{"id":86948,"date":"2024-05-31T22:15:56","date_gmt":"2024-05-31T22:15:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac6987-2015-2008-00231-01-2\/"},"modified":"2024-05-31T22:15:56","modified_gmt":"2024-05-31T22:15:56","slug":"ac6987-2015-2008-00231-01-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/ac6987-2015-2008-00231-01-2\/","title":{"rendered":"AC6987-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC6987-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-31-03-013-2008-00231-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de treinta de septiembre de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintisiete (27) de noviembre de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada \u00a0para sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00a0interpuesto contra la sentencia de segunda instancia, proferida \u00a0dentro del asunto de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>A. La \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Asociaci\u00f3n de Copropietarios del Barrio La Carolina Uno \u00a0promovi\u00f3 proceso ordinario en contra de Luis Alfonso Giraldo \u00a0Ruiz, Camilo Reyes Ferreira, M\u00f3nica Elizabeth Payares \u00a0Cabarcas, Cl\u00edmaco \u00c1vila Franco y cualquier persona que \u00a0creyera tener alg\u00fan derecho, con el fin de que se declarara \u00a0que adquiri\u00f3 por el modo de la prescripci\u00f3n adquisitiva \u00a0extraordinaria, el derecho de dominio sobre el sal\u00f3n comunal \u00a0ubicado en la calle 127 B n\u00ba 14-43 de Bogot\u00e1, cuyos \u00a0linderos y dem\u00e1s especificaciones fueron precisados en el \u00a0libelo. \u00a0<\/p>\n<p>Consecuentemente, \u00a0se ordenara la apertura de un folio de matr\u00edcula inmobiliaria \u00a0para ese predio. \u00a0<\/p>\n<p>B. \u00a0 \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el bien ra\u00edz ubicado en la transversal 15 n\u00ba 127-94 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la capital y que corresponde al lote n\u00ba 46, identificado con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba 50N- 517403, se construy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Edificio Las Pir\u00e1mides, sometido al r\u00e9gimen de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propiedad horizontal. [Folio 362 env\u00e9s, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo con el reglamento de propiedad horizontal el Edificio Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pir\u00e1mides, est\u00e1 conformado por dos pisos y tres \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apartamentos. [Folio 912, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00e1reas de propiedad com\u00fan se incluy\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00absala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de reuniones de scouts, acci\u00f3n comunal, defensa civil\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0915, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inform\u00f3 la Unidad Administrativa de Catastro Distrital el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0predio materia de la usucapi\u00f3n, \u00abse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encuentra sometido al r\u00e9gimen de propiedad horizontal en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde se origin\u00f3 (sic) tres unidades prediales\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0908, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sal\u00f3n comunal pretendido en pertenencia fue construido a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expensas de la comunidad y, sobre el mismo la demandante ha ejercido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por m\u00e1s de 31 a\u00f1os, actos de se\u00f1or y due\u00f1o. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio 492, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comunidad del barrio La Carolina levant\u00f3 en el terreno un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanque para el acueducto y una \u00abcaseta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comunal\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posteriormente, realiz\u00f3 una construcci\u00f3n en concreto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abcon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dineros aportados por los residentes de este barrio a la Defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil del Barrio La Carolina\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0493, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propietarios del inmueble siempre aceptaron \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n ejercida en forma tranquila e ininterrumpida por m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 20 a\u00f1os por la comunidad del Barrio La Carolina sobre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sal\u00f3n comunal, sin ejecutar ning\u00fan tipo de acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal que interrumpiera esta prescripci\u00f3n\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0494, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Asociaci\u00f3n