{"id":82204,"date":"2024-05-30T16:04:07","date_gmt":"2024-05-30T16:04:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-225-2001-5971\/"},"modified":"2024-05-30T16:04:07","modified_gmt":"2024-05-30T16:04:07","slug":"s-225-2001-5971","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/s-225-2001-5971\/","title":{"rendered":"S 225 2001 [5971]"},"content":{"rendered":"<p>S-225-2001 [5971]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>Dr. JOS\u00c9 FERNANDO RAM\u00cdREZ G\u00d3MEZ &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintinueve (29) de noviembre de dos mil uno (2001) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No. 5971 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dec\u00eddese el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por los demandados ERNESTO, YOLANDA, CECILIA y BEATRIZ PABON CAMACHO en su condici\u00f3n de herederos determinados del causante ERNESTO JOSUE MARIA PABON PELAEZ, contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, Sala de Familia, el 12 de diciembre de 1995, dentro del proceso ordinario promovido por ALCIRA GALINDO contra los recurrentes y herederos indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Mediante escrito presentado ante el Juzgado Promiscuo de Familia de Girardot, Alcira Galindo demand\u00f3 a los impugnantes para que previo el tr\u00e1mite del proceso ordinario, se declarara en sentencia que la demandante es hija extramatrimonial de Ernesto Josu\u00e9 Mar\u00eda Pab\u00f3n Pel\u00e1ez, ya fallecido, y Rosa Mar\u00eda Galindo. Como consecuencia de lo anterior, solicita que se declare que tiene derecho a \u201crecoger\u201d su leg\u00edtima dentro de la sucesi\u00f3n del causante mencionado, en concurrencia con los dem\u00e1s herederos de igual derecho. (fls. 5 al 8, c.1). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Las anteriores pretensiones se apoyan en los argumentos f\u00e1cticos que se resumen a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.1. Fruto de las relaciones sexuales extramatrimoniales realizadas entre Ernesto Josu\u00e9 Mar\u00eda Pab\u00f3n Pel\u00e1ez&nbsp; y Rosa Mar\u00eda Galindo, naci\u00f3 la demandante el 17 de julio de 1929. Tales relaciones fueron conocidas por los allegados a la pareja, sus parientes y dem\u00e1s relacionados. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.2. Hasta la fecha de su muerte el causante mencionado siempre trat\u00f3 a la demandante como su hija, frente a su familia y extra\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3.&nbsp; Los herederos determinados al descorrer el traslado de la demanda, adem\u00e1s de negar todos los hechos, se opusieron a las pretensiones (fls. 21 y 22, ib.). Por su parte, la curadora ad litem designada en representaci\u00f3n de los herederos indeterminados, dijo no resistir a las pretensiones de la actora, siempre y cuando se demostraran los supuestos f\u00e1cticos en los cuales ellas se apoyan (fl. 38 y 39, ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. La primera instancia culmin\u00f3 con sentencia del 14 de marzo de 1995 (fls. 82 al 89, ib.), mediante la cual el a quo&nbsp; dio despacho favorable a las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5. En virtud del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por la parte demandada, la anterior decisi\u00f3n fue confirmada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, Sala de Familia, mediante fallo del 12 de diciembre de 1995 (fls. 35 al 61, c.5). &nbsp;<\/p>\n<p>LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El ad quem luego de hacer un an\u00e1lisis desde el punto de vista te\u00f3rico y jurisprudencial respecto de las causales invocadas por la actora para obtener la declaratoria de paternidad deprecada, concluy\u00f3 que estaba demostrado, con lo declarado al respecto por los testigos Hernando Mart\u00ednez Duss\u00e1n, Rafael Pab\u00f3n Romero, Manuel L\u00f3pez Llanos, Marina Esther Cantor D\u00edaz, Pompilio S\u00e1nchez Zamora, Etelvina Mogoll\u00f3n y Pedro D\u00edaz Sabogal, que el padre de los demandados y la madre de la demandante tuvieron relaciones sexuales para la \u00e9poca en que se presume de derecho ocurri\u00f3 la concepci\u00f3n (causal 4\u00aa del art\u00edculo 6\u00ba de la Ley 75 de 1968). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De igual manera consider\u00f3 el fallador que la causal 6\u00aa ib\u00eddem, tambi\u00e9n estaba probada, ya que la mayor\u00eda de los testigos coincidieron en afirmar que el difunto reconoc\u00eda ante los ciudadanos del Carmen de Apical\u00e1, que la demandante era su hija, pues durante toda su vida la trat\u00f3 como tal, le suministr\u00f3 dinero para su manutenci\u00f3n, la asisti\u00f3 y visit\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con fundamento en lo anterior confirm\u00f3 la sentencia de primera instancia, no sin antes aclarar que la declaratoria de filiaci\u00f3n extramatrimonial ten\u00eda plenos efectos patrimoniales frente a los demandados, porque el auto admisorio de la demanda les fue notificado a \u00e9stos dentro de los dos a\u00f1os siguientes al fallecimiento de su padre. En lo referente a la petici\u00f3n de herencia solicitada por la actora, estim\u00f3 que no se pod\u00eda acceder a ella por no existir prueba id\u00f3nea respecto a cu\u00e1ndo y d\u00f3nde se liquid\u00f3 la herencia del causante, quedando obligada aqu\u00e9lla a iniciar por separado la correspondiente acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contra la sentencia antes resumida dos cargos proponen los demandados. El primero con fundamento en la causal quinta del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y, el segundo con apoyo en la causal primera ib. De ellos, la Corte concretar\u00e1 su estudio al primero por estar llamado a prosperar. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Invocando el numeral quinto del articulo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, se acusa la sentencia del Tribunal de haber incurrido en la causal de nulidad consagrada en el numeral 6\u00ba del art\u00edculo 140 ib\u00eddem, ya que a pesar de haber sido solicitada oportunamente la pr\u00e1ctica de la audiencia para sustentar la apelaci\u00f3n verbalmente ante el ad quem conforme con lo previsto en el art\u00edculo 360 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, se resolvi\u00f3 la alzada sin que mediara providencia que negara dicha petici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. Para la procedencia de la causal quinta de casaci\u00f3n se requiere la concurrencia de los siguientes requisitos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1.1. Que la irregularidad invocada como constitutiva de nulidad procesal est\u00e9 contemplada dentro de los motivos taxativamente se\u00f1alados por el art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 1.2. Que si la acusaci\u00f3n descansa sobre una causal de nulidad susceptible de saneamiento, no se haya operado la convalidaci\u00f3n de la misma por el asentimiento expreso o t\u00e1cito de la parte afectada con ella. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. Con fundamento en lo dicho, pasa la Corte a verificar la concurrencia de tales exigencias en el asunto que ocupa su atenci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.1. El primero de los citados requisitos aparece claramente, ya que la irregularidad de la cual se queja el impugnante se encuentra contemplada como causal de nulidad en el numeral 6\u00ba del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que a la letra dice: \u201cCausales de nulidad. El proceso es nulo en todo o en parte, solamente en los siguientes casos:&nbsp; (\u2026) 6. Cuando se omiten los t\u00e9rminos u oportunidades para (\u2026) formular alegatos de conclusi\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De modo que si la audiencia prevista en el art\u00edculo 360 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil es de alegaciones, como en efecto lo es, por cuanto ella constituye una nueva oportunidad para que las partes expresen frente a la respectiva sala de decisi\u00f3n las razones que les asiste para compartir o controvertir la sentencia impugnada, contando adem\u00e1s con una oportunidad adicional de tres d\u00edas para presentar resumen escrito de lo alegado, omitir la realizaci\u00f3n de la misma por parte del fallador, cuando la solicitud ha sido formulada oportunamente, genera la causal de nulidad procesal contemplada en el ordinal 6\u00ba del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.2. En lo atinente al segundo requisito estima la Corte, que en el asunto sub judice el demandado solicit\u00f3 oportunamente la pr\u00e1ctica de la audiencia en cuesti\u00f3n, es decir, dentro del t\u00e9rmino para alegar, seg\u00fan se observa en el memorial que milita del folio 4 al 9 del cuaderno contentivo de la