{"id":83538,"date":"2024-05-30T19:10:50","date_gmt":"2024-05-30T19:10:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/se-020-2007-110010203000-01443-00\/"},"modified":"2024-05-30T19:10:50","modified_gmt":"2024-05-30T19:10:50","slug":"se-020-2007-110010203000-01443-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/30\/se-020-2007-110010203000-01443-00\/","title":{"rendered":"SE 020 2007 [110010203000 01443 00 ]"},"content":{"rendered":"<p>SE-020-2007 [110010203000-01443-00 ]<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp;<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00c9SAR JULIO VALENCIA COPETE &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., quince (15) de febrero de dos mil siete (2007) &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ref.: Expediente No.&nbsp; 01443-00 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procede la Corte a resolver la solicitud de exequ\u00e1tur formulada por ANA SOFIA PE\u00d1A SOLANO respecto de la sentencia proferida el 26 de abril de 2005 por el Tribunal Municipal de K\u00f6nigswinter (Rep\u00fablica Federal de Alemania). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La demandante reclam\u00f3 la concesi\u00f3n del exequ\u00e1tur de la sentencia anotada, por la cual se declar\u00f3 el divorcio del matrimonio civil contra\u00eddo por ella y Clemente Mesa Jim\u00e9nez, y que se ordenara la inscripci\u00f3n del respectivo fallo en el registro que lleva el Consulado General de Colombia en la Rep\u00fablica Federal de Alemania y la Notar\u00eda Primera del C\u00edrculo de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para sustentar las pretensiones se invocaron estos hechos: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El 11 de febrero de 1998 la solicitante, de nacionalidad colombiana, contrajo matrimonio civil con Clemente Mesa Jim\u00e9nez, de nacionalidad espa\u00f1ola, en la Rep\u00fablica Federal de Alemania, el cual fue inscrito en la oficina de registro de Bad Honnef, en el Consulado General de Colombia en dicho pa\u00eds y en la Notar\u00eda Primera del C\u00edrculo de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante sentencia de 26 de abril de 2005, proferida por el Tribunal Municipal de K\u00f6nigswinter, se decret\u00f3 el divorcio de los mentados esposos, por cuanto llevaban un a\u00f1o separados, rechazaron la reconstrucci\u00f3n de la vida matrimonial en com\u00fan, la oponente consinti\u00f3 tal medida y se cumpl\u00edan las condiciones descritas por los art\u00edculos 1565 y 1566 del C\u00f3digo Civil Alem\u00e1n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sentencia dictada por la autoridad extranjera no se opone a las normas internas y otras disposiciones de orden p\u00fablico, ya que el art\u00edculo 154 del C\u00f3digo Civil, modificado por las leyes 1\u00aa de 1976 y 25 de 1992, prev\u00e9 que el matrimonio civil se disuelve por la muerte real o presunta de uno de los c\u00f3nyuges o por divorcio judicialmente decretado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hay identidad entre la causal por la que se dispuso el divorcio en la Rep\u00fablica Federal de Alemania y la que contempla el art\u00edculo 154 del C\u00f3digo Civil, consistente en la separaci\u00f3n de cuerpos, judicial o de hecho, que haya perdurado por m\u00e1s de dos a\u00f1os.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La demanda fue admitida por auto de 25 de noviembre de 2005, corri\u00e9ndose traslado al otro c\u00f3nyuge y al Ministerio P\u00fablico.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por un lado, el Procurador Delegado para Asuntos Civiles se opuso a las pretensiones, como quiera que, en su opini\u00f3n, dej\u00f3 de observarse el requisito establecido por el art\u00edculo 694, numeral 3\u00ba, del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, toda vez que la sentencia no fue autenticada y legalizada conforme al art\u00edculo 259 ib\u00eddem; asimismo, puso de presente que la traducci\u00f3n allegada del fallo de divorcio alud\u00eda a \u201cAna Sof\u00eda Solano\u201d, mas no a Ana Sof\u00eda Pe\u00f1a Solano, como aparec\u00eda exactamente en el registro civil correspondiente y en el poder conferido.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por el otro, el curador ad litem que se design\u00f3 a Clemente Mesa Jim\u00e9nez dijo no oponerse a las s\u00faplicas, pero resalt\u00f3 las mismas inconsistencias advertidas por el agente del Ministerio P\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tras el decreto de las pruebas pertinentes, se corri\u00f3 traslado a las partes para que presentaran sus alegaciones, como efectivamente lo hizo la solicitante. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES DE LA CORTE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las sentencias o laudos arbitrales dictados en el extranjero en procesos contenciosos o de jurisdicci\u00f3n voluntaria tendr\u00e1n en Colombia la fuerza que los tratados vigentes con la naci\u00f3n de origen conceda (reciprocidad diplom\u00e1tica) o, en su defecto, la que en dicho lugar se reconozca a los proferidos en el territorio nacional (reciprocidad legislativa), siempre y cuando la respectiva petici\u00f3n acate cabalmente las condiciones enlistadas por el art\u00edculo 694 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estos requisitos, de orden formal y sustancial, van desde la adecuada aportaci\u00f3n de la providencia extranjera, en lo que toca con aspectos como su autenticaci\u00f3n, legalizaci\u00f3n, traducci\u00f3n y ejecutoria, hasta otros temas relacionados con el examen del contenido de la resoluci\u00f3n, la cual no puede contrariar las normas de orden p\u00fablico, ni versar sobre asuntos que involucren derechos reales respecto de bienes situados en el pa\u00eds, como tampoco referirse a un punto del resorte exclusivo de las autoridades colombianas o sobre el cual haya proceso en curso o sentencia en firme.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En orden a determinar si se encuentran satisfechos los requisitos para la concesi\u00f3n del exequ\u00e1tur, han de hacerse las siguientes anotaciones: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Ministerio de Relaciones Exteriores certific\u00f3 que entre Colombia y la Rep\u00fablica Federal de Alemania no existe tratado o convenio para el reconocimiento rec\u00edproco de las sentencias extranjeras pronunciadas en causas de divorcio matrimonial, documento que fue aportado con el libelo y tenido como prueba mediante auto de 3 de mayo del a\u00f1o en curso (fls. 31, 64 y 65).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, la demandante igualmente adujo el texto de las disposiciones legales alemanas sobre el reconocimiento de sentencias extranjeras, por medio de copia expedida por el funcionario consular de dicho pa\u00eds en Colombia, cuya firma fue autenticada ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, habi\u00e9ndose realizado su traducci\u00f3n por parte de un interprete oficial, con lo que se cumplieron estrictamente los art\u00edculos 188 y 260 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil (fls. 32 &#8211; 34). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, el art\u00edculo 328 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil dispone que se excluye el reconocimiento de una sentencia extranjera, en los siguientes casos: \u201c1)&nbsp; cuando los juzgados del estado al cual pertenece el juzgado extranjero no son competentes de conformidad con las leyes alemanas; 2) cuando al demandado quien no ha intervenido en el proceso e invoca este hecho, no le haya sido notificada debida u oportunamente el documento introductorio al proceso de tal manera que no pudo defenderse; 3) cuando la sentencia es incompatible con una sentencia promulgada aqu\u00ed o con un fallo extranjero anterior por reconocer o cuando el procedimiento en el cual se fundamenta la sentencia es incompatible con un proceso anterior que haya sido pendiente aqu\u00ed; 4) cuando el reconocimiento de la sentencia conduce a un resultado que es evidentemente incompatible con principios esenciales del derecho alem\u00e1n, de manera especial cuando el reconocimiento es incompatible con los derechos fundamentales; 5) cuando no est\u00e9 garantizada la reciprocidad\u201d (fl. 33). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed las cosas, esta norma permite concluir que las sentencias dictadas por jueces colombianos tendr\u00e1n eficacia y valor en el territorio alem\u00e1n una vez se cumpla el tr\u00e1mite all\u00ed previsto para obtener su reconocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De otra parte, para emitir una decisi\u00f3n definitiva es de verse que con la demanda se adjunt\u00f3 copia debidamente autenticada y legalizada de la sentencia correspondiente, habida cuenta que ella no s\u00f3lo fue expedida por el funcionario extranjero competente, sino que la firma de \u00e9ste aparece con la apostilla respectiva, en los t\u00e9rminos de la ley 455 de 1998, por medio de la cual se aprob\u00f3 la \u201cConvenci\u00f3n sobre la abolici\u00f3n del requisito de legalizaci\u00f3n para documentos p\u00fablicos extranjeros\u201d, suscrita en La Haya el 5 de octubre de 1961.