{"id":81348,"date":"2024-05-29T20:53:43","date_gmt":"2024-05-29T20:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-165-1995-5237\/"},"modified":"2024-05-29T20:53:43","modified_gmt":"2024-05-29T20:53:43","slug":"s-165-1995-5237","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-165-1995-5237\/","title":{"rendered":"S 165 1995 [5237]"},"content":{"rendered":"<p>S-165-1995 [5237]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE&nbsp; SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C. cuatro (4) de diciembre de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rad. Expediente No. 5237 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Resuelve la Corte el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por el se\u00f1or DAVID SALOMON CASTRO contra la sentencia definitoria de la consulta,&nbsp; fechada el veinte (20) de junio de mil novecientos noventa y cuatro (1994),&nbsp; dictada por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santafe de Bogot\u00e1,&nbsp; dentro del proceso ordinario de pertenencia que contra el recurrente y personas indeterminadas adelant\u00f3 la se\u00f1ora ANA ISABEL PEREZ DE CLAVIJO. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.&nbsp; Ante el Juzgado 14 Civil del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, la se\u00f1ora Ana Isabel P\u00e9rez de Clavijo demand\u00f3 al se\u00f1or David Salom\u00f3n Castro y a personas indeterminadas, para que se declare la pertenencia &#8211; por prescripci\u00f3n extraordinaria &#8211;&nbsp; de un inmueble urbano situado en esta ciudad,&nbsp; y se ordene la inscripci\u00f3n de la correspondiente sentencia.&nbsp; (Demanda visible a folio 52 del C. principal,&nbsp; expediente original). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.&nbsp; La demanda en cuesti\u00f3n, fue admitida por auto dictado el 28 de julio de 1992&nbsp; (C. ib. fl. 56),&nbsp; en el cual, adem\u00e1s,&nbsp; se dispuso el emplazamiento de David Salom\u00f3n Castro,&nbsp; previa afirmaci\u00f3n bajo juramento que hizo la demandante sobre que desconoc\u00eda el lugar de habitaci\u00f3n o de trabajo y el paradero de aqu\u00e9l y de que \u00aben el directorio telef\u00f3nico no aparece el nombre exacto o completo del mismo\u00bb (Art\u00edculo 318 del C. de P.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. En el edicto emplazatorio y en las publicaciones correspondientes (C. ib. fls. 63 a 72),&nbsp; se mencionaron,&nbsp; como demandados a quienes iba dirigida la citaci\u00f3n,&nbsp; a \u00abDavid Salom\u00f3n Castro Devia\u00bb y a personas indeterminadas;&nbsp; posteriormente,&nbsp; a estos se les design\u00f3 curador ad litem con quien se surti\u00f3 la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda (C. ib., fl. 78). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.&nbsp; Adelantada la actuaci\u00f3n procesal, el juez &nbsp;a quo&nbsp; dict\u00f3 sentencia en la que acogi\u00f3 la declaraci\u00f3n de pertenencia&nbsp; y&nbsp; orden\u00f3 la consulta de la sentencia;&nbsp; consulta que,&nbsp; a su vez,&nbsp; fue resuelta por el Tribunal mediante el fallo confirmatorio que es ahora objeto del recurso extraordinario revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>EL RECURSO DE REVISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.&nbsp; En la demanda incoativa del mismo,&nbsp; el se\u00f1or David Salom\u00f3n Castro pide que se declare sin valor la referida sentencia de consulta, por aparecer demostrado que en el proceso en que fue dictada se incurri\u00f3 en nulidad prevista en la ley procesal; que, consecuentemente, se declare nulo lo actuado en el proceso,&nbsp; a partir del emplazamiento que aparece a folio 59 del cuaderno No. 1 del expediente;&nbsp; y que se condene a la se\u00f1ora Ana Isabel P\u00e9rez de Clavijo al pago de costas y perjuicios. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.&nbsp; Con el fin antes indicado, el recurrente invoca la causal&nbsp; de revisi\u00f3n establecida en el art\u00edculo 380, n. 7o., del C. de P.C. que se produce por la \u00ab&#8230;falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento contemplados en el art\u00edculo 152&nbsp; [140], siempre que no haya saneado la nulidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.