{"id":86610,"date":"2024-05-31T22:15:48","date_gmt":"2024-05-31T22:15:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac7238-2015-2004-00251-02\/"},"modified":"2024-05-31T22:15:48","modified_gmt":"2024-05-31T22:15:48","slug":"ac7238-2015-2004-00251-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac7238-2015-2004-00251-02\/","title":{"rendered":"AC7238-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC7238-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0 0800131030042004-00251-02 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de diecis\u00e9is de septiembre de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., once (11) de diciembre de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide a continuaci\u00f3n sobre la admisibilidad de la demanda \u00a0presentada por la sociedad Camag\u00fcey S.A., para sustentar el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto frente a la \u00a0sentencia de 11 de julio de 2012, proferida por la Sala Civil-Familia \u00a0del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, dentro \u00a0del proceso ordinario que adelant\u00f3 contra Celina Trillos de \u00a0\u00c1lvarez. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Identifica \u00a0el \u00e1rea reclamada de la siguiente manera, \u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0lote ubicado en el kil\u00f3metro doce (12) de la autopista a \u00a0Puerto Colombia cuyas medidas y linderos son: NORTE, en l\u00ednea \u00a0quebrada (30.00 + 89.00 + 452.50 + 9.00 + 103.00 metros, linda con \u00a0predios de Efra\u00edn Cuadrado y Ricardo Tuir\u00e1n; SUR, 240 \u00a0metros y linda con autopista que de Barranquilla conduce a Puerto \u00a0Colombia; ESTE, mide 15.00 metros y linda con v\u00eda de acceso, \u00a0en medio, con predios de la familia Vargas; y OESTE, mide 14.00 \u00a0metros y linda con Cantera Porte\u00f1a. Dicho inmueble hace parte \u00a0del predio de mayor extensi\u00f3n denominado SAN \u00a0JUAN DE DIOS, \u00a0ubicado \u00a0en el municipio de Puerto Colombia (Atl\u00e1ntico), sobre las \u00a0bandas derecha e izquierda de la autopista que de Barranquilla \u00a0conduce a Puerto Colombia, entre los kil\u00f3metros 14, 15 y 16, \u00a0con una cabida superficiaria de aproximadamente 525 hect\u00e1reas \u00a0con 4.120 metros cuadrados, y que por ser atravesado o cruzado por la \u00a0citada autopista qued\u00f3 dividido en dos porciones de terreno, \u00a0ubicados, uno sobre la banda derecha de la autopista y el otro sobre \u00a0la banda izquierda, identificados con las matr\u00edculas \u00a0inmobiliarias Nos. 040-0063038 y 040-0063039 de la Oficina de \u00a0Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Barranquilla. Este \u00a0inmueble fue adquirido por la Sociedad Agropecuaria Camag\u00fcey \u00a0Ltda., hoy Camag\u00fcey S. A., por remate efectuado el 8 de junio de \u00a01994, en el proceso ejecutivo con t\u00edtulo hipotecario, \u00a0adelantado por Banco de Comercio contra Victoria Batarse vda. de \u00a0Mual\u00edn y otros, ante el Juzgado D\u00e9cimo Civil del \u00a0Circuito de Barranquilla. \u00a0(fls. 2 y 3 del c. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Sustent\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su petici\u00f3n en que la convocada promovi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso de pertenencia aduciendo haber \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquirido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquisitiva el dominio del predio; que el Juzgado Once Civil del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Barranquilla accedi\u00f3 a las pretensiones en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia de 21 de julio de 2003, pero la decisi\u00f3n la revoc\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y declar\u00f3 improcedente el Tribunal Superior del Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de tal localidad el 25 de mayo de 2004, por tanto, \u00able \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asiste raz\u00f3n a Camag\u00fcey S.A., propietaria del predio en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menci\u00f3n, para impetrar la restituci\u00f3n del mismo\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fl. 4 del c. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Notificada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la parte contraria, se opuso a las s\u00faplicas del libelo y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formul\u00f3 la excepci\u00f3n de \u00abprescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la acci\u00f3n ordinaria reivindicatoria de dominio\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls. 88 a 97 ib\u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Cuarto Civil del Circuito de la misma ciudad desestim\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las aspiraciones del pliego genitor y tuvo por no probada la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mencionada defensa (24 sep. 2009), fls. 430 a 442 ib. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desatar la apelaci\u00f3n de la quejosa, el superior confirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su integridad el veredicto (1 jul. 2012), fls. 44 a 52 del c. 12. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0gestora interpuso recurso de casaci\u00f3n, que concedi\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal y admiti\u00f3 esta Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls.193 a 196 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0c.12, y 8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de este cuaderno). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiempo h\u00e1bil se present\u00f3 la correspondiente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustentaci\u00f3n (fls. 21 a 35). \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0numeral 3\u00ba del art\u00edculo 374 del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Civil consagra que el escrito por medio del cual se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0provoca esta v\u00eda extraordinaria debe contener \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00ab[l]a formulaci\u00f3n por separado de los cargos contra la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia recurrida, con la exposici\u00f3n de los fundamentos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cada acusaci\u00f3n en forma clara y precisa\u00bb, deriv\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el censor la obligaci\u00f3n de respetar las reglas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnica que faciliten la comprensi\u00f3n de los puntos con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que pretende rebatir los sustentos del prove\u00eddo atacado. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Precisamente esa caracter\u00edstica dispositiva impide que las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deficiencias observadas sean subsanadas directamente y a iniciativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propia por la Corporaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0se precis\u00f3 en AC 16 ago. 2012, reiterado en AC6995-2014, al \u00a0exigir que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0sin distinci\u00f3n de la raz\u00f3n invocada, deben proponerse \u00a0las censuras mediante un relato hilvanado y claro, de tal manera que \u00a0de su lectura emane el sentido de la inconformidad, sin que exista \u00a0cabida para especulaciones o deficiencias que lo hagan incomprensible \u00a0y deriven en deserci\u00f3n, m\u00e1xime cuando no es labor de la \u00a0Corte suplir las falencias en que incurran los litigantes al \u00a0plantearlos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formula contra la sentencia un solo ataque por la causal primera, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alegando la infracci\u00f3n indirecta de \u00ablos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos 669, 673, 946, 947, 950, 952, 961, 962, 963, 964, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0967, 740, 745, 2512, 762, 765, 770, 981, 1849, 1857, 756, 2526, 12, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a032 y 103 del Decreto 960 de 1970; 2, 5, 6, 22 a 30, 40, 42, 43, 44, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a050, 52, 54 del Decreto Ley 1250 de 1970 y 407 del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Civil\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por