{"id":85539,"date":"2024-05-31T16:23:21","date_gmt":"2024-05-31T16:23:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/sc11003-2014-2004-00307-01\/"},"modified":"2024-05-31T16:23:21","modified_gmt":"2024-05-31T16:23:21","slug":"sc11003-2014-2004-00307-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/sc11003-2014-2004-00307-01\/","title":{"rendered":"SC11003-2014 [2004-00307-01]"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SC11003-2014 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Radicaci\u00f3n N\u00b0. 0526631030012004-00307-01 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(Discutido \u00a0 y \u00a0 aprobado \u00a0en \u00a0sesi\u00f3n \u00a0del \u00a0veinticinco de noviembre de dos mil trece) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veinte (20) de agosto de dos \u00a0mil catorce (2014). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0interpuso \u00a0LUIS HERN\u00c1N ORT\u00cdZ ATUESTA, frente a la sentencia de 23 de agosto de \u00a02011, \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, \u00a0Sala \u00a0Civil, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ordinario \u00a0del recurrente contra CARLOS ANTONIO y \u00a0OFELIA CORREA V\u00c9LEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0actor \u00a0solicit\u00f3 que se declarara la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0absoluta \u00a0del \u00a0contrato de compraventa de un inmueble situado en el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Itagu\u00ed, \u00a0el cual se encuentra contenido en la Escritura P\u00fablica \u00a01308 \u00a0de \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01999 \u00a0de \u00a0la \u00a0Notar\u00eda Quinta de Medell\u00edn, con las \u00a0consecuencias de rigor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 en los \u00a0hechos que en lo pertinente se compendian: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0El 10 de agosto de 1998, el demandado \u00a0CARLOS \u00a0ANTONIO CORREA V\u00c9LEZ, prometi\u00f3 enajenar a JEREM\u00cdAS MONTES GIRALDO, el \u00a0bien \u00a0ra\u00edz \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0trata, \u00a0y el 14 de mayo de 1999, \u00e9ste cedi\u00f3 al ahora \u00a0convocante LUIS HERN\u00c1N ORT\u00cdZ ATUESTA, la facultad de contratar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0El prometiente vendedor se coloc\u00f3 en \u00a0imposibilidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0cumplir, \u00a0pues \u00a0transfiri\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0a la \u00a0codemandada \u00a0OFELIA CORREA V\u00c9LEZ, a trav\u00e9s del negocio jur\u00eddico impugnado, el \u00a0derecho involucrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.- En sentencia de 15 de julio de 2003, el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto Civil del Circuito de Medell\u00edn, dictada en el proceso ordinario \u00a0de \u00a0JEREM\u00cdAS \u00a0MONTES \u00a0GIRALDO \u00a0contra CARLOS ANTONIO CORREA V\u00c9LEZ, declar\u00f3 el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0promesa de compraventa y conden\u00f3 a este \u00faltimo a pagar \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0cl\u00e1usula \u00a0penal, $10\u2019000.000, y las costas causadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4.- En la referida actuaci\u00f3n, el pretensor \u00a0MONTES \u00a0GIRLALDO \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cedi\u00f3 los derechos litigiosos a LUIS HERN\u00c1N ORT\u00cdZ \u00a0ATUESTA. \u00a0 \u00a0Seg\u00fan \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0 citada, \u00a0 el \u00a0 cedente \u00a0 \u201csigue \u00a0fungiendo \u00a0como \u00a0demandante\u201d y el \u00a0cesionario \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201clitis \u00a0 \u00a0 consorte\u201d, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el \u00a0all\u00ed emplazado \u201cno \u00a0acept\u00f3 \u00a0tener \u00a0a \u00e9ste como contraparte\u201d, aunque las \u00a0condenas lo fueron en favor de ambos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5.- \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cinter\u00e9s \u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0 \u00a0actual\u201d \u00a0 del \u00a0libelista \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0obtener \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0\u201creintegro \u00a0patrimonial\u201d \u00a0 del \u00a0 convocado, \u00a0es \u00a0patente, \u00a0pues \u00a0persigue \u00a0 \u00a0 \u201csatisfacer \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0prestaciones \u00a0impuestas\u201d \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 \u201cresoluci\u00f3n contractual\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6.- \u00a0 La \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0 se \u00a0 estructura, \u00a0 porque \u00a0 fue \u00a0 concertado \u00a0para \u00a0defraudar \u00a0los \u00a0\u201cintereses \u00a0 del \u00a0 prometiente \u00a0 comprador \u00a0y \u00a0del \u00a0cesionario \u00a0legal\u201d; \u00a0los \u00a0concurrentes \u00a0son \u00a0t\u00edo \u00a0y \u00a0sobrina; \u00a0el \u00a0precio \u00a0estipulado \u00a0es vil y simb\u00f3lico; la compradora carec\u00eda de \u00a0capacidad \u00a0econ\u00f3mica; se suscribi\u00f3 poco antes de perfeccionarse la promesa; la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0inmueble fue retenida; y el vendedor enajen\u00f3 parte considerable \u00a0de su patrimonio a una misma persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Los \u00a0convocados \u00a0se \u00a0opusieron \u00a0a \u00a0las \u00a0pretensiones, \u00a0aduciendo, en lo esencial, falta de legitimaci\u00f3n en la causa del \u00a0demandante \u00a0para \u00a0accionar, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0de haber resultado fallida la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Civil del Circuito de Medell\u00edn, \u00a0\u00fanicamente \u00a0decret\u00f3 \u00a0su resoluci\u00f3n y conden\u00f3 a CARLOS ANTONIO CORREA V\u00c9LEZ, \u00a0a \u00a0pagar \u00a0la cl\u00e1usula penal, sin que la se\u00f1ora OFELIA CORREA V\u00c9LEZ DE \u00c1NGEL, \u00a0tuviera \u00a0alguna \u00a0relaci\u00f3n contractual con JEREM\u00cdAS MONTES GIRALDO, ni con LUIS \u00a0HERN\u00c1N ORTIZ ATUESTA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- El Juzgado Primero Civil del Circuito de \u00a0Envigado, \u00a0mediante \u00a0sentencia de 14 de octubre de 2008, neg\u00f3 las pretensiones, \u00a0al \u00a0 concluir \u00a0 que \u00a0la \u00a0\u201cprueba \u00a0aportada \u00a0no \u00a0fue \u00a0contundente \u00a0ni \u00a0convincente \u00a0como \u00a0para \u00a0lograr \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de \u00a0legalidad\u201d \u00a0 del \u00a0 contrato \u00a0de \u00a0compraventa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA SENTENCIA RECURRIDA EN CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0Tribunal, al resolver el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que interpuso el demandante contra la anterior decisi\u00f3n, consider\u00f3 \u00a0que \u00a0primeramente \u00a0deb\u00eda \u00a0adentrarse \u00a0a \u00a0estudiar la legitimaci\u00f3n en causa por \u00a0activa, \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0para \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0favorable, lo cual hab\u00eda sido \u00a0inadvertido en primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Con \u00a0ese \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0fundado \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 judicial \u00a0 de \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0promesa, \u00a0el \u00a0ad-quem \u00a0dej\u00f3 sentado que CARLOS ANTONIO \u00a0CORREA \u00a0V\u00c9LEZ \u00a0se \u00a0hab\u00eda convertido en deudor de JEREM\u00cdAS MONTES GIRALDO y de \u00a0LUIS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0ATUESTA. Aclar\u00f3, sin embargo, que este \u00faltimo, en aquel \u00a0pleito, \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0sucesor \u00a0procesal \u00a0y \u00a0no la de litis consorte \u00a0necesario, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0actor \u00a0le \u00a0cedi\u00f3 \u00a0los \u00a0derechos \u00a0litigiosos, el \u00a0demandado no acept\u00f3 tenerlo como contraparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- Luego de identificar que la condici\u00f3n de \u00a0acreedor \u00a0la \u00a0hab\u00eda \u00a0adquirido \u00a0el \u00a0ahora \u00a0convocante en el 2003, en virtud del \u00a0fallo \u00a0que declar\u00f3 el incumplimiento del prometiente vendedor, y la simulaci\u00f3n \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0hac\u00eda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a un negocio jur\u00eddico celebrado en 1999, el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo grado encontr\u00f3 que aqu\u00e9l carec\u00eda de legitimaci\u00f3n en la \u00a0causa para el efecto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, expresa, en el entendido que la \u00a0\u201cprenda general de los acreedores la constituye los \u00a0bienes \u00a0presentes \u00a0y \u00a0futuros \u00a0del \u00a0deudor; \u00a0es \u00a0el texto del art\u00edculo 2488 del \u00a0c\u00f3digo \u00a0sustantivo \u00a0civil \u00a0colombiano, pero no los pret\u00e9ritos, por elementales \u00a0razones \u00a0de \u00a0l\u00f3gica, \u00a0disciplina \u00a0inescindiblemente \u00a0ligada \u00a0a \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n e \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas jur\u00eddicas pero, desafortunadamente, desde\u00f1ada \u00a0a\u00fan en este milenio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esto, agrega, no se puede \u201cconservar, \u00a0reconstituir o acrecentar el patrimonio del deudor, con \u00a0bienes \u00a0que \u00a0justamente \u00a0al momento del nacimiento del v\u00ednculo obligacional, no \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0de su patrimonio. C\u00f3mo afirmar que se est\u00e1 realizando un acto en \u00a0perjuicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u2018un \u00a0acreedor\u2019, que no lo era \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0celebraci\u00f3n del acto; o que incluso como persona f\u00edsica o \u00a0moral \u00a0puede ser desconocido para los contratantes; o peor, sostener que de mala \u00a0fe, \u00a0de \u00a0manera \u00a0deshonesta, se le quiere vulnerar un derecho que ni ontol\u00f3gica \u00a0ni jur\u00eddicamente existe\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, el Tribunal confirm\u00f3, \u00a0por mayor\u00eda, la providencia apelada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00daNICO \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de los \u00a0art\u00edculos \u00a01766 \u00a0y \u00a02488 \u00a0del C\u00f3digo Civil, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea y por \u00a0falta de respeto de un precedente judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, agrega, se presenta en el caso, \u00a0porque \u00a0 desde \u00a0 cuando \u00a0 adquiri\u00f3 \u00a0 la \u00a0 calidad \u00a0de \u00a0cesionario \u00a0del \u00a0negocio \u00a0preparatorio, \u00a0el \u00a014 de mayo de 1999, respecto del prometiente comprador, viene \u00a0ejerciendo \u00a0su \u00a0derecho, mientras el negocio atacado es de 29 de julio del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0y \u00a0la calidad de tercero fue reconocida en la sentencia de resoluci\u00f3n de \u00a0la promesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0acto fingido, en consecuencia, a\u00f1ade la \u00a0censura, \u00a0le \u00a0causa un perjuicio, \u201chabida cuenta que \u00a0no \u00a0tiene sobre que (sic.) ejercitar el derecho de cr\u00e9dito obtenido\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Por \u00a0lo mismo, afirma el recurrente, el \u00a0superior \u00a0funcional \u00a0acusado \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo 2488 del C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0que permite reconstruir el patrimonio del deudor, como prenda general de \u00a0garant\u00eda de los acreedores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0 Solicita, \u00a0ante \u00a0la \u00a0\u201cprosperidad \u00a0 del \u00a0 cargo\u201d, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0\u201cquiebre \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida\u201d \u00a0y se proceda, en sede de instancia, a proferir la de reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 La \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0 presupone \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0apreci\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0correcta \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0que, \u00a0por lo tanto, en ese \u00a0terreno \u00a0no incurri\u00f3 en ninguna equivocaci\u00f3n o imprecisi\u00f3n, todo lo cual as\u00ed \u00a0debe \u00a0ser \u00a0aceptado \u00a0por \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Se \u00a0trata, \u00a0entonces, \u00a0de un problema de \u00a0subsunci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos debidamente fijados en las hip\u00f3tesis normativas, en \u00a0cuanto a su aplicaci\u00f3n y alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como tiene explicado la Corte, por esa v\u00eda, \u00a0el \u00a0\u201c\u00fanico \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0puede \u00a0formularse como \u00a0sustento \u00a0del \u00a0cargo \u00a0ha \u00a0de \u00a0limitarse \u00a0a las normas sustanciales que considere \u00a0inaplicadas, \u00a0aplicadas \u00a0indebidamente \u00a0o interpretadas en forma equivocada, con \u00a0absoluta \u00a0prescindencia \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0que, \u00a0en \u00a0tanto discrepantes de la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0el \u00a0campo \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0persigan \u00a0un nuevo examen \u00a0cr\u00edtico \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 este \u00a0 \u00a0 aspecto\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0cuya \u00a0naturaleza jur\u00eddica es de prevalencia, no ha sido pac\u00edfico \u00a0elucidar \u00a0qui\u00e9nes \u00a0tienen \u00a0inter\u00e9s para su ejercicio, debido a que un contrato \u00a0no \u00a0puede \u00a0quedar expuesto a que cualquier persona que simplemente conozca de su \u00a0existencia, \u00a0pueda, \u00a0cuando a bien lo tenga, asistirle inter\u00e9s para que refulja \u00a0la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 jurisprudencia, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0tiene \u00a0decantado \u00a0el \u00a0punto, al aceptar que la legitimaci\u00f3n para el ejercicio de dicha \u00a0acci\u00f3n, \u00a0se encuentra radicada no s\u00f3lo en cabeza de las partes contratantes, y \u00a0en \u00a0sus herederos, seg\u00fan el caso, lo cual es apenas comprensible, sino tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0los \u00a0terceros, \u00a0pero s\u00f3lo cuando el negocio fingido les irroga a \u00e9stos, al \u00a0igual \u00a0que a aqu\u00e9llos, un perjuicio serio, cierto y actual, porque de aceptarse \u00a0una \u00a0total \u00a0libertad, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0crearse certeza y confianza en el tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico, ello generar\u00eda caos e inseguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esto, la Corporaci\u00f3n tiene sentado que \u00a0la \u00a0 \u00a0restricci\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0comento \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0cobija \u00a0 \u00a0a \u00a0 los \u00a0 \u201cacreedores \u00a0de \u00a0quien \u00a0transfiere \u00a0el \u00a0dominio \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes que \u00a0conforman \u00a0su patrimonio a trav\u00e9s de una negociaci\u00f3n aparente, en el entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0aquellos \u00a0ostentan inter\u00e9s en la reintegraci\u00f3n de dicha universalidad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0\u2018prenda \u00a0 \u00a0 \u00a0 general\u2019 \u00a0de \u00a0garant\u00eda para el pago de todas sus acreencias, raz\u00f3n por la \u00a0cual, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0facultades, \u00a0los reviste de legitimidad para solicitar, por \u00a0v\u00eda \u00a0 judicial, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 declare \u00a0 la \u00a0 simulaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 contrato \u00a0 as\u00ed \u00a0realizado\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pregunta \u00a0que surge es si el tercero que \u00a0adquiere \u00a0un \u00a0cr\u00e9dito \u00a0luego \u00a0del \u00a0contrato \u00a0simulado \u00a0celebrado por el deudor, \u00a0ostenta \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0para \u00a0impugnarlo. \u00a0Para \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en un comienzo, era \u00a0indiferente \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en ning\u00fan caso la aceptaba. S\u00f3lo a \u00a0partir \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a019243, \u00a0la \u00a0reconoci\u00f3, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0el \u00a0acreedor \u00a0que \u00a0lo \u00a0hiciera \u00a0tuviera \u201cese \u00a0car\u00e1cter \u00a0 cuando \u00a0 naci\u00f3 \u00a0 el \u00a0acto \u00a0que \u00a0se \u00a0ataca \u00a0de \u00a0simulado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0lo \u00a0explicit\u00f3 \u00a0posteriormente, \u00a0dando \u00a0alcance \u00a0a \u00a0doctrina sentada en las sentencias de 28 de mayo de 1935 (XLII-25) y \u00a0de \u00a026 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01936 (XLVII-61), entre otras4, el ejercicio de la acci\u00f3n de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no era irrestricta e ilimitada para cualquier acreedor, sino que se \u00a0sujetaba, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte, a la existencia en cabeza de \u00e9ste de \u201cun \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0actual, \u00a0o \u00a0sea \u00a0que \u00a0se debe tratar de un \u00a0inter\u00e9s \u00a0protegido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, que es burlado o desconocido por la colusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0 el \u00a0 deudor \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 tercero\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0de \u00a0otra, \u00a0que \u00a0ostentara \u201cese \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 verific\u00f3 \u00a0el \u00a0acto \u00a0que \u00a0tacha \u00a0de \u00a0simulado\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u201ctenor \u00a0del \u00a0art\u00edculo 2488 del C\u00f3digo Civil, los bienes en general \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0presentes \u00a0o \u00a0futuros, son prenda, o mejor garant\u00eda gen\u00e9rica del \u00a0acreedor. \u00a0Estos \u00a0bienes, por lo tanto, garantizan y respaldan los cr\u00e9ditos del \u00a0deudor, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0existe \u00a0ning\u00fan \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0no \u00a0puede existir la \u00a0garant\u00eda \u00a0gen\u00e9rica. \u00a0Si \u00a0no existe un acreedor, en el momento en que el deudor \u00a0ejecute \u00a0un \u00a0acto \u00a0fraudulento, doloso o simulado, es claro que no puede existir \u00a0ni \u00a0 concilium \u00a0fraudis \u00a0ni \u00a0eventos \u00a0damni, \u00a0para \u00a0los \u00a0casos \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n pauliana, ni perjuicio, para los casos de simulaci\u00f3n, por \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que falta el factor, que ser\u00eda el acreedor, que pudiera ser v\u00edctima \u00a0de \u00a0ese \u00a0concilium o de ese \u00a0perjuicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0entre \u00a0acreedor \u00a0y \u00a0deudor \u00a0debe \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto existir cuando tiene \u00a0nacimiento \u00a0el \u00a0acto \u00a0doloso, \u00a0o \u00a0simulado \u00a0y, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0del \u00a0acreedor puede \u00a0retrotraerse, \u00a0s\u00f3lo \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los actos dolosos o simulados, pero no de la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0o \u00a0sea \u00a0de \u00a0la \u00a0mera \u00a0existencia \u00a0del cr\u00e9dito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El anterior precedente fue reiterado el 3 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01956 \u00a0(LXXXII-229), inclusive citado recientemente, apoyando la tesis \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, en esos t\u00e9rminos, los \u201cacreedores \u00a0est\u00e1n \u00a0legitimados \u00a0para \u00a0iniciar este tipo de acciones cuando su deudor con la \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0un \u00a0acto \u00a0simulado, \u00a0altera \u00a0su \u00a0patrimonio \u00a0en \u00a0desmedro \u00a0de la \u00a0garant\u00eda \u00a0general \u00a0de \u00a0sus obligaciones\u201d5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, surge claro que quien blande el \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0acreedor, no cuenta con libertad absoluta para ejercitar la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en coherencia con la jurisprudencia, para el efecto se \u00a0requiere, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0esa \u00a0calidad \u00a0sea \u00a0anterior o concomitante al contrato \u00a0impugnado, \u00a0pues \u00a0es \u00a0apenas \u00a0natural \u00a0entender \u00a0que \u00a0la \u00a0prenda \u00a0general \u00a0de la \u00a0garant\u00eda \u00a0del \u00a0deudor \u00a0se \u00a0debe \u00a0tomar \u00a0en \u00a0el \u00a0estado \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, si el art\u00edculo 2488 del C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0prescribe \u00a0que \u00a0\u201c[t]oda obligaci\u00f3n personal \u00a0da \u00a0al \u00a0acreedor \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de perseguir su ejecuci\u00f3n sobre todos los bienes \u00a0ra\u00edces \u00a0 o \u00a0 muebles \u00a0 del \u00a0 deudor, \u00a0 sean \u00a0 presentes \u00a0o \u00a0futuros\u201d, \u00a0esto \u00a0supone una obligaci\u00f3n preexistente al negocio jur\u00eddico \u00a0que \u00a0se \u00a0controvierte, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el patrimonio de una persona, al momento de \u00a0obligarse, \u00a0 es \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 al \u00a0fin \u00a0de \u00a0cuentas \u00a0determina \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0del \u00a0acreedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien la Corte, en el \u00faltimo fallo citado, \u00a0reiter\u00f3 \u00a0que \u00a0para \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0el \u00a0actor \u00a0surja \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0que \u00a0lo \u00a0habilite \u00a0para \u00a0demandar la simulaci\u00f3n, es necesario que sea \u00a0actualmente \u00a0titular de un derecho cuyo ejercicio se halle impedido o perturbado \u00a0por \u00a0el \u00a0acto \u00a0ostensible, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0acto le cause un \u00a0perjuicio\u201d, \u00a0esto \u00a0no \u00a0significa \u00a0de \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0aceptar \u00a0que \u00a0el cr\u00e9dito aducido puede ser posterior al acto o contrato acusado \u00a0de \u00a0simulado, \u00a0porque \u00a0si \u00a0la \u00a0prenda \u00a0general \u00a0de garant\u00eda, en boca del propio \u00a0legislador, \u00a0 se \u00a0 integra \u00a0con \u00a0los \u00a0\u201cbienes\u2026del \u00a0deudor, \u00a0sean \u00a0presentes o futuros\u201d, esa actualidad o \u00a0futuridad, \u00a0por s\u00ed, comporta su correlativo, como es una anterioridad, referida \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0obviamente \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 donde \u00a0 dimana \u00a0 el \u00a0inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras, el cr\u00e9dito del demandante \u00a0de \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0est\u00e9 \u00a0documentado \u00a0o \u00a0declarado \u00a0judicialmente, \u00a0necesariamente \u00a0debe \u00a0preceder \u00a0al \u00a0acto \u00a0o \u00a0contrato \u00a0simulado, \u00a0puesto \u00a0que se \u00a0instituye \u00a0como \u00a0un \u00a0requisito \u00a0para hablar de la garant\u00eda. Sin el cr\u00e9dito, de \u00a0nada \u00a0sirve \u00a0la \u00a0preexistencia, \u00a0inclusive \u00a0potencial, \u00a0de \u00a0bienes \u00a0en poder del \u00a0deudor; \u00a0por lo mismo, la vida de la prenda general del deudor, se supedita a la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0punto que \u00e9sta es la que, por lo general, \u00a0conduce, en detrimento del acreedor, a la simulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0cr\u00e9dito \u00a0no \u00a0ha nacido ni existe al \u00a0momento \u00a0del \u00a0acto \u00a0fingido, \u00a0es \u00a0apenas \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0no se puede hablar de un \u00a0perjuicio \u00a0serio, \u00a0cierto \u00a0y actual. El acreedor posterior del negocio simulado, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, no puede, escudri\u00f1ar en el pasado de quien para entonces no era \u00a0su \u00a0deudor, \u00a0de ah\u00ed que en protecci\u00f3n del principio de seguridad jur\u00eddica, la \u00a0prenda \u00a0general \u00a0de garant\u00eda, debe recibirla como se encuentra, en el entendido \u00a0que \u00a0la conoce y asume sus consecuencias, circunscrita, como ha quedado dicho, a \u00a0los \u00a0bienes \u00a0presentes \u00a0y \u00a0futuros. \u00a0Por \u00a0esto, \u00a0como \u00a0tiene \u00a0sentado \u00a0la Corte, \u00a0\u201cel soporte legal de la acci\u00f3n [de simulaci\u00f3n] se \u00a0halla \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02488 \u00a0y 1766\u201d6, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0exclusivamente en este \u00faltimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0soporte \u00a0esbozado \u00a0en \u00a0este prove\u00eddo en \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0legitimidad \u00a0que \u00a0se \u00a0comenta, \u00a0es \u00a0reflejo \u00a0de la constante y \u00a0reiterada \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0alrededor \u00a0del tema en la \u00faltima centuria; \u00a0conceptualizaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no, \u00a0necesariamente, \u00a0proviene \u00a0de \u00a0la \u00a0fusi\u00f3n \u00a0de los \u00a0elementos \u00a0que estructuran la acci\u00f3n pauliana, la revocatoria o la simulaci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0sin \u00a0duda, \u00a0a \u00a0esta \u00a0\u00faltima no siempre la preceden actos matizados de un \u00a0evidente \u00a0prop\u00f3sito \u00a0da\u00f1ino \u00a0o \u00a0doloso, \u00a0tampoco son uniformes los motivos que \u00a0determinan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0proceder \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 contratantes \u00a0 alrededor \u00a0 del \u00a0 acto \u00a0aparente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0turno, \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de un cr\u00e9dito \u00a0preexistente \u00a0al \u00a0acto \u00a0tildado \u00a0de \u00a0ficticio, \u00a0como \u00a0requisito \u00a0para validar la \u00a0acci\u00f3n \u00a0pertinente \u00a0(simulaci\u00f3n) \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0acreedor, no es m\u00e1s que la \u00a0inteligencia \u00a0encontrada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 2488 del C\u00f3digo Civil, en cuanto que \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0resguarda \u00a0el \u00a0derecho que surge de un cr\u00e9dito \u00a0personal \u00a0frente \u00a0al \u00a0obligado, \u00a0la \u00a0constituyen \u00a0los \u00a0bienes \u00a0del \u00a0deudor\u00a0 \u00a0\u00b4presentes \u00a0o \u00a0futuros\u00b4 y, \u00a0en \u00a0esa direcci\u00f3n, la potestad de escudri\u00f1ar el patrimonio de este \u00faltimo por \u00a0parte \u00a0de \u00a0aquel, \u00a0se \u00a0reduce, \u00a0precisamente, \u00a0a \u00a0la fortuna actual o que, en el \u00a0futuro, \u00a0pueda ingresar a conformar sus haberes. La prerrogativa que engendra la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0precedencia, involucra un referente temporal que la \u00a0propia \u00a0regla \u00a0jur\u00eddica \u00a0incorpora \u00a0y, \u00a0as\u00ed, \u00a0reiterada y constantemente lo ha \u00a0plasmado la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0ello \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0muestra \u00a0de \u00a0acuerdo, \u00a0porque \u00a0sostiene \u00a0en \u00a0su \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0la \u00a0misma tesis planteada por el \u00a0Tribunal \u00a0y en los precedentes expuestos en ese prove\u00eddo, pues reclama que como \u00a0acreedor \u00a0y \u00a0actual \u00a0titular \u00a0de \u00a0un derecho adquirido mediante cesi\u00f3n de 14 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01999, pod\u00eda reclamar la simulaci\u00f3n de un acto celebrado despu\u00e9s, el \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o. Es decir, acepta que el negocio cuya simulaci\u00f3n \u00a0depreca \u00a0es \u00a0posterior \u00a0al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que se adquiere la calidad de acreedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0l\u00ednea, \u00a0el \u00a0error del ad-quem \u00a0 no \u00a0 pudo \u00a0 ser \u00a0 juris \u00a0 in \u00a0 judicando, \u00a0porque \u00a0para \u00a0su \u00a0estructuraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debe \u00a0aceptar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0y \u00a0probatorias \u00a0fijadas en la sentencia. En el caso, con independencia del acierto, \u00a0que \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de resoluci\u00f3n de la promesa de compraventa, el \u00a0\u201cahora \u00a0demandante \u00a0es acreedor s\u00f3lo desde el a\u00f1o \u00a0de \u00a02003, \u00a0y \u00a0pretende que se declare la simulaci\u00f3n de un acto celebrado por su \u00a0deudor el 29 de julio de 1999\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0precepto \u00a0material, \u00a0la \u00a0censura, \u00a0al \u00a0decir de la Sala, no debe \u201csepararse, \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0\u00e1pice \u00a0 \u00a0siquiera, \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0quaestio \u00a0facti, cual y como fue apreciada \u00a0por \u00a0el sentenciador, so pena de resultar inid\u00f3nea la acusaci\u00f3n en caso de que \u00a0ello \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurra\u201d7, \u00a0toda vez que, en ese evento, \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 \u201ctrabaja \u00a0 con \u00a0 los \u00a0textos \u00a0legales \u00a0sustantivos \u00a0\u00fanicamente, \u00a0y \u00a0ante ellos enjuicia el caso; ya sabe si los hechos \u00a0est\u00e1n \u00a0probados \u00a0o \u00a0no \u00a0est\u00e1n probados, parte de la base de una u otra cosa, y \u00a0s\u00f3lo \u00a0 le \u00a0 falta \u00a0 aplicar \u00a0 la \u00a0ley \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0establecidos\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0problema \u00a0a elucidar, entonces, es si es \u00a0correcta \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0\u201cahora \u00a0 demandante \u00a0 es \u00a0 acreedor \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0 a\u00f1o \u00a0 de \u00a02003\u201d, o si, como lo alega el recurrente, ten\u00eda esa \u00a0calidad \u00a0desde el 14 de mayo de 1999. La pol\u00e9mica real de fondo, entonces, gira \u00a0alrededor \u00a0de determinar el momento a partir del cual el demandante adquiri\u00f3 el \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0acreedor, \u00a0pero \u00a0como \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0no \u00a0enarbol\u00f3 ninguna \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0 esto \u00a0 significa \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 as\u00ed \u00a0 fijado \u00a0por \u00a0el \u00a0ad-quem sigue amparado por la presunci\u00f3n \u00a0de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto, desde luego, releva cualquier pesquisa \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, dado el car\u00e1cter estricto y dispositivo del recurso de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Y \u00a0es \u00a0que ni siquiera es dable interpretar el cargo, porque bajo el \u00a0supuesto \u00a0de la comisi\u00f3n de errores de hecho, era indispensable, como requisito \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0formal, no s\u00f3lo identificar las falencias, sino singularizar los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0mal \u00a0apreciados \u00a0(art\u00edculo \u00a0374, \u00a0in \u00a0fine, del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil), \u00a0lo cual no parece cumplido, pues simplemente se evoca, a \u00a0manera \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de instancia, lo sucedido desde cuando se suscribi\u00f3 la \u00a0promesa de compraventa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0El \u00a0cargo, \u00a0en consecuencia, no se abre \u00a0paso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 autoridad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley, \u00a0 NO \u00a0CASA \u00a0la \u00a0sentencia de 23 de agosto de 2011, proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, Sala Civil, en el \u00a0proceso \u00a0ordinario \u00a0promovido \u00a0por \u00a0LUIS \u00a0HERN\u00c1N \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0ATUESTA contra CARLOS \u00a0ANTONIO y OFELIA CORREA V\u00c9LEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0costas \u00a0corren \u00a0a cargo del demandante \u00a0recurrente. \u00a0En \u00a0la liquidaci\u00f3n respectiva, incl\u00fayase la suma de TRES MILLONES \u00a0DE \u00a0PESOS \u00a0($3\u2019000.000), por \u00a0concepto \u00a0de agencias en derecho, teniendo en cuenta que la demanda de casaci\u00f3n \u00a0no fue replicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese y devu\u00e9lvase en su \u00a0oportunidad el expediente al Tribunal de origen para lo pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>RUTH MARINA D\u00cdAZ RUEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS VALL DE RUT\u00c9N RU\u00cdZ \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N \u00a0DE \u00a0VOTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00b0 \u00a005266-31-03-001-2004-00307-01 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0el \u00a0acostumbrado \u00a0respeto \u00a0por la mayor\u00eda de la Sala, enseguida expongo las razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales aclaro el voto en la presente providencia. Estoy de acuerdo con \u00a0la \u00a0 parte \u00a0 resolutiva \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0prosperar \u00a0por \u00a0las \u00a0evidenciadas \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0pone \u00a0de presente la decisi\u00f3n; empero, \u00a0disiento \u00a0de \u00a0la forma como solucion\u00f3 el problema jur\u00eddico sustancial, tocante \u00a0con \u00a0la legitimaci\u00f3n de los acreedores posteriores al acto dispositivo que como \u00a0simulado se demanda. En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia se pregunt\u00f3: \u201c(\u2026) si el \u00a0tercero \u00a0que \u00a0adquiere \u00a0un cr\u00e9dito luego del contrato simulado celebrado por el \u00a0deudor, \u00a0ostenta \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0para impugnarlo (\u2026)\u201d; empero, al disipar la \u00a0cuesti\u00f3n, adopt\u00f3 la tesis negativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay duda, la legitimaci\u00f3n para demandar \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0por las partes, causahabientes, socios o terceros deviene de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un inter\u00e9s serio, cierto y actual. Esta premisa es pac\u00edfica en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0en la jurisprudencia de la Sala. No obstante, si ello es as\u00ed, \u00a0no \u00a0hay \u00a0raz\u00f3n \u00a0para \u00a0otorgar \u00a0al \u00a0problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0expuesto \u00a0una respuesta \u00a0restrictiva \u00a0tan \u00a0categ\u00f3rica como la que dispensa la sentencia para el acreedor \u00a0que \u00a0demanda \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n de un acto con fundamento en un cr\u00e9dito adquirido \u00a0con posterioridad a la celebraci\u00f3n del acto simulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0tesis anterior, asentada est\u00e1, en las \u00a0providencias \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01924, \u00a0XXXI-104, \u00a0de \u00a028 \u00a0de mayo de 1935 \u00a0(XLII-25), \u00a0de \u00a026 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01936 \u00a0(XLVII-61), \u00a0de \u00a010 de agosto de 1943, \u00a0LVI-38\/41,\u00a0 \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0restringen \u00a0y \u00a0limitan \u00a0el ejercicio de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de simulaci\u00f3n para la modalidad del acreedor anunciado, en realidad se \u00a0hallan \u00a0en \u00a0un \u00a0marco \u00a0te\u00f3rico \u00a0jurisprudencial que a\u00fan no hab\u00eda decantado la \u00a0naturaleza \u00a0 jur\u00eddica \u00a0y \u00a0las \u00a0diferencias \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0las \u00a0acciones \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0y pauliana, porque la una y otra se encaraban indistintamente, ante \u00a0la \u00a0 carencia \u00a0 de \u00a0 un \u00a0estatuto \u00a0jur\u00eddico \u00a0independiente \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Bello9, para la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No puede olvidarse que la construcci\u00f3n del \u00a0estatuto \u00a0doctrinal \u00a0de \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n transit\u00f3 en el ordenamiento colombiano \u00a0por \u00a0 diversas \u00a0 etapas, \u00a0hasta \u00a0tornarse \u00a0en \u00a0instituci\u00f3n \u00a0aut\u00f3noma \u00a0con \u00a0una \u00a0naturaleza definida: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primera fase: Simulaci\u00f3n nulidad. Hasta \u00a0el \u00a0a\u00f1o 1935 la simulaci\u00f3n se conceb\u00eda en Colombia como una forma de nulidad, \u00a0porque \u00a0simplemente \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0una \u00a0causal adicional de invalidez de los \u00a0actos \u00a0y \u00a0negocios jur\u00eddicos. El c\u00e9lebre magistrado, Dr. Tancredo Nannetti, en \u00a0un \u00a0fallo del 30 de abril de 1923, expres\u00f3 que la Corte reconoce: \u201c(\u2026) como \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0los \u00a0contratos \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n o fingimiento de ellos, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0haya \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0erija \u00a0la simulaci\u00f3n en motivo de nulidad, \u00a0fund\u00e1ndose \u00a0en \u00a0los principios generales del C\u00f3digo Civil, sobre los elementos \u00a0esenciales \u00a0de \u00a0las \u00a0convenciones \u00a0y \u00a0sobre su invalidez o nulidad cuando faltan \u00a0todos \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0algunos \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0ellos\u201d10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0causa de esta concepci\u00f3n el problema \u00a0te\u00f3rico \u00a0que \u00a0enfrenta \u00a0el \u00a0fallo de ahora, impl\u00edcitamente edifica y relaciona \u00a0impropiamente \u00a0el \u00a0quid como \u00a0un \u00a0asunto del dolo, y directamente como un fraude a los acreedores quienes para \u00a0legitimarse \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0deben \u00a0contar \u00a0con un t\u00edtulo preexistente al acto \u00a0impugnado. \u00a0N\u00f3tese, \u00a0en este nivel, coinciden sin diferencia, tanto el acreedor \u00a0de la simulaci\u00f3n como el de la acci\u00f3n pauliana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Segundo per\u00edodo: Teor\u00eda dualista. La \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0como \u00a0teor\u00eda \u00a0dualista, \u00a0es \u00a0concebida \u00a0desde el derecho franc\u00e9s, \u00a0formada \u00a0por dos negocios jur\u00eddicos coet\u00e1neos: el ostensible y el oculto, cada \u00a0cual \u00a0con \u00a0elementos \u00a0propios. \u00a0Las \u00a0principales \u00a0providencias de este ciclo van \u00a0desde \u00a01935 hasta 1968: El 30 de septiembre de 1936 tiene como data la sentencia \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 magistrado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 Antonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 Rocha11, \u00a0 \u00a0abogando \u00a0 por \u00a0 esta \u00a0conceptualizaci\u00f3n. \u00a0Y \u00a0en \u00a0la \u00a0de \u00a024 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01936 \u00a0se \u00a0expone que la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0\u201c(\u2026) supone el nacimiento simult\u00e1neo de dos actos, uno visible \u00a0y \u00a0otro \u00a0invisible. El privado suprime, adiciona, altera, modifica o desv\u00eda los \u00a0efectos \u00a0 del \u00a0 p\u00fablico, \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 lenguaje \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 se \u00a0llama \u00a0contraestipulaci\u00f3n12. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente, \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0cuya \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0me separo, anclada en la doctrina de la primera etapa y mezclada \u00a0con algunos elementos de la segunda, expone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl anterior precedente [sentencia 10 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01943, \u00a0LVI-38\/41] \u00a0fue reiterado el 3 de marzo de 1956 (LXXXII-229), \u00a0inclusive \u00a0citado \u00a0recientemente, \u00a0apoyando \u00a0la \u00a0tesis \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual, en esos \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0los \u00a0\u201cacreedores est\u00e1n legitimados para \u00a0iniciar \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0acciones \u00a0cuando su deudor con la apariencia de un acto \u00a0simulado, \u00a0altera \u00a0su \u00a0patrimonio \u00a0en \u00a0desmedro \u00a0de \u00a0la garant\u00eda general de sus \u00a0obligaciones\u201d16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0surge \u00a0claro que quien \u00a0blande \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0de acreedor, no cuenta con libertad absoluta para ejercitar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de simulaci\u00f3n, porque en coherencia con la jurisprudencia, para el \u00a0efecto \u00a0se \u00a0requiere, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0esa calidad sea anterior o concomitante al \u00a0contrato \u00a0impugnado, pues es apenas natural entender que la prenda general de la \u00a0garant\u00eda \u00a0del \u00a0deudor \u00a0se \u00a0debe \u00a0tomar \u00a0en \u00a0el \u00a0estado \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesde \u00a0luego, \u00a0si el art\u00edculo 2488 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0prescribe \u00a0que \u00a0\u201c[t]oda obligaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0da \u00a0al \u00a0acreedor el derecho de perseguir su ejecuci\u00f3n sobre todos los \u00a0bienes \u00a0ra\u00edces \u00a0o \u00a0muebles \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0sean \u00a0presentes o futuros\u201d, \u00a0esto supone una obligaci\u00f3n preexistente al negocio jur\u00eddico \u00a0que \u00a0se \u00a0controvierte, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el patrimonio de una persona, al momento de \u00a0obligarse, \u00a0 es \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 al \u00a0fin \u00a0de \u00a0cuentas \u00a0determina \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0del \u00a0acreedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0bien \u00a0la Corte, en el \u00faltimo fallo \u00a0citado, \u00a0reiter\u00f3 que para que \u201cen el actor surja el \u00a0inter\u00e9s \u00a0que \u00a0lo \u00a0habilite \u00a0para \u00a0demandar la simulaci\u00f3n, es necesario que sea \u00a0actualmente \u00a0titular de un derecho cuyo ejercicio se halle impedido o perturbado \u00a0por \u00a0el \u00a0acto \u00a0ostensible, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0acto le cause un \u00a0perjuicio\u201d, \u00a0esto \u00a0no \u00a0significa \u00a0de \u00a0manera alguna \u00a0aceptar \u00a0que \u00a0el cr\u00e9dito aducido puede ser posterior al acto o contrato acusado \u00a0de \u00a0simulado, \u00a0porque \u00a0si \u00a0la \u00a0prenda \u00a0general \u00a0de garant\u00eda, en boca del propio \u00a0legislador, \u00a0 se \u00a0 integra \u00a0con \u00a0los \u00a0\u201cbienes\u2026del \u00a0deudor, \u00a0sean presentes o futuros\u201d, esa actualidad o \u00a0futuridad, \u00a0por s\u00ed, comporta su correlativo, como es una anterioridad, referida \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0obviamente \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 donde \u00a0 dimana \u00a0 el \u00a0inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0el \u00a0cr\u00e9dito \u00a0del \u00a0demandante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 simulaci\u00f3n, \u00a0 as\u00ed \u00a0no \u00a0est\u00e9 \u00a0documentado \u00a0o \u00a0declarado \u00a0judicialmente, \u00a0necesariamente debe preceder al acto o contrato simulado, puesto \u00a0que \u00a0se \u00a0instituye \u00a0como \u00a0un \u00a0requisito \u00a0para \u00a0hablar \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda. Sin el \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0de \u00a0nada \u00a0sirve \u00a0la \u00a0preexistencia, inclusive potencial, de bienes en \u00a0poder \u00a0del \u00a0deudor; \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, la vida de la prenda general del deudor, se \u00a0supedita \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia de la obligaci\u00f3n, al punto que \u00e9sta es la que, por \u00a0lo general, conduce, en detrimento del acreedor, a la simulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi el cr\u00e9dito no ha nacido ni existe al \u00a0momento \u00a0del \u00a0acto \u00a0fingido, \u00a0es \u00a0apenas \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0no se puede hablar de un \u00a0perjuicio \u00a0serio, \u00a0cierto \u00a0y actual. El acreedor posterior del negocio simulado, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, no puede, escudri\u00f1ar en el pasado de quien para entonces no era \u00a0su \u00a0deudor, \u00a0de ah\u00ed que en protecci\u00f3n del principio de seguridad jur\u00eddica, la \u00a0prenda \u00a0general \u00a0de garant\u00eda, debe recibirla como se encuentra, en el entendido \u00a0que \u00a0la conoce y asume sus consecuencias, circunscrita, como ha quedado dicho, a \u00a0los \u00a0bienes \u00a0presentes \u00a0y \u00a0futuros. \u00a0Por \u00a0esto, \u00a0como \u00a0tiene \u00a0sentado \u00a0la Corte, \u00a0\u201cel soporte legal de la acci\u00f3n [de simulaci\u00f3n] se \u00a0halla \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02488 y 1766\u201d17, \u00a0que \u00a0no \u00a0exclusivamente en este \u00faltimo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 su \u00a0etimolog\u00eda, \u00a0 proviene \u00a0 de \u00a0 interesse, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0importar, \u00a0estar \u00a0entre; \u00a0tener tendencia o afinidad \u00a0hacia, \u00a0 el \u00a0 provecho, \u00a0 la \u00a0 utilidad, \u00a0 ventajas18; \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 es \u00a0 una \u00a0categor\u00eda \u00a0din\u00e1mica, no est\u00e1tica, que desde el punto de vista jur\u00eddico es el \u00a0objetivo \u00a0espec\u00edfico, \u00a0econ\u00f3mico \u00a0o \u00a0no, \u00a0perseguido \u00a0por \u00a0el \u00a0titular \u00a0de una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0tendiente \u00a0a;\u00a0 \u00a0y que se materializa en el beneficio \u00a0que le pueda deparar una sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0simplemente \u00a0demanda \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un inter\u00e9s jur\u00eddico actual, vigente al momento de \u00a0promocionarla19, \u00a0inter\u00e9s que en verdad es de car\u00e1cter econ\u00f3mico derivado de la \u00a0afecci\u00f3n \u00a0que \u00a0genere, irrogue o pueda causar un contrato o acto simulado. Este \u00a0inter\u00e9s, \u00a0debe \u00a0verse o determinarse en relaci\u00f3n con el beneficio, el provecho \u00a0o \u00a0la \u00a0utilidad \u00a0que \u00a0le puede acarrear o propiciar la sentencia favorable a las \u00a0pretensiones \u00a0del \u00a0actor, \u00a0de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0si el mismo existe al momento de \u00a0promover\u00a0 \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0sea \u00a0que los cr\u00e9ditos\u00a0 hayan sido anteriores, \u00a0coet\u00e1neos \u00a0 o \u00a0posteriores \u00a0al \u00a0acto \u00a0tachado \u00a0de \u00a0simulado, \u00a0pero \u00a0vigentes \u00a0y \u00a0existentes \u00a0al \u00a0momento de presentar el libelo respectivo, independientemente de \u00a0la \u00a0\u00e9poca de su gestaci\u00f3n, sin reticencias, el acreedor, legitimado est\u00e1 para \u00a0enarbolar la acci\u00f3n de prevalencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones, negar al acreedor su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0demandar \u00a0la simulaci\u00f3n, cuando ostenta un cr\u00e9dito de ese talante, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0yerro \u00a0jur\u00eddico \u00a0evidente, \u00a0consistente en confundir las reglas \u00a02491 \u00a0y \u00a01766 \u00a0del C.C., la primera orientada a proteger el cr\u00e9dito mediante la \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana; \u00a0y la segunda, a preservar la seriedad de los negocios con la \u00a0de \u00a0prevalencia; \u00a0es asimilar entonces, en forma indiferenciada las dos figuras, \u00a0las \u00a0cuales it\u00e9rase, son por entero diferentes y constituidas por presupuestos, \u00a0asimismo, distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0regla \u00a02488 \u00a0del \u00a0C.C.C es resorte \u00a0axiol\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de simulaci\u00f3n trat\u00e1ndose de acreedores en procura \u00a0de \u00a0proteger \u00a0el \u00a0cr\u00e9dito \u00a0y \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0deudor, ninguna raz\u00f3n tiene \u00a0autorizarla \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 aut\u00f3noma \u00a0 para \u00a0 los \u00a0 terceros, \u00a0 en \u00a0pro \u00a0del \u00a0mismo objetivo de la pauliana, \u00a0por \u00a0 sustracci\u00f3n \u00a0 de \u00a0materia. \u00a0Claro, \u00a0si \u00a0esencialmente \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0de un acto, al acreedor se le exige ostentar un cr\u00e9dito anterior o \u00a0simult\u00e1neo \u00a0al acto que se demanda como simulado, de la misma forma que, cuando \u00a0se acude a la acci\u00f3n revocatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ostentar \u00a0t\u00edtulo \u00a0que \u00a0preceda al negocio \u00a0jur\u00eddico \u00a0 enjuiciado \u00a0o \u00a0concomitante \u00a0al \u00a0contrato \u00a0impugnado \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 requisito \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto seg\u00fan la doctrina vigente, en el actor surge inter\u00e9s \u00a0cuando \u00a0actualmente \u00a0sea \u00a0titular \u00a0de un derecho cuyo \u00a0ejercicio \u00a0se \u00a0halle impedido o perturbado por el acto ostensible, y ese acto le \u00a0cause \u00a0un \u00a0perjuicio\u2019, sin \u00a0importar \u00a0que \u00a0sea posterior al acto o contrato acusado de simulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El vocablo \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0deriva \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0palabra \u00a0 \u00a0 latina \u00a0 \u00a0 \u201csimulare\u201d, \u00a0que dice fingir o hacer \u00a0real \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0no \u00a0lo \u00a0es. \u00a0Comprende \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0dos \u00a0acepciones: \u00a0por \u00a0un \u00a0lado, \u00a0la de hacer \u00a0figurar \u00a0una \u00a0cosa \u00a0distinta \u00a0a \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0en realidad y, por el otro, la de \u00a0ocultar \u00a0 esa \u00a0 verdad; \u00a0 incorpora \u00a0 una \u00a0 discrepancia \u00a0intencional \u00a0entre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0voluntad externa y la interna, dirigida a producir un aparente \u00a0convenio. \u00a0A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0ella \u00a0se disfraza una relaci\u00f3n de derecho totalmente \u00a0inexistente \u00a0o \u00a0se muestra una con matices diferentes, a la par que se oculta la \u00a0realidad \u00a0jur\u00eddica; \u00a0en fin, supone la realizaci\u00f3n de un pacto que no existe y \u00a0produce \u00a0una \u00a0ilusi\u00f3n para obtener, por su conducto, los objetivos perseguidos. \u00a0Como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0la doctrina italiana, el contrato simulado desde el principio \u00a0es \u00a0 aparente, \u00a0un \u00a0acto \u00a0no \u00a0serio, \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0y \u00a0la \u00a0convenci\u00f3n \u00a0secreta \u00a0est\u00e1 \u00a0destinada a constatar hist\u00f3ricamente esta ficci\u00f3n \u00a0(\u2026)\u201d20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En suma, la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0 \u201c(\u2026) \u00a0es \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0contenido \u00a0de \u00a0voluntad \u00a0no real, emitida conscientemente y de acuerdo entre las \u00a0partes, \u00a0para \u00a0producir \u00a0con \u00a0fines \u00a0de \u00a0enga\u00f1o \u00a0la \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0un negocio \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0o es distinto de aquel que realmente se ha llevado a \u00a0cabo\u201d21; \u00a0la \u00a0hay, \u00a0por \u00a0tanto,\u00a0 \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hace \u00a0conscientemente una declaraci\u00f3n inexacta o cuando se hace una \u00a0convenci\u00f3n \u00a0aparente, \u00a0cuyos \u00a0efectos son modificados, suprimidos o descartados \u00a0por \u00a0otra \u00a0convenci\u00f3n \u00a0contempor\u00e1nea \u00a0de \u00a0la \u00a0primera y destinada a permanecer \u00a0secreta\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a022. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como en su \u00a0momento \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 la Sala, la simulaci\u00f3n \u201c(\u2026) \u00a0caracteriza \u00a0una \u00a0divergencia \u00a0intencional \u00a0entre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n y el querer; \u00a0supone \u00a0el nacimiento simult\u00e1neo de dos actos, uno visible y otro invisible; el \u00a0segundo \u00a0suprime, \u00a0adiciona, \u00a0altera \u00a0o modifica los efectos o la naturaleza del \u00a0p\u00fablico \u00a0(\u2026).\u00a0 \u00a0La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0ostensible, deliberadamente inconforme \u00a0con \u00a0el \u00a0concurso \u00a0real \u00a0de las voluntades, va dirigida a producir en los dem\u00e1s \u00a0una \u00a0 \u00a0falsa \u00a0 \u00a0figura \u00a0 de \u00a0 convenio. \u00a0 (\u2026)\u201d23. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Requiere \u00a0para \u00a0 su \u00a0 configuraci\u00f3n, \u00a0de \u00a0un \u00a0acuerdo \u00a0entre \u00a0los \u00a0contratantes, \u00a0de \u00a0una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0voluntad \u00a0deliberadamente disconforme con el querer interno de \u00a0ellos \u00a0y con la finalidad de enga\u00f1ar a terceras personas, mostrando un convenio \u00a0falso \u00a0en \u00a0tanto \u00a0realmente no tuvo suceso o fue verificado en forma distinta de \u00a0como \u00a0aparece ostensible. De tal forma que el fraude no es requisito esencial de \u00a0la \u00a0 simulatio, \u00a0sino \u00a0los \u00a0m\u00f3viles \u00a0con \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecute \u00a0o \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0que \u00a0se \u00a0persiga, lo que \u00a0moralmente la califica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0este \u00a0respecto \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0recalcado que \u201c\u2018(\u2026) \u00a0 [q]uien \u00a0 la \u00a0promueve\u00a0 \u00a0\u2013dice Ferrara\u2013,\u00a0 \u00a0no necesita demostrar que la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0fue fraudulenta, ya que la acci\u00f3n ser\u00eda admisible aunque aqu\u00e9lla \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0l\u00edcita. \u00a0Aunque el fraude interviene con frecuencia en los actos \u00a0simulados, \u00a0ello \u00a0es \u00a0indiferente \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista jur\u00eddico porque el \u00a0acreedor \u00a0 no \u00a0pretende \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0esa \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0obligado \u00a0para \u00a0rescindir \u00a0los actos perjudiciales, sino probar solamente la inexistencia de los \u00a0actos \u00a0realizados, y sentar que ni ha sufrido por ellos perjuicio alguno ni debe \u00a0sufrirlo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(\u2026)\u2019\u201d24. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de simulaci\u00f3n es principalmente resolver ese estado \u00a0de \u00a0 anomal\u00eda \u00a0 jur\u00eddica \u00a0y \u00a0descubrir \u00a0el \u00a0contenido \u00a0real \u00a0de \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0contaminada \u00a0por \u00a0la \u00a0apariencia. Si se trata de la absoluta, para que se devele \u00a0la \u00a0ficci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0descubra \u00a0que \u00a0apenas \u00a0es \u00a0una pura irrealidad, y, si de la \u00a0relativa, \u00a0 para \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0lo \u00a0verdaderamente \u00a0convenido; \u00a0con \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0su \u00a0finalidad \u00a0es desenterrar el aut\u00e9ntico sentido de la voluntad de \u00a0las \u00a0partes, \u00a0no el reconocimiento de la ineficacia de una cualquiera relaci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0objeto de \u00a0este \u00a0instrumento jur\u00eddico es, puntualmente, poner luz en el terreno oscurecido \u00a0por \u00a0la apariencia en orden a rescatar el real alcance de la voluntad; se trata, \u00a0ante \u00a0todo, \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de constataci\u00f3n en cuanto se propone simplemente \u00a0revelar \u00a0o \u00a0escrutar \u00a0la leg\u00edtima realidad de las cosas, y no, ni m\u00e1s faltaba, \u00a0destruir, modificar o alterar una situaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es patente \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0esta \u00a0herramienta \u00a0jur\u00eddica \u00a0no \u00a0es \u00a0otro \u00a0que hacer \u00a0prevalecer \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0un contrato oculto sobre los del ostensible, y tal \u00a0caracter\u00edstica \u00a0de \u00a0prevalencia \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0en puridad la distingue.\u00a0 Se \u00a0propone \u00a0constatar \u00a0la veracidad de la declaraci\u00f3n de voluntad frente a un acto \u00a0aparente, \u00a0no \u00a0querido \u00a0por las partes, y esa labor de confirmaci\u00f3n no tiene ni \u00a0siquiera \u00a0virtualidad \u00a0creadora \u00a0o \u00a0destructora \u00a0de alg\u00fan v\u00ednculo contractual; \u00a0simplemente \u00a0verifica \u00a0lo \u00a0realmente sucedido, raz\u00f3n por la cual es una acci\u00f3n \u00a0declarativa, \u00a0para \u00a0hacer \u00a0que produzca sus efectos normales. Por esta raz\u00f3n la \u00a0doctrina25 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia26 \u00a0confieren a la simulaci\u00f3n \u00a0la \u00a0 caracter\u00edstica \u00a0 de \u00a0 \u201cunidad\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a027. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0Es \u00a0incontrovertible \u00a0que, \u00a0atendida \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 consilium \u00a0 fraudis, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0eventus \u00a0 \u00a0damni, \u00a0la \u00a0anterioridad \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito y la previa excusi\u00f3n o descarte \u00a0patrimonial \u00a0del \u00a0deudor \u00a0no \u00a0son indispensables para promoverla. Pese a ello, y \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado los fundamentos deducidos de la naturaleza de la acci\u00f3n, para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0son \u00a0la \u00a0insolvencia \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0la \u00a0anterioridad \u00a0del cr\u00e9dito con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0acto \u00a0 simulado, \u00a0 el \u00a0 consilium \u00a0fraudis, \u00a0 el \u00a0 eventus \u00a0damni concreto y cierto, el principio resarcitorio de \u00a0perjuicios \u00a0sufridos \u00a0y el amparo de la buena fe de los terceros, los que gu\u00edan \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de la acci\u00f3n a favor de los acreedores. En la cuesti\u00f3n, en \u00a0verdad \u00a0extravi\u00f3 \u00a0el \u00a0norte \u00a0actual, claramente admitido, no solo por la propia \u00a0Corporaci\u00f3n en \u00e9pocas recientes, sino por la doctrina general. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0del \u00a0acreedor \u00a0se \u00a0halla \u00a0representado en la necesidad de defender la \u00a0prenda \u00a0com\u00fan que puede ser menoscabada por conductas del deudor en connivencia \u00a0con \u00a0terceros, \u00a0sea \u00a0mediante \u00a0actos \u00a0reales \u00a0o \u00a0ficticios, \u00a0pudiendo ejercitar, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los primeros, la acci\u00f3n pauliana y, con relaci\u00f3n a los \u00faltimos, \u00a0la \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0de actos ficticios crea una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 verdadero \u00a0 peligro \u00a0 capaz \u00a0de \u00a0comprometer \u00a0el \u00a0derecho \u00a0del \u00a0accipiens \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0irreparable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El inter\u00e9s \u00a0envuelto \u00a0en verdad no se relaciona con el mejoramiento de la prenda com\u00fan, con \u00a0su \u00a0aumento \u00a0ni \u00a0con \u00a0la cuant\u00eda del perjuicio sufrido por el acreedor, como la \u00a0Sala \u00a0lo \u00a0quiere \u00a0entender, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el de las partes y el de los terceros, \u00a0atendido el objeto y conocida la esencia y naturaleza \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n en rigor, emerge de la necesidad en que \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0tercero \u00a0de \u00a0verificar la situaci\u00f3n real, que se dilucide el \u00a0estado \u00a0de \u00a0indefinici\u00f3n \u00a0ocasionado \u00a0por el acto ficticio, para dejar en claro \u00a0que \u00a0el respectivo y aparente negocio no se realiz\u00f3 y que, por ende, los bienes \u00a0afectos \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0salieron \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0motivo por el cual \u00a0ostentan, \u00a0contratantes \u00a0y \u00a0terceros, \u00a0plena legitimaci\u00f3n para ejercer respecto \u00a0del \u00a0acto \u00a0vinculado \u00a0el \u00a0instrumento \u00a0judicial \u00a0simulatorio. \u00a0Al \u00a0despejarse el \u00a0nubarr\u00f3n \u00a0causado \u00a0por \u00a0el acto aparente, el acreedor podr\u00e1 conocer, a ciencia \u00a0cierta, \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0dimensi\u00f3n del patrimonio de su deudor, el cual, como lo \u00a0expresa \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a02488 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil \u00a0constituye \u00a0la \u00a0prenda que le \u00a0posibilitar\u00e1 la soluci\u00f3n de su cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0destruir \u00a0un \u00a0acto \u00a0seriamente \u00a0concluido, \u00a0cual \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0la pauliana, sino constatar la inexistencia de uno \u00a0jam\u00e1s \u00a0 celebrado, \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 toda \u00a0raz\u00f3n \u00a0exigir \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0concilium \u00a0 fraudis, \u00a0del \u00a0eventus \u00a0 damni, \u00a0de \u00a0la \u00a0anterioridad \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0pues \u00a0la presencia o ausencia del fraude carece de \u00a0toda \u00a0influencia \u00a0de \u00a0cara \u00a0a \u00a0un \u00a0negocio \u00a0jur\u00eddico no celebrado realmente. La \u00a0anterioridad \u00a0o \u00a0posterioridad \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito \u00a0ning\u00fan \u00a0papel \u00a0desempe\u00f1a \u00a0en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde, entre unos y otros de los acreedores, no \u00a0cabe \u00a0hacer \u00a0distinci\u00f3n \u00a0en cuanto a los bienes del deudor, todos los cuales en \u00a0conjunto, \u00a0seg\u00fan \u00a0la norma citada, \u201c(\u2026) presentes \u00a0o \u00a0futuros \u00a0(\u2026)\u201d, constituyen para ellos la prenda \u00a0com\u00fan al momento de accionar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De admitirse \u00a0la \u00a0tesis \u00a0propuesta \u00a0por la mayor\u00eda, habr\u00eda que afirmar que el patrimonio del \u00a0deudor \u00a0se \u00a0divide atendiendo a la calenda de los cr\u00e9ditos, de tal manera que a \u00a0partir \u00a0de \u00a0una \u00a0determinada \u00a0fecha \u00a0responder\u00edan \u00a0unos bienes y otros no; ello \u00a0llevar\u00eda \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0general inmerso en aquel precepto no \u00a0ser\u00eda \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l expresa, lo cual es a todas luces il\u00f3gico, am\u00e9n de que lo \u00a0contrar\u00eda. \u00a0Con \u00a0la \u00a0acci\u00f3n\u00a0 la prenda general simplemente se actualiza y \u00a0nada m\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Dista mucho \u00a0de \u00a0la realidad pregonar que un acreedor posterior al negocio simulado carece de \u00a0acci\u00f3n \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n de un acto anterior, ya que con ella, a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0la \u00a0revocatoria, \u00a0no \u00a0se busca destruir un \u00a0contrato \u00a0verdadero, aunque fraudulento, celebrado por el deudor, sino constatar \u00a0que \u00a0el \u00a0aparentado \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0jam\u00e1s \u00a0y, \u00a0consiguientemente, que los bienes \u00a0involucrados \u00a0siempre \u00a0fueron \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0raz\u00f3n por la cual \u00a0pueden \u00a0responder \u00a0por la satisfacci\u00f3n del cr\u00e9dito, puesto que en t\u00e9rminos de \u00a0aquella \u00a0normativa \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0todos \u00a0los \u00a0bienes \u00a0del \u00a0deudor \u00a0ra\u00edces o muebles, presentes o futuros(\u2026)\u201d \u00a0constituyen la prenda com\u00fan de los acreedores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0sentido la doctrina enfatiza c\u00f3mo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[n]o \u00a0es necesario para el ejercicio de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n por los terceros (\u2026) la anterioridad del cr\u00e9dito (\u2026); su raz\u00f3n \u00a0es \u00a0muy \u00a0simple. \u00a0Los acreedores posteriores al acto ficticio pueden promoverla, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no tratan de rescindir negocios realizados efectivamente por el deudor, \u00a0sino \u00a0simplemente \u00a0declarar \u00a0que ciertos bienes no han salido del patrimonio; su \u00a0finalidad \u00a0es \u00a0comprobar \u00a0que \u00a0el \u00a0bien \u00a0aparentemente \u00a0transferido \u00a0no dej\u00f3 de \u00a0pertenecer \u00a0al \u00a0deudor, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0reconstruir la prenda colectiva de los \u00a0acreedores, \u00a0resultando \u00a0innecesario \u00a0distinguir \u00a0entre \u00a0acreedores anteriores o \u00a0posteriores \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato \u00a0 \u00a0 \u00a0irreal\u201d28. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El autor \u00a0citado, \u00a0H\u00e9ctor C\u00e1mara, criticando la ambivalencia de la posici\u00f3n asumida por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0argentina, \u00a0no sin antes se\u00f1alar que el fundamento era, por \u00a0un \u00a0lado, \u00a0el art\u00edculo 1047 del C\u00f3digo Civil, en cuanto exig\u00eda para alegar la \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 un \u00a0 acto \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 un \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 existente \u00a0 \u201c(\u2026) \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 celebraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 acto \u00a0simulado\u201d \u00a0 \u00a0y, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 otro, \u00a0 \u201c(\u2026) \u00a0que \u00a0el \u00a0acreedor toma (\u2026) al deudor en el estado de su \u00a0responsabilidad \u00a0actual, \u00a0no \u00a0en \u00a0su \u00a0responsabilidad precedente; lo toma con su \u00a0solvencia \u00a0y \u00a0patrimonio \u00a0en \u00a0el momento de la constituci\u00f3n del acto, no con su \u00a0solvencia anterior\u201d, sostiene (\u2026): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[a]mbos argumentos son improcedentes, no \u00a0resistiendo \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0cr\u00edtica.\u00a0 \u00a0 Como \u00a0 dice \u00a0 Salvat, \u00a0 \u2018en cuanto al primero, es inexacto que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s para pedir la nulidad del acto simulado, deba existir en el momento \u00a0de \u00a0celebrarse \u00a0el \u00a0acto: el inter\u00e9s debe existir en el momento de deducirse la \u00a0acci\u00f3n; \u00a0la simulaci\u00f3n (\u2026) causa un perjuicio constantemente renovado puesto \u00a0que \u00a0les \u00a0impide \u00a0proceder \u00a0a \u00a0la \u00a0venta \u00a0que, a pesar de todas las apariencias, \u00a0contin\u00faan \u00a0en \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0de su deudor y son las prendas de sus cr\u00e9ditos; \u00a0sin \u00a0ella, \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0podr\u00edan \u00a0vender \u00a0esos \u00a0bienes para cobrarse con su \u00a0importe.\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto al segundo, precisamente por lo mismo que el acreedor \u00a0de \u00a0una \u00a0persona toma a su deudor con su patrimonio y responsabilidad actual, es \u00a0que \u00a0tiene \u00a0siempre el derecho de hacer constatar su verdadera existencia, y por \u00a0consiguiente, \u00a0de \u00a0hacer \u00a0declarar \u00a0la simulaci\u00f3n, que sustrae de su patrimonio \u00a0s\u00f3lo \u00a0aparentemente, \u00a0bienes \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad forman parte de \u00e9l\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl \u00a0problema \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0c\u00f3digo es sencill\u00edsimo, resultando inexplicable aquella \u00a0jurisprudencia \u00a0err\u00f3nea, \u00a0pues \u00a0ya \u00a0sea \u00a0como dice Mass\u00e9 y Verg\u00e9 comentando a \u00a0Zachariae, \u00a0que en este caso no cabe aplicar el requisito de la anterioridad del \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0como en la acci\u00f3n pauliana, porque no se ataca un acto celebrado con \u00a0fraude \u00a0sino \u00a0un \u00a0acto \u00a0no \u00a0celebrado, \u00a0o \u00a0como \u00a0alguien dice, que el derecho de \u00a0impugnarlo \u00a0nace \u00a0de la facultad conferida en principio al acreedor para ejercer \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0su \u00a0deudor, \u00a0en nuestro ordenamiento jur\u00eddico no puede haber \u00a0dificultad, \u00a0leyendo \u00a0la \u00a0nota \u00a0al \u00a0art. \u00a0962 \u00a0en \u00a0que \u00a0V\u00e9lez \u00a0Sarsfield \u00a0da su \u00a0pensamiento, que si no es ley sirve para interpretarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl \u00a0codificador \u00a0en \u00a0la \u00a0nota \u00a0mencionada, \u00a0criticando \u00a0una \u00a0sentencia defendida por \u00a0Mimerel, \u00a0donde \u00a0se \u00a0sosten\u00eda \u00a0que \u00a0los \u00a0acreedores a los cuales perjudicase la \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0acto \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0ten\u00edan \u00a0derecho \u00a0a \u00a0hacerlo \u00a0revocar \u00a0cualquiera \u00a0fuese la fecha de su t\u00edtulo si fuere fraudulento\u2026, manifiesta que \u00a0las \u00a0dificultades \u00a0que se exponen, nacen de confundir la acci\u00f3n pauliana con la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0una \u00a0enajenaci\u00f3n \u00a0simulada puede ser siempre \u00a0demandada \u00a0 como \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 bienes \u00a0 no \u00a0 han \u00a0 salido \u00a0 del \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0deudor\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0venido \u00a0 diferenciando \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0acciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0la \u00a0diferencia (\u2026) entre la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n y la pauliana \u00a0cuando \u00a0un \u00a0acreedor se acoge a la primera, y que a pesar de la semejanza de sus \u00a0respectivas \u00a0estructuras, \u00a0y de la identidad de finalidades que pueden presentar \u00a0ambas acciones, discrepan entre s\u00ed esencialmente porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201ca) La \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana \u00a0requiere \u00a0la concurrencia del eventus damni y del fraude, sea \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0causante \u00a0y \u00a0causahabiente, \u00a0sea s\u00f3lo respecto del primero, \u00a0seg\u00fan \u00a0que \u00a0el \u00a0acto sea oneroso o gratuito (art\u00edculo 249 del C. C., numerales \u00a01\u00ba \u00a0y \u00a02\u00ba), al paso que la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n presupone s\u00f3lo el perjuicio \u00a0del \u00a0acreedor, \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0dotarlo \u00a0del inter\u00e9s jur\u00eddico necesario para \u00a0legitimar su causa (art\u00edculo 1766 del C. C.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cb) La \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana, \u00a0por \u00a0ser revocatoria, se ejerce en orden a abolir por entero \u00a0los \u00a0efectos del acto fraudulento y da\u00f1oso, al paso que la de simulaci\u00f3n puede \u00a0proponerse \u00a0para \u00a0descubrir \u00a0el \u00a0acto oculto, y acogerse a \u00e9l, seg\u00fan se deduce \u00a0del art\u00edculo 1766 citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl \u00a0tratamiento \u00a0probatorio \u00a0de las dos acciones es diferente, en consecuencia, y el \u00a0acreedor \u00a0no \u00a0puede \u00a0aspirar \u00a0a \u00a0que \u00a0ejercidas \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0indistintamente, \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0su \u00a0demanda conduzca al resultado final apetecido \u00a0porque, \u00a0como \u00a0es \u00a0obvio, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n y sus probanzas son \u00a0variables \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 linaje \u00a0 de \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0y \u00a0seguramente \u00a0se \u00a0promueva\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a030. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora, si el \u00a0acto \u00a0demandado \u00a0en simulaci\u00f3n no existe, exigir que el cr\u00e9dito sea anterior o \u00a0concomitante \u00a0al \u00a0mismo, \u00a0carece de fundamento, porque ese es requisito esencial \u00a0de \u00a0las \u00a0acciones \u00a0revocatorias en contra de negocios jur\u00eddicos reales, pero no \u00a0entre \u00a0la que simplemente se propone levantar el velo con el cual se ha cubierto \u00a0la realidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0inter\u00e9s \u00a0que \u00a0a los acreedores se les \u00a0reconoce \u00a0en \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n\u00a0 \u00a0lo es por derecho propio, y el hecho de que \u00a0ellos \u00a0tengan \u00a0a \u00a0la \u00a0mano \u00a0otros \u00a0instrumentos, como la acci\u00f3n pauliana, no es \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente para desconocerles la facultad que tienen para promover la de \u00a0prevalencia \u00a0y \u00a0obtener un pronunciamiento material, por cuanto los presupuestos \u00a0que \u00a0contempla \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0no son los mismos reclamados para \u00e9sta, pues mientras \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0es \u00a0necesario que se establezca un estado de \u00a0cesi\u00f3n \u00a0de \u00a0bienes \u00a0o de quiebra en el deudor, en la segunda los acreedores, en \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0conservar \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0que \u00a0representa su prenda com\u00fan, \u00a0apenas \u00a0buscan \u00a0prevenir \u00a0seguros \u00a0perjuicios \u00a0que les pudieran causar los actos \u00a0fingidos, \u00a0propiciando \u00a0que \u00a0brille \u00a0la \u00a0claridad \u00a0acerca \u00a0del \u00a0verdadero estado \u00a0patrimonial de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a06. \u00a0La \u00a0doctrina no ha sido ajena al problema planteado. Francisco Ferrara, como \u00a0ya \u00a0se \u00a0expres\u00f3, \u00a0legitima \u00a0a \u00a0los \u00a0acreedores anteriores y posteriores al acto \u00a0impugnado para demandar la simulaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0 se \u00a0impugna \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0el \u00a0acto \u00a0es \u00a0fingido \u00a0y, por tanto, continua siendo el deudor \u00a0due\u00f1o \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 bienes \u00a0 enajenados, \u00a0todos \u00a0los \u00a0acreedores, \u00a0anteriores \u00a0y \u00a0posteriores, \u00a0tienen inter\u00e9s en aclarar la verdadera situaci\u00f3n patrimonial del \u00a0deudor. \u00a0Mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana \u00a0la impugnaci\u00f3n compete solo a los \u00a0acreedores, \u00a0en \u00a0la simulaci\u00f3n la impugnaci\u00f3n compete a todo tercero que tenga \u00a0inter\u00e9s \u00a0 en \u00a0hacer \u00a0desaparecer \u00a0la \u00a0ficci\u00f3n, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0un \u00a0adquirente, \u00a0un \u00a0arrendatario, \u00a0un cesionario, etc., y tambi\u00e9n a los mismos simulantes, en tanto \u00a0resultar\u00eda \u00a0rid\u00edculo \u00a0en \u00a0un \u00a0deudor \u00a0el \u00a0intento \u00a0de \u00a0hacer \u00a0revocar \u00a0el acto \u00a0fraudulento.