{"id":81546,"date":"2024-05-29T22:05:11","date_gmt":"2024-05-29T22:05:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-035-98\/"},"modified":"2024-05-29T22:05:11","modified_gmt":"2024-05-29T22:05:11","slug":"s-035-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-035-98\/","title":{"rendered":"S 035 98"},"content":{"rendered":"<p>S-035-98<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Magistrado Ponente: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DR. JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, trece (13) de mayo de mil novecientos noventa y ocho (1998). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad.- Expediente 4739 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Resuelve la Corte el recurso extraordinario de casaci\u00f3n formulado por los herederos BLANCA RUBIELA, JUAN ESTEBAN, EDGAR ANTISTENES Y CARLOS ALBERTO VESGA ARIAS contra la sentencia de mayo 7 de 1993, proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, dentro del proceso de sucesi\u00f3n de JOSE ESTEBAN VESGA LINEROS. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A N T E C E D E N T E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. ESTHER VESGA PARRA y MARIA HERCILIA ARIAS RODRIGUEZ, la primera actuando en su propio nombre y la segunda en representaci\u00f3n de sus menores hijos BLANCA RUBIELA, JUAN ESTEBAN, EDGAR ANTISTENES Y CARLOS ALBERTO VESGA ARIAS, presentaron, por intermedio de apoderado judicial, demanda en virtud de la cual solicitaron que se declarase abierta y radicada en el Juzgado Segundo Civil del Circuito de esta ciudad, despacho al cual correspondi\u00f3 el asunto por reparto, la sucesi\u00f3n de JOSE ESTEBAN VESGA LINEROS, y que les reconociese como herederos del mencionado causante en su calidad de \u00abhijos naturales\u00bb y, subsecuentemente, se decretase la elaboraci\u00f3n de los inventarios y aval\u00faos de los bienes sucesorales,&nbsp; previos emplazamientos y dem\u00e1s tr\u00e1mites de rigor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Cimentaron tales pedimentos en que el d\u00eda 8 de junio de 1976 falleci\u00f3 en esta ciudad, que fue su \u00faltimo domicilio, y en estado de solter\u00eda, el se\u00f1or VESGA LINEROS, a quien suceden los demandantes en su calidad de hijos extramatrimoniales, habidos de las relaciones con la se\u00f1ora ISABEL PARRA, la primera, y con MARIA HERCILIA ARIAS RODRIGUEZ, los dem\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. Por auto del 4 de agosto de 1976 se declar\u00f3 abierto y radicado en el mencionado Despacho judicial el proceso de sucesi\u00f3n del finado JOSE ESTEBAN VESGA LINEROS. Efectuada la diligencia de inventarios y aval\u00faos, los interesados relacionaron los siguientes bienes: 1. El 85% del edificio \u00abLa Mar\u00eda\u00bb, porcentaje al cual corresponden 8 apartamentos, 2 locales y 3 garajes, puesto que el inmueble se encuentra sometido al r\u00e9gimen de propiedad horizontal. A este activo se le asign\u00f3 un valor de $913.080,oo. 2. Un lote por valor de $60.000,oo. 3. La suma de $26.000,24 en dinero efectivo en una cuenta corriente. 4. Un autom\u00f3vil avaluado en $35.000,oo y, 5. Bienes muebles tasados en $50.000,oo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. Mediante sentencia del 28 de noviembre de 1977, el Juzgado aprob\u00f3 la partici\u00f3n presentada por el apoderado conjunto de los herederos, actuaci\u00f3n que fue invalidada por el Superior debido a defectos en el traslado de la misma a los interesados, pues, a la saz\u00f3n, se hab\u00eda producido el fraccionamiento de los herederos en dos grupos conformado el primero por la heredera VESGA PARRA, y el otro por los herederos VESGA ARIAS. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Repuesta la actuaci\u00f3n anulada, por decisi\u00f3n del 4 de diciembre de 1978, orden\u00f3 el Juzgado rehacer la partici\u00f3n al observar que el partidor debi\u00f3 tomar como base para la adjudicaci\u00f3n del edificio, su valor total en lugar del precio de cada apartamento, local o garaje, disponiendo, entonces, que se hiciera una adjudicaci\u00f3n \u00aben com\u00fan y proindiviso\u00bb de los bienes ra\u00edces y de los muebles, \u00abpues no es lo mismo recibir \u00fanicamente bienes inmuebles, como es el caso de la heredera ESTHER VESGA PARRA, que (sic.) recibe por su cuota herencial, dos apartamentos y solamente dos mil pesos en dinero efectivo, que recibir bienes muebles