{"id":81206,"date":"2024-05-29T20:53:31","date_gmt":"2024-05-29T20:53:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-011-1995-4846\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:31","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:31","slug":"s-011-1995-4846","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-011-1995-4846\/","title":{"rendered":"S 011 1995 [4846]"},"content":{"rendered":"<p>S-011-1995 [4846]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE : NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Distrito Capital, dos (2) de febrero de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente N\ufffd 4846 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procede la Corte a decidir el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por FERNANDO ANTONIO PEREZ SALAZAR Y GABRIEL ENRIQUE ROMERO PE\u00d1A contra la sentencia de 29 de enero de 1992, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en el proceso ejecutivo iniciado por el BANCO GANADERO, SUCURSAL CHAPINERO DE BOGOTA contra los citados recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. En demanda presentada el 11 de febrero de 1994 invocando la causal 1a. del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil FERNANDO ANTONIO PEREZ SALAZAR Y GABRIEL ENRIQUE ROMERO PE\u00d1A solicitaron que con citaci\u00f3n del BANCO GANADERO se \u00ab&#8230;invalide la sentencia revisada y se dicte la que en derecho corresponde declarando lo siguiente: PRIMERO: declarar probadas las excepciones propuestas por los demandados Fernando P\u00e9rez Salazar y Gabriel Romero Pe\u00f1a y seg\u00fan los hechos de esta demanda; SEGUNDO : Decretar el desembargo y levantamiento del secuestro de los bienes trabados, si los hubiere, oficiando a quien corresponda; TERCERO: Condenar a la entidad demandante, Banco Ganadero, sucursal Chapinero, al pago de costas y perjuicios; CUARTO: Dar por terminado el proceso ejecutivo singular, propuesto por el Banco Ganadero, Sucursal Chapinero de Bogot\u00e1, contra Fernando P\u00e9rez Salazar y Gabriel Romero Pe\u00f1a\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) Fernando Antonio P\u00e9rez Salazar y Gabriel Enrique Romero Pe\u00f1a, suscribieron a favor del Banco Ganadero, sucursal Chapinero de Bogot\u00e1, un pagar\u00e9 en blanco en noviembre de 1984, como garant\u00eda para la apertura de la carta de cr\u00e9dito sobre el exterior n\u00famero 136-000700 de 23 de noviembre del mismo a\u00f1o, la cual hab\u00eda sido aprobada por el comit\u00e9 de cr\u00e9dito regional seg\u00fan acta 042 del 22 de noviembre del referido a\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) El mismo banco aprob\u00f3 meses m\u00e1s tarde y a cargo de Fernando Antonio P\u00e9rez Salazar, la apertura de otra carta de cr\u00e9dito sobre el exterior, distinguida con el n\u00famero 136-000747 de 20 de marzo de 1985, seg\u00fan consta en el acta No. 009 de 14 de marzo de ese a\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) El citado banco el 10 de marzo de 1987, promovi\u00f3 demanda ejecutiva contra Fernando Antonio P\u00e9rez Salazar y Gabriel Enrique Romero Pe\u00f1a por la suma de $8&#8217;336.261.03 como capital, seg\u00fan los t\u00e9rminos del pagar\u00e9 05345-0 suscrito por ambos, junto con los intereses moratorios y las costas del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) Se libr\u00f3 mandamiento ejecutivo por el Juzgado 23 Civil del Circuito el 3 de abril de 1987, el que le fue notificado a Gabriel Romero Pe\u00f1a, quien excepcion\u00f3 sobre la base de que el t\u00edtulo ejecutivo fue firmado en blanco y el cr\u00e9dito corresponde a una obligaci\u00f3n distinta para la cual suscribi\u00f3 el pagar\u00e9 05345-0, como codeudor de Fernando Antonio P\u00e9rez Salazar, escrito de excepciones dentro del cual solicit\u00f3 entre otras pruebas, una inspecci\u00f3n judicial, para establecer en el banco los hechos de las excepciones. