{"id":86226,"date":"2024-05-31T22:14:18","date_gmt":"2024-05-31T22:14:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac4873-2015-2003-00247-01\/"},"modified":"2024-05-31T22:14:18","modified_gmt":"2024-05-31T22:14:18","slug":"ac4873-2015-2003-00247-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac4873-2015-2003-00247-01\/","title":{"rendered":"AC4873-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC4873-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 05615-31-03-001-2003-00247-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de quince de julio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintisiete (27) de agosto de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada \u00a0para sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00a0interpuesto contra la sentencia de segunda instancia, proferida \u00a0dentro del asunto de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO \u00a0<\/p>\n<p>A. La \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>Irma \u00a0De Los Dolores Rold\u00e1n Yepes y Efr\u00e9n de Jes\u00fas \u00a0Taborda Madrigal promovieron proceso ordinario de reivindicaci\u00f3n \u00a0agraria en contra de Toledo Salcedo S. en C., para que se declarara \u00a0que le pertenece el dominio pleno y absoluto del inmueble conocido \u00a0como \u00abAna \u00a0Mar\u00eda\u00bb, que \u00a0pertenece a la jurisdicci\u00f3n del Municipio de Guarne \u00a0(Antioquia), descrito en el libelo. \u00a0<\/p>\n<p>Solicit\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n que se ordene a la demandada restituir el referido \u00a0predio, junto con los frutos naturales y civiles que se hayan podido \u00a0percibir con mediana inteligencia y cuidado, y se declarara que no \u00a0est\u00e1n obligados a pagar a la demandada las mejoras \u00a0voluptuarias que hubiesen sido plantadas en el lote. \u00a0<\/p>\n<p>B. Los hechos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la resoluci\u00f3n n\u00ba 0211 de 31 de marzo de 2003, expedida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Instituto Colombiano de Reforma Agraria se adjudic\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los demandantes el predio conocido como \u00abAna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mar\u00eda\u00bb, ubicado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la vereda \u00abEl \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Salado\u00bb, municipio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Guarne (Antioquia), identificado con el folio de matr\u00edcula \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmobiliaria n\u00ba 68323. [Folio 6, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trav\u00e9s de documento privado otorgado el 20 de diciembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01997, Jes\u00fas \u00c1ngel Arboleda Orozco prometi\u00f3 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0venta a Efr\u00e9n de Jes\u00fas Taborda Madrigal el referido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble.[Folio 19, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Durante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ausencia de sus due\u00f1os, la convocada ingres\u00f3 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0terreno a unos trabajadores, quienes tomaron posesi\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien ra\u00edz, bajo el argumento de que la sociedad accionada lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquiri\u00f3 por compra a Inversiones Donca S.A.. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandada es propietaria de un predio cuyo folio de matr\u00edcula \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmobiliaria corresponde al n\u00ba 020-0014540, adquirido el 28 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0noviembre de 1986 por Inversiones Donca S.A., por medio de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escritura p\u00fablica n\u00ba 2918 de la Notar\u00eda S\u00e9ptima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del C\u00edrculo de Medell\u00edn. [Folios 34, c. 4 y 30 c. 3] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a030 de mayo de 2003 Inversiones Donca S.A., vendi\u00f3 a Toledo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Salcedo S. en C., ese bien ra\u00edz, seg\u00fan el instrumento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico n\u00ba 1422 que se otorg\u00f3 en la Notar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Veintis\u00e9is de Medell\u00edn. [Folio 24, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inform\u00f3 la Secretar\u00eda de Hacienda del municipio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Guarne, el inmueble que adjudic\u00f3 el Incora a los demandantes, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coincide \u00abcon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el mismo terreno que hoy se encuentra a nombre de Toledo Salcedo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sociedad en Comandita\u00bb. [Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a030, c. 3] \u00a0<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite \u00a0de las instancias \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El Juzgado Primero Civil del Circuito de Rionegro (Antioquia) admiti\u00f3 \u00a0la demanda el 5 de febrero de 2004, orden\u00f3 su notificaci\u00f3n \u00a0y el traslado de rigor. [Folio 28, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sociedad convocada se opuso a las pretensiones \u00a0y formul\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepci\u00f3n de: \u00abfalta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de causa para pedir-inexistencia de la obligaci\u00f3n\u00bb, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustento en que adem\u00e1s de ejercer la posesi\u00f3n sobre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0terreno objeto de la reivindicaci\u00f3n, es su propietaria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0motivo por el cual la adjudicaci\u00f3n realizada por el Instituto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombiano de la Reforma Agraria \u2013INCORA- era improcedente. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio 40, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo de 26 de febrero de 2013, el a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo declar\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probada la excepci\u00f3n de \u00abfalta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de causa para pedir \u2013inexistencia de la obligaci\u00f3n-\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, en consecuencia, neg\u00f3 las pretensiones, por considerar que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exist\u00eda coincidencia material y jur\u00eddica entre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0predio pretendido en reivindicaci\u00f3n y el que es de propiedad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la accionada, cuyo t\u00edtulo de dominio es anterior al de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte actora. [Folio 250, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Apelada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa providencia por los demandantes, el Tribunal Superior de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Antioquia la confirm\u00f3 en sentencia de 25 de noviembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02013, porque el t\u00edtulo de dominio allegado por los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandantes era ineficaz, pues la adjudicaci\u00f3n realizada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria \u2013INCORA- a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trav\u00e9s de la resoluci\u00f3n n\u00ba 0211 de 31 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02003, recay\u00f3 sobre un terreno de dominio privado mas no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bald\u00edo. [Folio 41, c. 6] \u00a0<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA \u00a0DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoyo en la causal primera denunci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 25 del Decreto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02664 de 1994, 66 del Decreto 01 de 1984, 2 y 54 del Decreto 1250 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01970, 665, 669, 673, 740, 742, 743, 745, 946, 950, 952, 961, 962, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0963, 964, 966 del C\u00f3digo Civil y 174, 175, 177, 183, 187, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0251, 252, 253, 258 y 264 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como consecuencias de errores de derecho en la valoraci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los folios de matr\u00edcula inmobiliaria n\u00fameros 020-14540 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 020-14541 de la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Rionegro y la resoluci\u00f3n n\u00ba 0211 de 31 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02003, emitida por el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013INCORA-. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro se configur\u00f3, porque el Tribunal le otorg\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los folios de matr\u00edcula inmobiliaria, un valor probatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no tienen, pues con base en ellos concluy\u00f3 que para la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9poca en la que se hizo la adjudicaci\u00f3n a favor de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los demandantes, el predio no le pertenec\u00eda al Estado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0documentos que \u2013seg\u00fan el censor- no son id\u00f3neos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para demostrar el derecho de dominio sobre un inmueble, por cuanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no acreditan el t\u00edtulo de adquisici\u00f3n. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador err\u00f3 tambi\u00e9n al restarle valor probatorio \u00a0al acto administrativo, mediante el cual el Instituto Colombiano para \u00a0la Reforma Agraria \u2013INCORA-, transfiri\u00f3 la propiedad del \u00a0terreno a la parte actora, a pesar de que esa decisi\u00f3n alcanz\u00f3 \u00a0ejecutoria, se presume legal y se alleg\u00f3 al proceso de manera \u00a0oportuna y en copia aut\u00e9ntica; adem\u00e1s, fue inscrito en \u00a0el folio de matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba 68323 de la Oficina \u00a0de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Rionegro. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocaci\u00f3n fue trascedente, pues condujo al ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concluir que los accionantes no eran propietarios del inmueble y, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por ende, a negar las pretensiones de la demanda, cuando debieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser acogidas. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicit\u00f3 casar la sentencia de segundo grado, para que en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar, se revoque la de primera instancia y, se acceda a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pedimentos en los que se sustent\u00f3 el libelo. [Folios 8-31, c. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte] \u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n est\u00e1 sujeta en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio al cumplimiento de los requisitos expresados en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 374 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuyas voces a la par que es necesaria la menci\u00f3n de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partes y de la sentencia cuestionada, se requiere elaborar una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00edntesis del proceso y de los hechos materia del litigio, y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formular por separado los cargos que se esgrimen en contra de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n recurrida, exponi\u00e9ndose los fundamentos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cada acusaci\u00f3n, en forma clara y precisa, y no basados en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0generalidades. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha dicho adem\u00e1s, que es ineludible la obligaci\u00f3n de \u00a0sustentar la inconformidad \u00abmediante \u00a0la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto \u00a0del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no \u00a0tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb \u00a0(CSJ AC, 1\u00b0 Nov 2013, Rad. 2009-00700). \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno de la claridad y precisi\u00f3n a las que se hace referencia, \u00a0corresponden a las exigencias que imponen los postulados elementales \u00a0de la l\u00f3gica y no a cargas irracionales que le impidan acceder \u00a0al recurso extraordinario de casaci\u00f3n, pues no hay que perder \u00a0de vista que el objeto de los procedimientos es la efectividad de los \u00a0derechos reconocidos por la ley sustancial. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Trat\u00e1ndose de la causal primera de casaci\u00f3n, el \u00a0art\u00edculo 51 del Decreto 2651 de 1991 (adoptado como \u00a0legislaci\u00f3n permanente por el art\u00edculo 162 de la Ley \u00a0446 de 1998), elimin\u00f3 la ardua exigencia de tener que formular \u00a0una \u2018proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica completa\u2019 \u00a0cuando \u00a0se invoca la infracci\u00f3n de una norma de derecho sustancial, \u00a0siendo suficiente para tal efecto la indicaci\u00f3n de cualquier \u00a0precepto de esa naturaleza que, a juicio del recurrente, constituy\u00f3 \u00a0la base esencial del fallo o debi\u00f3 serlo. \u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0si la acusaci\u00f3n se encamina por la v\u00eda indirecta, esto \u00a0es, por errores en materia probatoria, se deber\u00e1 indicar la \u00a0forma como se hizo patente el desconocimiento de los elementos \u00a0materiales, es decir, si la equivocaci\u00f3n fue de hecho o de \u00a0derecho, y la incidencia del supuesto yerro en la decisi\u00f3n \u00a0cuestionada. \u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0tales desaciertos existen sustanciales diferencias, como que mientras \u00a0el primero implica la omisi\u00f3n, suposici\u00f3n o \u00a0desfiguraci\u00f3n de lo que una prueba dice o deja de decir, el \u00a0segundo parte de la base de que \u00abla \u00a0prueba fue exacta y objetivamente apreciada, pero que, al valorarla, \u00a0el juzgador infringi\u00f3 las normas legales que reglamentan tanto \u00a0su producci\u00f3n como su eficacia\u00bb \u00a0(CSJ SC, 19 Oct. 2000, Rad. 5442), \u00a0de ah\u00ed que la censura no puede confundirlos. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Es \u00a0indiscutible que el \u00fanico cargo formulado por el recurrente, \u00a0no cumple las exigencias legales para su admisi\u00f3n, porque no \u00a0se explic\u00f3 \u00a0c\u00f3mo se produjo la contravenci\u00f3n de las normas que \u00a0reglamentan la producci\u00f3n, eficacia o aducci\u00f3n de los \u00a0medios persuasivos, sobre los cuales supuestamente recay\u00f3 el \u00a0desatino del sentenciador. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el recurrente consider\u00f3 que el fallador incurri\u00f3 \u00a0en error de derecho, porque le otorg\u00f3 a unos folios de \u00a0matr\u00edcula inmobiliaria un valor probatorio que no tienen, al \u00a0paso que a la resoluci\u00f3n n\u00ba 0211 de 31 de marzo de 2003, \u00a0le neg\u00f3 su eficacia, pero no se\u00f1al\u00f3 c\u00f3mo \u00a0se vulneraron los art\u00edculos 174, 175, 177, 183, 187, 251, 253, \u00a0258 y 264 de la normatividad adjetiva, que seg\u00fan la recurrente \u00a0infringi\u00f3 el sentenciador. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, la actividad desplegada por el impugnante se torna \u00a0precaria para sustentar con \u00e9xito el recurso extraordinario, \u00a0pues seg\u00fan ha definido la Corte de manera reiterada, le \u00a0correspond\u00eda llevar a cabo una labor de contraste entre la \u00a0sentencia y los medios probatorios sobre los cuales recay\u00f3 la \u00a0supuesta equivocaci\u00f3n, para dejar en evidencia que de \u00a0conformidad con las normas que regulan la petici\u00f3n, decreto, \u00a0pr\u00e1ctica o apreciaci\u00f3n de las pruebas, la valoraci\u00f3n \u00a0realizada por el ad \u00a0quem \u00a0resultaba desatinada, por contravenir esas reglas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese prop\u00f3sito, era indispensable que el censor explicara las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0razones por las cuales los certificados de libertad y tradici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no eran aptos, conforme a las normas probatorias que reglamentan su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eficacia, para demostrar \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inscripci\u00f3n de unos t\u00edtulos de dominio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondientes a antecesores del reivindicante que, debidamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eslabonados, se remontan al 14 de marzo de 1937\u00bb1, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que fue precisamente, la que tuvo por acreditada el fallador con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esos documentos y, que le sirvi\u00f3 de sustento para concluir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que para el 31 de marzo de 2003, fecha en la que el Instituto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombiano de la Reforma Agraria \u2013INCORA- adjudic\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble a los actores, ese bien se encontraba bajo la \u00f3rbita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del dominio privado, motivo por el cual \u2013consider\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgador- no pod\u00eda ser transferido a quienes promovieron la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acci\u00f3n reivindicatoria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, deb\u00eda el recurrente dejar en evidencia que a pesar de \u00a0que esos documentos fueron incorporados al proceso, sin observar los \u00a0requisitos legales para su producci\u00f3n, verbi \u00a0gratia, porque \u00a0se allegaron por fuera de las oportunidades legales para su aducci\u00f3n, \u00a0o sin las formalidades exigidas por la ley para que fueran \u00a0apreciadas, el Tribunal quebrant\u00f3 esos imperativos legales, al \u00a0admitir esos medios persuasivos y fundar en ellos su decisi\u00f3n, \u00a0tarea que como se vio, no cumpli\u00f3 el promotor del recurso \u00a0extraordinario. \u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0le correspond\u00eda al casacionista mostrar c\u00f3mo