{"id":81435,"date":"2024-05-29T21:52:37","date_gmt":"2024-05-29T21:52:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-082-96\/"},"modified":"2024-05-29T21:52:37","modified_gmt":"2024-05-29T21:52:37","slug":"s-082-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-082-96\/","title":{"rendered":"S 082 96"},"content":{"rendered":"<p>S-082-96<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D. C., ocho (8) de noviembre de mil novecientos noventa y seis (1.996) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ref: Expediente No. 5895 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dec\u00eddese el recurso de revisi\u00f3n que Hilda P\u00e1ez Mart\u00ednez ha interpuesto contra la sentencia de 9 de octubre de 1995,&nbsp; proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Sincelejo en el proceso ordinario de Petrona Murillo Castro contra Celia Isabel Mart\u00ednez Arnedo y personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Antecedentes &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La citada Petrona,&nbsp; aduciendo posesi\u00f3n id\u00f3nea para ello,&nbsp; recab\u00f3 a su favor declaraci\u00f3n de pertenencia del lote de terreno de la Calle 14 No. 2-44 de Tol\u00fa (Sucre),&nbsp; el cual especific\u00f3 en el respectivo libelo incoatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La demanda en que tal cosa suplic\u00f3 fue presentada el 27 de julio de 1994,&nbsp; y dirigida contra Celia Isabel Mart\u00ednez Arnedo, persona a cuyo nombre aparece el predio,&nbsp; y respecto de quien afirm\u00f3,&nbsp; bajo la gravedad del juramento:&nbsp;&nbsp; \u201cdesconozco el lugar donde habita la demandada y que no figura en el directorio telef\u00f3nico,&nbsp; por lo que solicito su emplazamiento, lo mismo que de las personas indeterminadas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed que representada por curador ad litem se tramit\u00f3 el proceso,&nbsp; el cual fue clausurado con sentencia estimatoria de las pretensiones,&nbsp; proferido por el juzgado primero civil del circuito de Sincelejo el 14 de agosto de 1995,&nbsp; confirmado luego en consulta por el fallo aqu\u00ed impugnado en revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La sentencia del tribunal &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras el resumen litigioso de rigor,&nbsp; el sentenciador aborda el tema de fondo para indicar,&nbsp; delanteramente,&nbsp; c\u00f3mo la prescripci\u00f3n es uno de los modos para adquirir el dominio de las cosas,&nbsp; y cu\u00e1les son sus elementos estructurales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y averiguando por la prueba de los mismos,&nbsp; concluye que el caudal demostrativo del proceso arroja la convicci\u00f3n de la posesi\u00f3n alegada,&nbsp; particularmente en cuanto que los testigos son acordes al dar cuenta de ello. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De manera que -dijo- \u201cse han colmado todas las exigencias para la prosperidad de las pretensiones y cumplido la ritualidad procesal por lo que la consultada (sic) debe confirmarse en todas sus partes\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El recurso extraordinario de revisi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La impugnaci\u00f3n ha sido sustentada en la s\u00e9ptima causal del art\u00edculo 380 del c\u00f3digo de procedimiento civil,&nbsp; indic\u00e1ndose al efecto que el proceso se adelant\u00f3 contra Celia Isabel Mart\u00ednez Arnedo,&nbsp; siendo que \u00e9sta hab\u00eda dejado de existir desde el 9 de octubre de 1973 (sic) .&nbsp; Enfatiza la recurrente&nbsp; -quien se\u00f1ala ser, en su condici\u00f3n de hija,&nbsp; heredera \u00fanica de aqu\u00e9lla-&nbsp; que,&nbsp; en tales condiciones,&nbsp; ha debido dirigirse la demanda con apego a lo estatuido en el art. 81 ibidem,&nbsp; toda vez que Celia ya \u201cno era persona\u201d al momento en que fue convocada al proceso de pertenencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Petrona Murillo sab\u00eda de tal \u00f3bito,&nbsp; por cuanto que, acontecido \u00e9l,&nbsp; ella \u201cvino hacer vida marital con el se\u00f1or GUSTAVO PAEZ NEIRA,&nbsp; padre de la se\u00f1ora HILDA PAEZ MARTINEZ\u201d.