{"id":81267,"date":"2024-05-29T20:53:37","date_gmt":"2024-05-29T20:53:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-079-1995-4610\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:37","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:37","slug":"s-079-1995-4610","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-079-1995-4610\/","title":{"rendered":"S 079 1995 [4610]"},"content":{"rendered":"<p>S-079-1995 [4610]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Magistrado Ponente: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DR. HECTOR MARIN NARANJO. &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, veintiocho (28) de julio de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad.- Expediente 4610. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Resuelve la Corte el recurso extraordinario de revisi\u00f3n propuesto por TERESA DEL NI\u00d1O JESUS BEDOYA, NELSON ALBERTO, OSCAR FREDDY Y JORGE IVAN LOPEZ BEDOYA contra la sentencia del 27 de febrero de 1990, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn dentro del proceso ordinario de filiaci\u00f3n extramatrimonial adelantado por LUZ STELLA ACEVEDO frente a los aqu\u00ed recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A N T E C E D E N T E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. El Juzgado 8\u00b0 Civil del Circuito de Medell\u00edn aprehendi\u00f3 conocimiento del libelo por medio del cual LUZ STELLA ACEVEDO deprec\u00f3 que se le declarase hija extramatrimonial del causante NESTOR DARIO LOPEZ HERNANDEZ, pretensi\u00f3n cuyos fundamentos de \u00edndole f\u00e1ctico hizo consistir en que su progenitora, ELIZABETH ACEVEDO MOLINA, siendo a\u00fan muy joven, se fue a vivir con NESTOR DARIO LOPEZ, convivencia de la cual naci\u00f3 el 8 de septiembre de 1959 la demandante. A los seis meses de nacida, agreg\u00f3, su padre la llev\u00f3 a vivir por un mes en el hogar que este hab\u00eda conformado con TERESA BEDOYA, y luego, cuando cumpli\u00f3 tres a\u00f1os vivi\u00f3 durante otros tres donde una hermana del causante, LUCRECIA LOPEZ HERNANDEZ, de donde sali\u00f3 para viajar junto con su madre a Venezuela. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Luego de una primera tentativa que se frustr\u00f3 porque los demandados, exceptuado JORGE IVAN, se enteraron al fin los encausados TERESA DE JESUS BEDOYA, JORGE IVAN Y OSCAR FREDDY LOPEZ del auto admisorio de la demanda, se negaron a firmar el acta respectiva, situaci\u00f3n que, presenciada por un testigo, fue puesta en conocimiento del Juzgado por el citador, quien inform\u00f3, adem\u00e1s, que no le fue posible notificar personalmente al otro demandado, raz\u00f3n por la cual se le emplaz\u00f3 por los tr\u00e1mites del art\u00edculo 318 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, y se le design\u00f3 un curador ad-litem con quien continu\u00f3 el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. La primera instancia concluy\u00f3 con sentencia estimatoria de las pretensiones de la actora, decisi\u00f3n adem\u00e1s de haber sido confirmada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn mediante la que hoy es objeto del recurso que se despacha, fue adicionada en el sentido de otorgarle efectos patrimoniales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EL RECURSO DE REVISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Luego de poner en duda las aseveraciones que en la demanda de filiaci\u00f3n hiciera la all\u00ed demandante, puesto que el causante fue \u00abun padre de familia que nunca jam\u00e1s se separ\u00f3 de su hogar ni se le conocieron uniones libres con otras mujeres&#8230;\u00bb, y de dejar sentadas otras inquietudes sobre lo que en tal proceso se debati\u00f3, afirma el recurrente que las constancias rendidas por el notificador son err\u00f3neas y falsas porque aparecen firmadas por fuera del acta por un testigo que no se identific\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para efectos de la notificaci\u00f3n mediante testigo se exige las siguientes constancias: a) de la identificaci\u00f3n previa del notificador que lo acredite como tal, b) de la negativa a notificarse, c) de la identificaci\u00f3n y forma de localizar al testigo, d) de haberle dejado a los notificados las copias para los traslados. Transcribe, entonces, la constancia del folio 17 del expediente para concluir que es \u00aboscura y perversa\u00bb, y autenticada por el secretario del Juzgado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Copia en seguida el informe de notificaci\u00f3n subsiguiente, esto