{"id":86189,"date":"2024-05-31T22:14:18","date_gmt":"2024-05-31T22:14:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac4623-2015-2009-00485-01\/"},"modified":"2024-05-31T22:14:18","modified_gmt":"2024-05-31T22:14:18","slug":"ac4623-2015-2009-00485-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac4623-2015-2009-00485-01\/","title":{"rendered":"AC4623-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC4623-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 \u00a008001-31-03-008-2009-00485-01 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., doce (12) de agosto de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide a continuaci\u00f3n sobre la admisibilidad de la demanda \u00a0presentada por los accionantes, para sustentar el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto frente a la sentencia \u00a0de 12 de diciembre de 2013, proferida por la Sala Primera de Decisi\u00f3n \u00a0Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Barranquilla, dentro del proceso ordinario de Sandra Mor\u00e1n de \u00a0Dau, Sheyla, William y Alexander Dau Morales, en calidad de c\u00f3nyuge \u00a0e hijos de Fuad Dau Miguel, contra el Banco BBVA Colombia. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esposa sup\u00e9rstite y los herederos de Fuad Dau Moran pidieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declarar la responsabilidad civil contractual de la entidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0financiera por los d\u00e9bitos no autorizados en la \u00abcuenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corriente y ahorro N\u00b0 001300911101200000109\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que era titular el causante, los cuales ascendieron a ciento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0setenta y siete millones doscientos veintinueve mil trescientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0setenta y cuatro pesos ($177\u2019229.374), que deben ingresar a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0masa hereditaria con \u00abintereses, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corrientes y moratorios y el reajuste monetario\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del 14 de enero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02009 a la \u00abfecha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que se haga la restituci\u00f3n debida\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed como los perjuicios \u00abmateriales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e inmateriales\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tasados por peritos. En subsidio piden igual resarcimiento, pero a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00edtulo extracontractual (folios 67 a 70). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Fundamentaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus aspiraciones como a continuaci\u00f3n se resume (folios 1 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011, cuaderno 1): \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuentahabiente era cliente del Banco desde junio de 1984 y ten\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autorizada a Sandra Moran de Dau para realizar transacciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionadas con los productos contratados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a014 de enero al 6 de febrero de 2009, se registraron \u00abmovimientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fraudulentos\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante el traslado de dineros a cuentas de otros titulares y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pago de servicios p\u00fablicos, que sumaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ciento setenta y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siete millones doscientos veintinueve mil trescientos setenta y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuatro pesos ($177\u2019229.374), siendo que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se utilizaban \u00abtarjetas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00e9bitos, y el manejo de la cuenta para retiros era realizado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solo con chequera y por medio de la sucursal virtual\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o directamente en las oficinas del \u00abBBVA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombia S.A. sucursal 84\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0operaciones irregulares se hicieron \u00abdesde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ciudad de Bogot\u00e1\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excediendo en ciertas fechas los topes diarios por cinco millones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pesos ($5\u2019000.000) para \u00abtransferencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y pagos\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin verificar que provinieran de \u00abmis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representados\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a pesar de que \u00ablas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuentas a las cuales fueron transferidas algunas cantidades de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dinero no est\u00e1n enlazadas\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a las de ellos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0les lleg\u00f3 aviso al correo ni recibieron los extractos \u00abpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cual fue imposible que notaran el fraude\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Banco les respondi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Enviaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el derecho de petici\u00f3n formulado, negando cualquier \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad en los retiros. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fuad Dau Miguel le realizaron una intervenci\u00f3n quir\u00fargica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(15 ene. 2009) que present\u00f3 muchas complicaciones y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permaneci\u00f3 recluido por tres (3) meses, lapso durante el cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se enter\u00f3 de la p\u00e9rdida del dinero, lo que \u00abcontribuy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a que su estado de salud desmejorara y ocasion\u00f3 que (\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentara un cuadro depresivo de angustia, poca tolerancia e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irritabilidad, inquietud e insomnio, que al final le condujeron a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0muerte\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acaecida el 3 de julio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Notificado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el contradictor, se opuso y excepcion\u00f3 \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0BBVA Colombia ha cumplido el contrato de cuenta de ahorro y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corriente y los reglamentos de los servicios electr\u00f3nicos\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abel se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Miguel Fuad Dau incumpli\u00f3 el contrato de cuenta corriente y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los reglamentos de los servicios electr\u00f3nicos que utiliz\u00f3\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abausencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los requisitos o presupuestos valorativos de la responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0civil contractual demandada\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abculpa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contractual del titular de la cuenta\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abculpa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0terceros ajenos al Banco\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00aboperatividad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y seguridad de los servicios de banca electr\u00f3nica (BBVA.net y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Call Center o L\u00ednea BBVA)\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abvalidez de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las operaciones realizadas mediante la p\u00e1gina web en internet \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y la l\u00ednea telef\u00f3nica BBVA \u2013 y su prueba\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abcobro de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no debido\u00bb y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abbuena fe del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Banco BBVA Colombia y de sus funcionarios\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(folios 90 al 106, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia del Juzgado Octavo Civil del Circuito de Barranquilla neg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pretensiones (folios 418 al 430, cuaderno 2). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0superior la confirm\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al desatar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alzada de los promotores. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los casos de responsabilidad contractual, la demostraci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0da\u00f1o recae en el reclamante, quien est\u00e1 en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obligaci\u00f3n de acreditarlo, como lo establecen los art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0171 y 177 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00ablos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principios generales reguladores de la carga de la prueba\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0examinar el dictamen pericial se concluye la falta de certeza de que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00ablas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transferencias realizadas puedan endilgarse al Banco BBVA, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco que hubo violaci\u00f3n a los t\u00e9rminos del contrato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suscrito entre el finado y el Banco, no existiendo entonces dentro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del plenario conductas que se dirijan a afirmar que [el] \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0da\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producido puede ser imputado al demando BBVA\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para realizar las transacciones eran necesarias las claves de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ingreso, que son personales y de uso exclusivo, el usuario incurri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en culpa al suministr\u00e1rselas a su c\u00f3nyuge \u00abporque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no puede explicarse de que otra manera se hubiesen efectuado de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma exitosas las transacciones en BBVA.net\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0a pesar de que se aduce que Sandra Mor\u00e1n \u00abten\u00eda \u00a0poder especial para conocer la mencionada clave y realizar \u00a0transacciones\u00bb \u00a0a sabiendas de la entidad, no existen pruebas de esa afirmaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la experticia tambi\u00e9n consta que \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Banco utilizo las mejores pr\u00e1cticas de manejo de informaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0garantizando as\u00ed la seguridad del dinero\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00abni