errores de hecho \u00abal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciar indebidamente las pruebas oportunamente allegadas al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0En primer lugar, se\u00f1al\u00f3 \u00ablos \u00a0errores en que incurri\u00f3 el tribunal\u00bb \u00a0al omitir dar por acreditados los siguientes hechos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el predio a que se refiere el certificado de tradici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0040-0633039 fue dividido en tres (3) lotes, a los que se les \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asignaron las matr\u00edculas 334338, 334339 y 334340. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ubicaci\u00f3n material de la franja a restituir, dentro de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmuebles con folios 040-063038 y 040-63039 de la Oficina de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Barranquilla. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se aport\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0certificado de libertad del terreno objeto de litigio (040-334339). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0innecesario demostrar la propiedad de todas las partes que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resultaron del fraccionamiento, cuando esa carga se limita al bien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ra\u00edz que se pretende recuperar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identific\u00f3 en debida forma el \u00e1rea reclamada dentro de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la de mayor extensi\u00f3n y se \u00abexpres\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con claridad el estado actual del derecho de dominio de la sociedad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante sobre el lote\u00bb.<\/p>\n<p>6. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivalencia entre la zona requerida y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pose\u00edda. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0Que con el \u00a0acta de remate (fls. 179 a 181 c.1) y la Escritura P\u00fablica 121 \u00a0de 11 de abril de 2000 (fls. 65 a 80 c. 1, y fls. 142 a 159 c. 9) \u00a0qued\u00f3 confirmada la adquisici\u00f3n de la finca denominada \u00a0San Juan de Dios y la segregaci\u00f3n de la \u00abfranja \u00a0dos\u00bb, \u00a0a la cual se le asign\u00f3 el folio n\u00ba. 040-334339. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.1.- \u00a0Que Celina Trillos de \u00c1lvarez inici\u00f3 proceso de \u00a0pertenencia \u00abradicado \u00a0bajo el n\u00famero 08001-31-03-004-2004-00251-01 para que se le \u00a0adjudicara \u00a0(\u2026) \u00a0el lote 2\u00bb, \u00a0cuyos linderos, c\u00e9dula catastral, \u00e1rea y matr\u00edcula, \u00a0corresponden \u00a0al de \u00a0propiedad \u00a0de la sociedad Camag\u00fcey S.A., lo cual demuestra la \u00a0correspondencia (fls. 288 a 307 c. 1 y 104 a 114, c. 2). \u00a0<\/p>\n<p>2.2.2.- \u00a0Para finalizar, en \u00a0la contestaci\u00f3n de la demanda \u00a0reivindicatoria, \u00a0al \u00a0dar respuesta a los hechos 4 y 5, \u00a0su \u00a0opositora \u00abconfes\u00f3, \u00a0una vez m\u00e1s, ser la poseedora del lote #2 objeto de la \u00a0restituci\u00f3n\u00bb, \u00a0lo que fue posteriormente corroborado en el dictamen pericial \u00a0practicado (fl. 92 c.1 y 79 a 91 c. 9). \u00a0<\/p>\n<p>2.3.- \u00a0Como conclusi\u00f3n \u00a0expuso que, \u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0an\u00e1lisis de las pruebas recaudadas en el proceso se tiene, en \u00a0resumen, que el predio perseguido en la demanda de reivindicaci\u00f3n, \u00a0promovida por CAMAG\u00dcEY S.A., es el lote #2 con matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria No. 040-334339 \u00a0de la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de \u00a0Barranquilla y c\u00e9dula catastral No. 0003000007000 \u00a0del \u00a0Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi, \u00a0de \u00a0propiedad de CAMAG\u00dcEY \u00a0S.A., \u00a0sociedad \u00a0demandante; que el lote en menci\u00f3n es el mismo pose\u00eddo \u00a0por la demandada CELINA TRILLOS DE \u00c1LVAREZ. Se