{"id":85300,"date":"2024-05-31T16:23:05","date_gmt":"2024-05-31T16:23:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac766-2014-2010-00113-01\/"},"modified":"2024-05-31T16:23:05","modified_gmt":"2024-05-31T16:23:05","slug":"ac766-2014-2010-00113-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac766-2014-2010-00113-01\/","title":{"rendered":"AC766-2014 [2010-00113-01]"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>AC766-2014 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintiuno (21) de febrero de \u00a0dos mil catorce (2014) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobada \u00a0en Sala de treinta (30) de octubre \u00a0de dos mil trece (2013) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ref.: \u00a025269-31-03-002-2010-00113-01 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0D\u00eddima \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de \u00a0Santos \u00a0y \u00a0 \u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eslava \u00a0D\u00edaz \u00a0pretenden sustentar el recurso de casaci\u00f3n que \u00a0interpusieron \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a024 de agosto de 2012 proferida por la \u00a0Sala \u00a0Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, \u00a0dentro \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 ordinario \u00a0 reivindicatorio \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 recurrentes \u00a0adelantaron\u00a0 \u00a0 \u00a0 contra \u00a0 \u00a0 Eufracio \u00a0 \u00a0Santos \u00a0Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mediante \u00a0demanda \u00a0repartida \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba Civil del Circuito de \u00a0Facatativ\u00e1 \u00a0(fl. \u00a021, \u00a0c. \u00a01) \u00a0los \u00a0actores \u00a0pretenden \u00a0que \u00a0se declare que son \u00a0propietarios \u00a0inscritos del inmueble rural denominado San Antonio, ubicado en el \u00a0kil\u00f3metro \u00a0siete \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0que \u00a0de Cambao conduce a San Juan del Rio Seco, \u00a0identificado \u00a0con matr\u00edcula inmobiliaria 156-52170 de la oficina de registro de \u00a0instrumentos \u00a0 p\u00fablicos \u00a0de \u00a0Facatativ\u00e1, \u00a0que \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0que \u00a0detenta \u00a0el \u00a0demandado \u00a0es \u00a0sin \u00a0justo \u00a0t\u00edtulo y de mala fe; que se le condene a restituir a \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0esa posesi\u00f3n material as\u00ed como al pago de los frutos civiles \u00a0desde 1991 y hasta cuando se restituya el inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0fundamento f\u00e1ctico, en s\u00edntesis, \u00a0narra \u00a0la demanda que mediante escritura p\u00fablica No. 149 del 27 de mayo de 1990 \u00a0otorgada \u00a0en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0\u00danica \u00a0de \u00a0San Juan del Rio Seco (Cundinamarca) los \u00a0actores \u00a0adquirieron el predio en menci\u00f3n mediante compraventa registrada en el \u00a0folio \u00a0 de \u00a0 matr\u00edcula \u00a0asimismo \u00a0referido. \u00a0Que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a01991, \u00a0por \u00a0su \u00a0conocimiento \u00a0sobre \u00a0fincas, \u00a0entregaron \u00a0el inmueble al demandado en calidad de \u00a0administrador. \u00a0Y, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su \u00a0derecho \u00a0de \u00a0dominio \u00a0y posesi\u00f3n, lo \u00a0prometieron \u00a0en \u00a0venta \u00a0a Herly Vera Ariza, a quien le hicieron entrega material \u00a0en \u00a0presencia de Natalia, Carol y Mauricio Santos y de Mario Cortes Mahecha, sin \u00a0oposici\u00f3n \u00a0alguna \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0terceras \u00a0personas. \u00a0Ese comprador lo dio en \u00a0arriendo \u00a0a \u00a0Jair \u00a0Mateus, quien en tal calidad fue perturbado por el demandado, \u00a0al invadir el predio a la fuerza a trav\u00e9s de terceras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0agrega \u00a0que \u00a0el arrendador y prometiente \u00a0comprador, \u00a0Herly \u00a0Vera \u00a0Ariza, \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0perturbaci\u00f3n mencionada a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0trabajador \u00a0Antonio \u00a0Pedraza \u00a0el d\u00eda 25 de febrero de 2009, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0diligencia \u00a0practicada \u00a0por \u00a0el \u00a0inspector \u00a0de polic\u00eda de