{"id":81987,"date":"2024-05-30T16:03:50","date_gmt":"2024-05-30T16:03:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-008-2001-6068\/"},"modified":"2024-05-30T16:03:50","modified_gmt":"2024-05-30T16:03:50","slug":"s-008-2001-6068","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-008-2001-6068\/","title":{"rendered":"S 008 2001 [6068]"},"content":{"rendered":"<p>S-008-2001 [6068]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., doce (12) de Febrero de dos mil uno (2001).- &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ref: Expediente Nro. 6068 &nbsp;<\/p>\n<p>Procede la Corte a dictar sentencia sustitutiva de la que con fecha 11 de marzo de 1996 profiri\u00f3 la Sala Civil-Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio, en el proceso ordinario de mayor cuant\u00eda adelantado por MARIA LUISA SALAZAR DE TOVAR contra la ELECTRIFICADORA DEL META S. A., en cumplimiento de lo dispuesto por esta corporaci\u00f3n en sentencia del 31 de julio de 2000. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ANTECEDENTES: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Contra el fallo de 26 de febrero de 1995 mediante el cual el Juzgado Civil del Circuito de Acac\u00edas, Meta, declar\u00f3 civilmente responsable de los perjuicios ocasionados a la demandante por el fallecimiento de su hijo Julio Enrique Tovar Salazar, y profiri\u00f3 condena \u00fanicamente por el da\u00f1o moral para negar las restantes pretensiones, la parte demandante interpuso recurso de apelaci\u00f3n sin \u00e9xito toda vez que el Tribunal confirm\u00f3 la referida decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Empero, la sentencia de segundo grado fue objeto del recurso de casaci\u00f3n por parte de la demandante, a ra\u00edz del cual, previo acogimiento del \u00fanico cargo y dados sus fundamentos, la Corte dej\u00f3 por fuera de discusi\u00f3n la declaraci\u00f3n de responsabilidad civil de la demandada y la condena al pago de perjuicios morales, para concretar que por incurrir en errores de hecho, el Tribunal dej\u00f3 de apreciar las normas civiles que regulan la indemnizaci\u00f3n de perjuicios materiales, particularmente en lo relacionado con el lucro cesante, motivo por el cual no vio que la v\u00edctima devengaba al momento de su fallecimiento dos salarios m\u00ednimos legales mensuales y que de dicho ingreso destinaba el 30% al sostenimiento de su se\u00f1ora madre, aspectos que por consiguiente puso en consideraci\u00f3n de los peritos para que aqu\u00e9llos dictaminar\u00e1n el valor exacto de la indemnizaci\u00f3n, \u201cdesde la fecha de la muerte de aqu\u00e9l, 22 de diciembre de 1988, hasta el presente, aplicando los c\u00e1lculos actuariales correspondientes para todos los per\u00edodos, a fin de que en ellos quede incorporada la correspondiente correcci\u00f3n monetaria\u201d, y bajo esos mismos par\u00e1metros dispuso que fijar\u00e1n el valor de la indemnizaci\u00f3n futura \u201cteniendo en cuenta la vida probable de la madre demandante\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CONSIDERACIONES: &nbsp;<\/p>\n<p>1. Tal como se dejo dicho l\u00edneas atr\u00e1s, la sentencia de la Corte, que cas\u00f3 el fallo proferido por el Tribunal, lo fue exclusivamente para fijar el monto del perjuicio material consistente en el lucro cesante a cargo de la sociedad demandada, toda vez que los otros aspectos del fallo, relacionados con la responsabilidad de la demandada y la condena al pago de los perjuicios morales, fue tema ajeno, por completo, al referido recurso, y por lo tanto no se tocan en este fallo, lo que determina la confirmaci\u00f3n de los numerales 1\u00b0 y 2\u00b0 de la parte resolutiva del fallo del a-quo. &nbsp;<\/p>\n<p>En tal virtud, la sentencia sustitutiva se limitar\u00e1 a cuantificar el monto del perjuicio material consistente en el da\u00f1o presente y futuro que debe sufragar a favor de la demandante la sociedad demandada en virtud de la declaraci\u00f3n de responsabilidad civil extracontractual que con ocasi\u00f3n del fallecimiento de Julio Enrique Tovar Salazar se le imputa y por la cual fue condenada en instancia \u00fanicamente a pagar el perjuicio derivado del da\u00f1o moral. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Para el efecto, la Corte dispuso, de oficio, decretar dictamen pericial para que los respectivos auxiliares de la justicia, con vista en las pautas dadas en la referida providencia, dictaminaran sobre el monto del lucro cesante, tanto del consolidado como del futuro; pautas que consisten en dar por sentado que la v\u00edctima devengaba dos salarios m\u00ednimos mensuales al momento de su fallecimiento y que contribu\u00eda con el 30% de sus ingresos al sostenimiento de su madre Mar\u00eda Luisa Salazar de Tovar, aqu\u00ed demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>3. A ese respecto, los peritos rindieron el dictamen que obra a folios&nbsp; 59 a 69 de este cuaderno, el cual no s\u00f3lo no fue objeto de reparo por ninguna de las partes, sino que se encuentra debidamente fundado como quiera que tuvo en consideraci\u00f3n las tablas colombianas de mortalidad para aplicarlas frente a la interesada, y que los expertos hicieron sus c\u00e1lculos en correlaci\u00f3n con el valor del salario m\u00ednimo legal mensual, para el tiempo que medi\u00f3 entre el acaecimiento de la muerte de la v\u00edctima y la fecha de producci\u00f3n del dictamen, y a partir de all\u00ed determinar el valor de los ingresos futuros. &nbsp;<\/p>\n<p>4. En ese sentido, los expertos despu\u00e9s de fijar el c\u00e1lculo de vida probable de la demandante en 204 meses a partir del fallecimiento de su hijo; el salario m\u00ednimo legal vigente a 1\u00b0 de enero de 2000, para incluir con ello la correcci\u00f3n monetaria de los salarios con antelaci\u00f3n a dicha fecha; y el porcentaje del 30% que del salario destinaba el occiso para el cuidado de la demandante; concretan que el lucro cesante consolidado, esto es, el que incluye el per\u00edodo desde la fecha del accidente hasta el presente, arroja un total de $40\u2019461.514.oo, y el futuro, esto es, el que corre desde esta fecha hasta las probabilidades de vida de la demandante, asciende a $10\u2019692.956.oo, para un gran total de $51\u2019154.470.oo. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Como no hay necesidad de hacer consideraciones adicionales se sigue que la demandada deber\u00e1 cancelar la cantidad de $51\u2019154.470.oo, m\u00e1s intereses que se liquidar\u00e1n a la tasa del 6% anual, a partir de la fecha de ejecutoria de la sentencia y hasta la fecha en que el pago se realice, de conformidad con lo pedido en la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>6.&nbsp; Finalmente, en materia de costas judiciales, se observa que la apelaci\u00f3n interpuesta por la parte demandante prosper\u00f3, y, en consecuencia, se le impondr\u00e1 a la demandada \u00fanicamente la condena en costas de la primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DECISION: &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO:&nbsp; MODIFICAR la sentencia de fecha 23 de febrero de 1995 proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Acac\u00edas, Meta, en el sentido de: &nbsp;<\/p>\n<p>A) CONFIRMAR en forma \u00edntegra la decisi\u00f3n adoptada en los numerales primero y segundo de la parte resolutiva de la sentencia de 23 de febrero de 1995 proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Acacia, Meta. &nbsp;<\/p>\n<p>B) REVOCAR el numeral tercero de la sentencia y, en su lugar, CONDENAR a la sociedad demandada ELECTRIFICADORA DEL META S. A. a cancelar a la demandante, por concepto de perjuicio material en la modalidad de lucro cesante, la suma de $51\u2019154.470.oo que deber\u00e1 pagar a la fecha de ejecutoria de esta sentencia, momento a partir del cual se liquidar\u00e1n intereses a la tasa del 6% anual sobre \u00e9sta \u00faltima cifra, hasta cuando el pago se realice. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO:&nbsp; MODIFICAR el numeral 4\u00b0 de la parte resolutiva del fallo apelado, y en su lugar condenar a la parte demandada a pagar las costas causadas en favor del demandante en la primera instancia. No hay lugar a costas en la segunda instancia dada la prosperidad del recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>COPIESE, NOTIFIQUESE, CUMPLASE Y DEVUELVASE EL EXPEDIENTE AL TRIBUNAL DE ORIGEN. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MANUEL ARDILA VELASQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-008-2001 [6068] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente: SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp; Bogot\u00e1 D. C., doce (12) de Febrero de dos mil uno (2001).- &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ref: Expediente Nro. 6068 &nbsp; Procede la Corte a dictar sentencia sustitutiva de la que con fecha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-81987","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-82"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81987"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81987\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}