ha demostrado \u00a0as\u00ed, de manera evidente todos y cada uno de los elementos \u00a0requeridos por la ley para que tenga feliz t\u00e9rmino la acci\u00f3n \u00a0reivindicatoria que dio origen al presente proceso. De otra parte, si \u00a0el juzgador de segunda instancia hubiera apreciado con todo rigor la \u00a0demanda iniciadora del proceso reivindicatorio a que nos hemos venido \u00a0refiriendo, habr\u00eda concluido que el bien perseguido es uno, \u00a0perfectamente identificado, raz\u00f3n por la que la sociedad \u00a0demandante s\u00f3lo estaba obligada a demostrar la propiedad \u00a0respecto del bien cuya restituci\u00f3n se persigue en la demanda \u00a0instaurada, tal como efectivamente ocurri\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ataque no cumple con los par\u00e1metros formales que exige este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medio extraordinario de contradicci\u00f3n como pasa a verse: \u00a0<\/p>\n<p>a.-) \u00a0La censura encarrilada por la causal primera, presupone el \u00a0desconocimiento de una norma de rango sustancial, no obstante, no \u00a0se trata de enumerar aleatoriamente preceptos incluidos en \u00a0codificaciones o leyes, sino que, fuera de contener \u00abuna \u00a0prescripci\u00f3n enderezada a declarar, crear, modificar o \u00a0extinguir relaciones jur\u00eddicas concretas\u00bb \u00a0(G.J. CLI, p\u00e1g.254), al menos uno de ellos debe estar \u00a0\u00edntimamente relacionado con el fondo del asunto, de \u00a0conformidad con el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 51 del Decreto \u00a02651 de 1992. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el cargo, los preceptos citados por la censora, en estricto sentido, \u00a0no tienen relaci\u00f3n con el pronunciamiento del Tribunal, ya que \u00a0all\u00ed se indag\u00f3 sobre \u00abla \u00a0indeterminaci\u00f3n en los hechos y pretensiones, acerca de la \u00a0ubicaci\u00f3n material del predio a restituir y la informaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de derecho de dominio de la demandante\u00bb, \u00a0con apoyo en el marco que regula la reivindicaci\u00f3n y el \u00a0principio de \u00abcongruencia \u00a0de la sentencia\u00bb, \u00a0consagrados en los art\u00edculos 946 del C\u00f3digo Civil y 305 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, respectivamente. \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, de acuerdo con los par\u00e1metros ense\u00f1ados en \u00a0distintas decisiones de la Sala, seg\u00fan los cuales \u00abla \u00a0violaci\u00f3n por la que debe dolerse [el casacionista], debe \u00a0recaer justamente, sobre aquellas normas del ordenamiento que regulan \u00a0sus derechos, facultades y poderes\u00bb \u00a0(CSJ AC, 18 feb. 2004, rad. 00932-01, reiterado 2 feb. 2005, rad. \u00a01998-00155-01). \u00a0<\/p>\n<p>b.-) \u00a0No existen los art\u00edculos 669, 673, 946, 947, 950, 952, 961, \u00a0962, 963, 964, 967, 740, 745, 2512, 762, 765, 770, 981, 1849, 1857, \u00a0756, y 2526 del Decreto 960 de 1970 \u00abEstatuto \u00a0del Notariado\u00bb, \u00a0pues, tal codificaci\u00f3n termina con las notas de vigencia y \u00a0derogatoria en los preceptos 232 y 233. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el punto se ha reiterado que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0le incumbe al recurrente que funda en la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0su disconformidad con la sentencia se\u00f1alar en la demanda los \u00a0textos legales que estime infringidos, exigencia que se ajusta a las \u00a0previsiones del art\u00edculo 51 del decreto 2651 de 1991, (&#8230;) \u00a0requerimiento que es absolutamente necesario por cuanto la labor de \u00a0la Corte queda circunscrita a cotejar el precepto jur\u00eddico con \u00a0el fallo a fin de determinar si \u00e9ste transgredi\u00f3 la \u00a0voluntad abstracta de la ley \u00a0(CSJ AC, 1 sep. 2010, exp. 2005-00593-01). \u00a0<\/p>\n<p>c.