&nbsp; Apuntala sus pedimentos en los hechos que a continuaci\u00f3n se resumen: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a)&nbsp; En la demanda de pertenencia se menciona el nombre de David Salom\u00f3n Castro,&nbsp; como demandado determinado,&nbsp; en su condici\u00f3n de \u00abposedor inscrito\u00bb del inmueble reclamado en pertenencia;&nbsp; en ella se afirma bajo juramento, que no se conoce el paradero de dicho demandado y que no aparece en el directorio telef\u00f3nico. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b)&nbsp; Se orden\u00f3 as\u00ed el emplazamiento de que trata el art\u00edculo 318 del C. de P.C.;&nbsp; sin embargo,&nbsp; en el respectivo edicto citatorio se llam\u00f3 al proceso fue a \u00abDavid Salom\u00f3n&nbsp; Castro Devia\u00bb (C. 1, fl. 59);&nbsp; o sea,&nbsp; a un demandado que se identifica con el nombre compuesto de \u00abDavid Salom\u00f3n\u00bb y los apellidos \u00abCastro Devia\u00bb &#8211; art. 3o. Decreto 1260 de 1970); asimismo se hicieron las respectivas publicaciones y se le design\u00f3 curador ad litem. A este, a su vez,&nbsp; se le notific\u00f3 el auto admisorio como representante de \u00abDavid Salom\u00f3n Castro, sin segundo apellido, persona que no hab\u00eda sido en tales condiciones emplazada. Y como tal dio respuesta al libelo en forma extempor\u00e1nea\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c)&nbsp; Aparte de lo anterior,&nbsp; durante todo el proceso se precis\u00f3 como demandado \u00aba persona diferente al recurrente\u00bb, as\u00ed:&nbsp; en el encabezamiento de la audiencia de testimonios (fl. 84),&nbsp; de otro acto similar (fl. 88) y en la inspecci\u00f3n judicial (fl. 92) se le llama \u00abSalom\u00f3n Castro Devis\u00bb;&nbsp; en la sentencia de primera instancia y en la respectiva notificaci\u00f3n por edicto se habla de \u00abSalom\u00f3n Castro Devis\u00bb (fls. 99 y 104);&nbsp; en la car\u00e1tula del expediente inicial se le denomina \u00abSalom\u00f3n Castro\u00bb y en la del cuaderno de Tribunal se hace alusi\u00f3n a \u00abSalom\u00f3n Castro D.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d)&nbsp; Igualmente en la referencia del proceso que se hace en la sentencia materia de revisi\u00f3n se menciona el nombre de \u00abSalom\u00f3n Castro D\u00bb;&nbsp; y aunque en otro aparte nombra a \u00abDavid Salom\u00f3n Castro\u00bb&nbsp; -igual que el nombre del demandado indicado en la demanda -,&nbsp; el Tribunal confirm\u00f3 la sentencia consultada sin observar \u00ab&#8230; que no se hizo llamamiento para defenderse al se\u00f1or David (nombre) Salom\u00f3n Castro (apellidos) sino a alguien llamado&nbsp; David Salom\u00f3n (nombres) Castro Devia (apellidos) persona perfectamente diferente al recurrente\u00bb;&nbsp; y sin percatarse de que David Salom\u00f3n Castro,&nbsp; de tiempo atr\u00e1s,&nbsp; figura en el directorio telef\u00f3nico. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e)&nbsp;&nbsp; Por lo tanto,&nbsp;&nbsp; la sentencia materia de revisi\u00f3n es contraria a derecho,&nbsp; pues se pronunci\u00f3 frente a una persona que no fue vinculada al proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f)&nbsp; En esas circunstancias, se presentan varias causales de nulidad procesal previstas en el art\u00edculo 140 del C. de P.C.: la del numeral 7o.,&nbsp; puesto que fue indebida la representaci\u00f3n del demandado que ejerci\u00f3 el curador ad litem;&nbsp; la del numeral 8o.,&nbsp; por cuanto no se practic\u00f3 en legal forma la notificaci\u00f3n al demandado;&nbsp; y la del numeral 9o.,&nbsp; ya que a \u00e9ste no se le notific\u00f3 personalmente el auto admisorio de la demanda, ni se le emplaz\u00f3 en legal forma. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;g)&nbsp; De ese modo, David Salom\u00f3n Castro no ha subsanado las deficiencias anotadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.&nbsp; Agotadas las etapas probatoria y de alegaciones de las partes, corresponde a la Sala decidir lo que sea de caso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SE CONSIDERA: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.&nbsp; Seg\u00fan el art\u00edculo 380-7a del C. de P.C., constitye causal de revisi\u00f3n de las sentencias \u00abEstar el recurrente en alguno de los casos de indebida representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento contemplados en el art\u00edculo 152 [L\u00e9ase 140, Decreto 2289 de 1989, art. 1o. modif. 