es, aquel por medio del cual se da fe de que a los demandados TERESA DE JESUS BEDOYA, JORGE Y FREDDY LOPEZ se les ley\u00f3 el auto admisorio de la demanda, pero se negaron a firmar el acta respectiva, para afirmar que est\u00e1 suscrito por un testigo enigm\u00e1tico, de quien no se sabe si existe realmente o es un fantasma, que firm\u00f3 por fuera del acta, adem\u00e1s que el informe no fue refrendado por el Secretario, quien debi\u00f3 dejar testimonio juramentado de que se entregaron a los demandados las copias del traslado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Infiere, seguidamente el recurrente, que esos actos de notificaci\u00f3n son completamente nulos e inexistentes en raz\u00f3n de que las maniobras fraudulentas se vislumbran en ellos, toda vez que no se tiene certeza sobre cu\u00e1l de todas las constancia fue v\u00e1lida para tener por notificados a los demandados, ni existe certeza de la entrega de los traslados, ni se sabe a ciencia cierta qui\u00e9n es el testigo que firm\u00f3 a ruego, tampoco se sabe si dej\u00f3 citatorios, y lo que es m\u00e1s grave, en una constancia afirma que habl\u00f3 con el demandado NELSON BEDOYA, pero que JORGE no se encontraba presente. Se pregunta, entonces, el recurrente por qu\u00e9 no se emplaz\u00f3 a este \u00faltimo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pasando a otro cap\u00edtulo de su dilatado memorial, agrega que la parte actora solicit\u00f3 el emplazamiento de NELSON BEDOYA por los ritos del art\u00edculo 320 ejusdem, pero el Juzgado le neg\u00f3 esa petici\u00f3n porque no exist\u00eda prueba del ocultamiento del demandado. Se intent\u00f3 otra vez su notificaci\u00f3n y el citador dej\u00f3 constancia de que tal diligencia no se pudo cumplir por cuanto, seg\u00fan manifestaci\u00f3n de su esposa, el demandado se encontraba en su trabajo. Solicit\u00f3, entonces, la parte actora el emplazamiento del demandado aduciendo desconocer su paradero, petici\u00f3n que el impugnante considera una maniobra de mala fe de la demandante, am\u00e9n de que incurri\u00f3 en falso juramento. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por el contrario, agrega, los informes del citador aluden a que el paradero de este demandado era conocido, que habl\u00f3 con su esposa, que el citador se traslado a la carrera 41 No.66-60, esto es, el sitio indicado por la parte actora para cumplir la notificaci\u00f3n. Por tal raz\u00f3n, a\u00f1ade, no se dieron los requisitos para emplazar por los tr\u00e1mites del art\u00edculo 318 idem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se dedica, a continuaci\u00f3n, el censor a rese\u00f1ar minuciosamente los distintos pasos que sigui\u00f3 el Juzgado para efectuar el emplazamiento del demandado NELSON BEDOYA, censurando cada tr\u00e1mite surtido al respecto. As\u00ed, por ejemplo, reprocha el que se hubiesen elaborado dos edictos de emplazamiento debido a que el actor no solicit\u00f3 en una primera oportunidad las copias necesarias para las publicaciones de rigor, situaci\u00f3n que apareja, seg\u00fan el recurrente, que no se sabe cu\u00e1l de los dos es el v\u00e1lido para efectos de la notificaci\u00f3n del emplazado, am\u00e9n de no se anexaron completos los peri\u00f3dicos en que se hicieron las publicaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Recrimina posteriormente a la Curadora ad-litem designada por el juzgado porque \u00abno hizo absolutamente nada para salvaguardar los intereses de su representado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reitera hasta el cansancio el impugnante que los demandados siempre han vivido en el inmueble de la carrera 41 No.66-60, luego la demandante y su apoderado obraron de mala fe al jurar falsamente que desconoc\u00edan el paradero de NELSON BEDOYA, quien no aleg\u00f3 la nulidad oportunamente porque desconoc\u00eda la existencia del proceso adelantado en su contra, nulidad que, en consecuencia, nunca se sane\u00f3. Y tras rese\u00f1ar y reprochar la actividad desplegada por el Tribunal, agrega que este profiri\u00f3 un fallo ultra-petita, pues adicion\u00f3 la sentencia recurrida para concederle efectos patrimoniales, lo cual no hab\u00eda sido solicitado por el actor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C O N S I D E R A C I O N E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Dispon\u00eda el art\u00edculo 315 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, antes de ser reformado por el decreto 2282 de 1989, que la notificaci\u00f3n personal deb\u00eda practicarse de la siguiente