{"id":81394,"date":"2024-05-29T21:52:34","date_gmt":"2024-05-29T21:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-039-96\/"},"modified":"2024-05-29T21:52:34","modified_gmt":"2024-05-29T21:52:34","slug":"s-039-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-039-96\/","title":{"rendered":"S 039 96"},"content":{"rendered":"<p>S-039-96<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No.4648 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procede la Corte a decidir el recurso extraor\u00addinario de casaci\u00f3n invocado contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali el 3 de Mayo de 1.993, por el tercero coadyuvante del INSTITUTO&nbsp; COLOMBIANO DE BIENESTAR FAMILIAR en el proceso ordinario adelantado contra \u00e9ste por ANA LAURA MONDRAGON GOMEZ.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I &#8211; ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- Mediante escrito demandatorio presentado el 21 de febrero de 1989 ante el Juez Civil del Circuito de Cali (fls.87 a 99 de C-1) la se\u00f1ora ANA LAURA MONDRAGON GOMEZ a trav\u00e9s de apoderado especialmente constituido, demand\u00f3 al INSTITUTO COLOMBIANO DE BIENESTAR FAMILIAR, para que previas las formali\u00addades del juicio ordinario se hagan las siguientes declaraciones: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como Principales se se\u00f1alan las siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00aba) La nulidad total del proceso de sucesi\u00f3n intestada de Cecilia Salazar G\u00f3mez, que adelant\u00f3 el Instituto Colom\u00adbiano de Bienestar Familiar, cuya sentencia se protocoli\u00adz\u00f3 con la escritura p\u00fablica No. 20 del 8 de enero de 1988 en la Notar\u00eda S\u00e9ptima de Cali; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Que el demandado Instituto Colombiano de Bienes\u00adtar Familiar, restituya el inmueble determinado en los hechos de la demanda, a la demandante Ana Laura Mondrag\u00f3n G\u00f3mez quien ven\u00eda ejerciendo la posesi\u00f3n del mismo; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) Que se condene a la mencionada entidad al pago de los frutos producidos por el inmueble desde el 1o. de diciembre de 1987 y a los frutos que hubieran podido obtener los due\u00f1os del mismo con mediana inteli\u00adgencia y actividad, con la respectiva correcci\u00f3n moneta\u00adria vigente en el momento de la liquidaci\u00f3n hasta que se produzca su entrega material; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) Que se ordene a la oficina de registro de Cali la cancelaci\u00f3n de la sentencia 0152 (sic) del 18 de junio de 1987, proferida por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de dicha ciudad, aprobatoria de la partici\u00f3n, registro que se hizo en el folio de matr\u00edcula inmobilia\u00adria No. 370-0105152; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e) Igualmente que se ordene con base en la senten\u00adcia, inscribir el inmueble aludido en cabeza de Cecilia Asceneth Salazar Gomez, y, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f) Que se condene en costas y perjuicios a la entidad demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.2.- Como subsidiarias, tambi\u00e9n se indicaron las que a continuaci\u00f3n se exponen: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) Que la demandante Ana Laura Mondrag\u00f3n G\u00f3mez tiene mejor derecho a la herencia dejada por la se\u00f1orita Cecilia Salazar G\u00f3mez que el Instituto Colombia\u00adno de Bienestar Familiar, por consiguiente se le adjudica el inmueble identifica\u00addo en el hecho 5o. del libelo; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) Que la entidad demandada restituya a Ana Laura Mondrag\u00f3n G\u00f3mez el inmueble referido, junto con los frutos que ha producido el bien y los que hubiera podido producir en poder de los due\u00f1os con mediana inteligencia y actividad, desde el 1o. de diciembre de 1987 hasta que se realice su entrega material, con aplicaci\u00f3n de la correcci\u00f3n monetaria vigente al momento de la liquida\u00adci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) Que se ordene a la oficina de registro de Cali la cancelaci\u00f3n de la inscripci\u00f3n que se hizo en el folio de matr\u00edcula