{"id":81414,"date":"2024-05-29T21:52:35","date_gmt":"2024-05-29T21:52:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-059-96\/"},"modified":"2024-05-29T21:52:35","modified_gmt":"2024-05-29T21:52:35","slug":"s-059-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-059-96\/","title":{"rendered":"S 059 96"},"content":{"rendered":"<p>S-059-96<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE: NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D. C., tres (3) de septiembre de mil novecientos noventa y seis (1996).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente N\u00ba 5231 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procede la Corte a decidir el recurso extraordinario de revisi\u00f3n&nbsp; interpuesto por JOSE LEONEL ORTIZ GUARIN Y MIRYAM ESPITIA GARCIA contra la sentencia de 27 de mayo de 1994, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, en el proceso ordinario promovido frente a los aqu\u00ed recurrentes por CONSTRUCCIONES DIAZ SUAREZ MELUK LIMITADA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I.- En demanda presentada el 12 de Octubre de 1994, invocando la causal 6a. del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, JOSE LEONEL ORTIZ GUARIN Y MIRYAM ESPITIA GARCIA solicitaron que con citaci\u00f3n de CONSTRUCCIONES DIAZ SUAREZ MELUK LIMITADA, se revise la sentencia mencionada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dicha sentencia fue pronunciada en el proceso ordinario promovido por la sociedad Construcciones D\u00edaz Su\u00e1rez Meluk Limitada contra los aqu\u00ed recurrentes en revisi\u00f3n, en el que aquella solicit\u00f3 las siguientes condenas contra \u00e9stos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La suma de $2.500.000 como saldo insoluto del precio de venta del inmueble descrito en la escritura 4690 de 15 de agosto de 1985 extendida en la Notar\u00eda Primera del C\u00edrculo de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, en virtud de la cual la actora enajen\u00f3 dicho bien a los demandados, al igual que los intereses de plazo y moratorios&nbsp; de esa suma a partir de las fechas y por las tasas precisadas en dicho libelo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Suma de $76.124, correspondientes a los gastos de beneficiencia y registro alusivos a dicha escritura y a cargo de los compradores, pagados por la vendedora y los correspondientes intereses moratorios de ese monto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;-Los perjuicios ocasionados a la vendedora por la falta de pago de esos valores; y las costas del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La primera instancia del citado proceso culmin\u00f3 con sentencia de 26 de febrero de 1991, desestimatoria de las pretensiones, contra la que recurri\u00f3 en apelaci\u00f3n la parte actora, revocada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn al resolver la alzada mediante la suya de 27 de mayo de 1994, en &nbsp;<\/p>\n<p>la que accedi\u00f3 adem\u00e1s a las s\u00faplicas de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II.- Los recurrentes en el libelo promotor del recurso extraordinario de revisi\u00f3n, sin detenerse a hacer una enumeraci\u00f3n de los hechos propiamente dicha, pasan a precisar los motivos que le sirven de sustento y presentan cada uno de ellos de la manera que se compendia a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- HABER EXISTIDO COLUSION EN LA PARTE DEMANDANTE DESDE LA INSTAURACION MISMA DE LA ACCION: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a.-) CONSTRUCCIONES DIAZ SUAREZ MELUK LIMITADA, ante la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que exist\u00eda al momento de la presentaci\u00f3n de la demanda en la que se dict\u00f3 la sentencia que es objeto de revisi\u00f3n, ten\u00eda dos caminos a los cuales pod\u00eda recurrir: la resoluci\u00f3n del contrato o el cumplimiento del mismo, todo seg\u00fan la preceptiva del art\u00edculo 1546 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b.-) La demandante no ten\u00eda necesidad de acudir a la autoridad judicial para obtener que se se\u00f1alare por ella el saldo del precio que estaba pendiente \u00abpor cuanto el mismo ya figuraba en el acto escriturario\u00bb; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c.