el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correo electr\u00f3nico o tel\u00e9fono se encontraban enlazados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o registrados para\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recibir notificaci\u00f3n instant\u00e1nea de los movimientos en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las cuentas, adem\u00e1s de que el l\u00edmite diario era hasta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por diez millones de pesos ($10\u2019000.000), por lo que no era \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abnecesario que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Banco emitiera alertas o bloqueos si las transacciones no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0superaron el m\u00e1ximo requerido\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto a las restricciones y controles que se deb\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0implementar por el Banco, seg\u00fan se desprende del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interrogatorio absuelto por el represente legal, no eran posibles ya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00abuna de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de ese servicio, era que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el titular de la cuenta podr\u00eda ingresar al mismo desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cualquier lugar o por distintos aparatos electr\u00f3nicos\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abrecomendaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0finales de la auxiliar en el sentido de que el Banco deber\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicar una nueva pol\u00edtica para las transacciones en internet \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y a su vez afirmo que el banco tuvo una falencia procedimental en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto a los pagos de servicios que se hiciese en otra ciudad\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no permiten concluir una responsabilidad directa del BBVA en las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transacciones fraudulentas \u00abya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que a lo largo del informe la perito no lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que ello s\u00ed fue por falta de cuidado en los protocolos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seguridad\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaraciones y condenas subsidiarias tampoco proceden porque para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acceder a \u00abuna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad civil extracontractual derivada de la ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defectuosa o incumplimiento contractual se requiere que unas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personas ajenas al contrato hubieran recibido perjuicios propios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derivados de tal contrato y por consiguiente pidan la indemnizaci\u00f3n\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por los perjuicios propios, mientras que los gestores \u00abno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretendieron nada para s\u00ed mismos, sino para \u00ab&#8230;la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sucesi\u00f3n del causante, Fuad Dau Miguel (Q.E.P.D.)\u00bb\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apelantes interpusieron recurso de casaci\u00f3n que concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el ad quem (folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a055 y 56, cuaderno 4) y admiti\u00f3 la Corte (folio 55). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiempo h\u00e1bil sustentaron la impugnaci\u00f3n (folios 62 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a075). \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo precis\u00f3 la Sala en AC 16 ago. 2012, rad. 2009-00466-01, \u00a0reiterado en AC2887-2015, al exigir que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0sin distinci\u00f3n de la raz\u00f3n invocada, deben proponerse \u00a0las censuras mediante un relato hilvanado y claro, de tal manera que \u00a0de su lectura emane el sentido de la inconformidad, sin que exista \u00a0cabida para especulaciones o deficiencias que lo hagan incomprensible \u00a0y deriven en deserci\u00f3n, m\u00e1xime cuando no es labor de la \u00a0Corte suplir las falencias en que incurran los litigantes al \u00a0plantearlos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formulan contra la sentencia dos ataques, los que se desarrollan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el primero atribuyen al fallo la infracci\u00f3n de \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley sustancial por violaci\u00f3n indirecta material, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transgresi\u00f3n mediata de la normatividad a causa de yerros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifiestos, como secuela de defectos de valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria de los hechos de la demanda, gener\u00e1ndose la causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por error facti in iudicando\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Radica \u00a0la inconformidad en que al adjudicarles \u00abla \u00a0carga de la prueba\u00bb, \u00a0con base en los art\u00edculos 174 y 177 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, se desconoce lo que contempla \u00abpara \u00a0estos asuntos en particular (\u2026) en lo atinente a la carga de \u00a0la prueba en materia financiera, el art\u00edculo 12 literal c, de \u00a0Ley 1328 de 2009\u00bb, \u00a0relacionado con las pr\u00e1cticas abusivas que \u00ablimitan \u00a0o restringen la posibilidad de que el usuario financiero pueda \u00a0demostrar el da\u00f1o recibido por la entidad