de Copropietarios del barrio La Carolina le fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconocida personer\u00eda jur\u00eddica, mediante la resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00ba 0265 de 16 de mayo de 1989, emitida por la Alcald\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mayor de Bogot\u00e1. [Folio 495, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterioridad a 1977 el grupo de scouts del barrio La Carolina y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Defensa Civil de esa misma comunidad ejercieron los actos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n sobre el inmueble; a partir de 1990, tanto la Junta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Defensa Civil, como la actora de manera simult\u00e1nea, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablica, pac\u00edfica e ininterrumpida han desplegado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actos de se\u00f1or y due\u00f1o sobre el sal\u00f3n comunal. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio 495, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Junta de la Defensa Civil del barrio La Carolina cedi\u00f3 a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante los derechos y obligaciones que ten\u00edan en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble objeto del litigio, circunstancia que la autoriza para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sumar a la suya, la posesi\u00f3n ejercida por aquella. [Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0501, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. Luz \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mireya Arias Arias es propietaria del apartamento 103, Camilo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ferreira Reyes y M\u00f3nica Elizabeth Payares Cabarcas son los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0due\u00f1os del apartamento 102 y Luis Alfonso Giraldo R\u00edos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es el titular del derecho de propiedad sobre el apartamento 101, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todos pertenecientes al Edificio Las Pir\u00e1mides. \u00a0<\/p>\n<p>C. \u00a0 El tr\u00e1mite \u00a0de las instancias \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda fue admitida por el Juzgado Trece Civil del Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, en auto de 24 de abril de 2008; de ella se orden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correr traslado a la parte demandada y el emplazamiento de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personas indeterminadas. [Folio 514, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Luis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Giraldo R\u00edos se opuso a las pretensiones y sustent\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su defensa en la \u00abfalta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de presupuestos procesales, por cuanto el lote 46, a que alude la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda no tiene folio de matr\u00edcula que acredite su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia tanto jur\u00eddica como predial, que pueda justificar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la personer\u00eda sustancial de los demandados para ser afectados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por las pretensiones de la demanda\u00bb, \u00abfalta de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presupuestos procesales derivados del r\u00e9gimen de propiedad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0horizontal al cual est\u00e1n sujetos los apartamentos 101, 102 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0103 citados en la demanda como fuente del derecho invocado por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante, r\u00e9gimen de propiedad cuyo reglamento tan solo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puede ser variado en la forma estipulada en la ley para dicha forma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de propiedad, variaci\u00f3n que es totalmente ajena a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretensiones de la demanda\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0543, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0curador ad \u00a0litem de \u00a0los indeterminados dijo atenerse a lo que resultara probado en el \u00a0juicio. [Folio 561, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>Luz \u00a0Mireya Arias Arias se opuso a la prosperidad de las pretensiones y \u00a0formul\u00f3 las excepciones de \u00abFalta \u00a0de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, \u00abfalta de \u00a0legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva\u00bb, \u00abinexistencia \u00a0de los presupuestos de la prescripci\u00f3n extintiva o usucapi\u00f3n\u00bb, \u00a0\u00abfalta de determinaci\u00f3n de prueba del predio objeto de \u00a0la pertenencia\u00bb, \u00abinexistencia del t\u00edtulo de \u00a0dominio contra quien se dirige la acci\u00f3n\u00bb, \u00abcarencia \u00a0de actos de posesi\u00f3n en la demandante, que legitime la acci\u00f3n\u00bb \u00a0e \u00a0\u00abinterrupci\u00f3n \u00a0de la prescripci\u00f3n adquisitiva\u00bb. \u00a0[Folio \u00a0659, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0present\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n, para que a favor del \u00a0Edificio Las Pir\u00e1mides se ordenara la restituci\u00f3n del \u00a0predio, junto con los frutos naturales y civiles que con mediana \u00a0inteligencia y cuidado se hayan podido percibir, desde que la \u00a0Asociaci\u00f3n de Copropietarios del barrio La Carolina inici\u00f3 \u00a0actos de se\u00f1or\u00edo y hasta que se hiciera la entrega del \u00a0inmueble, junto con los perjuicios causados por los actos de \u00a0\u00abposesi\u00f3n \u00a0irregular\u00bb. \u00a0[Folio 19, c. 2] \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Mediante \u00a0prove\u00eddo de 23 de marzo de 2010, se dio tr\u00e1mite a la \u00a0acci\u00f3n de mutua petici\u00f3n. [Folio 30, c. 2] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante se opuso a la pretensi\u00f3n de reivindicar, porque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luz Mireya Arias Arias no estaba facultada para actuar en nombre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la copropiedad Edificio Las Pir\u00e1mides; adem\u00e1s, sostuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que ejerci\u00f3 la posesi\u00f3n de manera quieta, tranquila, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablica, pac\u00edfica e ininterrumpida, sin clandestinidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y sin violencia y, por lo tanto de buena fe. Propuso la excepci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00abprescripci\u00f3n\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a032, c. 2] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia de 31 de julio de 2013, el a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo declar\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la demandante adquiri\u00f3 por prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinaria adquisitiva de dominio, el inmueble situado en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calle 127 B n\u00ba 14-43 de Bogot\u00e1, que forma parte del lote \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00ba 46, con matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba 50N-517403, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde funciona un sal\u00f3n comunal y neg\u00f3 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretensiones de la demanda de reconvenci\u00f3n. [Folio 1011, c. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Apelada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa decisi\u00f3n por los demandados Luz Mireya Arias Arias y Luis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Giraldo R\u00edos, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la revoc\u00f3 parcialmente, en fallo de 23 de septiembre de 2014, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por considerar que el bien materia de la prescripci\u00f3n es de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquellos denominados \u00abcomunes\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed se estableci\u00f3 en la escritura p\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante la cual se solemniz\u00f3 el reglamento de propiedad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0horizontal, y se demostr\u00f3 con las pruebas recaudadas en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio, motivo por el cual concluy\u00f3 la Sala que el inmueble \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no pod\u00eda ser adquirido por ese modo, en vista de que estaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0destinado \u00abal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0uso p\u00fablico, as\u00ed sea de propiedad particular\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello, -estim\u00f3 el sentenciador- los actos ejercidos por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante, eran consecuencia de \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0destinaci\u00f3n p\u00fablica y colectiva que el propietario le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asign\u00f3 al inmueble\u00bb; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encontr\u00f3 probado que con anterioridad a la conformaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la copropiedad, la Junta de Defensa Civil del barrio La Carolina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o la demandante hayan ejercido actos de posesi\u00f3n, pues ellos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ingresaron al predio en condici\u00f3n de tenedores, sin que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probara la interversi\u00f3n del t\u00edtulo al de poseedores. \u00a0<\/p>\n<p>La demanda de \u00a0reconvenci\u00f3n tampoco prosper\u00f3, porque la acci\u00f3n \u00a0se promovi\u00f3 por una sola de las copropietarias y, en todo \u00a0caso, la Asociaci\u00f3n de Copropietarios del