No. 370-0105152 de la sentencia 0152 del 18 de junio de 1987 del Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Cali, providencia en la que se aprob\u00f3 la partici\u00f3n (sic) que se hizo a nombre del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, y, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) La condena en costas y perjuicios a la entidad demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Solicit\u00f3 adem\u00e1s la actora la inscripci\u00f3n de la demanda en la oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos y Privados de Cali, en el folio de matr\u00edcula del inmueble, esto es, en el No. 370-0105152.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.1.- Pastor Fl\u00f3rez y Mar\u00eda M\u00f3nica Fl\u00f3rez o M\u00f3nica Fl\u00f3rez contrajeron matrimonio por el rito cat\u00f3lico en el municipio de San Jos\u00e9 Tad\u00f3 (Choc\u00f3) el 20 de junio de 1857, uni\u00f3n en la que hubo dos hijas, Mar\u00eda Concep\u00adci\u00f3n G\u00f3mez o Concepci\u00f3n G\u00f3mez y Ana Dolores G\u00f3mez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.2.- En el mismo municipio el d\u00eda 27 de junio de 1885 a su vez Mar\u00eda Concepci\u00f3n G\u00f3mez Florez contrajo matrimo\u00adnio cat\u00f3lico con Manuel Gregorio Salazar, pareja que procre\u00f3 y naci\u00f3 el 5 de Junio de 1898 a Asceneth G\u00f3mez Salazar. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.3.- Por su lado Ana Dolores G\u00f3mez Fl\u00f3rez cas\u00f3 con Felipe S\u00e1nchez el 8 de enero de 1897 y poste\u00adriormente enviud\u00f3, contrayendo luego nuevo matrimonio en Itsmina (Choc\u00f3) con Francisco Luis Mondrag\u00f3n G\u00f3mez el d\u00eda 13 de junio de 1908 y de esta \u00faltima uni\u00f3n naci\u00f3 Ana Laura Mondrag\u00f3n Gomez, luego esta \u00faltima con Cecilia Asceneth son primas leg\u00edtimas entre si. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.4.- Falleci\u00f3 en la ciudad de Cali el 27 de octubre de 1974 Cecilia Asceneth sin otorgar testamento, ni dej\u00f3 descendencia leg\u00edtima pues nunca contrajo matrimonio, pero tampoco tuvo descendencia extramatrimo\u00adnial ni adoptiva y antes, vale decir, anterior al a\u00f1o 1972 hab\u00edan fallecido sus padres y hermanos, \u00e9stos \u00faltimos sin dejar descendencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.5.- Al fallecer Cecilia Asceneth Salazar G\u00f3mez o Cecilia Salazar G\u00f3mez era propietaria de un imueble ubicado en la ciudad de Cali, identificado en la nomenclatura urbanana con el No. 4N-12 de la calle 15 Norte, bien que adquiri\u00f3 por compra que hizo a la se\u00f1ora In\u00e9s G\u00f3mez de V\u00e9lez, predio al que corres\u00adponde la matr\u00edcula inmobiliaria No. 370-0105152 y all\u00ed habit\u00f3 la causante hasta el d\u00eda de su muerte. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.6.- Gilberto S\u00e1nchez G\u00f3mez primo hermano de Cecilia Asceneth, quien ten\u00eda la posesi\u00f3n en nombre de los herederos, el d\u00eda 1o. de febrero de 1975 di\u00f3 el inmueble en arrendamiento al ciudadano Salom\u00f3n Rodr\u00edguez, cuyo contrato de arrendamiento cedi\u00f3 sin reserva alguna a su prima Ana Laura Mondrag\u00f3n de G\u00f3mez para que \u00e9sta conti\u00adnuara en posesi\u00f3n y administraci\u00f3n del predio, acto de cesi\u00f3n que le fu\u00e9 comunicado al arrendatario en diligen\u00adcia llevada a cabo en el Juzgado Segundo Civil Munici\u00adpal de Cali el d\u00eda 18 de diciem\u00adbre de 1980. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.7.- La demandante viene ejerciendo la posesi\u00f3n del inmueble como due\u00f1a y en representaci\u00f3n de los herederos leg\u00edtimos y ha recibido los frutos prove\u00adnientes del arrendamien\u00adto y pagado los impuestos respec\u00adtivos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.8.- Ante el Juzgado S\u00e9ptimo Civil Munici\u00adpal de Cali la se\u00f1ora Mondrag\u00f3n G\u00f3mez adelant\u00f3 en su condici\u00f3n de arrendadora, proceso de lanzamiento del arrendatario y, en el momento de efectuarse la restitu\u00adci\u00f3n del inmueble en cumpli\u00admiento de la sentencia, la concubina del inquilino present\u00f3 oposici\u00f3n alegando tenencia a nombre del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, siendo esta la primera noticia que tuvo sobre la existencia y fallo en el juicio de sucesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.9.