{"id":81261,"date":"2024-05-29T20:53:36","date_gmt":"2024-05-29T20:53:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-073-1995-3881\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:36","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:36","slug":"s-073-1995-3881","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-073-1995-3881\/","title":{"rendered":"S 073 1995 [3881]"},"content":{"rendered":"<p>S-073-1995 [3881]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. H\u00e9ctor Mar\u00edn Naranjo &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, veintiseis (26) de julio de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad.- Expediente No. 3881 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Profiere la Corte la sentencia sustitutiva de la de segunda instancia dentro de este proceso ordinario seguido por MARLENE GUERRERO DE MENDOZA en frente de AVELINO OLAYA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A N T E C E D E N T E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- En demanda que por reparto correspondi\u00f3 diligenciar al Juzgado S\u00e9ptimo Civil del Circuito de Cali, deprec\u00f3 la parte actora que se le declarase due\u00f1a del lote de terreno # 20 de la manzana # 3 de la Urbanizaci\u00f3n Las Granjas&nbsp; en la ciudad de Cali, ubicado en la calle 15 A entre carreras 47 y 48, alindado en la forma que all\u00ed se consigna. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Como consecuencia de esta declara\u00adci\u00f3n de dominio, suplic\u00f3 que se condena\u00adse al demandado Avelino Olaya, de un lado, a restitu\u00edrle el susodicho fundo, y de otro, a pagarle \u00ab&#8230;el valor de los frutos civiles&nbsp; o naturales del inmueble objeto de este litigio, y no solo los percibi\u00addos, sino los que la due\u00f1a hubiera podido percibir con me\u00addiana inteligencia y cuidado, a justa tasaci\u00f3n de los peritos respectivos, desde el d\u00eda 1 de marzo de 1987 en que inici\u00f3 su posesi\u00f3n de mala fe; hasta que se produzca la entrega del lote reivindicado&#8230;\u00bb, am\u00e9n de que solicit\u00f3 que se dijera que no estaba obligada a indemnizar las expensas necesarias a que se refiere el art. 965 del C.C. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- Los supuestos de \u00edndole factual que soportan estas pretensiones, en s\u00edntesis, son los siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Asociaci\u00f3n Profamilia \u00abLas Granjas\u00bb, transfiri\u00f3 a la actora el inmueble antes mencionado, mediante contrato de compraventa perfeccio\u00adnado en la escritura p\u00fablica # 3449 del 28 de octubre de 1987, otorgada en la Notar\u00eda 11 del C\u00edrculo de Cali, registrada el 15 de enero de 1988 en la matr\u00edcula # 370-0213288, el que, por su parte, no ha enajenado, ni prometido en venta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Desde entonces ejerci\u00f3 sobre \u00e9l la posesi\u00f3n plena, posesi\u00f3n de la que fue despojada de manera injusta e ilegal por el demandado, quien la adquiri\u00f3 dolosamente y por lo tanto es poseedor de mala fe. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- El demandado dio respuesta oportuna a la demanda, oponi\u00e9ndose a las s\u00faplicas planteadas en ella, las que, de todas formas, fueron acogidas luego por el Juzgado del conoci\u00admiento mediante fallo que aqu\u00e9l recurri\u00f3 en apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- Incumbe, pues, a la Corte proferir la sentencia sustitutiva de la de segunda instancia con apoyo en las siguientes &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C O N S I D E R A C I O N E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 1.-. D\u00edjose en la sentencia por medio de la cual se decidi\u00f3 el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, que el poseedor demandado tuvo conciencia de haber adquirido el inmueble de buena fe puesto que a cambio de \u00e9l entreg\u00f3 otro predio, am\u00e9n de que la demandante no desvirtu\u00f3 esas especiales condiciones que lo se\u00f1alan como poseedor de buena fe. Tal calificaci\u00f3n repercute de manera preponderante en materia de la determinaci\u00f3n de las prestaciones mutuas a cargo de las partes, aspecto al cual se restringen los efectos de la aludida providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.