{"id":87424,"date":"2024-05-31T22:16:08","date_gmt":"2024-05-31T22:16:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/atc2470-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:16:08","modified_gmt":"2024-05-31T22:16:08","slug":"atc2470-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/atc2470-2015\/","title":{"rendered":"ATC2470-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>ATC2470-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 73001-22-13-000-2015-00070-01 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., doce (12) de mayo de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Ser\u00eda el \u00a0caso entrar a resolver la consulta de la sanci\u00f3n impuesta por \u00a0la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 el 21 de \u00a0abril de 2015, dentro del incidente de desacato promovido por Cesar \u00a0Reyes Lozano contra Carlos Iv\u00e1n S\u00e1nchez S\u00e1nchez, \u00a0en su calidad de Director del Dispensario M\u00e9dico de la Sexta \u00a0Brigada, de no ser porque se advierte que se ha incurrido en un vicio \u00a0con alcance de nulidad insubsanable, el cual est\u00e1 llamado a \u00a0declararse. \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. C\u00e9sar \u00a0Reyes Lozano present\u00f3 una acci\u00f3n de tutela en contra de \u00a0la Direcci\u00f3n de Sanidad del Ej\u00e9rcito Nacional y el \u00a0Dispensario M\u00e9dico del Batall\u00f3n de Servicios No. 6 \u00a0Francisco Antonio Zea, cuyo conocimiento le correspondi\u00f3 al \u00a0Tribunal Superior de Ibagu\u00e9. \u00a0<\/p>\n<p>2. El Tribunal \u00a0profiri\u00f3 sentencia el 3 de marzo de 2015, en la que tutel\u00f3 \u00a0el derecho fundamental de petici\u00f3n del accionante y dispuso: \u00a0<\/p>\n<p>ORDENAR al \u00a0Director del Dispensario M\u00e9dico BR06 que, dentro de las 48 \u00a0horas siguientes a la notificaci\u00f3n del presente fallo, emita y \u00a0comunique respuesta de fondo al se\u00f1or Cesar Reyes Lozano, en \u00a0lo que ata\u00f1e a la solicitud presentada por \u00e9ste el 8 de \u00a0septiembre de 2014, concretada a que se remita el formato no post que \u00a0autorice la pr\u00e1ctica del O.C.T. Estudio de Glaucoma a su favor \u00a0con destino a su historia cl\u00ednica. \u00a0<\/p>\n<p>3. El accionante, \u00a0por considerar que no se ha dado cumplimiento a la orden de \u00a0protecci\u00f3n constitucional, promovi\u00f3 el presente \u00a0incidente de desacato. \u00a0<\/p>\n<p>4. El Tribunal, \u00a0mediante auto de 18 de marzo de 2015, dispuso tramitar como incidente \u00a0la solicitud presentada y correr traslado de la misma a Antony Guzm\u00e1n \u00a0Torres, en calidad de Director del Dispensario M\u00e9dico de la \u00a0Sexta Brigada, y requerir a su superior jer\u00e1rquico. \u00a0<\/p>\n<p>5. Luego de lo \u00a0anterior, en auto de 6 de abril de 2015, la referida corporaci\u00f3n, \u00a0dispuso \u00abvincular \u00a0al presente tr\u00e1mite al Mayor Carlos Iv\u00e1n S\u00e1nchez \u00a0S\u00e1nchez, en su condici\u00f3n de Director del Dispensario \u00a0M\u00e9dico de la Sexta Brigada\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>6. Posteriormente, \u00a0dicha autoridad, en auto de 21 de abril de 2015, concluy\u00f3 que \u00a0Carlos Iv\u00e1n S\u00e1nchez S\u00e1nchez desacat\u00f3 la \u00a0orden impartida y lo sancion\u00f3 con arresto de dos d\u00edas y \u00a0multa correspondiente a tres salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales vigentes, y orden\u00f3 la remisi\u00f3n del expediente \u00a0a esta Corporaci\u00f3n para que se surtiera el grado \u00a0jurisdiccional de consulta. \u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La jurisprudencia \u00a0de esta Sala ha sostenido que el desacato: \u00a0<\/p>\n<p>\u2026supone \u00a0una responsabilidad subjetiva del trasgresor, en la medida que es \u00a0imperativo apreciar, no solo el incumplimiento, sino, tambi\u00e9n, \u00a0las condiciones en las que \u00e9ste se produjo, vale decir, el \u00a0descuido o negligencia que le sean imputables, a trav\u00e9s de \u00a0juicios valorativos que den cuenta de su \u00e1nimo rebelde\u00bb \u00a0(CSJ ATC 14 sep. 2009. Rad. 01417-00.). \u00a0<\/p>\n<p>2. La sanci\u00f3n, \u00a0de acuerdo con la premisa que antecede, est\u00e1 llamada a \u00a0imponerse cuando el depositario de la tutela no cumple la orden que \u00a0se le imparte en la sentencia dentro del t\u00e9rmino establecido. \u00a0Empero, esa desatenci\u00f3n debe estar plenamente demostrada, de \u00a0forma tal que subjetivamente el sujeto destinatario de la acci\u00f3n \u00a0haya desobedecido por voluntad propia, incuria, negligencia o por \u00a0otra raz\u00f3n