forma:&nbsp;&nbsp; \u00bb El secretario o el empleado a quien aquel autorice, pondr\u00e1 en conocimiento del interesado la providencia respectiva en cualquier d\u00eda y hora h\u00e1bil o no. De ello se extender\u00e1 un acta en la que se expresar\u00e1 en letras la fecha en que se practique, el nombre del notificado y la providencia que se notifica, acta que deber\u00e1 firmarse por aquel, el secretario y el empleado cuando fuere el caso. Si el notificado no sabe, no puede o no quiere firmar, se expresar\u00e1 esta circunstancia en el acta y firmar\u00e1 por \u00e9l un testigo que haya presenciado el hecho&#8230;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bajo el amparo de la premisa de que el agotamiento de los actos procesales y, por ende, la preclusi\u00f3n de los diversos estadios del proceso, no pod\u00edan quedar sometidos al caprichoso gobierno de las partes, consagr\u00f3 el precepto transcrito que si el notificado no sab\u00eda firmar, o no pod\u00eda, o no quer\u00eda hacerlo, se dejaba constancia expresa de tal circunstancia, y firmaba por \u00e9l un testigo que hubiese presenciado el hecho. No exig\u00eda, pues, la norma formalidad alguna con relaci\u00f3n a la aseveraci\u00f3n del citador de que el notificado hab\u00eda rehusado firmar el acta, como tampoco reclamaba del testigo que presenciaba el suceso la concurrencia de requisitos especiales, ni impon\u00eda solemnidad alguna a la suscripci\u00f3n del acta por este. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por el contrario, mediante un sencillo mecanismo con el cual se obsequiaba a la buena fe, previ\u00f3 el legislador la forma de salvar la repulsa del noticiado a firmar el acta de notificaci\u00f3n, tr\u00e1mite que simplific\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el decreto 2282 de 1989. Bastaba la testificaci\u00f3n del citador en tal sentido y la firma del testigo del acontecimiento para que quedara debidamente surtida la notificaci\u00f3n personal de la providencia a ser puesta en conocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En este orden de ideas, con facilidad se palpa que en el asunto sub-judice se reunieron a satisfacci\u00f3n los requisitos exigidos por la regla en comento en la diligencia de notificaci\u00f3n personal de los demandados TERESA DE JESUS BEDOYA, OSCAR FREDDY Y JORGE IVAN LOPEZ, a quienes, de conformidad con el acta que comienza en el folio 21 vuelto del cuaderno principal, el d\u00eda 23 de septiembre de 1988 se les enter\u00f3 del contenido del auto del 30 de agosto de ese mismo a\u00f1o por medio del cual se admiti\u00f3 la demanda de filiaci\u00f3n incoada en su contra por LUZ STELLA ACEVEDO, empero de lo cual, como se observa en la constancia que obra al folio 22 vuelto y que hace parte de la susodicha acta, los notificados se negaron a firmarla, raz\u00f3n por la cual la suscribi\u00f3 en su nombre el testigo LUIS JAVIER ACOSTA CARDONA, persona esta que, al contrario de lo que maliciosamente afirm\u00f3 el recurrente, no es \u00abun fantasma\u00bb, pues de su humana existencia da fe el certificado que obra al folio 110 del cuaderno 2 del recurso de revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los reparos que el recurrente le hace al acta de notificaci\u00f3n no son mas que nimiedades o frusler\u00edas que carecen de la importancia que este pretende atribu\u00edrles y que se desvanecen con solo pensar que es usual que los empleados encargados de las notificaciones judiciales, con miras a simplificar su labor, elaboren con anticipaci\u00f3n el formato del acta de notificaci\u00f3n y que en la medida en que el notificado no lo suscriba informen a continuaci\u00f3n de tal suceso, caso en el cual la constancia del notificador es parte del acta de notificaci\u00f3n. En este orden de ideas, minucias tales como el lugar donde firm\u00f3 el testigo, o si \u00e9ste y el secretario firmaron m\u00e1s de una vez son definitivamente intrascendentes y de ninguna manera puede inferirse que vician aquel acto procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La ambivalencia del impugnante en torno a las actas e informes de notificaci\u00f3n es de tal estirpe que no bien termina de cometer la audacia de tacharlos de falsos y err\u00f3neos, renglones m\u00e1s adelante las aduce como prueba de que el citador se dirigi\u00f3 a donde dice que se dirigi\u00f3 y que habl\u00f3 con quienes \u00e9ste dice que habl\u00f3, todo ello con el fin de sostener que no pod\u00eda emplazarse por el art\u00edculo 318 al demandado de quien se conoc\u00eda su paradero, actitud que, a