por valor de cincuenta y dos mil setecientos cincuenta pesos, representados en dinero efectivo, un carro y muebles, como es el caso de la heredera BLANCA RUBIELA VESGA ARIAS. Igual se presenta con los dem\u00e1s herederos VESGA ARIAS\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5. La falta de acuerdo entre los sucesores para elegir de consuno al partidor, origin\u00f3 la designaci\u00f3n por el Despacho de un auxiliar de la justicia para tales efectos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vencido el traslado del nuevo trabajo de partici\u00f3n, \u00e9ste fue objetado por Esther Vesga Parra con fundamento en que la comunidad all\u00ed dispuesta la colocaba en posici\u00f3n desventajosa frente al grupo de herederos Vesga Arias. La objeci\u00f3n as\u00ed planteada fue rechazada de plano por el Juzgado argumentando que la partici\u00f3n que se orden\u00f3 rehacer no admite nuevas impugnaciones. Entre tanto, compareci\u00f3 al proceso la se\u00f1ora YOMARY LOSELEY L\u00d3PEZ, quien en proceso separado hab\u00eda obtenido, en primera instancia, sentencia favorable a la pretensi\u00f3n de que se le declarase hija extramatrimonial del causante. Por tal raz\u00f3n, y no sin vacilaciones, el Juzgado opt\u00f3 por suspender la partici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6. Reanudada la actuaci\u00f3n, se design\u00f3 nuevo partidor, cuyo trabajo fue objetado por los herederos VESGA ARIAS y VESGA PARRA. Rehecha la partici\u00f3n, fue aprobada en primera instancia, mas al haber sido apelada la sentencia por los herederos Vesga Parra y Vesga Arias, \u00e9sta fue revocada por el Superior, quien orden\u00f3 la reelaboraci\u00f3n del trabajo distributivo conforme a las pautas sentadas en el auto de 2 de mayo de 1986, en el cual, en ajustada s\u00edntesis, se dispuso que el partidor deber\u00eda tener en cuenta no solamente que a cada uno le corresponda suma igual, sino que su valor est\u00e9 equitativamente representado atendiendo la calidad de los bienes a partir. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7. Presentada nuevamente la partici\u00f3n, en donde se adjudicaron los bienes muebles y el dinero en proindiviso a todos los herederos, el Juzgado, sin traslado previo, se abstuvo de aprobarla y, en su lugar, orden\u00f3 su refacci\u00f3n aduciendo que el Despacho hab\u00eda sido claro en indicarle al partidor que deb\u00eda asignarle \u201ca cada heredero una sexta (1\/6) parte sobre aquellos bienes que necesariamente deben adjudicarse en com\u00fan y proindiviso, para lo cual debe indicarse el valor claro de la misma\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8. Creada la Jurisdicci\u00f3n de Familia, el asunto se le atribuy\u00f3 al Juzgado Cuarto de esa especialidad el cual, apart\u00e1ndose de la \u00faltima decisi\u00f3n de quien le precedi\u00f3 en el conocimiento del asunto, profiri\u00f3 sentencia aprobatoria de la partici\u00f3n, puesto que encontr\u00f3 que la misma se ajustaba a los par\u00e1metros preestablecidos. De esta decisi\u00f3n apelaron los herederos VESGA ARIAS por considerarse en desventaja frente a los dem\u00e1s herederos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Magistrado ponente decret\u00f3 la nulidad de la sentencia y orden\u00f3 la reelaboraci\u00f3n de la partici\u00f3n, decisi\u00f3n revocada por el resto de la Sala al despachar el recurso de s\u00faplica propuesto por uno de los herederos. Finalmente, la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, confirm\u00f3 la sentencia recurrida. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras plasmar una semblanza del litigio, encuentra el Tribunal que el \u00abmeollo\u00bb del mismo se encuentra en establecer los alcances de la providencia que declar\u00f3 probadas las objeciones a la partici\u00f3n, para saber si la sentencia recurrida se ajusta a su querer. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luego de asentar que los objetantes solo se dolieron de la adjudicaci\u00f3n de los bienes muebles, el dinero y el automotor, y que fueron estos haberes los que el Juzgado orden\u00f3 adjudicar en com\u00fan y proindiviso, encuentra satisfecha tal exigencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, examinado por el Tribunal el \u00faltimo de los trabajos realizados, observ\u00f3 que a cada uno de los adjudicatarios le correspondi\u00f3 una sexta parte del valor de los muebles, incluyendo el dinero, raz\u00f3n por la cual no entiende los motivos de los herederos que no aceptan la partici\u00f3n, m\u00e1xime si son estos quienes los han venido usufructuando. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo concerniente con los inmuebles, encontr\u00f3 el ad-quem, que a cada heredero se le asign\u00f3 un apartamento en el mismo edificio, soluci\u00f3n que es posible en virtud del r\u00e9gimen de propiedad horizontal de que goza la susodicha edificaci\u00f3n. Si se hubiese atribuido esta porci\u00f3n de la herencia en com\u00fan y proindiviso, se violar\u00eda el principio de la econom\u00eda procesal, pues inexorablemente los \u00abhubiese mandado\u00bb a un proceso posterior de divisi\u00f3n de bien com\u00fan. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Advierte, entonces, el fallador que el partidor acat\u00f3 la regla 7a. del art\u00edculo 1394 porque su aplicaci\u00f3n no exige que la adjudicaci\u00f3n deba ser mancomunada, sino en bienes de la misma especie y condici\u00f3n, aserto que respalda en sendas citas doctrinarias. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como encuentra que la partici\u00f3n no lesiona los derechos de los herederos, \u00ablo que si hubiera ocurrido al dej\u00e1rselos en comunidad\u00bb, decidi\u00f3 confirmar la sentencia recurrida. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA DEMANDA DE CASACION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Un cargo \u00fanico se formula en ella contra el fallo recurrido. Con invocaci\u00f3n de la causal primera del art\u00edculo 368 del C. de P. C., se acusa en \u00e9l la sentencia impugnada de ser directamente violatoria del numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 1394 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Despu\u00e9s de elaborar un cuadro sin\u00f3ptico de los bienes inventariados y dentro de estos, de los apartamentos, locales y garajes que conforman el 85% por distribuir del edificio \u00abLa Mar\u00eda\u00bb, afirma el censor que por carecer de similar naturaleza y valor, los haberes de la sucesi\u00f3n deben adjudicarse atendiendo la regla 7a. del art\u00edculo 1394, es decir, deben ser distribuidos \u00aben naturaleza\u00bb, correspondi\u00e9ndole, entonces, a cada heredero una porci\u00f3n de los bienes comunes, aserto que respalda con la transcripci\u00f3n de doctrina y legislaci\u00f3n for\u00e1neas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A\u00f1ade, enseguida, que el lote del barrio Normand\u00eda, atendiendo su naturaleza y valor, no se le pod\u00eda adjudicar a una sola heredera pues tal asignaci\u00f3n produce menoscabo a los derechos de los dem\u00e1s asignatarios, infringiendo, adem\u00e1s, el referido precepto. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El \u00abpunto central\u00bb de la violaci\u00f3n alegada, agrega, consiste en que los bienes debieron asignarse en com\u00fan y proindiviso, pues de lo contrario, son lesionados los intereses de unos herederos frente a los otros, pues a uno de ellos se le adjudica un inmueble actualmente avaluado en $33.999.996,oo, mientras que los valores de los apartamentos y dem\u00e1s bienes no son equivalentes ni representativos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La providencia recurrida, prosigue, viola la norma citada al aprobar una partici\u00f3n rehecha sin acatar las pautas que tanto la Juez 2a. Civil del Circuito, como su Superior, hab\u00edan establecido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M\u00e1s adelante precisa, que el Tribunal incurri\u00f3 en la infracci\u00f3n directa de la ley sustancial que se le imputa porque consider\u00f3 que la adjudicaci\u00f3n de los bienes muebles se hizo en com\u00fan y proindiviso; pero, se pregunta el casacionista, si realmente los apartamentos y dem\u00e1s dependencias del Edificio \u00abLa Mar\u00eda\u00bb se distribuyeron de tal modo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El fallador acent\u00faa la violaci\u00f3n haci\u00e9ndola notoria y manifiesta, porque admite que el reparto no se hizo formando comunidades, toda vez que de haberse procedido de esta manera, se hubiese transgredido el principio de la econom\u00eda procesal. Tampoco se refiere a la adjudicaci\u00f3n del lote a uno solo de los herederos, asignaci\u00f3n con la cual se lesionaron los derechos de los dem\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los tratadistas citados por el