{"id":81379,"date":"2024-05-29T21:52:33","date_gmt":"2024-05-29T21:52:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-024-96\/"},"modified":"2024-05-29T21:52:33","modified_gmt":"2024-05-29T21:52:33","slug":"s-024-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-024-96\/","title":{"rendered":"S 024 96"},"content":{"rendered":"<p>S-024-96<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente : Nicol\u00e1s Bechara Simancas &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Distrito Capital, nueve (9) de abril de mil novecientos noventa y seis (1996).- &nbsp;<\/p>\n<p>Referencia: Expediente N\u00b04728 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por la parte demandante contra la sentencia de 26 de mayo de 1993, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en este proceso ordinario promovido por MERCEDES BARACALDO DE RAMIREZ, ISMAEL BARACALDO PI\u00d1EROS, CECILIA BARACALDO DE SANCHEZ Y ROSA BARACALDO DE CARDENAS en su condici\u00f3n de herederos de SALOMON BARACALDO MORENO frente a SALVADOR CARDENAS GOMEZ. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. Por demanda cuyo conocimiento asumi\u00f3 el Juzgado Veinticinco Civil del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, solicitaron los mencionados demandantes se decretara la nulidad absoluta de la escritura p\u00fablica No. 157 corrida ante el Notario de Manta el 30 de julio de 1975, y, consecuentemente se condene al demandado a restituir a la sucesi\u00f3n il\u00edquida de SALOMON BARACALDO MORENO el inmueble materia de la compraventa, con sus frutos y las dem\u00e1s declaraciones all\u00ed consignadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II. La parte actora apoy\u00f3 sus pretensiones en los hechos que a continuaci\u00f3n se resumen : &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) SALOMON BARACALDO MORENO desde el a\u00f1o de 1962 hasta comienzos de 1977 tuvo su domicilio, residencia y lugar de habitaci\u00f3n en la ciudad de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) A la casa de habitaci\u00f3n de SALOMON BARACALDO MORENO se presentaron, el 30 de Julio de 1975, SALVADOR CARDENAS GOMEZ y LUIS ROBAYO CARDENAS \u00e9ste \u00faltimo Notario Unico del C\u00edrculo de Manta, con el prop\u00f3sito de que el primero \u00abordenara la venta y elaboraci\u00f3n de la escritura p\u00fablica, respecto del inmueble de nombre &#8216;CASA Y SOLAR&#8217;, situada en el per\u00edmetro urbano del Municipio de Manta, en la carrera 5 No.2-20\/24\/28\/34, d\u00eda en que en horas de la tarde se elabor\u00f3 y firm\u00f3 la Escritura P\u00fablica No. 157 de esa fecha, en donde consta que SALOMON BARACALDO MORENO vendi\u00f3 el inmueble a SALVADOR CARDENAS GOMEZ. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) La referida escritura \u00abpresenta irregularidades, pues se elabor\u00f3 y autoriz\u00f3 sin la verificaci\u00f3n de las formalidades sustanciales que la ley exige para su formaci\u00f3n en raz\u00f3n del acto o contrato\u00bb, pues que el Notario Unico del C\u00edrculo de Manta (Cund), no ten\u00eda competencia para trasladarse a la ciudad de Bogot\u00e1 para elaborarla y firmarla. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) Durante todo ese d\u00eda del 30 de julio de 1975 el se\u00f1or SALOMON BARACALDO MORENO permaneci\u00f3 enfermo, recluido en su casa de habitaci\u00f3n de la carrera 32 No. 70-39\/41 de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, no sali\u00f3 de su hogar por encontrarse incapacitado f\u00edsicamente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e) Por el hecho de haberse presentado el Notario Unico del Circulo de Manta en la casa de habitaci\u00f3n de SALOMON BARACALDO MORENO a elaborar y firmar la citada escritura,&nbsp; \u00abno hubo una verdadera y real declaraci\u00f3n de voluntad de quien se dice falsamente que los hizo (SALOMON BARACALDO MORENO)\u00bb, pues \u00e9ste no viaj\u00f3 ni fue a Manta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;g) Cuando los demandantes regresaron de la Cl\u00ednica Palermo en donde se hallaban visitando a ANA ROSA PI\u00d1EROS, vieron salir de la casa de su padre a SALVADOR CARDENAS GOMEZ Y LUIS ROBAYO CARDENAS, y al entrar preguntaron a JOSE DE JESUS BARACALDO Y MARIA CUSTODIA CASTRO a que se deb\u00eda la presencia de aquellos, \u00e9stos contestaron que a la elaboraci\u00f3n y firma de la escritura de venta No. 157. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;h) El documento No.0180 expedido el 31 de julio de 1975, en el que el Tesorero Municipal de Manta certifica que SALOMON BARACALDO est\u00e1 a paz y salvo con el tesoro municipal por concepto del primer contado de 1975, fue expedido al d\u00eda siguiente de la elaboraci\u00f3n y firma de la escritura No. 157 de julio 30 de 1975. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;i) El d\u00eda de la elaboraci\u00f3n y firma de la mencionada escritura el inmueble objeto de la venta no estaba a paz y salvo, ya que no exist\u00eda el documento de tesorer\u00eda antes citado, el que ni siquiera hace referencia al segundo per\u00edodo de 1975, por lo cual el Notario no pod\u00eda autorizarla ni firmarla. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;j) El certificado catastral expedido por el Tesorero Municipal de Manta, fue creado y tuvo existencia f\u00edsica y jur\u00eddica un d\u00eda despu\u00e9s de haberse elaborado la escritura p\u00fablica 157 de 30 de julio de 1975, el que por lo dem\u00e1s no es paz y salvo, e imped\u00eda al Notario autorizar \u00e9sta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;k) SALOMON BARACALDO MORENO no present\u00f3 el 30 de julio de 1975 los comprobantes fiscales denominados paz y salvo notarial o municipal o predial y certificado catastral, ni el certificado de impuestos nacionales, y menos el comprador, los cuales no se relacionaron, ni se agregaron, ni se protocolizaron a la escritura tantas veces citada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;l) En una hoja de papel sellado el Notario insert\u00f3 unos comprobantes fiscales y los amarr\u00f3 a la escritura No. 157, pero no se expres\u00f3 que hicieran parte de \u00e9sta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ll) El precio pagado por el inmueble es vil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;III. Enterado el demandado de las pretensiones de los demandantes, manifest\u00f3 su oposici\u00f3n total a \u00e9stas, se pronunci\u00f3 sobre los hechos de la demanda, afirmando no constarle la mayor\u00eda y no ser ciertos los restantes, por lo que finaliz\u00f3 formulando la excepci\u00f3n de \u00abINEXISTENCIA DE LA OBLIGACION QUE SE DEMANDA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IV. Impulsado el proceso en esas condiciones, la primera instancia termin\u00f3 con sentencia del 27 de noviembre de 1990, que deneg\u00f3 todas las pretensiones, imponiendo las costas a la parte demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V. Inconforme con lo as\u00ed resuelto, la parte actora recurri\u00f3 en apelaci\u00f3n ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Corporaci\u00f3n que, al desatar el rcurso, , revoc\u00f3 el fallo del a quo, &nbsp;y en su lugar, declar\u00f3 no probadas las excepciones propuestas por el demandado, declar\u00f3 la nulidad absoluta de la escritura p\u00fablica No. 157 de 30 de julio de 1975 de la Notar\u00eda Unica del C\u00edrculo de Manta (Cund.) y, consecuentemente, el contrato de compraventa en ella contenido, dispuso la cancelaci\u00f3n de dicha escritura y de su registro, orden\u00f3 al demandado SALVADOR CARDENAS GOMEZ restituir a la sucesi\u00f3n de SALOMON BARACALDO MORENO el inmueble materia de la venta, al igual que pagar el valor correspondiente a los frutos civiles, orden\u00f3 a la parte demandante reintegrar al demandado la suma de $200.000.oo con la indexaci\u00f3n correspondiente, al igual que a \u00abpagar al demandado la suma de $70&#8217;000.000.oo (setenta millones de pesos moneda corriente) por concepto de las mejoras plantadas sobre el inmueble,&#8230;\u00bb concedi\u00e9ndole a \u00e9ste \u00faltimo el derecho de retenci\u00f3n, autoriz\u00f3 la compensaci\u00f3n hasta concurrencia de los cr\u00e9ditos reconocidos, y finalmente conden\u00f3 al demandado a pagar las costas de la primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Relatados los antecedentes del litigio, para decidir como lo hizo, sent\u00f3 las reflexiones siguientes : &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) Que el contrato