{"id":81270,"date":"2024-05-29T20:53:37","date_gmt":"2024-05-29T20:53:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-082-1995-4743\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:37","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:37","slug":"s-082-1995-4743","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-082-1995-4743\/","title":{"rendered":"S 082 1995 [4743]"},"content":{"rendered":"<p>S-082-1995 [4743]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Magistrado Ponente: &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, tres (3) de agosto de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad. Expediente 4743 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decide la Corte el recurso extraordinario de revisi\u00f3n propuesto por MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN &nbsp;contra la sentencia del 18 de diciembre de 1992, proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, dentro del proceso ordinario de filiaci\u00f3n extramatrimonial que adelant\u00f3 la se\u00f1ora BLANCA NIEVES MORALES frente a MARIO BELTRAN ROJAS, los herederos indeterminados del se\u00f1or LUIS MARIA BELTRAN DUARTE, y la recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A N T E C E D E N T E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. BLANCA NIEVES MORALES, aduciendo que fue el fruto de las relaciones amorosas que sostuvieron el hoy finado LUIS MARIA BELTRAN DUARTE y la se\u00f1ora LEONOR MORALES, su progenitora, en la \u00e9poca comprendida entre los a\u00f1os de 1942 y 1944, en el municipio de Villeta, cit\u00f3 a proceso ordinario a MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN, a MARIO BELTRAN ROJAS, y a los herederos indeterminados del aludido causante, los dos primeros en su calidad de c\u00f3nyuge e hijo, respectivamente, para que en frente de ellos se declarara que era hija extramatrimonial del difunto BELTRAN DUARTE. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como quiera que afirm\u00f3 en la demanda, bajo la gravedad del juramento, que desconoc\u00eda \u00abel lugar de residencia y de trabajo\u00bb de los demandados, el proceso se adelant\u00f3 con la presencia de un curador ad-litem que represent\u00f3 a los encausados, quienes, habiendo sido emplazados, no comparecieron al juicio.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Juzgado Primero de Familia de esta ciudad, despacho al cual fue remitida la actuaci\u00f3n por el Juzgado 23 Civil del Circuito en cumplimiento de lo dispuesto por el decreto 2272 de 1989, puso fin a la primera instancia con sentencia estimatoria de las pretensiones de la demanda, decisi\u00f3n que fue confirmada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, mediante la suya del 18 de diciembre de 1992. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EL RECURSO DE REVISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con fundamento en los numerales 6\u00b0 y 7\u00b0 del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, interpone la demandada el recurso extraordinario de revisi\u00f3n, para lo cual, luego de destacar los aspectos que considera relevantes en el litigio, afirma que en el poder otorgado por la demandante facult\u00f3 a su apoderado para demandar a la \u00ab`&#8230;sucesi\u00f3n intestada, a\u00fan no iniciada, del se\u00f1or LUIS MARIA BELTRAN DUARTE, representada por la c\u00f3nyuge sobreviviente MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN y el&#8230;.'\u00bb. Empero, en la demanda dijo el apoderado que desconoc\u00eda el nombre de la c\u00f3nyuge sobreviviente y de los herederos del antedicho causante, motivo por el cual deprec\u00f3 su emplazamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Frente a esta \u00aban\u00f3mala situaci\u00f3n\u00bb, el Juzgado 23 Civil del Circuito de esta capital, al cual correspondi\u00f3 aprehender el conocimiento de la demanda, orden\u00f3 que se subsanara la misma para que se dirigiera contra las personas mencionadas en el poder, decisi\u00f3n que fue acatada por el actor, quien, sin embargo, persisti\u00f3 en la solicitud de emplazamiento de los encausados, pretextando, bajo juramento, que