&nbsp; Con miras a fijar, pues, los alcances que tal condici\u00f3n del poseedor determina en la referida \u00f3rbita de las prestaciones mutuas, debe precisarse, en primer t\u00e9rmino, que de ser vencido, \u00ab&#8230;no es obligado a la restituci\u00f3n de los frutos percibidos antes de la contestaci\u00f3n de la demanda: en cuanto a los percibidos despu\u00e9s, estar\u00e1 sujeto a las reglas de los incisos anteriores\u00bb (art\u00edculo 964 del C\u00f3digo Civil), reglas que se\u00f1alan, de un lado, que los frutos civiles y naturales debidos comprenden no solamente los percibidos, sino, tambi\u00e9n, los que el due\u00f1o hubiese podido percibir con mediana inteligencia y actividad, y de otro lado, que si tales frutos ya no existen, se debe el valor que ten\u00edan o hubieren tenido al tiempo de la percepci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed las cosas, por consistir el inmueble en litigio en una casa de habitaci\u00f3n, la cuantificaci\u00f3n de los frutos adeudados por el poseedor derrotado est\u00e1 concretada de manera exclusiva a la valoraci\u00f3n de los ingresos mensuales que por concepto de arrendamientos hubiese podido percibir la demandante a partir del 2 de junio de 1988, fecha en la cual se notific\u00f3 el demandado del auto admisorio de la demanda, y para cuya tasaci\u00f3n se practicaron sendos peritajes -uno decretado por el Juez de primera instancia, y el otro por esta Corporaci\u00f3n- que no fueron objetados por las partes, los cuales se complementan entre si, pues al paso que en el primero se fijan ciertas pautas que, habiendo sido acogidas en la sentencia de primera instancia, no pueden modificarse en este fallo ya que se colocar\u00eda en situaci\u00f3n m\u00e1s gravosa al \u00fanico apelante, en el segundo, se establece de manera razonada, coherente y actualizada el valor de los frutos a restituir, am\u00e9n de que se proyecta su estimaci\u00f3n hac\u00eda el futuro. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ti\u00e9nese, entonces, que para junio de 1988, calcularon los peritos la renta mensual de arrendamiento del inmueble en la suma de $70.000,oo (folio 46 del cuaderno de pruebas de la Corte), cantidad que reajustaron anualmente siguiendo los derroteros previstos en la ley 56 de 1985, operaci\u00f3n que arroj\u00f3 para el 30 de junio de 1995 la suma de $14.102.056,oo. Sin embargo, en el dictamen practicado en primera instancia estimaron los peritos que, considerando que el poseedor hab\u00eda construido sobre el lote de la demandante la casa de habitaci\u00f3n, el monto de los frutos a restituir correspond\u00eda tan solo al 40% de su valor total. Tal apreciaci\u00f3n fue acogida sin ambages por el a-quo y no fue impugnada por la parte demandante, raz\u00f3n por la cual permanece inmutable en esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Debe concluirse, en consecuencia, que el demandado adeuda a la demandante la suma de $5.648.822,oo por concepto de frutos del inmueble, liquidados hasta el 30 de junio de 1995, frutos que de esta fecha en adelante se reajustar\u00e1n en la forma establecida por la peritaci\u00f3n practicada a instancias de la Corte, mas siguiendo siempre la regla antes advertida, esto es, teniendo en cuenta que el valor a pagar es el 40% del calculado por aquellos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.-&nbsp; De otro lado, en virtud de que es caracter\u00edstico de todas las demandas de la especie de esta litis el que se considere impl\u00edcita la solicitud de que se fijen las prestaciones mutuas, declaratoria de tal \u00edndole procede a\u00fan de manera oficiosa, pues de no ser as\u00ed incurrir\u00eda la sentencia en el defecto de m\u00ednima petita. Subsecuentemente, la calificaci\u00f3n de poseedor de buena fe que se le ha atribuido en este asunto al demandado, a la par que se refleja de la manera que se ha puesto de presente en la determinaci\u00f3n de los frutos que debe restituir, repercute, igualmente, en materia del reconocimiento y pago de las mejoras \u00fatiles que aquel ha realizado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, luego de disponer que el poseedor de buena fe vencido, tiene derecho a que se le abonen las mejoras \u00fatiles hechas antes de la contestaci\u00f3n de la demanda, entendiendo por tales las que han aumentado el valor venal de la cosa, el art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil prev\u00e9 que \u00ab&#8230;El reivindicador elegir\u00e1 entre el pago de lo que valgan, al tiempo de la restituci\u00f3n las obras en que consisten las mejoras, o el pago de lo que en virtud de dichas mejoras valiere m\u00e1s la cosa en dicho tiempo&#8230;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se trata, pues, de una obligaci\u00f3n alternativa en la cual la elecci\u00f3n de la prestaci\u00f3n debida incumbe al deudor, el reivindicante, quien podr\u00e1 optar por una u otra, pero calculando siempre su estimaci\u00f3n al momento de la restituci\u00f3n del inmueble, raz\u00f3n por la cual debe conectarse lo establecido por el citado precepto, con lo dispuesto en el art\u00edculo 339 del C. de P.C., para concluir que es mediante incidente tramitado con posterioridad al fallo como el demandante puede