{"id":85869,"date":"2024-05-31T22:12:32","date_gmt":"2024-05-31T22:12:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac2465-2015-2012-00057-01\/"},"modified":"2024-05-31T22:12:32","modified_gmt":"2024-05-31T22:12:32","slug":"ac2465-2015-2012-00057-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac2465-2015-2012-00057-01\/","title":{"rendered":"AC2465-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC2465-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b054518-31-12-002-2012-00057-01 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., trece (13) de mayo de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0resuelve sobre la admisibilidad del recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por la parte demandante contra la sentencia de ocho de \u00a0septiembre de dos mil catorce, proferida por la Sala \u00danica del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pamplona en el proceso \u00a0ordinario de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Fanny Esperanza Lizcano Mendoza demand\u00f3 a Maurier Rub\u00e9n \u00a0Navarro Suarez, a fin de que se declarara la resoluci\u00f3n del \u00a0contrato de promesa de compraventa suscrito entre ambos, por \u00a0incumplimiento de \u00e9ste \u00faltimo quien no suscribi\u00f3 \u00a0la escritura, ni entreg\u00f3 los bienes conforme a lo pactado. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En consecuencia, solicit\u00f3 se condenara al extremo pasivo de la \u00a0litis \u00a0a restituir la suma de $170.000.000, entregada como precio total del \u00a0inmueble, junto con los intereses respectivos y a cancelar el valor \u00a0$25.000.000 como cl\u00e1usula penal. [Folio 16, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0conocimiento del asunto correspondi\u00f3 al Juzgado Segundo Civil \u00a0del Circuito de Pamplona, autoridad que despu\u00e9s de agotar el \u00a0tr\u00e1mite de rigor, dict\u00f3 sentencia en la deneg\u00f3 \u00a0las pretensiones de resoluci\u00f3n y en su lugar, declar\u00f3 \u00a0la nulidad del contrato de promesa y como restituci\u00f3n mutua \u00a0orden\u00f3 al demandado devolver a la demandante el valor de \u00a0$170.000.000 debidamente indexados, luego de considerar que en el \u00a0convenio no qued\u00f3 debidamente determinada la fecha para \u00a0suscribir la escritura p\u00fablica. [Folio 245] \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Inconforme con la decisi\u00f3n, la parte demandada formul\u00f3 \u00a0apelaci\u00f3n, con sustent\u00f3 en que las partes si \u00a0determinaron de forma correcta el d\u00eda en el que suscribir\u00edan \u00a0el instrumento p\u00fablico, por lo que su negocio no era nulo, \u00a0pero perdi\u00f3 sus efectos, por cuanto la accionante guard\u00f3 \u00a0silencio y no reclam\u00f3 el cumplimiento del pacto. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual forma indic\u00f3, que no pod\u00eda oblig\u00e1rsele a \u00a0restituir una suma que nunca fue cancelada, pues no se acredit\u00f3 \u00a0en el expediente que \u00e9l hubiese recibido los valores que se \u00a0ordenaban entregar. [Folio 57, c. 8] \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En fallo de ocho de septiembre de dos mil catorce \u00a0el Tribunal de la \u00a0referida ciudad, confirm\u00f3 el proferido en primera instancia. \u00a0[Folio 52, c. 8] \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Contra la anterior providencia, el demandado formul\u00f3 el \u00a0recurso de casaci\u00f3n, el cual fue concedido por la Sala de \u00a0Decisi\u00f3n mediante auto de 15 de diciembre de 2014, en el que \u00a0se indic\u00f3 que el inter\u00e9s de los recurrentes superaba el \u00a0monto determinado en la ley, por cuanto el perito designado lo \u00a0justiprecio en 320\u2019000.000. [Folio 126, c.1] \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Al tenor de lo preceptuado por el art\u00edculo 366 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil, el recurso de casaci\u00f3n procede contra \u00a0las sentencias dictadas en segunda instancia por los tribunales \u00a0superiores \u00abcuando \u00a0el valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente \u00a0sea o exceda de cuatrocientos veinticinco (425) salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales\u2026\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, el canon 370 ejusdem \u00a0consagra que cuando el inter\u00e9s para recurrir \u00abno \u00a0aparezca determinado, antes de resolver sobre la procedencia del \u00a0recurso el tribunal dispondr\u00e1 que aqu\u00e9l se justiprecie \u00a0por un perito\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Las anteriores premisas