de compraventa de bienes inmuebles es solemne, puesto que para su perfeccionamiento se exige escritura p\u00fablica, la que conforme con el Decreto 960 de 1970, requiere de una serie de pasos, que de omitirse uno cualquiera de ellos carece de validez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Que del an\u00e1lisis de las diferentes pruebas aportadas, \u00abse concluye que a la Luz del art\u00edculo 99 numeral 1 del Decreto 960 de 1970, la escritura p\u00fablica N\u00b0 157 de Julio 30 de 1975 de la Notar\u00eda Unica del C\u00edrculo de Manta est\u00e1 viciada de nulidad por haber actuado el Notario fuera de su C\u00edrculo Notarial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) Que como consecuencia de la nulidad de la escritura, el contrato en ella contenido no puede subsistir, \u00aby por ende tambi\u00e9n debe ser declarado nulo, pues no se compadece dejar con efectos jur\u00eddicos un acto del cual est\u00e1n ausentes requisitos para su validez\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) Que por virtud de las prestaciones mutuas \u00abla parte demandada deber\u00e1 restituir el bien enajenado junto con los frutos que hubiera podido percibir a partir de la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda por ser poseedor de buena fe; y los demandantes deber\u00e1n restituir el precio recibido con su correspondiente indexaci\u00f3n y pagar las mejoras sobre el inmueble plantadas\u00bb, mejoras consistentes en la \u00abconstrucci\u00f3n levantada y que los expertos tasaron en la suma de $70.000.0000.oo que corresponde a los rubros de demolici\u00f3n del predio, valor de la construcci\u00f3n y de los materiales varios de la construcci\u00f3n\u00bb, puesto que \u00abno existe prueba fehaciente que la construcci\u00f3n se haya levantado con posterioridad a la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda&#8230;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA DEMANDA DE CASACION: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dos cargos, ambos dentro de la causal primera de casaci\u00f3n, formula la parte recurrente contra la sentencia del Tribunal, de los cuales la Corte centra su estudio al inicial, por estar llamado a prosperar. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO PRIMERO: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por \u00e9ste, expresa que \u00aba causa de evidentes errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas que m\u00e1s adelante puntualizar\u00e9, infringi\u00f3 indirectamente los art\u00edculos 961, 964, 966, 968, 970 y 1.746 del C\u00f3digo Civil, al condenar injustamente a los demandantes al abono de mejoras que no fueron hechas &#8216;antes de contestarse la demanda&#8217; y respecto de las cuales la prueba preterida por el Tribunal \u00f3 desacertadamente apreciada por \u00e9l, demuestra que son mejoras ejecutadas &#8216;despu\u00e9s&#8217; de la notificaci\u00f3n del auto admisorio y de la contestaci\u00f3n de la demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aduce la censura, en primer lugar, que el ad quem no vio que en el escrito de respuesta a la demanda, \u00abel demandado confiesa que, en ese momento, apenas se hallaba proyectada la construcci\u00f3n del edificio en que consiste la mejora&#8230;\u00bb; que \u00ab&#8230;pas\u00f3 por alto que el propio demandado, en el escrito de respuesta a la demanda, a folio 46 confiesa, al alegarlas para invocar el derecho de retenci\u00f3n, que para entonces las \u00fanicas mejoras por \u00e9l plantadas, consisten en baldosinado y relleno de pisos y reconstrucci\u00f3n en ladrillo y cemento de algunas paredes demolidas\u00bb; que tambi\u00e9n dej\u00f3 de ver, que en el mismo escrito confes\u00f3 que \u00aba\u00fan no se ha demolido totalmente la vieja construcci\u00f3n ni se ha levantado la nueva, pues advierte que sobre el inmueble mencionado &#8216;se halla contratada la construcci\u00f3n de un Centro Comercial y en su interior un edificio de apartamentos'\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que como de lo confesado por el demandado en el escrito de contestaci\u00f3n a la demanda, \u00abpara el 2 de Diciembre de 1.987, cuando se present\u00f3 el escrito de respuesta a la demanda y m\u00e1s para cuando se notific\u00f3 el