- El inquilino Salom\u00f3n Rodr\u00edguez con pr\u00e1cti\u00adcas fraudu\u00adlentas, hizo tramitar el proceso de sucesi\u00f3n a f\u00edn de cobrar beneficio, a pesar de que sab\u00eda que su arrendado\u00adra, la causante y Gilberto S\u00e1nchez G\u00f3mez eran primos entre s\u00ed. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.10.- Que en el proceso de sucesi\u00f3n que adelant\u00f3 el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, en el Juzgado Quince Civil del Circuito de Cali, se eviden\u00adcian los siguientes vicios de nulidad (sic): El edicto emplazatorio se hizo de manera ilegal, toda vez que all\u00ed se hace aparecer a una persona fallecida promoviendo un proceso de sucesi\u00f3n intestada, sin que se mencione a qu\u00e9 causa mortuoria se refiere, adem\u00e1s, de que no menciona el nombre completo de la causante, vicio del que adolece tambi\u00e9n la demanda. La otra irregularidad dice la actora, consiste en que en el escrito contentivo del mandato judicial se dice expresamente que \u00abeste poder no conlleva las facultades de recibir, sustituir o disponer de los bienes de este proceso\u00bb,&nbsp; limitaci\u00f3n de sus facultades que pretermiti\u00f3 el apoderado, como quiera que no solo se hizo entregar del inmueble, sino que dispuso de \u00e9l al entregarlo en calidad de dep\u00f3sito a la se\u00f1ora Libia P\u00e9rez Agudelo concubina del arrendatario Salom\u00f3n Rodr\u00edguez. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.11.- Por \u00faltimo dice la demandante, que en el momento de deferirse la herencia el 27 de octubre de 1974, ten\u00edan vocaci\u00f3n hereditaria los primos leg\u00edtimos o colaterales, y como aparece demostrado que ella es prima leg\u00edtima de Cecilia Asceneth Salazar G\u00f3mez, es su heredera. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- Admitida la demanda y corrido el respecti\u00advo traslado a la entidad demandada, \u00e9sta la respondi\u00f3 oponi\u00e9ndose a las pretensiones en ella contenidas y negando los hechos en que se apoya, terminando la primera instancia previa con intervenci\u00f3n en el proceso del ciudadano Salom\u00f3n Rodr\u00ed\u00adguez como tercero coadyuvante por el extremo pasivo, con sentencia del 13 de agosto de 1992 en la que se negaron las pretensiones formuladas como principales en el libelo y di\u00f3 paso airoso a las subsidiarias, vale decir, se declar\u00f3 a la actora como heredera de mejor derecho que la entidad demandada, por lo que se le adjudic\u00f3 el \u00fanico bien patrimonial dejado por la causante; declar\u00f3 inefica\u00adces los actos de parti\u00adci\u00f3n y adjudicaci\u00f3n que se hicieron en el respectivo proceso de sucesi\u00f3n; orden\u00f3 al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar la restituci\u00f3n a la actora del inmueble ocupado como heredero putativo; conden\u00f3 a la entidad demandada al pago de los frutos desde la contes\u00adtaci\u00f3n de la demanda, los cuales concret\u00f3 en la suma de $4&#8217;060.0\u00ad00,oo hasta el 30 de junio de 1992 y, conden\u00f3 tanto a la parte vencida como su coadyuvante al pago de las costas del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- Contra la anterior decisi\u00f3n la parte vencida y el tercero interviniente interpusieron el recurso de apelaci\u00f3n, habiendo terminado la segunda instancia con sentencia del 3 de mayo de 1993 que confirma la de primer grado y la adiciona en el sentido de ampliar el tiempo a computar para el pago de los frutos hasta que se haga la entrega real y material del inmueble, para cuya liquidaci\u00f3n dispuso se estuvieran las partes a las pautas fijadas por los peritos en la prueba pericial practicada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- Interpuesto oportunamente por la parte perdedo\u00adra&nbsp; y su coadyuvante el recurso extraordinario de casaci\u00f3n contra la sentencia de segunda instancia, se abstuvo de susten\u00adtarlo la entidad demandada, por lo que ahora se ocupa la Corte de decidir lo pertinente en lo que toca a las censuras que formula el tercero intervi\u00adniente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II &#8211; FUNDAMENTOS DEL FALLO DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tribunal luego de reproducir las pretensio\u00adnes y hechos esbozados en el libelo y de hacer un recuento de lo sucedido en la primera instancia, entra al estudio de fondo del negocio y hace las siguientes anotaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sostiene que el debate gira en torno al paren\u00adtesco entre Cecilia Salazar G\u00f3mez y Ana Laura Mondra\u00adg\u00f3n el que de resultar positivo dar\u00eda la calidad de heredera que esgrime la actora.