la par de censurable, pone en evidencia la ligereza de sus argumentos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mas, si en gracia de discusi\u00f3n pudiera admitirse que cuestiones de tal especie configuran una irregularidad del acta de notificaci\u00f3n, es preciso recordar, entonces, que como de tiempo atr\u00e1s lo tiene dicho la Corte: \u00ab&#8230;Del acto de notificaci\u00f3n personal debe levantarse el acta en que consten las circunstancias que se\u00f1ala el art\u00edculo 315 citado. De manera que esta acta no es la notificaci\u00f3n personal, sino la constancia de que se hizo. Por consiguiente, si el acto de notificaci\u00f3n personal se ajusta a la forma prescrita a la ley, los errores en el acta no afectan la notificaci\u00f3n en s\u00ed y much\u00edsimo menos cuando el yerro se refiere a la fecha del acta, no a la notificaci\u00f3n&#8230;\u00bb (Sentencia del 23 de marzo de 1988). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como quiera que el acta de la diligencia de notificaci\u00f3n realizada el catorce de septiembre de 1988 es un tanto oscura porque el citador solo inform\u00f3 que \u00abninguno de los mencionados me pod\u00eda firmar la notificaci\u00f3n ni nada, ni recibir el traslado hasta que hablaran con un abogado que los defiende o representa. Tomaron nota si de qu\u00e9 juzgado les enviaba la notificaci\u00f3n y clase de proceso, como tambi\u00e9n del nombre de la demandante&#8230;\u00bb, es decir, que no determin\u00f3 con la claridad requerida, si hab\u00eda puesto en conocimiento de los demandados el auto admisorio de la demanda o no, ha de entenderse que la aludida notificaci\u00f3n se surti\u00f3 cabalmente el d\u00eda 23 siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. En lo que al emplazamiento de NELSON LOPEZ BEDOYA ata\u00f1e, es necesario destacar que el recurrente afirma en la demanda respectiva que debi\u00f3 de haberse insistido en notificarlo en la direcci\u00f3n suministrada por el actor, esto es, la carrera 41 No.66-60, sitio en el cual fue encontrado una vez, y en otra oportunidad lo fue su esposa. De todas maneras, que no debi\u00f3 citarse de conformidad con la regla 318 idem, sino la del 320 ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, en la declaraci\u00f3n rendida por la se\u00f1ora ANA ELSY COLORADO HERRERA, c\u00f3nyuge de aqu\u00e9l, \u00e9sta afirm\u00f3 que vive en el inmueble de la carrera 41 No.66-58 y que desde que se cas\u00f3 en el a\u00f1o de 1978 siempre ha vivido con su esposo en ese lugar. As\u00ed las cosas, la casa de la carrera 41 No.66-60, contigua al parecer, no era el domicilio de este demandado, quien, seguramente, de manera circunstancial se encontraba en la residencia de sus familiares cuando lleg\u00f3 el notificador a noticiar a los demandados. De ah\u00ed que el titubeante informe del folio 22 vuelto, en el cual el citador dijo que \u00abNELSON LOPEZ BEDOYA no se encontraba en dicho domicilio\u00bb, hubiese sido entendido acertadamente por el Juez y la parte demandante como que ese no era el domicilio del requerido, motivo por el cual, en lugar de ordenar su emplazamiento por los tr\u00e1mites del art\u00edculo 320 del C. de P.C., lo hizo por los ritos del art\u00edculo 318 ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; De otro lado, es categ\u00f3rica la constancia secretarial del 28 de febrero de 1989 (folio 29 vuelto) en afirmar que \u00ab&#8230;la prensa se aport\u00f3 completa&#8230;\u00bb, es decir, que el actor cumpli\u00f3 con la carga de allegar los ejemplares del peri\u00f3dico donde se divulg\u00f3 el emplazamiento, y que por razones ajenas a su voluntad solo se anexaron a \u00e9ste las hojas aut\u00e9nticas que conten\u00edan la publicaci\u00f3n. Empero, tuvo oportunidad el Secretario del Juzgado de conocer el contenido completo del diario y establecer que la divulgaci\u00f3n se hizo en debida forma (folio 33) es decir, que no era una copia parcial o ama\u00f1ada del edicto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con todo, si se hiciera abstracci\u00f3n de lo dicho y, por tanto, pudiera decirse que el emplazamiento del demandado fue irregular, lo cierto resulta ser que este tuvo exacto y oportuno conocimiento de la demanda propuesta en su contra, pero se abstuvo de comparecer al juicio a sustentar su parecer, o a alegar la supuesta nulidad que ahora pretende aducir, incuria de la cual se desprende la convalidaci\u00f3n de cualquier anomal\u00eda al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEs apenas obvio -ha dicho la Corte- que solo la parte afectada