financiera \u00a0gener\u00e1ndose un desequilibrio contractual y haciendo m\u00e1s \u00a0gravosa la carga probatoria para la parte m\u00e1s d\u00e9bil de \u00a0la relaci\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el caso se estableci\u00f3 el v\u00ednculo entre las partes y la \u00a0realizaci\u00f3n de las transacciones por ciento setenta y siete \u00a0millones doscientos veintinueve mil trescientos setenta y cuatro \u00a0pesos ($177.229.374), \u00absustra\u00eddos \u00a0ilegalmente de las cuentas corrientes y de ahorro de Fuad Dau Miguel \u00a0(Q.E.P.D.) sin que mediara su autorizaci\u00f3n expresa\u00bb, \u00a0siendo deber del Banco \u00abdemostrar \u00a0ausencia de culpa, lo que no se ha probado\u00bb, \u00a0ya que no fue \u00abprudente \u00a0y diligente en el manejo de los dineros que le fueron confiados\u00bb, \u00a0tal como consta en el informe pericial que se descontextualiz\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda censura consiste en que \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia acusada es violatoria de la ley sustancial por v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esto es, los art\u00edculos 3\u00b0, literales a y c, y 12, literal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0c, de la Ley 1328 de julio 15 de 2009. \u00a0<\/p>\n<p>Desarrollan \u00a0el cuestionamiento en que con el fallo se desconocen los principios \u00a0orientadores que rigen las relaciones entre los consumidores \u00a0financieros y las entidades vigiladas, ya que el BBVA no tuvo \u00abla \u00a0debida diligencia en las prestaci\u00f3n de sus servicios al se\u00f1or \u00a0Fuad Dau Miguel (\u2026), cuando realizaron transacciones que no \u00a0fueron autorizadas por \u00e9ste\u00bb \u00a0y tampoco cumpli\u00f3 con la \u00abtransparencia \u00a0e informaci\u00f3n cierta, suficiente y oportuna puesto que \u00a0realizaron las transacciones sin informar en forma oportuna al \u00a0cuentahabiente o a la persona autorizada\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la prohibici\u00f3n de invertir \u00abla \u00a0carga de la prueba en caso de fraudes en contra del consumidor \u00a0financiero\u00bb, \u00a0fue desatendida por el Tribunal al preferir los art\u00edculos 174 \u00a0y 177 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, \u00abnormas \u00a0que se encontraban derogadas t\u00e1citamente para ser aplicadas al \u00a0caso de marras por tener una norma especial que la regula en el \u00a0sector financiero y por su inaplicaci\u00f3n se cerceno el derecho \u00a0de mis representados\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Ya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sea que en esta impugnaci\u00f3n extraordinaria se acuda a la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa o la indirecta, en cualquiera de sus dos manifestaciones, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por incursi\u00f3n en yerros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de facto o de iure, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es imprescindible se\u00f1alar \u00ablas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0normas de derecho sustancial que el recurrente estime violadas\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues, a partir de all\u00ed se estructura la incursi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la equivocaci\u00f3n planteada por vicios in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iudicando. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se trata, por ende, de enumerar aleatoriamente preceptos incluidos en \u00a0codificaciones o leyes, sino que, fuera de contener \u00abuna \u00a0prescripci\u00f3n enderezada a declarar, crear, modificar o \u00a0extinguir relaciones jur\u00eddicas concretas\u00bb \u00a0(G.J. CLI, p\u00e1g. 254), al menos uno de ellos debe estar \u00a0\u00edntimamente relacionado con el fondo del asunto o debi\u00f3 \u00a0serlo, de conformidad con el numeral 1 del art\u00edculo 51 del \u00a0decreto 2651 de 1992. \u00a0<\/p>\n<p>Ning\u00fan \u00a0efecto tiene, en consecuencia, que los art\u00edculos mencionados \u00a0cuenten con la calidad requerida, si no sirvieron de sustento al \u00a0sentenciador y son ajenos completamente al debate, puesto que la \u00a0relevancia de la exigencia trasciende de ser un mero formalismo, a \u00a0focalizarse en la esencia del derecho en disputa y el desvi\u00f3 \u00a0jur\u00eddico del fallo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala en AC 13 dic. 2011, rad. 2008-00146, reiterado en AC 18 dic. \u00a02013, rad. 2005-00055-01, record\u00f3 sobre el particular que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0seg\u00fan las voces del numeral 3\u00ba del art\u00edculo 374 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, figura entre los requisitos \u00a0para la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n, la \u00a0indicaci\u00f3n de las normas de derecho sustancial que el \u00a0recurrente estime violadas, cuando la v\u00eda escogida para el \u00a0ataque es la causal primera, pues como otrora se\u00f1al\u00f3 \u00a0esta Corporaci\u00f3n, si dicha causal \u201c(\u2026) tiene como \u00a0premisa la violaci\u00f3n de una norma sustancial, es apenas l\u00f3gico \u00a0que el impugnador indique cu\u00e1l o cu\u00e1les disposiciones \u00a0de esa estirpe entiende vulneradas por la sentencia que combate (auto \u00a0de 21 de junio de 2002, Exp. No. 1965-01, reiterado en auto de 1 de \u00a0diciembre de 2005, Exp. No. 00478 01), porque s\u00f3lo de esa \u00a0manera pueden cumplirse los fines de la casaci\u00f3n en cuanto \u00a0concierne a la nomofilaquia y a la unificaci\u00f3n de la \u00a0jurisprudencia; en \u00faltimas, si el recurrente no se\u00f1ala \u00a0el precepto sustancial que considera vulnerado, \u00bfc\u00f3mo \u00a0la Corte podr\u00eda propender por una defensa concreta y \u00a0espec\u00edfica del derecho objetivo, sentando criterios de \u00a0autoridad en relaci\u00f3n con la hermen\u00e9utica de las normas \u00a0en un tiempo y en un contexto determinado?