normativas dejan en evidencia que para que \u00a0pueda surtirse la referida impugnaci\u00f3n extraordinaria, es \u00a0necesario que el inter\u00e9s para recurrir alcance la cuant\u00eda \u00a0determinada en el ordenamiento procesal, que atendidos los par\u00e1metros \u00a0indicados en el mismo, es del orden de $261.800.000,oo para el a\u00f1o \u00a02014, en que se profiri\u00f3 el fallo censurado. \u00a0<\/p>\n<p>Aquel \u00a0monto se determina por \u00abel \u00a0valor del agravio, de la lesi\u00f3n o del perjuicio patrimonial \u00a0que con las resoluciones de la sentencia sufra el recurrente\u00bb \u00a0y en casos como el sub-examine, la resoluci\u00f3n desfavorable \u00a0para el recurrente se \u00a0contrae a la suma indexada que se le orden\u00f3 reintegrara de \u00a0manera indexada a su contraparte, \u00a0toda vez que la decisi\u00f3n proferida por el a quo en ese \u00a0sentido, result\u00f3 confirmada por el Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En el caso sub-lite a efectos de verificar el inter\u00e9s para \u00a0recurrir el ad-quem \u00a0decret\u00f3 dictamen pericial, el que tuvo en cuenta para conceder \u00a0el recurso interpuesto, por cuanto en el mismo se \u00abjustipreci\u00f3 \u00a0dicho inter\u00e9s, precis\u00e1ndolo en $320\u2019000.000\u2026 \u00a0que supera la cuant\u00eda actual establecido por la ley\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, no repar\u00f3 esa instancia en que la experticia que se \u00a0elabore con tal fin, s\u00f3lo ha de consultar aquellos factores \u00a0desfavorables al recurrente, sin que puedan involucrarse otros \u00a0conceptos que no tienen ninguna virtualidad de afectarlo, pues debe \u00a0sujetarse a los par\u00e1metros que la propia ley se\u00f1ala en \u00a0consideraci\u00f3n al caso concreto, por lo que es indudable que al \u00a0apreciarse debe desecharse los objetos de estimaci\u00f3n que no \u00a0respondan a esos lineamientos objetivos, porque, como se ha indicado \u00a0por esta Corte, \u00absi \u00a0el dictamen no cumple con el objetivo para el que fue establecido y \u00a0apunta a elementos que no corresponden para determinar dicho valor, \u00a0pierde toda fuerza vinculante\u00bb. \u00a0(CSJ, AC de 110 de junio de 1992, \u00a0No. \u00a0119) \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, porque en la decisi\u00f3n no se orden\u00f3 la entrega \u00a0de los mencionados predios, ni se dispuso otra disposici\u00f3n en \u00a0relaci\u00f3n a \u00e9stos, por el contrario se encuentra que los \u00a0mismos no han salido de manera alguna del patrimonio del demandado y \u00a0por ello no se ha causado ning\u00fan \u00a0menoscabo frente a los \u00a0predios. \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0ese respecto, la Corte advierte que la pericia practicada con apoyo \u00a0en el art\u00edculo 370 del C. de P. C., no sirve al prop\u00f3sito \u00a0que la inspir\u00f3, pues el experto tom\u00f3 datos que no se \u00a0relacionaban con el caso en concreto y la resoluci\u00f3n de los \u00a0falladores, como lo ordena la norma adjetiva civil. \u00a0<\/p>\n<p>Circunstancia \u00a0que deja ver que el inter\u00e9s para recurrir a\u00fan no se ha \u00a0delimitado en forma debida, raz\u00f3n por la cual la concesi\u00f3n \u00a0del recurso de casaci\u00f3n resulta prematura. A la postre, la \u00a0duda del Tribunal en ese sentido, que le llev\u00f3 a decretar la \u00a0referida experticia, no fue disipada, pues el trabajo del auxiliar de \u00a0la justicia se limit\u00f3 avaluar los bienes objeto del contrato \u00a0cifra que \u2013como se ha dicho no pod\u00eda ser tenida en \u00a0cuenta. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0As\u00ed las cosas, como los elementos de juicio que tuvo en cuenta \u00a0el Tribunal para fijar el inter\u00e9s para recurrir no permiten \u00a0establecer a ciencia su monto, el recurso de casaci\u00f3n deviene \u00a0prematuramente concedido, por lo que se devolver\u00e1 el \u00a0expediente a la segunda instancia, con el fin de que analice \u00a0nuevamente su procedencia, conforme a los art\u00edculos 366 y 370 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la \u00a0Corte Suprema de Justicia, ordena devolver el expediente a la Sala \u00a0\u00danica del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pamplona \u00a0(Norte de Santander), por haber sido prematuramente concedido el \u00a0recurso de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia referida \u00a0al inicio de esta providencia. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-85869","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85869\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}