{"id":85852,"date":"2024-05-31T22:12:32","date_gmt":"2024-05-31T22:12:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac2423-2015-2015-00760-00\/"},"modified":"2024-05-31T22:12:32","modified_gmt":"2024-05-31T22:12:32","slug":"ac2423-2015-2015-00760-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac2423-2015-2015-00760-00\/","title":{"rendered":"AC2423-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Casaci\u00f3n Civil \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>AC2423-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 \u00a011001-02-03-000-2015-00760-00 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., ocho \u00a0(8) de mayo de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Procede la Corte a resolver el \u00a0recurso de queja interpuesto por Nicol\u00e1s Horacio Cabrales \u00a0Mart\u00ednez frente al auto de 6 de febrero de 2015, por medio del \u00a0cual la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial de Cartagena neg\u00f3 conceder el de casaci\u00f3n de \u00a0la sentencia de 14 de julio de 2014, proferida dentro del proceso de \u00a0restituci\u00f3n de tenencia de Norma Mart\u00ednez de Pi\u00f1eros, \u00a0Carmen Mart\u00ednez de Pinilla, Maritza Mart\u00ednez More y \u00a0Amaury Rom\u00e1n Rom\u00e1n contra Jorge Eduardo Cabrales \u00a0Mart\u00ednez y el impugnante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0accionantes pidieron que los hermanos Cabrales Mart\u00ednez les \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entregaran desocupado un lote en el sector Albornoz en Cartagena, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conden\u00e1ndolos a pagar los frutos civiles dejados de percibir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde el 21 de mayo de 2004 (folio 4, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Sustentaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus reclamos as\u00ed (folios 3 y 4, cuaderno 1): \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Adquirieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en mayor extensi\u00f3n un inmueble en las sucesiones de sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0padres, que dividieron mediante escritura 1753 de 24 de julio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01995, de la Notar\u00eda Cuarta de Cartagena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Entregaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en custodia el bien descrito a Nicol\u00e1s, \u00abante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la amenaza de la se\u00f1ora Em\u00e9rita Romero, quien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actualmente ocupa parte del mismo\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pero con posterioridad \u00e9ste se neg\u00f3 a devolverlo y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permiti\u00f3 el ingreso de Jorge Eduardo, \u00abquien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n lo ocupa a t\u00edtulo diferente de arrendamiento\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Notificados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los demandados, \u00fanicamente se opuso el quejoso, quien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcion\u00f3 \u00abcaducidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la acci\u00f3n\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(folios 28 al 35, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo del Juzgado Sexto Civil del Circuito de Cartagena, desestim\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la defensa y orden\u00f3 la restituci\u00f3n del predio, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar \u00aba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pago de los frutos civiles\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(folios 148 a 158, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0superior lo confirm\u00f3, al desatar la apelaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nicol\u00e1s Horacio (folios 66 a 82, cuaderno 3). \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnante interpuso casaci\u00f3n, que le fue negada (6 feb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02015), pues, de conformidad con el art\u00edculo 366 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Procedimiento Civil, tal mecanismo no procede frente a juicios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abreviados (folios 121 al 122, cuaderno 3). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradictor pidi\u00f3 reponer esa determinaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentando que la normatividad contempla dicho ataque frente a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias dictadas en ordinarios \u00abo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que asuman ese car\u00e1cter\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancia en la encaja el litigio. En subsidio solicit\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la expedici\u00f3n de copias para acudir en queja (folios 127 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0128, cuaderno 3). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mantuvo su decisi\u00f3n y orden\u00f3 sufragar lo necesario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para agotar la v\u00eda anunciada (2 mar. 2015), con fundamento en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0excluye de casaci\u00f3n los asuntos de que trata el art\u00edculo \u00a0426 del CPC, (\u2026) y la expresi\u00f3n \u201co que asuman ese \u00a0car\u00e1cter\u201d, hace referencia a aquellos casos especiales \u00a0que al ser un proceso de \u00edndole diferente al ordinario pasa a \u00a0serlo, tal ser\u00eda el caso a manera de ejemplo un proceso de \u00a0deslinde y amojonamiento (t\u00edtulo XXI) cuando exista oposici\u00f3n \u00a0y se alegue prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio, se convierte \u00a0entonces en un proceso ordinario, que debe culminar bajo esta cuerda \u00a0procesal\u00bb \u00a0(folios 137 al 139, cuaderno 3). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suministraron las expensas requeridas para tomar las reproducciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(13 mar. 2015), y se fij\u00f3 en lista la advertencia de que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pod\u00edan ser retiradas (8 ab. 2015), lo que se hizo en la misma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fecha (folios 139 vuelto al 143). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor, en tiempo, reiter\u00f3 los argumentos ya expuestos, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adicionando que el bien supera ampliamente el tope pecuniario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigido (folios 1 al 7). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secretar\u00eda corri\u00f3 el traslado respectivo, guardando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0silencio los dem\u00e1s intervinientes (folios 11 y 12). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La naturaleza extraordinaria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del recurso de casaci\u00f3n justifica las restricciones para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concederlo, toda vez que s\u00f3lo es viable en aquellos eventos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecidos de manera expresa por la ley, teniendo en cuenta su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0clase y el quantum \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del agravio causado por el fallo opugnado, salvo que verse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exclusivamente sobre el estado civil, caso en el cual est\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0involucrados los derechos personal\u00edsimos irrenunciables y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un componente econ\u00f3mico. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo resalt\u00f3 la Corte en AC del 20 abr. 2009, rad. 2008-01910, \u00a0reiterado en AC4416-2014, al se\u00f1alar que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) s\u00f3lo \u00a0puede emplearse frente a ciertas y determinadas sentencias, en \u00a0atenci\u00f3n a la naturaleza del proceso en el que ellas fueron \u00a0proferidas, al juez que las emiti\u00f3 y, por regla general, \u2018al \u00a0valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente\u2019 \u00a0(Cfme. art. 366 del C. de P. C., modificado por la Ley 592 de 2000). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El art\u00edculo 366 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil dispone que \u00a0<\/p>\n<p>El recurso de \u00a0casaci\u00f3n procede contra las siguientes sentencias dictadas en \u00a0segunda instancia por los tribunales superiores, cuando el valor \u00a0actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente sea o \u00a0exceda de cuatrocientos veinticinco (425) salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales vigentes as\u00ed: (\u2026) 1. Las dictadas en \u00a0los procesos ordinarios o que asuman ese car\u00e1cter. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre el alcance del anterior \u00a0precepto, ha de decirse que el legislador restringi\u00f3 la \u00a0procedencia de tal impugnaci\u00f3n a los procesos ordinarios, \u00a0excluyendo otra clase de asuntos como es el caso de los procesos \u00a0abreviados, al margen de la cuant\u00eda o la naturaleza del \u00a0asunto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Tienen relevancia para la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n que se toma los siguientes hechos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Que la controversia versa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la restituci\u00f3n de un inmueble, dado en tenencia a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00edtulo distinto de arrendamiento (folios 1 al 5, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Que el Juzgado Sexto Civil del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de dicha localidad la admiti\u00f3 (26 feb. 2008), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imparti\u00e9ndole el tr\u00e1mite abreviado (folio 10, cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Que la sentencia de primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia (11 feb. 2011), fue favorable a la pretensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0restitutoria (folios 148 al 158, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Que el superior \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(14 jul. 2014), la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0(folios 66 al 82, cuaderno 3). