{"id":81565,"date":"2024-05-29T22:05:13","date_gmt":"2024-05-29T22:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-056-98\/"},"modified":"2024-05-29T22:05:13","modified_gmt":"2024-05-29T22:05:13","slug":"s-056-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-056-98\/","title":{"rendered":"S 056 98"},"content":{"rendered":"<p>S-056-98<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: Doctor PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. C., veinticuatro (24) de julio de mil novecientos noventa y ocho (1998) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No. 6630 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se decide por la Corte el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por la sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN Y COMPA\u00d1\u00cdA LIMITADA, hoy NIDDAN Y CIA. S.C.A. contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena -Sala Civil- el 16 de enero de 1996, en el proceso ordinario promovido por la recurrente contra SOCORRO RAMIREZ. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante demanda que obra a folios 39 a 47 de este cuaderno,&nbsp; y&nbsp; con&nbsp; invocaci\u00f3n&nbsp; para&nbsp; el efecto de la octava de las causales de revisi\u00f3n establecidas por el art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, la sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN Y COMPA\u00d1\u00cdA LIMITADA, hoy NIDDAN Y CIA. S.C.A., interpuso recurso extraordinario de revisi\u00f3n contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena -Sala Civil- el 16 de enero de 1996 en el proceso ordinario por aquella promovido contra SOCORRO RAMIREZ. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como fundamentos f\u00e1cticos para impetrar la revisi\u00f3n de la sentencia impugnada por la causal octava de las consagradas por el art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil para ello, en resumen aduce la recurrente los siguientes hechos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN Y COMPA\u00d1\u00cdA LIMITADA, hoy NIDDAN Y CIA. S.C.A., mediante escritura p\u00fablica No. 580 de 20 de octubre de 1978, otorgada en la Notar\u00eda Unica del C\u00edrculo de San Andr\u00e9s (Isla) adquiri\u00f3 el derecho de dominio sobre el inmueble inscrito bajo el folio de matr\u00edcula No. 45000000544 de la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de San Andr\u00e9s (Isla), inmueble este cuya superficie fue aumentada con una franja de terreno que extendi\u00f3 el lindero Este, de tal manera que el predio se prolonga hasta la avenida 20 de Julio, en 12.40 mts., porci\u00f3n que fue adquirida por prescripci\u00f3n y cuya pertenencia se declar\u00f3 mediante sentencia proferida por el Juzgado Promiscuo Territorial de San Andr\u00e9s (Isla) el 16 de julio de 1981. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En virtud de que la franja de terreno adquirida por usucapi\u00f3n por la sociedad demandante a que se ha hecho alusi\u00f3n fue usurpada por SOCORRO RAMIREZ, contra ella se promovi\u00f3 un proceso reivindicatorio ante el Juzgado Civil del Circuito de San Andr\u00e9s (Isla), el cual deneg\u00f3 las pretensiones de la parte actora mediante sentencia de 21 de octubre de 1994, que, apelada por la sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN Y COMPA\u00d1IA LIMITADA, hoy NIDDAN Y CIA. S.C.A., fue confirmada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena -Sala Civil- mediante fallo proferido el 16 de enero de 1996, cuya revisi\u00f3n se pretende por la recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A juicio de la recurrente, la sentencia objeto del recurso extraordinario de revisi\u00f3n adolece de nulidad, como quiera que aduce como fundamento para denegar la reivindicaci\u00f3n de la franja de terreno a que se ha hecho menci\u00f3n, el no haber aportado como prueba del derecho de dominio sobre la misma la escritura p\u00fablica en la que se protocolizara la sentencia que declar\u00f3 haber sido adquirida por usucapi\u00f3n, proferida por el Juzgado Promiscuo Territorial de San Andr\u00e9s (Isla) el 16 de julio de 1981, por lo que, seg\u00fan el Tribunal, \u201cla demandante no aport\u00f3 la prueba id\u00f3nea\u201d de su t\u00edtulo de propiedad, lo que significa que se quebrantaron por el sentenciador de segundo grado los art\u00edculos 673, 950, 765, 758 y 2534 del C\u00f3digo Civil, as\u00ed como el art\u00edculo 69 del Decreto 1250 de 1970 (fls. 41 a 44 de este cuaderno). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rechazada inicialmente la demanda por auto de 24 de abril de 1997 (fls. 61 a 62 de este cuaderno), que fue revocado en virtud de la prosperidad del recurso de s\u00faplica contra \u00e9l interpuesto, conforme aparece en auto de 16 de junio de 1997 (fls. 71 a 92), se dispuso por la Corte que el recurrente prestara una cauci\u00f3n para los efectos se\u00f1alados por el art\u00edculo 383 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, a lo cual se dio cumplimiento por la sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN Y COMPA\u00d1IA LIMITADA, hoy NIDDAN Y CIA. S.C.A., quien la prest\u00f3 mediante p\u00f3liza No. 97110026, otorgada por Agr\u00edcola de Seguros S. A., que obra a folio 94 de este cuaderno. