{"id":81813,"date":"2024-05-30T15:47:11","date_gmt":"2024-05-30T15:47:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-085-2000-0091\/"},"modified":"2024-05-30T15:47:11","modified_gmt":"2024-05-30T15:47:11","slug":"s-085-2000-0091","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-085-2000-0091\/","title":{"rendered":"S 085 2000 [0091]"},"content":{"rendered":"<p>S-085-2000 [0091]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. C., veintiocho (28) de junio de dos mil (2000) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No. 0091 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decide la Corte el recurso de queja formulado por la demandante sociedad&nbsp; HIJOS DE GILBERTO JARAMILLO LTDA., contra el auto de 8 de febrero de 2000 que neg\u00f3 por improcedente el recurso de casaci\u00f3n formulado a su vez contra el auto de 3 de agosto de 1999, proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira -Sala Civil-, dentro del proceso divisorio que&nbsp; promovi\u00f3 aquella contra la sociedad JAIME GIRALDO GARCIA Y CIA. LTDA. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante apoderado judicial la Sociedad HIJOS DE GILBERTO JARAMILLO LTDA. formul\u00f3 demanda para el tr\u00e1mite de proceso divisorio de mayor cuant\u00eda contra la sociedad JAIME GIRALDO GARCIA Y CIA .LTDA., ante el Juzgado Civil del Circuito de Dosquebradas (Risaralda). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante auto de 16 de febrero de 1999 proferido por el juez del conocimiento, se resolvi\u00f3 negativamente sobre la oposici\u00f3n formulada por la demandada, se decret\u00f3 la divisi\u00f3n material de un inmueble y se neg\u00f3 la partici\u00f3n de una suma de dinero y el reconocimiento de unas mejoras. &nbsp;<\/p>\n<p>Interpuesto por ambas partes recurso de apelaci\u00f3n contra la anterior decisi\u00f3n, el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Pereira (Sala Civil), mediante auto del 3 de agosto de 1999, revoc\u00f3 totalmente la decisi\u00f3n recurrida y en su lugar dispuso negar las peticiones de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra esta \u00faltima determinaci\u00f3n, la parte actora interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n que le fue denegado por auto del 8 de febrero de 2000, al considerar el Tribunal que la providencia contra la que se interpone no es de las susceptibles de dicho recurso extraordinario al no estar contemplada dentro de las previstas en el art\u00edculo 366 numeral 2 del C. de P. Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Denegado el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, la parte actora interpone contra tal decisi\u00f3n recurso de reposici\u00f3n, y en subsidio solicit\u00f3 las copias necesarias para tramitar el recurso de queja, de manera que negado aqu\u00e9l, el Tribunal dispuso la expedici\u00f3n de las copias con las que se surte el recurso de queja, de cuya decisi\u00f3n se ocupa ahora la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conocido es que el recurso de casaci\u00f3n, por lo extraordinario, tiene un car\u00e1cter limitado, no solo porque la ley se\u00f1ala en forma taxativa las causales que lo autorizan (art\u00edculo 368 C\u00f3digo de Procedimiento Civil), sino porque adem\u00e1s determina expresamente las sentencias que lo admiten para cierta clase de procesos (art\u00edculo 366 ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El art\u00edculo 302 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil clasifica las providencias del juez en autos y sentencias, siendo \u00e9stas \u201c&#8230; las que deciden sobre las pretensiones de la demanda o las excepciones que no tengan el car\u00e1cter de previas, cualquiera que fuere la instancia en que se pronuncien, y las que resuelven los recursos de casaci\u00f3n y revisi\u00f3n\u201d, y aquellos&nbsp; \u201c&#8230; todas las dem\u00e1s providencias, de tr\u00e1mite o interlocutorias\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el caso del proceso divisorio, en el cual su tramite especial prev\u00e9 la decisi\u00f3n del decreto o no de la partici\u00f3n demandada mediante auto y no por sentencia, pese a que