{"id":86375,"date":"2024-05-31T22:14:22","date_gmt":"2024-05-31T22:14:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac5995-2015-2015-02321-00\/"},"modified":"2024-05-31T22:14:22","modified_gmt":"2024-05-31T22:14:22","slug":"ac5995-2015-2015-02321-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac5995-2015-2015-02321-00\/","title":{"rendered":"AC5995-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Casaci\u00f3n Civil \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>AC5995-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00b0 \u00a011001-02-03-000-2015-02321-00 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., trece \u00a0(13) de octubre de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Procede la Corte a resolver el \u00a0recurso de queja interpuesto por el demandado hacia el auto de 3 de \u00a0agosto de 2015, por medio del cual la Sala Civil-Familia-Laboral del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio neg\u00f3 \u00a0la concesi\u00f3n del de casaci\u00f3n frente la sentencia de 29 \u00a0de septiembre de 2014, proferida dentro del ordinario reivindicatorio \u00a0agrario promovido por los menores Manuela y Federico Ure\u00f1a \u00a0V\u00e9lez, a trav\u00e9s de su progenitora Nidia V\u00e9lez \u00a0Bonilla, contra Edilberto Romero Buitrago. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0accionantes pidieron que se ordene a su convocado restituirles la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0franja de terreno de nueve mil (9.000) metros cuadrados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aproximadamente que posee pero que hace parte del predio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propiedad de ellos, denominado La Urania ubicado en la vereda Puerto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Poveda del municipio Fuente De Oro (Meta), junto con los frutos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producidos o que hubiere podido forjar con mediana inteligencia y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuidado desde que el encartado entr\u00f3 al bien, por ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0poseedor de mala fe (fls. 1 a 2, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Sustentaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus reclamos as\u00ed (folios 3 a 4, ib): \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Adquirieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fundo de mayor extensi\u00f3n en juicio sucesorio protocolizado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la escritura p\u00fablica n\u00ba 336 de 27 de marzo de 2003 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otorgada en la Notar\u00eda \u00danica de Granada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble limita por el sur con el de Edilberto Buitrago Romero, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estando de por medio el Ca\u00f1o Zanja de Raya. \u00a0<\/p>\n<p>c.-) \u00a0Aprovechando esa colindancia, el enjuiciado accedi\u00f3 al \u00e1rea \u00a0materia de reivindicaci\u00f3n, al punto que ha talado \u00e1rboles \u00a0que forestan la ronda del Ca\u00f1o. \u00a0<\/p>\n<p>d.-) \u00a0\u00c9l instaur\u00f3 una querella policiva con el fin de que \u00a0fuera respetado su se\u00f1or\u00edo y obtuvo decisi\u00f3n \u00a0favorable en segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Notificado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el encausado se abstuvo de proponer excepciones, aunque s\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifest\u00f3 oponerse porque el terreno objeto de reclamo es del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Estado, al tratarse de zona de reserva forestal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Civil del Circuito de Granada accedi\u00f3 parcialmente a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pretensi\u00f3n, pues, orden\u00f3 la restituci\u00f3n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deneg\u00f3 el reconocimiento de los frutos civiles (fls. 8 a 20, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0superior confirm\u00f3, al desatar la apelaci\u00f3n presentada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el perdedor (fls. 41 a 52, cuaderno 2). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnante interpuso casaci\u00f3n, que no le fue concedida con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0auto de 3 de agosto de 2015, habida cuenta que la porci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suelo litigado ostenta un valor inferior a cuatrocientos veinticinco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(425) salarios m\u00ednimos mensuales legales vigentes, seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pericia practicada con tal prop\u00f3sito, por lo que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alcanza el inter\u00e9s previsto en el art\u00edculo 366 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil (fls. 152 a 156, cuaderno 2). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradictor pidi\u00f3 reponer esa determinaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentando que el art\u00edculo 50 del Decreto 2303 de 1989, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0norma de car\u00e1cter especial en trat\u00e1ndose de juicios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agrarios, consagra que la cuant\u00eda para recurrir en casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0est\u00e1 fijada en diez millones de pesos ($10\u2019000.000), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precepto que rige a\u00fan porque la Ley 1395 de 2010 s\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derog\u00f3 los c\u00e1nones 51 a 97 de tal Decreto. En subsidio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicit\u00f3 la expedici\u00f3n de copias para acudir en queja \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls. 157 a 160, ib). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mantuvo su decisi\u00f3n con prove\u00eddo del 31 de agosto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo y orden\u00f3 al recurrente sufragar lo necesario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para agotar el mecanismo que ahora ocupa la atenci\u00f3n de esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiempo fueron suministradas las expensas para tomar las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproducciones, se fijaron en lista para su retiro, lo que hizo el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor oportunamente (fls. 165 vto. a 167). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Tempestivamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estuvieron radicadas en esta Corporaci\u00f3n con escrito en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se reiteraron los argumentos ya expuestos (fls. 1 a 6, cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secretar\u00eda corri\u00f3 el traslado respectivo, guardando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0silencio los dem\u00e1s intervinientes (fls. 9 a 10). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1.- Conforme al art\u00edculo \u00a029 del estatuto procesal civil, reformado por el art\u00edculo 4\u00ba \u00a0de la ley 1395 de 2010, vigente a partir de su promulgaci\u00f3n el \u00a012 de julio, \u00ab[c]orresponde \u00a0a las salas de decisi\u00f3n dictar las sentencias y los autos que \u00a0resuelvan sobre la apelaci\u00f3n contra el que rechace o resuelva \u00a0el incidente de liquidaci\u00f3n de perjuicios de condena impuesta \u00a0en abstracto. El magistrado sustanciador dictar\u00e1 los dem\u00e1s \u00a0autos que no correspondan a la sala de decisi\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>En consonancia con lo anterior, \u00a0la presente decisi\u00f3n no ser\u00e1 objeto de pronunciamiento \u00a0en sala, teniendo en cuenta los criterios expuestos oportunamente por \u00a0la Corte en tal sentido al se\u00f1alar \u00abque \u00a0a partir de la vigencia de la mentada ley, atendiendo las previsiones \u00a0del art\u00edculo 40 de la Ley 153 de 1887, cual fue advertido en \u00a0esta providencia, la Corte Suprema resolver\u00e1, entre otros \u00a0asuntos asignados, los que siguen: (\u2026) A) En Sala de decisi\u00f3n. \u00a0(\u2026) i) Las sentencias. (\u2026) ii) inadmisi\u00f3n del \u00a0recurso de casaci\u00f3n (art. 372 C. de P. C.). (\u2026) iii) \u00a0pruebas de oficio antes de proferir la sentencia de instancia. (\u2026) \u00a0B) El Magistrado sustanciador. (\u2026) i) El recurso de queja (\u2026) \u00a0ii) acumulaci\u00f3n de procesos (\u2026) iii) conflictos de \u00a0competencia (\u2026) iv) el auto que resuelve una nulidad (\u2026) \u00a0v) el auto que resuelve la s\u00faplica (magistrado que siga en \u00a0turno -art. 363 C. de P. C.-). (\u2026) vi) multa por la no \u00a0asistencia a la audiencia de que trata el art\u00edculo 373 del C. \u00a0de P. C.\u00bb (CSJ \u00a0AC 27 sep. 2010, rad. 2010-01055). \u00a0<\/p>\n<p>2.- La naturaleza \u00a0extraordinaria del recurso de casaci\u00f3n justifica las \u00a0restricciones para concederlo, toda vez que s\u00f3lo es viable en \u00a0aquellos eventos establecidos de manera expresa por la ley, teniendo \u00a0en cuenta su clase y el quantum \u00a0del agravio causado por el fallo opugnado, salvo que verse \u00a0exclusivamente sobre el estado civil porque en este est\u00e1n \u00a0involucrados los derechos personal\u00edsimos irrenunciables y no \u00a0un componente econ\u00f3mico. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo resalt\u00f3 la Corte en AC del 20 abr. 2009, rad. 2008-01910, \u00a0reiterado en AC4416-2014, al se\u00f1alar que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) s\u00f3lo \u00a0puede emplearse frente a ciertas y determinadas sentencias, en \u00a0atenci\u00f3n a la naturaleza del proceso en el que ellas fueron \u00a0proferidas, al juez que las emiti\u00f3 y, por regla general, \u2018al \u00a0valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente\u2019 \u00a0(Cfme. art. 366 del C. de P. C., modificado por la Ley 592 de 2000). \u00a0<\/p>\n<p>3.