{"id":81568,"date":"2024-05-29T22:05:13","date_gmt":"2024-05-29T22:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-059-98\/"},"modified":"2024-05-29T22:05:13","modified_gmt":"2024-05-29T22:05:13","slug":"s-059-98","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/29\/s-059-98\/","title":{"rendered":"S 059 98"},"content":{"rendered":"<p>S-059-98<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. C., veintisiete (27) de julio mil novecientos noventa y ocho (1998).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: &nbsp;Expediente No. 5871 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dec\u00eddese el recurso de revisi\u00f3n interpuesto por Pablo Sabogal Portela contra la sentencia de 10 de mayo de 1993,&nbsp; proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagu\u00e9&nbsp; -Sala Civil-&nbsp; en el proceso ordinario de Abraham Su\u00e1rez Vanegas y Abraham Grimaldo Su\u00e1rez contra Luis Enrique Polan\u00eda Guti\u00e9rrez, Hayd\u00e9 Sabogal Portela y dem\u00e1s personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Antecedentes &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los actores del referido proceso suplicaron la declaraci\u00f3n de que han ganado,&nbsp; por prescripci\u00f3n adquisitiva extraordinaria,&nbsp; el dominio del fundo rural denominado \u201cLoma de Atillo\u201d,&nbsp; ubicado en la vereda de Catal\u00e1n,&nbsp; municipio de Prado (Tol.),&nbsp; comprendido por los siguientes linderos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPor el Sur,&nbsp;&nbsp; con el camino real de Tomogo;&nbsp; por el Oriente,&nbsp; quebrada de Atillo de por medio con terrenos de Esther Polan\u00eda,&nbsp; hoy de Nicida Ortiz Polan\u00eda,&nbsp; Gustavo Ortiz Polan\u00eda y Sergio Ortiz Polan\u00eda,&nbsp; por el Norte,&nbsp; en l\u00ednea paralela a la del costado Sur y a distancia de 80 metros con la porci\u00f3n que se transfiri\u00f3 a Gustavo Polan\u00eda,&nbsp; hoy con terreno de Tarcisicio Pe\u00f1a,&nbsp; por el Occidente,&nbsp; calle p\u00fablica de Prado hoy cra. 3\u00aa \u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para ello adujeron,&nbsp; en s\u00edntesis,&nbsp; que durante un tiempo superior a veinte a\u00f1os han ejercido actos posesorios en dicho bien,&nbsp; tales como realizar mejoras, pagar impuestos y defenderlo \u201ccontra acciones de terceros\u201d,&nbsp; se\u00f1alando en particular la reivindicaci\u00f3n que con anterioridad ensay\u00f3 Luis Enrique Polan\u00eda Guti\u00e9rrez,&nbsp; la cual devino infructuosa porque,&nbsp; al casarse la sentencia del tribunal,&nbsp; la Corte encontr\u00f3 probada la excepci\u00f3n de \u201cprescripci\u00f3n extintiva de la acci\u00f3n reivindicatoria\u201d.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Todos los demandados fueron emplazados,&nbsp; incluidos los determinados&nbsp; (respecto de quienes se afirm\u00f3 que se desconoc\u00eda su domicilio),&nbsp; y el curador ad litem designado contest\u00f3 que, en tanto se probaren los hechos,&nbsp; no se opon\u00eda a las pretensiones.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tr\u00e1mite fue clausurado mediante sentencia estimativa que el 28 de abril de 1992 profiri\u00f3 el juzgado civil del circuito de Purificaci\u00f3n,&nbsp;&nbsp; confirmada luego en consulta por el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9,&nbsp; mediante la suya de 10 de mayo de 1993 que ahora es recurrida en revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Sentencia del tribunal &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al abordar la pretensi\u00f3n suplicada,&nbsp;&nbsp; despu\u00e9s de se\u00f1alar las condiciones jur\u00eddicas que aseguran su \u00e9xito,&nbsp; not\u00f3 que en el presente caso se hallan demostradas con la prueba documental,&nbsp; testimonial e inspecci\u00f3n judicial recaudadas en el