80] siempre que no se haya saneado la nulidad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.&nbsp; V\u00e9se all\u00ed plasmada la intenci\u00f3n del legislador de preservar los derechos de defensa y al debido proceso del demandado, incluso hasta permitir que sea posible revisar la sentencia revestida de cosa juzgada, inmutable y definitiva, que se haya proferido en su contra con desmedro de esas fundamentales garant\u00edas;&nbsp; claro est\u00e1, si las irregularidades no han sido saneadas por el mismo afectado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.&nbsp; Ahora bien,&nbsp; por apuntar hacia la misma direcci\u00f3n,&nbsp; puede aseverarse que el saneamiento de nulidad procesal que se produce, entre otros casos,&nbsp;&nbsp; \u00abCuando la parte que pod\u00eda alegarla no lo hizo oportunamente\u00bb (Art. 144-1o. C. de P.C.),&nbsp; debe entenderse que tambi\u00e9n acontece,&nbsp; quiz\u00e1s con mayor raz\u00f3n,&nbsp; cuando la persona afectada por alguno de esos vicios procesales,&nbsp; deliberadamente o al menos con conocimiento, evita de alg\u00fan modo que no haya lugar al saneamiento expreso o t\u00e1cito de la nulidad respectiva dentro del proceso,&nbsp; o&nbsp; que \u00e9sta se decrete oportunamente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.&nbsp; En tales hip\u00f3tesis,&nbsp; resulta obvio que es el propio afectado quien se somete de ese modo a las resultas del proceso y quien coloca en entredicho los derechos de defensa y al debido proceso que le asisten,&nbsp; raz\u00f3n por la cual relumbra que no podr\u00eda invocar despu\u00e9s la invalidaci\u00f3n del proceso en el que se le dicta&nbsp; sentencia desfavorable, con apoyo en irregularidades sobre las que antes call\u00f3,&nbsp; y no aleg\u00f3 habi\u00e9ndolo podido hacer oportunamente por lo que se hallan convalidadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dicho en otras palabras,&nbsp; si pudiendo el afectado participar en el proceso, ya para proponer la nulidad o ya para propiciar su saneamiento;&nbsp; es decir,&nbsp; asumiendo la defensa de sus derechos;&nbsp; se abstiene de hacerlo;&nbsp; es \u00e9ste y no su contraparte quien deber\u00e1 correr con las consecuencias de su desleal proceder, sin que pueda luego tratar de enervar el efecto de la cosa juzgada de la sentencia proferida en su contra,&nbsp; por v\u00eda del recurso extraordinario de revisi\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.&nbsp; Sin duda alguna,&nbsp; semejante actitud es, ins\u00edstese, equivalente al saneamiento, lo que impide que prospere la causal de revisi\u00f3n aqu\u00ed invocada.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre el particular ha expresado la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEs apenas obvio que s\u00f3lo la parte afectada puede saber y conocer el perjuicio recibido, y de una u otra manera lo revelar\u00e1 con su actitud;&nbsp; mas h\u00e1cese patente que si su inter\u00e9s est\u00e1 dado en aducir la nulidad, es de suponer que lo har\u00e1 tan pronto como lo conozca, como que hacerlo despu\u00e9s significa que, a la saz\u00f3n, el acto procesal, si bien viciado, no le represent\u00f3 agravio alguno; am\u00e9n que de reservarse esa arma para esgrimirla s\u00f3lo en caso de necesidad y seg\u00fan lo aconseje el vaiv\u00e9n de las circunstancias, es abiertamente desleal.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abDe suerte que subestimar la primera oportunidad que se ofrece para discutir la nulidad, conlleva el sello de la refrendaci\u00f3n o convalidaci\u00f3n.&nbsp; Y viene bien puntualizar que igual se desde\u00f1a esa oportunidad cuando se act\u00faa en el proceso sin alegarla, que cuando a sabiendas del proceso se abstiene la parte de concurrir al mismo&#8230;\u00bb.&nbsp; (sentencia de 11 de marzo de 1991). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.