{"id":81254,"date":"2024-05-29T20:53:36","date_gmt":"2024-05-29T20:53:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-066-1995-4787\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:36","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:36","slug":"s-066-1995-4787","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-066-1995-4787\/","title":{"rendered":"S 066 1995 [4787]"},"content":{"rendered":"<p>S-066-1995 [4787]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., julio trece (13) de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No. 4787 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Agotado el tr\u00e1mite previsto por el art\u00edculo 695 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, proc\u00e9dese a resolver la solicitud de EXEQUATUR elevada por CHRISTIAN HAENSELER RAMSEYER respecto de la sentencia de 14 de mayo de 1993, proferida por el Tribunal del Distrito de Chaux de Fonds, Cant\u00f3n de Neuchatel-Suiza-, en el proceso de divorcio adelantado por Beatriz Haenseler (nacida Ospina) contra el aqu\u00ed peticionario, ambos de nacionalidad colombiana. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. El citado Christian Haenseler Ramseyer demand\u00f3 la concesi\u00f3n de EXEQUATUR en relaci\u00f3n con la sentencia que el Tribunal del Distrito de Chaux de Fonds, Cant\u00f3n de Neuchatel-Suiza-, pronunci\u00f3 el 14 de mayo de 1993, en el proceso de divorcio de Beatr\u00edz Haenseler (nacida Ospina) contra Christian Haenseler, cuya copia debidamente traducida al castellano se adjunt\u00f3 al libelo incoatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Dicha pretensi\u00f3n se apuntala en los hechos que a continuaci\u00f3n se sintetizan: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) En Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, el 18 de diciembre de 1982, contrajeron matrimonio por el rito cat\u00f3lico, Christian Haenseler y Beatr\u00edz Haenseler, ambos de nacionalidad colombiana, matrimonio que fue registrado en la Notar\u00eda Octava de la mencionada ciudad, el 17 de febrero de 1983. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Beatr\u00edz Haenseler acudi\u00f3 al Tribunal del Distrito de Chaux de Fonds para demandar el divorcio del sobredicho matrimonio, el que fue decretado por sentencia de 14 de mayo de 1993, prove\u00eddo mediante el cual, adem\u00e1s, se concedi\u00f3 a la madre la\u00bbautoridad parental\u00bb sobre los dos menores hijos, al mismo tiempo que se ratific\u00f3 el convenio de los esposos sobre los efectos accesorios del divorcio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. Al descorrer el traslado de la demanda, Beatriz Haenseler manifiesta estar de acuerdo con que se conceda el exequatur, pero impetrando adem\u00e1s la declaratoria de que surta efectos en Colombia el premencionado convenio entre los c\u00f3nyuges, a m\u00e1s de pedir que la decisi\u00f3n de la Corte sea puesta en conocimiento, tanto del Tribunal que decret\u00f3 el divorcio como de la Notar\u00eda en donde fue registrado el matrimonio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pronunci\u00f3se tambi\u00e9n en tiempo el Procurador Delegado en lo Civil, quien dijo atenerse a las pruebas que llegaren a recogerse. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. Rituado el tr\u00e1mite que legalmente corresponde a \u00e9ste asunto, pasa la Corte a decidir lo pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Consecuencia de la soberan\u00eda de los Estados, es la de que son sus funcionarios judiciales quienes imparten justicia en el respectivo territorio.De all\u00ed, que la regla en Colombia sea&nbsp; la de reconocer plena validez s\u00f3lo a los fallos proferidos por sus propios jueces. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No obstante, no puede ser absoluto ese principio, porque las relaciones entre los Estados y&nbsp; necesidades de orden pr\u00e1ctico, generadas especialmente por el inevitable transitar humano,impiden hacer caso omiso de ciertas situaciones jur\u00eddicas que, generalmente por haberse consolidado en otros pa\u00edses, o por cualquier otra causa, han encontrado en esos lugares la refrendaci\u00f3n de los jueces. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed, el legislador colombiano opt\u00f3 por un sistema de equilibrio, reconociendo excepcionalmente efectos en el territorio patrio a ciertas decisiones de jueces extranjeros, mediante un sistema que funciona b\u00e1sicamente bajo los siguientes criterios: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) Se reconocer\u00e1 a la sentencia o providencia pronunciada en pa\u00eds extranjero, la fuerza que le concedan los tratados existentes con ese pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Ante la ausencia de un convenio, la fuerza de las dichas providencias&nbsp; ser\u00e1 la misma que en el otro pa\u00eds se reconozca a las proferidas en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) En cualquiera de las preanotadas eventualidades, se requiere la concesi\u00f3n del EXEQUATUR, mediante sentencia que se dictar\u00e1 previo el tr\u00e1mite previsto en el art\u00edculo 695 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, atendiendo siempre a las restricciones del precepto 694 ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- Al aplicar los anteriores conceptos al evento sub-lite, ha de observarse, para empezar, que no existe convenio suscrito con Suiza, ni en materia de cooperaci\u00f3n judicial mutua, ni en materia de asistencia legal, como as\u00ed lo inform\u00f3 el Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro pa\u00eds, mediante comunicaci\u00f3n que obra en autos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al no obrar entre Colombia y Suiza un tratado que regule el cumplimiento y acatamiento de sus respectivas sentencias, preciso ser\u00e1 averiguar por la reciprocidad legislativa entre los dos pa\u00edses, esto es, por la existencia de la norma extranjera que consagre la posibilidad de aceptar all\u00ed las decisiones de los jueces colombianos. A prop\u00f3sito de lo cual, pasa la Corte a evaluar la documentaci\u00f3n que sobre el punto remiti\u00f3 el Consulado de Colombia en Suiza y que con su correspondiente traducci\u00f3n legal, obra a folios 80 a 88. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Pues bien, conforme a lo que all\u00ed se lee,el tema en general se encuentra reglamentado por la Ley Federal del 18 de diciembre de 1987 sobre Derecho Internacional Privado; as\u00ed, en su art\u00edculo 25 dispone que para el reconocimiento de una sentencia extranjera en Suiza, es menester que la decisi\u00f3n haya sido tomada por funcionario competente en ese Estado, que la misma no sea susceptible de recurso ordinario o que sea definitiva y que, por \u00faltimo, \u00abno existan motivos de negaci\u00f3n\u00bb para tal reconocimiento;motivos estos de negaci\u00f3n determinados por&nbsp; el art\u00edculo 27 de la misma ley, norma que, analizada en t\u00e9rminos globales, busca impedir incompatiblidades entre la decisi\u00f3n extranjera y el orden p\u00fablico suizo, asegurar el respeto al derecho de defensa&nbsp; y evitar que exista sobre el mismo asunto, un litigio pendiente en Suiza o uno ya decidido en cualquier Estado.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- Pero lo relacionado con las decisiones extranjeras sobre divorcio mereci\u00f3 una especial reglamentaci\u00f3n, y es as\u00ed como lo referente a ellas se encuentra \u00edntegramente regulado por el art\u00edculo 65 de la precitada ley suiza; y de \u00e9ste precepto es dable concluir lo que a rengl\u00f3n seguido pasa a expresarse. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En principio, en Suiza se reconocen las antedichas decisiones sobre&nbsp; divorcio, cuando han sido dictadas en el Estado del domicilio o residencia habitual o en el Estado nacional de uno de los esposos, o si tales decisiones fueren reconocidas en uno de esos Estados. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tal regla, sin embargo, encuentra restricciones, porque en el supuesto de que ninguno de los esposos, o s\u00f3lo el demandante, sea nacional del Estado donde se toma la decisi\u00f3n, para que ella sea aceptada, se requiere: o bien que en el momento de presentarse la demanda alguno de los esposos tuviere su&nbsp; domicilio&nbsp; o&nbsp;&nbsp; residencia&nbsp;&nbsp; habitual&nbsp; en&nbsp;&nbsp; tal&nbsp;&nbsp; Estado. -Exceptuado el evento de que el demandado tenga domicilio en Suiza-; o que el esposo demandado se haya sometido sin formular reservas a la competencia del tribunal extranjero; o, por \u00faltimo, que el demandado haya consentido expresamente en que la decisi\u00f3n sea reconocida por el Estado suizo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &#8211; Puntualizado lo anterior, debe pasar a averiguarse si&nbsp; es posible descubrir el principio de la reciprocidad legislativa de Suiza en relaci\u00f3n con fallos emanados de tribunales colombianos; o, m\u00e1s espec\u00edficamente y para usar las palabras de la ley, determinar qu\u00e9 fuerza se reconocer\u00eda en Suiza a sentencia de la misma estirpe de la aqu\u00ed en estudio, en caso de haber sido proferida en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Para tales efectos, vista la legislaci\u00f3n a que antes se aludi\u00f3, es pertinente afirmar que una sentencia que proferida en Colombia&nbsp; decrete el divorcio de un matrimonio celebrado en Suiza por dos nacionales de ese pa\u00eds, ser\u00eda all\u00ed reconocida siempre y