{"id":81344,"date":"2024-05-29T20:53:42","date_gmt":"2024-05-29T20:53:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-160-1995-5081\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:42","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:42","slug":"s-160-1995-5081","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-160-1995-5081\/","title":{"rendered":"S 160 1995 [5081]"},"content":{"rendered":"<p>S-160-1995 [5081]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE : NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Distrito Capital, treinta (30) de noviembre de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Referencia: Expediente N\u00b0 5081 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procede la Corte a decidir el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por la sociedad CONCRETAMOS LIMITADA contra la sentencia de 10 de julio de 1992, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en el proceso ordinario de pertenencia iniciado por CECILIA LOPEZ GONZALEZ, GILBERTO BUSTAMANTE RODRIGUEZ Y JOSE LEOPOLDO MATALLANA RODRIGUEZ contra la citada recurrente y personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. En demanda presentada el 7 de julio de 1994, invocando las causales 7a., 8a. y 1a. del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, CONCRETAMOS LTDA. demand\u00f3 la revisi\u00f3n de la sentencia de segunda instancia proferida el 10 de julio de 1992 por la Sala Civil del Tribunal Superior de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, que confirm\u00f3 la de primera instancia dictada por el Juzgado Treinta y Dos Civil del Circuito, dentro del proceso ordinario de pertenencia de predio urbano iniciado por CECILIA LOPEZ GONZALEZ, GILBERTO BUSTAMANTE RODRIGUEZ Y JOSE LEOPOLDO MATALLANA RODRIGUEZ contra CONCRETAMOS LTDA y personas indeterminadas, para que se ordene la \u00abANULACION TOTAL del ritual&#8230;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. La sociedad recurrente apoya su pretensi\u00f3n de revisi\u00f3n en los hechos que describe dentro de cada una de las causales de revisi\u00f3n, como adelante se ver\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. De la demanda de revisi\u00f3n se dio traslado a los demandados, quienes lo descorrieron oportunamente&nbsp; y se opusieron a las s\u00faplicas de la actora, expresando que \u00ablas causales invocadas no tienen respaldo jur\u00eddico\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. Agotado como est\u00e1 el tr\u00e1mite de este recurso extraordinario, procede ahora su decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. El recurso de revisi\u00f3n como remedio excepcional frente a la inmutabilidad de la cosa juzgada material, tiene determinadas caracter\u00edsticas que lo distinguen de los dem\u00e1s medios de impugnaci\u00f3n, como quiera que es un recurso extraordinario, formalista y restringido, cuya funci\u00f3n es constatar la existencia o inexistencia de las causales&nbsp; taxativamente se\u00f1aladas en la ley, las cuales tienen distinto origen, siendo su naturaleza igualmente diferente, sobre el que reiteradamente ha dicho la Corte, \u00abeste recurso extraordinario no apunta exclusivamente al quiebre de las sentencias inicuas, es decir de las obtenidas con claro quebranto de la justicia (nums. 1o a 6o del art\u00edculo 380), sino que busca tambi\u00e9n el imperio del derecho de defensa (Art. 380, num. 7o. y 8o.), o la tutela del principio de la cosa juzgada (Num. 9o. del art. 380&#8230;\u00bb). G. J. Tomo CLII, p\u00e1g. 191). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. El \u00e9xito de este recurso extraordinario impone que oportunamente se alegue y demuestre por quien est\u00e9 legitimado para hacerlo, la existencia de alguna de las causales se\u00f1aladas dentro de la enumeraci\u00f3n taxativa de los motivos de revisi\u00f3n de un fallo que haya hecho tr\u00e1nsito a cosa juzgada material. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. En la causal s\u00e9ptima de revisi\u00f3n convergen los motivos de nulidad adjetiva consagrados en los numerales 7, 8 y 9 del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que garantizan el derecho defensa, los cuales tienen no obstante supuestos diferentes, que impide involucrarlos de manera indiscrimida en un s\u00f3lo evento. El primero de los citados numerales, centra su radio de acci\u00f3n en la indebida representaci\u00f3n de las partes, no debiendo confundirse con la legitimaci\u00f3n en la causa, que como una de las condiciones de la acci\u00f3n apunta al fondo de la cuesti\u00f3n litigada; la nulidad del numeral 8, tiene lugar cuando quien se\u00f1alado como demandado, no fue notificado en legal forma; y la del numeral 9 \u00abCuando no se practica en legal forma la notificaci\u00f3n a personas determinadas, o el emplazamiento de las dem\u00e1s personas que aunque indeterminadas deben ser citadas como partes, o a las que deben suceder en el proceso a cualquiera de las partes cuando la ley as\u00ed lo ordena, o no se cita al Ministerio P\u00fablico en los casos de ley\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. La recurrente invoc\u00f3 como primera causal de revisi\u00f3n, la hip\u00f3tesis contemplada en el numeral 7 del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que consiste en \u00abEstar el recurrente en uno de los casos de indebida representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento contemplados en el art\u00edculo 152 siempre que no haya saneado la nulidad\u00bb. El art\u00edculo 152 citado por la norma, corresponde, a partir de la vigencia del Decreto 2282 de 1989, al art\u00edculo 140 del C. de P.C., a pesar de que no se hubiera adecuado la cita. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5. Esta causal encuentra su fundamento en el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica al consagrar el debido proceso como instituci\u00f3n jur\u00eddica, esto es, en el juzgamiento conforme a las leyes preexistentes, ante juez competente y con rigurosa observancia de las formalidades legales, que de no cumplirse acarrea la violaci\u00f3n del derecho de defensa, pudiendo en consecuencia la parte perjudicada solicitar la revisi\u00f3n de la sentencia en procura de que se decrete la nulidad que no se haya convalidado, dado que el legislador ha buscado que las circunstancias que generan nulidad procesal se discutan y resuelvan en el mismo proceso, siendo por tanto excepcionales los eventos en los cuales puede demandarse la revisi\u00f3n por la causal en estudio, dado que, si por ejemplo existi\u00f3 oportunidad para proponerla a trav\u00e9s de incidente o del recurso de casaci\u00f3n y no se hizo as\u00ed, se pierde la posibilidad de impetrarla posteriormente como motivo de revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6. Descendiendo al caso en estudio, los hechos alegados para solicitar la revisi\u00f3n se concretan seg\u00fan la impugnaci\u00f3n, a que el curador ad litem designado, no realiz\u00f3 \u00abuna REAL, OBJETIVA Y LEGAL Representaci\u00f3n del demandado\u00bb; que en la \u00abnotificaci\u00f3n por emplazamientos\u00bb, aparece una mezcla irregular del procedimiento anterior&nbsp; con el del Decreto 2282 de 1989, dado que en el memorial que corre a folio 22 del cuaderno 1, que es el que tiene nota de presentaci\u00f3n personal, el curador acept\u00f3 el cargo, sin previo discernimiento; adem\u00e1s, que la naturaleza del proceso es equivocada pues se refiri\u00f3 a un proceso ejecutivo, cuando se trataba de un ordinario; que tampoco se cumplieron los requisitos \u00abpara la validez de la actuaci\u00f3n del curador\u00bb, por cuanto el mencionado escrito s\u00f3lo menciona a una persona, que \u00abno dice cumplir el cargo con IMPARCIALIDAD Y BUENA FE\u00bb; y, que s\u00f3lo se design\u00f3 un curador ad litem para la sociedad CONCRETAMOS LTDA. y para las personas indeterminadas, present\u00e1ndose \u00abclar\u00edsima CONTRAPOSICION DE INTERESES\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7. De acuerdo con lo anterior, imp\u00f3nese dilucidar en primer t\u00e9rmino, bajo qu\u00e9 legislaci\u00f3n debi\u00f3 surtirse la notificaci\u00f3n cuestionada, si en la forma prevista en el C\u00f3digo de Procedimiento Civil de 1970, dejando de lado las modificaciones que sobre el particular introdujo el Decreto 2282 de 1989, que entr\u00f3 a regir el 1o. de junio de 1990, o atendiendo a la nueva regulaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9. Aduce el recurrente \u00abque el proceso completo de NOTIFICACION del auto admisorio a la parte demandada, deb\u00eda surtirse por la LEGISLACION ANTERIOR AL DECRETO 2282\/89\u00bb, y no como ocurri\u00f3 en donde se hizo una &#8216;HIBRIDACION&#8217; con el nuevo sistema implantado en dicho decreto, gener\u00e1ndose nulidad \u00abpor indebida NOTIFICACION y\/o EMPLAZAMIENTO de la parte demandada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10. De la actuaci\u00f3n surtida en el proceso ordinario de pertenencia se obseva que el Juzgado Treinta y Dos Civil del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en auto de 20 de septiembre de 1990 (f. 12 c. 1), declar\u00f3 \u00abla nulidad del emplazamiento realizado\u00bb, al estimar que como \u00e9ste se orden\u00f3 \u00abde acuerdo con la legislaci\u00f3n que reg\u00eda antes del 1o. de junio de 1990\u00bb, el mismo ten\u00eda que someterse a lo previsto en los art\u00edculos 318 y 413 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, determinaci\u00f3n a todas luces equivocada, por cuanto si en el preciso momento de producirse el tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n -1o. de junio de 1990-, en que entraron en vigor las reformas introducidas por el Decreto 2282 de 1989, a\u00fan no hab\u00eda empezado a surtirse la notificaci\u00f3n al extremo demandado, es claro que tal acto procesal ten\u00eda que guiarse a la luz de la nueva legislaci\u00f3n en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11. La notificaci\u00f3n del auto admisorio se llev\u00f3 a cabo acatando lo dispuesto por el juez de primer grado, esto es, conforme lo preve\u00eda el sistema anterior, empero, y a pesar de la irregularidad con tal proceder, dicho acto procesal cumpli\u00f3 su finalidad, al haber gozado la parte demandada de un t\u00e9rmino m\u00e1s amplio para ejercitar su derecho de contradicci\u00f3n, dado que el edicto se fij\u00f3 por un tiempo superior al se\u00f1alado