\u201d (auto de 4 de junio \u00a0de 2009. Exp. No. 08001-31-03-008-2001-00065-01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Ninguno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los reparos propuestos, que se relacionan con la causal primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de casaci\u00f3n, cumple con los par\u00e1metros de t\u00e9cnica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que exige este medio extraordinario de contradicci\u00f3n, ya que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los preceptos citados no tienen la connotaci\u00f3n sustancial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0predicada y, algunos de ellos, son ajenos a los eventos narrados, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como pasa a verse: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos 174 y 177 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0son de estirpe demostrativa ya que se refieren, en su orden, a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0necesidad y la carga de la prueba. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto la Corte con anterioridad se pronunci\u00f3 en el sentido \u00a0de que \u00ab[l]os \u00a0art\u00edculos 174, \u00a0175, 177, \u00a0179, 180, 183, 187, 236, 238, 243 [y] 267 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, no son sustanciales, toda vez que, como se \u00a0desprende de su simple lectura, corresponden a normas de disciplina \u00a0probatoria\u00bb &#8211; \u00a0resaltado adrede- (CSJ AC 17 sep. 2013, rad. 2007-00378-01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto a los art\u00edculos 3\u00b0 y 12 de la Ley 1328 de julio 15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2009, no ser\u00edan aplicables al caso puesto que el relato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0factual del libelo se circunscribe a \u00abmovimientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fraudulentos\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurridos entre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a014 de enero y el 6 de febrero de 2009, esto es, con anterioridad a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la expedici\u00f3n del \u00abR\u00e9gimen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Protecci\u00f3n del Consumidor Financiero\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Incluso, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 101 de la citada ley, los \u00a0\u00abart\u00edculos \u00a01\u00b0 a 22\u00bb \u00a0empezaron a regir \u00aba \u00a0partir del 1\u00b0 de julio de 2010\u00bb, \u00a0cuando ya se hab\u00eda admitido el tr\u00e1mite (2 dic. 1999) y \u00a0trabado la litis con la notificaci\u00f3n de dicho prove\u00eddo \u00a0a la contraparte (20 ene. 2010). \u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0tanto el art\u00edculo 3\u00b0, como el 12, son normas enunciativas \u00a0y descriptivas de car\u00e1cter general, que no se refieren a la \u00a0declaraci\u00f3n o constituci\u00f3n de derechos en particular \u00a0que les de alcance material. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed como el inicial corresponde a los \u00abprincipios \u00a0orientadores que rigen las relaciones entre los consumidores \u00a0financieros y las entidades vigiladas\u00bb, \u00a0entre ellos la \u00abdebida \u00a0diligencia\u00bb \u00a0del literal a), y la \u00abtransparencia \u00a0e informaci\u00f3n cierta, suficiente y oportuna\u00bb \u00a0del c), sin que se asocie al postulado alg\u00fan precepto que \u00a0determine las consecuencias de la desatenci\u00f3n o que den paso a \u00a0los reclamos de los demandantes. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0\u00faltimo, a su vez, trata sobre las que se consideran \u00abpr\u00e1cticas \u00a0abusivas por parte de las entidades vigiladas\u00bb, \u00a0como lo es \u00abla \u00a0inversi\u00f3n de la carga de la prueba en caso de fraudes en \u00a0contra de consumidor financiero\u00bb \u00a0del literal c), \u00a0sin que siquiera \u00a0se cite alguna regulaci\u00f3n sobre la obligaci\u00f3n de \u00a0reparar por abuso de la posici\u00f3n dominante a que alude. Es \u00a0m\u00e1s, la referencia a \u00e9ste es descontextualizada porque \u00a0al plantear ambos ataques se duele es de la ocurrencia de la conducta \u00a0indebida no en relaci\u00f3n con el opositor sino respecto del \u00a0juzgador. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte, en AC 5 ago. 2009, rad. 1999-00453-01, citado en AC1933-2015, \u00a0indic\u00f3 como \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0aceptado el que la naturaleza de la codificaci\u00f3n no establece \u00a0la categor\u00eda de la estipulaci\u00f3n, ello no implica que \u00a0todas las imperativas legales tengan el car\u00e1cter sustancial \u00a0requerido, ya que como bien lo ha referido la Corte carecen de tal \u00a0connotaci\u00f3n los preceptos materiales que se limitan \u00a0a definir fen\u00f3menos jur\u00eddicos, o a precisar los \u00a0elementos estructurales de los mismos, o los puramente enunciativos o \u00a0enumerativos, \u00a0o los procesales, entre ellos, los de disciplina probatoria \u00a0(resalta la Sala). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no ce\u00f1irse las acusaciones a las formalidades que deben \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cumplir, no es viable su aceptaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Declarar inadmisible la demanda y, en consecuencia, desierto el \u00a0recurso de casaci\u00f3n interpuesto en el proceso de la referencia \u00a0por los accionantes. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Devolver por la Secretar\u00eda el expediente al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 FERNANDO \u00a0GIRALDO [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86189","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86189\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}