{"id":85620,"date":"2024-05-31T16:23:27","date_gmt":"2024-05-31T16:23:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/sc5755-2014-1990-00659-01\/"},"modified":"2024-05-31T16:23:27","modified_gmt":"2024-05-31T16:23:27","slug":"sc5755-2014-1990-00659-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/sc5755-2014-1990-00659-01\/","title":{"rendered":"SC5755-2014 [1990-00659-01]"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0CIVIL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0 \u00a0SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>SC5755-2014 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n: \u00a011001-31-10-013-1990-00659-01 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en \u00a0sesi\u00f3n \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0de \u00a0febrero de dos mil catorce) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., nueve (9) de \u00a0mayo de dos mil catorce (2014) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0demandante \u00a0contra la sentencia proferida el diecis\u00e9is de \u00a0enero \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0nueve \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de \u00a0Bogot\u00e1, dentro del proceso de la referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>A. La pretensi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Emilce \u00a0Parra \u00a0Delgadillo, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0menor \u00a0hija \u00a0Yazm\u00edn \u00a0 Roc\u00edo \u00a0 Parra, \u00a0 promovi\u00f3 \u00a0demanda \u00a0civil \u00a0ordinaria \u00a0contra \u00a0Mar\u00eda \u00a0Fredesminda \u00a0Cort\u00e9s \u00a0de \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0Omar \u00a0Ren\u00e9 \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0Jaime \u00a0Cort\u00e9s, Oscar \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0Jair \u00a0Gustavo Cort\u00e9s, Clara Yazm\u00edn Cort\u00e9s, \u00c1ngela Patricia Cort\u00e9s \u00a0Mar\u00edn, \u00a0y \u00a0los herederos indeterminados de Gustavo Cort\u00e9s Pe\u00f1a; con el fin de \u00a0que \u00a0se \u00a0declare que su representada es hija extramatrimonial del finado Gustavo \u00a0Cort\u00e9s Pe\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 igual \u00a0 modo \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0sus \u00a0derechos \u00a0herenciales \u00a0sobre los bienes del de cujus, \u00a0 as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0inclusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0partici\u00f3n; \u00a0con \u00a0la consecuente devoluci\u00f3n de la cuota parte que le pertenece, \u00a0m\u00e1s sus respectivos frutos civiles y naturales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B. Los hechos \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Yazm\u00edn Roc\u00edo \u00a0Parra \u00a0naci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Chiquinquir\u00e1 \u00a0(Boyac\u00e1) \u00a0el 23 de mayo de \u00a01982. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Sus \u00a0padres \u00a0biol\u00f3gicos \u00a0son \u00a0Gustavo Cort\u00e9s y Emilce Parra Delgadillo, quienes convivieron \u00a0como \u00a0 pareja \u00a0 por \u00a0 m\u00e1s \u00a0de \u00a0tres \u00a0meses, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01981. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La uni\u00f3n marital \u00a0fue permanente y de p\u00fablico conocimiento durante todo ese tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Gustavo Cort\u00e9s \u00a0Pe\u00f1a \u00a0trat\u00f3 \u00a0a la menor como su hija ante parientes y amigos; le otorg\u00f3 ayuda \u00a0econ\u00f3mica \u00a0para \u00a0sus \u00a0gastos de sostenimiento; y la present\u00f3 en sociedad hasta \u00a0la fecha de la muerte de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0Al momento de nacer Yazm\u00edn Roc\u00edo, su \u00a0padre estaba casado con Fredesminda Cort\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06. \u00a0 Gustavo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0muri\u00f3 \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01988 \u00a0sin \u00a0haber reconocido legalmente a la demandante como hija \u00a0suya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a07. \u00a0Dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de sucesi\u00f3n del \u00a0causante \u00a0fue \u00a0reconocida \u00a0como \u00a0heredera la menor \u00c1ngela Patricia Mar\u00edn Mesa, \u00a0quien tambi\u00e9n es hija extramatrimonial de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a08. \u00a0A \u00a0la actora le corresponde un derecho \u00a0de \u00a0herencia sobre los bienes del de cujus igual al que recibieron sus hermanos paternos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C.\u00a0 \u00a0 El \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0libelo fue \u00a0presentado el 15 de septiembre de 1989. [Folio 22] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Por \u00a0auto de 1 de noviembre de 1999 se \u00a0acumul\u00f3 \u00a0al \u00a0presente tr\u00e1mite el proceso que la actora hab\u00eda promovido contra \u00a0\u00c1ngela \u00a0Patricia \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Mar\u00edn, \u00a0cuyo objeto era el mismo que se pretende en \u00a0este juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0El \u00a026 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02006 \u00a0se dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0que declar\u00f3 que el causante Gustavo Cort\u00e9s \u00a0Pe\u00f1a \u00a0es \u00a0el \u00a0padre \u00a0extramatrimonial de Yazm\u00edn Roc\u00edo Parra. En consecuencia, \u00a0orden\u00f3 \u00a0a las demandadas Carmenza del Roc\u00edo Cort\u00e9s Cort\u00e9s y \u00c1ngela Patricia \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Mar\u00edn restituir la cuota parte de la herencia que recibieron de m\u00e1s y \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a la actora, con los frutos civiles y naturales que produjo la \u00a0respectiva fracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0demandados \u00a0Jair Gustavo, Jaime, Omar Ren\u00e9, \u00a0Clara \u00a0Yazm\u00edn \u00a0Cort\u00e9s Cort\u00e9s y Mar\u00eda Fredesminda Cort\u00e9s de Cort\u00e9s, se tuvo \u00a0por \u00a0probada \u00a0la excepci\u00f3n de caducidad de la acci\u00f3n para reclamar los efectos \u00a0patrimoniales \u00a0a \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0la declaraci\u00f3n del estado civil. [Folio 596, \u00a0cuaderno 1] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. En forma oportuna, la demandante apel\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 de enero de 2009 el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo apelado en el sentido de aumentar el monto que \u00a0las \u00a0demandadas \u00a0deben \u00a0pagar por concepto de frutos. De igual modo adicion\u00f3 la \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0en costas, la cual hizo extensiva a los dem\u00e1s herederos \u00a0demandados, \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 50%. \u00a0 En \u00a0 todo \u00a0 lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 sustento \u00a0de \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0adujo \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0probado \u00a0que \u00a0Gustavo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Pe\u00f1a es el padre biol\u00f3gico de la actora, lo cual tuvo por demostrado, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0con \u00a0el resultado del an\u00e1lisis antropoheredo-biol\u00f3gico \u00a0practicado \u00a0a \u00a0los \u00a0hijos del causante, el cual corrobor\u00f3 que el perfil del ADN \u00a0deducido \u00a0para \u00a0el occiso posee todos los alelos paternos obligados que deber\u00eda \u00a0tener \u00a0el \u00a0progenitor \u00a0de \u00a0Yazm\u00edn \u00a0Roc\u00edo; \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que \u00a0existe \u00a0un \u00a099.999999% \u00a0de \u00a0probabilidad, \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a una paternidad pr\u00e1cticamente \u00a0probada. [Folio 69] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0filiaci\u00f3n, el fallador de segundo grado se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de la Ley 75 de 1968, que exige que la mencionada \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0se \u00a0promueva \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0dos a\u00f1os siguientes a la \u00a0defunci\u00f3n del progenitor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 norma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013explic\u00f3\u2013, \u00a0debe \u00a0interpretarse \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0por el art\u00edculo 90 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil \u00a0(modificado por el Decreto 2282 de 1989), que \u00a0para \u00a0esa \u00a0\u00e9poca \u00a0consagraba \u00a0que \u00a0la presentaci\u00f3n de la demanda interrumpe el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de la prescripci\u00f3n e impide que se produzca la caducidad, siempre que \u00a0el \u00a0auto \u00a0admisorio se notifique al demandado dentro de los 120 d\u00edas siguientes \u00a0a su notificaci\u00f3n al demandante. [Folio 71] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0auto admisorio de la demanda se notific\u00f3 a la actora por estado \u00a0de \u00a0 20 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 1989, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 quiere \u00a0 decir \u00a0 \u2013seg\u00fan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0fallador\u2013 que los 120 d\u00edas se cumplieron el 11 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01990, \u00a0descontando \u00a0los \u00a0d\u00edas en que no corrieron los t\u00e9rminos. \u00a0[Folio 72] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0demandadas \u00a0\u00c1ngela \u00a0Patricia \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Mar\u00edn \u00a0y \u00a0Carmenza del \u00a0Roc\u00edo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Cort\u00e9s \u00a0fueron vinculadas al proceso el 25 de agosto de 1989 y \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01990, \u00a0respectivamente; \u00a0esto \u00a0es dentro de los dos a\u00f1os \u00a0siguientes \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de la Ley 75 de 1968, dado que el \u00a0de \u00a0cujus \u00a0muri\u00f3 \u00a0el 27 de \u00a0septiembre de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0su \u00a0parte, los demandados Clara Yazm\u00edn, \u00d3scar y Jaime Cort\u00e9s \u00a0Cort\u00e9s \u00a0se notificaron personalmente del auto admisorio el 31 de marzo de 1995, \u00a0cuando \u00a0 \u2013en \u00a0sentir \u00a0del \u00a0Tribunal\u2013 \u00a0 se \u00a0 hab\u00eda \u00a0producido \u00a0el fen\u00f3meno de la caducidad. En tanto que Omar Ren\u00e9 Cort\u00e9s Ca\u00f1\u00f3n \u00a0fue \u00a0notificado \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1996, fecha en la que el ad \u00a0quem consider\u00f3, de igual modo, que la \u00a0acci\u00f3n patrimonial se hab\u00eda extinguido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0colegiado, \u00a0la acci\u00f3n para reclamar la \u00a0restituci\u00f3n \u00a0de la herencia solo subsiste en contra de \u00c1ngela Patricia Cort\u00e9s \u00a0Mar\u00edn \u00a0y \u00a0Carmenza \u00a0del \u00a0Roc\u00edo \u00a0Cort\u00e9s Cort\u00e9s; sin que sea admisible invocar \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0tipo \u00a0subjetivo \u00a0para \u00a0prorrogar o dilatar el t\u00e9rmino extintivo \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0demandados, \u00a0porque \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0asumida \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0civil \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02003 expres\u00f3 que \u00a0\u201cambos \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 legales \u00a0 mencionados \u00a0 antes \u00a0\u2013de \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0120 \u00a0d\u00edas\u2013, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0conjugan \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0explicada \u00a0seg\u00fan \u00a0sea \u00a0el \u00a0caso, \u00a0son objetivos y, por \u00a0consiguiente, \u00a0 su \u00a0 vencimiento \u00a0 resulta \u00a0fatal, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0demandado \u00a0que \u00a0se efect\u00fae con posterioridad ya no impedir\u00e1 \u00a0que \u00a0obre \u00a0con todo su vigor la caducidad de los efectos patrimoniales derivados \u00a0de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0filiaci\u00f3n\u201d. \u00a0[75] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cPor \u00a0lo tanto \u00a0\u2013concluy\u00f3 \u00a0 \u00a0 el \u00a0fallador\u2013 \u00a0aunque \u00a0estuviera probada la afirmaci\u00f3n hecha por la recurrente en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0partes \u00a0evadieron \u00a0la notificaci\u00f3n personal del auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la demanda y que aqu\u00e9llas ten\u00edan pleno conocimiento del proceso \u00a0de \u00a0filiaci\u00f3n \u00a0por cuanto a todos los herederos los representa el mismo abogado \u00a0que \u00a0 tramit\u00f3 \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0sucesoral\u2026\u201d, \u00a0tales \u00a0aseveraciones \u00a0no \u00a0tienen \u00a0la \u00a0aptitud \u00a0de \u00a0impedir \u00a0la \u00a0p\u00e9rdida de los efectos \u00a0patrimoniales \u00a0derivados \u00a0del \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0estado \u00a0civil, por cuanto el \u00a0legislador \u00a0 no \u00a0consagr\u00f3 \u00a0esas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0\u201ccomo \u00a0causas \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0puede \u00a0tenerse \u00a0a \u00a0los \u00a0demandados por notificados por \u00a0conducta concluyente\u201d. [Folio 75] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0al \u00a0valor \u00a0de la fracci\u00f3n de la herencia que \u00a0deben \u00a0restituir \u00a0las demandadas que est\u00e1n llamadas a responder por los efectos \u00a0patrimoniales \u00a0generados por la sentencia, el Tribunal estableci\u00f3 que el activo \u00a0l\u00edquido \u00a0partible \u00a0era \u00a0la \u00a0suma de $3\u2019806.581, \u00a0de la cual correspondi\u00f3 la suma de $543.797,28 a cada uno \u00a0de los siete herederos que estaban reconocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0ante la existencia de una nueva sucesora, es necesario dividir \u00a0la \u00a0masa \u00a0herencial \u00a0en \u00a0ocho \u00a0partes, \u00a0lo que arroja como resultado la cifra de \u00a0$475.822,66 \u00a0para \u00a0cada uno de los causahabientes, que en t\u00e9rminos porcentuales \u00a0significa \u00a0el \u00a012.5% \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0adjudicados en la causa de \u00a0Gustavo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Pe\u00f1a. \u00a0De ah\u00ed que cada uno de los herederos frente a quienes \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0surte \u00a0efectos econ\u00f3micos, debe devolver a la actora la cantidad \u00a0de $67.979,66. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0frutos \u00a0que \u00a0han \u00a0de \u00a0ser \u00a0restituidos, \u00a0el \u00a0juez \u00a0colegiado \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0tomarse en cuenta el \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0que \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0el cual fue materia de \u00a0aclaraci\u00f3n, \u00a0complementaci\u00f3n y objeci\u00f3n por error grave, sin que la decisi\u00f3n \u00a0que neg\u00f3 esta \u00faltima fuera recurrida por las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0consider\u00f3 \u00a0que los inmuebles adjudicados a las dos \u00a0\u00fanicas \u00a0herederas \u00a0contra \u00a0quienes \u00a0la sentencia produce efectos patrimoniales, \u00a0causaron \u00a0 frutos \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$16\u2019961.096,12 \u00a0desde \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01990, fecha en la que se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el fallo que aprob\u00f3 la partici\u00f3n por cuya virtud aqu\u00e9llas entraron en \u00a0posesi\u00f3n de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0esa suma debe tomarse el porcentaje por el que fue adjudicado el \u00a0bien, \u00a0 esto \u00a0 es \u00a0 7,76%, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 arroja \u00a0 una \u00a0 cifra \u00a0de \u00a0$1\u2019316.181,05, \u00a0que \u00a0dividida \u00a0entre \u00a0los \u00a0ocho \u00a0herederos \u00a0da \u00a0como \u00a0resultado \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$164.522,63. \u00a0[Folio \u00a078, c. \u00a0Trib.] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0 obstante, \u00a0como \u00a0dicha \u00a0cantidad \u00a0es \u00a0muy \u00a0inferior \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 juez \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 primera \u00a0 \u00a0 instancia \u00a0 \u00a0 ($2\u2019615.257), \u00a0el \u00a0Tribunal concedi\u00f3 esta \u00a0\u00faltima \u00a0cifra \u00a0a \u00a0la \u00a0actora \u00a0para \u00a0no \u00a0desmejorarle \u00a0su situaci\u00f3n de apelante \u00a0\u00fanica. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0actualizado \u00a0dicho importe para la fecha del fallo de segunda \u00a0instancia, \u00a0 \u00a0dio \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0resultado \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0cantidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0$8\u2019438.015,86. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0a \u00a0la \u00a0condena \u00a0en costas de la \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia para imponerlas en contra de todos \u00a0los \u00a0demandados, \u00a0toda \u00a0vez que resultaron vencidos en el proceso de filiaci\u00f3n. \u00a0Las \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0por su parte, fueron tasadas en un 75% dado que la \u00a0apelaci\u00f3n prosper\u00f3 de manera parcial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0 formularon \u00a0tres \u00a0cargos, \u00a0todos \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0368 de la ley procesal, de los cuales s\u00f3lo se resolver\u00e1 el primero, \u00a0por \u00a0cuanto tiene la aptitud de desvirtuar en su integridad las bases esenciales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0de \u00a0abarcar \u00a0los reclamos a los que se concretaron las restantes \u00a0acusaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reproch\u00f3 \u00a0la sentencia de segunda instancia por violar indirectamente \u00a0 el \u00a0 inciso \u00a0 4\u00ba \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de 1968; los art\u00edculos 1, 2 y 4 de la Ley 29 de \u00a01982; \u00a0los art\u00edculos 90, 91, 118, 120 y 121 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil; \u00a0y \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0769, \u00a0964, \u00a01321, \u00a01322, 1323 y 1325 del C\u00f3digo Civil, como \u00a0consecuencia de errores en la valoraci\u00f3n de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el sentenciador\u00a0 \u00a0ad quem realiz\u00f3 un indebido \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0causas \u00a0que retardaron la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0a \u00a0los demandados por fuera del t\u00e9rmino de \u00a0caducidad \u00a0establecido \u00a0en el inciso 4\u00ba del art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968 y \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a090 del estatuto procesal, lo que trajo consigo la p\u00e9rdida de \u00a0los \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 \u00a0patrimoniales \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0frente \u00a0 \u00a0a \u00a0 varios \u00a0demandados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese orden, adujo que el juzgador no dio valor a los elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 demuestran \u00a0 las \u00a0 omisiones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0incurrieron \u00a0los \u00a0notificadores; \u00a0 las \u00a0 maniobras \u00a0evasivas \u00a0de \u00a0la \u00a0demandada \u00a0para \u00a0recibir \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n; \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la inactividad del proceso entre el 27 de septiembre \u00a0de \u00a01990 y el 15 de enero de 1991 por la entrada en vigencia de la jurisdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0familia, \u00a0todo \u00a0lo cual retard\u00f3 el enteramiento del auto admisorio, sin que \u00a0este hecho pueda atribuirse a negligencia de la actora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Destac\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0las instancias desconocieron las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0acreditan \u00a0la \u00a0diligencia de la demandante en impulsar la referida \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0las \u00a0piezas procesales demuestran que la actora realiz\u00f3 m\u00e1s \u00a0de \u00a0quince \u00a0pagos de la notificaci\u00f3n y que la demandada eludi\u00f3 el cumplimiento \u00a0de la citaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0 otra \u00a0 perspectiva \u00a0 \u2013esta \u00a0 vez \u00a0 de \u00a0 derecho\u2013, \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0tuvo su g\u00e9nesis en la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem realiz\u00f3 del \u00a0inciso \u00a04\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de \u00a0la Ley 75 de 1968, pues esta norma debe ser \u00a0interpretada \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a042 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, que \u00a0garantiza \u00a0la \u00a0igualdad \u00a0de derechos y obligaciones para todos los hijos. [Folio \u00a028] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0contra \u00a0de \u00a0esta correcta interpretaci\u00f3n, el Tribunal entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0referido \u00a0precepto \u00a0consagra \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino de estricto cumplimiento, es \u00a0decir \u00a0que no admite razones subjetivas que justifiquen la falta de enteramiento \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0tiempos \u00a0que dicha norma \u00a0establece \u00a0 para \u00a0 impedir \u00a0 que \u00a0se \u00a0produzca \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0 \u00a0derivados \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 filiaci\u00f3n. \u00a0 [Folio \u00a028] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0refutar \u00a0esa \u00a0postura, \u00a0cit\u00f3 una sentencia proferida por esta \u00a0Sala \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0noviembre de 1976, que acogi\u00f3 la tesis subjetiva a la hora de \u00a0imponer \u00a0al demandante los efectos de la caducidad por falta de enteramiento del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el numeral 4\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de \u00a01968; \u00a0en \u00a0cuya \u00a0ocasi\u00f3n se explic\u00f3 que el \u00a0ejercicio \u00a0oportuno \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n con la presentaci\u00f3n de la demanda impide la \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0los efectos patrimoniales de la declaraci\u00f3n de paternidad cuando \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0extempor\u00e1nea del auto admisorio se hace sin culpa atribuible \u00a0al \u00a0 demandante. \u00a0 [Folio \u00a036] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0mencionada jurisprudencia y en los principios de \u00a0buena \u00a0 fe \u00a0 y \u00a0 lealtad \u00a0 procesal, \u00a0reiter\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0caducidad \u00a0\u2013contrario \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0expresado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada\u2013 \u00a0no \u00a0opera \u00a0cuando la falta de notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda se debe \u00a0a \u00a0 las \u00a0 maniobras \u00a0dilatorias \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios, \u00a0los \u00a0demandados \u00a0o \u00a0sus \u00a0apoderados, como ocurri\u00f3 en el presente proceso. [Folio 37] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0tales \u00a0motivos, solicit\u00f3 casar parcialmente la sentencia para, \u00a0en \u00a0su lugar, proferir la que deba remplazarla en el sentido de reconocer que la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0filiaci\u00f3n \u00a0surte \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0contra \u00a0todos \u00a0los \u00a0demandados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0jur\u00eddico \u00a0toda \u00a0persona \u00a0tiene \u00a0derecho \u00a0a conocer su verdadero origen \u00a0biol\u00f3gico \u00a0en \u00a0cualquier tiempo, por lo que las leyes sustanciales consagran la \u00a0potestad \u00a0del \u00a0hijo de impugnar la paternidad o maternidad en todo momento (Art. \u00a0217 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Civil), \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0imprescriptibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0del estado civil del verdadero padre o madre, o del verdadero hijo \u00a0(art\u00edculo \u00a0406 \u00a0ejusdem). De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0la \u00a0ley \u00a0precept\u00faa que el estado civil es un derecho indisponible \u00a0(art\u00edculo \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto-Ley 1260 de 1970) y que sobre el mismo no se puede \u00a0transigir (art\u00edculo 2473 del C\u00f3digo Civil). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0derecho \u00a0se \u00a0puede ejercer, incluso, despu\u00e9s de la muerte del \u00a0presunto \u00a0padre, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0quien \u00a0alegue ser su hijo tiene la facultad de \u00a0interponer \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0acci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo para que se declare el \u00a0v\u00ednculo \u00a0biol\u00f3gico \u00a0sino, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0le reconozcan sus derechos \u00a0sucesorales. \u00a0 Este \u00a0 \u00faltimo \u00a0evento, \u00a0que \u00a0se \u00a0concreta \u00a0a \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0econ\u00f3micas \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de estado civil, tiene una limitaci\u00f3n legal, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0declara \u00a0la paternidad \u201cno \u00a0producir\u00e1 \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0sino a favor o en contra de \u00a0quienes \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0parte \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0y \u00fanicamente cuando la demanda se \u00a0notifique \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0siguientes \u00a0a \u00a0la defunci\u00f3n\u201d. (Inciso 4\u00ba, art\u00edculo 10, Ley 75 de 1968) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dicha \u00a0 restricci\u00f3n \u00a0 significa \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesores \u00a0reconocidos y dem\u00e1s asignatarios para que sus derechos patrimoniales \u00a0no \u00a0queden \u00a0indefinidamente \u00a0a \u00a0merced \u00a0de \u00a0acciones \u00a0de \u00a0filiaci\u00f3n sorpresivas \u00a0promovidas \u00a0por \u00a0personas \u00a0inescrupulosas \u00a0que \u00a0se \u00a0aprovechan \u00a0de \u00a0las delebles \u00a0consecuencias \u00a0que el transcurso del tiempo deja sobre los medios de prueba. Ese \u00a0fue, \u00a0indudablemente, \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0del \u00a0legislador \u00a0al consagrar el mencionado \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0 caducidad, \u00a0 influido \u00a0 por \u00a0 la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0\u201cevitar \u00a0frecuentes \u00a0abusos \u00a0que \u00a0comprometen el ejercicio recto del \u00a0derecho\u201d, \u00a0tal \u00a0como \u00a0qued\u00f3 