{"id":81260,"date":"2024-05-29T20:53:36","date_gmt":"2024-05-29T20:53:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-072-1995-4722\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:36","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:36","slug":"s-072-1995-4722","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-072-1995-4722\/","title":{"rendered":"S 072 1995 [4722]"},"content":{"rendered":"<p>S-072-1995 [4722]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., julio veintiuno (21) de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ref: Expediente No. 4722 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dec\u00eddese el recurso de revisi\u00f3n que Rub\u00e9n Antonio Bedoya Ba\u00f1ol interpuso,&nbsp; tanto en su propio nombre como en representaci\u00f3n de la sociedad Rub\u00e9n Bedoya Ba\u00f1ol Limitada,&nbsp; contra la sentencia de 22 de noviembre de 1991,&nbsp; proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pamplona en el proceso abreviado que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar adelant\u00f3 contra personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I.&nbsp; Antecedentes &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.&nbsp; El proceso en cuesti\u00f3n se inici\u00f3 con la demanda que el referido Instituto dirigi\u00f3 contra la sociedad Rub\u00e9n Bedoya Ba\u00f1ol Ltda. y dem\u00e1s personas interesadas,&nbsp; a fin de que se declarase vacante el inmueble denominado Chapinerito,&nbsp; ubicado en la vereda la Victoria del municipio de Chin\u00e1cota (Norte de Santander),&nbsp; y especificado como all\u00ed aparece,&nbsp; predio que,&nbsp; en consecuencia,&nbsp; le pertenece por mandato del art\u00edculo 66 de la ley 75 de 1968,&nbsp; debi\u00e9ndose ordenar la inscripci\u00f3n de la sentencia que as\u00ed lo disponga. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.&nbsp;&nbsp; F\u00e1cticamente se apoy\u00f3 en que la mencionada sociedad adquiri\u00f3 el inmueble mediante escritura p\u00fablica corrida en la notar\u00eda de Chin\u00e1cota el 24 de marzo de 1977,&nbsp; distinguida con el n\u00famero 96, cuyo registro inmobiliario se halla vigente;&nbsp; enfatiz\u00f3 que \u00abfuera de dicha sociedad,&nbsp; ninguna otra persona aparece inscrita como titular de derechos reales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.&nbsp; El juzgado civil del circuito de Pamplona inadmiti\u00f3 la demanda por cuanto que,&nbsp; entre otras cosas,&nbsp; \u00abHall\u00e1ndose establecido que la sociedad RUBEN BEDOYA BA\u00d1OL,&nbsp; se encuentra disuelta,&nbsp; la parte demandada es inexistente,&nbsp; raz\u00f3n por la cual la demanda solamente debe dirigirse contra Personas Indeterminadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed que la actora,&nbsp; manifestando acoger dicha observaci\u00f3n,&nbsp; no dirigi\u00f3 el libelo m\u00e1s que contra personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.&nbsp; Admitido el libelo en las condiciones dichas y ordenado el emplazamiento de los indeterminados,&nbsp; present\u00f3se al juicio Lucas Evangelista Fern\u00e1ndez Cu\u00e9llar;&nbsp; y alegando ser due\u00f1o y poseedor de la heredad, se opuso a las pretensiones.&nbsp; Explic\u00f3 que el lote lo adquiri\u00f3 dentro del proceso de sucesi\u00f3n de Martina Berm\u00f3n de Fern\u00e1ndez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El curador ad litem designado a los indeterminados,&nbsp; por su parte,&nbsp; expres\u00f3 no constarle los hechos,&nbsp; y que en tanto que \u00e9stos sean demostrados no se opone a la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.