barrio La Carolina, \u00a0no acredit\u00f3 su condici\u00f3n de poseedora. [Folio 148, c. \u00a05] \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En forma oportuna, la demanda Luz Mireya Arias Arias radic\u00f3 el \u00a0escrito de sustentaci\u00f3n que es objeto del presente \u00a0pronunciamiento. [Folio 10 a 45, c. Corte] \u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0LA DEMANDA \u00a0DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n se erigi\u00f3 sobre un cargo, fundado en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0causal 1\u00aa del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Civil, por violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0674, 762, 764, 780, 2525 y ss, 946, 947, 949 y 950 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil y el Decreto Ley 1250 de 1970, por indebida aplicaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como consecuencia de error de hecho ostensible en la valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la demanda principal y de reconvenci\u00f3n, as\u00ed como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por omitir la evaluaci\u00f3n de unas pruebas y realizar una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abfalsa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n de otras\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0denunci\u00f3 la vulneraci\u00f3n de los textos legales 174, 177, \u00a0187, 194, 211, 248, 249, 250, 258, 264 279 y 407 del Estatuto \u00a0Procesal Civil. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo de la acusaci\u00f3n se sostuvo que el sentenciador \u00a0desacert\u00f3 \u00abpor \u00a0cuanto analiza el material probatorio, alejado de los par\u00e1metros \u00a0legales y doctrinales que establecen la apreciaci\u00f3n en \u00a0conjunto de todos los medios de prueba, de la documental, testimonial \u00a0y de los indicios\u00bb1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 777 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo Civil, porque sin que existiera un elemento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio que lo demostrara tuvo por acreditado que la Asociaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Copropietarios del barrio La Carolina ejerci\u00f3 la tenencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre el predio, cuando de acuerdo con la prueba documental que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obra a folios 4 a 119 del cuaderno n\u00ba 1, se acredit\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no tuvo esa calidad, inclusive, en el documento visible a folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0100 de esa misma encuadernaci\u00f3n se observa que \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entidad actora pide permiso a la Defensa Civil del Barrio La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Carolina, a quien le atribuye derechos absolutos sobre esa \u00e1rea\u00bb2. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, el fallo de segundo grado es incoherente, porque se \u00a0argument\u00f3 que la actora no prob\u00f3 la interversi\u00f3n \u00a0del t\u00edtulo de tenedora al de poseedora, a pesar de que la \u00a0accionante no tuvo aquella condici\u00f3n. \u00a0 Por \u00a0consiguiente, el ad \u00a0quem \u00a0transgredi\u00f3 el art\u00edculo 174 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, al emitir una decisi\u00f3n sin sustento en un \u00a0medio probatorio que fuera regular y oportunamente allegado. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Asociaci\u00f3n de Copropietarios del barrio La Carolina, es \u00a0poseedora del terreno, como se demostr\u00f3 con el hecho doce de \u00a0la demanda, en el que la actora afirma que ejerce el se\u00f1or\u00edo \u00a0sobre el predio, supuesto f\u00e1ctico aceptado por los demandados \u00a0y reiterado en la demanda de reconvenci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El fallador \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tergivers\u00f3 el interrogatorio absuelto por la accionante, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque lo valor\u00f3 de manera aislada, toda vez que no tuvo en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta que la declarante manifest\u00f3 que era poseedora del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sal\u00f3n social desde hac\u00eda muchos a\u00f1os; con lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual quebrant\u00f3 el imperativo legal contenido en los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos 199 y 200 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0los testimonios recaudados se prob\u00f3 que la demandante ejerci\u00f3 \u00a0actos de se\u00f1or\u00edo desde el 2005 y por un per\u00edodo \u00a0inferior a cinco a\u00f1os. As\u00ed, el testigo Jorge Alberto \u00a0Espinoza Ram\u00edrez inform\u00f3 que la \u00abjunta \u00a0de acci\u00f3n comunal de barrio quer\u00eda posicionarse (sic) \u00a0de estas instalaciones\u00bb, \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0al sal\u00f3n comunal, declaraci\u00f3n con la que se demostr\u00f3 \u00a0que la posesi\u00f3n se inici\u00f3 en el 2005, pues el \u00a0declarante describe que el objetivo de la representante legal de la \u00a0Asociaci\u00f3n de Copropietarios del barrio La Carolina era \u00a0\u00abacabar \u00a0definitivamente con la Defensa Civil\u00bb \u00a0y \u00a0posesionarse del lote. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocaci\u00f3n fue trascendente, porque condujo al Tribunal a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0negar las pretensiones de la acci\u00f3n reivindicatoria, cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los requisitos para su prosperidad estaban cumplidos, pues la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asociaci\u00f3n demandante es poseedora del predio desde finales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del a\u00f1o 2005, la reivindicaci\u00f3n recay\u00f3 sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el sal\u00f3n comunal, que forma parte del lote n\u00ba 46, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificado con el folio de matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a050N-517403, el terreno sobre el cual se ejerce la posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coincide con el pretendido en reivindicaci\u00f3n; adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el predio es de dominio de la copropiedad Edificio Las Pir\u00e1mides, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues corresponde a una zona com\u00fan, debidamente descrita en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el reglamento de propiedad horizontal. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0err\u00f3 el sentenciador al concluir que la demanda de \u00a0reconvenci\u00f3n no pod\u00eda prosperar, porque no fue \u00a0promovida por todos los copropietarios, sino solo por uno de ellos, \u00a0conclusi\u00f3n que dej\u00f3 en evidencia que no tuvo en cuenta \u00a0que como a la copropiedad no le fue reconocida personer\u00eda \u00a0jur\u00eddica, la representaci\u00f3n reca\u00eda sobre todos \u00a0los copropietarios. \u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, \u00a0cualquier comunero o copropietario estaba legitimado para reclamar a \u00a0favor de la comunidad la reivindicaci\u00f3n, facultad que fue \u00a0debidamente reglamentada en la escritura p\u00fablica n\u00ba 318 \u00a0de 14 de marzo de 1983 de la Notar\u00eda Treinta del C\u00edrculo \u00a0de Bogot\u00e1, en la cual se estableci\u00f3 en el art\u00edculo \u00a014 cu\u00e1les eran las \u00e1reas comunes de la copropiedad, \u00a0entre las que se encuentra el sal\u00f3n comunal. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo defini\u00f3 la Corte Suprema de Justicia en la sentencia \u00a0emitida el 12 de agosto de 1997, providencia en la que estableci\u00f3 \u00a0que \u00abpor \u00a0activa el comunero est\u00e1 capacitado para reivindicar la cosa \u00a0indivisa, en su propio car\u00e1cter de estar en com\u00fan con \u00a0otras personas, a quienes puede favorecer, pero no perjudicar con su \u00a0actuaci\u00f3n\u00bb3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desatin\u00f3 el ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al sostener que el sal\u00f3n social tiene una destinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablica, pues de acuerdo con el reglamento de copropiedad es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una zona com\u00fan, de ah\u00ed que es evidente que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallador tergivers\u00f3 el contenido de la escritura p\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00ba 318 de 14 de marzo de 1983, otorgada en la Notar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Treinta del C\u00edrculo de Bogot\u00e1. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, el ad \u00a0quem concluy\u00f3 \u00a0que como el \u00e1rea com\u00fan es de destinaci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, se trataba de un bien imprescriptible y, por lo \u00a0tanto, no susceptible de ser adquirido por el modo de la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00abasemej\u00e1ndolo \u00a0tambi\u00e9n a un bien fiscal\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo \u00a0que argument\u00f3 el fallador los bienes comunes de una propiedad \u00a0horizontal no pueden equipararse a los bienes fiscales o a los de uso \u00a0p\u00fablico, que no tienen t\u00edtulos de dominio, por lo cual \u00a0aquellos (los comunes) s\u00ed son susceptibles de ser adquiridos \u00a0por el modo de la usucapi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0se hace necesario que la Corte establezca si los bienes de naturaleza \u00a0com\u00fan de una propiedad horizontal son susceptibles de posesi\u00f3n \u00a0por un tercero y, por lo tanto, si pueden ser objeto de prescripci\u00f3n; \u00a0adem\u00e1s, se debe casar la sentencia, porque se acreditaron los \u00a0presupuestos para acceder a la reivindicaci\u00f3n, sin que sea \u00a0obst\u00e1culo para ello que la demanda haya sido formulada por una \u00a0sola de las copropietarias. \u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La admisibilidad de la demanda est\u00e1 sujeta en principio al \u00a0cumplimiento de las formalidades establecidas en el art\u00edculo \u00a0374 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, a cuyas voces a la par \u00a0que es necesaria la menci\u00f3n de las partes y de la sentencia \u00a0cuestionada, se requiere elaborar una s\u00edntesis del proceso y \u00a0de los hechos materia del litigio, y formular por separado los cargos \u00a0que se esgrimen en contra de la decisi\u00f3n recurrida, \u00a0exponi\u00e9ndose los fundamentos de cada acusaci\u00f3n, en \u00a0forma clara y precisa, y no basados en generalidades. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha dicho adem\u00e1s, que es ineludible que la recurrente al \u00a0sustentar su inconformidad \u00abguarde \u00a0adecuada consonancia con lo esencial de la motivaci\u00f3n que se \u00a0pretende descalificar, vale decir que se refiera directamente a las \u00a0bases en verdad importantes y decisivas en la construcci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica sobre la cual se asienta la sentencia\u00bb \u00a0(CSJ SC, 19 Dic. 2005, Rad. 7864; CSJ SC, 9 Abr. 2008, Rad. \u00a02000-00435; CSJ AC, 29 Jul. 2010, Rad. 2005-00366). \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno de la claridad y precisi\u00f3n a las que se hace referencia, \u00a0corresponden a las exigencias m\u00ednimas que imponen los \u00a0postulados elementales de la l\u00f3gica y no a cargas irracionales \u00a0que le impidan acceder al recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00a0pues no hay que perder de vista que el objeto de los procedimientos \u00a0es la efectividad de los derechos reconocidos por la ley sustancial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Trat\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la causal primera, se deben se\u00f1alar las normas de derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial que el recurrente estime violadas, exigencia que, desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0luego, debe armonizarse con lo establecido en el art\u00edculo 51 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Decreto 2651 de 1991, adoptado como legislaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permanente por el art\u00edculo 162 de la Ley 446 de 1998, en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido de que en tales eventos \u00abser\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suficiente se\u00f1alar cualquiera de las normas de esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naturaleza que, constituyendo base esencial del fallo impugnado o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0habiendo debido serlo, a juicio del recurrente haya sido violada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin que sea necesario integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0completa\u00bb. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0si la acusaci\u00f3n se encamina por la v\u00eda indirecta, esto \u00a0es, por errores en materia probatoria, se deber\u00e1 indicar la \u00a0forma como se hizo patente el desconocimiento de los elementos \u00a0materiales, es decir, si la equivocaci\u00f3n fue de hecho o de \u00a0derecho, y la incidencia del supuesto yerro en la decisi\u00f3n \u00a0cuestionada. \u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0tales desaciertos existen sustanciales diferencias, como que mientras \u00a0el primero implica la omisi\u00f3n, suposici\u00f3n o \u00a0desfiguraci\u00f3n de lo que una prueba dice o deja de decir, el \u00a0segundo parte de la base de que \u00abla \u00a0prueba fue exacta y objetivamente apreciada, pero que, al valorarla, \u00a0el juzgador infringi\u00f3 las normas legales que reglamentan tanto \u00a0su producci\u00f3n como su eficacia\u00bb \u00a0(CSJ SC, 19 Oct. 2000, Rad. 5442), \u00a0de ah\u00ed que la censura no puede confundirlos. \u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Al \u00a0denunciar yerros de hecho es necesario identificar los medios de \u00a0convicci\u00f3n sobre los cuales recay\u00f3 el equ\u00edvoco \u00a0del juzgador y hacer evidente la supuesta preterici\u00f3n o \u00a0cercenamiento, lo que se deber\u00e1 se\u00f1alar de manera \u00a0manifiesta, de tal suerte que haga ver que la valoraci\u00f3n \u00a0realizada por el juzgador resulta absurda, alejada de la realidad del \u00a0proceso o sin ninguna justificaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0mandato del art\u00edculo 374 del estatuto procesal, trat\u00e1ndose \u00a0del error f\u00e1ctico, la labor del impugnante \u00abno \u00a0puede reducirse a una simple exposici\u00f3n de puntos de vista \u00a0antag\u00f3nicos, fruto de razonamientos o lucubraciones \u00a0meticulosas y detalladas, porque en tal evento el error dejar\u00eda \u00a0de ser evidente o manifiesto conforme lo exige la ley\u00bb (CSJ \u00a0SC, 15 Jul. 2008, Rad. 2000-00257-01; CSJ SC, 20 Mar. 2013, Rad. \u00a01995-00037-01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico cargo planteado en la demanda no satisface