{"id":87443,"date":"2024-05-31T22:16:10","date_gmt":"2024-05-31T22:16:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/atc2565-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:16:10","modified_gmt":"2024-05-31T22:16:10","slug":"atc2565-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/atc2565-2015\/","title":{"rendered":"ATC2565-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>ATC2565-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-22-03-000-2015-00726-01 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., diecinueve (19) de mayo de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corresponder\u00eda \u00a0decidir la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el \u00a08 de abril de 2015 por la Sala Civil del Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro de la acci\u00f3n de \u00a0tutela promovida por Mar\u00eda Claudia Bosigas Cardozo contra los \u00a0Juzgados Treinta Civil del Circuito y Treinta y Cinco Civil \u00a0Municipal, ambos de dicha ciudad; si \u00a0no fuera por la circunstancia que pasa a explicarse. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0toda la actuaci\u00f3n surtida en este asunto, surge notorio que la \u00a0referida Corporaci\u00f3n incurri\u00f3 en la causal de nulidad \u00a0prevista en el numeral 9\u00ba del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil, \u00a0aplicable a los procesos de tutela por remisi\u00f3n del art\u00edculo \u00a04\u00b0 del Decreto 306 de 1992, toda \u00a0vez que a pesar del enteramiento efectuado a Jaime Acu\u00f1a \u00a0S\u00e1nchez en su calidad de apoderado de Blanca Maryory Garz\u00f3n \u00a0Fern\u00e1ndez (fls. 31, 52 y 66, cdno. 1), actual \u00a0cesionaria-ejecutante en el juicio cuestionado en sede \u00a0constitucional1, \u00a0la notificaci\u00f3n no se realiz\u00f3 de manera directa a \u00a0ella2, \u00a0para que pudiera ejercer sus derechos de defensa y contradicci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un asunto de similares contornos al de ahora, se declar\u00f3 la \u00a0nulidad de la actuaci\u00f3n por: \u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al punto, la Corte explic\u00f3 en asunto semejante que \u2018[a]s\u00ed, \u00a0es claro, como ya se dijera, que lo decidido en la presente acci\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n incumbe a las referidas demandantes, (\u2026) sin \u00a0que, a su vez, hubiesen sido enteradas, como era del caso, de esa \u00a0tramitaci\u00f3n, gener\u00e1ndose el vicio expuesto, toda vez \u00a0que la notificaci\u00f3n efectuada se surti\u00f3 con el \u00a0apoderado (\u2026), quien funge como su representante judicial en \u00a0el litigio que origina esta actuaci\u00f3n de amparo y que al \u00a0efecto actu\u00f3 en el presente asunto conforme se observa a \u00a0folios 338 a 340 del cuaderno uno, enteramiento que no releva \u00a0materializar la notificaci\u00f3n que origin\u00f3 la deficiencia \u00a0apuntada, puesto que el actuar del aludido abogado no suple el debido \u00a0conocimiento del tr\u00e1mite constitucional que hab\u00eda de \u00a0proveerse directamente con aquellas, am\u00e9n que omiti\u00f3 \u00a0aportar el mandato correspondiente para que pudiera actuar en dicha \u00a0calidad\u2019 (auto del 4 de mayo de 2012, exp. 2012-00102-01) \u00a0(CSJ ATC, 14 feb. 2013, rad. 2012-00973-01; citado en ATC, 14 mar. \u00a02013, rad. 2013-00019-01; y ATC, 20 mar. 2014, rad. 2013-00230). \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo 16 del Decreto 2591 de 1991 establece que las \u00a0actuaciones que se surten dentro del rito constitucional deben ser \u00a0notificadas \u00aba \u00a0las partes o intervinientes\u00bb, \u00a0con lo que se garantiza a los terceros la protecci\u00f3n de sus \u00a0intereses que pueden verse afectados con la determinaci\u00f3n que \u00a0constitucionalmente se adopte. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dicho \u00a0ordenamiento garantiza la citaci\u00f3n al tr\u00e1mite \u00a0constitucional de los terceros determinados o determinables con \u00a0inter\u00e9s leg\u00edtimo, con el fin de que puedan ejercer su \u00a0defensa y, por ende, se d\u00e9 cumplimiento al debido proceso, \u00a0posibilidad que no fue otorgada en el sub \u00a0lite, \u00a0pues, es claro que el fallo que llegue a emitirse puede afectar a \u00a0Blanca Maryory Garz\u00f3n Fern\u00e1ndez, toda vez que lo \u00a0pretendido por la gestora es retrotraer actuaciones surtidas al \u00a0interior del juicio criticado, en el cual, se itera, aqu\u00e9lla \u00a0es la actual ejecutante. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, la \u00a0Corte Constitucional enfatizando la necesidad de notificar la \u00a0iniciaci\u00f3n del tr\u00e1mite constitucional a todas las \u00a0personas directamente interesadas en \u00e9l, ha indicado que: \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0lejos de ser un acto meramente formal o procedimental, constituye la \u00a0garant\u00eda procesal (\u2026). Si bien es cierto que esta \u00a0Corporaci\u00f3n ha afirmado que la obligaci\u00f3n de notificar, \u00a0naturalmente, en cabeza del Juez de tutela, es una obligaci\u00f3n \u00a0de medio, la cual no requiere, necesariamente, hacer uso de un \u00a0determinado medio de notificaci\u00f3n, ello no implica que la \u00a0imposibilidad de llevar a cabo la notificaci\u00f3n personal al \u00a0demandado sea \u00f3bice para que el juez intente otro medios de \u00a0notificaci\u00f3n eficaces, id\u00f3neos\u00a0 y conducentes a \u00a0asegurar el ejercicio del derecho de defensa y la vinculaci\u00f3n \u00a0efectiva de aquel contra quien se dirige la