\u201d31 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIEZ \u00a0DUARTE, \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0en el derecho \u00a0chileno la simulaci\u00f3n del contrato, sostiene: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMientras \u00a0la \u00a0acci\u00f3n pauliana no puede \u00a0ser \u00a0ejercitada sino por los acreedores anteriores del acto fraudulento, que son \u00a0lo \u00a0que \u00a0ese \u00a0acto \u00a0perjudica, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de simulaci\u00f3n pertenece a todos los \u00a0acreedores \u00a0sin distinci\u00f3n, pues desde que el acto de transferencia es simulado \u00a0y \u00a0el \u00a0bien \u00a0que ha sido objeto de este acto depend\u00eda del patrimonio del deudor \u00a0en \u00a0el momento de nacer su cr\u00e9dito y formar por lo mismo, como los otros bienes \u00a0del \u00a0deudor, \u00a0la prenda com\u00fan o garant\u00eda general de los acreedores, los nuevos \u00a0acreedores \u00a0pueden \u00a0hacer \u00a0valer \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0bien \u00a0los \u00a0derechos que la ley les \u00a0reconoce \u00a0en \u00a0todos los bienes del deudor y tienen un inter\u00e9s en que se declare \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0salido del patrimonio por esta convenci\u00f3n simulada.\u201d32 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOSSET ITURRASPE, en su obra, Contratos \u00a0 simulados \u00a0 y \u00a0fraudulentos, \u00a0reivindica \u00a0que \u00a0es \u00a0indiferente \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n temporal de los acreedores para \u00a0blandir la acci\u00f3n, sean anteriores o posteriores: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0corriente \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que, a diferencia de lo que acontece con la acci\u00f3n revocatoria -que en \u00a0principio \u00a0solo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0ejercida \u00a0por \u00a0los \u00a0acreedores de fecha anterior al \u00a0negocio \u00a0que \u00a0se \u00a0impugna-, \u00a0en la de simulaci\u00f3n es indiferente que el cr\u00e9dito \u00a0invocado \u00a0por \u00a0el \u00a0acto \u00a0para justificar su inter\u00e9s sea anterior o posterior al \u00a0acto impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFundamentando \u00a0 esta \u00a0 diferencia \u00a0se \u00a0sostiene, \u00a0con \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0la simulaci\u00f3n causa a los acreedores un perjuicio \u00a0constantemente \u00a0renovado, \u00a0puesto que les impide proceder a la venta de bienes a \u00a0pesar \u00a0de todas las apariencias contin\u00faan en el patrimonio de su deudor&#8230;; que \u00a0el \u00a0 acreedor \u00a0de \u00a0una \u00a0persona \u00a0toma \u00a0a \u00a0su \u00a0deudor \u00a0con \u00a0su \u00a0patrimonio \u00a0y \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0actual\u2026 De ah\u00ed que sea suficiente la existencia del inter\u00e9s \u00a0al \u00a0momento de deducir la acci\u00f3n por simulaci\u00f3n\u201d33. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el derecho chileno, el gran tratadista \u00a0Luis Claro Solar, expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0la acci\u00f3n pauliana el acto atacado \u00a0existe \u00a0realmente; \u00a0mientras \u00a0que el acto contra el cual se dirige la acci\u00f3n de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no existe m\u00e1s que en apariencia. De esta diferencia resulta que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana \u00a0tiene \u00a0por \u00a0fin \u00a0reintegrar \u00a0en \u00a0la \u00a0prenda \u00a0general \u00a0de \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0lo \u00a0que \u00a0de ella hab\u00eda salido por el efecto del acto fraudulento; y \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0por \u00a0objeto \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0raz\u00f3n del \u00a0car\u00e1cter \u00a0puramente ficticio de cierto acto, un bien que parece haber salido de \u00a0esta prenda com\u00fan, no ha dejado de formar parte de ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn segundo lugar, en la acci\u00f3n pauliana \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0demandantes \u00a0deben \u00a0probar que el acto atacado ha determinado o \u00a0aumentado \u00a0la \u00a0insolvencia del deudor, y sin esta prueba no podr\u00edan obtener que \u00a0el \u00a0acto fraudulento fuera revocado; mientras que los acreedores que intentan la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no \u00a0tienen que rendir tal prueba, puesto que lo \u00fanico \u00a0que \u00a0piden \u00a0es \u00a0que \u00a0se precise la verdadera consistencia de la prenda com\u00fan de \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 acreedores\u201d34 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0 acudiendo \u00a0al \u00a0derecho \u00a0franc\u00e9s, razona el mismo doctrinante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan otra teor\u00eda, acogida tambi\u00e9n en \u00a0fallos \u00a0judiciales, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de simulaci\u00f3n seria solamente una variedad de \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana. \u00a0Demolombe \u00a0dice \u00a0que: \u201cde la disposici\u00f3n de la ley que da \u00a0derecho \u00a0a los acreedores para pedir la revocaci\u00f3n de los actos fraudulentos de \u00a0su \u00a0deudor, \u00a0nacen \u00a0dos \u00a0acciones: \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana propiamente dicha y la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n. \u00a0Seg\u00fan \u00a0Demolombe, \u00a0\u201clos \u00a0acreedores \u00a0que \u00a0quieran \u00a0hacer \u00a0declarar simulado un acto o contrato del deudor \u00a0pueden \u00a0obrar, \u00a0con \u00a0arreglo al art. 1166 entablando la acci\u00f3n del deudor o con \u00a0arreglo \u00a0al \u00a0art. 1167. En este segundo caso, se tratar\u00eda, por lo tanto, de una \u00a0acci\u00f3n \u00a0pauliana \u00a0an\u00f3mala \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0habr\u00eda que atenerse a las reglas \u00a0generales \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba de la insolvencia y del fraude. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero, \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0observan \u00a0 Baudry- \u00a0Lacantin\u00e9rie \u00a0y \u00a0Barde, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de simulaci\u00f3n tiene un \u00a0fundamento \u00a0propio: \u00a0ella \u00a0se desprende claramente de las disposiciones legales, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0cuales \u00a0todos \u00a0los \u00a0bienes \u00a0de \u00a0una \u00a0persona, \u00a0muebles o inmuebles, \u00a0presentes \u00a0o \u00a0futuros, \u00a0salvo los no embargables, pueden ser perseguidos por los \u00a0acreedores \u00a0para \u00a0pagarse \u00a0de sus cr\u00e9ditos; y al hablar de todos los bienes, se \u00a0comprenden \u00a0naturalmente \u00a0los \u00a0que han sido objeto de actos simulados, desde que \u00a0no \u00a0han \u00a0dejado \u00a0de \u00a0pertenecer \u00a0al deudor. Este derecho es un derecho personal, \u00a0propio \u00a0de \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0que \u00a0pueden \u00a0hacer \u00a0valer \u00a0como \u00a0tal \u00a0a \u00a0su \u00a0propio \u00a0nombre\u201d35. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Marcel Planiol y Ripert, sin reticencias de \u00a0ninguna \u00a0clase, \u00a0autorizan \u00a0a \u00a0los acreedores posteriores a la enajenaci\u00f3n para \u00a0ejercer la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodos \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0aun cuando sean \u00a0posteriores \u00a0a \u00a0la enajenaci\u00f3n simulada, tienen el derecho de ofrecer la prueba \u00a0de \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0ficticio. \u00a0Esta \u00a0es \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0misma idea: el \u00a0acreedor, \u00a0simplemente \u00a0afirma \u00a0que \u00a0su \u00a0deudor \u00a0es propietario del bien por \u00e9l \u00a0se\u00f1alado; \u00a0es \u00a0indiferente, \u00a0por consiguiente, que la enajenaci\u00f3n ficticia sea \u00a0anterior \u00a0a \u00a0su \u00a0cr\u00e9dito\u201d \u00a0(3), \u00a0porque \u00a0el \u00a0bien \u00a0\u201cen \u00a0realidad no ha sido \u00a0enajenado \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 pertenece \u00a0 todav\u00eda \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 deudor\u201d \u00a0(2)36. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Puig Brutau, en su obra, Fundamentos \u00a0de \u00a0derecho civil, aludiendo \u00a0a la cuesti\u00f3n expone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 fundamento \u00a0 de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0dice \u00a0LUNA, repercute sobre la amplitud de la legitimaci\u00f3n activa \u00a0para \u00a0su \u00a0ejercicio, en el sentido de que han de poder ejercitarla todos los que \u00a0tengan \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0hacer desaparecer la apariencia creada con la simulaci\u00f3n. \u00a0Est\u00e1n \u00a0legitimados \u00a0activamente, \u00a0los \u00a0mismos contratantes que la han causado y \u00a0sus \u00a0herederos, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0todos los afectados por ella; es decir, los que \u00a0sufren \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0o \u00a0dejan \u00a0de \u00a0tener un beneficio conforme a un derecho ya \u00a0adquirido. \u00a0La \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no \u00a0ha \u00a0de \u00a0servir \u00a0para \u00a0burlar \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0legitimarios \u00a0y \u00a0acreedores, titulares de derechos de retracto, etc., y por ello \u00a0han \u00a0de \u00a0estar \u00a0activamente \u00a0legitimados \u00a0para el ejercicio de esta acci\u00f3n. Los \u00a0mismos \u00a0contratantes \u00a0que \u00a0han \u00a0creado \u00a0la apariencia pueden destruirla, sin que \u00a0pueda \u00a0oponerse \u00a0que \u00a0van \u00a0contra \u00a0sus \u00a0propios \u00a0actos porque solo pretenden que \u00a0prevalezca \u00a0lo que quisieron en realidad como declaro la sentencia de 31 de mayo \u00a01963\u201d37. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a07. \u00a0La \u00a0providencia, \u00a0entonces,\u00a0 \u00a0debi\u00f3 \u00a0legitimar la acci\u00f3n del acreedor \u00a0cuyo \u00a0cr\u00e9dito \u00a0nace \u00a0con posterioridad al acto dispositivo simulado, para luego \u00a0s\u00ed \u00a0plantearse \u00a0como \u00a0problema \u00a0real a cu\u00e1l grupo de acreedores posteriores al \u00a0acto \u00a0simulado \u00a0debe \u00a0protegerse, \u00a0si a los del simulador enajenante o a los del \u00a0simulador \u00a0adquirente \u00a0cuando \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0estos entran en conflicto. En \u00a0casos, \u00a0de \u00a0este \u00a0talante, \u00a0es \u00a0indiscutido, debe protegerse a los acreedores de \u00a0buena \u00a0fe \u00a0del \u00a0adquirente \u00a0cuando \u00a0contratan en atenci\u00f3n a la novel situaci\u00f3n \u00a0patrimonial \u00a0del adquirente, quienes por tanto, estar\u00e1n interesados en sostener \u00a0la inoponibilidad del acto simulador: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara que la soluci\u00f3n no sea disvaliosa \u00a0es \u00a0preciso \u00a0distinguir \u00a0entre \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0del \u00a0enajenante \u00a0simulado y los \u00a0acreedores \u00a0del \u00a0adquirente \u00a0simulado. Los primeros est\u00e1n interesados realmente \u00a0en \u00a0hacer declarar la simulaci\u00f3n para comprobar el verdadero estado patrimonial \u00a0de \u00a0su \u00a0deudor. \u00a0Y \u00a0respecto \u00a0a \u00a0ellos \u00a0es \u00a0equitativo \u00a0no \u00a0distinguir entre los \u00a0acreedores \u00a0del \u00a0adquirente, \u00a0interesados \u00a0en \u00a0la \u00a0no \u00a0oponibilidad \u00a0del negocio \u00a0simulado. \u00a0 Pero \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0debe \u00a0ser \u00a0diferente \u00a0cuando \u00a0contempla \u00a0a \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0del \u00a0adquirente, \u00a0interesados \u00a0en \u00a0la \u00a0no \u00a0oponibilidad \u00a0del negocio \u00a0simulado, \u00a0en \u00a0mantener \u00a0la adquisici\u00f3n aparente que aumenta la responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0deudor. \u00a0La \u00a0protecci\u00f3n \u00a0debe \u00a0dispensarse a los terceros acreedores de \u00a0buena \u00a0fe \u00a0que \u00a0confiaron \u00a0en \u00a0el \u00a0acto \u00a0aparente, \u00a0vale \u00a0decir a los acreedores \u00a0posteriores \u00a0al \u00a0negocio \u00a0simulado, que contrataron en atenci\u00f3n a la situaci\u00f3n \u00a0patrimonial \u00a0que \u00a0se \u00a0desprend\u00eda del mismo; pero no media inter\u00e9s en alegar la \u00a0inoponibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n respecto de los acreedores de fecha anterior \u00a0al \u00a0negocio \u00a0simulado, \u00a0que no pudieron tener en cuenta una apariencia posterior \u00a0al \u00a0origen \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito, que no pueden alegar perjuicio alguno en apoyo de sus \u00a0pretensiones \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 carecen \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 inter\u00e9s \u00a0leg\u00edtimo \u00a0para \u00a0accionar.\u201d38 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a08. \u00a0En \u00a0s\u00edntesis, no hay duda, la acci\u00f3n pauliana o las acciones revocatorias, \u00a0\u00fanicamente \u00a0pueden ser intentadas por los acreedores de fecha anterior al acto; \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n puede ser empu\u00f1ada por los anteriores, \u00a0concomitantes \u00a0o \u00a0posteriores al negocio jur\u00eddico demandado, porque no se trata \u00a0de \u00a0reconstruir \u00a0el patrimonio ni de impugnar actos reales, sino de comprobar el \u00a0car\u00e1cter ficticio, velado, ap\u00f3crifo o irreal de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 9. \u00a0 Por \u00a0 tanto, \u00a0 la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de la que me separo, cuando reclama como presupuesto para legitimar a \u00a0un \u00a0acreedor en la acci\u00f3n de prevalencia \u201c(\u2026) que \u00a0ostent[e] \u00a0\u2018ese car\u00e1cter \u00a0cuando \u00a0 se \u00a0 verific\u00f3 \u00a0 el \u00a0 acto \u00a0 que \u00a0 tacha \u00a0de \u00a0simulado(\u2026)\u2019\u201d, \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0si \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0acreedor, en el momento en que el \u00a0deudor \u00a0ejecuta \u00a0un \u00a0acto \u00a0fraudulento, doloso o simulado, es claro que no puede \u00a0existir \u00a0(\u2026) \u00a0ni \u00a0perjuicio\u201d, y que del mismo modo \u00a0exige \u00a0la \u00a0preexistencia \u00a0del \u00a0tercero \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0 ser \u00a0 v\u00edctima \u00a0 de \u00a0ese \u00a0concilium \u00a0o \u00a0de \u00a0ese \u00a0perjuicio\u201d, \u00a0 ignora \u00a0 la \u00a0esencia, \u00a0el \u00a0objeto \u00a0y \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 confunde \u00a0 con \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0revocatoria, \u00a0identificando \u00a0equ\u00edvocamente \u00a0algunos de sus presupuestos indistintamente. Connot\u00e9, con apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0doctrina m\u00e1s autorizada, que aunque pudieran \u00a0confundirse \u00a0sus \u00a0elementos, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0son diversos, y mucho m\u00e1s en \u00a0presencia del inter\u00e9s para legitimar en la causa a un acreedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dejo as\u00ed aclarado mi voto. \u00a0<\/p>\n<p>Fecha \u00a0 ut \u00a0supra \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0 Aunque \u00a0comparto \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0adopt\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0los