Tribunal, concluye, advierten que los bienes sucesorales deben distribuirse teniendo en cuenta su naturaleza, enunciado que le da \u00abmayor consistencia al cargo de violaci\u00f3n de la ley sustancial\u00bb. Finalmente, en la misma transgresi\u00f3n incurre el ad-quem, cuando manifiesta que la partici\u00f3n aprobada no lesiona los derechos de los inconformes, pues admite que la violaci\u00f3n hubiese ocurrido si se hace la distribuci\u00f3n en com\u00fan y proindiviso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C O N S I D E R A C I O N E S: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. A pesar de la significativa importancia que para el partidor deben tener las pautas contenidas en el art\u00edculo 1394 del C\u00f3digo Civil, estas no asumen, ni pueden hacerlo, el car\u00e1cter de normas estrictamente imperativas, sino que m\u00e1s bien se ofrecen como arquetipos encaminados a que el trabajo de partici\u00f3n refleje, de manera palpable, los principios igualitarios y de ecuanimidad que las inspiran, es decir, que la partici\u00f3n se constituya en un acto justo de distribuci\u00f3n de la herencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Miradas, incluso, a simple vista expresiones&nbsp; tales como \u00absi fuera posible\u00bb, \u00abse procurar\u00e1\u00bb, \u00abposible igualdad\u00bb, contenidas en su texto, ellas ponen de presente c\u00f3mo el legislador tuvo como prop\u00f3sito cardinal, sentar unas reglas de innegable val\u00eda en el campo axiol\u00f3gico, pautas que deben ser atendidas por el partidor con miras a distribuir de manera equivalente y justa entre los herederos los bienes de la masa sucesoral, pero cuya aplicaci\u00f3n y \u00e1mbito de influencia est\u00e1 signada inevitablemente por las precisas y propias circunstancias de cada caso particular, por lo que, dada su ductilidad, solo excepcionalmente y frente a una ostensible arbitrariedad, pueden servir en casaci\u00f3n de soporte a un cargo por infracci\u00f3n de norma sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEn la equidad natural -ha dicho la Corte- se informan las reglas atinentes a la partici\u00f3n. Pero como son innumerables las diversas situaciones de orden p\u00fablico que suelen presentarse, el legislador para atender a todas ellas se limita por lo com\u00fan a se\u00f1alar los principios generales aplicables para conseguir que exista equivalencia y semejanza entre los diversos lotes sacados de la masa partible. Por lo general, tales preceptos envuelven poderes discrecionales para el juzgamiento en la instancia y, por lo mismo, rara vez permiten sustentar en casaci\u00f3n la causal primera, desde luego que se trata de recurso extraordinario, y no de tercer grado en el proceso. As\u00ed, cuando el art\u00edculo 1394 del C\u00f3digo Civil, en su regla s\u00e9ptima, habla de que ha de guardar la posible igualdad, adjudicando a cada uno de los coasignatarios cosas de la misma naturaleza y calidad que a los otros, o haciendo hijuelas o lotes de la masa partible, y en la regla 8a. expresa que en la formaci\u00f3n de los lotes se procurar\u00e1 no solo la equivalencia sino la semejanza de todos ellos, marca apenas una directriz general, de la que arrancan los poderes discrecionales del sentenciador en la instancia, sin perjuicio de que con fundamento en las mismas normas puedan los interesados reclamar contra el modo de composici\u00f3n de los lotes, seg\u00fan lo previsto en la regla 9a. Pero el debate al respecto, salvo arbitrariedad manifiesta queda cerrado definitivamente en la instancia&#8230;\u00bb (Cas. julio 18 de 1969, Cas. febrero 29 de 1988). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. En todo caso, en el asunto sub-iudice, entendi\u00f3 el Tribunal que la partici\u00f3n se ce\u00f1\u00eda a lo dispuesto por el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 1394 del C\u00f3digo Civil, pues el partidor \u00ab&#8230;.guard\u00f3 perfecta igualdad, ya que adjudic\u00f3 a cada uno de los coasignatarios cosas de la misma naturaleza y calidad, procurando no solo la equivalencia, sino tambi\u00e9n la semejanza entre ellos\u00bb, inferencia que, confrontada con la partici\u00f3n sometida a su examen, no se evidencia como err\u00f3nea o contraria a la ley. En efecto, no puede perderse de vista que mediante decisi\u00f3n del 6 de septiembre de 1988 (fl. 17 cdno. 3), el Tribunal sent\u00f3, de manera definitiva, las reglas a las cuales deb\u00eda someterse