la \u00a0Corporaci\u00f3n de instancia de manera arbitraria, desestim\u00f3 \u00a0la resoluci\u00f3n n\u00ba 0211 de 31 de marzo de 2003, emitida por \u00a0el INCORA, para acreditar el derecho de dominio de los demandantes \u00a0sobre el terreno, a pesar de que se incorpor\u00f3 en forma debida \u00a0al proceso, o era suficiente para otorgarle m\u00e9rito probatorio \u00a0y, a continuaci\u00f3n, explicar la manera en que fueron \u00a0transgredidas las normas de disciplina probatoria que cit\u00f3 en \u00a0el escrito con el que sustent\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, el descontento que muestra la censora no es a causa de que \u00a0se haya evaluado una prueba que no pod\u00eda ser considerada, o \u00a0como consecuencia de que se dejara de apreciar otra que debi\u00f3 \u00a0ser valorada por el juzgador, sino que su inconformidad se dirigi\u00f3 \u00a0a reprochar las conclusiones que de los medios persuasivos extrajo el \u00a0sentenciador y que le sirvieron de sustento para edificar su \u00a0decisi\u00f3n, lo cual es sustancialmente diferente a que se haya \u00a0propuesto el error de derecho que se anunci\u00f3 en el cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, se \u00a0observa que la censura, se\u00f1al\u00f3 en el escrito en el que \u00a0sustent\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abEsto \u00a0es, \u00fanicamente la concurrencia de dos elementos: t\u00edtulo \u00a0y modo, pueden servir para probar la propiedad en cabeza de un \u00a0sujeto, en este caso, de un particular, pero al no encontrarse \u00a0acreditados, en este proceso, la coexistencia de esos dos elementos, \u00a0el Tribunal no ha debido dar por demostrado que el predio en disputa \u00a0hab\u00eda salido del patrimonio del Estado antes de que \u00e9ste \u00a0procediera a su adjudicaci\u00f3n. Esto por cuanto en el proceso \u00a0solo obran los folios de matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba \u00a0020-14540 y 020-14541 de la Oficina de Registro de Instrumentos \u00a0P\u00fablicos de Rionegro\u00bb2. \u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0En consecuencia, la argumentaci\u00f3n presentada se restringi\u00f3 \u00a0a un alegato de instancia, de \u00a0suyo ajeno a esta sede extraordinaria, como quiera que en la \u00a0sustentaci\u00f3n del cargo, el inconforme apenas expuso cu\u00e1l \u00a0deb\u00eda ser \u2013en su opini\u00f3n- la conclusi\u00f3n \u00a0que debi\u00f3 inferirse de las pruebas a las que hizo menci\u00f3n \u00a0en la demanda, sin poner de presente de qu\u00e9 manera se \u00a0estructur\u00f3 el yerro de derecho endilgado al Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0Por \u00faltimo, cuando se cuestiona la falta de valoraci\u00f3n \u00a0en conjunto de las pruebas, es necesario poner de manifiesto que \u00abla \u00a0apreciaci\u00f3n de los medios de prueba lo fue de manera aislada o \u00a0separada, sin buscar sus puntos de enlace\u00bb. \u00a0(CSJ \u00a0SC, Oct 29 2002, Rad. 6902; CSJ AC, 18 Dic 2012, Rad. 2005-00299-01) \u00a0y presentar \u00a0en la demanda de casaci\u00f3n \u00abel \u00a0an\u00e1lisis de lo que arroja cada una de las [pruebas] \u00a0que \u00a0a juicio del censor fueron aisladas y la manera como se cohesionan \u00a0con todas las que sustentan el fallo\u00bb \u00a0(CSJ AC4839, 22 Ago 2014, Rad. 2009-00536-01). \u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0labor no fue acometida por el impugnante, quien limit\u00f3 su \u00a0actividad a enunciar la censura sin siquiera exponer sus fundamentos, \u00a0y por lo mismo no se\u00f1al\u00f3 la forma en que el ad \u00a0quem desarticul\u00f3 \u00a0los medios de convicci\u00f3n, en los cuales sustent\u00f3 su \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Por consiguiente, dado que el libelo no satisface los requerimientos \u00a0indispensables para un estudio de fondo del cargo formulado, se \u00a0dispondr\u00e1 su inadmisi\u00f3n, declar\u00e1ndose desierto \u00a0el recurso. \u00a0<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0INADMITIR \u00a0la demanda presentada para sustentar el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia de 25 de noviembre de 2013, dictada \u00a0por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia, dentro \u00a0del asunto referenciado. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0DECLARAR \u00a0desierto el recurso de casaci\u00f3n, de conformidad con el inciso \u00a04\u00ba del art\u00edculo 373 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil. \u00a0<\/p>\n<p>En su oportunidad, \u00a0devu\u00e9lvase el expediente a la corporaci\u00f3n de origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 39, c. 6 \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 20, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}