sin duda, en el caso de la negaci\u00f3n conlleva la terminaci\u00f3n del respectivo proceso y es recurrible en apelaci\u00f3n, es claro que dicha providencia no se encuentra dentro de las enlistadas por el art\u00edculo 366 del C. de P. Civil como susceptible del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, pues no se trata de las previstas en el numeral 2\u00ba de dicho precepto. &nbsp;<\/p>\n<p>Conviene destacar en este punto que, adem\u00e1s de ser la ley la que dispone aquel tr\u00e1mite especial y la que ordena resolver la procedencia o no del decreto de divisi\u00f3n o la venta mediante auto, el hecho de tener fuerza de sentencia este auto interlocutorio en el caso del art\u00edculo 470, no lo reviste de la calidad de sentencia ni con \u00e9sta se identifica, pues a\u00fan entonces permanecen en pi\u00e9 las restantes diferencias legales entre una y otra providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Basta recordar entonces, que las sentencias difieren de los autos a m\u00e1s de los rasgos formales, en los t\u00e9rminos y formas para notificarlas (art\u00edculo 323 ib.); la improcedencia del recurso de reposici\u00f3n frente a ellas (art\u00edculo 348 ib.), el tr\u00e1mite diferente que corresponde a la apelaci\u00f3n (art\u00edculo 360 ib.). sin contar las formalidades propias en la expedici\u00f3n de unas y otros (Art. 304 C. de P. Civil). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De esta manera, resulta evidente que el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, por ministerio de la ley se encuentra reservado para las \u201csentencias\u201d (art\u00edculo 366 ib.), raz\u00f3n por la cual no puede extenderse a ninguna clase de autos, as\u00ed sea el interlocutorio que por circunstancias procesales pone fin a la actuaci\u00f3n, pero que no por ello deja de ser un auto. &nbsp;<\/p>\n<p>No resulta v\u00e1lido el argumento seg\u00fan el cual la negativa a decretar la partici\u00f3n debe asimilarse a la sentencia que debe proferirse una vez practicada la partici\u00f3n, pues \u00e9sta \u00faltima est\u00e1 referida exclusivamente al acto partitorio en s\u00ed mismo y no al antecedente de si era viable o no la divisi\u00f3n, ya que este asunto debi\u00f3 ser materia de controversia en la primera etapa procesal que queda agotada al surtirse el recurso de apelaci\u00f3n del auto que la decret\u00f3 o que la neg\u00f3, o al quedar en firma la decisi\u00f3n inicial por no haberse interpuesto los recursos pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las premisas anteriores indican que hizo bien el Tribunal al denegar el recurso de casaci\u00f3n frente al auto de 3 de agosto de 1999, mediante el cual revoc\u00f3 la decisi\u00f3n del juez a quo que hab\u00eda decidido favorablemente la divisi\u00f3n material pretendida en la demanda, en el entendido que trat\u00e1ndose de un auto, contra \u00e9l no procede este recurso extraordinario, reservado exclusivamente para las sentencias proferidas en los procesos a que alude el art\u00edculo 366 ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECLARASE conforme a derecho el auto de 8 de febrero de 2000, proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira (Sala Civil), mediante el cual se deneg\u00f3 por improcedente el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por la parte demandante contra el auto de 3 de agosto de 1999 que revoc\u00f3 el decreto de divisi\u00f3n material proferido por el Juzgado Civil del Circuito de Dosquebradas (Risaralda), dentro del divisorio que&nbsp; promovi\u00f3 la sociedad&nbsp; HIJOS DE GILBERTO JARAMILLO LTDA contra la sociedad JAIME GIRALDO GARCIA Y CIA. LTDA. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y DEVUELVASE AL TRIBUNAL DE ORIGEN &nbsp;<\/p>\n<p>MANUEL ARDILA VELASQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>(En permiso) &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-085-2000 [0091] &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA &nbsp; Magistrado Ponente: &nbsp; NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp; Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. 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