consignado en las actas \u00a0del \u00a0Senado \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0que \u00a0recopilaron \u00a0las \u00a0discusiones previas a la \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de \u00a01968. \u00a0(Sentencia \u00a0N\u00ba \u00a0393 de 2 de octubre de \u00a01992) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fueron, \u00a0 entonces, \u00a0 razones \u00a0 pragm\u00e1ticas \u00a0las \u00a0que \u00a0movieron \u00a0al \u00a0legislador \u00a0a \u00a0introducir la caducidad de los efectos patrimoniales derivados de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0estado civil, para evitar que los derechos econ\u00f3micos de \u00a0los \u00a0herederos \u00a0reconocidos \u00a0quedaran \u00a0perpetuamente \u00a0sometidos \u00a0al \u00a0capricho de \u00a0quienes pudiesen demandar la filiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0origen \u00a0sociol\u00f3gico \u00a0de esta limitaci\u00f3n qued\u00f3 explicado en el \u00a0siguiente extracto jurisprudencial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsiderando el \u00a0legislador \u00a0que \u00a0no es justo someter a los herederos del difunto y a su c\u00f3nyuge \u00a0al \u00a0deber \u00a0de \u00a0afrontar \u00a0una \u00a0demanda \u00a0calculadamente \u00a0tard\u00eda, intencionalmente \u00a0demorada \u00a0con \u00a0el \u00a0definido \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0hacer \u00a0m\u00e1s \u00a0dif\u00edcil la defensa de \u00a0quienes \u00a0desconocen \u00a0actos claramente \u00edntimos o reservados de su causante, o en \u00a0espera \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0borre \u00a0huellas \u00a0que pudieran servir de escudo a los \u00a0sucesores, \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho de investigar la paternidad, en caso de \u00a0muerte \u00a0del \u00a0padre \u00a0presunto, debe ejercitarse dentro de esos dos a\u00f1os para que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0produzca \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0hijo \u00a0los \u00a0efectos patrimoniales que le son \u00a0propios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cNo obstante, como el inter\u00e9s evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0persegu\u00eda con tal medida no era s\u00f3lo el de que el derecho \u00a0fuera \u00a0ejercitado \u00a0dentro \u00a0de \u00a0ese preciso t\u00e9rmino, sino tambi\u00e9n el de que los \u00a0sucesores \u00a0del \u00a0difunto \u00a0y su c\u00f3nyuge conocieran oportunamente la existencia de \u00a0esa \u00a0pretensi\u00f3n y pudieran oponer en tiempo sus defensas, la ley, estatuy\u00f3 que \u00a0la \u00a0\u2018demanda\u2019 \u00a0deber\u00eda \u00a0ser notificada dentro del \u00a0mismo \u00a0perentorio \u00a0t\u00e9rmino bienal\u2026\u201d (CSJ, SC de 19 \u00a0de noviembre de 1976) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0mencionado \u00a0t\u00e9rmino \u00a0extintivo \u00a0tradicionalmente \u00a0ha \u00a0sido \u00a0entendido desde una perspectiva \u00a0subjetivista, \u00a0que \u00a0impone \u00a0al fallador la obligaci\u00f3n de examinar si el retraso \u00a0en \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0se \u00a0debe \u00a0o no a la negligencia del \u00a0demandante, \u00a0pues \u00a0en \u00a0esta \u00a0materia \u00a0no \u00a0puede \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista \u00a0que el fin \u00a0primordial \u00a0del \u00a0legislador fue evitar las consecuencias nocivas de demandas que \u00a0se \u00a0interponen \u00a0con \u00a0premeditada \u00a0tardanza, \u00a0s\u00f3lo \u00a0para \u00a0hacer m\u00e1s dif\u00edcil la \u00a0defensa de los sucesores reconocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0fue \u00a0reconocido \u00a0por \u00a0nuestra jurisprudencia desde hace varias \u00a0d\u00e9cadas \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos que hoy conservan plena vigencia por estar inspirados en \u00a0los \u00a0supremos \u00a0ideales \u00a0de justicia y equidad, adaptados al derecho objetivo. Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la doctrina antigua consider\u00f3 que el concepto de \u00a0caducidad \u00a0 estaba \u00a0 ligado \u00a0a \u00a0la \u00a0idea \u00a0de \u00a0plazo \u00a0extintivo \u00a0e \u00a0improrrogable \u00a0\u2013cuyo vencimiento produce \u00a0el \u00a0decaimiento de la acci\u00f3n de manera inevitable y sin tomar en consideraci\u00f3n \u00a0la \u00a0actividad \u00a0del juez o de las partes\u2013, \u00a0ello \u00a0no \u00a0fue \u00a0obst\u00e1culo \u00a0para \u00a0que \u00a0esa \u00a0noci\u00f3n \u00a0eminentemente \u00a0te\u00f3rica \u00a0o \u00a0especulativa \u00a0cediera \u00a0su \u00a0rigor \u00a0ante \u00a0los supuestos concretos que \u00a0plantea la realidad que est\u00e1 a la base del derecho vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, fueron situaciones cotidianas de evidente \u00a0injusticia \u00a0las \u00a0que \u00a0obligaron \u00a0a \u00a0esta Corte, \u201ccon \u00a0urgencia \u00a0nacida \u00a0en \u00a0la \u00a0equidad, \u00a0a \u00a0precisar \u00a0su \u00a0doctrina \u00a0sobre el plazo de \u00a0caducidad \u00a0que \u00a0establece en su inciso 4\u00ba el art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968, \u00a0para lo cual toma los siguientes fundamentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c(\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cPartiendo \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 nadie \u00a0 est\u00e1 \u00a0obligado \u00a0a \u00a0lo \u00a0imposible \u00a0(ad \u00a0 \u00a0imposibilia \u00a0 \u00a0nemo \u00a0 \u00a0tenetur), \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0meditando \u00a0nuevamente sobre la inteligencia que debe \u00a0darse \u00a0al \u00a0precepto \u00a0comentado, \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n de que, si ejercitado \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0acci\u00f3n \u00a0con \u00a0la presentaci\u00f3n de la demanda, la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto admisorio de \u00e9sta, sin culpa posterior del demandante, \u00a0se \u00a0hace \u00a0vencido \u00a0el \u00a0bienio \u00a0a \u00a0que \u00a0la ley se refiere en la norma mencionada, \u00a0entonces \u00a0la \u00a0sola \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo \u00a0en \u00a0tiempo tendr\u00eda el efecto de \u00a0impedir \u00a0la \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de \u00a0paternidad. \u00a0Proceder \u00a0de \u00a0otro \u00a0modo \u00a0ser\u00eda \u00a0cohonestar el fraude premiando al \u00a0demandado \u00a0que \u00a0se \u00a0oculta o que intencionalmente estorba que se le notifique en \u00a0tiempo \u00a0el \u00a0auto \u00a0admisorio, \u00a0posturas \u00a0\u00e9stas \u00a0que \u00a0atentan \u00a0contra \u00a0la lealtad \u00a0procesal, \u00a0o \u00a0ser\u00eda \u00a0hacer \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la negligencia de los funcionarios \u00a0judiciales \u00a0al \u00a0mismo \u00a0demandante que ha realizado una normal actividad para que \u00a0la notificaci\u00f3n se lleve a cabo en oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo la Ley 75 de 1968 ciertamente busc\u00f3 \u00a0mejorar \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0del \u00a0hijo \u00a0natural, \u00a0so \u00a0pretexto \u00a0de una ex\u00e9gesis muy \u00a0ce\u00f1ida \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, cual ha sido la que hasta ahora ven\u00eda pregonando la Corte, \u00a0no \u00a0se \u00a0podr\u00eda \u00a0insistir \u00a0en una interpretaci\u00f3n que da\u00f1a patentemente a quien \u00a0fue el objeto de la complacencia del legislador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cLa \u00a0inteligencia, \u00a0pues, que debe darse al texto legal citado es \u00a0la \u00a0de \u00a0que \u00e9l se refiere al caso preciso en que los funcionarios respectivos o \u00a0los \u00a0 demandados \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0han \u00a0impedido \u00a0o \u00a0dificultado \u00a0la \u00a0normal \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto admisorio de la demanda. Pero cuando es palmario que no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0y \u00a0a \u00a0pesar de haberse presentado en \u00a0tiempo \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n no pudo realizarse oportunamente, ya sea \u00a0porque \u00a0los \u00a0demandados \u00a0se \u00a0ocultan, se ausentan del lugar donde se adelanta el \u00a0proceso \u00a0o \u00a0porque \u00a0la \u00a0eluden \u00a0o \u00a0dificultan \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera, \u00a0entonces \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0no \u00a0alcanza a generar la caducidad de los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales, \u00a0desde luego que esa tardanza tiene su g\u00e9nesis en actos \u00a0u \u00a0omisiones \u00a0de \u00a0los \u00a0demandados \u00a0o \u00a0en \u00a0desidia \u00a0o \u00a0morosidad \u00a0culpable de los \u00a0funcionarios \u00a0que \u00a0deben \u00a0realizar la notificaci\u00f3n.\u201d \u00a0(SC de 19 de noviembre de 1976) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0el \u00a0mismo \u00a0entendimiento, \u00a0esta Sala expres\u00f3: \u201cEn \u00a0verdad \u00a0que \u00a0analizando el alcance del inciso 4\u00ba del art\u00edculo \u00a010 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a075 de 1968, en providencias m\u00faltiples ha dicho la Corte que la \u00a0inteligencia \u00a0que \u00a0debe \u00a0darse al texto legal citado es la de que \u00e9l se refiere \u00a0al \u00a0caso preciso en que los funcionarios respectivos o los demandados de ninguna \u00a0manera \u00a0han impedido o dificultado la normal notificaci\u00f3n del auto admisorio de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0Pero \u00a0que \u00a0cuando \u00a0es \u00a0palmario \u00a0que no obstante la diligencia del \u00a0demandante, \u00a0 y \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0en \u00a0tiempo \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0no pudo realizarse oportunamente, ya sea porque los demandados se \u00a0ocultan, \u00a0se \u00a0ausentan del lugar donde se adelanta el proceso o porque la eluden \u00a0o \u00a0la dificultan de alguna manera, entonces la notificaci\u00f3n por fuera de tiempo \u00a0no \u00a0alcanza a generar la caducidad de los efectos patrimoniales, desde luego que \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos \u00a0esa \u00a0tardanza \u00a0tiene su g\u00e9nesis en actos u omisiones de los \u00a0demandados \u00a0o \u00a0en \u00a0desidia \u00a0o \u00a0morosidad \u00a0culpable de los funcionarios que deben \u00a0realizar \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n.\u201d \u00a0(CSJ \u00a0SC 197 de 26 de \u00a0agosto de 1985) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0misma \u00a0postura \u00a0fue \u00a0reiterada \u00a0en \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de \u00a01990, en cuya \u00a0oportunidad se dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo es bien sabido la Ley 75 de 1968, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0las \u00a0leyes 45 de 1936 y 29 de 1982, son estatutos que sin lugar a la \u00a0menor \u00a0duda \u00a0tienden \u00a0a \u00a0levantar la condici\u00f3n de los hijos extramatrimoniales, \u00a0constituyendo \u00a0cada \u00a0uno en su \u00e9poca y a manera de sucesivas etapas en un mismo \u00a0proceso \u00a0de \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica en materia de filiaci\u00f3n natural, expresiones \u00a0m\u00e1s \u00a0o \u00a0menos \u00a0caracterizadas \u00a0del \u00a0principio \u00a0de la libre investigaci\u00f3n de la \u00a0paternidad \u00a0como \u00a0verdadero \u00a0postulado \u00a0de \u00a0derecho natural que es, en cuanto lo \u00a0inspira \u00a0en \u00a0\u00faltimas la inexorable inclinaci\u00f3n de los seres humanos a buscar y \u00a0conocer \u00a0a \u00a0sus \u00a0progenitores. \u00a0De \u00a0aqu\u00ed, \u00a0entonces, \u00a0que en todos sus aspectos \u00a0dichas \u00a0leyes \u00a0hayan de entenderse y aplicarse en armon\u00eda con esta orientaci\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0b\u00e1sica; \u00a0por virtud de ellas ha quedado abolido en nuestro medio el \u00a0privilegio \u00a0inmoral \u00a0de \u00a0la \u00a0paternidad \u00a0irresponsable, \u00a0luego \u00a0la esencia de su \u00a0contenido \u00a0 normativo \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0nunca \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista, \u00a0es \u00a0la de garantizar la completa efectividad de los derechos de los \u00a0hijos \u00a0extramatrimoniales \u00a0sin \u00a0subordinaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0padre o de \u00a0quienes \u00a0lo suceden despu\u00e9s de su muerte. [Se subraya] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cPues \u00a0bien, \u00a0atendiendo \u00a0precisamente \u00a0a consideraciones de esta \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0subraya \u00a0con \u00a0evidente \u00a0acierto el cargo en estudio, la \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial tiene se\u00f1aladas de vieja data precisas pautas para la \u00a0recta \u00a0inteligencia \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a010, \u00a0inciso \u00a0cuarto, \u00a0de la Ley 75 de 1968, \u00a0declarando \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0llevar \u00a0a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica la restricci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0dicho \u00a0precepto \u00a0para \u00a0los \u00a0eventos en que, fallecido el pretenso \u00a0padre, \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0mediante sentencia del v\u00ednculo paterno\u2013filial \u00a0extramatrimonial \u00a0tiene \u00a0por \u00a0objeto \u00a0preponderante \u00a0derivar \u00a0un \u00a0parentesco \u00a0que \u00a0le \u00a0otorgue \u00a0al \u00a0demandante \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0sucesoral, \u00a0forzoso es no olvidar el genuino significado de la ley en \u00a0este \u00a0punto. \u00a0Con \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0o \u00a0caducidad \u00a0all\u00ed consagrada no aspir\u00f3 el \u00a0legislador \u00a0a nada distinto que a cerrarle el camino a la industria de los hijos \u00a0artificiales \u00a0favorecida \u00a0por demandas sorpresivas y calculadamente tard\u00edas con \u00a0el \u00a0inequ\u00edvoco \u00a0designio \u00a0de \u00a0dificultar \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0los \u00a0demandados; \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue entonces, cual suele afirmarse a veces con cierto desenfado, \u00a0introducir \u00a0un \u00a0disimulado \u00a0cercenamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de las \u00a0consecuencias \u00a0econ\u00f3micas \u00a0que \u00a0se ordinario comporta una declaraci\u00f3n judicial \u00a0de \u00a0paternidad natural, sino que apunta a reglamentar el ejercicio de la acci\u00f3n \u00a0respectiva \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un contexto de razonable equilibrio, puesto que el claro \u00a0fin \u00a0perseguido \u00a0por \u00a0el \u00a0texto \u00a0legal \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0al \u00a0decir \u00a0de \u00a0la Corte, \u00a0\u2018\u2026es \u00a0el \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0herederos, \u00a0frente \u00a0a \u00a0quienes \u00a0por muerte del presunto padre deba ventilarse el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de la paternidad natural, sean citados a juicio, en \u00a0cuanto \u00a0sea \u00a0posible, dentro de un t\u00e9rmino prudencial fijo, contado a partir de \u00a0la \u00a0defunci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0lapso \u00a0que la ley fij\u00f3 en un bienio\u2026\u2019 \u00a0 (GJ \u00a0 T. \u00a0CLV \u00a01\u00aa \u00a0parte, \u00a0p\u00e1g. \u00a0393) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cSignifica \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 en \u00a0 s\u00edntesis, \u00a0 que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0espec\u00edfico \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0tantas \u00a0veces \u00a0memorada no es tanto que, bajo \u00a0amenaza \u00a0de \u00a0sanci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0caducidad autom\u00e1tica, sea ejercitado el \u00a0derecho \u00a0dentro del plazo de dos a\u00f1os contados desde la fecha en que se produjo \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0presunto \u00a0progenitor, \u00a0sino m\u00e1s bien que los sucesores de este \u00a0\u00faltimo \u00a0y, \u00a0si \u00a0fuere \u00a0el caso, tambi\u00e9n el c\u00f3nyuge que le sobrevive, conozcan \u00a0efectivamente \u00a0dentro \u00a0de \u00a0ese t\u00e9rmino la existencia de la pretensi\u00f3n y queden \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0oponerle \u00a0una \u00a0adecuada \u00a0defensa, tomando oportunamente las \u00a0precauciones \u00a0necesarias \u00a0para \u00a0asegurar la prueba y disminuir as\u00ed el riesgo de \u00a0error \u00a0al \u00a0que, \u00a0por \u00a0efecto de aquella muerte, es natural que quede expuesta la \u00a0labor \u00a0de investigaci\u00f3n de la paternidad reclamada. Y \u00a0es \u00a0por fuerza de esta ponderada apreciaci\u00f3n que, en aras del sentido y alcance \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n a los hijos extramatrimoniales que tiene la Ley 75 de 1968 en su \u00a0integridad, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial \u00a0viene \u00a0sosteniendo \u00a0que no \u00a0procede \u00a0declarar \u00a0caducados \u00a0los aludidos efectos patrimoniales cuando, a pesar \u00a0de \u00a0la \u00a0normal \u00a0diligencia \u00a0observada \u00a0por \u00a0la parte actora, la notificaci\u00f3n en \u00a0debida \u00a0forma \u00a0del auto admisorio de la demanda, por ocultamiento intencional de \u00a0los \u00a0demandados \u00a0o \u00a0por escollos puestos por estos mismos o por los funcionarios \u00a0competentes, \u00a0no \u00a0pudo llevarse a cabo dentro del t\u00e9rmino prefijado por la ley; \u00a0es \u00a0 que \u00a0 en \u00a0semejantes \u00a0circunstancias \u00a0la \u00a0tesis \u00a0contraria \u00a0 cae \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 absurdo \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 bulto \u00a0 entroniza \u00a0 una \u00a0 notoria \u00a0injusticia \u00a0\u2026\u201d (CSJ, SC \u00a0269 de 19 de julio de 1990) [Se resalta] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0mismo \u00a0entendimiento \u00a0fue \u00a0ratificado en providencia de 1995, en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c\u2026la \u00a0caducidad \u00a0establecida en el \u00faltimo inciso del art\u00edculo \u00a010 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 75 de 1968, solo tiene operancia cuando el t\u00e9rmino bienal all\u00ed \u00a0prefijado \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador transcurre sin que se notifique el auto admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0a \u00a0los \u00a0demandados, por negligencia o \u00a0incuria \u00a0del \u00a0actor, \u00a0pero \u00a0resulta \u00a0inaplicable cuando no obstante su actividad \u00a0oportuna \u00a0tal \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0realiza \u00a0en \u00a0el plazo all\u00ed se\u00f1alado, por \u00a0factores \u00a0ajenos \u00a0al actor, pues en tal hip\u00f3tesis, la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0mec\u00e1nica \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0legal \u00a0teniendo \u00a0en cuenta para el \u00a0efecto \u00a0una \u00a0simple \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0fechas, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0en el fondo sino la \u00a0victoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ex\u00e9gesis \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0con \u00a0desconocimiento absoluto de su \u00a0contenido \u00a0teleol\u00f3gico \u00a0y sus finalidades sociales, con grave desmedro para los \u00a0derechos \u00a0 de \u00a0los \u00a0asociados \u00a0que, \u00a0confiados \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0como \u00a0mecanismo \u00a0civilizado \u00a0para asegurar la pac\u00edfica convivencia social, acuden a \u00e9l para que \u00a0se \u00a0administre \u00a0justicia en el caso concreto.\u201d (SC de \u00a022 de febrero de 1995. Exp.: 4455) [Se subraya] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Id\u00e9ntica \u00a0postura \u00a0adoptaron \u00a0las \u00a0sentencias de 6 de septiembre de \u00a01995, \u00a0Exp.: \u00a04608; \u00a09 de octubre de 1995, Exp.: 4524; 20 de septiembre de 2000, \u00a0Exp.: \u00a05422. \u00a0Esta \u00faltima retom\u00f3 los conceptos antes esbozados en el entendido \u00a0que \u00a0\u201cesta interpretaci\u00f3n \u00a0no \u00a0solamente aboga por la protecci\u00f3n de los derechos de quien quiso amparar la \u00a0Ley \u00a075 de 1968 (el hijo extramatrimonial), sino por la tutela de principios tan \u00a0caros \u00a0al \u00a0proceso, como lo son la lealtad y la buena fe procesal de las partes, \u00a0hoy \u00a0 \u00a0 \u00a0enaltecidos \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0rango \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 constitucionales.\u201d \u00a0 \u00a0[Se \u00a0subraya] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. Ni el sustrato sociol\u00f3gico que sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0tradicional \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0ni la concepci\u00f3n \u00a0jur\u00eddico-filos\u00f3fica \u00a0sobre \u00a0tal realidad, han sufrido ninguna variaci\u00f3n en la \u00a0actualidad, \u00a0menos \u00a0a\u00fan \u00a0bajo la vigencia de la actual Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, \u00a0cuyo \u00a0 art\u00edculo \u00a0 42 \u00a0 es \u00a0garant\u00eda \u00a0ineludible \u00a0de \u00a0igualdad \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0obligaciones \u00a0entre los hijos; por lo que no existe raz\u00f3n alguna que amerite un \u00a0cambio en la comentada doctrina de la Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0en \u00a0algunas \u00a0providencias \u00a0ha hecho \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a un entendimiento objetivo del art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968, que \u00a0aboga \u00a0por \u00a0un \u00a0conteo \u00a0fatal \u00a0del \u00a0referido t\u00e9rmino de caducidad sin entrar en \u00a0disquisiciones \u00a0 de \u00a0 tipo \u00a0 contextualista. \u00a0 Mas \u00a0 esta \u00a0postura \u00a0\u2013que no refleja el criterio tradicional \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0este \u00a0tema\u2013, \u00a0fue \u00a0el resultado de haber interpretado aquella norma en conjunto \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a090 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil, luego de que este \u00a0\u00faltimo fuera modificado por el Decreto 2282 de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0este \u00a0intento \u00a0de ex\u00e9gesis de la norma no ha logrado \u00a0imponerse \u00a0como tesis jurisprudencial dominante, tal como qued\u00f3 en evidencia en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de 31 de octubre de 2003 (Exp. 7933), en la que la mayor\u00eda de la \u00a0Sala \u00a0continu\u00f3 defendiendo la tesis subjetiva, toda vez que cuatro de los siete \u00a0magistrados \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 suscribieron \u00a0 formularon \u00a0 sus \u00a0 reparos \u00a0\u2013mediante \u00a0 \u00a0sendos \u00a0 salvamentos \u00a0 y \u00a0aclaraciones \u00a0 de \u00a0 voto\u2013 \u00a0contra \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0que \u00a0sostiene \u00a0que el t\u00e9rmino de caducidad de los efectos \u00a0patrimoniales \u00a0 debe \u00a0 calcularse \u00a0 sin \u00a0 tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0particulares que influyeron en el retraso de la notificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0preciso \u00a0memorar, \u00a0de \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0que \u00a0con posterioridad a la \u00a0aludida \u00a0providencia \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0dictado fallos en los que enfatiz\u00f3 en la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0observar en cada caso concreto las especificidades que impidieron \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0en tiempo del auto admisorio, a fin de poder determinar si se \u00a0extingui\u00f3 \u00a0o \u00a0no \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0derecho \u00a0de \u00a0acci\u00f3n. \u00a0Tal \u00a0es el caso de las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de 23 de febrero de 2006 (Exp. 1998-00013-01) y de 30 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02006 \u00a0(Exp. 0024-01), en las que se tomaron en consideraci\u00f3n \u00a0aspectos \u00a0atinentes \u00a0a \u00a0las \u00a0coyunturas \u00a0propias \u00a0de \u00a0cada proceso para negar la \u00a0caducidad de la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tanto \u00a0que otras decisiones como las adoptadas en las sentencias \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de 10 de octubre de 2006 (Exp. 2001-21438-01) y de 21 de enero de \u00a02009 \u00a0(Exp. \u00a01992-00115-01), \u00a0no \u00a0se \u00a0detuvieron \u00a0en \u00a0el \u00a0examen de fondo de esa \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0por \u00a0la \u00a0sencilla raz\u00f3n de que en tales litigios el auto admisorio \u00a0de \u00a0la demanda se notific\u00f3 a los demandados dentro del t\u00e9rmino previsto en las \u00a0normas, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0acudir \u00a0a \u00a0ninguna de las dos \u00a0tesis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0En todo caso, la inclinaci\u00f3n hacia un \u00a0entendimiento \u00a0objetivo \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de caducidad se\u00f1alado en el numeral 4\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968, s\u00f3lo pudo surgir con posterioridad a la \u00a0entrada \u00a0en vigencia del Decreto 2282 de 1989, pues \u00fanicamente la modificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9ste introdujo al art\u00edculo 90 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil llev\u00f3 a \u00a0algunos \u00a0 a \u00a0pensar \u00a0en \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0interpretar \u00a0arm\u00f3nicamente \u00a0ambas \u00a0disposiciones \u00a0a \u00a0la \u00a0luz de un nuevo enfoque caracterizado por la primac\u00eda del \u00a0conteo irreflexivo de los t\u00e9rminos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el primero de esos preceptos nunca \u00a0se \u00a0relacion\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a090 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0adjetivo \u00a0porque el texto \u00a0original \u00a0de \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0s\u00f3lo \u00a0alud\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0interrupci\u00f3n \u00a0civil \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de la demanda, sin referirse en modo \u00a0alguno \u00a0a \u00a0una \u00a0manera \u00a0de impedir que operara la caducidad. El tenor literal de \u00a0aquella disposici\u00f3n consagraba: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART\u00cdCULO \u00a0 90. \u00a0INTERRUPCI\u00d3N \u00a0DE \u00a0LA \u00a0PRESCRIPCI\u00d3N. \u00a0Admitida \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se considerar\u00e1 \u00a0interrumpida \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0desde la fecha en que \u00a0fue \u00a0presentada, \u00a0siempre que el demandante dentro de los cinco d\u00edas siguientes \u00a0a \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0provea \u00a0lo \u00a0necesario para notificar al demandado y que si la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0hiciere \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0d\u00edas, \u00a0efect\u00fae las \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0cumpla \u00a0con \u00a0un \u00a0curador \u00a0ad \u00a0litem en los dos meses \u00a0siguientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0caso \u00a0contrario, \u00a0s\u00f3lo se considerar\u00e1 \u00a0interrumpida \u00a0con la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda al demandado \u00a0o a su curador ad litem.