proceso,&nbsp; pues con ellas \u201cse establece con meridiana claridad,&nbsp; que los actores son actualmente los poseedores materiales del inmueble pretendido en usucapi\u00f3n,&nbsp; por t\u00e9rmino superior a los veinte a\u00f1os,&nbsp; como bien lo reconoci\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia en fallo del 26 de marzo de 1987,&nbsp; dentro del proceso ordinario de LUIS ENRIQUE POLANIA GUTIERREZ,&nbsp; contra ABRAHAM SUAREZ VANEGAS y ABRAHAM GRIMALDO,&nbsp; cuando dijo que \u00e9ste viene detentando la posesi\u00f3n quieta,&nbsp; pac\u00edfica e ininterrumpida del predio \u2018LOMA DEL ATILLO\u2019,&nbsp; desde el a\u00f1o de 1956,&nbsp; gan\u00e1ndose as\u00ed el derecho a reclamar para s\u00ed el dominio del inmueble disputado,&nbsp; que para efectos del presente proceso es el mismo discriminado por sus linderos y anexidades\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El recurso extraordinario &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se invoca la s\u00e9ptima causal prevista en el art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil,&nbsp; seg\u00fan los siguientes planteamientos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El recurrente compr\u00f3 parte del inmueble a Hayd\u00e9 Sabogal,&nbsp; cual consta en la escritura p\u00fablica 0347 de 3 de febrero de 1988,&nbsp; extendida en la notar\u00eda 31 de Bogot\u00e1,&nbsp; registrada al folio de matr\u00edcula inmobiliaria No. 368-0015583 (antes,&nbsp; con la No.368-0002917) de la oficina de registro de Purificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La citada Hayd\u00e9 se lo hab\u00eda comprado a Luis Enrique Polan\u00eda Guti\u00e9rrez en el a\u00f1o 1987,&nbsp; seg\u00fan la escritura que de 3 de abril de ese a\u00f1o, corrida en la notar\u00eda 23 de Bogot\u00e1,&nbsp; se registr\u00f3 en aquel folio,&nbsp; esto es,&nbsp; en el No. 368-0015583. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mas ocurri\u00f3 que Pablo vino a enterarse el 2 de noviembre de 1995,&nbsp; a prop\u00f3sito de un proceso que su vendedora promovi\u00f3 contra Abraham Grimaldo Su\u00e1rez,&nbsp; Alcibiades Bravo Su\u00e1rez y herederos indeterminados de Abraham Su\u00e1rez Vanegas,&nbsp; alusivo a la reivindicaci\u00f3n de dos casas de su propiedad ubicadas en tal fundo,&nbsp; que los demandados alegaron all\u00ed ser los due\u00f1os del inmueble,&nbsp; esgrimiendo al efecto la susodicha sentencia de pertenencia,&nbsp; cuya escritura de protocolizaci\u00f3n se registr\u00f3,&nbsp; el 19 de julio de 1993, en el folio No.368-0027216,&nbsp; en el que aparecen inscritos otros negocios celebrados posteriormente por ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Proceso de pertenencia al que no fue convocado Pablo Sabogal Portela,&nbsp; a pesar de ser el \u00fanico propietario del predio,&nbsp; pues en \u00e9l descansa \u201ctotalmente la tradici\u00f3n del inmueble LOMA DE ATILLO a partir del 3 de febrero de 1.988\u201d,&nbsp; lo que da lugar a una nulidad insaneable desde el auto admisorio de la demanda.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo cual significa que al escrito demandatorio&nbsp; no se adjunt\u00f3 el \u201cleg\u00edtimo certificado de tradici\u00f3n\u201d,&nbsp; o sea el folio de matr\u00edcula inmobiliaria No. 368-0015583,&nbsp; en el cual no aparece registrada ciertamente la sentencia de pertenencia, y result\u00f3 demand\u00e1ndose a Luis Enrique Polan\u00eda Guti\u00e9rrez y Hayd\u00e9 Sabogal Portela,&nbsp; quienes ya \u201cno ten\u00edan nada que ver con la propiedad o posesi\u00f3n inscrita\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A lo que explica la censura que la sentencia declarativa de la usucapi\u00f3n dio lugar a una doble titulaci\u00f3n del predio,&nbsp; pues la escritura protocolaria no fue inscrita en el folio que correspond\u00eda,&nbsp; precisamente porque se quiso demandar,&nbsp; con temeridad y mala fe,&nbsp; a personas que \u201chab\u00edan dejado de ser propietarias mucho antes de febrero 3 de 1.988\u201d,&nbsp;&nbsp; omiti\u00e9ndose adjuntar el folio de matr\u00edcula en que figura Pablo como propietario. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luis Enrique Polan\u00eda Guti\u00e9rrez muri\u00f3 el 28 de febrero de 1984;&nbsp;&nbsp; tambi\u00e9n muri\u00f3 Abraham Su\u00e1rez Vanegas el 25 de agosto de 1994. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Frente a todo ello pide el recurrente que se declare la nulidad del proceso de pertenencia y,&nbsp; por ende, se anule tambi\u00e9n la escritura que la protocoliz\u00f3 y su registro inmobiliario,&nbsp; as\u00ed como todo otro acto inscrito en ese mismo folio.&nbsp; Adem\u00e1s,&nbsp; que se impongan las sanciones correspondientes por la temeridad y mala fe y se expidan copias de lo pertinente para que los actores de la pertenencia y su apoderado sean investigados penalmente,&nbsp; en raz\u00f3n de \u201cocultar la realidad de los hechos,&nbsp; por no demandarse al leg\u00edtimo propietario del inmueble a usucapir, por no adjuntarse a la demanda el leg\u00edtimo y real certificado de tradici\u00f3n del inmueble LOMA DE ATILLO\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Consideraciones &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ante todo,&nbsp; es imperioso volver sobre la caducidad alegada&nbsp; por la parte opositora,&nbsp;&nbsp; ahora de cara a todo el material probatorio recaudado en el tr\u00e1mite de la revisi\u00f3n.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ab initio dijo el recurrente que de la sentencia de pertenencia vino a saber s\u00f3lo en el mes de noviembre de 1995,&nbsp; por lo que su demanda revisoria aparec\u00eda en tiempo.&nbsp; Mas esto qued\u00f3 desvirtuado por varios elementos probatorios que arrojan la persuasi\u00f3n de que lo sab\u00eda de tiempo atr\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para empezar,&nbsp; no ha de echarse al olvido que,&nbsp; por encima de cualquiera alegaci\u00f3n,&nbsp; lo irrebatible es que&nbsp; tal providencia aparece publicada&nbsp; a trav\u00e9s de su&nbsp; inscripci\u00f3n&nbsp; el 19 de julio de 1993 en la oficina de instrumentos p\u00fablicos,&nbsp; la misma que corresponde al lugar de ubicaci\u00f3n del inmueble,&nbsp; lo cual da fundado margen para creer sobre la amplia factibilidad de que fuere ella conocida,&nbsp; y mayormente por quienes,&nbsp; como el recurrente,&nbsp; han estado cerca,&nbsp; por lo menos de un tiempo para ac\u00e1,&nbsp; de la intensa disputa de que ha sido objeto el predio.&nbsp; As\u00ed que nadie puede desconocer que se trat\u00f3 de un acto dado a la publicidad y que de cualquier modo lo fue en el folio de matr\u00edcula matriz correspondiente a dicha heredad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aclaraci\u00f3n esta que lleva de la mano a pensar que la invocaci\u00f3n que m\u00e1s adelante se har\u00e1 de otros elementos demostrativos tiene por funci\u00f3n&nbsp; simplemente la de corroborar tal suposici\u00f3n,&nbsp; consistente,&nbsp; rep\u00edtese,&nbsp; en que la probabilidad del conocimiento de la sentencia por entonces,&nbsp; es bastante seria.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Muy significativo se ofrece citar a prop\u00f3sito la falacia de que dio cuenta el propio impugnador,&nbsp; al desmentirse en el interrogatorio de parte que absolvi\u00f3 el 11 de junio de 1997,&nbsp; porque,&nbsp; de atender sus voces,&nbsp; de tal sentencia conoc\u00eda con anterioridad a la fecha inicialmente expresada;&nbsp; en efecto,&nbsp; habl\u00f3 entonces de que hac\u00eda tres a\u00f1os lo sab\u00eda (folio 147,&nbsp; cuaderno 3 de la Corte).