en los actuales art\u00edculos 318 y 407 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, los emplazamientos tuvieron m\u00e1s difusi\u00f3n por la prensa y la radio al publicarse el edito -con el lleno de las exigencias requeridas en tales normas-, por un mayor n\u00famero de veces, todo lo cual pone de presente que no se vulner\u00f3 el derecho de defensa, puesto que la parte demandada estuvo rodeada de suficientes y mejores garant\u00edas. En otros t\u00e9rminos, es pertinente concluir que no hubo irregularidad en el emplazamiento mencionado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;12. En este orden de ideas, la referida&nbsp; irregularidad no tiene la virtualidad de configurar la causal de revisi\u00f3n en comento. Por otra parte, no son constitutivos de vicios con tal alcance, la falta de discernimiento del cargo de curador, el que por lo dem\u00e1s no es necesario a t\u00e9rminos de lo prescrito en la parte final del numeral 8 del art\u00edculo 9o. ib\u00eddem, como tampoco el que dicho auxiliar de la justicia no haya realizado una \u00abREAL, OBJETIVA Y LEGAL Representaci\u00f3n del demandado\u00bb y, mucho menos, la equivocaci\u00f3n en la referencia que sobre la clase de proceso hizo en el memorial que acept\u00f3 el cargo (f. 22 c. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13. De acuerdo con lo anterior, no se abre paso esta causal de revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Causales 1a. y 8a. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. El recurrente aduce como causales de revisi\u00f3n las hip\u00f3tesis contempladas en los numerales 1 y 8 del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil \u00aben forma consecuencial a la declaratoria de la 7a.\u00bb, argumentando que si se hubiese preservado el debido proceso \u00abla parte demandada habr\u00eda tenido la oportunidad de ejercer su sagrado derecho de defensa Constitucional y legal&#8230;\u00bb, pues hubiesen aparecido \u00abTODAS LAS PRUEBAS Y DOCUEMENTOS -NUEVOS- para la pertenencia\u00bb; y, porque el fallo de segundo grado es nulo, ya que \u00abNo pod\u00eda confirmar un fallo de primera instancia, cuando aparec\u00eda completamente VIOLADO EL PROCESO DEBIDO&#8230;EN LA NOTIFICACION DEL AUTO ADMISORIO SE HIZO MEZCLA, HIBRIDACION O ECLEPTICISMO, en el proceso de NOTIFICACION Y RITUACION CON EL CURADOR&#8230;TAMPOCO pod\u00eda el fallo de segunda instancia ignorar,. que la demanda y las pruebas, NO ERAN BASTANTE PARA HACER LA DECLARACION DE PERTENENCIA&#8230;NI siquiera existe concordancia entre lo pedido en la demanda en cuanto al BIEN CONCRET0, lo que expresa el certificado de libertad tra\u00eddo, y lo que refieren los sospechosos testigos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- Concebidas estas dos causales de revisi\u00f3n como \u00abConsecuenciales\u00bb de la ya analizada y planteados sus fundamentos en los t\u00e9rminos precedentes, por fuerza ha de concluirse -dada la naturaleza misma de la decisi\u00f3n tomada frente a aquella- la inocuidad de las segundas, en tanto la virtualidad de su procedencia qued\u00f3 sujeta a la viabilidad de la primera, que de suyo se sabe no sali\u00f3 avante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. De consiguiente, dichas causales tampoco son viables. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISION: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En armon\u00eda con lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 1\u00b0.- Declarar infundado el recurso de revisi\u00f3n interpuesto por CONCRETAMOS LTDA contra la sentencia de 10 de julio de 1992, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en el proceso ordinario de pertenencia iniciado por CECILIA LOPEZ GONZALEZ, GILBERTO BUSTAMANTE RODRIGUEZ Y JOSE LEOPOLDO MATALLANA RODRIGUEZ contra la citada recurrente y personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2\u00b0.- Condenar a la sociedad recurrente al pago de los perjuicios y las costas causados a quienes fueron parte en el proceso, que se regular\u00e1n: los primeros mediante incidente (art. 137 del C. de P.C.), pago que se har\u00e1 efectivo con la cauci\u00f3n prestada (art. 383, inciso 1\u00b0, ibidem). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3\u00b0.- Mediante oficio, ent\u00e9rese de lo aqu\u00ed decidido a la Compa\u00f1\u00eda garante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4o.- Ord\u00e9nase la cancelaci\u00f3n de la inscripci\u00f3n de la demanda. Of\u00edciese. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COPIESE, NOTIFIQUESE Y DEVUELVASE AL JUZGADO DE ORIGEN EL EXPEDIENTE CONTENTIVO DEL PROCESO EN EL CUAL FUE EXPEDIDA LA SENTENCIA OBJETO DE LA REVISION. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JAVIER TAMAYO JARAMILLO &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-160-1995 [5081] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; MAGISTRADO PONENTE : NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Distrito Capital, treinta (30) de noviembre de mil novecientos noventa y cinco (1995).- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-81344","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-76"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}