{"id":83276,"date":"2024-05-30T17:52:12","date_gmt":"2024-05-30T17:52:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/sc-079-2006\/"},"modified":"2024-05-30T17:52:12","modified_gmt":"2024-05-30T17:52:12","slug":"sc-079-2006","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/sc-079-2006\/","title":{"rendered":"SC 079 2006"},"content":{"rendered":"<p>SC-079-2006<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00c9SAR JULIO VALENCIA COPETE &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., quince (15) de junio de dos mil seis (2006). &nbsp;<\/p>\n<p>Ref: Exp. N\u00b0 25307-3103-001-1996-8577-01 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por el demandante contra la sentencia de 12 de septiembre de 2001, proferida por la Sala Civil &#8211; Familia &#8211; Agraria del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, en el proceso ordinario promovido por GILBERTO GUTI\u00c9RREZ LARA frente a INVERSIONES Y CONDOMINIOS JAVIER FANDI\u00d1O GONZ\u00c1LEZ Y CIA. LTDA., actualmente INVERSIONES Y CONDOMINIOS LA MANSI\u00d3N S.A., y PERSONAS INDETERMINADAS, en el que actuaron como intervinientes adhesivos de la parte actora DI\u00d3GENES BARRERO CORTES, DI\u00d3GENES BARRERO LABRADOR, WILLIAM BARRERO LABRADOR, ISIDORO BARRERO LABRADOR, JAIME LARA BARRERO, REINALDO LARA BARRERO, MIGUEL \u00c1NGEL ORTIZ SERRANO, MIGUEL ANTONIO ORTIZ RODR\u00cdGUEZ, JOS\u00c9 IGNACIO ORTIZ RODR\u00cdGUEZ, LUIS ORTIZ LARA, ISRAEL CARRASCO LUNA, MERCEDES ORTIZ DE CARRASCO, MARCO TULIO RAM\u00cdREZ, ELVIA ORTIZ LARA, MIGUEL A. VANEGAS ESTRELLA, PABLO ENRIQUE GARC\u00cdA GARC\u00cdA, GUSTAVO ALDANA RICARDO, JAIR YOVANNY VANEGAS LARA, ALCIRA LARA DE VANEGAS, LUZ STELLA ORTIZ CUBILLOS, M\u00c9LIDA ORTIZ DE ORTIZ, ALCIRA D\u00cdAZ S\u00c1NCHEZ, DORIS ORTIZ DONCEL, ROSALBA GUTI\u00c9RREZ DE VIDAL, MARIELA GUTI\u00c9RREZ DE ALBADAN, ELVIRA GUTI\u00c9RREZ DE ESPINOSA, JORGE E. ALBADAN S\u00c1NCHEZ, \u00c1LVARO GUTI\u00c9RREZ ORTIZ, JUAN GUTI\u00c9RREZ ORTIZ y GILBERTO GUTI\u00c9RREZ ORTIZ. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ante el Juzgado Primero Civil del Circuito de Girardot, el citado actor demand\u00f3 a la mentada sociedad y a las personas indeterminadas para que se declarara que hab\u00eda&nbsp; adquirido, por prescripci\u00f3n extraordinaria, el derecho al uso de la servidumbre aparente de tr\u00e1nsito descrita, constituida en su favor sobre la hacienda \u00abEl Per\u00fa\u00bb, de propiedad de la demandada; asimismo, pidi\u00f3 que se ordenara la inscripci\u00f3n de la sentencia en la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Girardot. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como respaldo de tales s\u00faplicas fueron invocados los hechos que a continuaci\u00f3n se compendian. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El actor es propietario del inmueble \u00abPantano Seco\u00bb, ubicado en el municipio de Girardot, colindante con la hacienda \u00abEl Per\u00fa\u00bb, perteneciente a la demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A partir del inicio de la construcci\u00f3n del proyecto \u00abLa Mansi\u00f3n del Pe\u00f1\u00f3n\u00bb en los terrenos de la demandada surgieron divergencias entre sus directivos y el actor en torno de la utilizaci\u00f3n de la servidumbre, lo que llev\u00f3 a Guti\u00e9rrez Lara a promover una querella policiva para obtener su amparo, la que fue decidida negativamente en segunda instancia, toda vez que para la fecha de la inspecci\u00f3n \u00abocular\u00bb no subsist\u00eda ninguna perturbaci\u00f3n sobre la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo sucesivo, el demandante ha seguido transitando sobre los predios de la hacienda \u00abEl Per\u00fa\u00bb, sin interrupci\u00f3n alguna, a ciencia y paciencia de la demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notificada la admisi\u00f3n del libelo al&nbsp; curador ad litem de la demandada, dijo atenerse a lo que resultara probado.