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Analizando el punto dice que, en efecto, concurre el parentesco de consaguinidad leg\u00edtima porque provienen de un mismo tronco o raiz que describe as\u00ed: Del matrimonio contraido por Pastor G\u00f3mez y Mar\u00eda M\u00f3nica Fl\u00f3rez hubo dos hijas que llamaron Ana Dolores y Mar\u00eda Concepci\u00f3n, nacidas en su orden el 18 de diciembre de 1875 y el 8 de diciembre de 1871, hechos demostrados en el proceso con las partidas eclesi\u00e1sticas que obran a folios 202 y 203 del C-1. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mar\u00eda Concepci\u00f3n se cas\u00f3 en 1885 con Manuel Gregorio Salazar seg\u00fan consta en el certificado expedido por el p\u00e1rroco de San Jos\u00e9 de Tad\u00f3 (Choc\u00f3) que se observa a folio 3 del cuaderno de pruebas de la actora. De esta uni\u00f3n naci\u00f3 el 6 de junio de 1898 Mar\u00eda Cecilia Asce\u00adneth, el que se prob\u00f3 con la partida ecle\u00adsi\u00e1stica que obra a folio 4 del mismo cuaderno de pruebas citado, mujer que falleci\u00f3 el 28 de octubre de 1974. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por su lado Ana Dolores cas\u00f3 en 1897 con Felipe S\u00e1nchez, tal y como consta en el acta parroquial que se encuen\u00adtra en el folio 5 del cuaderno principal, \u00e9sta a su vez enviud\u00f3 y contrajo nuevas nupcias con Francisco Luis Mondrag\u00f3n, hecho que se acredit\u00f3 con el certificado expedido por el respectivo cura p\u00e1rroco que obra a folio 21 del cuaderno de excepciones previas, matrimonio del que naci\u00f3 el 9 de junio de 1909 la demandante, lo que se prob\u00f3 en el proceso con el certifi\u00adcado contenido en el folio 7 del cuaderno principal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Concluye el tribunal despu\u00e9s del anterior recuento generacional y de las pruebas que lo acreditan, que Ana Laura y Cecilia Asceneth son primas leg\u00edtimas entre si. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo tocante al argumento de la parte deman\u00adda\u00adda en el que cuestiona por diferentes razones la validez probato\u00adria de las actas eclesi\u00e1sticas con que se acredit\u00f3 el parentesco, despu\u00e9s de hacer cita jurispru\u00addencial sobre el tema, afirma que la impugnaci\u00f3n que a tales documentos se haga corresponde resolverla a la jurisdicci\u00f3n can\u00f3nica y no a la civil a la que solo le compete abordar lo concerniente a la falta de identidad personal de aquel a quien se refiere el acta, argumen\u00adto que hizo extensivo a la tacha de falsedad que aduce el tercero, encontrando en consecuencia el tribunal todas las partidas con el m\u00e9rito probatorio suficiente para establecer el parentesco. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, en lo relacionado con la condici\u00f3n de heredera de mejor derecho que esgrime la demandante, dice que la ley que rige la sucesi\u00f3n es la vigente al momento de la delaci\u00f3n de la herencia, raz\u00f3n por la que la causa mortuoria de Cecilia Salazar G\u00f3mez se rige por lo dispuesto en las leyes 45 de 1936 y 75 de 1968 y no por la ley 29 de 1982, si se tiene en cuenta que el \u00f3bito de \u00e9sta ocurri\u00f3 el 28 de octubre de 1974, luego si las primeras leyes citadas llaman a los colaterales a suceder hasta el 4o. grado a falta de descendientes, ascendien\u00adtes y hermanos leg\u00edtimos, c\u00f3nyuge sobreviviente e hijos naturales, no hay duda de que la actora desplaza al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respecto a los frutos civiles, precisa el tribunal que como fueron liquidados hasta