desconoc\u00eda su lugar de residencia y trabajo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el ac\u00e1pite del libelo genitor denominado \u00abRELACION DE BIENES\u00bb, el libelista se\u00f1al\u00f3 los inmuebles que supuestamente le pertenec\u00edan al finado BELTRAN DUARTE, dentro de los cuales incluy\u00f3 los conocidos con los nombres de \u00abLa Reforma\u00bb y \u00absan Luis\u00bb, ubicados en la vereda \u00abLa Lomita\u00bb o \u00abPaublina\u00bb (sic.) del Municipio de Caparrap\u00ed, y que figuran a nombre del difunto y de su c\u00f3nyuge, e, igualmente, la casa de la calle 101 No.13A-23 de esta ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por el hecho de haber denunciado tales bienes como de propiedad del causante, se presume, dice, que la demandante y su apoderado conoc\u00edan el lugar de residencia de la demandada, \u00ab&#8230;y en forma dolosa ocultaron este hecho&#8230;\u00bb para obtener que se le emplazara, y tal como suele ocurrir, que no pudieran comparecer al litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como la actora sali\u00f3 avante en el juicio, inici\u00f3 el proceso de sucesi\u00f3n, dentro del cual deprec\u00f3 el secuestro del predio \u00abLa reforma\u00bb, diligencia que fue atendida por la recurrente, quien, as\u00ed mismo, solo en esa fecha -el 23 de agosto de 1993- se enter\u00f3 del proceso adelantado a sus espaldas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posteriormente, agrega el impugnante, la se\u00f1ora JULIA MARIA BELTRAN DE BELTRAN, cuyo testimonio fue de fundamental importancia en el proceso de filiaci\u00f3n, le manifest\u00f3 que a ella realmente no le constaba que BLANCA NIEVES fuera hija de BELTRAN DUARTE, pero que rindi\u00f3 esa declaraci\u00f3n presionada por esta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los hechos que se acaban de narrar, concluye el memorialista, en s\u00edntesis, ponen en evidencia el obrar doloso y de mala fe de la demandante, quien, conociendo el domicilio de la demandada, guard\u00f3 silencio para obtener su emplazamiento, maniobra fraudulenta que se hace extensiva a su apoderado, y que no le permiti\u00f3 comparecer al proceso y le caus\u00f3 graves perjuicios. Por tal raz\u00f3n, se configuran las causales 6a. y 7a. del art\u00edculo 380 del C. de P. C., por cuya causa solicita la declaratoria de nulidad de lo actuado a partir del auto admisorio de la demanda, inclusive. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C O N S I D E R A C I O N E S:&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Los conceptos de buena fe, lealtad y probidad, trascienden, sin lugar a dudas, el plano moral al cual suelen adscribirse, para convertirse, en cambio, en verdaderas reglas de convivencia social de tan singular importancia que podr\u00eda decirse, sin incurrir en exageraciones, que son presupuesto indispensable para la vida en comunidad. De ah\u00ed que el art\u00edculo 83 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los colombianos determine, de un lado, que la conducta de las autoridades y los ciudadanos deben ce\u00f1irse a la buena fe, y, de otro, que la presuma en las gestiones que estos adelanten frente a aquellos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el aspecto estrictamente jur\u00eddico, m\u00e1s concretamente, en materia procesal, la lealtad de las partes y sus apoderados es un postulado fundamental del proceso, de forma tal que el comportamiento contrario al mismo suele ser reprimido con severidad por el legislador. De ah\u00ed que el art\u00edculo 37 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil le imponga al juez el deber de prevenir, remediar y sancionar los actos contrarios a la \u00ab&#8230;lealtad y probidad, y buena fe que deben observarse en el proceso&#8230;\u00bb, am\u00e9n de que el numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 71 ejusdem le impone a las partes y sus apoderados el deber de actuar con lealtad y buena fe en el transcurso del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En la medida en que se ha entendido que, adem\u00e1s de la justa composici\u00f3n del litigio, el proceso judicial entra\u00f1a