cuando el esposo demandado se hubiese sometido sin reservas a la competencia de los jueces colombianos para obtener el divorcio, o hubiese consentido expresamente en el EXEQUATUR. Corolario de lo anterior, es la respuesta afirmativa a la cuesti\u00f3n de la existencia de&nbsp;&nbsp; reciprocidad legislativa entre los dos Estados en relaci\u00f3n con decisiones como la que ahora ocupa a la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- Dilucidado el punto de la reciprocidad, pasa a estudiarse si la sentencia extranjera materia de la demanda es apta para surtir efectos en Colombia, para lo cual debe inquirirse si cumple los requerimientos del art\u00edculo 695 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. A ello se procede. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Obra en el expediente copia del fallo de autoridad judicial Suiza que decreta el divorcio entre Christian Haenseler Ramseyer y Beatr\u00edz&nbsp; Haenseler Ramseyer, la cual cumple con los recaudos administrativos y diplom\u00e1ticos exigidos para que tenga valor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por otra parte, surge de autos que el divorcio fue decretado, en raz\u00f3n del mutuo acuerdo de los esposos y previo el procedimiento previsto por la legislaci\u00f3n Suiza, todo lo cual armoniza con el r\u00e9gimen de divorcio que en desarrollo del art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n Nacional implant\u00f3 la ley 25 de 1.992, en concordancia para el caso con el art\u00edculo 14 de la ley 1a. de 1976. No se opone pues la decisi\u00f3n, en cuanto al divorcio, a leyes u otras disposiciones de orden p\u00fablico de Colombia; y esto mismo puede predicarse en relaci\u00f3n con la ratificaci\u00f3n que por la sentencia se hizo del convenio entre las parte sobre los efectos accesorios del divorcio, similar a los previstos por la legislaci\u00f3n nacional. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco hay prueba de que&nbsp; exista proceso en curso o sentencia ejecutoriada de jueces nacionales sobre el mismo asunto; y, por \u00faltimo, la ejecutoria hace presumir que el fallo extranjero fue dictado cumplidos los requisitos de citaci\u00f3n y contradicci\u00f3n del demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.- Infi\u00e9rese&nbsp; de todo lo anterior, que debe accederse a las s\u00faplicas de la demanda, orden\u00e1ndose consecuencialmente la inscripci\u00f3n pertinente en el competente registro del estado civil. No se acoge en cambio el requerimiento de la parte demandada en el sentido de que la presente providencia se ponga en conocimiento del tribunal suizo que conoci\u00f3 del divorcio, porque&nbsp; la competencia de la Corte se limita a lo que es materia del EXEQUATUR y porque, quien pretenda hacer valer en el extranjero una providencia proferida en Colombia, deber\u00e1, por razones obvias, atenerse a la legislaci\u00f3n del respectivo pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto,la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conceder el EXEQUATUR&nbsp; a la sentencia de 14 de mayo de 1993 proferida por el Tribunal del Distrito de la Chaux de Fonds, Rep\u00fablica y Cant\u00f3n de Neuchatel Suiza, proferida en el proceso de divorcio de Beatr\u00edz Haenseler (nacida Ospina) contra Christian Haenseler. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para los efectos previstos en los art\u00edculos 6o., 106 y 107 del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con el los art\u00edculo 13 del Decreto 1873 de 1971 y 9o. de la Ley 25 de 1992, ord\u00e9nase la inscripci\u00f3n de esta providencia junto con la sentencia reconocida, en el folio correspondiente al registro civil del matrimonio.Por secretar\u00eda, l\u00edbrense las comunicaciones pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin costas en la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HECTOR MARIN NARANJO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;S A L V A M E N T O&nbsp;&nbsp;&nbsp; D E&nbsp;&nbsp;&nbsp; V O T O &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No.4787 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- Con la consideraci\u00f3n acostumbrada por las decisiones de la Sala, me veo precisado a salvar el voto respecto de la decisi\u00f3n de conceder el exequatur solicitado para la sentencia proferida el 14 de mayo de 1993 por el Tribunal Superior del Distrito de la Chaux de Fonds, Rep\u00fablica y Cant\u00f3n de Neuchatel Suiza, en el proceso de divorcio promovido por BEATRIZ HAENSELER (de soltera, Ospina) contra CRISTIAN HAENSELER, por cuanto, en mi opini\u00f3n, el exequatur aludido no se requiere para que la sentencia mencionada surta efectos en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- En efecto, si bien es verdad que en