-) \u00a0En lo que se refiere a los art\u00edculos 12, 32 y 103 de del \u00a0Decreto 960 y 2, 5, 6, 22 a 30, 40, 42, 43, 44, 50, 52, 54 del \u00a0Decreto Ley 1250, ambos de 1970, son eminentemente instrumentales, \u00a0que tratan, en su orden, sobre los t\u00edtulos, actos y documentos \u00a0sujetos a registro y el modo de archivar, realizar y cancelar el \u00a0mismo, mas ninguno apunta al soporte sustantivo de los argumentos \u00a0mediante los cuales el Tribunal neg\u00f3 las peticiones. \u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n \u00a0sobre la cual la Sala en AC 5 ago. 2009, rad. 1999-00453-01, mencion\u00f3 \u00a0que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0aceptado el que la naturaleza de la codificaci\u00f3n no establece \u00a0la categor\u00eda de la estipulaci\u00f3n, ello no implica que \u00a0todas las imperativas legales tengan el car\u00e1cter sustancial \u00a0requerido, ya que como bien lo ha referido la Corte carecen de tal \u00a0connotaci\u00f3n los preceptos materiales que se limitan a definir \u00a0fen\u00f3menos jur\u00eddicos, o a precisar los elementos \u00a0estructurales de los mismos, o los puramente enunciativos o \u00a0enumerativos, o los procesales, entre ellos, los de disciplina \u00a0probatoria. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corporaci\u00f3n, de tiempo atr\u00e1s, ha precisado en torno de \u00a0los art\u00edculos 12, 13 y 15 del Decreto 960 y 43 Decreto 1250 de \u00a01970, que \u00ab\u2026son \u00a0pautas de orden jur\u00eddico, sin duda, pero que refieren a la \u00a0forma de extender las escrituras p\u00fablicas y de cumplir con el \u00a0registro de dichos instrumentos p\u00fablicos, sin que respondan a \u00a0la categor\u00eda de normas sustanciales\u00bb \u00a0(STC AC, 6 mar. 2013, rad. 2008-00162-01). \u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del 58 del Decreto 960 de 1970, al rechazar una acusaci\u00f3n, \u00a0sustentada en el motivo de casaci\u00f3n previsto en el numeral 1\u00ba \u00a0del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, \u00a0afirm\u00f3 enf\u00e1ticamente que no era de rango sustancial \u00a0sino \u00abinstrumental\u00bb, \u00a0en tanto solo hace referencia \u00abal \u00a0momento en que han de ser registradas las actuaciones y los \u00a0documentos sujetos a protocolizaci\u00f3n\u00bb \u00a0(STC AC, 21 feb. 2012, rad. 1996-12946-01). \u00a0<\/p>\n<p>Precisamente, \u00a0eso fue lo que encontr\u00f3 al examinar art\u00edculo 2\u00ba \u00a0del Decreto 1250 de 1970, en su numeral 2\u00ba, advirtiendo que al \u00a0hacer referencia a \u00abactos \u00a0sujetos a registro\u00bb, \u00a0no \u00abcrea, \u00a0modifica o extingue un determinado v\u00ednculo jur\u00eddico, \u00a0simplemente, definen las instituciones a las cuales hacen referencia\u00bb \u00a0(STC AC, 10 \u00a0dic. 2012, rad. 2006-00123-01). \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, en prove\u00eddo de 26 de abril de 1996, dictado en \u00a0el expediente 5904, refiri\u00e9ndose al art\u00edculo 2\u00ba \u00a0del Decreto 1250 de 1970, puntualiz\u00f3 que \u00abrelaciona \u00a0los actos sujetos a registro\u00bb \u00a0y \u00absu \u00a0contenido indica que no es de estirpe sustancial\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>d.-) \u00a0A pesar de que la quejosa menciona el 407 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, esa alusi\u00f3n es tangencial con el tema \u00a0debatido, pues, dicho art\u00edculo establece reglas propias de la \u00a0declaraci\u00f3n de pertenencia, pero ac\u00e1 se discute una \u00a0acci\u00f3n de dominio, sin que se explicara su pertinencia de cara \u00a0al debate. \u00a0<\/p>\n<p>e.-) \u00a0Con abstracci\u00f3n \u00a0de lo anterior, y si en gracia de discusi\u00f3n se asumiera que el \u00a0error inicial en la citaci\u00f3n de normas es un lapsus \u00a0c\u00e1lami \u00a0y las restantes tienen el car\u00e1cter de sustanciales, tampoco se \u00a0re\u00fanen las exigencias m\u00ednimas de claridad y precisi\u00f3n, \u00a0es decir, al \u00a0denunciarse la configuraci\u00f3n de un error de hecho, \u00a0correspond\u00eda a la censora el deber de demostrarlo, primero con \u00a0la indicaci\u00f3n concreta de lo que dijo o debi\u00f3 decir el \u00a0prove\u00eddo cuestionado en relaci\u00f3n con los elementos de \u00a0convicci\u00f3n indebidamente valorados y luego, mediante la \u00a0referencia puntual de lo que objetivamente dice cada uno de esos \u00a0medios, para en un tercer momento advertir la divergencia \u00a0trascendente entre uno y otro. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, no se explica de qu\u00e9 forma concreta se incurri\u00f3 \u00a0en error al apreciar la demanda, el dictamen y la inspecci\u00f3n \u00a0judicial, soporte esencial de los fundamentos del tribunal, pues, la \u00a0recurrente se limit\u00f3 a trascribir las probanzas y seguidamente \u00a0a exponer su visi\u00f3n particular sobre ellas, a partir de lo \u00a0cual concluy\u00f3 que el predio reivindicado s\u00ed es el \u00a0pose\u00eddo por la contradictora. \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, no satisfizo la exigencia de cotejar puntualmente el \u00a0contenido de la respectiva prueba con lo que sobre ella se expres\u00f3 \u00a0en el fallo, y muchos menos cumpli\u00f3 con la tarea de mostrar la \u00a0discrepancia entre uno y otro, y que esa disparidad era evidente y \u00a0afectaba de manera determinante la resoluci\u00f3n del asunto. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, se ha se\u00f1alado que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0la censura se hace mover en el terreno propio del motivo primero de \u00a0casaci\u00f3n y se aduce la violaci\u00f3n de normas de derecho \u00a0sustancial, como consecuencia de error de hecho en la apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas, es necesario, adem\u00e1s, que el acusador \u00a0\u2018adelante la labor dial\u00e9ctica que implica la \u00a0confrontaci\u00f3n entre lo que real y objetivamente fluye de la \u00a0probanza respectiva y la conclusi\u00f3n que de ella deriv\u00f3 \u00a0el sentenciador, pues que s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1\u2026, \u00a0dentro de los confines exactos de la acusaci\u00f3n, ver de \u00a0establecer si en verdad se present\u00f3 el desatino que con \u00a0ribetes de protuberancia le endilga el casacionista\u2019 (G. J. T. \u00a0CCXLVI, Vol. I, p\u00e1gina 270; CCXLIX, II, p\u00e1gina 1338), \u00a0lo que aqu\u00ed no es posible precisamente por ausencia absoluta \u00a0de dicho paralelo\u201d \u00a0(CSJ AC 10 de ag. 2011, rad. 2004-00384, reiterado 27 mar. 2012, rad. \u00a02007-01425-01). \u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0recientemente se indic\u00f3 que \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el error de hecho debe ponerse de presente, por un lado, lo que dice, \u00a0o dej\u00f3 de decir, la sentencia respecto del medio probatorio, \u00a0y, por el otro, el texto concreto del medio, y, establecido el \u00a0paralelo, denotar que existe disparidad o divergencia entrambos y que \u00a0esa disparidad es evidente\u201d \u00a0(CSJ AC, 13 \u00a0ene 2013, Rad. n\u00b0 2009-00406). \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, el reproche termin\u00f3 siendo un alegato de instancia, en \u00a0el que la promotora manifest\u00f3 su percepci\u00f3n sobre las \u00a0pruebas que tild\u00f3 de err\u00f3neamente apreciadas \u00a0<\/p>\n<p>En una providencia en la que se \u00a0trat\u00f3 un tema similar, apunt\u00f3 la Sala \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0desembarazado \u00a0el impugnante de las formalidades que sobre el punto reclama la \u00a0peculiar naturaleza del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, se \u00a0limit\u00f3 a asentar una serie de opiniones y deducciones f\u00e1cticas \u00a0y jur\u00eddicas de manera an\u00e1loga a un alegato de \u00a0instancia\u201d (CSJ \u00a0AC, 17 ag. 1995, rad. 5554). \u00a0<\/p>\n<p>Y m\u00e1s recientemente \u00a0dijo, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Consecuentemente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a los defectos descritos, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inviable la aceptaci\u00f3n del ataque examinado. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Declarar inadmisible la demanda presentada por la Sociedad Camag\u00fcey \u00a0S.A., para sustentar el recurso de casaci\u00f3n interpuesto en el \u00a0proceso de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Devolver por la Secretar\u00eda el expediente al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>(Presidente de \u00a0Sala) \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 FERNANDO \u00a0GIRALDO [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}