fecha anterior a la sentencia de primer grado, deben agregarse los causados con posteriori\u00addad a dicha fecha hasta que se realice la entrega real y material del inmueble, los que se liquida\u00adr\u00e1n de acuerdo a las pautas fijadas por los auxiliares de la justicia en su dictamen pericial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sostiene por otro lado la sentencia del ad-quem que para las excepciones de m\u00e9rito formuladas, los argumentos anteriormente expuestos son suficientes para su improspe\u00adridad, y resalta la improcedencia de la petici\u00f3n de nulidad del proceso de sucesi\u00f3n, pues \u00e9sta se pidi\u00f3 como pretensi\u00f3n principal que no prosper\u00f3, decisi\u00f3n sobre la que no cabe su an\u00e1lisis en segunda instancia porque contra ella no se dirigi\u00f3 el recurso de apela\u00adci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;III &#8211; DEMANDA DE CASACION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De los tres cargos formulados solo fu\u00e9 admitido el primero, el cual procede la Corte a estudiar enseguida. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO PRIMERO&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Apoyado en la causal primera de Casaci\u00f3n de que trata el numeral 1o. del art\u00edculo 368 del C. de P.C., acusa la sentencia por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, y concreta\u00admente por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 1326 del C.C, en concordancia con el art\u00edculo 766 del mismo estatuto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al exponer sus argumentos empieza el recu\u00adrrente por expresar que es verdad que la sucesi\u00f3n de Cecilia Salazar G\u00f3mez se rige por las leyes 45 de 1936 y 75 de 1968, teniendo en cuenta que \u00e9sta falleci\u00f3 el 28 de octubre de 1974. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, afirma enseguida, si la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia se inici\u00f3 el 21 de febrero de 1989, quiere ello decir que la demanda se present\u00f3 fuera de tiempo, porque entre la fecha del fallecimiento y el de la presentaci\u00f3n de la demanda, transcurrieron 14 a\u00f1os, tres meses y 24 d\u00edas, luego la demandante dej\u00f3 prescribir y, por ende caducar su derecho (sic), m\u00e1xime cuando el heredero putativo (I.C.B.F.) fu\u00e9 puesto en posesi\u00f3n de la herencia por mandato judicial, entidad que al contestar la demanda invoc\u00f3 la declaratoria de prescripci\u00f3n o caducidad (sic), del derecho de accionar de la demandan\u00adte, petici\u00f3n que fu\u00e9 negada por el Tribunal de Cali. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Concluye el recurrente el desarrollo de su cargo, diciendo que como consecuencia de no haber aplicado el ad-quem el art\u00edculo 1326 del C.C. en cuanto no acept\u00f3 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n de la demandante y de contera no haber declarado la caducidad, lo llev\u00f3 a confirmar la sentencia de primer grado, afectando as\u00ed los intereses de la parte demandada, raz\u00f3n por la que considera debe dejarse sin efecto el fallo atacado y en consecuencia que quede en firme la partici\u00f3n y adjudica\u00adci\u00f3n de la herencia a favor del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERA\u00adCIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- Primeramente precisa la Sala la intemporali\u00addad que caracteriza la reclamaci\u00f3n del derecho de herencia, ya que \u00e9ste no desaparece por mero transcurso del tiempo sino cuando se presentan los hechos extintivos del mismo e impeditivos de las acciones que lo protegen. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.1.