&nbsp; Sin que,&nbsp; por otra parte, esto pueda calificarse de mera imprecisi\u00f3n,&nbsp; porque,&nbsp; a\u00f1adido lo que viene,&nbsp; desc\u00fabrese que de lo que se trata es de una estratagema del recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ciertamente,&nbsp;&nbsp; \u00e9l mismo se encarg\u00f3 de confirmarlo en interrogatorio posterior.&nbsp;&nbsp; Y de manera tan fulminante,&nbsp; que de entrada admiti\u00f3 sin ambages que en el a\u00f1o 1992,&nbsp; al disponerse a pagar los impuestos del inmueble,&nbsp; no pudo hacerlo porque fue informado de que ya otro \u201cfiguraba\u201d como due\u00f1o;&nbsp; naturalmente que esto tuvo que inquietarlo en la consecuci\u00f3n de toda la verdad&nbsp; que pudiera caber en tama\u00f1a informaci\u00f3n;&nbsp; y en todo caso lo que menos se puede creer es que hubiese optado por un sosegado abandono del asunto,&nbsp; en contradicci\u00f3n con la actitud que ahora demuestra.&nbsp; Emerge,&nbsp; as\u00ed,&nbsp; que Pablo Sabogal conoci\u00f3, o a lo sumo ha debido conocer,&nbsp; la contienda judicial en que se hallaba envuelto el predio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pero no es todo.&nbsp; Acaso consciente de que de tal modo hab\u00eda dado a conocer su mendacidad,&nbsp; decidi\u00f3 entonces enmudecer ante las preguntas que lo acabaran de comprometer.&nbsp; Efectivamente, cada vez que de all\u00ed en adelante se oy\u00f3 preguntado sobre el particular,&nbsp; fue renuent\u00edsimo (folios 3 a 5 del cuaderno 4 de la Corte).&nbsp;&nbsp; A la verdad,&nbsp; las siguientes transcripciones no pueden ser m\u00e1s elocuentes: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed, cuando la Corte le indag\u00f3 si era cierto que en declaraci\u00f3n rendida el 11 de junio de 1997 ante el juzgado de Flandes (Tolima) manifest\u00f3 que hab\u00eda tenido conocimiento de que la sentencia dictada en el proceso de pertenencia se hab\u00eda registrado el 19 de julio de 1993,&nbsp; fue necesario hacer constar \u201cque luego de un tiempo prudencial en el que el testigo se muestra renuente a contestar la pregunta\u201d, se pasa a formularle otra. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M\u00e1s adelante, interrogado si le constaba que Abraham Su\u00e1rez y Abraham Grimaldo iniciaron la pertenencia del predio en el a\u00f1o 1991, tambi\u00e9n fue menester dejar constancia \u201cde que nuevamente se muestra evasivo y renuente el declarante a contestar la pregunta\u201d;&nbsp; y a la indagaci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s concreta acerca de si&nbsp; del adelantamiento de tal proceso de pertenencia,&nbsp; sab\u00eda con antelaci\u00f3n a la fecha de la sentencia,&nbsp; hubo de dejarse la constancia de que el absolvente \u201cse niega a contestar la pregunta que se le ha formulado\u201d.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negativa que fue sistem\u00e1tica de all\u00ed en adelante, tal como puede constatarse en el acta que recoge tal audiencia. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No se remite a duda, entonces, que se trat\u00f3 de una actitud desleal contra la administraci\u00f3n de justicia,&nbsp; a la que de tal modo,&nbsp; antes que cooperarle -como es su deber (art. 71,&nbsp; num. 1,&nbsp; c\u00f3digo de procedimiento civil)- empece sus fines,&nbsp; raz\u00f3n que justifica por adelantado el que el legislador hubiera estado presto a salirle al paso,&nbsp; haciendo que se deriven consecuencias adversas para la parte que adopta tan reprobable manera de proceder;&nbsp;&nbsp; evidentemente,&nbsp; fue del parecer de que quien habla con reticencia no hace sino levantar la mano contra s\u00ed,&nbsp; pues precept\u00faa que se tenga como indicio en su contra (art. 202,&nbsp; segundo inciso,&nbsp; ejusdem). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El colof\u00f3n que de todo ello se desprende no puede ser sino que Pablo Sabogal nada puede pretextar para decir que ignoraba la sentencia de pertenencia.