{"id":86556,"date":"2024-05-31T22:15:48","date_gmt":"2024-05-31T22:15:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac6993-2015-2010-00402-01\/"},"modified":"2024-05-31T22:15:48","modified_gmt":"2024-05-31T22:15:48","slug":"ac6993-2015-2010-00402-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac6993-2015-2010-00402-01\/","title":{"rendered":"AC6993-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC6993-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 \u00a005615-31-03-001-2010-00402-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de once \u00a0de noviembre de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintisiete (27) noviembre de dos mil quince (2015) \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a \u00a0resolver lo que en derecho corresponde sobre la admisibilidad del \u00a0recurso de casaci\u00f3n formulado en el asunto de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Dentro de la acci\u00f3n ordinaria de simulaci\u00f3n promovida \u00a0por Francisco Javier Zuluaga Gonz\u00e1lez contra Blanca Zuluaga de \u00a0Arroyave y Miguel Antonio Quintero Daza, se dict\u00f3 sentencia de \u00a0primera instancia en la que se denegaron las pretensiones. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Apelada la anterior determinaci\u00f3n, el Tribunal Superior de \u00a0Antioquia, la revoc\u00f3 para en su lugar, declarar la simulaci\u00f3n \u00a0relativa de la compraventa contenida en la escritura p\u00fablica \u00a0No. 1202 \u00a0otorgada el 23 de septiembre de 2010 en la Notar\u00eda \u00a0\u00fanica del Carmen de Viboral (Antioqu\u00eda), suscrita entre \u00a0Ana Feliz Gonz\u00e1lez y Miguel Antonio Quintero Daza, por cuanto \u00a0en realidad se trataba de una donaci\u00f3n sin insinuaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Inconforme con aquella resoluci\u00f3n, la parte demandada \u00a0del \u00a0juicio la censur\u00f3 en v\u00eda de casaci\u00f3n. [Folios \u00a036, c. 6] \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En auto de 29 de septiembre de 2015, se concedi\u00f3 por el \u00a0ad-quem \u00a0el recurso extraordinario. [Folio 57, c. 6] \u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En torno de la casaci\u00f3n, establece el art\u00edculo 371 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil que \u00aben \u00a0el auto que conceda el recurso se ordenar\u00e1 que el recurrente \u00a0suministre, en el t\u00e9rmino de tres d\u00edas a partir de su \u00a0ejecutoria, lo necesario para que se expidan las copias que el \u00a0tribunal determine y que deban enviarse al juez de primera instancia \u00a0para que proceda al cumplimiento de la sentencia, so pena de que el \u00a0tribunal declare desierto el recurso. Para estos efectos se tendr\u00e1 \u00a0en cuenta lo dispuesto en los incisos tercero y cuarto del art\u00edculo \u00a0356.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0disposici\u00f3n a su inciso cuarto se\u00f1ala: \u00absi \u00a0el tribunal no orden\u00f3 las copias y el recurrente las considera \u00a0necesarias, este deber\u00e1 solicitar su expedici\u00f3n para lo \u00a0cual suministrar\u00e1 lo indispensable.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Las anteriores premisas normativas dejan en evidencia que para que \u00a0pueda surtirse el indicado recurso, es necesario que el impugnante \u00a0suministre las expensas correspondientes para la expedici\u00f3n de \u00a0copia de las piezas procesales que se requieran a fin de dar \u00a0cumplimiento al fallo, dado que aqu\u00e9l no lo impide ni \u00a0obstaculiza, tal como lo previene el primer inciso del art\u00edculo \u00a0371 ib\u00eddem, \u00a0a menos que se trate de los eventos excepcionales contemplados en ese \u00a0mismo precepto y que se contraen a que la cuesti\u00f3n se \u00a0relacione exclusivamente con el estado civil de las personas; que la \u00a0resoluci\u00f3n judicial sea meramente declarativa; y cuando haya \u00a0sido recurrida por ambas partes. \u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, al no corresponder el prove\u00eddo cuestionado a ninguna de \u00a0las hip\u00f3tesis taxativamente previstas en la norma que viene de \u00a0comentarse, toda vez que la decisi\u00f3n del Tribunal revoc\u00f3 \u00a0la del a-quo \u00a0y \u00a0en su lugar, declar\u00f3 la simulaci\u00f3n relativa del negocio \u00a0de compraventa contenido en la escritura p\u00fablica No. 1202 de \u00a023 de septiembre de 2010, por cuanto el acto realmente celebrado era \u00a0una donaci\u00f3n sin insinuaci\u00f3n, en consecuencia, declar\u00f3 \u00a0la validez de la misma s\u00f3lo hasta la suma de $25.750.000, que \u00a0representan el 6.5676 del valor total del inmueble del acto y la \u00a0invalidez en el porcentaje restante, por lo que orden\u00f3 \u00a0devolver al patrimonio de la ya extinta Ana Feliz Gonz\u00e1lez \u00abel \u00a0inmueble objeto de donaci\u00f3n, en el porcentaje que se acaba de \u00a0indicar\u00bb; \u00a0as\u00ed como dispuso la respectiva inscripci\u00f3n de la \u00a0sentencia, \u00a0resoluciones \u00e9stas que son susceptibles de cumplirse por el \u00a0inferior. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Precisamente, sobre este espec\u00edfico punto, la Corte tiene \u00a0establecido que cuando es viable reclamar la ejecuci\u00f3n de la \u00a0sentencia y no se ofrece garant\u00eda pecuniaria para impedirla, \u00a0es preciso ordenar, a costa del impugnante, la expedici\u00f3n de \u00a0las copias indispensables para tal fin, y si por cualquier motivo el \u00a0ad-quem \u00a0omite hacer dicho pronunciamiento, tal carga es asumida por el \u00a0recurrente, pues no cabe duda de que la providencia que dirime la \u00a0litis goza de las presunciones de legalidad y acierto, de ah\u00ed \u00a0que debe ejecutarse a\u00fan cuando se interponga en su contra el \u00a0recurso de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre lo anterior, \u00a0la Corte ha sostenido: \u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo \u00a0371 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil establece que la \u00a0concesi\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n no suspende el \u00a0cumplimiento de la sentencia, salvo que verse exclusivamente sobre el \u00a0estado civil de las personas, contenga un pronunciamiento meramente \u00a0declarativo o haya sido recurrida por ambas partes, o que siendo \u00a0susceptible de ejecuci\u00f3n, total o parcialmente, el recurrente \u00a0ofrezca cauci\u00f3n para responder por los perjuicios que con \u00a0dicha suspensi\u00f3n llegare a causar. \u00a0<\/p>\n<p>Si ninguna de \u00a0las anteriores hip\u00f3tesis ocurre, la misma disposici\u00f3n \u00a0le impone al Tribunal, si encuentra viable el recurso, la obligaci\u00f3n \u00a0de ordenarle al recurrente que suministre lo necesario para expedir \u00a0las copias necesarias, con el fin de remitirlas al juez de instancia \u00a0a efectos de que \u00e9ste disponga lo pertinente en orden a \u00a0materializar el fallo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo caso, si dicha orden no se imparte, esto, en principio, de \u00a0manera alguna releva al recurrente de cumplir la carga en comento, \u00a0porque como lo establece el inciso 4\u00ba de la citada disposici\u00f3n, \u00a0le corresponde no s\u00f3lo estar atento a solicitar la expedici\u00f3n \u00a0de dichas copias, sino a pagar su costo, en la oportunidad \u00a0establecida, so pena de que en concordancia con lo previsto en el \u00a0art\u00edculo 372, inciso 1\u00ba del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, el recurso se declare inadmisible y por tanto \u00a0desierto. \u00a0(CSJ AC, 17 Sep 2008, Rad. 2005-00014-01; \u00a0en el mismo sentido CSJ AC, 13 Ago de 2012, Rad. 2006-00128-01 y de \u00a016 Sep de 2013, Rad. 2009-00071-01, entre otras) \u00a0<\/p>\n<p>Queda claro, \u00a0entonces, que aun cuando se omita ordenar la expedici\u00f3n de las \u00a0reproducciones que son requeridas para cumplir el veredicto objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n, conforme lo ordena el art\u00edculo 371 de la \u00a0ley adjetiva, esa circunstancia no puede traducirse en un \u00a0desconocimiento del derecho que tiene la parte vencedora en el \u00a0proceso a obtener lo que a su favor se reconoci\u00f3, prerrogativa \u00a0que por estar contenida en una norma procesal es de orden p\u00fablico \u00a0y de obligatoria observancia. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En el asunto sub \u00a0examine, \u00a0como el recurrente no solicit\u00f3 oportunamente que se fijara una \u00a0garant\u00eda para evitar la ejecuci\u00f3n de la determinaci\u00f3n \u00a0impugnada, ni tampoco atendi\u00f3 la carga procesal prevista en el \u00a0inciso 3\u00ba del art\u00edculo 371 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, se concluye que cuando el expediente arrib\u00f3 \u00a0a la Corte, el mecanismo de defensa extraordinario se hallaba \u00a0desierto, lo cual impone la inadmisibilidad del mismo. \u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, \u00a0RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Devolver \u00a0la actuaci\u00f3n a la corporaci\u00f3n de origen. \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0Sin costas, de conformidad con lo dispuesto en el numeral 9 del \u00a0art\u00edculo 392 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase, \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86556","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86556\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}