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Admitida la demanda con la cual se interpuso este recurso extraordinario de revisi\u00f3n, conforme aparece en auto de 20 de agosto de 1997 (fl. 98 de este cuaderno), de ello se notific\u00f3 a la opositora SOCORRO RAMIREZ por el Juzgado Civil del Circuito de San Andr\u00e9s (Isla), conforme aparece a folio 103 de este cuaderno, sin que por ella se diera contestaci\u00f3n a la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decretadas las pruebas que fueron solicitadas &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(fl. 106 de este cuaderno), y vencido el t\u00e9rmino para practicarlas, se corri\u00f3 traslado a las partes para alegar, por lo que se procede ahora por la Corte a decidir este recurso extraordinario de revisi\u00f3n, mediante esta sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como se sabe, el recurso extraordinario de revisi\u00f3n, por su propia naturaleza tiene como finalidad que, cuando ocurre una de las causales excepcionales que autorizan su interposici\u00f3n, se retire del ordenamiento jur\u00eddico una sentencia que, no obstante haber adquirido ya la fuerza de cosa juzgada, hubiere sido obtenida por medios il\u00edcitos, o con desconocimiento de cosa juzgada anterior, o con violaci\u00f3n del derecho de defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En ese orden de ideas, el legislador, en el art\u00edculo 380, numerales 7\u00b0 y 8\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, como una garant\u00eda adicional a las partes en el proceso, erigi\u00f3 dos causales espec\u00edficas de nulidad como causales de revisi\u00f3n, a saber: el encontrarse el recurrente \u201cen alguno de los casos de indebida representaci\u00f3n o falta de notificaci\u00f3n o emplazamiento contemplados en el art\u00edculo 152 (hoy 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil) siempre que no haya saneado la nulidad\u201d, y la existencia de \u201cnulidad originada en la sentencia que puso fin al proceso y que no era susceptible de recurso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En relaci\u00f3n con la 8a. de las causales de revisi\u00f3n establecidas por el art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, ha de observarse que para que ella se estructure, resulta entonces indispensable: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que la nulidad no hubiere ocurrido antes de dictarse el fallo cuya revisi\u00f3n se impetra, pues, como es obvio, en tal caso ella ha debido ser alegada antes de que la sentencia se profiriera. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que tal nulidad se presente de manera directa en la sentencia que se combate; es decir, que s\u00f3lo entonces se haya podido conocer, como ocurre, al decir de la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, \u201ccuando se dicta sentencia el proceso que hab\u00eda terminado por desistimiento, transacci\u00f3n o perenci\u00f3n, o cuando se pronuncia estando suspendido el proceso, o cuando en el fallo se condena a quien no ha figurado como parte, o cuando se adopta por un n\u00famero inferior de Magistrados al previsto por la ley\u201d, (Sent. 18 de julio de 1974, recurso de revisi\u00f3n interpuesto por Gonzalo Prieto y Jes\u00fas Barrera contra sentencia de 15 de diciembre de 1972, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, en el ordinario por ellos iniciado contra la Sociedad Automotores Colombia R.A. P\u00e9rez e Hijos Ltda., G.J. Nos. 2378 a 2389, p\u00e1g. 185), reiterada en sentencia 078 de 12 de marzo de 1991, en la cual se agreg\u00f3 que tambi\u00e9n existe nulidad originada en la sentencia, cuando ella se dicta \u201csin haberse abierto el proceso a pruebas o sin que se hayan corrido los traslados para alegar, cuando el procedimiento as\u00ed lo exija\u201d (Revisi\u00f3n Ingenier\u00eda T\u00e9cnica Nacional Ltda., contra sentencia de 8 de octubre de 1996 proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 en el ejecutivo iniciado por Crump Diesel S.A., contra la recurrente). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s, se requiere que la sentencia que se recurre en revisi\u00f3n y que adolece de nulidad contenida en ella, no sea impugnable mediante otro recurso, pues, en tal caso, el de revisi\u00f3n se hace improcedente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aplicadas las nociones anteriores al caso sub-lite, se encuentra por la Corte que el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por la sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN &amp; CIA. LTDA., hoy NIDDAN &amp; CIA. S.C.A., contra la sentencia dictada&nbsp; por&nbsp; el&nbsp; Tribunal&nbsp; Superior&nbsp; del Distrito Judicial de Cartagena -Sala Civil- el 16 de enero de 1996, en el proceso ordinario (reivindicatorio) por ella promovido contra SOCORRO