semejante. \u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, la \u00a0valoraci\u00f3n que se haga de la responsabilidad que pueda tener \u00a0quien est\u00e1 llamado a cumplir la tutela, de ninguna manera \u00a0puede ser de car\u00e1cter objetivo, sino que se precisa una \u00a0imputaci\u00f3n subjetiva por comportar consecuencias de \u00edndole \u00a0sancionatoria, y en raz\u00f3n de la eventual restricci\u00f3n de \u00a0su libertad; lo que supone, de modo ineludible, la identificaci\u00f3n \u00a0e individualizaci\u00f3n de la persona a la que se endilga la \u00a0inobservancia de la orden de amparo. \u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, la \u00a0Sala ha tenido oportunidad de precisar: \u00a0<\/p>\n<p>\u2026la \u00a0imposici\u00f3n de sanciones exige al juez de tutela, en aplicaci\u00f3n \u00a0del principio superior del debido proceso y los dem\u00e1s propios \u00a0de los asuntos sancionatorios, ser sumamente meticuloso en los \u00a0tr\u00e1mites e indagaciones tendientes a esclarecer la verdad de \u00a0los hechos del desacato, as\u00ed como la \u2018individualizaci\u00f3n\u2019 \u00a0y responsabilidad de la persona a quien concretamente se le achaca la \u00a0conducta antijur\u00eddica de la desobediencia de la orden por \u00e9l \u00a0dada. (CSJ ATC 20 abr. 1999, Rad. 6212).\u201d \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, se ha indicado que el funcionario judicial en el tr\u00e1mite \u00a0de la acci\u00f3n de tutela est\u00e1 obligado a velar por el \u00a0respeto del debido proceso de las partes y los terceros con inter\u00e9s \u00a0leg\u00edtimo, en los t\u00e9rminos m\u00e1s eficientes \u00a0posibles, raz\u00f3n por la cual tiene que sujetarse a la forma \u00a0como el legislador ha indicado se resuelvan las peticiones dentro del \u00a0mismo y de no existir norma para ello, en todo caso, para \u00a0salvaguardar los principios esenciales se deben aplicar en lo \u00a0pertinente las reglas establecidas en el C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil. (Corte \u00a0Constitucional, Auto 229\/03). \u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, el \u00a0desacato a la orden proferida por el juez constitucional est\u00e1 \u00a0consagrado en el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991, siendo \u00a0su objeto la protecci\u00f3n efectiva del derecho fundamental \u00a0vulnerado o amenazado a trav\u00e9s de la sanci\u00f3n. La misma \u00a0norma prev\u00e9 que tal situaci\u00f3n ha de surtirse mediante \u00a0tr\u00e1mite incidental, lo que implica tener que acudir a las \u00a0normas del estatuto procesal civil que regulan los incidentes. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En el caso sub \u00a0examine, \u00a0en el incidente de desacato se dispuso sancionar, por incumplimiento, \u00a0a Carlos Iv\u00e1n S\u00e1nchez S\u00e1nchez, \u00a0en calidad de Director \u00a0del Dispensario M\u00e9dico de la Sexta Brigada. \u00a0<\/p>\n<p>No obstante lo \u00a0anterior, el juzgador no le hizo a dicho funcionario ning\u00fan \u00a0requerimiento en desarrollo de lo previsto en el art\u00edculo 27 \u00a0del Decreto 2591 de 1991, a efectos de que explicara las razones por \u00a0las cuales no se hab\u00eda acatado el mandato jurisdiccional, \u00a0ello, pues el requerimiento previo se efectu\u00f3 a Antony Guzm\u00e1n \u00a0Torres, persona distinta a la sancionada; ni tampoco se abri\u00f3 \u00a0formalmente el incidente de desacato a fin de que tuviese la \u00a0oportunidad de ejercer su derecho a la defensa, ni se le corri\u00f3 \u00a0traslado por el t\u00e9rmino de tres d\u00edas tal y como lo \u00a0dispone el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 137 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil, en concordancia con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991. \u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, en Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0DECLARAR \u00a0la nulidad de lo actuado dentro del incidente de desacato promovido \u00a0por Cesar Reyes Lozano, a partir del auto de 18 \u00a0de marzo de 2015, inclusive. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Devolver \u00a0el expediente al Tribunal de origen para que renueve la tramitaci\u00f3n \u00a0invalidada, atendiendo lo expuesto en la parte motiva de esta \u00a0providencia. \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0Notificar \u00a0esta decisi\u00f3n a todos los interesados por el medio m\u00e1s \u00a0expedito posible. \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-87424","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87424\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}