&nbsp;&nbsp; Por su lado, el auxiliar de la justicia que fue designado a las personas indeterminadas se opuso a las pretensiones y reclam\u00f3 la demostraci\u00f3n de los hechos aducidos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El mencionado despacho judicial le puso t\u00e9rmino a la primera instancia, con sentencia de 15 de marzo de 2001, desestimatoria de las pretensiones, providencia que, tras la apelaci\u00f3n del demandante, fue confirmada \u00edntegramente por el Tribunal.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Despu\u00e9s de notar que la servidumbre es un derecho real reflejado en un gravamen impuesto sobre un predio para uso y utilidad de otro perteneciente a distinta persona, el ad quem se\u00f1al\u00f3 que su adquisici\u00f3n est\u00e1 regida por el art\u00edculo 939 del C\u00f3digo Civil, modificado por el 9 de la ley 95 de 1890, conforme al cual \u00ablas servidumbres continuas y aparentes pueden constituirse por t\u00edtulo o por prescripci\u00f3n de diez a\u00f1os, contados como para la adquisici\u00f3n del dominio de fundos\u00bb, mientras que \u00ablas &#8230; discontinuas de todas clases y las continuas inaparentes s\u00f3lo pueden adquirirse por medio de un t\u00edtulo &#8230;\u00bb, toda vez que \u00ab&#8230; ni aun el goce inmemorial bastar\u00e1 para constituirlas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n indic\u00f3 que se clasifican en positivas y negativas, continuas y discontinuas, aparentes e inaparentes, para comentar enseguida que las aparentes y continuas est\u00e1n plenamente protegidas por la ley, siendo susceptibles de ser adquiridas por prescripci\u00f3n, en tanto que las discontinuas e inaparentes s\u00f3lo pueden constituirse por negocio jur\u00eddico dispositivo, quedando amparadas por las acciones posesorias.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acerca de la servidumbre de tr\u00e1nsito, el juzgador invoc\u00f3 los art\u00edculos 881 y 882 del C\u00f3digo Civil, para afirmar que es discontinua e inaparente, por lo que \u00ab&#8230; s\u00f3lo puede adquirirse mediante un t\u00edtulo y ni aun los actos de mera tolerancia fundan su adquisici\u00f3n por prescripci\u00f3n &#8230;\u00bb, aserto que lo llev\u00f3 a concluir c\u00f3mo, al estar prevista dicha imprescriptibilidad, resultaba improcedente declarar una usucapi\u00f3n, pues ello equivaldr\u00eda a desconocer la ley. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adicionalmente, de cara a los argumentos expuestos por el actor, en el sentido de que el t\u00edtulo de la servidumbre pretendida era la ley y, adem\u00e1s, que deb\u00eda darse aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 940 ib\u00eddem, el Tribunal, por un lado, admiti\u00f3 que ella ten\u00eda car\u00e1cter legal conforme al art\u00edculo 905 ejusdem, mas precis\u00f3 que no pod\u00eda operar ipso iure, sino que era menester un proceso judicial en el que se demostraran sus requisitos, cuya sentencia habr\u00eda de inscribirse respecto de los predios involucrados, para culminar diciendo, en lo tocante con el segundo aspecto planteado y despu\u00e9s de transcribir la opini\u00f3n de un autor nacional, c\u00f3mo la solemnidad exigida para la constituci\u00f3n de las servidumbres, bien por escritura p\u00fablica o testamento, aparejaba, a diferencia de lo que ocurre en Francia donde no se impone tal formalidad, que la doctrina incorporada en dicha norma &#8211; art\u00edculo 940 C\u00f3digo Civil &#8211; tuviese que ser considerada como inexistente. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;EL RECURSO DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CARGO \u00daNICO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se acusa el fallo de infringir indirectamente, por falta de aplicaci\u00f3n, los art\u00edculos 665, 765, 879, 880, 881, 882, inciso 3\u00ba, 888, 901, 902, 905, 939, 940, 2302, sustituido por el 34 de la ley 57 de 1887, 2520 a 2534 del C\u00f3digo Civil, 174, 175, 177, 183, 187, 244, 246, modificado por el numeral 114 del art\u00edculo 1\u00b0 del decreto 2282 de 1989, 251, 252 y 407 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, a causa de yerros f\u00e1cticos en la apreciaci\u00f3n probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para empezar, el censor denuncia la preterici\u00f3n de \u00ab&#8230; las pruebas anexadas con la demanda &#8230;\u00bb, como quiera que no se apreci\u00f3 el proceso policivo de amparo posesorio de servidumbre tramitado ante la Inspecci\u00f3n del Polic\u00eda del Barrio Kennedy de Girardot por Gilberto Guti\u00e9rrez Lara y otros frente al condominio \u00abLa Mansi\u00f3n del Pe\u00f1\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Afirma tambi\u00e9n c\u00f3mo se ignor\u00f3 que, en la contestaci\u00f3n que en tal asunto present\u00f3 la misma sociedad demandada, no neg\u00f3 la servidumbre sobre la que \u00e9l versaba, sino que la reconoci\u00f3 expl\u00edcitamente, al decir que ella nunca hab\u00eda sido perturbada, a lo que a\u00f1ade c\u00f3mo, seg\u00fan la inspecci\u00f3n \u00abocular\u00bb practicada por dicho funcionario y las declaraciones de Miguel \u00c1ngel Ortiz Serrano, Luis Ortiz Lara y Teresa Ortiz de Mart\u00ednez, igualmente se pudo establecer el uso de la servidumbre por m\u00e1s de 50 a\u00f1os, su cerramiento por ambos lados y el retiro abusivo de&nbsp; las cercas por parte de la demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Concluye entonces diciendo que al pasar por alto el mentado reconocimiento se dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 940 del C\u00f3digo Civil, concordante con el 939 ib\u00eddem, as\u00ed como se desconoci\u00f3 que la servidumbre estaba cercada, siendo, por ende, aparente, por lo que bastaba la anuencia expresa del due\u00f1o del predio sirviente para originar un t\u00edtulo supletorio y abrir paso a la prescripci\u00f3n, sin que pudiera acogerse la tesis doctrinaria que tuvo por inexistente el primer precepto se\u00f1alado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por otro lado, el impugnador critica la omisi\u00f3n de \u00ab&#8230; las pruebas aportadas en la inspecci\u00f3n judicial &#8230;\u00bb, explicando c\u00f3mo era obvio que luego de 3 a\u00f1os y 10 meses fuera dif\u00edcil determinar la existencia de la servidumbre, motivo por el que se aport\u00f3 un plano aerofotogr\u00e1fico donde aparec\u00eda n\u00edtidamente, el que no fue siquiera mencionado, y que de haber sido observado el Tribunal habr\u00eda colegido que \u00ab&#8230; un urbanizador al tener dicho plano a\u00e9reo en su poder ten\u00eda por fuerza que percatarse de la existencia de la servidumbre &#8230;\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Asimismo, reprocha que la conducta de la demandada, dirigida a borrar las se\u00f1ales de la servidumbre que exist\u00edan al inicio del proceso, no hubiese generado las consecuencias previstas por el inciso 2\u00b0 del numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 246 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil.&nbsp; Agrega que el referido plano \u00ab&#8230; prueba que dicha sociedad tiene el proyecto, pero como el a quo pudo percibirlo, de ese proyecto no existe sino una m\u00ednima parte de lo imaginado &#8230;\u00bb y que su apreciaci\u00f3n habr\u00eda permitido advertir que \u00ab&#8230; desde el a\u00f1o de \u2026 1986\u2026 la servidumbre usada por mi poderdante y sus vecinos est\u00e1 perfectamente delimitada en el municipio de Girardot &#8230;\u00bb; igualmente, comenta que, contrariando la l\u00f3gica y las normas probatorias, el juzgado de conocimiento orden\u00f3 la pr\u00e1ctica de otra inspecci\u00f3n judicial, a la que se resisti\u00f3 la demandada, sin que de ello se derivara consecuencia alguna; por \u00faltimo, destaca la versi\u00f3n que dentro de tal diligencia rindi\u00f3 Miguel \u00c1ngel Ortiz Serrano, quien confirm\u00f3 la existencia de la servidumbre por un lapso superior a 74 a\u00f1os e indic\u00f3 que no se hab\u00eda construido el puente sobre el lago, \u00ab&#8230; en el punto donde la demandada interrumpi\u00f3 con una inundaci\u00f3n el paso &#8230;\u00bb del demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente, el recurrente cuestiona la falta de apreciaci\u00f3n integral de algunos testimonios, que trascribe parcialmente, para formular varias conclusiones.&nbsp; Acerca del dicho de Miguel Antonio Vanegas Estrella, se\u00f1ala que daba&nbsp; cuenta de la servidumbre, de su uso por el actor y de la interrupci\u00f3n violenta de la misma; Teresa Ortiz de Mart\u00ednez, por su lado, habl\u00f3 sobre la antig\u00fcedad del uso de la servidumbre por parte de Guti\u00e9rrez Lara para llegar a su finca, lo que denotaba su existencia y legalidad, estando, por lo dem\u00e1s, perfectamente delimitada en extensi\u00f3n de m\u00e1s de 200 metros de largo y 8 de ancho, por lo que resultaba inconcebible que, pese a ser aparente, fuera desconocida por los due\u00f1os del predio sirviente, quienes deb\u00edan haber consentido su empleo.&nbsp; Respecto de las exposiciones de Emma Ortiz de Perdomo y Alcira Lara de Vanegas, resalta que aceptaron el uso que el actor hac\u00eda de la servidumbre por m\u00e1s de 50 a\u00f1os, habi\u00e9ndose interrumpido s\u00f3lo recientemente; y sobre \u00c1ngel Mar\u00eda Ortiz Lara, destaca c\u00f3mo reconoci\u00f3 que la servidumbre fue constituida por un se\u00f1or de apellido Leyva, antiguo propietario de la hacienda \u00abEl Per\u00fa\u00bb, quien admiti\u00f3&nbsp; su existencia, resultando, por ende, aplicable el art\u00edculo 940 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES DE LA CORTE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como es sabido, la sentencias proferidas por los jueces de instancia llegan a la Corte amparadas por una presunci\u00f3n de acierto en cuanto a la apreciaci\u00f3n de los hechos y la aplicaci\u00f3n del derecho, que s\u00f3lo puede ser desvirtuada mediante un ataque completo, exacto y trascendente, que con la cabal demostraci\u00f3n de yerros de orden jur\u00eddico o probatorio tenga la virtualidad de hacer colapsar todos y cada uno de los fundamentos sobre los que se edific\u00f3 la providencia cuestionada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para desestimar las pretensiones el Tribunal se apuntal\u00f3 en varios pilares. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Primeramente, tras calificar la servidumbre de tr\u00e1nsito de discontinua e inaparente, afirm\u00f3 c\u00f3mo ella no era susceptible de ser ganada por prescripci\u00f3n, habida cuenta que \u00ab&#8230; ni a\u00fan los actos de mera tolerancia fundan su adquisici\u00f3n &#8230;\u00bb, siendo necesario un t\u00edtulo para tales efectos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En segundo t\u00e9rmino, manifest\u00f3 el ad quem, por una parte, que aunque la servidumbre pretendida ten\u00eda car\u00e1cter legal, no operaba ipso iure, sino