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. No hay lugar a acceder a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reclamos del impugnante, por las siguientes razones: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Para la \u00e9poca en que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inici\u00f3 el pleito (21 feb. 2008) el impulso correspondiente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0era el abreviado, que fue precisamente el que le dio el a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo, de conformidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el art\u00edculo 426 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El art\u00edculo 18 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 1395 de 2010, que reform\u00f3 el 366 del estatuto procesal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0civil, dispuso que el recurso de casaci\u00f3n procede contra las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias dictadas en segunda instancia cuya resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desfavorable al censor sea o exceda de cuatrocientos veinticinco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes, \u00aben \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesos verbales de mayor cuant\u00eda o que asuman ese car\u00e1cter, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salvo los relacionados en el art\u00edculo 427 y en los art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0415 a 426\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Se descart\u00f3 as\u00ed \u00a0expresamente la viabilidad del recurso de casaci\u00f3n frente a \u00a0los \u00abotros \u00a0procesos de restituci\u00f3n de tenencia\u00bb, \u00a0de que trataba la \u00faltima norma referida y era el indicado para \u00a0el conflicto propuesto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Como lo dijo la Corte en un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso similar \u00a0<\/p>\n<p>Uno de los \u00a0requisitos de procedibilidad para conceder el aludido recurso, por \u00a0disposici\u00f3n expresa del art\u00edculo 366 ib\u00eddem, es \u00a0que sea contra sentencias \u201cdictadas en procesos ordinarios o \u00a0que asuman ese car\u00e1cter\u201d, seg\u00fan el numeral 1 del \u00a0aludido precepto (\u2026) La norma citada regula con indudable \u00a0claridad lo relativo a los fallos que son susceptibles de impugnar en \u00a0casaci\u00f3n; sin duda, su texto literal excluye las dictadas en \u00a0procesos abreviados, con independencia de la cuant\u00eda y la \u00a0naturaleza del asunto (\u2026) Por otro lado, no se puede omitir la \u00a0consideraci\u00f3n de que las causales y asuntos respecto de los \u00a0cuales procede la casaci\u00f3n, son rigurosamente taxativas; y las \u00a0normas en las cuales est\u00e1 esa regulaci\u00f3n legal, son de \u00a0naturaleza procesal, por lo mismo, de orden p\u00fablico y de \u00a0obligatorio acatamiento (\u2026) En el asunto sub examine, sin \u00a0asomo de ninguna duda, es absolutamente claro que se plante\u00f3 y \u00a0tramit\u00f3 un proceso abreviado, como corresponde a la pretensi\u00f3n \u00a0de restituci\u00f3n de inmuebles cuya tenencia ostenta el \u00a0demandado, sin perjuicio de que se pueda discutir en el mismo, \u00a0derechos relacionados con su objeto principal, como \u201cel \u00a0reconocimiento de las indemnizaciones a que hubiere lugar\u201d, por \u00a0expresa permisi\u00f3n consagrada en los numerales 9 y 10 del \u00a0art\u00edculo 408 de la Codificaci\u00f3n Instrumental Civil \u00a0(AC de 15 ago. 2013, rad. 2013-01412). \u00a0<\/p>\n<p>Incluso la Sala en AC de 24 \u00a0may. 2013, rad. 2013-00439, hab\u00eda precisado que \u00a0<\/p>\n<p>La reforma \u00a0introducida por la Ley 1395 al art\u00edculo 366, en su numeral 1, \u00a0conserva el esp\u00edritu de este precepto desde antes de aquella: \u00a0el recurso de casaci\u00f3n procede contra las sentencias dictadas \u00a0en los procesos de conocimiento a los que la misma ley les asign\u00f3 \u00a0el tr\u00e1mite del ordinario de mayor cuant\u00eda. De otro modo \u00a0no habr\u00eda excluido a los enlistados en los art\u00edculos \u00a0415 a 426 y 427 citados (\u2026) En definitiva, lo que hizo la \u00a0norma fue simplemente aclarar la procedencia del recurso de casaci\u00f3n \u00a0 respecto de las sentencias dictadas en juicios que, por efecto de la \u00a0entrada en vigencia de la Ley 1395 de 2010, ya no se tramitar\u00e1n \u00a0por los ritos del ordinario de mayor cuant\u00eda, sino del verbal; \u00a0se adecu\u00f3 el numeral 1 del aludido art\u00edculo 366 del C. \u00a0de P. C., a la nueva forma de tr\u00e1mite que orden\u00f3 la \u00a0normatividad modificadora (\u2026) Si bien se revisa el precepto, \u00a0no se advierte all\u00ed ning\u00fan \u00e1nimo de extender el \u00a0recurso de casaci\u00f3n a otros procesos que han estado excluidos \u00a0del mencionado medio de impugnaci\u00f3n extraordinaria, como los \u00a0de tr\u00e1mite abreviado y los verbales. De haberlo querido el \u00a0legislador, no los habr\u00eda excluido expresamente como \u00a0efectivamente lo hizo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Consecuentemente, los reparos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del opugnador no tienen vocaci\u00f3n de \u00e9xito. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo anteriormente \u00a0expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Declarar bien denegado el recurso de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0frente al fallo de 14 de julio de 2014, proferido por la Sala Civil \u00a0Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, \u00a0dentro del proceso abreviado de restituci\u00f3n de tenencia de \u00a0Norma Mart\u00ednez de Pi\u00f1eros, Carmen Mart\u00ednez de \u00a0Pinilla, Maritza Mart\u00ednez More y Amaury Rom\u00e1n Rom\u00e1n \u00a0contra Nicol\u00e1s Horacio y Jorge Eduardo Cabrales Mart\u00ednez. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Devolver la actuaci\u00f3n a la oficina de origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Casaci\u00f3n Civil \u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 AC2423-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n n\u00b0 \u00a011001-02-03-000-2015-00760-00 \u00a0 Bogot\u00e1 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-85852","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85852"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85852\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}