acci\u00f3n. La \u00a0eficacia de la notificaci\u00f3n, en estricto sentido, solo puede \u00a0predicarse cuando el interesado conoce fehacientemente el contenido \u00a0de la providencia. Lo anterior no se traduce obviamente, que en el \u00a0eventual escenario en el cual la efectiva integraci\u00f3n del \u00a0contradictorio se torne particularmente dif\u00edcil, el juez se \u00a0encuentre frente a una obligaci\u00f3n imposible. No obstante, en \u00a0aras de garantizar el debido proceso y el derecho a la defensa de \u00a0aquel contra quien se dirige la acci\u00f3n, el juez deber\u00e1 \u00a0actuar con particular diligencia; as\u00ed, pues, verificada la \u00a0imposibilidad de realizar la notificaci\u00f3n personal, el juez \u00a0deber\u00e1 acudir, subsidiariamente, a otros medios de \u00a0notificaci\u00f3n que estime expeditos, oportunos y eficaces (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte ha hecho \u00e9nfasis en que lo ideal es la notificaci\u00f3n \u00a0personal y en que a falta de ella y trat\u00e1ndose de la \u00a0presentaci\u00f3n de una solicitud de tutela se proceda a informar \u00a0a las partes e interesados \u2018por edicto publicado en un diario \u00a0de amplia circulaci\u00f3n, por carta, por telegrama, fijando en la \u00a0casa de habitaci\u00f3n del notificado un aviso, etc.\u2019, y \u00a0adicionalmente, vali\u00e9ndose de una radiodifusora e incluso, \u00a0como recurso \u00faltimo, mediante la designaci\u00f3n de un \u00a0curador (&#8230;) \u00a0(CC A-018\/05). \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0anterior circunstancia, como ya se dijo, genera la nulidad de todo lo \u00a0actuado a partir del momento en que, admitida la acci\u00f3n, debi\u00f3 \u00a0producirse la mencionada notificaci\u00f3n, toda vez que al \u00a0omitirla se le impidi\u00f3 a Blanca Maryory Garz\u00f3n \u00a0Fern\u00e1ndez intervenir en ese particular escenario, exponer sus \u00a0argumentos y, de ser el caso, aportar las pruebas que pretendiera \u00a0hacer valer. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, se ordenar\u00e1 devolver el expediente a la Sala \u00a0Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, \u00a0para que adelante nuevamente la actuaci\u00f3n que por esta v\u00eda \u00a0se declara nula, sin perjuicio de la validez de las pruebas en los \u00a0t\u00e9rminos del inciso 1\u00ba del art\u00edculo 146 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo \u00a0expuesto, el Despacho RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declarar \u00a0la nulidad de todo lo actuado en la tutela del ep\u00edgrafe, a \u00a0partir del momento en que, admitida la acci\u00f3n, debi\u00f3 \u00a0producirse la notificaci\u00f3n de Blanca Maryory Garz\u00f3n \u00a0Fern\u00e1ndez, sin perjuicio de la validez de las pruebas en los \u00a0t\u00e9rminos del inciso 1\u00ba del art\u00edculo 146 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, se ordena devolver el expediente al Tribunal \u00a0de origen para \u00a0que reponga la actuaci\u00f3n, conforme lo anotado en la parte \u00a0motiva de este prove\u00eddo. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comun\u00edquese \u00a0lo aqu\u00ed resuelto a los interesados mediante telegrama y \u00a0l\u00edbrense las dem\u00e1s comunicaciones pertinentes. \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Precisa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Corte que el proceso ejecutivo hipotecario fustigado en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda de tutela fue promovido por el Banco Davivienda S.A., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entidad que posteriormente cedi\u00f3 el cr\u00e9dito al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fideicomiso No. 3-1-3086 Grupo Ser SAS &#8211; Inverst SAS (transferencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aceptada mediante auto de 24 de junio de 2013 &#8211; fl. 172, cdno. 1 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exp. original); quien a su vez lo cedi\u00f3 a Jamel Ariel Rubio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Molina (transferencia aceptada mediante auto de 25 de julio de 2013 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; fl. 204, cdno. 1 del exp. original), quien a su turno lo cedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a Blanca Maryory Garz\u00f3n Fern\u00e1ndez, actual ejecutante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(transferencia aceptada mediante auto de 24 de febrero de 2014 &#8211; fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0245, cdno. 1 del exp. Original). \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Vale la pena se\u00f1alar que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a folio 241 del cuaderno principal del expediente original del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso ejecutivo cuestionado aparece expuesto claramente que \u00abEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CESIONARIO (sic) podr\u00e1 ser notificado en la AVENIDA JIM\u00c9NEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0N\u00b0 5-16, Oficina: 306, de esta ciudad\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0direcci\u00f3n que, por dem\u00e1s, dista de aquella a donde fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0remitida la comunicaci\u00f3n al apoderado de la cesionaria, esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es, \u00abCRA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08 No. 11-39 OFI 705\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-87443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}