reproches que se hicieron a la sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal no fueron suficientes para desvirtuar la presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0que \u00a0la \u00a0cobija, \u00a0me \u00a0permito disentir de un punto en \u00a0concreto \u00a0 que \u00a0 -en \u00a0 mi \u00a0 criterio- \u00a0debi\u00f3 \u00a0tener \u00a0un \u00a0tratamiento \u00a0distinto, \u00a0concerniente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0actor \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0que \u00a0plante\u00f3 el censor, se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0acreedor \u00a0\u201cno cuenta con libertad \u00a0absoluta \u00a0para \u00a0ejercitar la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, porque en coherencia con la \u00a0jurisprudencia, \u00a0para \u00a0el \u00a0efecto \u00a0se \u00a0requiere, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0esa calidad sea \u00a0anterior \u00a0o \u00a0concomitante al contrato impugnado, pues es apenas natural entender \u00a0que \u00a0la prenda general de la garant\u00eda del deudor se debe tomar en el estado que \u00a0se encuentra\u201d. [Folio 10] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0 La \u00a0 anterior \u00a0 argumentaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0no es del todo exacta en el contexto jur\u00eddico actual, toda vez que el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de simulaci\u00f3n persigue la prevalencia de la realidad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0apariencia mediante el develamiento de la verdadera y \u00fanica voluntad \u00a0de \u00a0los \u00a0contratantes, \u00a0pero \u00a0no \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0contrato \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 consilium \u00a0fraudis \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 eventus \u00a0damni, \u00a0elementos \u00a0propios \u00a0de la acci\u00f3n revocatoria que s\u00ed presupone la \u00a0calidad \u00a0 de \u00a0 acreedor \u00a0 anterior \u00a0al \u00a0acto \u00a0defraudatorio \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0algunas \u00a0sentencias \u00a0que se trajeron como citas \u00a0jurisprudenciales \u00a0se \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u201cel acreedor que \u00a0ejercita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n debe tener ese car\u00e1cter cuando naci\u00f3 el \u00a0acto \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 ataca \u00a0de \u00a0simulado\u201d \u00a0(CSJ \u00a0SC de 10 de agosto de 1943, reiterada en SC 018 de 3 de marzo \u00a0de \u00a01956). Mas tal concepci\u00f3n s\u00f3lo pudo tener acogida \u00a0en \u00a0un \u00a0momento hist\u00f3rico en que la jurisprudencia nacional no hab\u00eda elaborado \u00a0con \u00a0 precisi\u00f3n \u00a0 los \u00a0 contornos \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0pauliana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c\u2026en \u00a0un \u00a0principio la simulaci\u00f3n se \u00a0asimil\u00f3 \u00a0a la nulidad, respetando eso s\u00ed la posici\u00f3n de terceros de buena fe; \u00a0luego \u00a0se \u00a0desdobl\u00f3 \u00a0en \u00a0dos actos, el aparente y el prevalente; y por \u00faltimo, \u00a0opini\u00f3n \u00a0que \u00a0para esta Sala es la m\u00e1s valedera y apropiada, se ha considerado \u00a0que \u00a0se trata de un acto \u00fanico y verdadero, que por razones de distinta \u00edndole \u00a0se \u00a0quiere mantener oculto enfrente de quienes no han sido partes en \u00e9l, a cuyo \u00a0efecto \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0se \u00a0procura su disfraz mediante la preconstituci\u00f3n de \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0otro \u00a0acto \u00a0diferente \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no existe.\u201d (SC 28 de febrero de 1979) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0estado \u00a0actual \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0no \u00a0cabe \u00a0duda \u00a0que \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0la finalidad subjetiva y concreta que se hayan propuesto \u00a0los \u00a0contratantes \u00a0para celebrar el acto simulado, su voluntad objetiva consiste \u00a0en \u00a0ocultar \u00a0o \u00a0disfrazar \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica existente o el contenido y \u00a0alcance \u00a0efectivo \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato \u00a0determinado, para hacer creer a terceros la \u00a0apariencia de un convenio cuya realidad jam\u00e1s han concertado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0el \u00a0objetivo que se propone quien demanda la simulaci\u00f3n \u00a0consiste \u00a0en \u00a0dejar \u00a0al \u00a0descubierto \u00a0la \u00a0verdad \u00a0oculta \u00a0que subyace al negocio \u00a0simulado, \u00a0por lo que la legitimaci\u00f3n por activa en esta clase de acci\u00f3n est\u00e1 \u00a0dada \u00a0por el inter\u00e9s jur\u00eddico, serio y actual del actor en que se descubra tal \u00a0realidad. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n es una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde el momento en que la jurisprudencia de \u00a0esta \u00a0Corte aclar\u00f3 que la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n no persigue la declaraci\u00f3n de \u00a0nulidad \u00a0 del \u00a0 contrato \u00a0 simulado \u00a0 \u2013diferenci\u00e1ndola \u00a0de esa forma de la acci\u00f3n revocatoria\u2013, sino la desocultaci\u00f3n de la realidad \u00a0subyacente, \u00a0desapareci\u00f3 \u00a0toda \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0para \u00a0exigir \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de la \u00a0anterioridad \u00a0 del \u00a0derecho \u00a0del \u00a0demandante \u00a0a \u00a0la \u00a0conformaci\u00f3n \u00a0del \u00a0negocio \u00a0enmascarado. \u00a0(Ver CSJ SC, Sentencia de 16 de mayo de \u00a01968, reiterada en SC de 30 de agosto de 1968 y posteriores) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0FRANCESCO \u00a0FERRARA, quien es de una de las autoridades m\u00e1s insignes \u00a0y \u00a0respetadas en este tema, impulsor de la teor\u00eda monista de la simulaci\u00f3n, lo \u00a0expres\u00f3 con total claridad, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Restos de confusiones no desaparecidas del \u00a0todo \u00a0e \u00a0indebidas influencias de otras instituciones han sido causa de que para \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0se \u00a0exigiesen, por algunos, \u00a0ciertas \u00a0 condiciones \u00a0que \u00a0ven\u00edan \u00a0a \u00a0restringir \u00a0arbitrariamente \u00a0su \u00a0empleo. \u00a0Conviene, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0desechar \u00a0desde \u00a0luego \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0heterog\u00e9neos \u00a0introducidos \u00a0por \u00a0error. \u00a0Para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0no es necesario: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0prueba del consilium fraudis o del \u00a0eventos \u00a0damni \u00a0nacido \u00a0del \u00a0contrato \u00a0simulado, \u00a0porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0puede \u00a0haber \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0obtener \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0una simulaci\u00f3n no fraudulenta; e \u00a0igualmente \u00a0es susceptible de ser descubierta, a fin de lograr alg\u00fan beneficio, \u00a0una \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>simulaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 al \u00a0 realizarse \u00a0 no \u00a0perjudicaba al impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 La \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 la \u00a0anterioridad \u00a0del derecho del impugnante \u00a0a \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0negocio fingido o disfrazado, porque tambi\u00e9n un acreedor \u00a0posterior \u00a0y \u00a0los terceros que adquieren por virtud del contrato simulado pueden \u00a0tener \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0ficci\u00f3n o la diferente naturaleza del mismo \u00a0para \u00a0 deducir \u00a0 consecuencias \u00a0 jur\u00eddicas \u00a0 de \u00a0este \u00a0restablecimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La previa excusi\u00f3n del deudor autor del \u00a0enga\u00f1o, \u00a0ya que la impugnaci\u00f3n por simulaci\u00f3n no tiene por objeto resarcir el \u00a0perjuicio \u00a0 sufrido, \u00a0 del \u00a0 que \u00a0 habr\u00eda \u00a0que \u00a0determinar \u00a0por \u00a0anticipado \u00a0la \u00a0subsistencia \u00a0 y \u00a0la \u00a0entidad, \u00a0sino \u00a0hacer \u00a0constar \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0estado \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0 de \u00a0 los \u00a0simulantes, \u00a0o \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0\u00edndole \u00a0de \u00a0los \u00a0negocios \u00a0realizados, \u00a0para ejercitar despu\u00e9s sobre esa base los derechos que normalmente \u00a0competen al impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todos \u00a0estos \u00a0requisitos \u00a0son importaci\u00f3n \u00a0ileg\u00edtima \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n revocatoria, esencialmente diferente por su concepto, \u00a0finalidad \u00a0y \u00a0eficacia, de la impugnaci\u00f3n por simulaci\u00f3n; y debieran apartarse \u00a0de ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00fanico \u00a0 requisito \u00a0necesario \u00a0para \u00a0ejercitar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de simulaci\u00f3n es la existencia de un inter\u00e9s jur\u00eddico \u00a0en \u00a0el \u00a0actor. No se trata, pues, de una excepci\u00f3n sino de aplicar el principio \u00a0normal \u00a0de que para interponer una demanda en juicio es indispensable que exista \u00a0un \u00a0 inter\u00e9s\u2026 \u00a0(La \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0negocios \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0 3\u00aa \u00a0 ed. \u00a0 Madrid: \u00a0 Revista \u00a0 de \u00a0 Derecho \u00a0 Privado, \u00a01953. \u00a0P. \u00a0409) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De igual modo, MOSSET ITURRASPE sostiene: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0corriente la afirmaci\u00f3n en el sentido \u00a0que, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0lo que acontece con la acci\u00f3n revocatoria \u2013que \u00a0en \u00a0principio \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0ejercida \u00a0por acreedores de fecha anterior al negocio que se impugna\u2013, en la de simulaci\u00f3n es indiferente \u00a0que \u00a0el cr\u00e9dito invocado por el acto para justificar su inter\u00e9s sea anterior o \u00a0posterior al acto impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fundamentando esta diferencia se sostiene, \u00a0con \u00a0 raz\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 simulaci\u00f3n \u00a0causa \u00a0a \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0constantemente \u00a0renovado, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0les impide proceder a la venta de bienes \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0todas \u00a0las \u00a0apariencias \u00a0contin\u00faan \u00a0en \u00a0el \u00a0patrimonio de su \u00a0deudor&#8230;; \u00a0que \u00a0el acreedor de una persona toma a su deudor con su patrimonio y \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0actual\u2026 \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0sea \u00a0suficiente la existencia del \u00a0inter\u00e9s al momento de deducir la acci\u00f3n por simulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para que la soluci\u00f3n no sea disvaliosa es \u00a0preciso \u00a0 distinguir \u00a0 entre \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0del \u00a0enajenante \u00a0simulado \u00a0y \u00a0los \u00a0acreedores \u00a0del \u00a0adquirente \u00a0simulado. Los primeros est\u00e1n interesados realmente \u00a0en \u00a0hacer declarar la simulaci\u00f3n para comprobar el verdadero estado patrimonial \u00a0de \u00a0su \u00a0deudor. Y respecto de ellos es equitativo no distinguir entre acreedores \u00a0anteriores \u00a0 y \u00a0 posteriores \u00a0al \u00a0negocio \u00a0simulado\u2026 \u00a0(Contratos \u00a0Simulados \u00a0y \u00a0Fraudulentos. \u00a0t. I. Buenos \u00a0Aires: \u00a0Rubinzal \u2013 Culzoni \u00a0Editores. 2001. P. 261) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0id\u00e9ntico \u00a0sentido, \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a las distintas acciones que \u00a0puede \u00a0 \u00a0ejercitar \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acreedor \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0enajenante \u00a0 simulado, \u00a0 MESSINEO \u00a0explica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 las dos acciones deben ser ejercitadas \u00a0de \u00a0una \u00a0manera \u00a0alternativa \u00a0(o \u00a0rec\u00edprocamente subordinada), afirmando que la \u00a0enajenaci\u00f3n \u00a0es simulada (y \u00a0de \u00a0esto \u00a0se \u00a0pide \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de certeza, con la consecuencia de que debe \u00a0declararse \u00a0que \u00a0el \u00a0bien \u00a0no \u00a0ha \u00a0salido \u00a0nunca \u00a0del patrimonio del simulante); \u00a0o \u00a0bien \u00a0es \u00a0efectiva, pero \u00a0realizada \u00a0en \u00a0fraude \u00a0del \u00a0acreedor \u00a0(con \u00a0la consecuencia de que se declare la \u00a0inoponibilidad \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0disposici\u00f3n \u00a0al \u00a0acreedor \u00a0que \u00a0ejercita \u00a0la \u00a0revocatoria); \u00a0pero en este segundo caso el acreedor deber\u00e1 suministrar adem\u00e1s \u00a0de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 enajenaci\u00f3n, \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 del \u00a0da\u00f1o \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0deriva \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0menciona el art. 2901 \u00a0[del \u00a0C.C. \u00a0italiano]; \u00a0mientras que los elementos de \u00a0prueba \u00a0relativos \u00a0a \u00a0la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n conciernen a diversos elementos, \u00a0por \u00a0 cuanto \u00a0no \u00a0se \u00a0requiere \u00a0el \u00a0extremo \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0de \u00a0quien \u00a0acciona \u00a0por \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0 ni \u00a0se \u00a0distingue \u00a0entre \u00a0actos \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0oneroso \u00a0o \u00a0gratuito \u00a0ni \u00a0tampoco es necesaria la anterioridad del cr\u00e9dito \u00a0con \u00a0 respecto \u00a0 al \u00a0 acto \u00a0 impugnado, \u00a0o \u00a0la \u00a0preordenaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acto \u00a0al \u00a0fin de perjudicar el cr\u00e9dito \u00a0futuro. \u00a0(Doctrina \u00a0general \u00a0del contrato. t. II. Buenos Aires: Ejea, 1986. P. 46) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0contrato no puede \u00a0quedar \u00a0expuesto \u00a0a \u00a0que cualquier persona que tenga conocimiento del acto pueda \u00a0solicitar \u00a0que \u00a0prevalezca \u00a0la verdad que se oculta tras ese instrumento, por lo \u00a0que \u00a0adquiere \u00a0especial \u00a0relevancia la identificaci\u00f3n de las personas que tiene \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0el ejercicio de tal acci\u00f3n. Por ello, la jurisprudencia de esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0\u00abha \u00a0exigido \u00a0para \u00a0ese \u00a0efecto que el \u00a0demandante \u00a0exhiba un inter\u00e9s jur\u00eddico serio y actual, que no es otra cosa que \u00a0la \u00a0titularidad \u00a0de \u00a0un \u00a0derecho \u00a0cierto \u00a0cuyo \u00a0ejercicio \u00a0se \u00a0halle \u00a0impedido o \u00a0perturbado \u00a0por \u00a0el \u00a0acto \u00a0ostensible \u00a0que \u00a0por \u00a0ser \u00a0fingido su declaraci\u00f3n de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0se \u00a0reclama. \u00a0De \u00a0manera que en t\u00e9rminos generales, el inter\u00e9s se \u00a0pregona \u00a0de \u00a0las propias partes; de los terceros que por fungir de acreedores de \u00a0los \u00a0contratantes \u00a0eventualmente \u00a0se ven lesionados; y del c\u00f3nyuge, respecto de \u00a0los \u00a0actos \u00a0jur\u00eddicos celebrados por el otro, bajo las pautas, desde luego, del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0 econ\u00f3mico \u00a0 del \u00a0 matrimonio, \u00a0 previstas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 28 \u00a0 de \u00a01932\u2026\u00bb \u00a0 (SC \u00a0de \u00a05 \u00a0de \u00a0septiembre de 2001. Exp. 5868) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ostentan \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0terceros \u00a0y, \u00a0como \u00a0tales, extra\u00f1os pero \u00a0interesados \u00a0en \u00a0los efectos de la simulaci\u00f3n: el subadquirente o causahabiente \u00a0de \u00a0uno de los que participaron en el contrato simulado, es decir quien adquiere \u00a0un \u00a0 derecho \u00a0(por \u00a0lo \u00a0general, \u00a0real) \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0participantes \u00a0en \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n; \u00a0el acreedor de uno de los participantes en el contrato simulado; y \u00a0todos \u00a0los \u00a0otros terceros que por el contrato simulado resulten perjudicados en \u00a0su derecho (legitimarios, coherederos, c\u00f3nyuges, etc.