-) El contratante que escoge la aludida acci\u00f3n de cumplimiento, seg\u00fan lo tienen definido desde anta\u00f1o tanto la jurisprudencia como la doctrina, \u00fanicamente tiene la posibilidad de hacerlo a trav\u00e9s de la \u00abacci\u00f3n ejecutiva\u00bb y, de acudir a \u00e9sta acci\u00f3n compulsiva y no tener en su poder la primera copia de la escritura, \u00abexist\u00edan otros mecanismos para la obtenci\u00f3n de la exigibilidad del guarismo adeudado como lo era el interrogatorio de parte, el reconocimiento de la obligaci\u00f3n por parte de los deudores etc.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d.-) Se produjo una maniobra fraudulenta de la parte actora al promover el proceso por una v\u00eda distinta a la que legalmente le correspond\u00eda, causal de nulidad insaneable consagrada en el numeral 4 del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, para lo cual cont\u00f3 con \u00abel concurso jurisdiccional por falta de apreciaci\u00f3n de la acci\u00f3n que se incoaba\u00bb, sin que tampoco se hubiere adecuado de oficio por el fallador la tramitaci\u00f3n \u00abporque soterradamente se hizo confundir al mismo con la redacci\u00f3n del libelo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e.-) La colusi\u00f3n se presenta porque la demandante no emple\u00f3 la acci\u00f3n pertinente, desarroll\u00f3 no solo maniobras no autorizadas por las leyes sino que tambi\u00e9n hizo \u00abmanifestaciones contrarias a la realidad de las cosas para hacer creer a los juzgadores que eran v\u00edctimas de las argucias de su contradictor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- FALTA ABSOLUTA DE CONSTITUCION EN MORA A LOS DEMANDADOS: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a.-) Se resquebraj\u00f3 el orden jur\u00eddico y el principio de la cosa juzgada, al tratar de dar validez a una actuaci\u00f3n que jam\u00e1s prosper\u00f3, cual fue la constituci\u00f3n en mora del deudor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b.-) No hubo jam\u00e1s requerimiento para la constituci\u00f3n en mora de los deudores y por lo mismo, no pod\u00edan producirse secuelas en contra de quienes por el derecho de impugnaci\u00f3n obtuvieron el archivo de la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c.- Las maniobras fraudulentas se evidencian desde el instante en que el accionante adjunta las copias de la actuaci\u00f3n que jam\u00e1s prosper\u00f3, pero que fue validada por el tribunal de Medell\u00edn, sentando un desacierto que favorece a una de las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- CONTRATO NO CUMPLIDO. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los recurrentes, en sustento de sus planteamientos siguen afirmando, que \u00abLa parte era sabedora de que sin inscripci\u00f3n previa como lo ordenaban la Ley 66 de 1.968 Art. 11 y el Decreto 2610 de 1.979 Art. 6, sin ning\u00fan permiso de la Superintendencia&nbsp; Bancaria , desarrollaba actividades relacionadas con la enajenaci\u00f3n de inmuebles destinados a vivienda en n\u00famero superior a cinco; que el inmueble que vendi\u00f3 a Jos\u00e9 Leonel Guar\u00edn Ortiz y a Miryam Espitia Garcia ostentaba vicios que fueron reclamados dentro de las oportunidades correspondientes &#8230;.\u00bb. Haber callado tal hecho, permiti\u00f3 que el Tribunal \u00abno atendiera oficiosamente la excepci\u00f3n de contrato no cumplido\u00bb, y que de otro lado aceptara que el comprobante o acta de inventario y entrega del inmueble sirviera como&nbsp; recibo del mismo a entera satisfacci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- HABER EXISTIDO COLUSION POR DESATINO DE LA SENTENCIA CON LAS DECLARACIONES Y CONDENAS IMPETRADAS. INCONGRUENCIA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a.- El objeto del libelo demandatorio solo era el de constatar lo descrito en la escritura p\u00fablica y la existencia de unas supuestas deudas y saldos de la negociaci\u00f3n, pretensiones que debieron desestimarse. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b.- La parte declarativa de la Sentencia, ri\u00f1e con el libelo demandatorio, ya que a pesar de que lo pedido era la declaraci\u00f3n de la deuda por $ 2.500.000.oo, es decir la constataci\u00f3n de la obligaci\u00f3n, la sentencia declara que los demandados incumplieron el contrato.