- Tienen relevancia para la \u00a0presente resoluci\u00f3n los siguientes hechos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Que en la demanda g\u00e9nesis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la controversia fue invocada la acci\u00f3n ordinaria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dominio agraria (fl. 1, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Que el Juzgado Civil del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Granada le dio ese tr\u00e1mite por la naturaleza del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pleito implorada, sin que ninguno de los extremos procesales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mostrara inconformidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Que la sentencia de primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia de 26 de abril de 2012 fue parcialmente favorable a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretensi\u00f3n, ya que accedi\u00f3 a la reivindicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y neg\u00f3 el reconocimiento de los frutos solicitados (folios 8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a 20, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Que al resolver la alzada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuesta por el convocado, tal determinaci\u00f3n fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirmada por el superior el 29 de septiembre de 2014 (fls. 41 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a052, cuaderno 2). \u00a0<\/p>\n<p>e.-) \u00a0Que tras la interposici\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n fue \u00a0ordenado y practicado un dictamen pericial, que arroj\u00f3 la suma \u00a0de cuarenta y dos millones ochocientos diez mil pesos ($42\u2019810.000) \u00a0como valor de la fracci\u00f3n de terreno que el fallo dispuso \u00a0entregar a los promotores. \u00a0<\/p>\n<p>4.- No hay lugar a acceder al \u00a0reclamo del quejoso, en la medida en que el art\u00edculo 366 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil dispone que \u00ab(e)l \u00a0recurso de casaci\u00f3n procede contra las siguientes sentencias \u00a0dictadas en segunda instancia por los tribunales superiores, cuando \u00a0el valor actual de la resoluci\u00f3n desfavorable al recurrente \u00a0sea o exceda de cuatrocientos veinticinco (425) salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales vigentes (\u2026)\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Y si bien es cierto, como se \u00a0alega en el sub lite, \u00a0que el art\u00edculo 50 del Decreto 2303 de 1989 est\u00e1 \u00a0vigente \u2013ya que a\u00fan cuando fue derogado por el art\u00edculo \u00a0626 del C\u00f3digo General del Proceso \u00e9sta abolici\u00f3n \u00a0no ha entrado a regir en concordancia con el numeral 6 del canon 627- \u00a0ello no implica que se trate de un precepto aislado en el \u00a0ordenamiento que, sin m\u00e1s, genere la concesi\u00f3n del \u00a0mecanismo extraordinario implorado. \u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, aun cuando \u00a0all\u00ed se fij\u00f3 el inter\u00e9s para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n en asuntos agrarios en diez millones de pesos \u00a0($10\u2019000.000), en su par\u00e1grafo final se previ\u00f3 \u00a0que \u00ab(l)a \u00a0cuant\u00eda de que trata este art\u00edculo se reajustar\u00e1 \u00a0en la forma en que la ley lo ordene.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed que tal mandato \u00a0deba ser interpretado de manera sistem\u00e1tica con el restante \u00a0ordenamiento que rige tal materia, es decir, que debe entenderse que \u00a0a los procesos agrarios tambi\u00e9n es aplicable la modificaci\u00f3n \u00a0introducida por el art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 592 de 2000 al \u00a0art\u00edculo 366 del estatuto adjetivo civil, a cuyo tenor el \u00a0inter\u00e9s de que se trata asciende a cuatrocientos veinticinco \u00a0(425) salarios m\u00ednimos mensuales legales vigente para la \u00e9poca \u00a0de expedici\u00f3n de la sentencia atacada. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo ha venido \u00a0exponiendo la Corte, al se\u00f1alar lo siguiente \u00a0<\/p>\n<p>Inocultable es, \u00a0que el prop\u00f3sito del legislador al promulgar la comentada ley \u00a0fue, de un lado, imponer un reajuste a la cuant\u00eda que ven\u00eda \u00a0rigiendo del inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n y, de \u00a0otro, prever un sistema autom\u00e1tico de incremento a\u00f1o a \u00a0a\u00f1o de ese valor diverso al imperante hasta ese momento, lo \u00a0que hizo fijando el monto de tal inter\u00e9s por su equivalente al \u00a0n\u00famero de salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes \u00a0all\u00ed indicado (425), en el entendido que el salario m\u00ednimo \u00a0legal mensual es reajustado anualmente por el gobierno nacional; con \u00a0lo cual hay que entender, que se cre\u00f3 una regulaci\u00f3n de \u00a0ese inter\u00e9s distinta de la establecida por el Decreto 522 de \u00a01988. Tomando como punto de partida dicho prop\u00f3sito del \u00a0legislador y resultando claro, adem\u00e1s, que el art\u00edculo \u00a050 del Decreto 2303 de 1989 no es norma aislada, ni absolutamente \u00a0independiente, de las generales que se ocupan de regular el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, menos en lo que ata\u00f1e al \u00a0preciso aspecto de la cuant\u00eda del inter\u00e9s para \u00a0recurrir, pues como ya se hizo ver, tal precepto consagra que el \u00a0valor de $10.000.000.oo que fija expresamente como tope m\u00ednimo \u00a0del agravio econ\u00f3mico que debe sufrir el recurrente \u201cse \u00a0reajustar\u00e1 en la forma en que la ley lo ordene\u201d, propio \u00a0es colegir, entonces, que las disposiciones de la Ley 592 de 2000 s\u00ed \u00a0comprenden la materia agraria y que, por ende, desde su vigencia, los \u00a0litigios de tal naturaleza tambi\u00e9n est\u00e1n sometidos, por \u00a0una parte, al incremento de la cuant\u00eda del inter\u00e9s para \u00a0impugnar en casaci\u00f3n y, por otra, al incremento anual \u00a0autom\u00e1tico de su valor, derivado del sistema de fijar su monto \u00a0por equivalencia del que tenga el salario m\u00ednimo legal \u00a0mensual, porque es evidente que el Decreto 522 de 1988 desapareci\u00f3 \u00a0del ordenamiento al ser expresamente modificado por la Ley 592 de \u00a02000 que, como se dijo, derog\u00f3 (por mandato de su art\u00edculo \u00a02\u00ba) \u201ctodas las disposiciones que le sean contrarias\u201d; \u00a0mayormente si, como se sabe, la cuant\u00eda para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n se\u00f1alada en el derogado Decreto 522 de 1988 \u00a0(art\u00edculo 2\u00ba) estaba igualmente prevista \u201cpara los \u00a0efectos del art\u00edculo 366 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil\u201d. En sana l\u00f3gica, pues, desaparecida la regulaci\u00f3n \u00a0que para su momento introdujo el citado Decreto, el par\u00e1grafo \u00a0\u00faltimo del art\u00edculo 50 del Decreto 2303 de 1989 debe \u00a0entenderse en armon\u00eda con el art\u00edculo 2\u00ba de la Ley \u00a0592 de 2000; lo cual denota que la cuant\u00eda del inter\u00e9s \u00a0para recurrir en casaci\u00f3n los asuntos agrarios qued\u00f3 \u00a0equiparada a la exigida en materia civil, conforme la regulaci\u00f3n \u00a0contenida en la reci\u00e9n citada ley. (CSJ \u00a0AC-32 de 7 mar. 2001, rad. n\u00ba 1996-1289-03, reiterada AC 4 dic. \u00a02012, rad. n\u00ba 2012-2432-00; 15 mar. 2013, rad. 2012-2950-00 y AC \u00a011 abr. 2013, rad. n\u00ba 2013-733-00). \u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, la \u00a0hermen\u00e9utica prohijada por la Corte, que en esta oportunidad \u00a0se repite, es la de que el art\u00edculo 50 del Decreto 2303 de \u00a01989 debe ser aplicado conjuntamente con el art\u00edculo 366 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil, en lo que ata\u00f1e a la \u00a0cuant\u00eda all\u00ed prevista para recurrir en casaci\u00f3n \u00a0respecto de juicios de naturaleza agraria. \u00a0<\/p>\n<p>Es decir, que la norma en que \u00a0funda su reclamo el demandado no debe ser interpretada de manera \u00a0insular sino acompasada con la Ley 592 de 2000, que aument\u00f3 la \u00a0cuant\u00eda del inter\u00e9s para recurrir en casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>5.- Consecuentemente, los \u00a0reparos del opugnador no tienen vocaci\u00f3n de \u00e9xito \u00a0porque la modificaci\u00f3n contenida en \u00e9sta legislaci\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n aplica en trat\u00e1ndose de juicios de naturaleza \u00a0agraria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo expuesto, la \u00a0Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Declarar bien denegado el recurso de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0frente a la sentencia de 29 de septiembre de 2014, proferida dentro \u00a0del proceso ordinario reivindicatorio agrario promovido por los \u00a0menores de edad Manuela y Federico Ure\u00f1a V\u00e9lez, a \u00a0trav\u00e9s de su progenitora Nidia V\u00e9lez Bonilla, contra \u00a0Edilberto Romero Buitrago. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Devolver la actuaci\u00f3n a la oficina de origen. \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Casaci\u00f3n Civil \u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION CIVIL \u00a0 AC5995-2015 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86375","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}