la satisfacci\u00f3n de principios y valores esenciales para la justa y pac\u00edfica convivencia social, los aludidos de la lealtad, la probidad y la buena fe asumen una importancia espec\u00edfica como pauta de conducta imprescindible para asegurar la seriedad y confiabilidad de las actuaciones procesales, y, en no pocas ocasiones, como regla generadora de particulares efectos, entre ellos, inclusive, el de crear o consolidar derechos o situaciones jur\u00eddicas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dentro de las complejas connotaciones que a la lealtad procesal le suelen ser atribu\u00eddas, se destaca aquella en virtud de la cual se le impone al litigante la obligaci\u00f3n de honrar la palabra dada, esto es, de no traicionar la confianza que el juez o las partes depositan en sus dichos. De las muchas manifestaciones que las partes deben hacer, adquiere particular importancia aquella por cuya virtud se le autoriza para que afirme que ignora la habitaci\u00f3n y el lugar de trabajo del demandado, e, igualmente, que este no figura en el directorio telef\u00f3nico, o que est\u00e1 ausente y se desconoce su paradero, todo ello con miras a que el juez decrete su emplazamiento en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 318 ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como es sabido, por mandato del art\u00edculo 314 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, debe hacerse personalmente la notificaci\u00f3n al demandado o a su representante o apoderado judicial, del auto que confiere traslado de la demanda o que libra mandamiento ejecutivo, y en general la de la primera providencia que se dicte en todo proceso, disposici\u00f3n con la cual quiso asegurarse el legislador que el demandado tuviera un conocimiento directo e inmediato de la causa adelantada en su contra, con el fin de garantizarle el cabal ejercicio del derecho de contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De manera excepcional, y con miras a salvar el escollo que se le presenta al demandante que desconoce el paradero de su demandado, dispone el art\u00edculo 318 ejusdem que \u00ab&#8230;Cuando el interesado en una notificaci\u00f3n personal manifieste bajo juramento, que se considera prestado por la presentaci\u00f3n de la solicitud, que ignora la habitaci\u00f3n y el lugar de trabajo de quien debe ser notificado personalmente y que este no figura en el directorio telef\u00f3nico, o que se encuentra ausente y no conoce su paradero, el juez ordenar\u00e1 el emplazamiento de dicha persona&#8230;\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si \u00ab&#8230;transcurridos cinco d\u00edas -agrega m\u00e1s adelante la norma- sin que el demandado haya comparecido a notificarse, el juez le designar\u00e1 curador ad-litem, con quien se surtir\u00e1 la notificaci\u00f3n&#8230;\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mas, como acaba de decirse, esta forma excepcional de convocar al litigio al demandado, por su propia naturaleza solo suple la notificaci\u00f3n personal de que trata el art\u00edculo 314 idem, en la medida en que se satisfaga de manera exacta el supuesto f\u00e1ctico que la norma prev\u00e9, es decir, que el demandante ignore la habitaci\u00f3n o el lugar del trabajo del demandado. Pero esta nesciencia que exige la ley como supuesto de \u00edndole factual, vista a la luz de los principios \u00e9ticos antedichos, no puede ser la ignorancia supina, es decir la de aquel negligente que no quiere saber lo que est\u00e1 a su alcance, o la del que se niega a conocer lo que debe saber, pues en estas circunstancias, es de tal magnitud su descuido que, frente a la confianza que tanto el juez como la parte le han depositado y que reclaman de \u00e9l un comportamiento leal y honesto, equivale a callar lo que se sabe, es decir,&nbsp; es lo mismo que el enga\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De ah\u00ed que, luego de describirlo como un \u00abcomportamiento socarr\u00f3n, notoria picard\u00eda que trasciende los l\u00edmites de la ingenuidad\u00bb haya dicho la Corte:&nbsp; \u00ab&#8230;En conclusi\u00f3n, si de conformidad con el art\u00edculo 318 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil solo puede procederse al emplazamiento de quien debe ser notificado personalmente del auto admisorio de la demanda cuando se ignore su habitaci\u00f3n y el lugar de su trabajo, es claro que tal medio de notificar no puede emplearse cuando quien presenta la solicitud de emplazamiento si conoce esos lugares o al menos, cuando existen razonables motivos para inferir que no es posible desconocerlos&#8230;\u00bb( Sentencia de Octubre 23 de 1978). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las anteriores apreciaciones conducen a decir que, en la especie de esta litis, la nulidad deprecada por medio del recurso extraordinario de revisi\u00f3n que se resuelve debe prosperar por cuanto de las probanzas que obran en el proceso, se infiere que BLANCA NIEVES MORALES tuvo conocimiento del lugar de habitaci\u00f3n de la recurrente, pero manifest\u00f3 lo contrario, por intermedio de su apoderado judicial, en la demanda de filiaci\u00f3n extramatrimonial que adelant\u00f3 en su contra, y que, si en gracia de discusi\u00f3n -y solo en esta medida- se admite que no supo del domicilio de su demandada, fue debido a su negligencia grave, que por ser tal ha de ser asimilada al&nbsp; dolo, desde luego que, vistas las circunstancias de hecho que la rodearon, carece de toda exculpaci\u00f3n&nbsp; posible. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cualquiera de los dos casos,&nbsp; no se dan los supuestos de hecho que el art\u00edculo 318 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil exige para su aplicaci\u00f3n, por lo que el recurso debe prosperar. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.1. Relacion\u00f3 en la demanda de filiaci\u00f3n, la actora los siguientes bienes inmuebles: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a. \u00abUn inmueble rural denominado \u00abLA REFORMA\u00bb, ubicado en la vereda la \u00abLomita\u00bb o \u00abLa Paublina\u00bb (sic.), comprensi\u00f3n del Municipio de Caparrap\u00ed, con un \u00e1rea de 307 hect\u00e1reas 8.400 metros cuadrados, con c\u00e9dula catastral No. 00-04-010-0022-000. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b. \u00bb Un predio rural denominado \u00abSan Luis\u00bb, ubicado en la vereda \u00abLa Lomita\u00bb y\/o \u00abLa Paublina\u00bb (sic.), comprensi\u00f3n del Municipio de Caparrap\u00ed, con un \u00e1rea aproximada de 36 hect\u00e1reas 8.000 metros cuadrados, y catastrada bajo la c\u00e9dula No.00-04-010-0058-000. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c. \u00abTreinta cabezas de ganado vacuno de diferentes edades, las que se encuentran pastando en la finca \u00abLa Reforma\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d. \u00abLas mejoras, maquinaria, muebles y enseres, herramienta y dem\u00e1s elementos que se encuentren en las fincas \u00abLa Reforma\u00bb y \u00abSan Luis\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e. \u00abUna casa de habitaci\u00f3n ubicada en la calle 101 No.13A-23 de la actual nomenclatura Urbana de la ciudad de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f. Una casa de habitaci\u00f3n ubicada en la calle 128B No.38-22 Int. 2 y 3 Barrio Prado Veraniego de la ciudad de Bogot\u00e1. \u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por otro lado, del documento que contiene el contrato de arrendamiento que obra al folio 11 del cuaderno principal del recurso -que fue reconocido por la arrendadora, se\u00f1ora CLARA INES GOMEZ DE OTTO-, as\u00ed como de la declaraci\u00f3n de esta misma testigo (folio 198 del Cuaderno de Pruebas de la Corte), se infiere que la recurrente habitaba el inmueble de la calle 101 No.13A-23 de esta ciudad, el mismo a que alude el literal e., del inventario de la demanda, para la \u00e9poca en que se present\u00f3 la demanda de filiaci\u00f3n, esto es, para enero de 1990. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s , interrogada la demandante BLANCA NIEVES MORALES sobre los motivos por los cuales denuncio este inmueble como de propiedad del causante, contesto: \u00abNo, eso de casas (sic.) comentario de t\u00eda Julia, ella me dec\u00eda que ten\u00eda una casa aqu\u00ed de residencia, pero de ah\u00ed no m\u00e1s, que ten\u00eda casa ac\u00e1 en Bogot\u00e1, y que ah\u00ed ellos vivieron en esa casa, antes de morirse Pap\u00e1&#8230;.