &nbsp;garantizar la calidad de vida de Doris Navarro de Torres, &nbsp;salvaguardar el patrimonio familiar y realizar la distribuci\u00f3n &nbsp;equitativa entre los herederos -una vez fallecidos los padres-. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;probado estar\u00eda que las transferencias realizadas a Torres &nbsp;Navarro y C\u00eda. S. en C., &nbsp;a trav\u00e9s de la escritura p\u00fablica 2339 &nbsp;de 29 de julio de 2014 de la Notar\u00eda Tercera de Cartagena &nbsp;por parte de Leonor del Rosario Torres Navarro, &nbsp;y mediante la &nbsp;escritura p\u00fabica 3411 &nbsp;de 25 de noviembre de 2015 de la Notar\u00eda Primera de Cartagena &nbsp;por Doris &nbsp;Navarro de Torres, &nbsp;obedecer\u00edan a aportes &nbsp;societarios a favor de la referida compa\u00f1\u00eda mercantil, &nbsp;pues las enajenantes ten\u00edan el deseo de que los bienes objeto &nbsp;de esos actos fueran distribuidos entre todos los descendientes &nbsp;inmediatos de Doris Navarro de Torres a trav\u00e9s de la empresa &nbsp;de marras. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;guardar\u00eda concordancia con la posici\u00f3n de los &nbsp;solicitantes de omitir impugnar la &nbsp;composici\u00f3n pasada y presente de Torres Navarro y C\u00eda. &nbsp;S. en C., as\u00ed como las decisiones tomadas al margen de sus &nbsp;\u00f3rganos sociales. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, las donaciones alegadas estar\u00edan llamadas al fracaso &nbsp;porque el acervo probatorio, erigido fundamentalmente en las &nbsp;manifestaciones que con fuerza de confesi\u00f3n realizaron los &nbsp;accionantes, desvirtuar\u00eda esas supuestas donaciones y, en esa &nbsp;medida, la Corte estar\u00eda imposibilitada para acceder a lo &nbsp;pretendido, so pena de incurrir en el vicio de incongruencia, como &nbsp;quiera que estar\u00eda accediendo a una pretensi\u00f3n no &nbsp;elevada por los iniciadores de la contienda judicial y respecto de la &nbsp;cual los convocados tampoco tuvieron la oportunidad de ejercer el &nbsp;derecho a la defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>11. &nbsp;En suma, a pesar del error de derecho en que incurri\u00f3 el &nbsp;juzgador ad-quem &nbsp;en la estimaci\u00f3n del acervo probatorio, la Corte colige su &nbsp;intrascendencia, de donde los cargos primero, segundo y cuarto no se &nbsp;abren paso, en la medida en que las pretensiones de los demandantes &nbsp;seguir\u00edan estando llamadas al fracaso, ya por haber operado la &nbsp;prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n respecto &nbsp;los seis negocios criticados m\u00e1s antiguos, ora por falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n por activa de las sucesiones demandantes en &nbsp;relaci\u00f3n con los seis pactos descritos en los numerales 1.3 a &nbsp;1.8. de esta providencia, e incluso, en lo que ata\u00f1e a los dos &nbsp;m\u00e1s recientes acuerdos de voluntades, por estar desvirtuadas &nbsp;las supuestas donaciones alegadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese &nbsp;que, como inveteradamente lo ha expuesto la Corte, para la &nbsp;prosperidad de un reproche casacional el &nbsp;recurrente tiene la carga de evidenciar el alcance del desacierto en &nbsp;relaci\u00f3n con el sentido decisorio de la sentencia recurrida, &nbsp;es decir que no basta con la demostraci\u00f3n de alguna modalidad &nbsp;de error, tambi\u00e9n es menester poner de presente que de no &nbsp;haber ocurrido esa falencia el veredicto habr\u00eda sido favorable &nbsp;a sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>Concerniente &nbsp;a este requisito de prosperidad de la casaci\u00f3n la Sala tiene &nbsp;sentado que: &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que el error a que alude el segundo motivo de casaci\u00f3n &nbsp;previsto en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso (\u2026), debe ser de tal magnitud que incida adversamente &nbsp;en la forma como se desat\u00f3 el litigio, produci\u00e9ndose un &nbsp;resultado contrario al legal. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el punto tiene dicho la Sala que la prosperidad del recurso de &nbsp;casaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>12. &nbsp;De &nbsp;todo lo analizado emerge que el juzgador ad &nbsp;quem &nbsp;no incurri\u00f3 en todos los errores in &nbsp;iudicando &nbsp;a \u00e9l enrostrados, s\u00f3lo en una falencia de derecho, la &nbsp;que de cualquier manera resulta irrelevante para casar su veredicto, &nbsp;lo que conlleva la frustraci\u00f3n de la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>No habr\u00e1 &nbsp;imposici\u00f3n de costas en raz\u00f3n a la rectificaci\u00f3n &nbsp;doctrinaria realizada, al tenor del inciso final del art\u00edculo &nbsp;349 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>Primero. &nbsp;NO &nbsp;CASAR &nbsp;la sentencia proferida el &nbsp;30 de junio de 2021, adicionada el 5 de noviembre siguiente, por la &nbsp;Sala Civil \u2013 Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cartagena, en el proceso que Fidel Jos\u00e9, Germ\u00e1n &nbsp;Fidel y Camilo Rafael Torres Navarro promovieron en nombre de las &nbsp;sucesiones de Fidel Torres Mantilla y Doris Navarro de Torres contra &nbsp;Martha Sof\u00eda Porto Infante, Leonor Patricia L\u00f3pez &nbsp;Iglesias Torres, Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., Leonor del &nbsp;Rosario e Ignacio Torres Navarro. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo. &nbsp;Sin condena en costas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;firme esta providencia devu\u00e9lvase la actuaci\u00f3n al &nbsp;Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA &nbsp;PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de la Sala &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;salvamento de voto &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;Salvamento de voto &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posteriormente, tras venta del solar de la heredad realizada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mediante escritura p\u00fablica 912 de 30 de mayo de 1980 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notar\u00eda 3 de Cartagena y el sometimiento de la casa restante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al r\u00e9gimen de propiedad horizontal, a trav\u00e9s de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;escritura p\u00fablica 1834 de 3 de octubre de 1983 de la Notar\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1 de Cartagena, surgieron 3 predios identificados con matr\u00edculas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;060-38686, 060-52691 y 060-52686. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La fecha real corresponde al 25 de enero de 1984. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El a\u00f1o corresponde realmente a 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El a\u00f1o real corresponde a 1984. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entre esos dos actos fue celebrada venta parcial, con escritura &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablica 912 de 30 de mayo de 1980 de la Notar\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tercera de Cartagena, por Torres Navarro y C\u00eda. S. en C., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como vendedora representada legalmente por Doris Navarro de Torres, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a favor de Leonor Torres de L\u00f3pez, como compradora, que tuvo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por objeto una porci\u00f3n del bien identificado con matr\u00edcula &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;060-29471 y dio lugar a la matr\u00edcula 060-38686. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ospina Fern\u00e1ndez, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Guillermo. Teor\u00eda General del Contrato y de los dem\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actos o Negocios Jur\u00eddicos, Temis, 1994, p\u00e1gs. 114 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;115. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5, cuaderno 12, equivalente al archivo 13CuadernoNo.12.pdf &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC396-2023 (2018-00345-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; SC396-2023 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 13001-31-03-002-2018-00345-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinticinco de septiembre de dos mil veintitr\u00e9s) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., dieciocho (18) de diciembre de dos mil veintitr\u00e9s &nbsp;(2023). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por los &nbsp;demandantes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-77966","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77966\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}