&nbsp; La primera instancia concluy\u00f3 con sentencia de 18 de julio de 1991,&nbsp; estimatoria de las pretensiones;&nbsp; y apelada que fue por el opositor,&nbsp; el Tribunal Superior de Pamplona la confirm\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II.&nbsp; La sentencia del tribunal &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras el relato litigioso de rigor,&nbsp; advirti\u00f3 de entrada que \u00abno cabe la menor duda en este asunto,&nbsp; en cuanto al procedimiento utilizado por la entidad demandante para tratar de lograr la declaratoria de vacancia del inmueble\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hizo luego algunas precisiones en relaci\u00f3n con las especificaciones del lote,&nbsp; \u00abcomo son sus antecedentes de tradici\u00f3n,&nbsp; su cabida y linderos\u00bb,&nbsp; para luego concluir que mediante la inspecci\u00f3n judicial se comprob\u00f3 que era el mismo bien cuya vacancia se solicita. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Resalt\u00f3 enseguida que los testimonios recibidos desconocen el due\u00f1o del inmueble,&nbsp; am\u00e9n de que no pudieron se\u00f1alar el nombre del verdadero poseedor;&nbsp;&nbsp; s\u00f3lo dos de ellos hablan de actos de dominio ejercidos por el opositor,&nbsp; pero \u00abesas aseveraciones no tienen valor alguno por la persona de que proceden,&nbsp; y por la imprecisi\u00f3n de su texto general.&nbsp;&nbsp; En cambio, s\u00ed se dieron testimonios dignos de total credibilidad,&nbsp; por cuanto no tienen ning\u00fan nexo con el opositor,&nbsp; y fueron precisos en el se\u00f1alamiento de los puntos que finalmente interesaban al proceso.&nbsp; Todo este acervo fue acertadamente analizado y criticado por la original sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respecto a la intervenci\u00f3n del opositor Lucas Evangelista,&nbsp; concluy\u00f3 el tribunal que el predio que le fue adjudicado en la sucesi\u00f3n de Martina Bermont no es el mismo que el que es objeto del litigio;&nbsp;&nbsp; se\u00f1al\u00f3 que el \u00absofisma\u00bb consist\u00eda en que mediante escritura aclaratoria posterior quiso \u00e9l \u00abextender los linderos y metraje del lote de 3.500 metros adjudicado al opositor,&nbsp; con el lote que en el pasado adquiri\u00f3 la compa\u00f1\u00eda aludida\u00bb,&nbsp; es decir,&nbsp; que el acto escriturario no se explica sino por \u00absu af\u00e1n de correr linderos para as\u00ed proclamarse como due\u00f1o del predio que se reclama en vacancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente,&nbsp; estim\u00f3 innecesario repetir en un todo el an\u00e1lisis probatorio del a quo,&nbsp; &nbsp;encontrando ajustada a derecho la sentencia apelada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;III.&nbsp; El recurso extraordinario &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se invoca la causal s\u00e9ptima de revisi\u00f3n,&nbsp; sobre la base de considerar que la sociedad Rub\u00e9n Bedoya Ba\u00f1ol Ltda.&nbsp; -en liquidaci\u00f3n-&nbsp;&nbsp; est\u00e1 inmersa en los \u00abnumerales 7o.,&nbsp; 8o. y 9o.\u00bb del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil,&nbsp; \u00aben raz\u00f3n a que no fue demandada dentro del proceso que nos ocupa,&nbsp; a pesar de ser la propietaria inscrita del inmueble y por ende no fue debidamente representada;&nbsp; como consecuencia de lo anterior tambi\u00e9n se da la indebida notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda a la demandada o su representante y de igual manera fu\u00e9 indebida la notificaci\u00f3n y emplazamiento de las personas determinadas que deber\u00edan comparecer al proceso,&nbsp; sin que hasta el momento ninguno de los demandantes en esta acci\u00f3n hayan saneado tales