que requer\u00eda \u00ab&#8230; un proceso judicial en el que se demuestren los requisitos para su establecimiento &#8230;\u00bb, y, por la otra, que ante la solemnidad exigida para la constituci\u00f3n de las servidumbres, la doctrina incorporada en el art\u00edculo 940 del C\u00f3digo Civil deb\u00eda reputarse inexistente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El \u00fanico cargo propuesto apunta, en esencia, a demostrar la violaci\u00f3n indirecta del derecho sustancial, como consecuencia de la preterici\u00f3n de los medios probatorios anotados, los cuales, a juicio del impugnador, evidenciaban la existencia, caracter\u00edsticas, uso, antig\u00fcedad y perturbaci\u00f3n violenta de la servidumbre, al igual que el reconocimiento expreso que los due\u00f1os &#8211; anterior y actual &#8211; del predio sirviente hab\u00edan hecho de tal gravamen en favor del fundo \u00abPantano Seco\u00bb, lo que conllevaba la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 940 del C\u00f3digo Civil, para establecer el surgimiento de un t\u00edtulo supletorio sobre una servidumbre aparente y el \u00e9xito de la declaraci\u00f3n de pertenencia solicitada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En este orden de ideas, emerge palmario que la acusaci\u00f3n examinada resulta incompleta frente a la plataforma argumentativa sobre la que fue edificado el fallo, como quiera que en ella no se fustig\u00f3 el raciocinio toral plasmado en \u00e9l,&nbsp; en el sentido de que la servidumbre era discontinua y, por mandato legal, imprescriptible, lo que aparejaba inexorablemente el fracaso de la pretensi\u00f3n, pues, como qued\u00f3 visto, el recurrente se ocup\u00f3 exclusivamente de cuestionar otras materias, haciendo apenas una referencia tangencial y fragmentaria al hecho de que, a su juicio, el gravamen era aparente, con lo que no alcanz\u00f3 a rozar y, mucho menos, a socavar, las bases esenciales del fallo, las cuales, por lo mismo, se mantienen inc\u00f3lumes y contin\u00faan brind\u00e1ndole pleno soporte. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En esta materia, es de verse que \u00ab\u2026 por v\u00eda de la causal primera de casaci\u00f3n no cualquier cargo puede recibirse, ni&nbsp; puede tener eficacia legal, sino tan s\u00f3lo aquellos que impugnan directa y completamente los fundamentos de la sentencia o las resoluciones adoptadas en \u00e9sta; de all\u00ed que haya predicado repetidamente que los cargos operantes en un recurso de casaci\u00f3n \u00fanicamente son aquellos que se refieren a las bases fundamentales del fallo recurrido, con el objeto de desvirtuarlas o quebrantarlas, puesto que si alguna de ellas no es atacada y por si misma le presta apoyo suficiente al fallo impugnado \u00e9ste debe quedar en pie, haci\u00e9ndose de paso inocuo el examen de aquellos otros desaciertos cuyo reconocimiento reclama la censura.\u00bb (sentencia de 27 de Julio de 1999, exp. 5189, no publicada oficialmente) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por otra parte, encuentra la Sala que la raz\u00f3n expresada por el sentenciador para no aplicar el art\u00edculo 940 del C\u00f3digo Civil fue de naturaleza eminentemente jur\u00eddica, ya que la deriv\u00f3 del r\u00e9gimen imperante en el sistema legal, que, en su concepto, est\u00e1 caracterizado por ser solemne, en la medida en que supone el otorgamiento de escritura p\u00fablica o testamento y su registro p\u00fablico, de suerte que la \u00fanica forma de combatir en casaci\u00f3n este argumento era por la v\u00eda directa, que no por la indirecta, err\u00f3neamente escogida por el impugnador, pues, se insiste, la conclusi\u00f3n del ad quem, relativa a la inoperancia del mentado