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A su vez,&nbsp; el testigo JUAN DE DIOS BELTRAN DUARTE, hermano del sedicente padre, expres\u00f3 que \u00ab&#8230;Cuando \u00e9l se enferm\u00f3, ella se lo llev\u00f3 para donde viv\u00edan, en Chapinero, despu\u00e9s de que \u00e9l muri\u00f3, ella qued\u00f3 viviendo aqu\u00ed en Bogot\u00e1&#8230;\u00bb, y m\u00e1s adelante rectifica su dicho as\u00ed:\u00bb&#8230;No, yo dije que en Chapinero, es una equivocaci\u00f3n, para mi el Chic\u00f3 o Chapinero es lo mismo. Chapinero queda para el Norte, yo no se, y Chic\u00f3 queda para el mismo lado, son cosas distintas, uno no sabe hasta donde es el Chic\u00f3 y hasta donde es Chapinero&#8230;\u00bb, y luego de ser amonestado para que contestara en forma concreta, agreg\u00f3: \u00ab&#8230;Mi cu\u00f1ada ha vivido, me dicen que para el Chic\u00f3. Creo que ella no ha vivido en Chapinero. Cuando yo dije ahora que ella viv\u00eda en Chapinero estaba equivocado&#8230;\u00bb. E interrogado por el lugar a donde MARIA MERCEDES ROJAS llev\u00f3 a su esposo enfermo, respondi\u00f3 que \u00ab&#8230;Ella lo llev\u00f3 donde vive, esto lo s\u00e9 porque cuando \u00e9l muri\u00f3 sali\u00f3 de la casa de ella. Aclaro, cuando Luis se enferm\u00f3 se fue para la finca \u00e9l solo y estando all\u00ed, me cuenta un vecino, que \u00e9l se puso malo y le dijo al mayordomo que le trajera un caballo para C\u00f3rdoba, y en C\u00f3rdoba, como es una estaci\u00f3n del ferrocarril, de ah\u00ed lo llevaron para la Dorada, \u00e9l solo, sin MARIA MERCEDES. Nosotros lo ten\u00edamos en la cl\u00ednica, ella fue a verlo all\u00e1 a la cl\u00ednica, entonces ah\u00ed fue cuando ella le dijo que se fueran para la casa de ella. De la casa fue que el sali\u00f3 solo para la finca y de la finca se lo llevaron para La Dorada&#8230;\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En fin, en la declaraci\u00f3n vertida ante el ad-quem por la se\u00f1ora JULIA MARIA BELTRAN DE BELTRAN (folio 35), al ser preguntada por las personas que se encontraban \u00abhabitando\u00bb los bienes de la herencia, afirm\u00f3 que \u00ab&#8230;Yo no se, el que sabe es mi hermano Juanito \u00e9l si sabe todo, todo, se que dej\u00f3 aqu\u00ed en Bogot\u00e1 tres casas, \u00e9l si les da raz\u00f3n de todas esas cosas, en C\u00f3rdoba ten\u00eda una finca con 300 hect\u00e1reas, eso me lo contaba \u00e9l mismo, ten\u00eda ganado, mulas, vacas de leche, despu\u00e9s todo se perdi\u00f3, dicen que no aparece nada, y lo de aqu\u00ed en Bogot\u00e1 todo lo sabe mi hermano es el que ha ido y Luis el marido de Blanca Nieves&#8230;\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En tal orden de ideas, se infiere sin mayor esfuerzo que la demandante supo que \u00ab&#8230;ellos vivieron en esa casa, antes de morirse Pap\u00e1&#8230;\u00bb, es decir, el causante y su esposa, como se deduce de la declaraci\u00f3n de JUAN DE DIOS BELTRAN, residencia que la c\u00f3nyuge conserv\u00f3 a\u00fan despu\u00e9s del fallecimiento de su marido, e inclusive, cuando se inici\u00f3 el proceso de reclamaci\u00f3n del estado civil de la actora. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Fue tan minuciosa y detallada la relaci\u00f3n de los bienes supuestamente herenciales, fruto, al parecer, de una diligente investigaci\u00f3n que inclusive le permiti\u00f3 conocer la c\u00e9dula catastral de algunos de ellos, que no es razonable pensar que la parte actora no se enter\u00f3 o no pudo enterarse de que en uno de ellos habitaba quien iba a ser su demandada, y que en los dem\u00e1s era persona conocida, como lo atestiguan VIRGILIO HERNANDEZ, ORFILIA ORDO\u00d1EZ ARGUELLO y GUILLERMO PACHECO MEDINA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- La excepci\u00f3n de falta de legitimaci\u00f3n del recurrente propuesta por la parte opositora al recurso y que la hizo consistir en que no se alleg\u00f3 copia del auto por medio del cual la se\u00f1ora MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN fue reconocida como interesada en la sucesi\u00f3n de LUIS BELTRAN DUARTE, en su calidad de c\u00f3nyuge, no se abre paso porque al folio 9 del cuaderno principal del recurso obra el registro civil del matrimonio de los referidos esposos, am\u00e9n de que en la etapa probatoria se alleg\u00f3 copia del proceso de sucesi\u00f3n de BELTRAN DUARTE, documentos con los cuales se acredita con largueza la legitimaci\u00f3n de la recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. Como quiera que qued\u00f3 demostrado que BLANCA NIEVES MORALES conoc\u00eda el lugar donde hubiera podido encontrarse la demandada, se le impondr\u00e1 multa de veinte salarios m\u00ednimos mensuales, y, previo tr\u00e1mite incidental, se le condenar\u00e1 a pagar los perjuicios que con su conducta haya ocasionado a la recurrente, am\u00e9n de que se decretar\u00e1 la nulidad de la actuaci\u00f3n, pero solo se renovar\u00e1 la que ata\u00f1e exclusivamente a la se\u00f1ora MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN, por ser ella la \u00fanica de los demandados que la aleg\u00f3 y no encontrarse estos conformando un litisconsorcio necesario. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D E C I S I O N &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley&nbsp; R E S U E L V E: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRIMERO.- DECLARAR fundado el recurso extraordinario de revisi\u00f3n que se despacha, y, subsecuentemente, se decreta la nulidad de lo actuado con posterioridad al auto admisorio de la demanda en el proceso ordinario de filiaci\u00f3n extramatrimonial que adelant\u00f3 en el Juzgado Primero de Familia, la se\u00f1ora BLANCA NIEVES MORALES frente a MARIO BELTRAN ROJAS, los herederos indeterminados del se\u00f1or LUIS MARIA BELTRAN DUARTE, y a la recurrente MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEGUNDO.- Para efectos de RENOVAR la actuaci\u00f3n anulada, t\u00e9ngase en cuenta que s\u00f3lo debe serlo la que se relaciona con la recurrente MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;TERCERO.- Se condena a la demandante, se\u00f1ora BLANCA NIEVES MORALES, a pagar multa de veinte salarios m\u00ednimos mensuales, y, previo tr\u00e1mite incidental, se le condena a pagar los perjuicios que con su conducta haya ocasionado a la recurrente. Para efectos de lo primero, deber\u00e1 consignarse en el t\u00e9rmino de 30 d\u00edas el valor de la multa en el Banco Popular, y se oficiar\u00e1 al Consejo Superior de la Judicatura haci\u00e9ndole saber esta decisi\u00f3n (Art\u00edculo 3\u00b0 Ley 66 de 1993). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUARTO.- L\u00edbrese oficio al se\u00f1or Notario Unico del C\u00edrculo de Villeta, donde reposa el registro civil de nacimiento de BLANCA NIEVES MORALES, para que anule la inscripci\u00f3n de la sentencia proferida el 28 de agosto de 1991 por el Juzgado Primero de Familia de esta ciudad y que fue confirmada por la del 18 de diciembre de 1992, proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en relaci\u00f3n con MARIA MERCEDES ROJAS DE BELTRAN. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;QUINTO.- CANCELASE la cauci\u00f3n prestada por la recurrente para la tramitaci\u00f3n de este recurso extraordinario de casaci\u00f3n (art\u00edculo 679 del C. de P.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEXTO.- El pago de las costas del recurso a cargo de la parte opositora del mismo, m\u00e1s concretamente, la demandante en el juicio de filiaci\u00f3n extramatrimonial. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese y C\u00famplase. &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS ESTEBAN JARAMILLOS SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>Referencia: Expediente No. 4743 &nbsp;<\/p>\n<p>HECTOR MARIN NARANJO &nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-082-1995 [4743] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Magistrado Ponente: &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, tres (3) de agosto de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad. 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