nulidades\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El juzgador a quo hizo equivocar a la demandante,&nbsp; en vista de que,&nbsp; seg\u00fan los art\u00edculos 222 y 238 del C\u00f3digo de Comercio,&nbsp; \u00abla personalidad de la sociedad por el solo hecho de su disoluci\u00f3n no se extingue,&nbsp; sino que tal personalidad subsiste hasta el momento en que termine completamente su liquidaci\u00f3n,&nbsp; actuando como representantes legales de la sociedad las personas que figuren como tales en el Registro Mercantil mientras no se haga y se registre el nombramiento de los liquidadores\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Consideraciones &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.&nbsp; Las personas jur\u00eddicas,&nbsp; como las naturales,&nbsp; nacen y mueren;&nbsp;&nbsp; he ah\u00ed los extremos dentro de los cuales se considera que est\u00e1n dotadas de personalidad jur\u00eddica.&nbsp; En general, unas y otras gozan de los mismos atributos.&nbsp; Para no mencionar aqu\u00ed sino lo necesario, todas ellas,&nbsp; mientras vivan,&nbsp; tienen cuando menos la capacidad de goce,&nbsp; es decir,&nbsp; son sujetos con aptitud para ser titulares de derechos.&nbsp;&nbsp; T\u00f3rnase irrecusable,&nbsp; entonces,&nbsp; la afirmaci\u00f3n de que tambi\u00e9n tienen aptitud para ser sujetos del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora bien;&nbsp; el punto que concierne a esta litis es el de la extinci\u00f3n de las personas;&nbsp;&nbsp; y al paso que \u00e9l no suscita mayor dificultad en trat\u00e1ndose de las naturales,&nbsp; ya respecto de las jur\u00eddicas se presta a controversia.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed,&nbsp; a diferencia de las personas naturales,&nbsp; las sociedades comerciales deben saber cu\u00e1ndo perecen;&nbsp; la duraci\u00f3n de su vida&nbsp; no puede estar en el limbo;&nbsp;&nbsp; la ley exige,&nbsp; por el contrario,&nbsp; que se conozca cu\u00e1ndo ocurrir\u00e1 su extinci\u00f3n;&nbsp;&nbsp; m\u00e1s a\u00fan:&nbsp; que se sepa desde su propio nacimiento&nbsp;&nbsp; -y no aproximadamente sino con toda certeza-,&nbsp;&nbsp; comoquiera que entre los requisitos que enuncia para su constituci\u00f3n est\u00e1 el de que se exprese \u00abLa duraci\u00f3n precisa de la sociedad\u00bb (art. 110,&nbsp; numeral 9,&nbsp; del C\u00f3digo de Comercio). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Porque ello es as\u00ed,&nbsp; y porque adem\u00e1s la ley enlista expresamente como causal de disoluci\u00f3n el hecho del \u00abvencimiento del t\u00e9rmino previsto para su duraci\u00f3n\u00bb (art. 218,&nbsp; numeral 1,&nbsp; in fine),&nbsp; se crey\u00f3 en un momento dado que la sociedad quedaba literalmente extinguida all\u00ed mismo;&nbsp; pens\u00e1base,&nbsp; ciertamente,&nbsp; que fenec\u00eda de un solo golpe,&nbsp; pues el significado mismo de&nbsp; \u00abdisolver\u00bb,&nbsp; as\u00ed&nbsp; lo&nbsp; indicaba.&nbsp;&nbsp; Criterio&nbsp; que,&nbsp; sin embargo,&nbsp; no&nbsp; satisfac\u00eda del&nbsp; todo,&nbsp; porque entonces quedaba sin explicar,&nbsp; entre otras cosas, c\u00f3mo aun despu\u00e9s se notaba la existencia de los \u00f3rganos de la sociedad;&nbsp;&nbsp; \u00bfque s\u00f3lo era para efectos de liquidarse?&nbsp; Convenido;&nbsp;&nbsp; pero lo evidente es que segu\u00edan operando.