Cambao, a \u00a0resultas \u00a0de \u00a0lo cual el se\u00f1or Vera Ariza instaur\u00f3 querella policiva contra el \u00a0demandado Eufracio Santos Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Trabada la relaci\u00f3n jur\u00eddico procesal y \u00a0tramitada \u00a0la \u00a0instancia \u00a0el juzgado a quo \u00a0le \u00a0puso \u00a0fin \u00a0con sentencia (fl. 402, c. 1) desestimatoria de las \u00a0pretensiones \u00a0de la demanda, la que, apelada por los actores, fue confirmada por \u00a0el Tribunal con la suya objeto del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como marco te\u00f3rico pertinente al asunto que \u00a0ha \u00a0de \u00a0resolver, \u00a0sienta \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0reflexi\u00f3n: \u201ces \u00a0necesario, \u00a0entre otras cosas, que el demandante exteriorice \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0due\u00f1o \u00a0sobre el bien que posee su contraparte, para lo cual es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0exhiba \u00a0un \u00a0t\u00edtulo v\u00e1lido que, aunado a un determinado modo de \u00a0adquirir \u00a0el \u00a0dominio, \u00a0le confiera el derecho real, pero a condici\u00f3n de que el \u00a0hecho \u00a0posesorio \u00a0sea \u00a0posterior al t\u00edtulo mostrado, expresando con ello que se \u00a0ha \u00a0colocado \u00a0primero \u00a0en \u00a0el tiempo respecto de su demandado, toda vez que este \u00a0-aunque \u00a0poseedor- \u00a0es \u00a0catalogado \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0ley \u00a0como due\u00f1o (inciso 2\u00ba \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0762 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ib\u00eddem1), \u00a0mientras \u00a0otra \u00a0persona no \u00a0justifique serlo\u201d (fl. 32, c. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de recordar que el juzgado de primera \u00a0instancia \u00a0despach\u00f3 \u00a0en \u00a0forma adversa las pretensiones por cuanto la posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0demandado \u00a0era \u00a0anterior \u00a0al \u00a0t\u00edtulo \u00a0de dominio exhibido por los actores, \u00a0indica \u00a0que \u00a0el \u00a0demandado \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del inmueble, no de \u00a0facto, \u00a0sino \u00a0a causa del acuerdo que \u00a0celebr\u00f3 \u00a0con el propietario del fundo, Luis Alberto Cruz Vargas, por el cual le \u00a0transfer\u00eda \u00a0la propiedad de la finca objeto del presente litigio, incluso antes \u00a0de \u00a0la negociaci\u00f3n que este propietario hiciese con los demandantes mediante la \u00a0escritura \u00a0149 \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01990, \u00a0registrada el 25 de enero de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta el fallador de segunda instancia que \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0contrato en comento el anterior propietario inscrito, mismo que \u00a0transfiri\u00f3 \u00a0el \u00a0dominio a los demandantes, hab\u00eda manifestado antes de ello, su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0enajenar \u00a0el bien y traspasar su propiedad al demandado, aspecto \u00a0que \u00a0aun cuando no se perfeccion\u00f3, s\u00ed dio ocasi\u00f3n al traslado de la posesi\u00f3n \u00a0a este \u00faltimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aserto \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0sustento, \u00a0seg\u00fan lo \u00a0indica, \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Andr\u00e9s Fernando y Julio C\u00e9sar Poveda G\u00f3mez, \u00a0Luis \u00a0Alberto \u00a0Ayala \u00a0Cruz y Antonio Mar\u00eda Pedraza Molina quienes, \u201cal \u00a0un\u00edsono \u00a0y \u00a0con gran poder de convicci\u00f3n, refieren que han \u00a0visto \u00a0al \u00a0demandado \u00a0en \u00a0poder \u00a0de \u00a0la finca a partir de 1990, aproximadamente, \u00a0tiempo \u00a0desde el cual lo conocen como propietario por ser el que manda y ejercer \u00a0actos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0implican \u00a0 \u00a0cuidado \u00a0 \u00a0y \u00a0 explotaci\u00f3n \u00a0 econ\u00f3mica\u201d (fl. 35, c. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedarle \u00a0claro \u00a0que \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0alcanzaron \u00a0la \u00a0propiedad \u00a0inscrita \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0despu\u00e9s de que el demandado \u00a0estaba \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0para el Tribunal cobra sentido el porqu\u00e9 la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0Cambao \u00a0\u2013en \u00a0 primera \u00a0 instancia- \u00a0 y \u00a0 la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Vian\u00ed \u00a0\u2013en \u00a0 segunda- \u00a0 hayan \u00a0amparado \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Eufracio \u00a0Santos. \u00a0Esas \u00a0decisiones \u201csirven \u00a0para \u00a0desatar \u00a0la \u00a0alzada \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0264 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo de procedimiento civil, dado que son documentos con \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0p\u00fablicos que recogen las decisiones que adoptan los funcionarios \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0investidura, aspectos que cobran mayor fuerza si se examinan \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0documentales \u00a0aportadas con la contestaci\u00f3n (folio 59 a \u00a072) \u00a0cuyo \u00a0reconocimiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0terceros que intervinieron en su \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0se \u00a0obtuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se demostr\u00f3 los \u00a0desembolsos \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0Eufracio \u00a0Santos \u00a0para \u00a0pagar \u00a0los \u00a0salarios \u00a0de los \u00a0trabajadores \u00a0que \u00a0realizaron \u00a0labores \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la finca y algunas mejoras y \u00a0construcciones \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0edific\u00f3\u201d \u00a0 (fls. \u00a0 35-36, \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0destaca \u00a0la colegiatura que los \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0la \u00a0alzada se dirigieron a aspectos no contenidos en el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0dirigidos \u00a0a \u00a0fortalecer \u00a0la condici\u00f3n de los actores como \u00a0propietarios \u00a0de \u00a0la finca atendiendo a que se encontraba registrado el t\u00edtulo, \u00a0siendo \u00a0 que \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0a \u00a0quo \u00a0radic\u00f3 \u00a0en \u00a0que los actos posesorios comenzaron antes de la fecha \u00a0de aquel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0 DEMANDA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N. \u00a0\u00daNICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 estribo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 cargo \u00a0se \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0ser \u00a0indirectamente \u00a0violatoria \u00a0de las normas contenidas en los art\u00edculos 740, 745, \u00a0756, \u00a0759, 762, 764, 777, 946, 950 y 952 del C\u00f3digo Civil, como consecuencia de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo desarrolla, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a que el t\u00edtulo sea anterior a la \u00a0posesi\u00f3n, \u00a0 advierte \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0a \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0es \u00a0aplicable \u00a0la \u00a0doctrina\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0\u201cporque \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0presentado \u00a0como base de la acci\u00f3n reivindicatoria contrarresta o es prevalente \u00a0sobre \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0derecho del poseedor por no estar amparado por usucapi\u00f3n y \u00a0adem\u00e1s \u00a0porque \u00a0el \u00a0t\u00edtulo de los accionantes prevalece sobre el esgrimido por \u00a0el \u00a0 demandado \u00a0 que \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 estipulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 entrega \u00a0 de \u00a0 la \u00a0posesi\u00f3n\u201d \u00a0(fl. \u00a010, \u00a0c. Corte), elemento \u00e9ste que \u00a0aniquila \u00a0 la \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 dominio \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 722 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo anterior, arguye que con los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Mauricio \u00a0Santos \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Elver Barbosa Hern\u00e1ndez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Joaqu\u00edn Carrera Ram\u00edrez, Luis Alberto Ayala Cruz y el interrogatorio de \u00a0parte \u00a0a \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eslava