RAMIREZ, no puede prosperar, por las razones que se expresan a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como puede apreciarse en la demanda con la cual se interpuso este recurso extraordinario de revisi\u00f3n, la parte recurrente, con invocaci\u00f3n para el efecto de la 8a. de las causales establecidas por el art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil , asevera que la sentencia impugnada adolece de una nulidad en ella originada, por violaci\u00f3n de los art\u00edculos 673, 950, 2534 y 758 del C\u00f3digo Civil, as\u00ed como del art\u00edculo 69 del Decreto 1250 de 1970, por cuanto para negar la pretensi\u00f3n reivindicatoria sobre el inmueble a que se refiere la demanda inicial, se adujo por el Tribunal \u201cque la demandante no aport\u00f3 la prueba id\u00f3nea del t\u00edtulo para acreditar el derecho de propiedad\u201d, en virtud de no haberse allegado la escritura p\u00fablica en que se protocolizara la sentencia de pertenencia de ese bien a favor de la actora proferida por el Juzgado Promiscuo Territorial de San Andr\u00e9s (Isla) el 16 de julio de 1981 (Fls. 41 a 44 de este cuaderno). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como se ve, si bien en el presente caso no aparece con claridad que el aqu\u00ed recurrente gozara en la oportunidad debida del recurso extraordinario de casaci\u00f3n contra la sentencia aqu\u00ed atacada, que hubiera sido suficiente para declarar infundado el recurso extraordinario de revisi\u00f3n bajo examen, no es menos cierto que por otras razones, tambi\u00e9n tenga ese car\u00e1cter. Ello se debe a que el recurrente pretende que se revise la sentencia acusada por supuesta violaci\u00f3n de las normas de derecho sustancial que denuncia como transgredidas por el fallador y a las cuales se hizo menci\u00f3n en el numeral precedente, asunto \u00e9ste extra\u00f1o por completo a la octava de las causales de revisi\u00f3n autorizadas por el legislador en el art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, como quiera que, a\u00fan en la hip\u00f3tesis de que llegara a ser cierta la infracci\u00f3n de tales normas, la v\u00eda procesal adecuada para denunciarlo no es el recurso extraordinario de revisi\u00f3n, por una parte; y, de otra, si esas normas hubieren sido quebrantadas, su transgresi\u00f3n no genera nulidad en la sentencia misma cuya revisi\u00f3n se pretende, pues ella no fue proferida en proceso que hubiere terminado por desistimiento, transacci\u00f3n o perenci\u00f3n, ni en proceso suspendido, ni en ella se conden\u00f3 a quien no figur\u00f3 como parte, ni se dict\u00f3 por un n\u00famero inferior de magistrado de los exigidos por la ley, ni con omisi\u00f3n del t\u00e9rmino probatorio, ni sin correr traslado para alegar, lo que significa que la acusaci\u00f3n resulta por completo infundada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Agr\u00e9gase adem\u00e1s a lo anteriormente dicho, que la revisi\u00f3n no tiene por objeto revivir el debate sobre el litigio ya decidido por la sentencia recurrida, como lo pretende el impugnador, sino que ella se limita, por ministerio de la ley, a la discusi\u00f3n sobre la existencia o inexistencia de los hechos que configuran la causal de revisi\u00f3n que se invoca, en orden a que se revoque si a ello hubiere lugar el fallo que se impugna, pretensi\u00f3n impugnaticia conocida en este etapa como el judicium rescindens, a la cual sigue la del judicium rescisorium, es decir el dictar una nueva sentencia que reemplace a aquella que resulta invalidada por la prosperidad de la causal de revisi\u00f3n invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Viene entonces de lo dicho, que el recurso de revisi\u00f3n a que se refiere esta providencia habr\u00e1 de declarase infundado, conforme a lo preceptuado por el art\u00edculo 384, inciso final del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISION &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECLARASE INFUNDADO el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por la sociedad ALMACEN ACUARIO NIDDAN Y COMPA\u00d1IA LIMITADA, hoy NIDDAN Y CIA. S.C.A., contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena -Sala Civil- el 16 de enero de 1996, el proceso ordinario (reivindicatorio) promovido por la recurrente contra SOCORRO RAMIREZ. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T\u00e1sense las costas y liqu\u00eddense los perjuicios, \u00e9stos \u00faltimos mediante tr\u00e1mite incidental (art\u00edculo 384, inciso final del C\u00f3digo de Procedimiento Civil). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-056-98 &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; Magistrado Ponente: Doctor PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. C., veinticuatro (24) de julio de mil novecientos noventa y ocho (1998) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No. 6630 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-81565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-79"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}