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0tercero \u00a0acreedor del enajenante simulado puede, entonces, hacer \u00a0valer \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0que perjudica su derecho de cr\u00e9dito, o sea impugnar por \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0el \u00a0acto \u00a0de \u00a0enajenaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0su \u00a0deudor \u00a0ha fingido la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0patrimonio, \u00a0cuando en realidad no ha enajenado nada y los \u00a0bienes objeto de ese contrato siguen siendo prenda de la acreencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0impugnabilidad de ese acto de enajenaci\u00f3n depende del principio \u00a0general \u00a0por \u00a0cuya \u00a0virtud \u00a0el tercero puede invocar la simulaci\u00f3n ajena cuando \u00a0tal \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0le \u00a0beneficie, \u00a0en cuyo caso su inter\u00e9s se concreta en hacer \u00a0prevalecer \u00a0la \u00a0realidad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0apariencia. \u00a0\u00abEl \u00a0efecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 de \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0\u2013refiere \u00a0 \u00a0 \u00a0MESSINEO\u2013 es la declaraci\u00f3n de certeza de que \u00a0el \u00a0 bien \u00a0enajenado \u00a0aparentemente \u00a0forma \u00a0siempre \u00a0parte \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0enajenante \u00a0simulado y, por consiguiente, el acreedor de \u00e9ste puede perseguirlo \u00a0mediante \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 ejecutiva.\u00bb. \u00a0(Doctrina general del contrato. t. II. p. 45) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tal \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a02488 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0\u201ctoda \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0da \u00a0al \u00a0acreedor \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de perseguir su ejecuci\u00f3n sobre todos los bienes ra\u00edces o muebles del \u00a0deudor, \u00a0 sean \u00a0 presentes \u00a0 o \u00a0 futuros, \u00a0exceptu\u00e1ndose \u00a0solamente \u00a0los \u00a0no \u00a0embargables designados en el \u00a0art\u00edculo 1677.\u201d (Se resalta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Luego, \u00a0si \u00a0el \u00a0acreedor \u00a0est\u00e1 \u00a0legalmente facultado para perseguir \u00a0todos \u00a0los \u00a0bienes \u00a0que \u00a0conforman \u00a0el patrimonio de su deudor, sean presentes o \u00a0futuros, \u00a0entonces \u00a0nada \u00a0obsta para que pueda invocar la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0rehacer \u00a0ese \u00a0patrimonio \u00a0que \u00a0constituye \u00a0la prenda general de su \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0sin que tenga ninguna incidencia la fecha de realizaci\u00f3n del acuerdo \u00a0simulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. En consecuencia, las sentencias citadas \u00a0por \u00a0la Sala como referencias jurisprudenciales, no alcanzan a tener el valor de \u00a0precedente \u00a0obligatorio \u00a0frente \u00a0al \u00a0caso \u00a0que \u00a0se \u00a0analiza, \u00a0porque el contexto \u00a0hermen\u00e9utico \u00a0del \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la simulaci\u00f3n actualmente es muy distinto al \u00a0que \u00a0 imperaba \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 momento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 aquellas \u00a0 providencias \u00a0 fueron \u00a0proferidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0 m\u00e1s, \u00a0 el \u00a0 fragmento \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 cit\u00f3 \u00a0 como \u00a0 reciente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 reiteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0doctrina solo afirma que \u00a0\u00ablos acreedores est\u00e1n legitimados para iniciar este \u00a0tipo \u00a0de acciones cuando su deudor con la apariencia de un acto simulado, altera \u00a0su \u00a0 \u00a0patrimonio \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0desmedro \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0 general \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0obligaciones\u00bb. \u00a0[Folio \u00a038] \u00a0Pero \u00a0esta referencia no \u00a0afirma \u00a0nada \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la preexistencia del cr\u00e9dito como requisito para la \u00a0legitimaci\u00f3n de la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De los Se\u00f1ores Magistrados, con todo respeto, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a03 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02011, expediente 00001, reiterando doctrina \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia de 30 de noviembre de 2011, expediente 000229. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia de 30 de agosto de 1924, XXXI-104. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Sentencia de 10 de agosto de 1943, LVI-38\/41. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Sentencia de 14 de octubre de 2010, expediente 00855. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Sentencia de 10 de junio de 1992, CCXVI-540, primer semestre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Sentencia \u00a0 de \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 octubre \u00a0 de \u00a0 2006, \u00a0 expediente \u00a026099, \u00a0reiterando \u00a0CCXLIII-51. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Sentencia \u00a0040 \u00a0de \u00a025 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2000, expediente 5212, reiterando doctrina \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Es en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1935, G. J. No. \u00a01.899, \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte, \u00a0basada \u00a0en \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0francesa, \u00a0cuando \u00a0empieza a \u00a0reconocer \u00a0 viabilidad \u00a0 al \u00a0 art\u00edculo \u00a0 1766, \u00a0para \u00a0edificar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0simulaci\u00f3n, \u00a0trazando en forma magistral los lineamientos de la nueva doctrina, \u00a0all\u00ed \u00a0estudia \u00a0su \u00a0naturaleza, \u00a0sus caracter\u00edsticas e importancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil. \u00a0Sent. \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01923, \u00a0G.J., \u00a0T. XXX, p. \u00a014. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil. \u00a0Sent. \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0sept. \u00a0De \u00a01936, G. J. T. XLIII, p. \u00a0829. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil. \u00a0Sent. \u00a0del \u00a024 \u00a0de \u00a0octubre de 1936, G. J., T. XLIV, p. \u00a0167. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Francisco \u00a0Ferrara, \u00a0es \u00a0el m\u00e1s autorizado expositor \u00a0del \u00a0pensamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0italiano \u00a0sobre la materia, y la define as\u00ed: \u201cLa \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0es \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un contenido de voluntad no real, emitida \u00a0conscientemente \u00a0y \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0entre \u00a0las \u00a0partes, \u00a0para producir con fines de \u00a0enga\u00f1o \u00a0la \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0un negocio jur\u00eddico que no existe o es distinto de \u00a0aquel que realmente se ha llevado a cabo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil. \u00a0Sent. \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0mayo de 1968, Mg. Pon. Dr. Fernando \u00a0Hinestrosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil. \u00a0Sent. \u00a0del 30 de agosto de 1968, Mg. Pon. Dr. Guillermo \u00a0Ospina Fern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0COLOMBIA, \u00a0 CSJ. \u00a0 Civil. \u00a0 Sent. \u00a0 del \u00a0 14 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02010, \u00a0expediente \u00a000855. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil. \u00a0Sent. \u00a0del \u00a010 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01992, \u00a0CCXVI-540, primer \u00a0semestre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 RAE. \u00a0Diccionario \u00a0 \u00a0 esencial \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 lengua \u00a0espa\u00f1ola. 22 edici\u00f3n. Madrid: Espasa Calpe, 2006, p. \u00a0835. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 La \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la \u00a0legitimaci\u00f3n del acreedor derivada exclusivamente de la vigencia \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito \u00a0para cuando se promociona la demanda de simulaci\u00f3n por parte del \u00a0acreedor \u00a0fue \u00a0plasmada \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del 2 de agosto de 2013, en el \u00a0expediente \u00a0 2003-00168-01, \u00a0 cuando \u00a0 expres\u00f3: \u00a0 \u201c(\u2026) \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201clegitimaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 acreedor\u201d \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0determinado \u00a0acto \u00a0o \u00a0contrato, \u00a0deriva de la existencia o vigencia del cr\u00e9dito \u00a0para \u00a0cuando \u00a0se \u00a0promueva \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0y el inter\u00e9s jur\u00eddico se lo otorga el \u00a0perjuicio \u00a0cierto y actual irrogado por el \u201cacuerdo simulado\u201d, ya sea porque \u00a0le \u00a0 imposibilite \u00a0 u \u00a0obstaculice \u00a0la \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0total \u00a0o \u00a0parcial \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0por \u00a0la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0desmejoramiento \u00a0de \u00a0los \u00a0activos \u00a0patrimoniales \u00a0del \u00a0deudor\u201d. Este precedente debi\u00f3 ser encarado cr\u00edticamente \u00a0desde \u00a0 la \u00a0 postura \u00a0 mayoritaria \u00a0 para \u00a0 repeler \u00a0 su \u00a0eficacia \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 Ob. \u00a0cit., p\u00e1gina 56. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0PLANIOL \u00a0Y \u00a0RIPERT. Tratado pr\u00e1ctico de derecho civil \u00a0franc\u00e9s, t. 6, n\u00famero 33. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0COLOMBIA, CSJ. Civil, G. J., t. XLIX, p\u00e1gina 71. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0COLOMBIA, CSJ. Civil, G. J., t. LXXVII, p\u00e1gina 793. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0FERRARA, \u00a0Francisco. \u00a0La \u00a0simulaci\u00f3n de los negocios \u00a0jur\u00eddicos, p\u00e1gina 53 a 55. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0COLOMBIA, \u00a0CSJ. \u00a0Civil, \u00a0G. \u00a0J., \u00a0ts. XLII, p\u00e1ginas 336-337, y LXXVII, p\u00e1ginas \u00a0792-795. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0FERRARA, Francisco. Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0C\u00c1MARA, \u00a0 H\u00e9ctor. \u00a0 Simulaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 Actos \u00a0Jur\u00eddicos, \u00a0 2\u00aa \u00a0 edici\u00f3n. \u00a0Buenos \u00a0Aires: \u00a0Roque \u00a0Depalma, 1958, pp. 364-365. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29 \u00a0Ib\u00eddem, \u00a0 \u00a0 \u00a0 p\u00e1ginas \u00a0 \u00a0 \u00a0365-366. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0COLOMBIA, CSJ. Civil, G. J., \u00a0t. LXIV, p\u00e1ginas 441-442. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0FERRARA, \u00a0 francisco. \u00a0Simulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0negocios \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0Madrid: \u00a0Editorial \u00a0revista \u00a0de \u00a0derecho \u00a0privado, 1960. Vol. I. P 440. 462 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32 DIEZ \u00a0DUARTE, \u00a0Ra\u00fal. \u00a0La \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0contrato \u00a0en el \u00a0c\u00f3digo \u00a0civil \u00a0chileno. Teor\u00eda jur\u00eddica y pr\u00e1ctica \u00a0forense. Santiago: Imprenta chile, 1957. P 149. 175 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33MOSSET \u00a0 ITURRASPE. \u00a0 Jorge. \u00a0 Contratos \u00a0simulados \u00a0y \u00a0fraudulentos. \u00a0Buenos \u00a0Aires: \u00a0Rubinzal- \u00a0Culzoni editores, 2001. Tomo I. P 261-262. 374. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>34CLARO \u00a0SOLAR, \u00a0Luis. Explicaciones de derecho civil chileno y \u00a0comparado. \u00a0Santiago: \u00a0Editorial \u00a0jur\u00eddica \u00a0de chile, \u00a01979. Tomo d\u00e9cimo. P. 648-649. 811 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35Ib\u00eddem, p\u00e1ginas 651-811. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>36 \u00a0PLANIOL, \u00a0Marcelo \u00a0y \u00a0RIPERT, Jorge. tratado pr\u00e1ctico \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 civil \u00a0 franc\u00e9s. \u00a0Tomo \u00a0s\u00e9ptimo, \u00a0las \u00a0obligaciones, segunda parte. Habana: cultural, 1936. P 265. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>37 PUIG \u00a0BRUTAU, \u00a0 \u00a0 Jos\u00e9. \u00a0 \u00a0Fundamentos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derecho \u00a0civil. \u00a0 Segunda \u00a0edici\u00f3n, \u00a0Barcelona: \u00a0Bosch, \u00a0casa \u00a0editorial, 1978. Tomo II, Vol. I. P.495-496. 567. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>38 \u00a0MOSSET \u00a0 ITURRASPE. \u00a0 Jorge. \u00a0Contratos \u00a0simulados \u00a0y \u00a0fraudulentos. \u00a0 Buenos \u00a0 Aires: \u00a0 Rubinzal- \u00a0 Culzoni \u00a0editores, 2001. Tomo I. P 261-262. 374. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 Magistrada Ponente \u00a0 MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SC11003-2014 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Radicaci\u00f3n N\u00b0. 0526631030012004-00307-01 \u00a0\u00a0 (Discutido \u00a0 y \u00a0 aprobado \u00a0en \u00a0sesi\u00f3n \u00a0del \u00a0veinticinco de noviembre de dos mil trece) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veinte (20) de agosto de dos \u00a0mil catorce (2014). 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