actuaci\u00f3n del ad quem y en el informe que rindiera la secretar\u00eda del Tribunal&nbsp; el 8 de junio de 1995, en el cual se avis\u00f3 a la Magistrada Ponente que las partes presentaron sus alegaciones en tiempo y que se hab\u00eda solicitado la realizaci\u00f3n de la audiencia del art\u00edculo 360 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. (fl. 11 ib\u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n advierte la Corte, que pese a la situaci\u00f3n f\u00e1ctica descrita, la segunda instancia concluy\u00f3 con el fallo impugnado en casaci\u00f3n, sin que el Tribunal hiciera alg\u00fan pronunciamiento respecto de la solicitud en comento y mucho menos practicara la audiencia en cuesti\u00f3n, lo cual indica de manera evidente que efectivamente existe la irregularidad denunciada por la censura, originante de la causal de nulidad contemplada por el ordinal 6\u00ba del art\u00edculo 140, por cuanto se omiti\u00f3 una oportunidad para formular alegatos de conclusi\u00f3n, como lo ha predicado la Corporaci\u00f3n reiteradamente (G.J. t. CLVIII, p\u00e1g. 135 y Sent. de 22 de julio de 1997, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2.3. Por supuesto que no obstante tratarse de una causal de nulidad esencialmente saneable, lo cierto es que esta convalidaci\u00f3n en manera alguna se produjo, porque adem\u00e1s de ser una nulidad originada en la sentencia, puesto que \u00e9sta inopinadamente se dict\u00f3 con desconocimiento de la petici\u00f3n de audiencia, la conducta de la parte interesada en ella, ahora recurrente en casaci\u00f3n, fue precisamente el planteamiento de la irregularidad en la primera oportunidad que tuvo, como lo fue el t\u00e9rmino de ejecutoria de la sentencia, el cual aprovech\u00f3 para interponer el recurso extraordinario de casaci\u00f3n y en su ulterior demanda formular el cargo respectivo. Dicho en otras palabras, es claro que en este caso, la irregularidad en comento no desapareci\u00f3 porque la parte demandada no dispon\u00eda de oportunidad diferente para alegarla a la en que en efecto lo hizo, ya que como la fecha y hora para la audiencia deb\u00eda se\u00f1alarse despu\u00e9s de haberse repartido el proyecto al otro magistrado integrante de la sala de decisi\u00f3n, conforme lo manda el art\u00edculo 360 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, la parte agraviada s\u00f3lo pudo tener conocimiento de la irregularidad, o sea de la aparici\u00f3n de la causal de nulidad, cuando el Tribunal dict\u00f3 su sentencia, pues \u00fanicamente hasta ese momento supo con certeza que se hab\u00eda omitido la realizaci\u00f3n de dicha audiencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corolario de lo anterior, el cargo se abre paso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En armon\u00eda con lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en&nbsp; Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, declara la nulidad de lo actuado en este proceso a partir del 12 de diciembre de 1995 y, en su lugar, dispone que el Tribunal, al renovar la actuaci\u00f3n invalidada, le d\u00e9 cumplimiento a lo ordenado por el art\u00edculo 360 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil en relaci\u00f3n con la audiencia solicitada por la parte demandada y recurrente en apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin costas en el recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3piese, notif\u00edquese y devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>MANUEL ARDILA VELASQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>NICOLAS BECHARA SIMANCAS &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES &nbsp;<\/p>\n<p>JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ &nbsp;<\/p>\n<p>JORGE SANTOS BALLESTEROS &nbsp;<\/p>\n<p>SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S-225-2001 [5971] &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACION CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; Dr. JOS\u00c9 FERNANDO RAM\u00cdREZ G\u00d3MEZ &nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veintinueve (29) de noviembre de dos mil uno (2001) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referencia: Expediente No. 5971 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-82204","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-82"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82204\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}