- En efecto, seg\u00fan lo prescribe el inciso segundo del art\u00edculo 665 del C.C., el derecho de herencia es conside\u00adrado como un derecho real (ius in re), el que recae sobre una universalidad jur\u00eddica o parte de ella, constituida por el conjunto de derechos patrimoniales de que era titular el causante. Por ello, en t\u00e9rminos generales es preciso afirmar que si el derecho de herencia, de acuerdo con el criterio tradicio\u00adnal de los derechos reales y particu\u00adlar\u00admente el de propiedad, existe y se perpet\u00faa mientras subsista el objeto sobre el cual recae, es decir, que si el derecho de herencia o de dominio existe mientras haya herencia o cosa; resulta l\u00f3gico tambi\u00e9n entender que las acciones que protegen tales derechos tambi\u00e9n existen de manera indefinida y por todo el tiempo en que estos derechos subsistan. De all\u00ed que, por regla general un heredero puede reclamar un derecho hereditario momento y cualquiera que sea el tiempo que haya transcurrido, bajo la condici\u00f3n que al instante de su reclamaci\u00f3n a\u00fan exista y se tenga el correspondiente derecho hereditario. Luego, en si mismo es indiferente el mero tiempo que haya transcurrido, si efectivamente a\u00fan se tiene el derecho de herencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.2.- Sin embargo, la Corte encuentra que este principio tradicional, tambi\u00e9n&nbsp; tiene limitacio\u00adnes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.2.1.- La primera limitaci\u00f3n se presenta en la ausencia del derecho hereditario que se dice reclamado. Pues, en este caso,&nbsp; no se puede reclamar un derecho que no se tiene, tal como cuando&nbsp; no se tuvo nunca el derecho hereditario que se alega,&nbsp; como suceder\u00eda con quien no se posee el grado de parentesco que lo ubique como heredero del causante, o con quien no adquiere derechos patrimoniales hereditarios por la caducidad de efectos patrimoniales de la sentencia de la sentencia de filiaci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 10 de la ley 75 de 1968. Ni tampoco puede exigirse la satisfacci\u00f3n de un derecho hereditario que si bien se tuvo en alg\u00fan momento, se dej\u00f3 de tenerlo, por ejemplo, por haberlo dispuesto (vgr. a t\u00edtulo deventa) voluntariamente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.2.2.- La segunda limitaci\u00f3n se presenta&nbsp; cuando el derecho hereditario que se tiene se extingue por prescripci\u00f3n (art.2535 C.C.), lo que acontece no por el mero transcurso del tiempo, sino por \u201cla prescripci\u00f3n adquisitiva del mismo derecho\u201d (art.2538 C.C.), esto es,&nbsp; aquel derecho se extingue solo cuando un tercero,&nbsp; siendo poseedor material hereditario lo ha prescrito extraordinaria u or\u00addinariamente (Arts.2533, num. 1 C.C. y&nbsp; 1o. Ley 50 de 1936 y arts. 766, 2512 y 2529 C.C.),&nbsp; pues en ese momento el derecho heriditario&nbsp; lo adquiere el tercero y simult\u00e1nea y correlativamente se&nbsp; extingue para el anterior heredero. Luego, para que el derecho hereditario se extinga por prescripci\u00f3n no basta el mero transcurso del tiempo ni el no ejercicio de la llamada acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia (art.1326 CC.), sino que es necesario que opere la prescripci\u00f3n extintiva, la cual solamente se consuma y perfecciona cuando simult\u00e1neamente un tercero adquiere el mismo derecho de herencia por usucapi\u00f3n.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.3.- Luego, para analizar si un derecho hereditario se ha extinguido o no por prescripci\u00f3n, primero hay que averiguar si un tercero lo ha adquirido por prescripci\u00f3n o no, para luego establecer la secuela correspondiente a la prescripci\u00f3n extintiva, o supervivencia de dicho derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.3.1.- Ahora bien, el derecho de herencia es tambi\u00e9n adquirible por prescripci\u00f3n&nbsp; (art.2512 C.C.) extraordinaria (art.2533 y art. 1o. Ley 50 de 1936) u ordinaria (arts. 2528, 2529 y 766 CC), cuando el heredero aparente o putativo fuere un poseedor material hereditario irregular o regular durante 20 o 10 a\u00f1os (Sent.4 de febrero de 1993, a\u00fan sin publicar), seg\u00fan el caso; sin que su verdadero y real heredero hubiere ejercido con \u00e9xito la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia (art. 1326 CC.) que le hubiere permitido reclamar la restituci\u00f3n de dicho derecho. Luego, solamente en el momento en que este tercero adquiere por prescripci\u00f3n extraordinaria u ordi\u00adnaria el derecho hereditario, simult\u00e1nea y correlativamente tambi\u00e9n se extingue por prescripci\u00f3n el derecho hereditario y la acci\u00f3n que correspond\u00eda al anterior y verdadero herede\u00adro verdadero. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.3.2.- En cambio, mientras el derecho hereditario en una sucesi\u00f3n determinada no haya sido adquirido por prescripci\u00f3n adquisitiva o usucapi\u00f3n por una persona, no se produce entonces la extinci\u00f3n correlativa de ese derecho hereditario en su titular. Ello acontece con el mero transcurso del tiempo, el cual no es suficiente para estructurar la adquisici\u00f3n y extinci\u00f3n prescriptiva, pues se requieren otros elementos para su perfecci\u00f3n. De all\u00ed que el mero transcurso del tiempo, por mas prolongando que sea, no extinga el derecho hereditario en una sucesi\u00f3n adquirido por la muerte de su causante; y, por tanto, podr\u00e1 reclamarse su protecci\u00f3n mediante la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia en cualquier tiempo, a menos que, como se dijo y ahora se repite, se haya extinguido por prescripci\u00f3n como consecuencia de que un tercero hubiese adquirido ese mismo derecho hereditario por prescripci\u00f3n adquisitiva o usucapi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.-&nbsp; Ahora bien, previa precisi\u00f3n del cargo,&nbsp; procede la Corte al&nbsp; estudio de la presente demanda del interviniente adhesivo de la parte demandada, en vista de que la impugnaci\u00f3n formulada no se encuentra en oposici\u00f3n al inter\u00e9s de esta parte,&nbsp; ni implica disposici\u00f3n del litigo (art.52 C.de P.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.1.- En efecto, del relato anteriormente expuesto se observa que la censura impugna la sentencia de violar directa\u00admente la ley sustancial cuando accedi\u00f3 a la pretensi\u00f3n de petici\u00f3n de herencia, siendo que ya estaba caducado o prescrito al momento de presentar la demanda (14 a\u00f1os y medio despu\u00e9s), la que, por tanto, \u00abse present\u00f3 fuera de tiempo\u00bb. As\u00ed mismo, de los antecedentes tambi\u00e9n encuentra la Corte que la parte demandada en este proceso adujo como excepci\u00f3n previa la caducidad del derecho de la parte demandante al tenor de la Ley 29 de 1982, que fuera definida negativamente en primera y segunda instancia, por estimarse improcedente&nbsp; \u201cpues la petici\u00f3n de herencia no se haya sujeta a caducidad sino a prescripci\u00f3n\u201d. E igualmente aleg\u00f3 como previa la prescripci\u00f3n del derecho de la actora, que tambi\u00e9n fuera despachada negativamente en la primera y segunda instancia, porque, adem\u00e1s de ser defectuosa , porque&nbsp; \u201clos plazos (de prescripci\u00f3n) all\u00ed previstos no se encuentran cumplidos &#8230; ni se toma como punto de partida la \u00e9poca en que entr\u00f3 a poseer la herencia\u201d (C-5, fls. 50 vto. y 51). Estos argumentos tambi\u00e9n fueron adoptados por el Tribunal en la sentencia aqu\u00ed acusada (folios 44 y 45, C-7)&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.2.- Puestas as\u00ed las cosas procede la Corte al estudio correspondiente, advirtiendo el inter\u00e9s que le asiste al interviniente adhesivo en la formulaci\u00f3n de dicha censura, ya que, tal como se desprende del anterior relato, ella no contradice el inter\u00e9s de la parte demandada sino que, por el contrario, desarrolla y coadyuva en su impugnaci\u00f3n, la que, por lo dem\u00e1s, no dispone sino que, por el contrario, reclama el derecho que, a su juicio, corresponde a\u00fan a la parte demandada. Sin embargo, la Corte se abstiene de su estudio de fondo debido a sus deficiencias t\u00e9cnicas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.2.1.- Primeramente advierte la Sala el car\u00e1cter defec\u00adtuoso del cargo sub-examine formulado por la v\u00eda directa, por cuanto desatiende las reglas de la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n al descender a la cuesti\u00f3n f\u00e1ctica disintiendo de la apreciaci\u00f3n del Tribunal. En efecto, de acuerdo con la s\u00edntesis antes expuesta al rompe se advierte que el ad-quem parti\u00f3 del supuesto de la presentaci\u00f3n oportuna y eficaz de la demanda, que ella (la pretensi\u00f3n de petici\u00f3n de herencia) no es susceptible de caducidad y de que ning\u00fan tercero hab\u00eda adquiri\u00addo por prescripci\u00f3n el derecho hereditario, raz\u00f3n