&nbsp; En primer lugar,&nbsp; porque \u00e9l no puede estar exceptuado de lo que a cualquier otro se le hubiese dicho:&nbsp; el hecho de estar registrada la sentencia,&nbsp; lleva \u00ednsita la alta probabilidad de su conocimiento.&nbsp;&nbsp; M\u00e1s todav\u00eda:&nbsp; en sana l\u00f3gica,&nbsp; el que menos pod\u00eda ignorarla era precisamente \u00e9l,&nbsp; si,&nbsp; como es cierto,&nbsp; lo que le impidi\u00f3 pagar los impuestos fue la circunstancia,&nbsp; nada menos,&nbsp; de que otro ya \u201cfiguraba\u201d all\u00ed como due\u00f1o.&nbsp; El contumaz silencio que a la postre prefiri\u00f3 el impugnante,&nbsp;&nbsp; es a buen seguro&nbsp; el resultado l\u00f3gico de saber vana la socarroner\u00eda empleada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De tal suerte que antes que aparecer infirmado el probable conocimiento que proporciona el registro de una sentencia,&nbsp; est\u00e1 es suficientemente afianzado con los diversos elementos de prueba analizados;&nbsp;&nbsp; siendo as\u00ed,&nbsp; y teniendo en mira que tal registro ocurri\u00f3 el 19 de julio de 1993,&nbsp; concl\u00fayese que a la presentaci\u00f3n de la demanda de revisi\u00f3n (28 de noviembre de 1995) ya estaba cumplido el bienio de caducidad de que trata el art\u00edculo&nbsp; 381 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil,&nbsp; cual se declarar\u00e1 en la parte resolutiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto,&nbsp; la Corte Suprema de Justicia,&nbsp; Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley,&nbsp; declara la caducidad de la demanda de revisi\u00f3n que dio lugar a este tr\u00e1mite.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En consecuencia,&nbsp; dispone: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decl\u00e1rase infundado el recurso de revisi\u00f3n que Pablo Sabogal Portela interpuso contra la sentencia que el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagu\u00e9 profiri\u00f3 el 10 de mayo de 1993,&nbsp; dentro del proceso ordinario de Abraham Su\u00e1rez Vanegas y Abraham Grimaldo Su\u00e1rez contra Luis Enrique Polan\u00eda Guti\u00e9rrez,&nbsp; Hayd\u00e9 Sabogal Portela y dem\u00e1s personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cond\u00e9nase al citado recurrente a pagar a la parte demandada en revisi\u00f3n los perjuicios y costas causadas con la formulaci\u00f3n de esta impugnaci\u00f3n extraordinaria.&nbsp; Liqu\u00eddense aquellos por el procedimiento se\u00f1alado en el art\u00edculo 308 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ent\u00e9rese a la sociedad garante de esta decisi\u00f3n,&nbsp; para lo de su incumbencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cumplido lo anterior,&nbsp; devu\u00e9lvase el expediente al juzgado de origen,&nbsp; salvo el cuaderno atinente al tr\u00e1mite de la revisi\u00f3n,&nbsp; pero inform\u00e1ndole mediante oficio el resultado de \u00e9sta. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO LAFONT PIANETTA &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL ROMERO SIERRA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-059-98 &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; Magistrado Ponente: Dr. Rafael Romero Sierra &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. C., veintisiete (27) de julio mil novecientos noventa y ocho (1998).- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: &nbsp;Expediente No. 5871 &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-81568","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-79"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81568","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81568"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81568\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}