las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigencias establecidas en el art\u00edculo 374 del ordenamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adjetivo, porque el impugnante no demostr\u00f3 de qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructur\u00f3 el yerro f\u00e1ctico que le atribuy\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con el primer error que se le endilg\u00f3 al \u00a0Tribunal, consistente en suponer la existencia de una prueba con la \u00a0que tuvo por demostrado que la demandante ingres\u00f3 al predio \u00a0autorizada por los copropietarios del edificio Las Pir\u00e1mides, \u00a0debido a que el sentenciador \u00a0\u00abcree \u00a0equivocadamente, sin medio de prueba alguno, que la Asociaci\u00f3n \u00a0de copropietarios del barrio La Carolina tuvo acceso al predio de \u00a0propiedad de los condue\u00f1os del Edificio Las Pir\u00e1mides a \u00a0t\u00edtulo de tenencia y eso no es as\u00ed\u00bb4, \u00a0debe \u00a0resaltarse que no se demostr\u00f3 ese supuesto desatino, en tanto \u00a0que no se especific\u00f3 cu\u00e1les fueron los instrumentos \u00a0probatorios materia de suposici\u00f3n, con base en los cuales se \u00a0infiri\u00f3 que la demandante ejerc\u00eda la tenencia del \u00a0predio materia de la usucapi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0no es suficiente afirmar que el fallador incurri\u00f3 en \u00a0equivocaci\u00f3n de hecho al \u00abhacerle \u00a0aparecer y atribuirle a la Asociaci\u00f3n de Copropietarios del \u00a0barrio La Carolina una condici\u00f3n de tenedora, que no la tiene \u00a0o no se infiere de ning\u00fan medio de prueba, no documental ni \u00a0personal o testimonial en especial\u00bb5, \u00a0pues \u00a0era indispensable que el recurrente individualizara las pruebas que \u00a0fueron supuestas por el sentenciador y, a continuaci\u00f3n, las \u00a0confrontara con los argumentos del juzgador de segundo grado. \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0sostuvo el impugnante que el ad \u00a0quem \u00a0desacert\u00f3 al apreciar el reglamento de copropiedad, en el cual \u00a0se dispuso de manera inequ\u00edvoca, en los art\u00edculos 8, 14 \u00a0y 40 que \u00abel \u00a0\u00e1rea del sal\u00f3n es una zona com\u00fan de propiedad de \u00a0los copropietarios en proindiviso, mas nunca se puede concluir que se \u00a0haya convertido en \u2018p\u00fablica\u2019, ni siquiera lo es su \u00a0uso\u00bb.6 \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, al igual que con el anterior reproche, el censor no demostr\u00f3 \u00a0el desatino atribuido al sentenciador, pues tras determinar el medio \u00a0de prueba sobre el cual recay\u00f3 la supuesta tergiversaci\u00f3n \u00a0(la escritura p\u00fablica n\u00ba 318 de 14 de marzo de 1983 de la \u00a0Notar\u00eda Treinta del C\u00edrculo de Bogot\u00e1), no \u00a0se\u00f1al\u00f3 su contenido material, ni lo compar\u00f3 con \u00a0la conclusi\u00f3n extra\u00edda por el Tribunal sobre ese \u00a0elemento persuasivo; menos a\u00fan acredit\u00f3 la evidencia \u00a0del yerro. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, el censor no contrast\u00f3 el \u00a0contenido material de esos elementos probatorios, con el examen que \u00a0sobre ellos realiz\u00f3 el ad \u00a0quem, \u00a0para \u00a0dejar al descubierto la supuesta equivocaci\u00f3n \u00a0de la Corporaci\u00f3n de segundo grado en su evaluaci\u00f3n y \u00a0su incidencia en la decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, si bien el recurrente singulariz\u00f3 algunos medios \u00a0de convicci\u00f3n, el desarrollo del cargo se hizo de manera \u00a0panor\u00e1mica o global, de lo que se infiere que la inconformidad \u00a0es con las argumentaciones de la decisi\u00f3n, por lo cual expuso \u00a0su particular visi\u00f3n de lo que se desprende de las pruebas. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, la labor de la recurrente se limit\u00f3 a realizar una \u00a0cr\u00edtica subjetiva del fallo sobre algunos medios de \u00a0convicci\u00f3n, quedando la acusaci\u00f3n a mitad de camino, \u00a0porque no se confront\u00f3 el contenido objetivo de los elementos \u00a0persuasivos, con el estudio que de los mismos hizo el sentenciador. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo refiri\u00f3 el censor que el Tribunal se equivoc\u00f3 \u00a0al considerar que como la acci\u00f3n reivindicatoria no fue \u00a0promovida por todos los copropietarios, sino solo por uno de ellos, \u00a0las pretensiones de la demanda de reconvenci\u00f3n no pod\u00edan \u00a0prosperar; yerro que \u2013seg\u00fan indic\u00f3 el impugnante- \u00a0se estructur\u00f3 debido a los desatinos en la apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas, espec\u00edficamente de las escrituras p\u00fablicas \u00a0318 de 14 de marzo de 1983 y 1285 de 11 de agosto de 1983, ambas \u00a0otorgadas en la Notar\u00eda Treinta del C\u00edrculo de Bogot\u00e1 \u00a0y el folio de matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba 50N-517403, con \u00a0base en los cuales se acredit\u00f3 que las \u00e1reas comunes \u00a0del edificio Las Pir\u00e1mides, entre las que se encuentra