&nbsp;&nbsp; Del mismo modo, dicha providencia fue traducida al castellano por un interprete oficial, como lo prev\u00e9 el art\u00edculo 260 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, y contiene la constancia de que se encuentra ejecutoriada \u201c&#8230; desde el 26 de abril de 2005 &#8230;\u201d (fls. 5 &#8211; 24). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por tanto, no son procedentes los reparos formulados por el Ministerio P\u00fablico y el curador ad litem de Clemente Mesa Jim\u00e9nez, por cuanto la aportaci\u00f3n formal del fallo extranjero fue realizada con sujeci\u00f3n a las disposiciones legales y porque el hecho de que en algunos de sus apartes se hubiera mencionado el nombre \u201cAna Sof\u00eda Solano\u201d no constituye impedimento para finiquitar el presente tr\u00e1mite, pues de su contexto resulta que se trat\u00f3 de un lapsus c\u00e1lami del traductor, que no alcanza a generar mayor confusi\u00f3n, en la medida en que en otros pasajes del documento utiliz\u00f3 el nombre correcto de \u201cAna Sof\u00eda Pe\u00f1a Solano\u201d, lo que viene a ser corroborado, de manera definitiva e inequ\u00edvoca, cuando se ve que en el texto de la sentencia en su idioma original la solicitante del exequ\u00e1tur aparece claramente identificada por su nombre en castellano de \u201cAna Sof\u00eda Pe\u00f1a Solano\u201d.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De igual modo, es de notar que dicho fallo no se opone a los principios y leyes de orden p\u00fablico del derecho colombiano, pues aunque las legislaciones involucradas difieren acerca del lapso de separaci\u00f3n de los c\u00f3nyuges, s\u00ed presentan razonable consonancia en lo que respecta al consentimiento de los mismos como causal para declarar el divorcio, tal como se desprende de los art\u00edculos 154, modificado por la ley 25 de 1992,&nbsp; y 1566 de los C\u00f3digos Civiles Colombiano y Alem\u00e1n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por \u00faltimo, ha de agregarse que tampoco se advirti\u00f3 la existencia de proceso en curso o sentencia ejecutoriada de las autoridades nacionales respecto del mismo asunto, a m\u00e1s de que no se trata de un fallo que verse sobre derechos reales constituidos en el pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En esas condiciones, por cuanto est\u00e1n reunidos los presupuestos que determina el art\u00edculo 693 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y las dem\u00e1s normas concordantes, es procedente otorgar efecto jur\u00eddico a la sentencia de divorcio referenciada, como ha ocurrido en ocasiones precedentes respecto de situaciones semejantes (cfr. sentencias de 8 de octubre de 2004, 11 y 17 de agosto de 2005, y 18 de mayo de 2006, exp. 00197-01, 00696-00, 00078-01 y 00227-01, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PRIMERO: Conceder el EXEQU\u00c1TUR de la sentencia identificada al inicio de esta providencia, en los t\u00e9rminos indicados en la parte motiva que antecede. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SEGUNDO: Para los efectos previstos en los art\u00edculos 6\u00b0, 10, 11, 22 y 60 del decreto 1260 de 1970 y de conformidad con los art\u00edculos 1\u00b0 y 2\u00b0 del decreto 2158 de 1970, ord\u00e9nase la inscripci\u00f3n de esta providencia, junto con la sentencia reconocida, en el folio correspondiente al registro civil de matrimonio y de nacimiento de los c\u00f3nyuges. Por secretar\u00eda l\u00edbrense las comunicaciones a que haya lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin costas en la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>JAIME ALBERTO ARRUBLA PAUCAR &nbsp;<\/p>\n<p>MANUEL ISIDRO ARDILA VEL\u00c1SQUEZ &nbsp;<\/p>\n<p>RUTH MARINA D\u00cdAZ RUEDA &nbsp;<\/p>\n<p>(En permiso) &nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO &nbsp;<\/p>\n<p>PEDRO OCTAVIO MUNAR CADENA &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00c9SAR JULIO VALENCIA COPETE &nbsp;<\/p>\n<p>EDGARDO VILLAMIL PORTILLA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SE-020-2007 [110010203000-01443-00 ] &nbsp; &nbsp; &nbsp; CORTE SUPREMA DE JUSTICIA &nbsp; SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; C\u00c9SAR JULIO VALENCIA COPETE &nbsp; Bogot\u00e1 D.C., quince (15) de febrero de dos mil siete (2007) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ref.: Expediente No.&nbsp; 01443-00 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[88],"tags":[],"class_list":["post-83538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-88"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}