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- PRESENTARSE COLUSION AL ORDENAR LA SENTENCIA INTERESES COMERCIALES EN OBLIGACION CIVIL, CON CARACTER DE MORATORIOS CUANDO NO PROCEDIO RECONVENCION JUDICIAL. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se resume el argumento de los recurrentes en torno a este preciso aspecto, diciendo que por ser la venta de inmuebles una operaci\u00f3n civil, se viol\u00f3 la Ley 45 de 1.990, m\u00e1s cuando no se le hicieron a los supuestos deudores los requerimientos o reconvenci\u00f3n judicial para constituirlos en mora &nbsp;<\/p>\n<p>y se afirm\u00f3 su realizaci\u00f3n sin ser verdad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.- HABERSE PRESENTADO COLUSION EN LA ACTORA, TODA VEZ QUE LA SUMA QUE SE COBRA, LE FUE CARGADA AL SOCIO JESUS EDUARDO DIAZ SUAREZ, EN ACTO DE LOS SOCIOS. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dicen los recurrentes, en desarrollo de este hecho constitutivo de la causal, que CONSTRUCCIONES SUAREZ MELUK LTDA, a trav\u00e9s de su Junta de Socios dispuso cargar la suma de $ 2.500.000.oo en contra del socio JESUS EDUARDO DIAZ SUAREZ, quedando la sociedad sin personer\u00eda o facultad legal para incoar una acci\u00f3n encaminada a obtener el pago de la misma cantidad. Muerto el socio, solo sus herederos y c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite pod\u00edan hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El conocimiento del hecho anterior por parte de la demandante, consideran los recurrentes, ha dado pie a que se configure la causal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;III.-&nbsp; La Sociedad \u00abCONSTRUCCIONES DIAZ SUAREZ MELUK LTDA\u00bb, recibi\u00f3 notificaci\u00f3n personal y traslado de la demanda a trav\u00e9s de su representante legal en calidad de Subgerente, se\u00f1ora MARIA TERESA DIAZ SUAREZ, quien replic\u00f3 en tiempo mediante apoderado, manifestando que ninguno de los hechos presentados en la demanda constituye colusi\u00f3n ni maniobra fraudulenta.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;IV) Solo present\u00f3 alegatos de conclusi\u00f3n la parte recurrente y enfila su escrito a insistir en la falta de constituci\u00f3n en mora y en la inducci\u00f3n en error de que fue v\u00edctima el Tribunal Superior de Medell\u00edn, recalcando nuevamente en los mismos argumentos centrales de su demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V.- Agotado como ha sido el tr\u00e1mite de este recurso extraordinario, procede ahora su decisi\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- La doctrina reiterada de esta Sala ha dicho que el recurso de revisi\u00f3n es remedio excepcional frente a la inmutabilidad de la cosa juzgada material, para combatir las decisiones judiciales contrarias a la justicia y al derecho, el cual tiene determinadas caracter\u00edsticas que lo distinguen de los dem\u00e1s medios de impugnaci\u00f3n, como quiera que es un recurso extraordinario, formalista y restringido, cuya funci\u00f3n es constatar la existencia o inexistencia de las causales taxativamente se\u00f1aladas en la ley, y no para enmendar situaciones adversas que, con intervenci\u00f3n de alguno de los sujetos procesales, hubieren podido evitarse o remediarse en donde se dict\u00f3 la sentencia de la cual se implora revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- Sobre el particular ha expresado esta Corporaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab&#8230;basta leer las nueve causales erigidas por el Art. 380 del C. de P. C. como motivo de revisi\u00f3n, para afirmar que este medio extraordinario de impugnaci\u00f3n no franquea la puerta para tornar al replanteamiento de temas ya litigados y decididos en proceso anterior, ni es la v\u00eda normal para corregir los yerros jur\u00eddicos o probatorios que hayan cometido las partes en litigio precedente, ni es camino para mejorar la prueba mal aducida o dejada de aportar, ni sirve para encontrar una nueva oportunidad para proponer excepciones o para alegar hechos no expuestos en la causa petendi. Como ya se dijo por la Corte, el recurso de revisi\u00f3n no se instituy\u00f3 para que los litigantes vencidos remedien los errores cometidos en el proceso en el que se dict\u00f3 la sentencia que se impugna. El recurso de revisi\u00f3n tiende derechamente a la entronizaci\u00f3n de la garant\u00eda de la justicia, al derecho de defensa claramente conculcado y al imperio de la cosa juzgada material&#8230;\u00bb (sentencia de 24 de abril de 1980). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- Los recurrentes adujeron como causal de revisi\u00f3n la hip\u00f3tesis contemplada en el numeral 6\u00ba del articulo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que tiene lugar por \u00abHaber existido colusi\u00f3n u otra maniobra fraudulenta de las partes en el proceso en que se dict\u00f3 la sentencia, aunque no haya sido objeto de investigaci\u00f3n penal, siempre que haya causado perjuicios al recurrente.\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- El fundamento de la causal, h\u00e1llase en principio en el art\u00edculo 71 del C. de P.C., norma que consagra los deberes y responsabilidades de las partes y sus apoderados, y que en forma concreta les impone como conducta, proceder con lealtad y buena fe en todos sus actos y obrar sin temeridad en sus pretensiones o defensas y en el ejercicio de sus derechos procesales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La inmutabilidad de la cosa juzgada ha de ser, pues, fundamento del orden jur\u00eddico,&nbsp; que impone en principio la imposibilidad de plantear nuevamente el conflicto ya decidido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No obstante, como lo ha advertido la Corte, pres\u00e9ntanse casos excepcionales que rompen el rigor de la inmutabilidad, como ocurre cuando se da \u00abuna realidad procesal contraria a la verdad, que fue demostrada con pruebas falsas o que tal verdad no pudo ser acreditada en el proceso no por descuido, omisi\u00f3n o negligencia de la parte interesada, sino por fuerza mayor, caso fortuito u obra de la parte contraria, en cuya virtud las pruebas pertinentes no pudieron ser allegadas al proceso, y adem\u00e1s en ambos casos, que de no haber mediado esas circunstancias imprevisibles e irresistibles para el interesado, la decisi\u00f3n habr\u00eda sido otra.\u00bb (Sentencias de 18 de Febrero de 1.974 G.J. Tomo CX LIII p\u00e1gina 46 y de 25 de Noviembre de 1.993)&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- Observa la Corte, que el recurrente hace referencia indistintamente a la colusi\u00f3n y al fraude, como si se tratara de figuras con el mismo contenido conceptual, que es bien distinto, seg\u00fan pasa a precisarse. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Etimol\u00f3gicamente, coludir \u00abes pactar en contra de terceros\u00bb,&nbsp; tal como lo define el diccionario de la Real Academia de la Lengua. Consecuentemente, la colusi\u00f3n implica ese pacto o acuerdo de voluntades encaminado torticeramente a causar un efecto da\u00f1ino frente a un tercero, situaci\u00f3n que lleva a la Corte, a precisar los conceptos contenidos en la norma que sirve de sustento a la causa de revisi\u00f3n esgrimida por el recurrente para el caso en&nbsp; estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La referencia a colusi\u00f3n u otra maniobra fraudulenta que presenta el numeral 6o.- del Art\u00edculo 380 del C.P.C., no sugiere en manera alguna confusi\u00f3n en su contenido, en virtud de que, seg\u00fan lo atr\u00e1s expresado, la colusi\u00f3n exige un acuerdo de voluntades, esto es un pacto entre los sujetos procesales, en perjuicio de un tercero, que bien puede ser ajeno al litigio, o vinculado a este. Obs\u00e9rvese, que en todo caso la colusi\u00f3n, para que sea tal, requiere de la voluntad de dos o m\u00e1s personas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A su vez, ha ense\u00f1ado la Corte, que \u00abPara que se configure esta causal, tal discrepancia entre la verdad real y la que aparenta ser tal al tenor del expediente, ha de tener origen en una asechanza artificiosa y oculta, realizada con enga\u00f1o y asimismo con el designio inconfesable de obtener un resultado procesal il\u00edcito e injusto siempre que haya causado perjuicios al recurrente\u00bb.&nbsp; Precisando a\u00fan m\u00e1s ese concepto, a\u00f1ade la Corte que \u00abManiobra fraudulenta significa entonces todo proyecto o asechanza oculta, enga\u00f1osa y falaz que va dirigida ordinariamente a mal fin.