&nbsp;&nbsp; Y no explicaba,&nbsp; asimismo,&nbsp; que fuera la propia ley la que la mirase con personalidad jur\u00eddica,&nbsp; se\u00f1alando que,&nbsp; a despecho de su disoluci\u00f3n,&nbsp; \u00abconservar\u00e1 capacidad jur\u00eddica\u00bb (Art. 222 del mismo C\u00f3digo),&nbsp; aunque fuere \u00fanicamente para los actos necesarios a su inmediata liquidaci\u00f3n;&nbsp;&nbsp; y qu\u00e9 pensarse en relaci\u00f3n con el deber que tiene el liquidador de \u00abcontinuar y concluir las operaciones sociales pendientes al tiempo de la disoluci\u00f3n\u00bb&nbsp; (Art. 232 ejusdem). &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fue preciso,&nbsp; as\u00ed,&nbsp;&nbsp; admitir que tras la disoluci\u00f3n, la sociedad entraba en un per\u00edodo de supervivencia;&nbsp; que la disoluci\u00f3n no era el propio fin de la persona jur\u00eddica,&nbsp; sino apenas el comienzo del fin,&nbsp; desde luego que se la ve\u00eda entrar en una especie de letargo,&nbsp; porque evidentemente se produc\u00eda una alteraci\u00f3n profunda en su trasiego vital,&nbsp; en particular porque,&nbsp; agotado su objeto social,&nbsp;&nbsp; ya no dispon\u00eda de una capacidad vigorosa sino restringida;&nbsp;&nbsp; simplemente viv\u00eda para morir,&nbsp; esto es,&nbsp; para liquidarse.&nbsp;&nbsp; Entendi\u00f3se entonces que la verdadera y propia extinci\u00f3n de la sociedad ocurr\u00eda a partir de la liquidaci\u00f3n total de la misma.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Criterio que prohij\u00f3 esta Corporaci\u00f3n al sostener desde hace largo tiempo que la liquidaci\u00f3n de la sociedad \u00abes un estado legal de su existencia\u00bb (XLII, 614)\u00bb ,&nbsp; y que \u00aben tanto que la liquidaci\u00f3n no haya concluido,&nbsp; el ser moral,&nbsp; la sociedad,&nbsp; subsiste activa y pasivamente,&nbsp; para los terceros y para los asociados\u00bb (XLV,&nbsp; 760).&nbsp;&nbsp; Y al aseverar en otra ocasi\u00f3n m\u00e1s fresca,&nbsp; que \u00abla disoluci\u00f3n no se confunde con la extinci\u00f3n de la sociedad,&nbsp; puesto que \u00e9sta indudablemente contin\u00faa con vida jur\u00eddica como tal,&nbsp; as\u00ed sea \u00fanicamente para finalizar las operaciones en curso y alcanzar la meta de su liquidaci\u00f3n\u00bb&nbsp; (Cas. Civ.,&nbsp; sent. de 23 de junio de 1982). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siendo que una sociedad en liquidaci\u00f3n,&nbsp; aunque disuelta,&nbsp; supervive,&nbsp; despr\u00e9ndese como corolario que de ella no puede predicarse la inexistencia.&nbsp;&nbsp; Est\u00e1 dotada aun de personalidad jur\u00eddica y,&nbsp; por ende,&nbsp; perfectamente susceptible de ser un sujeto procesal.&nbsp;&nbsp; Puede demandar y ser demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.&nbsp; No actu\u00f3 correctamente,&nbsp; pues,&nbsp; el juzgador de primera instancia,&nbsp; al no aceptar en este juicio como demandada a la sociedad Rub\u00e9n Bedoya Ba\u00f1ol Limitada,&nbsp; pretextando apenas que era inexistente por encontrarse en liquidaci\u00f3n;&nbsp;&nbsp; y tanto m\u00e1s incorrectamente obr\u00f3 si no dio explicaci\u00f3n de su parecer.&nbsp; Inexplicablemente el tribunal lo sigui\u00f3 en un todo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y resulta que su comparecencia en este pleito no s\u00f3lo contaba con la iniciativa del propio actor,&nbsp; sino que&nbsp; hac\u00edase forzosa,&nbsp; pues que el art. 422 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil,&nbsp; que regula el proceso de declaraci\u00f3n de bienes vacantes,&nbsp; precept\u00faa que \u00abSiempre que en la oficina de registro de instrumentos p\u00fablicos figure alguna persona como titular de un derecho real principal sobre el bien objeto de la demanda,&nbsp; \u00e9sta deber\u00e1 dirigirse contra ella\u00bb (negrillas ajenas al texto). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por donde se viene en conocimiento que si una persona que ha debido ser parte en el proceso,&nbsp; no es notificado del mismo,&nbsp; se yergue la novena causal de nulidad del art. 