el \u00a0sal\u00f3n comunal, pertenecen a los copropietarios y cualquiera de \u00a0ellos puede formular la demanda para obtener su reivindicaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden, se advierte que si bien el impugnante relacion\u00f3 las \u00a0pruebas que consider\u00f3 fueron indebidamente valoradas por el ad \u00a0quem, no \u00a0se observa que exista discrepancia con el contenido material de \u00a0ellas, pues el sentenciador concluy\u00f3 que de acuerdo con el \u00a0reglamento de la copropiedad, contenido en el instrumento p\u00fablico \u00a0n\u00ba 318 de l4 de marzo de 1983 de la Notar\u00eda Treinta del \u00a0C\u00edrculo de Bogot\u00e1, el sal\u00f3n social es un bien \u00a0com\u00fan. \u00a0<\/p>\n<p>Entonces \u00a0las diferencias se presentan en cuanto a la legitimaci\u00f3n en la \u00a0causa para promover la acci\u00f3n reivindicatoria, ya que el \u00a0Tribunal sostiene que \u00abla \u00a0reivindicaci\u00f3n la solicit\u00f3 una de las copropietarias \u00a0del bien sin que los dem\u00e1s asintieran su pedimento \u00a0imposibilitando su estudio\u00bb7, \u00a0y \u00a0de otro lado, el recurrente aduce que de acuerdo con la reiterada \u00a0jurisprudencia emitida por la Corte, uno solo de los copropietarios \u00a0est\u00e1 legitimado para promover la acci\u00f3n reivindicatoria \u00a0en favor de la comunidad, circunstancia que implica un debate \u00a0eminentemente jur\u00eddico, mas no de car\u00e1cter probatorio, \u00a0como se plante\u00f3 en la censura. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproche no fue claro ni preciso, pues se endilg\u00f3 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal la comisi\u00f3n de un error f\u00e1ctico en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n de varios elementos de convicci\u00f3n, y a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vez el recurrente se\u00f1al\u00f3 como vulnerados los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculos 174, 177, 187, 194 y 211, 258, 264 y 279 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil, al paso que sostuvo que \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal fall\u00f3 transgrediendo tambi\u00e9n, a mas de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0normas sustanciales antes indicadas, el art\u00edculo 174 del C. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de P.C., como es emitir una decisi\u00f3n sin el medio de prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que regular y materialmente se haya allegado al proceso\u00bb8. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0manera de formular el cargo, se aleja de la t\u00e9cnica del \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n, por cuanto esos textos \u00a0legales regulan la producci\u00f3n, eficacia o aducci\u00f3n de \u00a0las pruebas y, por lo tanto, su vulneraci\u00f3n solo puede \u00a0acusarse por la senda del yerro de iure \u00a0y \u00a0no con fundamento en el error de hecho. \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0normas denunciadas rigen la producci\u00f3n, carga y apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas, la confesi\u00f3n judicial y el juramento \u00a0estimatorio, el alcance probatorio de los documentos y su \u00a0indivisibilidad, circunstancias diferentes a las que estructuran el \u00a0error f\u00e1ctico, en el que se discute la sentencia por no haber \u00a0tenido en cuenta unas pruebas, suponerlas o alterarlas. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por todas las razones que se han dejado consignadas, se inadmitir\u00e1 \u00a0la demanda formulada para sustentar el recurso de casaci\u00f3n y, \u00a0por consiguiente, se declarar\u00e1 su deserci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO. \u00a0INADMITIR \u00a0la demanda presentada para sustentar el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n interpuesto por la demandada Mireya Arias Arias \u00a0contra la sentencia proferida el 23 de septiembre de 2014, por la \u00a0Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, \u00a0dentro del proceso de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. \u00a0DECLARAR \u00a0desierto el referido medio de impugnaci\u00f3n, de conformidad con \u00a0el inciso 4\u00ba del art\u00edculo 373 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0la actuaci\u00f3n a la Corporaci\u00f3n de origen. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE. \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 29, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 33, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 42, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 33, C. Corte \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 34, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 31, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 148, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 34, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-86948","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86948"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86948\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}