\u00bb (G.J.Tomo CLXV, p\u00e1g. 27, Jurisprudencia \u00e9sta reiterada en sentencia de 11 de Marzo de 1.994). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En ese orden de ideas puntualiza entonces la Corte, que al paso que en la colusi\u00f3n concurren varias voluntades cuyo objetivo es la afectaci\u00f3n del tercero, la maniobra enga\u00f1osa no requiere necesariamente de ese consuno, y puede tener origen en la voluntad de cualquiera de las partes sin exigir la concurrencia de otra u otras, pero, en todo caso, en cualquiera de tales situaciones debe haberse causado perjuicios al recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.- Fijado el contenido de los conceptos que sirven de base a la discusi\u00f3n y descendiendo a lo que es materia del recurso, procede la Corte a examinar la causal planteada por los recurrentes, cuya g\u00e9nesis considera hallarla el demandante en seis diversos hechos, que se despachar\u00e1n en el mismo orden en el que lo exponen los recurrentes, pero en todo caso aludiendo a la rec\u00edproca conexidad entre ellos y su relaci\u00f3n con aquella. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HABER EXISTIDO COLUSION EN LA PARTE DEMANDANTE DESDE LA INSTAURACION MISMA DE LA ACCION. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aducen en primer t\u00e9rmino los recurrentes, que &nbsp;<\/p>\n<p>se produjo una maniobra fraudulenta de la parte actora al promover el proceso por una v\u00eda distinta a la que legalmente le correspond\u00eda, causal de nulidad insaneable consagrada en el numeral 4 del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, para lo cual cont\u00f3 con \u00abel concurso jurisdiccional por falta de apreciaci\u00f3n de la acci\u00f3n que se incoaba\u00bb, sin que tampoco se hubiere adecuado de oficio por el fallador la tramitaci\u00f3n \u00abporque soterradamente se hizo confundir al mismo con la redacci\u00f3n del libelo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Impacta a primera vista la incoherencia de los accionantes en el planteamiento de la causal por ellos&nbsp; anunciada, pues es manifiesta la falta de adecuaci\u00f3n entre los supuestos de hecho que refieren y la norma que habilita la presentaci\u00f3n de la causal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, bajo el argumento de que el tr\u00e1mite inadecuado de la demanda gener\u00f3 una causa insaneable de nulidad, ans\u00edan los recurrentes ubicar ese hecho como suficiente para configurar motivo de revisi\u00f3n, lo cual no es posible, ya que el supuesto f\u00e1ctico&nbsp; debe corresponder con precisi\u00f3n a la causal esgrimida, dada la independencia y autonom\u00eda de cada una de las causales, de lo que se infiere que, en principio est\u00e1n errados los actores al invocarla. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se reiteran los conceptos expuestos en la Sentencia atr\u00e1s citada, en cuanto aluden a la impropiedad existente para que por este medio se enmienden los yerros &nbsp;<\/p>\n<p>jur\u00eddicos o probatorios cometidos por las partes, pues es evidente que ello se producir\u00eda en la medida en que tuvieren aceptaci\u00f3n los planteamientos de este recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No encaja entonces el hecho descrito dentro del contenido del concepto de colusi\u00f3n ni del de maniobra fraudulenta, ya que el debate de la competencia debi\u00f3 surtirse en las instancias, como en efecto ocurri\u00f3.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;FALTA ABSOLUTA DE CONSTITUCION EN MORA A LOS DEMANDADOS: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Este aspecto de la cuesti\u00f3n planteada por los recurrentes, jam\u00e1s puede mirarse como constitutivo de causal de revisi\u00f3n, si se tiene en cuenta que, de aceptarlo, la Corte contrariar\u00eda su propia jurisprudencia, franqueando la puerta para replantear el tema ya decidido en proceso anterior, como que en forma expresa el Tribunal Superior que profiri\u00f3 la sentencia objeto de la demanda de revisi\u00f3n se refiri\u00f3 al asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No puede admitirse en manera alguna, que un tema sometido escueta y claramente al derecho de contradicci\u00f3n de las partes desde la introducci\u00f3n misma de la demanda originante de la sentencia aqu\u00ed revisada, constituya maniobra fraudulenta de la all\u00ed actora, si, como se advierte del tr\u00e1mite correspondiente, tuvo la opci\u00f3n de ser combatido por los ahora recurrentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es irrelevante entonces que la Sala reflexione en profundidad sobre lo acontecido en el proceso fenecido, pues la naturaleza extraordinaria, formalista y restringida del recurso no lo permite. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONTRATO NO CUMPLIDO. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El planteamiento de los recurrentes, en orden a sustentar la causal de revisi\u00f3n en comento, no resiste an\u00e1lisis alguno, puesto que como ya se ha reiterado en los ac\u00e1pites anteriores, \u00abel recurso de revisi\u00f3n no apunta a permitir un replanteamiento de los asuntos litigados y decididos previamente; o a ofrecer un medio para mejorar la prueba mal aportada o dejada de aducir; o para variar la causa petendi, permitiendo la alegaci\u00f3n de hechos inicialmente no comprendidos en ella; o dar una nueva oportunidad de proponer excepciones no alegadas en el lapso debido;&nbsp; o a impedir la ejecuci\u00f3n de la sentencia. Es decir, el recurso de revisi\u00f3n no est\u00e1 institu\u00eddo por la ley para que los litigantes remedien los errores cometidos en el proceso en que se dict\u00f3 la sentencia recurrida.\u00bb&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al respecto, es tajante la claridad del mandato contenido en el art\u00edculo 92 del C. de P.C., modificado por el Decreto 2282 de 1.989, en su numeral 3o., al disponer que la contestaci\u00f3n de la demanda contendr\u00e1: \u00abLas excepciones que se quieran proponer contra las pretensiones del demandante\u00bb &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De lo imperativo de esa norma se desprende la extemporaneidad de lo discutido ahora por los recurrentes, a m\u00e1s de lo cual es pertinente se\u00f1alar que el hecho no es constitutivo en si mismo de la supuesta maniobra fraudulenta o de la colusi\u00f3n que se averigua. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HABER EXISTIDO COLUSION POR DESATINO DE LA SENTENCIA CON LAS DECLARACIONES Y CONDENAS IMPETRADAS. INCONGRUENCIA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reaf\u00edrmase que, dado lo extraordinario, formalista y restringido del recurso de revisi\u00f3n, el estudio de la Corte ha de discurrir todo dentro del marco de las precisas causales establecidas en el Art\u00edculo 380 del C. de P.C., a cuyo interior no aflora la incongruencia de la Sentencia con esa connotaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La configuraci\u00f3n legal de la causal exige la ubicaci\u00f3n precisa del hecho o hechos que se aducen dentro de la disposici\u00f3n en cita, hip\u00f3tesis descartable por completo cuando ellos son ajenos a su sustrato material. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRESENTARSE COLUSION AL ORDENAR LA SENTENCIA INTERESES COMERCIALES EN OBLIGACION CIVIL, CON CARACTER DE MORATORIOS CUANDO NO PROCEDIO RECONVENCION JUDICIAL. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El punto ha sido evacuado y corresponde a los mismos argumentos presentados al ser resuelto el anunciado bajo el n\u00famero 2 anterior. Agr\u00e9gase, que no encuentra la Corte, ni a\u00fan forzando la interpretaci\u00f3n que presentan los recurrentes, acomodo del hecho dentro de la causal que enmarca espec\u00edficamente esta actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reit\u00e9rase que no es momento procesal el actual para enmendar las deficiencias en que pudieron incurrir los litigantes en el manejo de las instancias procesales anteriores. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No puede perderse de vista que si de lo que se trata en la demanda, seg\u00fan lo anunciado, es de demostrar la existencia de la colusi\u00f3n o maniobras enga\u00f1osas, el tema reduce obviamente el campo de exploraci\u00f3n tanto a los recurrentes como a la Corte, que deben ce\u00f1irse al justo desarrollo de dicha causal, proceder que sin embargo no han observado los actores dada la variedad de sus planteamientos, ajenos en un todo a los hechos cardinales que la estructuran. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HABERSE PRESENTADO COLUSION EN LA ACTORA, TODA VEZ QUE LA SUMA QUE SE COBRA, LE FUE CARGADA AL SOCIO JESUS EDUARDO DIAZ SUAREZ, EN ACTO DE LOS SOCIOS. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como antes se advirti\u00f3, el hecho constitutivo de este ataque se basa en que CONSTRUCCIONES SUAREZ MELUK LTDA dispuso a trav\u00e9s de su Junta de Socios cargar la suma de $ 2.500.000.oo al socio JESUS EDUARDO DIAZ SUAREZ, quedando la sociedad sin personer\u00eda (sic) o facultad legal para incoar una acci\u00f3n encaminada a obtener el pago de la misma cantidad. Muerto el socio, dicen, solo sus herederos y c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite pod\u00edan hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pasando por alto el desatino que se presenta al pretender estructurar la causal bajo \u00e9ste supuesto f\u00e1ctico, es suficiente para desechar este aspecto de la acusaci\u00f3n, reiterar las consideraciones precedentes en punto a los alcances del recurso de revisi\u00f3n, a todo lo cual no sobra agregar que mediante el aporte pericial decretado por la Corte a instancias de aquellos, en esta actuaci\u00f3n no fue posible establecer la ocurrencia de esa situaci\u00f3n por cuanto, seg\u00fan lo expresado por los peritos, se careci\u00f3 de una evidencia que sea suficiente y competente para comprobar si la suma de $ 2.500.000.oo fue cargada realmente a la cuenta del socio JESUS EDUARDO DIAZ SUAREZ o abonada por este.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No logran pues los demandantes eslabonar con su libelo una estructura o secuencia l\u00f3gica que permita afirmar la existencia de colusi\u00f3n u otra maniobra fraudulenta atribuible a la contraparte que no sea el resultado de fuerza mayor o caso fortuito, y tampoco ha sacado adelante la demostraci\u00f3n de no haber mediado esas circunstancias imprevisibles e irresistibles para el interesado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s ni siquiera el denuedo utilizado por los actores para tratar de ajustar forzadamente los hechos a la norma de respaldo, permiten columbrar la configuraci\u00f3n de la causal de revisi\u00f3n invocada, y al no configurarse&nbsp; \u00e9sta debe arribarse necesariamente a la declaraci\u00f3n de fracaso del recurso extraordinario interpuesto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En armon\u00eda con lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1\u00b0.- Declarar infundado el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por JOSE LEONEL ORTIZ GUARIN Y MIRYAM ESPITIA GARCIA contra la sentencia de 27 de mayo de 1994, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, en el proceso ordinario promovido frente a los aqu\u00ed recurrentes por CONSTRUCCIONES DIAZ SUAREZ MELUK LIMITADA. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2\u00b0.- Condenar a los recurrentes al pago de los perjuicios y las costas causados a quienes fueron parte en el proceso, que se regular\u00e1n: los primeros mediante incidente (arts. 384 y 137 del C. de P.C.), pago que se har\u00e1 efectivo con la cauci\u00f3n prestada (art. 383, inciso 1\u00b0, ibidem) y las segundas a trav\u00e9s de la correspondiente liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3\u00b0.- Mediante oficio, ent\u00e9rese de lo aqu\u00ed decidido a la Compa\u00f1\u00eda garante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4\u00b0.- Canc\u00e9lese el registro de la demanda. L\u00edbrese el respectivo oficio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COPIESE, NOTIFIQUESE Y DEVUELVASE AL JUZGADO DE ORIGEN EL EXPEDIENTE CONTENTIVO DEL PROCESO EN EL CUAL FUE EXPEDIDA LA SENTENCIA OBJETO DE LA REVISION. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-059-96 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; MAGISTRADO PONENTE: NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D. C., tres (3) de septiembre de mil novecientos noventa y seis (1996).- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-81414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-77"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}