{"id":81962,"date":"2024-05-30T15:47:22","date_gmt":"2024-05-30T15:47:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-236-2000-7647\/"},"modified":"2024-05-30T15:47:22","modified_gmt":"2024-05-30T15:47:22","slug":"s-236-2000-7647","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-236-2000-7647\/","title":{"rendered":"S 236 2000 [7647]"},"content":{"rendered":"<p>S-236-2000 [7647] <\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente : Dr.&nbsp; JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., cuatro (4) de diciembre de dos mil (2000).- &nbsp;<\/p>\n<p>Ref. Expediente No. 7647 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decide la Corte sobre la solicitud de Exequatur presentada por MARTA PATRICIA MARIA DE LOS ANGELES BOLSTERLI MILLAN GUTIERREZ DE PI\u00d1ERES, tendiente a que produzca efectos en la Rep\u00fablica de Colombia la sentencia del 13 de marzo de 1997, proferida por el Consejo del Distrito de Zurich que decret\u00f3 la adopci\u00f3n de la menor NATALIE CLAUDIA BOLSTERLI por parte de la demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Mediante demanda presentada ante esta Corporaci\u00f3n el d\u00eda 10 de mayo de 1999 por medio de apoderado judicial, MARTA PATRICIA DE LOS ANGELES BOLTERLI MILLAN GUTIERREZ DE PI\u00d1ERES solicit\u00f3 conceder exequ\u00e1tur a la sentencia citada a fin de que surta efectos en Colombia la adopci\u00f3n de la menor NATALIE CLAUDIA BOLSTERLI. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>1. Estas pretensiones se fundamentan en los hechos que a continuaci\u00f3n se enuncian: &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2-1. La solicitante contrajo matrimonio cat\u00f3lico en la Parroquia de San Pedro Claver de Cartagena el d\u00eda 14 de diciembre de 1991, en segundas nupcias con MARIO ULISES BOLSTERLI, quien tambi\u00e9n se cas\u00f3 en segundas nupcias, ya que ambos eran viudos, uni\u00f3n de la cual no hubo descendientes. &nbsp;<\/p>\n<p>2-2. La actora, viuda de su primer matrimonio desde noviembre de 1989, tuvo dos hijos de ese matrimonio. Por su parte, Mario Ulises, viudo desde mayo de 1990, tuvo una hija de su primer matrimonio, NATALIE CLAUDIA, nacida el 9 de diciembre de 1988. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2-3. El matrimonio Bolsterli Mill\u00e1n vivi\u00f3 junto con sus respectivos hijos, como una sola familia, en Zurich &#8211; Suiza. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2-4. Mario Ulises Bolsterli, segundo marido de la demandante y padre de Natalie Claudia, falleci\u00f3 en Zurich el 11 de diciembre de 1992, por lo que su hija leg\u00edtima qued\u00f3 hu\u00e9rfana de padre y madre, ya que esta \u00faltima hab\u00eda fallecido cuando la menor contaba a\u00f1o y medio de edad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2-5. Al fallecer su esposo la actora qued\u00f3 como madrastra de Natalie, motivo por el cual requer\u00eda solicitar la adopci\u00f3n, de conformidad con la legislaci\u00f3n suiza, para ser madre adoptiva de la ni\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2-6. A los dos a\u00f1os de haber fallecido su esposo, la demandante se traslad\u00f3 a vivir a Cartagena junto con sus hijos leg\u00edtimos y su hijastra, para quien previamente solicit\u00f3 la adopci\u00f3n ante el Consejo del Distrito de Zurich, proceso que comenz\u00f3 a tramitarse en agosto de 1996 y proferida sentencia favorable el 13 de marzo de 1997, la que qued\u00f3 ejecutoriada el 24 de junio de 1997. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2-7. La menor pudo ingresar al pa\u00eds porque ten\u00eda pasaporte colombiano por ser sus padres colombo-suizos, pero al hab\u00e9rsele vencido el pasaporte, para renovarlo se necesit\u00f3 el registro civil de nacimiento, que no se pudo obtener debido a la falta de prueba de que la demandante es la madre adoptiva, de conformidad con las leyes colombianas, raz\u00f3n por la cual se necesita el exequ\u00e1tur, a fin de legalizar la residencia y domicilio de Natalie en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. Admitida la demanda por auto de 25 de mayo de 1999, de ella y sus anexos se di\u00f3 traslado al Procurador Delegado en lo Civil, quien al contestarla manifiesta que en relaci\u00f3n con unos hechos se remite al valor probatorio que le otorga el C. de P.C., y respecto a otros y a las pretensiones se atiene a lo que se demuestre en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. Se decretaron pruebas ordenando la incorporaci\u00f3n de las documentales arrimadas con la demanda, y adem\u00e1s se solicit\u00f3 al Consulado de Suiza en Colombia que informara si ese pa\u00eds y en especial el Cant\u00f3n de Zurich, adhiri\u00f3 al Convenio Relativo a la Protecci\u00f3n del Ni\u00f1o y a la Cooperaci\u00f3n en Materia de Adopci\u00f3n Internacional, firmado en La Haya el 29 de mayo de 1993. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6. Agotado el tr\u00e1mite correspondiente, pasa la Corte a decidir lo que sea del caso, de conformidad con las siguientes &nbsp;<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1 &#8211; En virtud de la soberan\u00eda del Estado, le corresponde a \u00e9ste la administraci\u00f3n de justicia con car\u00e1cter exclusivo y obligatorio en todo el territorio nacional, es decir, que las sentencias proferidas por jueces extranjeros no surten efectos en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2 &#8211; Excepci\u00f3n a este principio, en materia judicial, lo constituye el art\u00edculo 693 del C. de P.C. al permitir que \u201cLas sentencias y otras providencias que revistan tal car\u00e1cter, pronunciadas en un pa\u00eds extranjero en procesos contenciosos o de jurisdicci\u00f3n voluntaria, tendr\u00e1n en Colombia la fuerza que les concedan los tratados existentes con ese pa\u00eds, y en su defecto la que all\u00ed se reconozca a las proferidas en Colombia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3 &#8211; Lo anterior significa que ser\u00e1 procedente el exequ\u00e1tur si se acredita la existencia de reciprocidad legislativa o la de la reciprocidad diplom\u00e1tica por parte del Estado extranjero, criterio reiterado por la Corte, entre otras, en sentencias de 26 de noviembre de 1984 y 19 de diciembre de 1992, en la primera de las cuales se expres\u00f3 que \u201cseg\u00fan los alcances del art\u00edculo 693 antes transcrito, se tiene que en Colombia en materia de exequ\u00e1tur se escogi\u00f3 el sistema combinado de reciprocidad diplom\u00e1tica con la legislativa, lo cual se traduce en que prioritariamente debe atenderse a las estipulaciones de los tratados que haya celebrado Colombia con el Estado de cuyos jueces provenga la sentencia que se pretenda ejecutar en nuestro territorio nacional; a falta de derecho convencional se impone, entonces, acoger las normas de la respectiva ley extranjera para darle al fallo la misma fuerza concebida por esa ley a las sentencias proferidas en Colombia por sus jueces\u201d. (G.J.&nbsp; Tomo CLXXVI, No. 2415, 1984, p\u00e1g. 309). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4 &#8211; En cualquiera de las hip\u00f3tesis de excepci\u00f3n mencionadas, le corresponde al solicitante del exequ\u00e1tur (art. 177 C. de P.C.), demostrar, previas las formalidades legales pertinentes, la existencia del respectivo tratado o de la ley extranjera, pues este es presupuesto indispensable para que pueda la Corte examinar otras condiciones e incidencias propias de la solicitud de exequ\u00e1tur. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5 &#8211; Establecido lo anterior de una u otra de las maneras se\u00f1aladas, para que la sentencia extranjera surta efectos en Colombia, tambi\u00e9n es necesario que re\u00fana otros requisitos consagrados en el ordenamiento jur\u00eddico interno colombiano, que se establecieron fundamentalmente para impedir que con ella se afecten el orden p\u00fablico o la jurisdicci\u00f3n nacionales; entre ellos se destaca el de \u201cQue no se oponga a leyes u otras disposiciones colombianas de orden p\u00fablico, exceptuadas las de procedimiento\u201d (Art\u00edculo 694 numeral 2\u00ba. del C. de P.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6 &#8211; Como el presente asunto se refiere a la adopci\u00f3n, es decir, que versa sobre el estado civil del adoptado, siguiendo derroteros recientemente trazados por la Corte acerca de la noci\u00f3n de \u201corden p\u00fablico\u201d, preside la consideraci\u00f3n de que \u201c\u2026entre las distintas concepciones doctrinarias que se preocupan por explicar el tema en procura de reducir la noci\u00f3n de -orden p\u00fablico- a l\u00edmites razonables y evitar que su empleo pueda llevar al sistem\u00e1tico destierro del derecho extranjero a\u00fan ocasion\u00e1ndole in\u00fatil agravio a los propios nacionales tambi\u00e9n inmersos en la sociedad universal, la que hoy en d\u00eda predomina al menos en el entorno continental americano, seg\u00fan lo evidencian conferencias especializadas promovidas por la OEA y que datan de 1975 (Panam\u00e1) y 1979 (Montevideo), es aquella que entiende el -orden p\u00fablico- como una cl\u00e1usula de reserva destinada en cuanto tal a evitar que una ley extranjera, calificada normalmente como la competente para regir determinado asunto, tenga que ser acogida no obstante que la aplicaci\u00f3n que de ella se hizo contradice en forma manifiesta los principios fundamentales en que se inspira el ordenamiento jur\u00eddico nacional\u2026\u201d (Sentencia de exequ\u00e1tur de 5 de noviembre de 1996, expediente No. 6130). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7 &#8211; En ese orden de ideas y teniendo en cuenta la perspectiva anterior, debe examinarse si hay lugar o no a otorgar el exequ\u00e1tur a la sentencia extranjera objeto del presente proceso, para lo cual se analizar\u00e1 en primer lugar, si se cumplen las exigencias del art\u00edculo 693 del C. de P.C., para, si es as\u00ed, estudiar los requisitos que consagra el art\u00edculo 694 ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7-1 Con la demanda de exequ\u00e1tur se acompa\u00f1\u00f3 fotocopia aut\u00e9ntica del C\u00f3digo Civil Suizo, Cap\u00edtulo IV, de la Adopci\u00f3n, con su traducci\u00f3n oficial en el cual se lee que los requisitos y condiciones para efectuar la adopci\u00f3n de un menor son similares a los de Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7-2 Tambi\u00e9n se acompa\u00f1\u00f3 con la demanda fotocopia autenticada por el Jefe de la Oficina Jur\u00eddica del Ministerio de Relaciones Exteriores, de la traducci\u00f3n oficial del Convenio Relativo a la Protecci\u00f3n del Ni\u00f1o y a la Cooperaci\u00f3n en Materia de Adopci\u00f3n Internacional firmado en La Haya el 29 de mayo de 1993, que tiene por objeto establecer garant\u00edas para que las adopciones internacionales tengan en consideraci\u00f3n el inter\u00e9s superior del ni\u00f1o y el respeto a sus derechos fundamentales dentro de un sistema de cooperaci\u00f3n entre los Estados contratantes y asegurar, por parte de esos mismos Estados, el reconocimiento de las adopciones realizadas de acuerdo con el Convenio. Este Convenio fue aprobado en Colombia mediante Ley 265 del 25 de enero de 1996, declarado exequible por la Corte Constitucional en sentencia C-383 de 22 de agosto de 1996, efectuado el dep\u00f3sito del Instrumento de Ratificaci\u00f3n el 13 de julio de 1998 y en vigor para Colombia desde el 1\u00ba. de noviembre de 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7-3 Por otra parte, el C\u00f3nsul de Suiza en Colombia manifest\u00f3 que el Parlamento de aquella rep\u00fablica aprob\u00f3 dicho Convenio el 13 de diciembre de 1996, habiendo entrado en vigencia el 26 de marzo de 1997 (folio 75). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;8 &#8211; Con las anteriores pruebas aportadas se pone de presente que entre Colombia y Suiza existe reciprocidad diplom\u00e1tica en materia de adopci\u00f3n, por lo que pasa ahora la Corte a verificar si la sentencia extranjera re\u00fane los requisitos exigidos en el art\u00edculo 694, numerales 1\u00ba. a 6\u00ba. del C. de P.C., los cuales aparecen plenamente cumplidos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones se impone conceder el exequatur solicitado orden\u00e1ndose consecuencialmente la inscripci\u00f3n pertinente en el competente registro del estado civil. &nbsp;<\/p>\n<p>V. DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,&nbsp; Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE : &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRIMERO: CONCEDER el exequatur a la sentencia proferida el 13 de marzo de 1997 por el Consejo del Distrito de Zurich, que decret\u00f3 la adopci\u00f3n de NATALIE CLAUDIA BOLSTERLI por parte de MARTA PATRICIA DE LOS ANGELES BOLSTERLI MILLAN GUTIERREZ DE PI\u00d1ERES. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEGUNDO: Para los efectos previstos en los art\u00edculos 6\u00ba., 106 y 107 del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con el art\u00edculo 13 del Decreto 1873 de 1971, ord\u00e9nase la inscripci\u00f3n de esta providencia junto con la sentencia reconocida, en el folio correspondiente al registro civil de nacimiento de la menor. Por Secretar\u00eda l\u00edbrense las comunicaciones pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin costas en la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; NOTIFIQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp;<\/p>\n<p>MANUEL ARDILA VELASQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-236-2000 [7647] SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente : Dr.&nbsp; JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp; Bogot\u00e1 D. 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Expediente No. 7647 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decide la Corte sobre la solicitud de Exequatur [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-81962","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-81"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81962"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81962\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}