hacer uso de la facultad que le otorga la ley sustantiva, norma que se erige, entonces, como excepci\u00f3n a la regla consagrada en el art\u00edculo 307 ib\u00eddem, al consignar uno de los casos en que la condena no se hace en concreto, sino que, por el contrario, queda sujeta a ser cuantificada mediante el tr\u00e1mite incidental pertinente que se rit\u00faa con posteriori\u00addad a la decisi\u00f3n judicial que determine la calidad en el poseedor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En la controversia que se somete ahora a la consideraci\u00f3n de la Corte, se tiene que la demandante admiti\u00f3 en el hecho sexto de la demanda que el demandado AVELINO OLAYA&nbsp; \u00abconstruy\u00f3 una casa de habitaci\u00f3n sobre el lote usurpado&#8230;\u00bb, obra que, tambi\u00e9n, le atribuyen los testigos CARLOS ALIRIO ERAZO, GERMAN VALENCIA, JOSE HOLMES SOTO y JOAQUIN HERRERA, y que el demandado, alega&nbsp; como suya al contestar la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En este orden de ideas, se condenar\u00e1 a la demandante a abonarle al demandado, de la manera alternativa prevista por la ley, el valor de la mejora consistente en la casa de habitaci\u00f3n construida por este en el lote reivindicado, pero la cuantificaci\u00f3n y elecci\u00f3n pertinentes se tramitar\u00e1n mediante el incidente previsto en el art\u00edculo 339 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. No obstante que el demandado no solicit\u00f3 en la contestaci\u00f3n de la demanda que se le concediera el ejercicio del derecho de retenci\u00f3n, tal reconocimiento es procedente porque ese escrito, es anterior a la vigencia del Decreto 2282 de 1989. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por lo anteriormente expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, en sede de instancia, administrando Justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;R E S U E L V E &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRIMERO.- CONFIRMAR los numerales primero y cuarto de la sentencia proferida el 10 de julio de 1.991 por el Juzgado S\u00e9ptimo Civil del Circuito de Cali, dentro del proceso ordinario seguido por MARLENE GUERRERO DE MENDOZA en frente de AVELINO OLAYA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEGUNDO.- REFORMAR el numeral segundo de tal providencia en el sentido de ordenar al se\u00f1or AVELINO OLAYA &nbsp;que restituya a la demandante el inmueble en disputa, mas teniendo en cuenta que se concede en favor de aqu\u00e9l el ejercicio del derecho de retenci\u00f3n del mismo mientras se le paga el valor que corresponda por las mejoras que aqu\u00ed se le reconocen. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;TERCERO.- REVOCAR &nbsp;el numeral tercero de la susodicha sentencia, y en su lugar se dispone lo que sigue: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cond\u00e9nase al demandado a pagar a la demandante los frutos que hubiese podido producir el aludido inmueble a partir de la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda, y cuya estimaci\u00f3n hasta el 30 de junio de 1995 asciende a la suma de $5.648.822,oo, frutos que de esta fecha en adelante se reajustar\u00e1n en la forma establecida en la parte motiva de este fallo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUARTO.- ADICIONARLA en el sentido de reconocer como mejora realizada por el demandado en el lote en litigio, la casa de habitaci\u00f3n en \u00e9l edificada. La estimaci\u00f3n de la suma que por tal concepto deber\u00e1 abonarle la demandante se sujetar\u00e1 al tr\u00e1mite incidental previsto en el art\u00edculo 339 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. La reivindicante podr\u00e1 elegir el objeto de su obligaci\u00f3n en la forma dispuesta por el art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil, una vez en firme la respectiva liquidaci\u00f3n, la cual deber\u00e1 comprender las dos formas de cancelar el valor de las mejoras, prevista en dicha norma. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; QUINTO.- REVOCAR el numeral quinto de la providencia apelada. En su lugar, se condena al&nbsp; demandado a pagar el 70% de las costas causadas en ambas instancias del proceso. T\u00e1sense por quien corresponda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HECTOR MARIN NARANJO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-073-1995 [3881] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. H\u00e9ctor Mar\u00edn Naranjo &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, veintiseis (26) de julio de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-81261","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-76"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81261\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}