{"id":86097,"date":"2024-05-31T22:14:14","date_gmt":"2024-05-31T22:14:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac4085-2015-2015-00993-00\/"},"modified":"2024-05-31T22:14:14","modified_gmt":"2024-05-31T22:14:14","slug":"ac4085-2015-2015-00993-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac4085-2015-2015-00993-00\/","title":{"rendered":"AC4085-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rep\u00fablica \u00a0de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema \u00a0de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>AC4085-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-02-03-000-2015-00993-00 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., veintitr\u00e9s (23) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Se decide el \u00a0conflicto de competencia surgido entre los Juzgados Promiscuos, \u00a0Municipal de San Pablo (Nari\u00f1o) y de Familia de Bol\u00edvar \u00a0(Cauca), para conocer del proceso de fijaci\u00f3n de cuota \u00a0alimentaria promovido por la menor Yelixa Sambony Sambony \u00a0representada por su madre se\u00f1ora Adriana Sambony Imbachi, \u00a0contra Alexander Sambony P\u00e9rez. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ante \u00a0el Juez Promiscuo Municipal de San Pablo (Nari\u00f1o), la \u00a0demandante en representaci\u00f3n de su peque\u00f1a hija formul\u00f3 \u00a0demanda contra el padre de la infante, para que se fijara cuota \u00a0alimentaria a favor de \u00e9sta. En el ac\u00e1pite de \u00a0competencia atribuy\u00f3 el conocimiento del asunto a la referida \u00a0autoridad judicial, \u00abpor \u00a0la naturaleza del asunto, la vecindad de la demandante y la menor, \u00a0que es este municipio de San Pablo (N)\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0aludido despacho admiti\u00f3 la demanda, notific\u00f3 \u00a0personalmente al convocado a juicio, quien guard\u00f3 silencio \u00a0dentro del traslado conferido para replicarla, program\u00f3 la \u00a0audiencia de que trata el art\u00edculo 439 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, la que fuera reprogramada en dos oportunidades a \u00a0consecuencia de la no comparecencia de las partes y posteriormente, \u00a0remiti\u00f3 las diligencias a su hom\u00f3logo del municipio de \u00a0Bol\u00edvar Cauca, luego \u00a0de que la madre de la menor solicitara su env\u00edo, aduciendo \u00a0\u00ab(\u2026) \u00a0vecindad y cercan\u00eda (\u2026)\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tramitado \u00a0el proceso por el Juzgado Promiscuo de Familia, finalmente declin\u00f3 \u00a0la atribuci\u00f3n y plante\u00f3 el conflicto, tras anotar que \u00a0el funcionario judicial de San Pablo (Nari\u00f1o), desconoci\u00f3 \u00a0que una vez admitida la demanda no pod\u00eda rehusar la \u00a0competencia, salvo expresa actuaci\u00f3n al respecto promovida por \u00a0el demandado, lo que aqu\u00ed no ocurri\u00f3, puesto que el \u00a0convocado guard\u00f3 silencio frente a la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por tratarse \u00a0de un conflicto de competencia que involucra a despachos judiciales \u00a0de diferente distrito judicial, ata\u00f1e dirimirlo a esta \u00a0Corporaci\u00f3n por virtud de los art\u00edculos 28 \u00eddem, \u00a016 (modificado por el 7\u00ba de la Ley 1285 de 2009) y 18 de la Ley \u00a0270 de 1996. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En punto a \u00a0la competencia por el factor territorial, el art\u00edculo 139 del \u00a0Decreto 2737 de 1989 (C\u00f3digo del Menor, vigente seg\u00fan \u00a0el art\u00edculo 217 de la Ley 1098 de 2006, C\u00f3digo de la \u00a0infancia y la Adolescencia), establece una excepci\u00f3n al \u00a0principio general de competencia consagrado en el art\u00edculo 23 \u00a0[1] del ordenamiento procesal civil, el cual dispone que el \u00a0conocimiento de los asuntos contenciosos corresponde al juez del \u00a0domicilio del demandado, puesto que aquella norma prev\u00e9 que la \u00a0demanda de fijaci\u00f3n o revisi\u00f3n de alimentos se \u00a0presentar\u00e1 \u00abante \u00a0el juez de familia, o, en su defecto, ante el juez municipal del \u00a0lugar de residencia del menor\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El juez debe \u00a0sujetarse, en principio, a lo consignado en el libelo petitorio para \u00a0fijar la competencia en un particular asunto, ya que si estima no \u00a0tenerla, as\u00ed deber\u00e1 declararlo, rechazando entonces la \u00a0demanda y enviando las diligencias al funcionario a quien, en su \u00a0criterio, corresponde el conocimiento. \u00a0<\/p>\n<p>No obstante, si \u00a0el fallador admite el escrito incoativo, queda en principio, radicada \u00a0la competencia en su despacho; y en tal evento, en cuanto ata\u00f1e \u00a0al factor territorial, s\u00f3lo podr\u00e1 el funcionario \u00a0judicial declinarla en caso de prosperar alguno de los medios \u00a0procesales pertinentes propuestos por el extremo pasivo, habida \u00a0cuenta de que el silencio de esta parte al respecto, implica el \u00a0saneamiento de la nulidad que de tal circunstancia pudiese surgir, y \u00a0veda al juzgador de la posibilidad de declararse incompetente por ese \u00a0aspecto. \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0postura ha sido sostenida por la doctrina de la Corte, en sinn\u00famero \u00a0de pronunciamientos en los cuales ha dicho que, \u00a0<\/p>\n<p>\u00ab[E]l \u00a0principio de la perpetuatio \u00a0jurisdictionis, en virtud del cual, por regla general, la posterior \u00a0alteraci\u00f3n de los factores o circunstancias que determinaron \u00a0en su momento la competencia \u00a0del juez, no la extinguen, encuentra innegable cimiento en aqu\u00e9l \u00a0postulado, justamente, porque est\u00e1 encaminado a evitar los \u00a0perjuicios que sufrir\u00edan las partes, derivados de las \u00a0innumerables e imprevisibles mutaciones de competencia \u00a0que de otro modo ocurrir\u00edan. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed que, subsecuentemente, deba afirmarse que una vez \u00a0establecida la competencia, atendiendo para tal efecto, en principio, \u00a0las atestaciones de la demanda (que deben plasmarse observando los \u00a0principios de lealtad y buena fe procesal), las ulteriores \u00a0alteraciones de las circunstancias que la determinaron no extinguen \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del juez que aprehendi\u00f3 el conocimiento del asunto. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno al tema, la Corte en un caso similar al aqu\u00ed planteado \u00a0sostuvo que \u201c\u2026 admitida la demanda, ya no le es posible \u00a0al juez, motu proprio, renegar de la \u00a0competencia que \u00a0por el factor territorial asumi\u00f3, por cuanto en tal aspecto \u00a0qued\u00f3 sometido a la actividad de las partes; y as\u00ed un \u00a0nuevo pronunciamiento sobre el tema s\u00f3lo le ser\u00e1 \u00a0factible en el evento de que el demandado cuestione el punto mediante \u00a0recurso de reposici\u00f3n o proposici\u00f3n de la excepci\u00f3n \u00a0previa correspondiente si este medio fuere admisible; de lo \u00a0contrario, le es ya vedado al juez desprenderse por su propia \u00a0iniciativa aduciendo raz\u00f3n tal\u201d (auto diciembre 7\/99)\u00bb \u00a0(CSJ, AC, 16 ene. 2008, rad. 2007-01955-00; 27 sep. 2010, rad. \u00a02010-01055-00 y 25 \u00a0sep. 2012, rad. 2012-01601-00; entre otros). \u00a0<\/p>\n<p>2.4 \u00a0Empero en materia de menores demandantes (art\u00edculo 8\u00b0 del \u00a0decreto 2272 de 1989, a\u00fan vigente, pues su derogatoria por el \u00a0C\u00f3digo General del Proceso no ha entrado en vigencia), la \u00a0anterior doctrina no es absoluta, sino que debe ceder, en palabras de \u00a0la Corte \u00ab(\u2026) \u00a0en \u00a0circunstancias verdaderamente excepcionales. Trat\u00e1ndose de \u00a0menores involucrados, en los casos en que el inter\u00e9s superior \u00a0de \u00e9stos se vea seriamente comprometido, verbi gratia, cuando \u00a0el cambio de domicilio resulta forzado (\u2026), luego de \u00a0notificada la demanda, \u201c(\u2026) ante los actos de violencia \u00a0que padeci\u00f3 [la madre] por acci\u00f3n directa del padre de \u00a0la ni\u00f1a (\u2026)\u201d\u00bb (CSJ, \u00a0AC2123-2015, 29 de abril de 2014, rad. 2014-00723-00). \u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, como la mutaci\u00f3n de la residencia de la menor \u00a0demandante, por \u00ab(\u2026) \u00a0vecindad y cercan\u00eda (\u2026)\u00bb, no \u00a0se avizora forzado, dado que no se justifica, debe seguir el \u00a0Juzgado Promiscuo Municipal de San Pablo (Nari\u00f1o) adelantando \u00a0el presente asunto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, el suscrito Magistrado de Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil de la Corte Suprema de Justicia, declara que el competente para \u00a0seguir conociendo del proceso de alimentos de que se trata, es el \u00a0Juzgado Promiscuo \u00a0Municipal de San Pablo (Nari\u00f1o) \u00a0al cual se enviar\u00e1 de inmediato el expediente, comunic\u00e1ndose \u00a0lo aqu\u00ed decidido mediante oficio al otro despacho judicial \u00a0involucrado. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de la \u00a0Sala \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Rep\u00fablica \u00a0de Colombia \u00a0 Corte Suprema \u00a0de Justicia \u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 AC4085-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-02-03-000-2015-00993-00 \u00a0 Bogot\u00e1, D. \u00a0C., veintitr\u00e9s (23) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0 Se decide el \u00a0conflicto de competencia surgido entre los Juzgados Promiscuos, \u00a0Municipal de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86097","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86097"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86097\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}