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil,&nbsp; alegable a trav\u00e9s del recurso extraordinario de revisi\u00f3n (art. 380,&nbsp; numeral 7,&nbsp; del C. de P. C.),&nbsp;&nbsp; con tal de que no se haya saneado,&nbsp; como en este caso acontece. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pero si bien ello es as\u00ed frente a la mentada sociedad,&nbsp; no ocurre lo propio con el otro recurrente en revisi\u00f3n,&nbsp; Rub\u00e9n Antonio Bedoya Ba\u00f1ol;&nbsp;&nbsp; quien ni fue demandado por el actor, ni se advierte circunstancia alguna que hiciera forzosa su citaci\u00f3n al proceso.&nbsp; Su falta de notificaci\u00f3n,&nbsp; entonces,&nbsp; est\u00e1 m\u00e1s que justificada,&nbsp; y mal pudo viciar la actuaci\u00f3n cumplida dentro del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.&nbsp;&nbsp; As\u00ed que al paso que frente a la sociedad recurrente se declarar\u00e1 pr\u00f3spero el recurso de revisi\u00f3n,&nbsp; frente a la precitada persona natural se declarar\u00e1 infundado,&nbsp; con los ordenamientos consecuentes que en cada caso correspondan. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IV.&nbsp; Decisi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto,&nbsp; la Corte Suprema de Justicia,&nbsp; Sala de Casaci\u00f3n Civil,&nbsp; administrando justicia en nombre de la rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley,&nbsp; resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Primero.-&nbsp;&nbsp; Decl\u00e1rase la nulidad de lo actuado en este proceso a partir del propio auto que inadmiti\u00f3 la demanda promovida por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.&nbsp; Por consiguiente,&nbsp; desde all\u00ed se renovar\u00e1 la actuaci\u00f3n del juicio. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Segundo.-&nbsp;&nbsp; Canc\u00e9lase el registro que de la sentencia anulada se hubiere realizado en el competente registro inmobiliario.&nbsp; Of\u00edciese. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tercero.-&nbsp;&nbsp; Decl\u00e1rase infundado el recurso de revisi\u00f3n en cuanto hace al impugnante Rub\u00e9n Antonio Bedoya Ba\u00f1ol,&nbsp; seg\u00fan se advirti\u00f3 en la parte motiva de este prove\u00eddo.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cond\u00e9nasele por tanto a pagar las costas y los perjuicios causados a la parte demandada en la impugnaci\u00f3n extraordinaria;&nbsp;&nbsp; \u00e9stos se liquidar\u00e1n conforme al procedimiento se\u00f1alado en el \u00faltimo inciso del art. 384 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil;&nbsp;&nbsp; aqu\u00e9llas debe liquidarlas la Secretar\u00eda de esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ent\u00e9rese de lo aqu\u00ed decidido,&nbsp; y para los fines de su incumbencia,&nbsp; a la Aseguradora a trav\u00e9s de la cual se constituy\u00f3 la cauci\u00f3n exigida para la tramitaci\u00f3n de este recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oportunamente devu\u00e9lvase el expediente al juzgado de origen,&nbsp; excepto el cuaderno que contiene el recurso de revisi\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HECTOR MARIN NARANJO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-072-1995 [4722] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., julio veintiuno (21) de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ref: Expediente No. 4722 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-81260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-76"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81260"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81260\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}