D\u00edaz se establece que el demandado entr\u00f3 como \u00a0mero \u00a0tenedor \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0administrador \u00a0de \u00a0la \u00a0finca, sin que se hubiere \u00a0demostrado \u00a0con \u00a0exactitud la intervenci\u00f3n o mutaci\u00f3n de su t\u00edtulo de tenedor \u00a0a \u00a0poseedor. \u00a0De \u00a0ah\u00ed que, prosigue el casacionista, haya errado en forma grave \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0cercenar \u00a0la \u00a0posibilidad de reivindicaci\u00f3n en favor de quien \u00a0tiene \u00a0un \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0mayor entidad -supuesto derecho establecido en el inciso \u00a0segundo del art\u00edculo 762 del C\u00f3digo Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0 aludir \u00a0a \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0atinente \u00a0a la cadena de t\u00edtulos con la cual puede remontarse el \u00a0reivindicante \u00a0a \u00a0una \u00a0fecha \u00a0anterior \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n del \u00a0demandado, \u00a0indica \u00a0que \u00a0en este caso la referida secuencia est\u00e1 demostrada con \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0documentales \u00a0allegadas \u00a0y \u00a0reflejadas \u00a0en \u00a0el folio de matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la exigencia del Tribunal seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0debe \u00a0aniquilarse \u00a0previamente \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0permuta \u00a0que adujo el \u00a0demandado, \u00a0le \u00a0enfrenta \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0el \u00a0principio de la relatividad de los \u00a0contratos, \u00a0para \u00a0aducir \u00a0que \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0no \u00a0fueron \u00a0parte en el negocio \u00a0jur\u00eddico \u00a0(contrato de promesa de permuta) y por tanto les era imposible atacar \u00a0dicho negocio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto a la prueba testimonial, alude a las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Poveda, \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Poveda, \u00a0Capitolino Escobar, \u00a0Rafael \u00a0Ch\u00e1vez, \u00a0Antonio \u00a0Pedraza \u00a0Molina, \u00a0Joaqu\u00edn Carrera Ram\u00edrez, Mauricio \u00a0Santos \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eslava \u00a0D\u00edaz, \u00a0de \u00a0quienes \u00a0predica \u00a0que \u00a0afirmaron \u00a0que Eufracio Santos Rodr\u00edguez era administrador del predio, y en esa \u00a0l\u00ednea, destaca afirmaciones de cada uno de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Remata \u00a0entonces \u00a0indicando que \u201ces \u00a0evidente en consecuencia el error de hecho en la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0al dar por supuesto un hecho que no es, cual es la entrega de \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0a trav\u00e9s de la promesa de compraventa invalidada por la venta en \u00a0pocos \u00a0d\u00edas \u00a0posteriores a favor de los demandantes\u201d \u00a0(fl. 13, c. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0espec\u00edficamente de los cargos formulados contra la sentencia impugnada \u00a0por \u00a0este \u00a0medio \u00a0extraordinario, es tarea que la Corte emprende \u201csin \u00a0calificar el m\u00e9rito de los cargos\u201d \u00a0(inciso \u00a04\u00ba \u00a0del art\u00edculo 373 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil) y por tanto, \u00a0solo \u00a0ce\u00f1ida \u00a0a los postulados que se desprenden del art\u00edculo 374 ib\u00eddem, uno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales, \u00a0aplicable a todas las causales, es el relativo a la claridad y \u00a0precisi\u00f3n de la fundamentaci\u00f3n de las acusaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de esos dos conceptos (claridad y \u00a0precisi\u00f3n) \u00a0ha venido entendiendo la Corporaci\u00f3n que, a m\u00e1s de la ausencia de \u00a0vaguedad\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n de los argumentos, o, lo que es lo mismo, de \u00a0su \u00a0nitidez \u00a0o \u00a0f\u00e1cil \u00a0comprensi\u00f3n, \u00a0las \u00a0acusaciones \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n deben ser \u00a0\u201ccompletas\u201d \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0se \u00a0dirijan a todos los fundamentos que brindan \u00a0soporte \u00a0al fallo y \u201cenfocadas\u201d, lo que quiere decir que cuando se dirijan a \u00a0esos \u00a0fundamentos, \u00a0sean \u00a0rigurosas, \u00a0ce\u00f1idas \u00a0al \u00a0tema, \u00a0de \u00a0modo que se pueda \u00a0predicar \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0guarda \u00a0simetr\u00eda \u00a0o \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0 requisitos \u00a0 est\u00e1n \u00a0 \u00edntimamente \u00a0relacionados \u00a0con la tarea que debe emprender la Corte al momento de examinar el \u00a0fondo \u00a0del \u00a0asunto \u00a0y \u00a0encuentran \u00a0su \u00a0g\u00e9nesis \u00a0en el principio dispositivo que \u00a0permea \u00a0al \u00a0proceso \u00a0civil \u00a0y \u00a0m\u00e1s enf\u00e1ticamente, al recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dice lo segundo, porque, como es sabido, \u00a0la \u00a0\u00f3rbita \u00a0de \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0como tribunal de casaci\u00f3n se encuentra \u00a0limitada, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0al estudio de la sentencia frente a las causales taxativas \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0368 del estatuto Procesal aludido, sino adem\u00e1s en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el enfoque y presentaci\u00f3n que el recurrente haga del recurso con \u00a0base \u00a0en \u00a0esas causales. No puede la Corte complementar las demandas, ordenar su \u00a0enmienda, suplir omisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0se \u00a0afirma \u00a0lo primero, es decir, el nexo \u00a0entre \u00a0estos \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0y \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del m\u00e9rito de los cargos, \u00a0porque \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0los primeros frustra que los embates formulados puedan \u00a0ser recibos a tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0recordar\u00e1, \u00a0el \u00a0Tribunal bas\u00f3 su \u00a0cardinal \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0(la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0demandado \u00a0es anterior al t\u00edtulo \u00a0esgrimido \u00a0por \u00a0los \u00a0demandantes) no solo en los testimonios a que aludi\u00f3, sino \u00a0tomando \u00a0pie \u00a0en \u00a0las \u00a0decisiones\u00a0 que la Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda de Cambao \u00a0\u2013en \u00a0primera instancia- y \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Vian\u00ed \u00a0\u2013en \u00a0segunda- \u00a0adoptaron \u00a0en la querella policiva, en la que result\u00f3 \u00a0amparada \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de Eufracio Santos. Y adem\u00e1s, reforz\u00f3 su conclusi\u00f3n, \u00a0con \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0 documentales \u00a0 de \u00a0las \u00a0que \u00a0dedujo \u00a0actos \u00a0de \u00a0se\u00f1or\u00edo, \u00a0demostrativos \u00a0 de \u00a0posesi\u00f3n, \u00a0como \u00a0pago \u00a0de \u00a0mejoras \u00a0y \u00a0salarios \u00a0a \u00a0quienes \u00a0trabajaron en la finca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, a m\u00e1s de otros asuntos a que \u00a0luego \u00a0se \u00a0aludir\u00e1, \u00a0el \u00a0censor \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0su \u00a0embate al an\u00e1lisis de la prueba \u00a0testimonial, \u00a0dejando de lado la conclusi\u00f3n del Tribunal en relaci\u00f3n con otros \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n, como la mencionada prueba documental y en particular las \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0de polic\u00eda, tan importantes para el colegiado \u00a0que \u00a0incluso \u00a0dijo \u00a0de ellas que serv\u00edan para desatar la alzada (fl. 35, c. 2). \u00a0Se \u00a0evidencia \u00a0entonces \u00a0que, \u00a0por \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0el cargo no es completo. Los \u00a0fundamentos \u00a0no \u00a0atacados \u00a0quedan en pie y ellos solos le dan suficiente estribo \u00a0al fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0resulta \u00a0claro que el ataque \u00a0acus\u00f3 \u00a0falta \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0segmentos \u00a0de \u00a0no \u00a0poca monta, atinentes a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que los t\u00edtulos de los actores son anteriores a la posesi\u00f3n \u00a0si \u00a0se \u00a0reparan \u00a0en \u00a0la cadena de t\u00edtulos, pues luego de introducir el tema con \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Corte, deja a esta la tarea de indagar e investigar sobre \u00a0\u201clas pruebas documentales allegadas y reflejadas en \u00a0el \u00a0folio \u00a0de \u00a0matr\u00edcula\u201d, cuando lo pertinente era \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u201cdemostrara\u201d el error, exigencia a que se refiere el \u00faltimo \u00a0inciso \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0374 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil y que apunta no \u00a0solo \u00a0a \u00a0precisar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual recaer\u00e1 la demostraci\u00f3n, sino a \u00a0resaltar \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0evidencia y lo que el Tribunal dedujo, bien por haberla \u00a0apreciado \u00a0desfigur\u00e1ndola \u00a0(por \u00a0recortarla \u00a0o \u00a0hacerle agregaciones), o por no \u00a0haberlo \u00a0hecho. \u00a0Este \u00a0cotejo o comparaci\u00f3n debe arrojar como resultado simple, \u00a0sin \u00a0mayores \u00a0abundamientos,\u00a0 \u00a0la acreditaci\u00f3n del error que aqu\u00ed se echa \u00a0de menos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0m\u00e1s, \u00a0cuando \u00a0el casacionista intenta \u00a0combatir \u00a0el \u00a0criterio jur\u00eddico del Tribunal atinente a la necesidad de derruir \u00a0el \u00a0contrato de permuta celebrado entre el demandado y el tercero -permutante de \u00a0\u00e9ste \u00a0y vendedor de los actores-, acude al principio de la relatividad de\u00a0 \u00a0los \u00a0contratos \u00a0para alegar que s\u00f3lo entre demandado y tercero tiene la permuta \u00a0efectos; \u00a0pero \u00a0se \u00a0queda \u00a0corto, \u00a0no \u00a0avanza \u00a0m\u00e1s \u00a0que en su planteamiento, de \u00a0\u00edndole \u00a0estrictamente \u00a0jur\u00eddica, \u00a0sin \u00a0menci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0a \u00a0si \u00a0este embate lo \u00a0encauza \u00a0por la misma v\u00eda que los dem\u00e1s (la indirecta por error de hecho), con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0debi\u00f3 \u00a0\u2013como se \u00a0dijo- \u00a0comparar \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0del fallador con la suya con vista en la prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que \u00a0recae \u00a0el yerro, determin\u00e1ndolo.\u00a0 O si, trat\u00e1ndose de una \u00a0cr\u00edtica \u00a0jur\u00eddica,\u00a0 \u00a0esta \u00a0fracci\u00f3n \u00a0del ataque la encarrila por la v\u00eda \u00a0directa, \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0haya \u00a0incluido \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0pues \u00a0la Corte, si lo \u00a0encuentra \u00a0procedente, \u00a0debe \u00a0separarlos \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 51 del decreto 2651 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior es suficiente para concluir en la \u00a0inadmisi\u00f3n de este cargo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0 Justicia, \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Civil, \u00a0INADMITE \u00a0la \u00a0demanda \u00a0con la que D\u00eddima Rodr\u00edguez de Santos y \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eslava \u00a0D\u00edaz \u00a0pretenden \u00a0sustentar \u00a0el recurso de casaci\u00f3n que \u00a0interpusieron \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a024 de agosto de 2012 proferida por la \u00a0Sala \u00a0Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ordinario \u00a0reivindicatorio que los recurrentes adelantaron \u00a0contra \u00a0 Eufracio \u00a0 Santos \u00a0 Rodr\u00edguez.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 consecuencia \u00a0DECLARA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DESIERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>RUTH MARINA D\u00cdAZ RUEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Se refiere al C\u00f3digo Civil. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 JES\u00daS VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0 AC766-2014 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veintiuno (21) de febrero de \u00a0dos mil catorce (2014) \u00a0\u00a0 Aprobada \u00a0en Sala de treinta (30) de octubre \u00a0de dos mil trece (2013) \u00a0\u00a0 Ref.: \u00a025269-31-03-002-2010-00113-01 \u00a0\u00a0 Decide la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-85300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-95"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}