el partidor en cumplimiento de su encargo. Dijo al respecto, que deb\u00eda acatarse lo ya ordenado, destacando que en \u201cla distribuci\u00f3n de bienes a los herederos debe tener en cuenta no solamente que a cada uno le corresponda suma igual, sino que su valor est\u00e9 equitativamente representado teniendo en cuenta la calidad de los bienes a partir\u201d, o sea, que deb\u00eda atenderse a la \u201cnaturaleza\u201d de los activos de la sucesi\u00f3n, de modo que a los adjudicatarios le correspondiese cosas de similar sustancia, regla esta que, sin lugar a dudas, fue respetada por el auxiliar de la justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ciertamente, al paso que a la heredera Vesga Parra se le adjudic\u00f3 un lote, a los dem\u00e1s herederos les correspondi\u00f3 por lo menos un apartamento, bienes estos que indudablemente son de la misma naturaleza pues nadie podr\u00eda controvertir su calidad de inmuebles. Luego fluye de lo anterior que las distintas hijuelas son patrimonial y jur\u00eddicamente&nbsp; semejantes, d\u00e1ndosele&nbsp; as\u00ed un trato igualitario a todos los herederos; por supuesto que no existe motivo alguno que permita pensar que con la adjudicaci\u00f3n a uno de ellos del lote de Normand\u00eda, resultasen lesionados los dem\u00e1s, pues no obra en el expediente prueba que ponga de presente desproporci\u00f3n entre el precio de aquel inmueble con los apartamentos asignados a los dem\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. De otro lado, el adecuado discernimiento que al numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 1394 del C\u00f3digo Civil compete, no permite inferir que contenga un mandato insoslayable al partidor para que establezca comunidades ordinarias entre los coasignatarios mediante la adjudicaci\u00f3n \u00aben com\u00fan y proindiviso\u00bb de los bienes que conforman la masa sucesoral, pues no alude a la asignaci\u00f3n de cuotas o partes de uno o m\u00e1s bienes de la herencia, adem\u00e1s que carecer\u00eda de sentido la alocuci\u00f3n \u00abposible igualdad\u00bb puesto que por tratarse de un fraccionamiento inmaterial o meramente ideal de la especie, la adjudicaci\u00f3n siempre ser\u00eda matem\u00e1ticamente igualitaria. Tampoco es posible colegir, si se enlaza con las normas que le son afines, que la susodicha regla tenga por finalidad la de instruir al partidor para que forme comunidades entre los herederos, sino que, m\u00e1s bien, partiendo del presupuesto de que exista una pluralidad de especies de naturaleza y calidades similares, manda que, en cuanto sea posible, a todos los herederos se les atribuyan cosas sustancial y cualitativamente iguales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El ordenamiento civil, por el contrario, se muestra refractario a una interpretaci\u00f3n de ese talante, toda vez, que, en principio, rechaza la imposici\u00f3n de comunidades, regla que permite deducir la exigencia del expreso acuerdo entre los herederos al respecto, al paso que, antes que optar por la constituci\u00f3n de un r\u00e9gimen de copropiedad sobre un bien indivisible de la sucesi\u00f3n, el numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 1394 ib\u00eddem, prefiere la venta del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por consiguiente, el cargo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D E C I S I O N &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando Justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley &nbsp;NO CASA la sentencia de mayo 7 de 1993, proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, dentro del proceso de sucesi\u00f3n de JOSE ESTEBAN VESGA LINEROS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Costas en el recurso de casaci\u00f3n a cargo del recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>Referencia: Expediente No. 4739 &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-035-98 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Magistrado Ponente: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DR. JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 Distrito Capital, trece (13) de mayo de mil novecientos noventa y ocho (1998). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rad.- Expediente 4739 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-81546","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-79"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}