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s,&nbsp; Petrona e Hilda \u201cvivieron en la misma casa,&nbsp; en la ciudad de Tol\u00fa\u201d,&nbsp; pueblo peque\u00f1o \u201cdonde todas las personas se conocen f\u00edsicamente\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De otro lado,&nbsp; Petrona compr\u00f3 al mismo Gustavo P\u00e1ez los derechos herenciales de su hija Silvia P\u00e1ez Mart\u00ednez,&nbsp; seg\u00fan escritura p\u00fablica n\u00famero 51 de la notar\u00eda de Tol\u00fa,&nbsp; corrida el 16 de febrero de 1989,&nbsp; en la que consta aquella defunci\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A despecho de ser sabedora de todo,&nbsp; Petrona \u201cen forma fraudulenta,&nbsp; para inducir al Juez a cometer error\u201d,&nbsp; dirigi\u00f3 la demanda contra Celia, \u201cmas no contra sus herederos,&nbsp; dando as\u00ed origen a un fraude procesal y de contera la nulidad del proceso,&nbsp; materia de este recurso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En apoyo de su gesti\u00f3n impugnativa trajo algunas transcripciones jurisprudenciales sobre la materia en cuesti\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Consideraciones &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La nombrada causal de revisi\u00f3n,&nbsp; la cual se estructura cuando el recurrente se encuentra \u201cen alguno de los casos de indebida representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento\u201d a que alude el art. 140 del C. de P. C.,&nbsp; est\u00e1 para reparar la injusticia que implica haber adelantado un proceso a espaldas de quien ha debido brind\u00e1rsele la oportunidad,&nbsp; bien sea mediante notificaci\u00f3n o emplazamiento, de ejercer el derecho de defensa,&nbsp; o cuando menos de ser o\u00eddo.&nbsp; Remedia,&nbsp; por consiguiente, el quebranto de una de las m\u00e1s preciosas garant\u00edas constitucionales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Situaci\u00f3n que se present\u00f3 en esta especie judicial,&nbsp; pues que,&nbsp; bien es verdad que, incluso desde mucho antes de formularse la demanda de pertenencia,&nbsp; la presunta demandada,&nbsp; se\u00f1ora Celia Mart\u00ednez Arnedo,&nbsp; hab\u00eda dejado de existir,&nbsp; seg\u00fan lo muestra el registro civil que milita al folio 4 de este cuaderno.&nbsp; Ya no era persona (art. 9 de la ley 57 de 1887) desde el 9 de octubre de 1974. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Total,&nbsp; demand\u00f3se a un muerto,&nbsp; quien,&nbsp; por lo mismo,&nbsp; ya no pod\u00eda ser sujeto procesal.&nbsp; Ni para qu\u00e9 decir que solamente puede demandarse a los vivos.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De suerte que en tal evento era imperioso demandar a sus herederos,&nbsp; aplicando entonces la hip\u00f3tesis que,&nbsp; dentro de las varias que estim\u00f3 el legislador en el art. 81 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil,&nbsp; se aviniera con este litigio en concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como as\u00ed no se hizo,&nbsp; sino que el proceso se adelant\u00f3 contra aqu\u00e9lla como si estuviera viva,&nbsp; el caso es que fue menguado el derecho de defensa de la aqu\u00ed recurrente,&nbsp; quien siendo heredera,&nbsp; hoy reconocida en la mortuoria correspondiente&nbsp; -cual se comprueba con la certificaci\u00f3n expedida por la notar\u00eda segunda de Cartagena obrante al folio 2,-&nbsp; ha debido ser convocada al juicio.&nbsp; No habiendo ocurrido,&nbsp; como de hecho no ocurri\u00f3,&nbsp; es patente que se configur\u00f3 la causal de nulidad que prev\u00e9 el numeral 9 del art\u00edculo 140 ejusdem,&nbsp; pues se ofrece la circunstancia exacta de que ni siquiera fue se\u00f1alada como demandada en el mismo,&nbsp; y,&nbsp; subsecuentemente,&nbsp; jam\u00e1s se le notific\u00f3 ni se le emplaz\u00f3 en debida forma. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Porque como tantas veces lo ha dicho esta Corporaci\u00f3n en casos semejantes,&nbsp; si \u201cal recurrente no se le demand\u00f3 ni se le cit\u00f3 a que se hicera parte en el referido proceso de pertenencia,&nbsp; teniendo como tiene la calidad de heredero del desaparecido (&#8230;),&nbsp; la nulidad anotada se configur\u00f3 sin atenuantes\u201d (Sentencia de 24 de octubre de 1990,&nbsp; por la cual se decidi\u00f3 el recurso de revisi\u00f3n interpuesto por Ismael Enrique Gracia Guzm\u00e1n). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se ha resaltado el texto anterior,&nbsp; porque bien vale destacar ahora que la nulidad se configura sin que sea imprescindible adelantar disquisiciones de tipo subjetivo:&nbsp; la nulidad se genera sin atenuantes.&nbsp; A la verdad, cualquiera que sea el evento imaginado, lo objetivo,&nbsp; lo irrebatible, es que al proceso se llam\u00f3 a resistir las pretensiones a un extinto.&nbsp; Por modo que en principio no es de rigor jur\u00eddico adelantar pesquisas tendientes a establecer si el demandante conoc\u00eda que&nbsp; su adversario procesal era inexistente,&nbsp; como lo sugiere aqu\u00ed la demandada en revisi\u00f3n,&nbsp; toda vez que, aun en el supuesto de haberlo ignorado,&nbsp; la situaci\u00f3n seguir\u00eda siendo la misma,&nbsp; esto es,&nbsp; que en el extremo pasivo de la relaci\u00f3n procesal no hubo m\u00e1s que un muerto.&nbsp; Y se es muerto tanto con el conocimiento de los dem\u00e1s,&nbsp; como sin \u00e9l.&nbsp; Lo cierto es que la nulidad efunde en todo caso.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ha de verse,&nbsp; adem\u00e1s,&nbsp; que aunque fuese necesario demostrar tal conocimiento,&nbsp; la soluci\u00f3n de este caso no variar\u00eda,&nbsp; habida cuenta que del expediente fluye la prueba,&nbsp; contundente por dem\u00e1s,&nbsp; de tal circusntancia.&nbsp; Am\u00e9n de otras probanzas,&nbsp; en efecto,&nbsp; baste percatar que Petrona suscribi\u00f3 como otorgante la escritura p\u00fablica No. 51,&nbsp; corrida el 16 de febrero de 1989 (algo m\u00e1s de un lustro antes de demandar la pertenencia) en la notar\u00eda de Tol\u00fa,&nbsp; en una de cuyas cl\u00e1usulas se consign\u00f3 sin ambages el hecho de la muerte de Celia Mart\u00ednez Arnedo.&nbsp; Petrona ensay\u00f3 defenderse y\u00e9ndose contra lo que reza la escritura,&nbsp; pero con la m\u00e1s absoluta orfandad demostrativa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora. Dada la circunstancia de que Petrona a sabiendas, adelant\u00f3 el proceso contra un muerto, estima la Sala que se han de compulsar copias para que la justicia penal determine si amerita la investigaci\u00f3n pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed las cosas,&nbsp; despr\u00e9ndese como colof\u00f3n&nbsp; que este recurso adviene pr\u00f3spero.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo dicho,&nbsp; la Corte Suprema de Justicia,&nbsp; Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria,&nbsp; administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley,&nbsp; resuelve: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Primero. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Declarar la nulidad de lo actuado en el proceso ordinario de Petrona Murillo Castro contra Celia Isabel Mart\u00ednez Arnedo&nbsp; y personas indeterminadas, desde el auto admisorio de la demanda inclusive. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Segundo. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cancelar el registro que de la sentencia anulada se hubiere hecho en la oficina de registro de instrumentos p\u00fablicos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Tercero. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cancelar igualmente la cauci\u00f3n que para este recurso prest\u00f3 la recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; L\u00edbrense los oficios correspondientes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Cuarto. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin costas en el recurso extraordinario,&nbsp; dada su prosperidad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Quinto. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cond\u00e9nase a la demandante a pagar las costas a que se refiere el \u00faltimo inciso del art\u00edculo 146 del C. de P.C. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Sexto. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comp\u00falsense las copias para efectos de la investigaci\u00f3n penal a que se aludi\u00f3 en la parte motiva. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Notif\u00edquese y devu\u00e9lvase en oportunidad el expediente contentivo del proceso ordinario al juzgado de procedencia, para que, acorde con lo aqu\u00ed decidido, proceda de conformidad.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-082-96 &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D. 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