&nbsp; Viene lo anterior al caso subjud\u00edce porque la parte impugnante alega que fue emplazada indebidamente&nbsp; &#8211; con nombres y apellidos que no le corresponden exactamente &#8211; y que,&nbsp; por ende, jam\u00e1s se le notific\u00f3 en legal forma el auto admisorio de la demanda;&nbsp; sin embargo,&nbsp; no tiene reparo en confesar paladinamente, que supo de tiempo atr\u00e1s de la existencia del proceso de pertenenecia donde se dict\u00f3 la sentencia impugnada y que dicho proceso involucraba un inmueble de su propiedad,&nbsp; conocimiento que tuvo cuando a\u00fan la declaraci\u00f3n de pertenencia disputada, se hallaba en el tr\u00e1mite de las instancias.&nbsp; Confiesa, adem\u00e1s,&nbsp; que&nbsp; no se hizo presente en el proceso porque su apoderada lo enter\u00f3&nbsp; de que demandaban a \u00abSalom\u00f3n Castro Deivi\u00bb y \u00abla doctora me dijo dejemos que lo notifiquen a Usted porque es a otra persona a la que est\u00e1n demandando\u00bb.&nbsp; (Cuaderno de Pruebas, Fls. 5 y ss.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7.&nbsp; Fluye de lo dicho que tanto el recurrente como su apoderada conocieron previamente del proceso y de la supuesta irregularidad que afectaba a \u00e9ste por raz\u00f3n de la inexactitud en el nombre y apellidos del demandado; empero,&nbsp; en vez de actuar consecuentemente, es decir,&nbsp; con la buena fe y la lealtad debidas -a su vez en defensa de sus propios intereses-, optaron por guardar inexplicable silencio, para posteriormente, y prevalidos de ese vicio procesal, acudir con presteza a impugnar, sin reato alguno,&nbsp; la sentencia que finalmente les fue adversa.&nbsp; Esa conducta, patente est\u00e1,&nbsp; no puede dar pie a que prospere el recurso de revisi\u00f3n propuesto,&nbsp; cuyo car\u00e1cter extraordinario se relieva porque, justamente,&nbsp; tiende a desvirtuar la cosa juzgada cuando hayan motivos legalmente establecidos a ese prop\u00f3sito que sean valederos para hacerlo.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8.&nbsp; En s\u00edntesis,&nbsp; pues,&nbsp; resulta indisputable que se halla saneada la causal de nulidad invocada como motivo de revisi\u00f3n del fallo ac\u00e1 impugnado,&nbsp; lo que hace frustr\u00e1neo el recurso extraordinario que se invoc\u00f3 con fundamento en la causal 7a. del art\u00edculo 380 del C. de P.C.;&nbsp; adem\u00e1s,&nbsp; si, en gracia de discusi\u00f3n,&nbsp; fuera dable decir que los derechos de defensa y al debido proceso del recurrente le fueron vulnerados a ra\u00edz de las irregularidades del proceso de pertenencia que \u00e9l ahora predica,&nbsp; ello habr\u00eda ocurrido como consecuencia de su propio proceder. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISION: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRIMERO.-&nbsp; DECLARAR INFUNDADO el recurso de revisi\u00f3n interpuesto por David Salom\u00f3n Castro contra la sentencia de fecha 20 de junio de 1994&nbsp; proferida en sede de consulta por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, dentro del proceso ordinario de pertenencia adelantado en su contra y personas indeterminadas por Ana Isabel P\u00e9rez de Clavijo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEGUNDO.-&nbsp; CONDENAR al recurrente al pago de las costas y perjuicios.&nbsp; Para el pago t\u00e9ngase en cuenta la cauci\u00f3n prestada y liqu\u00eddense los perjuicios mediante incidente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;TERCERO.-&nbsp; De lo resuelto en esta providencia d\u00e9sele aviso a la Compa\u00f1\u00eda de Seguros que otorg\u00f3 la cauci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CUARTO.-&nbsp; Disp\u00f3nese la cancelaci\u00f3n del registro de la demanda ordenado en el auto admisorio de \u00e9sta.&nbsp; L\u00edbrese el oficio respectivo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;QUINTO.-&nbsp; Devu\u00e9lvase a la Oficina de origen el expediente que contiene el proceso dentro del cual se dict\u00f3 la sentencia materia de revisi\u00f3n.&nbsp; Por la Secretar\u00eda l\u00edbrese el correspondiente oficio y luego arch\u00edvese la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3piese y Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-165-1995 [5237] &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE&nbsp; SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C. cuatro (4) de diciembre de mil novecientos noventa y cinco (1995). &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rad. 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