virtud de la soberan\u00eda del Estado la administraci\u00f3n de justicia corresponde a sus jueces y, como consecuencia obligado de ello las sentencias pronunciadas por juez extranjero no surten efectos en el territorio nacional, ese principio no es de car\u00e1cter absoluto, sino relativo, pues, como se sabe el propio legislador estableci\u00f3 en los art\u00edculos 693 y 694 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil los requisitos conforme a los cuales, previo el cumplimiento del tr\u00e1mite correspondiente, la Corte Suprema de Justicia puede conceder el exequatur para sentencias o laudos arbitrales proferidos en el exterior, cumplido lo cual surten efectos en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- Con todo, el Estado Colombiano, en virtud de su soberan\u00eda, puede exclu\u00edr algunas sentencias extranjeras del requisito de la obtenci\u00f3n previa del exequatur para que surtan efectos en el territorio nacional, como en efecto lo hizo, por ejemplo respecto de las sentencias de nulidad de matrimonios cat\u00f3licos pronunciadas por autoridades eclesi\u00e1sticas extranjeras, como lo prescrib\u00edan los art\u00edculos 17 y 18 de la Ley 57 de 1987, normas estas respecto de las cuales se expres\u00f3 por la Corte en auto de 2 de abril de 1984 que, luego de la vigencia del concordato de 1973, aprobado por la Ley 20 de 1974, \u00abel art\u00edculo 17 de la Ley 57 de 1887 est\u00e1 a\u00fan en vigor\u00bb, lo que no ocurre respecto del art\u00edculo 18 de la citada ley, pues ella se refer\u00eda a \u00ablos procesos de divorcio no vincular\u00bb (Separaci\u00f3n de cuerpos Luc\u00eda Toro de C\u00f3rdoba contra David C\u00f3rdoba Rocca), doctrina reiterada en auto de 2 de abril de 1984, publicado en la G.J. Tomo CLXXVI, No.2415, Pags. 142 y 143). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- Ahora bien, dado que el art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n de 1991 dispone que \u00ablos efectos civiles de todo matrimonio cesar\u00e1n por divorcio\u00bb, la Ley 25 de 1992, en su art\u00edculo 5o. modific\u00f3 el art\u00edculo 152 del C\u00f3digo Civil, en el sentido de que los efectos civiles de los matrimonios celebrados por cualquier rito religioso \u00abcesar\u00e1n por divorcio decretado por el Juez de Familia o Promiscuo de Familia\u00bb, norma \u00e9sta que guarda armon\u00eda con la modificaci\u00f3n introducida por el art\u00edculo 11 de la misma ley al art\u00edculo 160 del C\u00f3digo Civil. Y, siendo ello as\u00ed, fuerza es conclu\u00edr que la sentencia que decreta la cesaci\u00f3n de los efectos civiles del matrimonio cat\u00f3lico, es de id\u00e9ntica naturaleza a la que decreta el divorcio de un matrimonio civil, pues, en adelante, disuelto ya el v\u00ednculo que hasta entonces ataba a los c\u00f3nyuges, \u00e9stos prodr\u00e1n, si as\u00ed lo desean, contraer nuevo matrimonio v\u00e1lidamente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- Ahora bien, el art\u00edculo 13 de la Ley 1a. de 1976, subrogatorio del art\u00edculo 163 del C\u00f3digo Civil, en ejercicio de la soberan\u00eda del Estado, estableci\u00f3 una excepci\u00f3n de la exigencia de exequatur respecto de las sentencias de divorcio de los matrimonios civiles, sin consideraci\u00f3n alguna a la calidad de nacional o de extranjero de los c\u00f3nyuges, siempre y cuando esa sentencia se dicte por el juez competente seg\u00fan la \u00abley del domicilio conyugal\u00bb o, el del \u00ablugar donde los c\u00f3nyuges viven de consuno\u00bb y, en ausencia de \u00e9ste por \u00abel del c\u00f3nyuge demandado\u00bb. Es decir, que la ley colombiana, en forma anticipada y sin requisito judicial alguno, admite que las sentencias proferida en procesos de esta especie por jueces extranjeros, surtan efectos civiles en Colombia, sin necesidad de exequatur. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.- De esta suerte, la sentencia que decret\u00f3 el divorcio de BEATRIZ HAENSELER y CRISTIAN HAENSELER, proferida por el Tribunal del Distrito de la Chaux de Fonds, Rep\u00fablica de Neuchatel Suiza, no requiere exequatur por ministerio de la ley y, por consiguiente, as\u00ed ha debido declararse por la Corte, en lugar de concederlo como se hace en la sentencia de la cual respetuosamente discrepo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fecha ut-supra. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-066-1995 [4787] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., julio trece (13) de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-81254","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-76"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81254"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81254\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}