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e) El demandado Fernando P\u00e9rez Salazar, contra el mismo auto de mandamiento de pago, tambi\u00e9n propuso excepciones de m\u00e9rito tendiente a demostrar \u00abla obligaci\u00f3n fundamental que dio origen al pagar\u00e9 base de la presente ejecuci\u00f3n&#8230;\u00bb, y por no tener certeza sobre el monto de sus obligaciones solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica de inspecci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f) El Banco Ganadero en el escrito que descorri\u00f3 el traslado de las excepciones manifest\u00f3 que, \u00ab&#8230;procedi\u00f3 como mandatario de los deudores frente a las autoridades cambiarias para establecer una carta de cr\u00e9dito sobre el exterior y a gestionar, en parte, lo relativo a la legalizaci\u00f3n de la importaci\u00f3n as\u00ed garantizada&#8217;, afirmaci\u00f3n que pon\u00eda de presente que cobraba la obligaci\u00f3n originada en la carta de cr\u00e9dito No. 136-000747 de 20 de marzo de 1985 \u00abpara la que el Banco exigi\u00f3 a Fernando P\u00e9rez Salazar constituci\u00f3n de garant\u00eda real consistente en prenda con tenencia del acreedor mediante la retenci\u00f3n de la mercanc\u00eda importada en Almagrario y no otra de las obligaciones a cargo de Fernando P\u00e9rez Salazar y de sus garantes o codeudores\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;g) Adelantado el proceso hasta el momento de dictar sentencia y por no haberse practicado la inspecci\u00f3n judicial, el Juzgado la decret\u00f3 oficiosamente y design\u00f3 peritos, empezando ah\u00ed una serie de contingencias, que llevaron finalmente al Juzgado a sustituir la inspecci\u00f3n judicial -\u00abla que se hab\u00eda abortado en varias oportunidades por causas ajenas a la voluntad de las partes\u00bb-, a ordenar en su lugar al Banco Ganadero, Sucursal Chapinero, a que informara sobre los puntos materia de la inspecci\u00f3n judicial, dando respuesta el Banco en comunicaci\u00f3n del 27 de agosto de 1990. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;h) El a quo dict\u00f3 sentencia declarando probadas las excepciones propuestas, la que recurrida por la parte demandante fue revocada por el ad quem, declarando no probadas las excepciones, ordenando seguir adelante la ejecuci\u00f3n y condenando en costas a la parte demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;i) Ejecutoriada la decisi\u00f3n del Tribunal, la parte recurrente elev\u00f3 queja ante la Superintendencia Bancaria, con el fin de obtener una visita a la citada entidad bancaria \u00abdirigida a obtener los documentos que serv\u00edan de soporte a los cr\u00e9ditos otorgados por dicha sucursal bancaria al se\u00f1or Fernando P\u00e9rez Salazar y en orden a establecer en cu\u00e1l o cuales de aquellos cr\u00e9ditos el se\u00f1or Gabriel Romero Pe\u00f1a hab\u00eda fungido como codeudor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. De la demanda de revisi\u00f3n se dio traslado al banco demandado, quien descorri\u00f3 oportunamente el traslado del libelo, oponi\u00e9ndose a las s\u00faplicas de los actores, y se pronunci\u00f3 sobre cada uno de los hechos de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. Agotado como ha sido el tr\u00e1mite de este recurso extraordinario, procede ahora su decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Ha dicho reiteradamente la doctrina de esta Sala que el recurso de revisi\u00f3n es remedio excepcional frente a la inmutabilidad de la cosa juzgada material para combatir las decisiones judiciales contrarias a la justicia y al derecho, el cual tiene determinadas caracter\u00edsticas que lo distinguen de los dem\u00e1s medios de impugnaci\u00f3n, como quiera que es un recurso extraordinario, formalista y restringido, cuya funci\u00f3n es constatar la existencia o inexistencia de las causales&nbsp; taxativamente se\u00f1aladas en la ley, y no para enmendar situaciones adversas que con intervenci\u00f3n de alguno de los sujetos procesales hubieren podido evitarse o remediarse en el curso del proceso en donde se dict\u00f3 la sentencia de la cual se implora su revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Sobre el particular ha expresado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab&#8230;basta leer las nueve causales erigidas por el Art. 380 del C. de P.C. como motivos de revisi\u00f3n, para afirmar que este medio extraordinario de impugnaci\u00f3n no franquea la puerta para tornar al replanteamiento de temas ya litigados y decididos en proceso anterior, ni es la v\u00eda normal para corregir los yerros jur\u00eddicos o probatorios que hayan cometido las partes en litigio precedente, ni es camino para mejorar la prueba mal aducida o dejada de aportar, ni sirve para encontrar una nueva oportunidad para proponer excepciones o para alegar hechos no expuestos en la causa petendi. Como ya se dijo por la Corte, el recurso de revisi\u00f3n no se instituy\u00f3 para que los litigantes vencidos remedien los errores cometidos en el proceso en que se dict\u00f3 la sentencia que se impugna. El recurso de revisi\u00f3n tiende derechamente a la entronizaci\u00f3n de la garant\u00eda de la justicia, al derecho de defensa claramente conculcado y al imperio de la cosa juzgada material&#8230;\u00bb (Sentencia de 24 de abril de 1980). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. Los recurrentes invocaron como causal de revisi\u00f3n, la hip\u00f3tesis contemplada en el numeral 1 del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que tiene lugar cuando se encuentran \u00ab&#8230;despu\u00e9s de pronunciada la sentencia documentos que habr\u00edan variado la decisi\u00f3n contenida en ella, y que el recurrente no pudo aportarlos al proceso por fuerza mayor o caso fortuito o por obra de la parte contraria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. Conforme al texto de la disposici\u00f3n anterior, el recurrente corre con la carga de acreditar los siguientes requisitos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) Que despu\u00e9s de pronunciada la sentencia objeto de revisi\u00f3n hall\u00f3 prueba documental. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Que el referido medio de prueba encontrado tiene eficacia por si mismo para modificar significativamente la determinaci\u00f3n tomada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) Que no se pudo allegar oportunamente al proceso, por fuerza mayor o caso fortuito o por obra de la contraparte. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6. De acuerdo con lo as\u00ed expuesto, se colige que la imposibilidad de allegar los documentos que aduce el recurrente, se origin\u00f3 en que el banco \u00abno los suministr\u00f3, por el contrario los ocult\u00f3\u00bb; luego, planteado en los anteriores t\u00e9rminos el fundamento de la causal invocada, correspond\u00eda la carga de la prueba a quienes alegaron esa excepcional circunstancia, la cual se cumpl\u00eda demostrando a cabalidad, que de no haberse presentado la fuerza mayor, el caso fortuito o la obra de la contraparte, hubiera podido aportar dicha prueba documental, pues para que cualquiera de dichos fen\u00f3menos tenga la virtualidad de estructurarla, es imperioso que la parte perjudicada con tan desafortunada actuaci\u00f3n se haya colocado en imposibilidad de allegar los documentos que ahora se indican en el recurso extraordinario, no bastando la simple dificultad por grave que \u00e9sta sea. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7. No obstante lo afirmado por el recurrente, de la lectura de la actuaci\u00f3n que figura en las instancias del proceso que se pretende revisar, se desprende que los all\u00ed demandados en sus escritos de excepciones solicitaron la prueba de inspecci\u00f3n judicial, la que decret\u00f3 el juzgado de conocimiento con peritos contadores para verificar en las instalaciones del banco demandante \u00ablos puntos solicitados por los ejecutados&#8230;\u00bb, medio demostrativo que no se evacu\u00f3 durante el respectivo per\u00edodo probatorio del proceso ejecutivo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8. Sin embargo, cuando el proceso estaba listo para proferir el fallo de primer grado, ex oficio se fij\u00f3 de nuevo fecha para la pr\u00e1ctica de la referida diligencia de inspecci\u00f3n judicial, la que no se llev\u00f3 a cabo por las diferentes razones que constan en el proceso ejecutivo, siendo finalmente sustituida por un informe que pidi\u00f3 al banco demandado, sin que se pueda atribuir ning\u00fan acto de ocultamiento a conducta de la parte ejecutante, la que por el contrario, en escrito obrante a folio 72 del cuaderno principal del ejecutivo, manifest\u00f3 expresamente su deseo de \u00abcontribuir al desarrollo de la prueba de oficio ordenada&#8230;, o sea la inspecci\u00f3n judicial a practicarse sobre documentos que hacen parte de la contabilidad del BANCO GANADERO&#8230;\u00bb, para lo cual solicit\u00f3 precisar \u00ablos documentos que deben ser materia de exhibici\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9. As\u00ed las cosas, el enrostrado acto de ocultamiento de la prueba documental ni siquiera se configur\u00f3, porque la prueba de inspecci\u00f3n judicial impetrada por los excepcionantes fue decretada fij\u00e1ndose para su evacuaci\u00f3n varias fechas, y si la misma no se realiz\u00f3 fue por razones en todo caso ajenas al banco ejecutante, y menos puede deducirse que su no incorporaci\u00f3n al proceso ejecutivo fue producto de fuerza mayor o caso fortuito. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10. De lo anterior se desprende, que los ac\u00e1 recurrentes no desplegaron dentro del citado proceso ejecutivo una adecuada y efectiva actividad probatoria tendiente a conseguir que la prueba documental hubiese obrado en la litis, como que no se aprecia una eficaz colaboraci\u00f3n en orden a que se hubiese llevado a cabo la pr\u00e1ctica de la inspecci\u00f3n judicial que con peritos contadores se decret\u00f3 y para la cual se fijaron varias fechas, lo cual se traduce en que no estuvieron en imposibilidad de aportar la citada prueba literal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11. Cabe observar, que con este recurso extraordinario lo que se pretende no es m\u00e1s que corregir yerros, o al menos deficiencias probatorias, mediante el replanteamiento de los hechos concernientes a las excepciones perentorias, para en \u00faltimas pretender modificar una sentencia adversa a los hoy recurrentes, esto es, volver sobre una cuesti\u00f3n que ya fue debatida y decidida dentro del correspondiente proceso ejecutivo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;12. Al respecto esta Corporaci\u00f3n ha venido reiterando de tiempo atr\u00e1s que, \u00ab&#8230;No es lo mismo recuperar una prueba, que producirla o mejorarla. El recurso de revisi\u00f3n no es procedente para esto. De lo contrario, no habr\u00eda jam\u00e1s cosa juzgada, porque bastar\u00eda que el litigante vencido en un juicio mejorara la prueba en el de revisi\u00f3n o produjera otra. La prueba eficaz en revisi\u00f3n y desde el punto de vista que se est\u00e1 tratando, debe tener existencia desde el momento mismo en que se entabla la acci\u00f3n (&#8230;). o, por lo menos, al tiempo de vencer el \u00faltimo t\u00e9rmino de prueba en el respectivo juicio&#8230;\u00bb (Sentencia de 29 de octubre de 1942. G.J. Tomo LIV, p\u00e1g. 214). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por otra parte, la Corte no deja pasar desapercibido que si al tenor del numeral 4o. del art\u00edculo 361 del C. de P.C. existe la oportunidad de solicitar pruebas en segunda instancia \u00abCuando se trate de documentos que no pudieron aducirse en la primera instancia por fuerza mayor o caso fortuito, o por obra de la parte contraria\u00bb, ello significa adicionalmente que en el presente caso no se abre paso la posibilidad de alegar la causal de revisi\u00f3n en estudio, pues si el fallo combatido mediante este recurso extraordinario es la resultante de una omisi\u00f3n probatoria determinada precisamente por \u00abfuerza mayor o caso fortuito o por obra de la parte contraria\u00bb, nada m\u00e1s acorde para la salvaguardia de los derechos de los recurrentes, que \u00e9stos se hubiesen valido de aquella especial oportunidad para aducirla, conducta que sin embargo omitieron de manera inexplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13. De acuerdo con lo anterior, no es procedente la causal de revisi\u00f3n alegada en el recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En armon\u00eda con lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1\ufffd.- Declarar infundado el recurso de revisi\u00f3n interpuesto por FERNANDO ANTONIO PEREZ SALAZAR Y GABRIEL ENRIQUE ROMERO PE\u00d1A contra la sentencia de 29 de enero de 1992, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en el proceso ejecutivo del BANCO GANADERO, SUCURSAL CHAPINERO DE BOGOTA contra los citados recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2\ufffd.- Condenar a los recurrentes al pago de los perjuicios y las costas causados. Los primeros se regular\u00e1n mediante incidente (art. 137 del C. de P.C.); tanto \u00e9stos como las costas se har\u00e1n efectivos con la cauci\u00f3n prestada (art. 383, inciso 1\ufffd, ibidem). L\u00edquidense las costas en su oportunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3\ufffd.- Mediante oficio, ent\u00e9rese de lo aqu\u00ed decidido a la Compa\u00f1\u00eda garante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COPIESE, NOTIFIQUESE Y DEVUELVASE AL JUZGADO DE ORIGEN EL EXPEDIENTE CONTENTIVO DEL PROCESO EN EL CUAL FUE EXPEDIDA LA SENTENCIA OBJETO DE LA REVISION. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HECTOR MARIN NARANJO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-011-1995 [4846] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; MAGISTRADO PONENTE : NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Distrito Capital, dos (2) de febrero de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-81206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-76"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}