auto admisorio de la misma (Noviembre 18 anterior) a\u00fan no se hab\u00eda iniciado la construcci\u00f3n de las edificaciones cuyo pago en cuant\u00eda de $70&#8217;000.000.oo orden\u00f3 el Tribunal, en calidad de mejoras,&#8230;\u00bb el ad quem cometi\u00f3 grave y notoria contraevidencia al concluir \u00abque las mejoras consistentes en el edificio nuevo, hab\u00edan sido culminadas o iniciadas antes de haberse notificado el auto admisorio de la demanda y antes de contestarse \u00e9sta, siendo que la prueba preterida que antes se\u00f1al\u00e9, acredita a plenitud que al momento de presentarse el escrito mediante el cual se contesta la demanda, apenas se hab\u00eda contratado la mencionada construcci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que el Tribunal tambi\u00e9n cometi\u00f3 yerro f\u00e1ctico evidente, pues de lo afirmado por los peritos tampoco puede deducirse que la nueva construcci\u00f3n se culmin\u00f3, o al menos, se inici\u00f3, con anterioridad a la contestaci\u00f3n a la demanda o a la notificaci\u00f3n del auto admisorio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que de las declaraciones de JOSE JESUS BARACALDO PI\u00d1EROS Y PEDRO PABLO SANCHEZ BERMUDEZ se deduce, sin mayor esfuerzo, \u00abque la nueva edificaci\u00f3n se inici\u00f3, no antes, sino despu\u00e9s de notificado el auto admisorio de la demanda y luego de contestada \u00e9sta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abQue los testigos EFRAIN MENDEZ HERRERA Y SALVADOR MALAVER ROCHA, declararon que la vieja edificaci\u00f3n la tumbaron y est\u00e1n haciendo una edificaci\u00f3n y que &#8216;ahora demolieron toda la parte del frente y est\u00e1n construyendo un edificio nuevo&#8217;. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abQue el Tribunal no vio los memoriales obrantes a folios 51 a 53 del cuaderno uno, y 19 del cuaderno dos, en donde el demandado pidi\u00f3, pruebas adicionales, y solicit\u00f3 suspender &#8216;la construcci\u00f3n o la obra&#8230;\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que el ad quem, al dejar de apreciar correctamente la anterior relaci\u00f3n de pruebas, \u00abcometi\u00f3 la contraevidencia de afirmar que el edificio nuevo se culmin\u00f3 o se inici\u00f3 antes de contestarse la demanda, con lo cual al dar aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 966 del C. Civil para condenar a los demandantes al pago de \u00e9l, quebrant\u00f3 indirectamente esa disposici\u00f3n legal y las otras se\u00f1aladas al inicio del cargo, pues las hizo actuar siendo que se construy\u00f3 con posterioridad a la contestaci\u00f3n de la demanda, motivo por el cual no se pod\u00eda hacer el reconocimiento de esa mejora condenando a los demandantes a pagar su valor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SE CONSIDERA: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. El Tribunal, fundament\u00f3 su decisi\u00f3n de ordenar el pago de las mejoras, en la cantidad tasada por los peritos de $70&#8217;000.000.oo, con el argumento de que \u00abno existe prueba fehaciente que la construcci\u00f3n se haya levantado con posterioridad a la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda&#8230;Es factible que al momento de notific\u00e1rsele al demandado el auto admisorio de la demanda la obra no estuviera concluida, de ah\u00ed su manifestaci\u00f3n hecha en la diligencia de interrogatorio de parte; no obstante lo cual la Sala considera que solo tendr\u00e1n el car\u00e1cter de obra hecha despu\u00e9s de contestada la demanda, aquellos que se inician con posterioridad a tal suceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Visto as\u00ed el razonamiento del ad quem, resulta incuestionable que bas\u00f3 tal decisi\u00f3n en la falta de \u00abprueba fehaciente\u00bb del momento en que se levant\u00f3 la edificaci\u00f3n plantada en el inmueble materia de la convenci\u00f3n anulada, y que en todo caso \u00absolo tendr\u00e1n el car\u00e1cter de obra hecha despu\u00e9s de contestada la demanda, aquellos que se inician con posterioridad a tal suceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. El error de hecho, en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, tiene lugar cuando el sentenciador no ve la que obra en