{"id":81966,"date":"2024-05-30T15:47:22","date_gmt":"2024-05-30T15:47:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-240-2000-7028\/"},"modified":"2024-05-30T15:47:22","modified_gmt":"2024-05-30T15:47:22","slug":"s-240-2000-7028","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-240-2000-7028\/","title":{"rendered":"S 240 2000 [7028]"},"content":{"rendered":"<p>S-240-2000 [7028]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO. &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., seis (6) de Diciembre de dos mil (2.000).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Referencia: Expediente No. 7028 &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por la sociedad INVERSIONES BARRIOS CARRILLO LTDA. contra la sentencia proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena el 7 de octubre de 1976 en el proceso de pertenencia que JORGE LUIS BECHARA KASTOUNY adelant\u00f3 contra personas indeterminadas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; EL RECURSO DE REVISION &nbsp;<\/p>\n<p>1. Pretende la sociedad recurrente con base en las causales 1\u00b0 y 7\u00b0 del art\u00edculo 380 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil que se declare la \u201cnulidad\u201d de lo actuado en el proceso referido, para lo cual invoca los hechos que a continuaci\u00f3n se compendian: &nbsp;<\/p>\n<p>a) Jorge Luis Bechara Kastouny inici\u00f3 proceso de pertenencia contra personas indeterminadas en relaci\u00f3n con varios lotes de terreno ubicados en el caser\u00edo de Manzanillo, municipio de Cartagena, y con dicho fin adjunt\u00f3 certificado de tradici\u00f3n en el que \u00fanicamente aparec\u00eda inscrita la escritura 583 de abril 3 de 1973 en la que constaban declaraciones de terceros sobre las mejoras y la posesi\u00f3n ejercida por dicho actor; proceso que concluy\u00f3 en primera instancia con sentencia estimatoria, la cual fue confirmada por el Tribunal mediante el fallo ahora recurrido en revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>b) En el folio de matr\u00edcula inmobiliaria 060-20405 aparece inscrito, a nombre de la sociedad recurrente, el t\u00edtulo de adquisici\u00f3n de un predio de mayor extensi\u00f3n denominado \u201cManzanillo del Mar\u201d que hac\u00eda parte de la hacienda \u201cCanalete\u201d, donde se encuentra el inmueble de la sobredicha pertenencia, el cual, a la saz\u00f3n, era de propiedad de Roque Barrios Rodr\u00edguez, quien, sin embargo no fue citado al proceso. Esta circunstancia, sumada a la de que all\u00ed se aport\u00f3 un certificado de tradici\u00f3n que no correspond\u00eda al predio objeto de litigio, hace procedente el decreto de la nulidad de la sentencia de pertenencia y la de los registros subsiguientes. &nbsp;<\/p>\n<p>c) La sociedad recurrente tuvo conocimiento de la existencia de la sentencia de pertenencia objeto de revisi\u00f3n el 2 de diciembre de 1996, cuando su mandatario \u201chaciendo diligencias y revisando los libros radicadores en el Juzgado 5\u00b0 Civil del Circuito de Cartagena, encontr\u00f3 la demanda de pertenencia que hab\u00eda tramitado el hoy demandado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. En lo suyo, el demandado se opuso a la demanda contentiva del recurso de revisi\u00f3n; en particular, alega que el inmueble que adquiri\u00f3 por el modo de la prescripci\u00f3n extraordinaria de dominio, conformado por cinco lotes, no se encuentra en el de mayor extensi\u00f3n que se\u00f1ala la sociedad demandante; en ese sentido, propuso la excepci\u00f3n de falta de legitimidad de la parte recurrente. Adem\u00e1s, invoca la caducidad de la demanda puesto que la sociedad demandada tuvo conocimiento de la existencia del proceso de pertenencia y, por ende, de la sentencia respectiva, desde el a\u00f1o de 1988, a ra\u00edz del proceso de reivindicaci\u00f3n que a la saz\u00f3n inici\u00f3 contra varias personas; am\u00e9n de que, de cualquier modo, tampoco se notific\u00f3 tempestivamente la demanda de revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hace ver que en el proceso de pertenencia fue parte demandada el municipio de Cartagena y, por tal raz\u00f3n, \u00e9ste ha debido ser citado aqu\u00ed como demando; y, en fin, que la nulidad planteada se encuentra saneada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Para la fecha en que se profiri\u00f3 la sentencia objeto del recurso de revisi\u00f3n -7 de octubre de 1976-, la ley procesal civil vigente era la expedida en el a\u00f1o de 1970, obviamente sin las reformas que con posterioridad introdujo el Decreto 2282 de 1989, motivo por el cual el estudio pertinente se ajustar\u00e1 a las normas antiguas, en lo que ata\u00f1e con el t\u00e9rmino de caducidad de la impugnaci\u00f3n extraordinaria que, como se palpa, empez\u00f3 a correr en vigencia de la codificaci\u00f3n anterior. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Desde esa perspectiva, en punto de la causal primera de revisi\u00f3n aqu\u00ed aducida, brota de inmediato la caducidad porque entonces, como ahora, ese t\u00e9rmino no sufri\u00f3 variaci\u00f3n, el recurso s\u00f3lo pod\u00eda interponerse \u201cdentro de los dos a\u00f1os siguientes a la ejecutoria\u201d de la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n, los cuales aqu\u00ed se han superado con largueza, pues la demanda fue presentada el d\u00eda 23 de enero de 1998 y la ejecutoria del fallo impugnado ocurri\u00f3 el d\u00eda 26 de noviembre de 1996. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Y en relaci\u00f3n con la causal s\u00e9ptima, se contemplaba el mismo t\u00e9rmino s\u00f3lo que, seg\u00fan dec\u00eda el art\u00edculo 381 del C. de P. C., \u201clos dos a\u00f1os comenzar\u00e1n a correr desde el d\u00eda que la parte perjudicada con la sentencia o su representante haya tenido conocimiento de ella, con l\u00edmite m\u00e1ximo de cinco a\u00f1os\u201d; sin que incidiera para nada la fecha de registro de la misma, punto de referencia que apenas introdujo el decreto 2282 de 1989. &nbsp;<\/p>\n<p>4. En lo \u00faltimo, o sea respecto de la causal s\u00e9ptima, concretada aqu\u00ed en no haberse notificado ni emplazado a los antecesores de la sociedad recurrente en el proceso de pertenencia donde se dict\u00f3 el fallo materia de revisi\u00f3n, la parte recurrente cuenta el t\u00e9rmino de caducidad de dos a\u00f1os a partir de la fecha en que, seg\u00fan ella, tuvo conocimiento de la sentencia de pertenencia, esto es, del 2 de diciembre de 1996, por lo que en dicha medida, sin entrar a definir el l\u00edmite m\u00e1ximo de los cinco a\u00f1os, la demanda de revisi\u00f3n habr\u00eda sido presentada en forma oportuna. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, justamente por existir a la saz\u00f3n el l\u00edmite m\u00e1ximo de cinco a\u00f1os contados desde la ejecutoria de la sentencia objeto de revisi\u00f3n, fluye sin m\u00e1s que en este caso para 1981 ya hab\u00eda caducado toda posibilidad de impugnar en revisi\u00f3n por el motivo indicado. De ah\u00ed que incluso resulte inocuo y, por tanto, intrascendente, aludir al conocimiento de la sentencia que dijo tener el recurrente apenas el 2 de diciembre de 1996, pues aunque fuera&nbsp; cierta su afirmaci\u00f3n, lo cierto es que cuando se present\u00f3 dicha circunstancia ya se hab\u00eda sobrepasado, con creces, el t\u00e9rmino m\u00e1ximo quinquenal aludido. De por si basta esta confrontaci\u00f3n para despachar negativamente la causal s\u00e9ptima, por caducidad, lo cual sin embargo no impide se\u00f1alar que tampoco el dato indicado sobre el conocimiento de la sentencia que arroja la demanda corresponde a la verdad, pues obra en el proceso que desde el a\u00f1o de 1988, cuando en virtud de la acci\u00f3n reivindicatoria que ella inici\u00f3 contra varias personas determinadas, los respectivos demandados, en su car\u00e1cter de sucesores adquirentes de JORGE LUIS BECHARA, dieron raz\u00f3n del modo como \u00e9ste adquiri\u00f3 el inmueble, es decir mediante previa declaraci\u00f3n judicial de pertenencia. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, Carmen Fern\u00e1ndez de Lago y Eduardo Egel y Rigoberto Avila, demandados en el referido proceso de reivindicaci\u00f3n, contestaron el libelo e informaron sobre la forma en que adquirieron el inmueble del ahora demandado, para lo cual hicieron relaci\u00f3n y adjuntaron las escrituras p\u00fablicas 2584 de 16 de diciembre de 1976 y 2914 de noviembre 10 de 1986, y los folios de matr\u00edcula inmobiliaria 003439, 003440 y 55307, documentos de los cuales se desprende, sin duda, la existencia de la sentencia proferida en el a\u00f1o de 1976 inscrita en esa misma anualidad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>En armon\u00eda con las precedentes consideraciones, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO.- DECLARAR la caducidad del recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto por la sociedad INVERSIONES BARRIOS CARRILLO LTDA contra la sentencia de 7 de octubre de 1976, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, en el proceso ordinario promovido por JORGE LUIS BECHARA KASTOUNY contra personas indeterminadas; y, por consiguiente, infundado el mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO.- Con sujeci\u00f3n a lo prescrito en el inciso final del art\u00edculo 384 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, condenar a la sociedad recurrente al pago de las costas y perjuicios, para el cual se har\u00e1 efectiva la cauci\u00f3n prestada. Los perjuicios se liquidar\u00e1n mediante incidente. &nbsp;<\/p>\n<p>Para su conocimiento y fines consiguientes, comun\u00edquese lo anterior a la compa\u00f1\u00eda Latinoamericana de Seguros S. A. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO.-&nbsp; Devu\u00e9lvase a la oficina de origen el expediente que contiene el proceso dentro del cual se dict\u00f3 la sentencia materia de revisi\u00f3n, junto con copia de \u00e9sta. Por secretar\u00eda l\u00edbrese el correspondiente oficio. &nbsp;<\/p>\n<p>Cumplido todo lo anterior, arch\u00edvese la presente actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>COPIESE, NOTIFIQUESE Y CUMPLASE. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MANUEL ARDILA VELASQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-240-2000 [7028] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; Magistrado Ponente: SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO. &nbsp; Bogot\u00e1 D. C., seis (6) de Diciembre de dos mil (2.000).- &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Referencia: Expediente No. 7028 &nbsp; Decide la Corte el recurso extraordinario de revisi\u00f3n interpuesto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-81966","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-81"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81966\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}