\u201d (Se subraya) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0jurisprudencia, \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0ligaba dicha norma con el inciso \u00a04\u00ba \u00a0del art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968; tanto as\u00ed que esta Corte conceptu\u00f3 \u00a0negativamente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0integrar \u00a0ambas disposiciones, en los \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026se trata de \u00a0un \u00a0plazo de caducidad especial el consagrado en el art\u00edculo 10 de la Ley 75 de \u00a01968, \u00a0distinto \u00a0del \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el art. 90 del C. de P.C., porque aquella \u00a0caducidad, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00faltima, no se refiere a la acci\u00f3n ni a la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0filiaci\u00f3n, \u00a0sino \u00fanicamente a sus consecuencias patrimoniales \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0favorable \u00a0a \u00a0la \u00a0filiaci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0esa raz\u00f3n desde la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, se ha dispuesto que los efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada \u00a0en \u00a0materia \u00a0del \u00a0estado \u00a0civil, \u00a0se sujeten a las reglas \u00a0particulares \u00a0consagradas \u00a0en el C\u00f3digo Civil y leyes complementarias (\u2026), lo \u00a0que, \u00a0por supuesto, ratifica precisamente dicho car\u00e1cter especial. (CSJ, SC de 6 de septiembre de 1995. Exp.: 4608) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a04 \u00a0de \u00a0julio de 2002 se comenz\u00f3 a \u00a0relacionar \u00a0el art\u00edculo 90 del ordenamiento procesal (modificado por el Decreto \u00a02282 \u00a0de \u00a01989) \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968; y s\u00f3lo en tanto la \u00a0aludida reforma contempl\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cArt\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a090. \u00a0La \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda interrumpe el t\u00e9rmino para la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 e \u00a0 impide \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 produzca \u00a0la \u00a0caducidad, siempre que el auto admisorio de aqu\u00e9lla, \u00a0o \u00a0el \u00a0de mandamiento ejecutivo, en su caso, se notifique al demandado dentro de \u00a0los \u00a0ciento \u00a0veinte \u00a0d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0a la notificaci\u00f3n al demandante de tales providencias, por estado o \u00a0personalmente. \u00a0 Pasado \u00a0 este \u00a0 t\u00e9rmino, \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0efectos \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0producir\u00e1n \u00a0con \u00a0la notificaci\u00f3n al demandado.\u201d (Se \u00a0subraya) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0tal asociaci\u00f3n de normas, la mencionada \u00a0sentencia dispuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026el prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0legislador \u00a0de \u00a01989 \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0de \u00a0modificar \u00a0los \u00a0diferentes lapsos de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0y\/o de caducidad que las leyes sustanciales tuvieran fijados para \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0materias que regulan, sino el de constituir un l\u00edmite temporal \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0debe \u00a0efectuarse la notificaci\u00f3n de la demanda al demandado, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ella \u00a0interrumpa civilmente la prescripci\u00f3n o \u00a0impida \u00a0que \u00a0opere \u00a0la \u00a0caducidad. \u00a0Por \u00a0ende, \u00a0no resulta v\u00e1lido aseverar que, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0derivados \u00a0del \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0hijo \u00a0extramatrimonial, \u00a0la \u00a0caducidad \u00a0de que trata el art\u00edculo 10\u00ba de la Ley 75 de \u00a01968 \u00a0es \u00a0especial \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, excluye la general del art\u00edculo 90 del C. de \u00a0P.C., que no puede ser tenida en cuenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, \u00a0el art\u00edculo 90 del C. de P. C. no \u00a0es \u00a0tampoco \u00a0una \u00a0norma \u00a0ajena y sin ninguna relaci\u00f3n con el art\u00edculo 10 de la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de 1968, porque si bien es verdad, como lo argumenta la sentencia de la \u00a0cual \u00a0se \u00a0aparta \u00a0ahora \u00a0la \u00a0Sala, que la caducidad contemplada en el \u00faltimo de \u00a0esos \u00a0preceptos \u00a0no est\u00e1 referida directamente a la acci\u00f3n ni a la pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0 filiaci\u00f3n \u00a0 extramatrimonial, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 lo \u00a0es \u00a0que \u00a0ella \u00a0s\u00ed \u00a0depende \u00a0evidentemente \u00a0y \u00a0est\u00e1 \u00a0determinada \u00a0por \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0con \u00a0que se lleve al \u00a0proceso \u00a0judicial \u00a0aquella \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0antecedente, \u00a0lo cual significa que los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0no quedan sueltos sino, por el contrario, \u00a0atados \u00a0a \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de la que depende. De esta manera la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a010\u00ba \u00a0de \u00a0la Ley 75 de 1968 constituye pues la regla \u00a0general, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de filiaci\u00f3n extramatrimonial \u00a0carece \u00a0de \u00a0alcances \u00a0patrimoniales si la correspondiente demanda se notifica al \u00a0demandado \u00a0despu\u00e9s \u00a0de los dos a\u00f1os siguientes al deceso del progenitor; y que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 90 del C. de P.C. se erige como su \u00fanica excepci\u00f3n, en tanto que \u00a0la \u00a0oportuna \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0esto \u00a0es, la realizada dentro del \u00a0mencionado \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0impide \u00a0la \u00a0caducidad \u00a0si \u00a0el auto admisorio se entera al \u00a0demandado \u00a0en \u00a0las \u00a0condiciones que la misma norma estatuye, independientemente, \u00a0como \u00a0luego se precisar\u00e1, que la notificaci\u00f3n se surta o no dentro de esos dos \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c(\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNada \u00a0se \u00a0opone, \u00a0pues, a que una y otra \u00a0disposici\u00f3n \u00a0(art\u00edculo 90 del C. de P. C. y art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968) \u00a0se \u00a0apliquen \u00a0de \u00a0manera \u00a0conjunta \u00a0y \u00a0arm\u00f3nica, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0primera, sin \u00a0prescindir \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0regula \u00a0s\u00f3lo \u00a0la forma y \u00a0oportunidad \u00a0como la demanda, presentada dentro de ese lapso, se ha de notificar \u00a0al \u00a0 demandado, \u00a0 lo \u00a0que \u00a0traduce \u00a0afirmar \u00a0que, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0derivados \u00a0del reconocimiento de hijo extramatrimonial, la \u00fanica \u00a0caducidad \u00a0existente es la establecida en el art\u00edculo 10 de la Ley 75 de 1968 y \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0puede \u00a0llegar \u00a0a \u00a0suspenderse con la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, eso s\u00f3lo sucede si la notificaci\u00f3n de \u00e9sta al \u00a0demandado \u00a0se \u00a0produce \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los 120 d\u00edas a que alude el primero de esos \u00a0preceptos, \u00a0pues \u00a0de \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0corre \u00a0sin \u00a0obst\u00e1culo \u00a0y \u00a0se \u00a0configura la \u00a0caducidad, \u00a0que \u00a0impide \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos patrimoniales a la \u00a0filiaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0acceda. \u00a0 \u00a0(CSJ SC de 4 de julio de 2002, Exp. 6364) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0 Desde \u00a0 luego \u00a0que \u00a0la \u00a0\u2018interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0v\u00eda \u00a0 de \u00a0doctrina\u2019 que realizan los \u00a0jueces \u00a0en \u00a0busca \u00a0del \u00a0verdadero \u00a0sentido de la norma (art\u00edculo 26 del C\u00f3digo \u00a0Civil) \u00a0s\u00f3lo \u00a0tiene \u00a0eficacia \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0entrada en vigencia de la ley \u00a0interpretada \u00a0y \u00a0nunca antes, del mismo modo en que las leyes interpretativas se \u00a0entienden incorporadas a la ley que ellas se permiten aclarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, mal hizo el Tribunal en entender el \u00a0significado \u00a0original \u00a0del \u00a0art\u00edculo 90 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil bajo \u00a0una \u00a0ex\u00e9gesis \u00a0de \u00a0ese \u00a0precepto modificado por el numeral 41 del art\u00edculo 1\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto 2282 de 1989, porque este \u00faltimo no es aplicable al caso, dado que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el 15 de septiembre de 1989, en tanto que la aludida \u00a0reforma entr\u00f3 a regir el 1\u00ba de junio de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador ad \u00a0quem no estaba facultado para realizar \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0arm\u00f3nica \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 10 de la Ley 75 de 1968 y 90 \u00a0del \u00a0estatuto adjetivo (antes de ser modificado por el Decreto 2282 de 1989), ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0inferir \u00a0de tal ecuaci\u00f3n normativa un criterio objetivo que no se \u00a0deduce de la ley que rige la controversia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0suma, \u00a0la \u00a0indebida aplicaci\u00f3n conjunta de los art\u00edculos 10 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de \u00a01968 \u00a0y \u00a090 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil (en su texto \u00a0originario), \u00a0tuvo \u00a0una \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0trascendental \u00a0en la decisi\u00f3n recurrida, \u00a0porque \u00a0no exist\u00eda ninguna raz\u00f3n jur\u00eddica para elaborar tal enlace normativo, \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0para \u00a0entender \u00a0que \u00a0el t\u00e9rmino de caducidad consagrado en la \u00a0primera de esas disposiciones era objetivo o de vencimiento fatal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0anterior \u00a0circunstancia, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, \u00a0condujo al sentenciador a \u00a0considerar \u00a0que no resultaba necesario adentrarse en el an\u00e1lisis de las pruebas \u00a0que \u00a0demostraban \u00a0que \u00a0la \u00a0tardanza \u00a0en \u00a0la notificaci\u00f3n del auto admisorio del \u00a0libelo \u00a0inicial \u00a0a \u00a0varios demandados no se debi\u00f3 a la incuria de la pretensora \u00a0sino \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0culpa \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 opositores, \u00a0 como \u00a0 enseguida \u00a0 pasa \u00a0 a \u00a0analizarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Seg\u00fan \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0las \u00a0piezas procesales, la demanda fue presentada para reparto el \u00a015 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1989; es decir cuando a\u00fan no hab\u00eda transcurrido un a\u00f1o \u00a0desde \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0padre biol\u00f3gico de la actora, lo cual ocurri\u00f3 el 27 de \u00a0septiembre de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se notific\u00f3 al demandante por \u00a0estado de 20 de noviembre de 1989 [Fl 26] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a012 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01989, \u00a0el \u00a0notificador \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 a la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0se\u00f1alada \u00a0en el libelo, a fin de enterar a la demandada Fredesminda \u00a0Cort\u00e9s \u00a0 del \u00a0 auto \u00a0admisorio. \u00a0En \u00a0dicha \u00a0oportunidad \u00a0el \u00a0empleado \u00a0judicial \u00a0manifest\u00f3, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0del juramento, que se traslad\u00f3 \u201cal \u00a0barrio \u00a0Villa \u00a0del Prado m\u00e1s exactamente a la carrera 50 A N\u00ba \u00a0173-99, \u00a0siendo \u00a0informado por el portero que dicha se\u00f1ora reside en la Carrera \u00a050 \u00a0A \u00a0N\u00ba \u00a0173 \u2013 43 y que \u00a0en \u00a0el \u00a0momento no se encontraba\u201d, raz\u00f3n por la cual \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0dejar \u00a0con el portero la boleta de citaci\u00f3n para que la convocada \u00a0compareciera \u00a0\u201cel d\u00eda trece de los corrientes a la \u00a0hora \u00a0de \u00a0las \u00a0nueve \u00a0de la ma\u00f1ana\u201d; ante lo cual el \u00a0trabajador \u00a0 le \u00a0 impidi\u00f3 \u00a0 el \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0casa, \u00a0pero \u00a0se \u00a0comprometi\u00f3 \u00a0a \u00a0entreg\u00e1rsela tan pronto como llegara. [Folio 28] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nuevamente, \u00a0el 16 de enero de 1990, el notificador inform\u00f3 bajo la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento \u00a0que, \u00a0con \u00a0la \u00a0debida autorizaci\u00f3n del secretario del \u00a0juzgado, \u00a0se \u00a0traslad\u00f3 \u00a0a \u00a0la carrera 50 A N\u00ba 173-43 con el fin de notificar a \u00a0los \u00a0demandados, \u00a0siendo \u00a0atendido \u00a0por el portero de dicha urbanizaci\u00f3n, quien \u00a0afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0\u201cque \u00a0 \u00a0dicha \u00a0 casa \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0sola\u201d, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0procedi\u00f3 a dejar de nuevo la \u00a0boleta \u00a0de \u00a0citaci\u00f3n, a fin de que los convocados comparecieran de inmediato al \u00a0juzgado a recibir notificaci\u00f3n. [Folio 29] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a026 \u00a0de mayo de 1990 el notificador volvi\u00f3 a rendir informe bajo \u00a0a \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento, en el que consta que en esa fecha se traslad\u00f3 a la \u00a0carrera \u00a050A \u00a0N\u00ba \u00a0173\u201343, \u00a0\u201ccon \u00a0el \u00a0fin de notificar a la misma providencia a \u00a0Fredesminda \u00a0 Cort\u00e9s, \u00a0 siendo \u00a0 informado \u00a0por \u00a0el \u00a0portero \u00a0que \u00a0atendi\u00f3 \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0pasada, que la misma no se encontraba, pues hab\u00eda salido desde por \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana y no hab\u00eda vuelto\u201d, por lo que procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0 dejar \u00a0 boleta \u00a0 de \u00a0citaci\u00f3n \u00a0\u201cpregunt\u00e1ndole \u00a0seguidamente \u00a0si \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0entregado \u00a0las \u00a0boletas \u00a0anteriores y quien en una \u00a0manera \u00a0un poco grosera\u201d le contest\u00f3 \u201cque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018l\u00f3gico\u2019 \u00a0pues \u00a0 all\u00ed \u00a0 se \u00a0 entregaba \u00a0 a \u00a0 diario \u00a0 por \u00a0 ah\u00ed \u00a0 cada \u00a0 dos \u00a0 horas \u00a0la \u00a0correspondencia\u2026\u201d. \u00a0De igual modo dej\u00f3 constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0portero \u00a0\u201cno \u00a0quiso firmar la copia de \u00a0recibido \u00a0pues \u00a0dijo no querer meterse en problemas\u201d. \u00a0[Folio 43] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a027 \u00a0de \u00a0noviembre de 1990 el Juzgado Trece de Familia de Bogot\u00e1 \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0competencia, luego de la entrada en \u00a0vigencia de la especialidad de familia. [Folio 49] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a05 \u00a0de febrero de 1991 el notificador, una vez m\u00e1s, se traslad\u00f3 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0carrera \u00a0 \u00a050A \u00a0 N\u00ba \u00a0 173\u201343, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0notificar personalmente a Fredesminda Cort\u00e9s \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0siendo atendido por el conserje de la urbanizaci\u00f3n, quien le inform\u00f3 \u00a0\u201cque \u00a0la persona en menci\u00f3n se encontraba fuera de \u00a0la \u00a0ciudad\u201d, \u00a0por lo que procedi\u00f3 a dejar boleta de \u00a0citaci\u00f3n \u00a0con la persona que lo atendi\u00f3, quien \u201cse \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0firmar \u00a0copia, \u00a0alegando \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0estaba \u00a0autorizado para firmar \u00a0nada\u201d. [Folio 52] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a017 de abril de 1991, el notificador se dirigi\u00f3 a la carrera 50A \u00a0N\u00ba \u00a0 173\u201399, \u00a0sin \u00a0poder \u00a0realizar \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la demandada Fredesminda Cort\u00e9s \u201cdebido \u00a0a \u00a0que la direcci\u00f3n no existe\u201d. \u00a0[Folio 36, c. 4 de excepciones proceso acumulado] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0el fracaso de la notificaci\u00f3n se debi\u00f3 a un \u00a0error \u00a0del empleado del juzgado, puesto que acudi\u00f3 a una direcci\u00f3n equivocada, \u00a0porque \u00a0todas \u00a0las \u00a0veces anteriores la mencionada diligencia se intent\u00f3 surtir \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0carrera \u00a0 50A \u00a0 N\u00ba \u00a0 173\u201343, \u00a0donde \u00a0se \u00a0sab\u00eda \u00a0que resid\u00eda la se\u00f1ora Fredesminda Cort\u00e9s, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0confirmado \u00a0el \u00a0portero de la edificaci\u00f3n y constaba en las \u00a0correspondientes piezas procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a015 \u00a0de \u00a0mayo de 1991 el citador se dirigi\u00f3 a la carrera 50A N\u00ba \u00a0173\u201343 \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0realizar \u00a0 la \u00a0 referida \u00a0 diligencia, \u00a0 en \u00a0 cuya \u00a0 oportunidad \u00a0 fue \u00a0atendido \u00a0\u201cpor \u00a0una \u00a0ni\u00f1a \u00a0que \u00a0dijo \u00a0ser \u00a0la \u00a0hija \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora\u201d, \u00a0ante \u00a0lo \u00a0cual procedi\u00f3 a fijar el aviso \u00a0judicial \u00a0y \u00a0dejarle \u00a0una \u00a0copia. \u00a0[Folio \u00a038, \u00a0cuaderno \u00a04 de excepciones en el \u00a0proceso acumulado] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a028 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01991, \u00a0Fredesminda \u00a0Cort\u00e9s otorg\u00f3 poder a su \u00a0abogado \u00a0para que contestara la demanda y formulara las respectivas excepciones, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0\u00e9ste \u00a0lo hizo, entre las cuales propuso la de \u201ccaducidad \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 efectos \u00a0 \u00a0 patrimoniales\u201d. [Folio 44, c. 4] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0partir \u00a0del anterior recuento del proceso, se deduce que la madre \u00a0y \u00a0representante \u00a0de \u00a0los \u00a0demandados Roc\u00edo, Jair, Jaime, Oscar y Clara Cort\u00e9s \u00a0Cort\u00e9s \u00a0eludi\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia de enteramiento del auto admisorio; pues por lo \u00a0menos \u00a0en \u00a0cinco \u00a0ocasiones \u00a0se \u00a0le requiri\u00f3 en su lugar de residencia para que \u00a0acudiera \u00a0al Juzgado a notificarse personalmente, a pesar de lo cual no realiz\u00f3 \u00a0las \u00a0gestiones \u00a0pertinentes para lograr tal efecto, como era su deber hacerlo en \u00a0virtud de los principios de buena fe y lealtad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0las \u00a0manifestaciones realizadas por el portero del \u00a0edifico \u00a0\u2013quien afirm\u00f3 que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Fredesminda \u00a0s\u00ed \u00a0viv\u00eda \u00a0en ese lugar y que le hizo entrega de las \u00a0respectivas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comunicaciones\u2013 \u00a0confirman \u00a0que \u00a0la \u00a0convocada estaba enterada de la existencia del \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0lo cual evadi\u00f3 la diligencia de notificaci\u00f3n personal. \u00a0[Folios 43 y 52] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0los \u00a0informes \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0el \u00a0citador bajo la \u00a0gravedad \u00a0 del \u00a0 juramento \u00a0no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0manera \u00a0fehaciente, \u00a0clara \u00a0e \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0que \u00a0la \u00a0representante de los demandados se ocult\u00f3 para no recibir \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n, \u00a0sino que \u00e9sta \u201cen el momento no \u00a0se \u00a0 \u00a0encontraba\u201d \u00a0 \u00a0[folio \u00a0 \u00a028]; \u00a0 \u201cque \u00a0dicha \u00a0casa \u00a0se encontraba sola\u201d \u00a0[folio \u00a029]; que \u201chab\u00eda salido desde por la ma\u00f1ana \u00a0y \u00a0 no \u00a0 hab\u00eda \u00a0vuelto\u201d \u00a0[folio \u00a043]; \u00a0\u201cque \u00a0 la \u00a0 persona \u00a0 en \u00a0menci\u00f3n \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad\u201d \u00a0[folio \u00a052]; \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0todas \u00a0esas \u00a0ocasiones \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0dejarle \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0boleta \u00a0de \u00a0citaci\u00f3n, sin que \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0compareciera \u00a0al \u00a0despacho \u00a0a \u00a0notificarse \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio de la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, no pod\u00eda exig\u00edrsele a la actora \u00a0que \u00a0solicitara \u00a0el \u201cemplazamiento de persona que se \u00a0oculta\u201d, \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0original \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0320 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 Civil \u00a0 \u2013antes de ser modificado por el Decreto \u00a02282 \u00a0de \u00a01989\u2013, pues para \u00a0que \u00a0esto \u00a0fuera \u00a0procedente \u00a0se requer\u00eda que el citador diera fe del hecho del \u00a0ocultamiento \u00a0en t\u00e9rminos expresos y contundentes, y que el secretario rindiera \u00a0el \u00a0informe \u00a0respectivo \u00a0bajo la gravedad del juramento, tal como lo ordenaba el \u00a0referido precepto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEMPLAZAMIENTO \u00a0 DE \u00a0 PERSONA \u00a0QUE \u00a0SE \u00a0OCULTA. \u00a0Transcurridos \u00a0cinco \u00a0d\u00edas \u00a0desde cuando se \u00a0suministr\u00f3 \u00a0lo \u00a0necesario \u00a0para \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0y \u00a0realizadas las \u00a0diligencias \u00a0del \u00a0caso, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ella \u00a0se \u00a0haya \u00a0podido \u00a0practicar, \u00a0el \u00a0juez, \u00a0previo \u00a0testimonio \u00a0secretarial \u00a0juramentado \u00a0de todo \u00a0ello \u00a0y a solicitud de parte interesada, ordenar\u00e1 el \u00a0emplazamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0persona a quien se orden\u00f3 citar, por medio de edicto con \u00a0los \u00a0datos \u00a0y \u00a0prevenciones \u00a0exigidos en el art\u00edculo 318, que se fijar\u00e1 por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0 diez \u00a0 d\u00edas \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 incorporar\u00e1 \u00a0al \u00a0expediente.\u201d [Se subraya] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que sin esos requisitos previos, la \u00a0parte \u00a0demandante \u00a0no \u00a0pod\u00eda solicitar el emplazamiento del demandado que elude \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio, \u00a0so \u00a0pena \u00a0de \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0la nulidad \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0primigenio art\u00edculo 152, numeral 8\u00ba, del estatuto adjetivo \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0anteriores \u00a0elementos de prueba, en suma, permiten concluir sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas que no fue por negligencia de la actora que el auto admisorio de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0notific\u00f3 a los representados por Fredesminda Cort\u00e9s por fuera \u00a0del \u00a0bienio \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a010 de la Ley 75 de 1968, pues qued\u00f3 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0su \u00a0apoderada \u00a0fue \u00a0supremamente \u00a0diligente \u00a0al pagar todos los \u00a0intentos \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0al \u00a0impulsar dicho tr\u00e1mite; en tanto que fue la \u00a0persistente \u00a0 renuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0demandada \u00a0a \u00a0notificarse \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0\u2013a \u00a0 pesar \u00a0 de \u00a0 tener \u00a0conocimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0 en \u00a0su \u00a0contra\u2013, \u00a0lo \u00a0que \u00a0condujo, \u00a0finalmente, a la \u00a0demora de la aludida diligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0correcta \u00a0interpretaci\u00f3n de la norma que rige el \u00a0caso \u00a0impone \u00a0al \u00a0juez \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de tomar en consideraci\u00f3n las referidas \u00a0circunstancias \u00a0subjetivas, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0no \u00a0endilgar a la parte demandante unas \u00a0consecuencias \u00a0nocivas \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0son \u00a0en \u00a0modo alguno atribuibles por no ser \u00a0producto \u00a0de su negligencia; lo que apareja como resultado tener que admitir que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de la demanda dentro del bienio consagrado en el art\u00edculo 10 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de \u00a01968, \u00a0impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0operara \u00a0la caducidad, tal como lo ha \u00a0sostenido \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 jurisprudencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 esta \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0m\u00faltiples \u00a0oportunidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a07. \u00a0Finalmente, con relaci\u00f3n al demandado \u00a0Omar \u00a0Ren\u00e9 \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Ca\u00f1\u00f3n, la presentaci\u00f3n de la demanda no tuvo la aptitud \u00a0de \u00a0impedir \u00a0la \u00a0operancia \u00a0de la caducidad, pues el retraso en la notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 auto \u00a0 admisorio \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0exclusiva \u00a0negligencia \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgado omiti\u00f3 vincular a este demandado en el \u00a0auto \u00a0admisoro de la demanda proferido el 16 de noviembre de 1989. Pero tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0actora \u00a0no \u00a0interpuso los recursos que consagra el ordenamiento \u00a0procesal para lograr la correcci\u00f3n de tal decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cambio, \u00a0fue \u00a0s\u00f3lo \u00a0hasta \u00a0el \u00a015 de marzo de 1990 \u2013es \u00a0decir \u00a04 meses despu\u00e9s de dictado \u00a0el \u00a0prove\u00eddo \u00a0que \u00a0admiti\u00f3 \u00a0el libelo\u2013 \u00a0que \u00a0la \u00a0abogada de la demandante solicit\u00f3 realizar la respectiva \u00a0correcci\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0el \u00a0despacho \u00a0accedi\u00f3 \u00a0en auto de 6 de abril de 1990. \u00a0[Folio 38] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0se reconoci\u00f3 a Omar Ren\u00e9 Cort\u00e9s \u00a0como \u00a0 demandado, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0orden\u00f3 \u00a0su \u00a0notificaci\u00f3n. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0esta \u00a0diligencia \u00a0no se realiz\u00f3 porque el convocado no viv\u00eda en la direcci\u00f3n que la \u00a0actora \u00a0indic\u00f3 \u00a0para \u00a0tal \u00a0efecto, \u00a0seg\u00fan \u00a0consta en el respectivo informe del \u00a0notificador, \u00a0rendido \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0mayo de 1990 [folio 43]; sin que procediera a \u00a0aportar \u00a0la \u00a0nueva direcci\u00f3n ni a realizar ninguna gesti\u00f3n para cumplir con su \u00a0carga procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego, \u00a0si \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0a \u00a0Omar Ren\u00e9 Cort\u00e9s \u00a0Ca\u00f1\u00f3n \u00a0no \u00a0se realiz\u00f3 dentro del bienio establecido por el art\u00edculo 10 de la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de \u00a01968, \u00a0ello \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la incuria de la parte actora, quien no \u00a0cumpli\u00f3 con la obligaci\u00f3n que le impon\u00eda la ley adjetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, la excepci\u00f3n de caducidad \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales de la declaraci\u00f3n de filiaci\u00f3n est\u00e1 llamada a \u00a0prosperar \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0este \u00a0demandado, pues el causante Gustavo Cort\u00e9s Pe\u00f1a \u00a0falleci\u00f3 \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1988, en tanto que el auto admisorio se le \u00a0notific\u00f3 \u00a0a \u00a0Omar \u00a0Ren\u00e9 Cort\u00e9s Ca\u00f1\u00f3n el 11 de octubre de 1990 [folio 39, c. \u00a04], \u00a0esto \u00a0es \u00a0por \u00a0fuera del aludido bienio; sin que est\u00e9 demostrado que dicha \u00a0tardanza \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0maniobras \u00a0dilatorias \u00a0del convocado a juicio, ni mucho \u00a0menos a demoras atribuibles a la administraci\u00f3n de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0las \u00a0razones que se han dejado consignadas, se impone el \u00e9xito \u00a0parcial del cargo que se viene analizando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tal \u00a0virtud, \u00a0por \u00a0haber \u00a0prosperado \u00a0en \u00a0parte \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en favor de la parte que la interpuso, no hay lugar a imponer condena \u00a0en costas del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. SENTENCIA SUSTITUTIVA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0El \u00a0debate \u00a0en esta segunda instancia, \u00a0reducido \u00a0a sus precisos t\u00e9rminos, qued\u00f3 circunscrito a establecer si, como lo \u00a0estimara \u00a0el \u00a0juez \u00a0a \u00a0quo, \u00a0oper\u00f3 \u00a0la p\u00e9rdida de los efectos patrimoniales derivados de la declaraci\u00f3n de \u00a0paternidad, \u00a0en \u00a0virtud de lo consagrado en el inciso 4\u00ba del art\u00edculo 10 de la \u00a0Ley \u00a075 \u00a0de \u00a01968; \u00a0o \u00a0si, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0como \u00a0lo adujo la apelante, tal \u00a0fen\u00f3meno \u00a0extintivo \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0lugar porque la tardanza en la notificaci\u00f3n del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0no \u00a0se debi\u00f3 a su propia incuria sino a las maniobras evasivas \u00a0de la demandada para recibir la notificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0como \u00a0qued\u00f3 \u00a0demostrado \u00a0en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0que \u00a0prosper\u00f3 \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, para la \u00e9poca en que se \u00a0interpuso \u00a0la \u00a0demanda (15 de septiembre de 1989) a\u00fan no hab\u00eda entrado a regir \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02282 \u00a0de \u00a01989, \u00a0cuya \u00a0modificaci\u00f3n al art\u00edculo 90 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil \u00a0permiti\u00f3 \u00a0hacer \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de ambas \u00a0disposiciones, \u00a0que \u00a0repercuti\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0nuevo enfoque sobre la forma en que se \u00a0deben computar los t\u00e9rminos en ellas consagrados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esa \u00a0conjunci\u00f3n \u00a0normativa, \u00a0entonces, no era aplicable al caso, ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0las \u00a0especulaciones \u00a0a las que ella dio lugar. En consecuencia, la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0que constituye el fundamento del fallo es el art\u00edculo 10 de la \u00a0Ley \u00a0 75 \u00a0de \u00a01968, \u00a0exclusivamente; \u00a0cuyo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0caducidad \u00a0no \u00a0permite \u00a0interpretaciones \u00a0 objetivas \u00a0 o \u00a0 descontextualizadas, \u00a0 tal \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0dej\u00f3 \u00a0suficientemente \u00a0aclarado \u00a0la jurisprudencia de esta Corte, al menos hasta antes \u00a0de entrar en vigencia el Decreto 2282 de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0La \u00a0notificaci\u00f3n del auto admisorio a \u00a0los \u00a0demandados \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0referido \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de caducidad, comporta una \u00a0consecuencia \u00a0nefasta \u00a0sobre la pretensi\u00f3n invocada, pues produce la extinci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a reclamar judicialmente la herencia. Por ello, la p\u00e9rdida de los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0derivados \u00a0del reconocimiento de la filiaci\u00f3n posee una \u00a0naturaleza \u00a0eminentemente subjetiva, pues implica una sanci\u00f3n al demandante que \u00a0ha actuado de manera culposa al no interponer a tiempo su demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0sanci\u00f3n \u00a0que \u00a0es, \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0requiere la culpa como \u00a0presupuesto \u00a0necesario, \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indiscriminada del resultado \u00a0gravoso \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0el \u00a0citado \u00a0precepto \u00a0supondr\u00eda \u00a0un \u00a0desproporcionado \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales de la parte actora, sobre todo si \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que actu\u00f3 con la debida diligencia en el cumplimiento de sus \u00a0cargas \u00a0procesales \u00a0y \u00a0fue \u00a0su \u00a0contraparte \u00a0quien \u00a0propici\u00f3 \u00a0la tardanza de la \u00a0diligencia \u00a0 de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0a \u00a0varios \u00a0demandados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0estas \u00a0razones, est\u00e1 descartado que dicho plazo pueda contarse \u00a0objetivamente; \u00a0pues \u00a0siempre \u00a0habr\u00e1n \u00a0de \u00a0analizarse en cada caso concreto las \u00a0situaciones \u00a0particulares \u00a0que \u00a0surgen al interior de los mismos, tales como las \u00a0suspensiones \u00a0de \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0los d\u00edas inh\u00e1biles, el ingreso del expediente al \u00a0despacho \u00a0 para \u00a0 resolver \u00a0 peticiones \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0dicho \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0del demandante, la desidia de los demandados o su ausencia del lugar \u00a0de notificaci\u00f3n, o la tardanza de la administraci\u00f3n de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tales \u00a0circunstancias \u00a0deben ser examinadas por el juzgador a fin de \u00a0poder \u00a0determinar \u00a0las razones por las cuales el auto admisorio de la demanda no \u00a0pudo \u00a0 ser \u00a0notificado \u00a0a \u00a0los \u00a0demandados \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0caducidad \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0la \u00a0norma, \u00a0pues s\u00f3lo de esa manera ser\u00e1 posible establecer si \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0o no a declarar la extinci\u00f3n de los efectos patrimoniales derivados \u00a0de la filiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que la tardanza en la notificaci\u00f3n del auto admisorio \u00a0no \u00a0puede \u00a0generarle \u00a0al hijo la p\u00e9rdida de sus derechos econ\u00f3micos cuando tal \u00a0demora \u00a0no \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0a \u00a0su \u00a0dejadez \u00a0o \u00a0abandono \u00a0sino \u00a0a la culpa de los \u00a0demandados, \u00a0a \u00a0fallas \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de justicia, o a cualquiera otra \u00a0raz\u00f3n \u00a0ajena a su voluntad; tal como ocurre en el sub \u00a0judice, donde est\u00e1 demostrado que la demandante desde \u00a0un \u00a0 comienzo \u00a0estuvo \u00a0presta \u00a0a \u00a0realizar \u00a0todos \u00a0los \u00a0actos \u00a0tendientes \u00a0a \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0lo cual esta diligencia no se pudo realizar por la \u00a0actitud \u00a0manifiestamente dilatoria y obstaculizadora de la madre y representante \u00a0de \u00a0los convocados al juicio, quien reiteradamente eludi\u00f3 la pr\u00e1ctica de dicha \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aceptar \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0contraria supondr\u00eda no s\u00f3lo fomentar el \u00a0fraude \u00a0y \u00a0los \u00a0actos \u00a0deshonestos \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0mediante el otorgamiento de \u00a0recompensas \u00a0a \u00a0quienes \u00a0obran \u00a0en \u00a0contra de la buena fe y la lealtad procesal; \u00a0sino \u00a0 \u2013lo \u00a0que \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0grave\u2013 \u00a0 promover \u00a0 la \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el trato desigual entre los hijos, en contrav\u00eda del mandato \u00a0establecido \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; toda vez que a \u00a0los \u00a0hijos extramatrimoniales no reconocidos se les aplicar\u00eda un t\u00e9rmino fatal \u00a0de \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0dos a\u00f1os para reclamar su herencia, a pesar de haber actuado \u00a0diligentemente, \u00a0mientras \u00a0que los sucesores reconocidos cuentan con una acci\u00f3n \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0herencia \u00a0que \u00a0prescribe \u00a0en \u00a0diez \u00a0a\u00f1os (art\u00edculo 1326 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Civil, \u00a0 reformado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 12 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a0791 \u00a0de \u00a02002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mem\u00f3rese \u00a0que el objetivo del legislador al estatuir un t\u00e9rmino de \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos patrimoniales derivados de la declaraci\u00f3n de estado \u00a0civil \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0desmejorar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hijo \u00a0extramatrimonial, \u00a0sino \u00a0\u201cevitar \u00a0 frecuentes \u00a0abusos \u00a0que \u00a0comprometen \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0recto \u00a0del \u00a0derecho\u201d por parte de personas \u00a0inescrupulosas \u00a0que, \u00a0no \u00a0teniendo \u00a0la calidad de verdaderos hijos del causante, \u00a0interponen \u00a0 tard\u00edamente \u00a0una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0filiaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0aprovecharse \u00a0del deterioro que el paso del tiempo deja en los medios de prueba, \u00a0y \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0hacer m\u00e1s dif\u00edcil la defensa de los sucesores reconocidos. \u00a0(SC de 19 de noviembre de 1976) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0podr\u00eda \u00a0admitirse un conteo de t\u00e9rminos \u00a0irrestricto, \u00a0mec\u00e1nico \u00a0e irrazonable, en contra del sentido y prop\u00f3sito de la \u00a0ley, \u00a0 pues \u00a0ello \u00a0comportar\u00eda \u00a0un \u00a0trato \u00a0discriminatorio \u00a0hacia \u00a0el \u00a0hijo \u00a0no \u00a0reconocido \u00a0respecto \u00a0de \u00a0quienes \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0fueron, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0generar\u00eda la \u00a0perversa \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0confundir \u00a0el \u00a0derecho \u00a0positivo \u00a0con \u00a0la \u00a0ex\u00e9gesis \u00a0rigurosa \u00a0de \u00a0la norma, cuya literalidad no debe considerarse jam\u00e1s como un fin \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0sino \u00a0como una herramienta creada para la materializaci\u00f3n de la \u00a0justicia y la paz de los asociados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0ello, \u00a0ante \u00a0la demostraci\u00f3n de la debida diligencia por parte \u00a0de \u00a0la \u00a0actora \u00a0en el impulso de su carga procesal, y la correlativa negligencia \u00a0de \u00a0Fredesminda Cort\u00e9s al evadir la notificaci\u00f3n del auto admisorio, se impone \u00a0la \u00a0necesaria \u00a0consecuencia de declarar el fracaso de la excepci\u00f3n de caducidad \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Jaime, \u00a0Oscar, \u00a0Jair Gustavo, Clara Jazm\u00edn, Carmenza del Roc\u00edo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0y \u00a0\u00c1ngela \u00a0Patricia \u00a0Cort\u00e9s Mar\u00edn; toda vez que la demanda \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0interponerse dentro del bienio consagrado el art\u00edculo 10 de la Ley \u00a075 de 1968. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia que reconoci\u00f3 la paternidad de Gustavo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demandante, \u00a0est\u00e1 \u00a0llamada \u00a0a \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0frente \u00a0a \u00a0los mencionados herederos, pero no frente a Omar Ren\u00e9 \u00a0Cort\u00e9s \u00a0 \u00a0 Ca\u00f1\u00f3n, \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0 \u2013como \u00a0se dijo en la resoluci\u00f3n del cargo que prosper\u00f3 parcialmente \u00a0en \u00a0 casaci\u00f3n\u2013 \u00a0se \u00a0vio \u00a0favorecido por la excepci\u00f3n de caducidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0 Una \u00a0 vez \u00a0 resuelta \u00a0 la \u00a0 anterior \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0s\u00f3lo \u00a0resta aclarar lo concerniente a la fecha a partir de la cual \u00a0se \u00a0deben \u00a0reconocer \u00a0los frutos que produjeron los bienes que hacen parte de la \u00a0masa \u00a0sucesoral, \u00a0sin \u00a0que \u00a0haya \u00a0lugar a pronunciarse sobre el porcentaje de la \u00a0herencia \u00a0que corresponde a cada asignatario, como tampoco sobre el monto de los \u00a0frutos, \u00a0porque \u00a0tales cuestiones son de la exclusiva competencia del juez de la \u00a0causa \u00a0mortuoria, \u00a0tal como ha sido aclarado por la jurisprudencia de esta Sala. \u00a0\u201cDe \u00a0otro \u00a0modo, \u00a0ha \u00a0de repetirse, ser\u00eda dar paso \u00a0para \u00a0que los interesados en una sucesi\u00f3n, seg\u00fan sus conveniencias, decidieran \u00a0y \u00a0eligieran \u00a0el \u00a0juez \u00a0y \u00a0el \u00a0proceso \u00a0a seguir en los asuntos ata\u00f1ederos a la \u00a0transmisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0mortis \u00a0causa\u201d. (SC, 5 \u00a0Dic. 2002, Exp. 6229) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Respecto \u00a0al \u00a0momento \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual se deben reconocer tales \u00a0frutos, esta Corte ha expresado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa ley protege \u00a0al \u00a0poseedor \u00a0de \u00a0buena fe teniendo en cuenta, por una parte, su conducta exenta \u00a0de \u00a0culpa, \u00a0originada \u00a0por \u00a0un \u00a0error \u00a0excusable \u00a0y \u00a0por otra parte, la falta de \u00a0diligencia \u00a0o \u00a0cuidado del due\u00f1o de la cosa que ha debido evitar esa posesi\u00f3n. \u00a0Generalmente \u00a0 al \u00a0 poseedor \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe \u00a0no \u00a0puede \u00a0reproch\u00e1rsele \u00a0falta \u00a0o \u00a0imprudencia, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0al \u00a0contrario, \u00a0al \u00a0reivindicante \u00a0victorioso puede \u00a0imput\u00e1rsele \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0actitud \u00a0 \u00a0negligente \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0vigilancia \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio, \u00a0el \u00a0poseedor \u00a0de \u00a0mala \u00a0fe \u00a0se \u00a0considera \u00a0generalmente \u00a0como \u00a0un usurpador en raz\u00f3n de dolo o culpa que impone \u00a0obligaciones indemnizatorias en frente del propietario de la cosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo tocante a la restituci\u00f3n de frutos y \u00a0derecho \u00a0a \u00a0mejoras, \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0al poseedor de \u00a0buena \u00a0fe \u00a0vencido \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0cambia \u00a0fundamentalmente \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda, \u00a0 seg\u00fan \u00a0se \u00a0vio \u00a0anteriormente. \u00a0Esto \u00a0se explica porque si el poseedor ha resistido a la demanda \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0conocer \u00a0los t\u00edtulos y razones invocados por el reivindicador, ya \u00a0no \u00a0podr\u00e1 \u00a0alegar \u00a0que \u00a0subsiste su honrada creencia de hallarse poseyendo como \u00a0due\u00f1o, \u00a0y aun cuando en realidad pudiera afirmar que ten\u00eda motivos serios para \u00a0seguir \u00a0consider\u00e1ndose \u00a0como leg\u00edtimo propietario durante el curso del juicio, \u00a0los \u00a0efectos \u00a0declarativos \u00a0de \u00a0la sentencia que reconoce el derecho del actor y \u00a0niega \u00a0la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0del \u00a0reo, \u00a0dejan \u00a0sin \u00a0base \u00a0tal alegaci\u00f3n pues el fallo \u00a0retrotrae \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 partes \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda\u201d. \u00a0(CSJ \u00a0Sent. \u00a03 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01954. G.J. \u00a0LXXVII, p\u00e1g. 768) [Subrayas fuera del texto original] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0de frutos como parte de \u00a0las \u00a0prestaciones \u00a0mutuas \u00a0entre \u00a0reivindicante \u00a0y \u00a0poseedor \u00a0vencido \u00a0tiene \u00a0su \u00a0fundamento \u00a0legal \u00a0en \u00a0sanas \u00a0razones \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0de \u00a0equidad. \u00a0Es \u00a0justo que, \u00a0limitando \u00a0el an\u00e1lisis al caso de poseedores de buena fe, como en forma t\u00e1cita \u00a0catalogan \u00a0al \u00a0demandado \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de instancia, el reivindicador triunfante \u00a0tenga \u00a0derecho \u00a0a \u00a0los \u00a0frutos \u00a0del bien de su propiedad no s\u00f3lo a partir de la \u00a0restituci\u00f3n \u00a0sino \u00a0desde \u00a0el momento de entablar la Litis. As\u00ed lo prescribe el \u00a0art\u00edculo \u00a0964 \u00a0del C\u00f3digo Civil\u201d. (Sentencia de 1\u00ba \u00a0de julio de 1971. G.J. CXXXIX, p\u00e1g. 10) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0Como \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0en \u00a0el punto 9.5 de la parte resolutiva del fallo \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0frutos pero sin indicar el momento a partir del \u00a0cual \u00a0\u00e9stos se deben pagar a la demandante, es preciso pronunciarse al respecto \u00a0aunque \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0partes lo hubiera solicitado, pues es la propia ley la \u00a0que \u00a0impone \u00a0al \u00a0juez la obligaci\u00f3n de resolver este preciso asunto; por lo que \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0tildarse \u00a0de \u00a0inconsonante \u00a0un fallo que los reconozca ex \u00a0officio. \u00a0No \u00a0es \u00a0posible, \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0omitir \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0extremo \u00a0del \u00a0litigio \u00a0porque \u00a0la \u00a0restituci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 frutos \u00a0 \u2013se \u00a0reitera\u2013 es \u00a0una \u00a0consecuencia \u00a0necesaria \u00a0que \u00a0debe \u00a0decretarse \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0y \u00a0t\u00e9rminos \u00a0indicados en la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en \u00a0el proceso no se desvirtu\u00f3 por \u00a0ning\u00fan \u00a0medio \u00a0la \u00a0buena \u00a0fe \u00a0de \u00a0los \u00a0demandados, \u00a0pues \u00a0nada hace suponer que \u00a0tuvieran \u00a0certeza \u00a0de que la demandante era hija biol\u00f3gica del causante Gustavo \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0se debe ordenar a favor de la actora la restituci\u00f3n de los frutos que \u00a0produjeron \u00a0los \u00a0bienes \u00a0herenciales, a partir del momento en que cada demandado \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la demanda, en la justa proporci\u00f3n que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0su cuota hereditaria, seg\u00fan llegue a determinarse al momento de \u00a0rehacer el respectivo trabajo de partici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a la condena en \u00a0costas \u00a0de \u00a0la \u00a0primera instancia, se modificar\u00e1 el numeral 9.7 de la sentencia \u00a0apelada, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de imponerlas a todos los demandados, pues resultaron \u00a0vencidos en esa fase procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0haber \u00a0prosperado \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0a favor de la parte que la \u00a0interpuso, \u00a0 no \u00a0 hay \u00a0 lugar \u00a0 a \u00a0imponer \u00a0condena \u00a0en \u00a0costas \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V. DECISI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0Civil, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad \u00a0de \u00a0la ley, CASA la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a0diecis\u00e9is \u00a0de \u00a0enero de dos mil nueve por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro del proceso de la referencia, \u00a0y en sede de instancia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0PRIMERO. \u00a0CONFIRMAR los numerales 9.2., 9.4 \u00a0y \u00a09.6 de la parte resolutiva de la sentencia proferida en este proceso el 26 de \u00a0julio de 2006 por el Juzgado Trece de Familia de Bogot\u00e1 D.C. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SEGUNDO. \u00a0MODIFICAR \u00a0el \u00a0ordinal \u00a09.1. del \u00a0fallo \u00a0impugnado, en el sentido de declarar infundada la excepci\u00f3n de caducidad \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0patrimoniales derivados del estado civil, formulada por Jaime, \u00a0Oscar, \u00a0Jair \u00a0Gustavo, \u00a0Clara \u00a0Yazm\u00edn, \u00a0Carmenza \u00a0del Roc\u00edo Cort\u00e9s Cort\u00e9s, y \u00a0\u00c1ngela \u00a0Patricia\u00a0 \u00a0Cort\u00e9s\u00a0 \u00a0Mar\u00edn. \u00a0La \u00a0aludida excepci\u00f3n prospera \u00a0\u00fanicamente a favor de Omar Ren\u00e9 Cort\u00e9s Ca\u00f1\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0TERCERO. \u00a0REVOCAR \u00a0el \u00a0numeral \u00a09.3. de la \u00a0providencia \u00a0 recurrida \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar, \u00a0 declarar \u00a0 que \u00a0la \u00a0filiaci\u00f3n \u00a0extramatrimonial \u00a0produce \u00a0efectos \u00a0patrimoniales \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los herederos \u00a0Jaime, \u00a0Oscar, Jair Gustavo, Clara Jazm\u00edn, Carmenza del Roc\u00edo Cort\u00e9s Cort\u00e9s, \u00a0y \u00c1ngela Patricia\u00a0 Cort\u00e9s\u00a0 Mar\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CUARTO. \u00a0ADICIONAR \u00a0el \u00a0punto \u00a09.5. \u00a0de la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia apelada, teniendo en cuenta la declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0se realiz\u00f3 en el precedente numeral, y bajo el entendido de que los frutos \u00a0naturales \u00a0y \u00a0civiles \u00a0que \u00a0produjeron \u00a0los bienes que fueron materia del juicio \u00a0sucesorio \u00a0se \u00a0deben \u00a0reconocer a favor de la actora a partir del momento en que \u00a0cada \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 convocados \u00a0 se \u00a0notific\u00f3 \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0QUINTO. \u00a0MODIFICAR \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite 9.7 de la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0condenar \u00a0a \u00a0los \u00a0demandados \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0costas \u00a0causadas en la primera \u00a0instancia, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0sobre el estado civil les result\u00f3 \u00a0adversa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SEXTO. \u00a0ADICIONAR la providencia de primer \u00a0grado \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0ordenar \u00a0al Juzgado donde se adelant\u00f3 el proceso de \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Pe\u00f1a, rehacer la partici\u00f3n de conformidad con \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0expresados \u00a0en \u00a0esta \u00a0sentencia, \u00a0es \u00a0decir \u00a0incluyendo \u00a0a la \u00a0demandante \u00a0Yazm\u00edn \u00a0Roc\u00edo \u00a0Parra \u00a0-ahora \u00a0Yazm\u00edn \u00a0Roc\u00edo \u00a0Cort\u00e9s- \u00a0como \u00a0una \u00a0heredera \u00a0m\u00e1s, \u00a0seg\u00fan \u00a0el grado y orden que le corresponde en la sucesi\u00f3n; en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0herederos \u00a0deber\u00e1n \u00a0restituir la parte de la \u00a0herencia \u00a0que le corresponde, cuyo porcentaje deber\u00e1 ser determinado al momento \u00a0de \u00a0realizar \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0trabajo de partici\u00f3n, as\u00ed como el valor de los frutos \u00a0civiles \u00a0y \u00a0naturales, \u00a0como \u00a0se explic\u00f3 en la parte considerativa del presente \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0 costas \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0haber \u00a0prosperado \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0 \u00a0costas \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario, \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 mismas \u00a0razones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS VALL DE RUT\u00c9N RU\u00cdZ \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>RUTH MARINA D\u00cdAZ RUEDA \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0CIVIL \u00a0\u00a0 ARIEL \u00a0 \u00a0SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 SC5755-2014 \u00a0\u00a0 Radicaci\u00f3n: \u00a011001-31-10-013-1990-00659-01 \u00a0\u00a0 (Aprobado \u00a0en \u00a0sesi\u00f3n \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0de \u00a0febrero de dos mil catorce) \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D.C., nueve (9) de \u00a0mayo de dos mil catorce (2014) \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-85620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-95"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}