precepto, fue adoptada al margen de toda situaci\u00f3n f\u00e1ctica, es decir, con absoluta prescindencia de que se hubiera demostrado la existencia, uso o reconocimiento de la servidumbre, aspectos que, por lo mismo, resultan completamente extra\u00f1os a la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, ha de reiterarse que antes que encarnar una disputa sobre asuntos probatorios, se trataba de una pol\u00e9mica&nbsp; de orden legal tocante con la forma solemne para constituir la servidumbre, propia de la v\u00eda directa del recurso extraordinario, pues el Tribunal por encima de todo interpret\u00f3 la ley, de manera que la principal labor del recurrente estribaba en establecer, de cara al ordenamiento jur\u00eddico, mas no frente al acervo demostrativo, que, por ejemplo, dicha hermen\u00e9utica era equivocada o que los preceptos aplicados no estaban llamados a gobernar el caso, cuesti\u00f3n que al no haber sido cumplida conlleva que los reproches no trasciendan a la decisi\u00f3n y, por lo mismo, que el entendimiento all\u00ed expresado siga siendo suficiente para mantenerla en pie.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por lo dem\u00e1s, tampoco puede perderse de vista que en este punto el censor se limit\u00f3 a expresar su discrepancia y a recalcar lo concerniente al supuesto reconocimiento expl\u00edcito de la servidumbre por los propietarios del predio sirviente, apart\u00e1ndose ostensiblemente del hecho de que las s\u00faplicas estuvieron encaminadas \u00fanica y exclusivamente a que se declarara la usucapi\u00f3n de dicho gravamen, aspiraci\u00f3n frustrada por la aludida imprescriptibilidad, que no la existencia de un t\u00edtulo supletorio respecto del mismo.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente, si lo anterior no bastara, es de verse igualmente que, en medio de la equivocada orientaci\u00f3n y formulaci\u00f3n del reparo, el impugnador no aludi\u00f3 siquiera al raciocinio del Tribunal en cuanto a que, si bien la servidumbre de tr\u00e1nsito era de orden legal, ella no operaba de manera autom\u00e1tica &#8211; ipso iure -, sino que era preciso adelantar una acci\u00f3n judicial en la que se acreditaran los requisitos para establecerla, circunstancia esta que, por lo manifiesta e inocultable, no hace otra cosa que corroborar los defectos advertidos en la censura.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El cargo no prospera. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia de 12 de septiembre de 2001, proferida dentro del asunto identificado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Costas a cargo del recurrente. T\u00e1sense. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3piese, notif\u00edquese y, en oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente el Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>MANUEL ISIDRO ARDILA VEL\u00c1SQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO OCTAVIO MUNAR CADENA &nbsp;<\/p>\n<p>SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00c9SAR JULIO VALENCIA COPETE &nbsp;<\/p>\n<p>EDGARDO VILLAMIL PORTILLA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC-079-2006 &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;&nbsp; SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente: &nbsp; C\u00c9SAR JULIO VALENCIA COPETE &nbsp; Bogot\u00e1 D.C., quince (15) de junio de dos mil seis (2006). &nbsp; Ref: Exp. N\u00b0 25307-3103-001-1996-8577-01 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se decide el recurso de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87],"tags":[],"class_list":["post-83276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-87"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}