el proceso, o supone la que no existe, hip\u00f3tesis que comprenden la desfiguraci\u00f3n de la prueba, bien porque se le agreg\u00f3 algo que le es extra\u00f1o o porque se le cercen\u00f3 su real contenido, requiri\u00e9ndose, adem\u00e1s, que la conclusi\u00f3n resulte contraria a la realidad f\u00e1ctica que exterioriza la prueba y que el yerro cometido sea trascendente, vale decir, que incida en la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre los alcances del yerro de facto tiene dicho la doctrina de la Corte que \u00abaparece cuando el juez tiene por demostrado un acontecimiento con base en una prueba que, en realidad, no obra dentro del proceso (error por suposici\u00f3n). O cuando el juez niega la existencia del hecho, no obstante haberse incorporado al proceso la prueba tendiente a establecerlo (error por preterici\u00f3n). Variante de la primera forma de error es aquella que se da cuando el juez le hace decir a un determinado medio probatorio lo que \u00e9ste, de hecho, no representa (suposici\u00f3n por adici\u00f3n). Y la segunda es la advertible cuando el juez, sin ignorar la existencia del medio probatorio, recorta o mutila su contenido (preterici\u00f3n por cercenamiento)\u00bb. (Sentencia de 28 de marzo de 1990, no publicada). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por otra parte, en virtud de la autonom\u00eda del juzgador de instancia al desarrollar la actividad apreciativa de las pruebas, el yerro f\u00e1ctico, para que tenga entidad en casaci\u00f3n y pueda, por ende, ocasionar la rotura de un fallo, tiene que ser manifiesto, o como lo pregona la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, cuando \u00abes tan grave y notorio que a simple vista se imponga a la mente, sin mayor esfuerzo ni raciocinio, o, en otros t\u00e9rminos, de tal magnitud, que resulte contrario a la evidencia del proceso. No es, por lo tanto, error de un fallo aqu\u00e9l a cuya demostraci\u00f3n s\u00f3lo se llega mediante un esforzado razonamiento&#8230;\u00bb (G.J. LXXVII, p\u00e1g. 972). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- Por consiguiente, siendo extraordinario el recurso de casaci\u00f3n y no constituyendo un correctivo jur\u00eddico que origine una tercera instancia, lo cual determina que el tema de discusi\u00f3n sea la sentencia recurrida y no el planteado en la demanda, ni en las defensas de la demandada, se impone averiguar, entonces, si el ad quem incurri\u00f3 de manera evidente, en los yerros de apreciaci\u00f3n probatoria que el recurrente le adjudica en el cargo atr\u00e1s compendiado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el escrito de respuesta a la demanda, espec\u00edficamente en los ep\u00edgrafes de \u00abMEJORAS\u00bb Y \u00abPARA EFECTO DE PERJUICIOS\u00bb, se consign\u00f3: \u00abLos pisos fueron rellenados y baldosinados, muchas paredes han tenido que ser demolidas por el deterioro natural y las reconstrucciones se han hecho en ladrillo y cemento&#8230;Es de advertir que sobre el inmueble mencionado se halla contratada la construcci\u00f3n de un centro comercial y en su interior de un edificio de apartamentos,&#8230;\u00bb(f. 46 c. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estas claras manifestaciones, a las cuales no hay que realizarles ning\u00fan procedimiento de deducci\u00f3n, hechas por el apoderado judicial del demandado -quien se presume est\u00e1 autorizado para realizarlas-, apreciadas y valoradas a la luz de la sana cr\u00edtica, no dejan duda, que por acarrearle consecuencias jur\u00eddicas adversas al demandado, que de contera favorecen al demandante, tienen el alcance de confesi\u00f3n judicial espont\u00e1nea, descartando de paso la posibilidad de una confesi\u00f3n impl\u00edcita, puesto que no son vagas, ambiguas, dudosas o inciertas, y menos condicionales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De suerte que la convicci\u00f3n razonada que surge como resultante l\u00f3gica del examen anal\u00edtico de los hechos y de la apreciaci\u00f3n cr\u00edtica de dicho elemento de prueba, no puede ser distinto, al de la existencia de una confesi\u00f3n espont\u00e1nea realizada por apoderado judicial, que indudablemente contiene el reconocimiento de un hecho que le es perjudicial a su mandante -verdadera \u00e9poca de iniciaci\u00f3n de la construcci\u00f3n de la edificaci\u00f3n nueva-, m\u00e1xime cuando proviene de abogado lo cual hace m\u00e1s remota la eventualidad que la haya hecho ligeramente y sin reflexi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo anterior hace brotar, con car\u00e1cter de ostensible, este error de facto denunciado por la censura, puesto que contrariamente a lo sostenido por el sentenciador, esta prueba acredita suficientemente, que la edificaci\u00f3n fue levantada con posterioridad a la fecha de contestaci\u00f3n de la demanda, pues para \u00e9sta, apenas se hallaba \u00abcontratada la construcci\u00f3n de un centro comercial y en su interior un edificio de apartamentos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- Igualmente, pas\u00f3 por alto el &nbsp;ad-quem, las pruebas siguientes, que ponen de presente que la construcci\u00f3n se levant\u00f3 despu\u00e9s de la fecha de la contestaci\u00f3n de la demanda, la cual ocurri\u00f3 el 2 de diciembre de 1987 (f.47 c. 1): &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) La declaraci\u00f3n de JOSE DE JESUS BARACALDO PI\u00d1EROS (fs. 262 a 271 c. 1), quien el d\u00eda de su declaraci\u00f3n -16 de febrero de 1989- expres\u00f3 que \u00abhace aproximadamente unos diez meses se est\u00e1 construyendo un nuevo edificio como es de conciencia de todos los vecinos tal como lo observamos de un sector de tres pisos y el otro de dos pisos\u00bb. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) La declaraci\u00f3n de PEDRO PABLO SANCHEZ BERMUDEZ (fs. 138 a 141 c. 1), quien testimoni\u00f3 el 27 de octubre de 1988 que \u00abantes hab\u00eda una casa de dos pisos de adobe y tejas de barro ahora tienen un edificio ni miro pa lla, (sic) lo construyeron hace seis meses, la tal casa de adobe y teja de barro la tumbaron cuando los herederos de Salom\u00f3n Baracaldo le pusieron el pleito por medio de Josel\u00edn Carvajal a Salvador C\u00e1rdenas, por eso fue que la tumbaron y si no, no la hubieran tumbado, y construyeron ahora un edificio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) El testimonio de EFRAIN MENDEZ HERRERA (fs. 33 y 34 c.2), quien manifest\u00f3 que \u00aby ahora se sabe que resolvieron tumbar la casa y resolvieron hacer un edificio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) El testimonio de SALVADOR MALAVER ROCHA (f. 35 c. 2), quien dijo \u00abahora demolieron toda la parte del frente y est\u00e1n construyendo un edificio nuevo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e) El interrogatorio de parte absuelto por el demandado SALVADOR CARDENAS el d\u00eda 2 de mayo de 1988 (f. 30 a 32 c. 2), en donde expres\u00f3 que hacia \u00abel a\u00f1o de 1987 se me volvi\u00f3 a desplomar la casa se cayeron techos se cayeron los enmaderados y por este motivo tuve que hacer demolici\u00f3n general al inmueble porque me qued\u00f3 en ruinas&#8230;se me dieron planos licencia para construir y en este momento estamos construyendo la segunda planta de dicha obra con las t\u00e9cnicas modernas y con lo que exige planeaci\u00f3n Nacional, en ese estado como estoy contando se encuentra dicha construcci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f) Los memoriales, de solicitud de pruebas sobre los hechos de las excepciones perentorias propuestas por el extremo demandado (fs. 51 y 53 c. 1), y en el que se solicita se ordene al demandado \u00abSUSPENDA LA CONSTRUCCION O LA OBRA que adelanta en el inmueble que determina la escritura p\u00fablica No. 157 de julio 30 de 1.975, de la Notar\u00eda Unica del C\u00edrculo de Manta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;g) El dictamen pericial presentado el 22 de enero de 1990 (fs. 461 a 464), en donde los expertos consignaron que \u00abtodo lo construido no tiene mas de dos a\u00f1os de antig\u00fcedad\u00bb.