por la cual accedi\u00f3 a reconocer el derecho al accionante. En cambio, la censura, en primer lugar, discrepa del Tribunal al afirmar que \u00abla demanda se present\u00f3 fuera de tiempo\u00bb y, en segundo t\u00e9rmino, que \u00abla interesada dej\u00f3 prescribir su derecho\u00bb:&nbsp; es decir, disiente de aquella apreciaci\u00f3n f\u00e1ctica que el Tribunal&nbsp; tomara en cuenta para adoptar su decisi\u00f3n estimatoria, lo que le impon\u00eda al recurrente el deber de acudir a la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, se\u00f1al\u00e1ndole al Tribunal los errores que hubiese cometido en dicha estimaci\u00f3n, si de hecho o de derecho,&nbsp; con la demostraci\u00f3n individualizada de cada uno de ellos y su trascendencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s, la Sala advierte el defecto de la censura de encerrar en ella indiscriminadamente los fen\u00f3menos de prescripci\u00f3n y caducidad, que imposibilitan un estudio de fondo en forma simult\u00e1nea, por cuanto distorsionan el objeto central de la acusaci\u00f3n referido a la prescripci\u00f3n; y en forma alternativa, por cuanto no puede la Corte escoger a cual de ellos quiso referirse el censor,&nbsp; pues el car\u00e1cter dispositivo del recurso extraordinario se lo impide. Adem\u00e1s, la impugnaci\u00f3n omite fundamentaci\u00f3n o ataque directo y frontal a la sentencia del Tribunal en cuanto a los argumentos que sostiene para la negaci\u00f3n de la caducidad de la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 3.2.2.- Pero dejando de un lado esta falencia, observa la Sala que no le asistir\u00eda raz\u00f3n al recurrente y dar\u00eda al traste con la censura&nbsp; cuando parte del supuesto de que el mero transcurso del tiempo le pone f\u00edn al derecho hereditario, ya que, como qued\u00f3 dicho, para ello es indispensable que otro lo haya adquirido por prescripci\u00f3n, cuesti\u00f3n en esta acusaci\u00f3n no combatida y que, por lo tanto, le impide a la Corte abordarla en su estudio de fondo, que, por lo dem\u00e1s, tambi\u00e9n resultar\u00eda fracasada por no ajustarse, como lo dijo el ad-quem a los plazos legales arriba indicados.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- En consecuencia, el cargo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IV &#8211; DECISION&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con fundamento en lo discurrido, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administran\u00addo justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia del 3 de Mayo de 1.993, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali- Sala de Familia, en el proceso ordina\u00adrio iniciado por ANA LAURA MON\u00adDRAGON GOMEZ contra el INSTITU\u00adTO COLOMBIANO DE BIENESTAR FAMILIAR coadyuvado por el ciudadano SALOMON RODRIGUEZ. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Costas en el recurso de casaci\u00f3n a cargo del tercero coadyuvante. T\u00e1sense en su oportunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Copiese, notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al tribunal de origen.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE&nbsp; ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (en permiso) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., cinco (5) de junio de mil novecientos noventa y seis (1996). &nbsp;<\/p>\n<p>La presente providencia no la suscribe el Magistrado doctor CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS,&nbsp; por cuanto no particip\u00f3 en su discusi\u00f3n y aprobaci\u00f3n por encontrarse en uso de permiso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lina Mar\u00eda Torres Gonz\u00e1lez &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Secretaria &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-039-96 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; Magistrado Ponente: PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No.4648 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procede la Corte a decidir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-81394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-77"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81394\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}