puede saber y conocer el perjuicio recibido, y de una u otra manera lo revelar\u00e1 con su actitud; mas h\u00e1cese patente que si su inter\u00e9s est\u00e1 dado en aducir la nulidad, es de suponer que lo har\u00e1 tan pronto como la conozca, como que hacerlo despu\u00e9s significa que, a la saz\u00f3n, el acto procesal, si bien viciado, no le represent\u00f3 agravio alguno; am\u00e9n de que reservarse esa arma para esgrimirla solo en caso de necesidad y seg\u00fan lo aconseje el vaiv\u00e9n de las circunstancias, es abiertamente desleal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00bb De suerte que subestimar la primera ocasi\u00f3n que se ofrece para discutir la nulidad, conlleva el sello de la refrendaci\u00f3n&nbsp; o convalidaci\u00f3n. Y viene bien puntualizar que igual se desde\u00f1a esa oportunidad cuando se act\u00faa en el proceso sin alegarla, que cuando a sabiendas del proceso se abstiene la parte de concurrir al mismo. De no ser as\u00ed, se llegar\u00eda a la iniquidad traducida en que mientras a la parte que afronta el proceso se le niega luego la posibilidad de aducir tard\u00edamente la nulidad, se le reserve en cambio a quien rebeldemente se ubica al margen de \u00e9l pero que corre paralelo a su marcha para asestarle el golpe de gracia cuando mejor le convenga. Ser\u00eda, en trasunto, estimular la contumacia y castigar la entereza\u00bb (Se subraya). (sentencia del 11 de marzo de 1991). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Seg\u00fan los mismos informes del notificador con los cuales intent\u00f3 el recurrente sustentar su tesis de que el emplazamiento del demandado debi\u00f3 efectuarse de conformidad con lo dispuesto por el art\u00edculo 320 del C. de P.C., y no por el art\u00edculo 318 ib\u00eddem, el demandado NELSON LOPEZ se enter\u00f3 personalmente de la existencia de la demanda instaurada en su contra, del Juzgado en la cual esta se diligenciaba, del nombre de la demandante y de la clase de proceso de que se trataba, es decir, que si a bien lo hubiese tenido, pudo intervenir en el proceso, desde luego que a su alcance estaban todos los medios para hacerlo, mas de manera negligente y soterrada permaneci\u00f3 ajeno al mismo, aguardando quiz\u00e1s sus resultados para decidir su intervenci\u00f3n. Fue tan preciso el conocimiento que el demandado tuvo del proceso, al tenor del informe del notificador que obra al folio 21 vuelto del cuaderno principal, que solo por la vaguedad de tal informe no se le puede tener por notificado en esa diligencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El recurso, en consecuencia, no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D E C I S I O N: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, R E S U E L V E: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRIMERO.- &nbsp;Decl\u00e1rase infundado el recurso extraordinario de revisi\u00f3n propuesto por TERESA DEL NI\u00d1O JESUS BEDOYA, NELSON ALBERTO, OSCAR FREDDY Y JORGE IVAN LOPEZ BEDOYA contra la sentencia del 27 de febrero de 1990, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn dentro del proceso ordinario de filiaci\u00f3n extramatrimonial adelantado por LUZ STELLA ACEVEDO frente a los aqu\u00ed recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEGUNDO.- Cond\u00e9nase a los recurrentes al pago de las costas y los perjuicios causados, para cuyo pago se har\u00e1 efectiva la cauci\u00f3n prestada por la Compa\u00f1\u00eda \u00abDE SEGUROS DEL COMERCIO S.A.\u00bb que obra al folio 157 del cuaderno 1 del recurso. Los perjuicios liqu\u00eddense mediante incidente (art.384 del C. de P.C.). T\u00e1sense las costas. Of\u00edciese para los efectos pertinentes a la compa\u00f1\u00eda aseguradora. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3piese, notif\u00edquese y devu\u00e9lvase. &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>Referencia: Expediente No. 4610 &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>HECTOR MARIN NARANJO &nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-079-1995 [4610] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Magistrado Ponente: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DR. HECTOR MARIN NARANJO. &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, veintiocho (28) de julio de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-81267","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-76"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81267"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81267\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}