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- De consiguiente, si el acervo probatorio analizado demuestra que la edificaci\u00f3n nueva fue levantada con posterioridad a la data en que tuvo ocurrencia la contestaci\u00f3n de la demanda, se impone concluir que el Tribunal sentenciador incurri\u00f3, al apreciar y valorar las pruebas rese\u00f1adas, en el manifiesto error de hecho que le enrostra la censura; y como tal yerro es determinante del quebranto de las normas sustanciales denunciado, el fallo de segundo grado, en sus disposiciones octava y novena, que orden\u00f3 a la parte demandante pagar al demandado la suma de $70&#8217;000.000.oo por concepto de mejoras plantadas en el inmueble, y concedi\u00f3 el derecho de retenci\u00f3n a \u00e9ste \u00faltimo hasta que se verificara su pago, tiene que casarse, a efecto de disponer en su lugar que, como la edificaci\u00f3n fue levantada despu\u00e9s de contestada la demanda el demandado s\u00f3lo tiene los derechos a que se refiere el inciso final del art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.- Finalmente, cabe observar que al prosperar el cargo primero, la Corte queda relevada de considerar el segundo, puesto que \u00e9ste se dirige a combatir de la sentencia del ad quem, por el mismo concepto lo que ya qued\u00f3 quebrado mediante el despacho del cargo precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SENTENCIA SUSTITUTIVA: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Resulta de lo expuesto que por la prosperidad del cargo primero de la sentencia impugnada, \u00e9sta tiene que casarse, pero como su quiebre es s\u00f3lo por el eficaz ataque que en dicho cargo se hace al fallo, en cuanto por \u00e9ste se conden\u00f3 al pago de una suma determinada por concepto de las mejoras plantadas y se le reconoci\u00f3 al demandado el derecho de retenci\u00f3n hasta que se realizara su pago, la sentencia de reemplazo habr\u00e1 de reproducir el fallo del Tribunal en cuanto a las resoluciones que no quedaron afectadas con la prosperidad del cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. De acuerdo con lo dicho, al despachar el cargo primero, se tiene que de conformidad con lo prescrito en los incisos 4o. y 6o. del art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil, el demandado por haber ejecutado las obras de la nueva construcci\u00f3n despu\u00e9s de contestada la demanda, s\u00f3lo tiene derecho a \u00abllevarse los materiales de dichas mejoras, siempre que pueda separarlos sin detrimento de la cosa reivindicada, y que el propietario rehuse pagarle el precio que tendr\u00edan dichos materiales despu\u00e9s de separados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En consecuencia, la Corte reproducir\u00e1 la parte resolutiva del fallo del Tribunal aqu\u00ed combatido, excepto en lo que ata\u00f1e a sus numerales 8\u00b0 y 9\u00b0, respecto de los que har\u00e1 los pronunciamientos de reemplazo correspondientes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISION: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab1o. REVOCAR la sentencia de fecha noviembre 27 de 1990, proferida por el Juzgado Veinticinco (25) Civil del Circuito de esta ciudad, dentro del presente proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab2\u00b0.- Declarar no probadas las excepciones propuestas por el demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab3\u00b0.- DECLARAR la nulidad absoluta de la escritura p\u00fablica N\u00b0 157 de fecha 30 de julio de 1975 de la Notar\u00eda Unica del C\u00edrculo de Manta (Cundinamarca), y consecuencialmente el contrato de compraventa en ella contenido celebrado entre Salom\u00f3n Baracaldo Moreno y Salvador C\u00e1rdenas G\u00f3mez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab4\u00b0.- Disponer la cancelaci\u00f3n de la mencionada escritura p\u00fablica y de su registro efectuado en el folio de matr\u00edcula inmobiliaria N\u00b0 154-0013283 de la oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Chocont\u00e1. Of\u00edciese. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab5\u00b0.- Ordenar al demandado Salvador C\u00e1rdenas G\u00f3mez restituir a la sucesi\u00f3n de Salom\u00f3n Baracaldo Moreno el inmueble de que trata la mencionada escritura. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab6\u00b0.- Ordenar al demandado Salvador C\u00e1rdenas pagar al demandante, el valor correspondiente a los frutos civiles causados a partir del 18 de Noviembre de 1987, de conformidad con el dictamen pericial obrante a folios 525 a 528 del cuaderno principal, dentro del t\u00e9rmino de seis (6) d\u00edas contados a partir de la ejecutoria de la presente sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab7\u00b0.- Ordenar a la parte demandante reintegrar al demandado la suma de $200.000.oo (Doscientos mil pesos moneda corriente) recibida por concepto de precio debidamente indexada a partir del 30 de julio de 1975, dentro del t\u00e9rmino de seis (6) d\u00edas contados a partir de la ejecutoria de la presente sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8\u00b0.- Disponer que el demandado puede llevarse los materiales de la edificaci\u00f3n nueva levantada, siempre que pueda separarlos sin detrimento del inmueble, y que el propietario rehusare pagarle el precio que tendr\u00edan dichos materiales despu\u00e9s de separados. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9\u00b0.- Conceder el derecho de retenci\u00f3n al demandado sobre el inmueble a restituir, en armon\u00eda con los alcances de lo resuelto en el numeral inmediatamente precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab10\u00b0.- Autorizar a las partes a compensar sus obligaciones hasta concurrencia de sus cr\u00e9ditos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab11\u00b0.- Condenar en costas de primera instancia al demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab12\u00b0.- Sin costas en esta instancia por prosperar&nbsp; el recurso de apelaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No hay lugar a costas en el recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COPIESE, NOTIFIQUESE Y DEVUELVASE EL EXPEDIENTE AL TRIBUNAL DE ORIGEN. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO SEGUNDO: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por \u00e9ste se acusa la sentencia del Tribunal de violaci\u00f3n directa, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil, especialmente en sus incisos primero y cuarto, as\u00ed como del art\u00edculo 1746 ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dice el casacionista que si el ad quem \u00abhubiera entendido en su exacta dimensi\u00f3n el art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil, especialmente en sus incisos primero y cuarto, entonces no hab\u00eda podido fulminar condena a pagar mejoras por todo el edificio, incluyendo la parte que se construy\u00f3 en los meses siguientes a la contestaci\u00f3n a la demanda, sino que solamente hubiera podido ordenar el pago de la obra que se hubiera ejecutado antes de aquella contestaci\u00f3n\u00bb, sin embargo, como le dio \u00abun sentido y un alcance que no corresponde a la genuina inteligencia de sus incisos 1o. y 4o., quebrant\u00f3 de modo directo y por el concepto de interpretaci\u00f3n err\u00f3nea el texto legal citado y, de contragolpe, el 970 de la misma obra al conceder un derecho de retenci\u00f3n a quien no tiene a su favor un saldo por mejoras&#8230;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SE CONSIDERA: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Este cargo est\u00e1 destinado, al igual que el anterior, a impugnar de la sentencia del Tribunal lo referente a la orden impartida al demandante de pagar al demandado la suma de $70&#8217;000.000.oo por concepto de mejoras y al otorgamiento a \u00e9ste del consiguiente derecho de retenci\u00f3n, y por ende, el recurrente insiste en el quebranto del art\u00edculo 966 del C\u00f3digo Civil, primordialmente en sus incisos primero y cuarto, as\u00ed como del 1746 siguiente, por violaci\u00f3n directa y por el concepto de interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Al prosperar el cargo anterior, la Corte queda relevada de considerar este segundo cargo, puesto que \u00e9ste, como se acaba de ver, se dirige a combatir de la sentencia del ad quem, lo que ya qued\u00f3 quebrado mediante el despacho del cargo precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-024-96 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; Magistrado Ponente : Nicol\u00e1s Bechara Simancas &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Distrito Capital, nueve (9) de abril de mil novecientos noventa y seis (1996).- &nbsp; Referencia: Expediente N\u00b04728 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-81379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-77"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}