{"id":87661,"date":"2024-05-31T22:16:14","date_gmt":"2024-05-31T22:16:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/atc4086-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:16:14","modified_gmt":"2024-05-31T22:16:14","slug":"atc4086-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/atc4086-2015\/","title":{"rendered":"ATC4086-2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ATC4086-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-22-03-000-2015-01369-01 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintitr\u00e9s (23) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Corresponder\u00eda a la Corte decidir la impugnaci\u00f3n \u00a0interpuesta frente al fallo proferido el \u00a024 de junio de 2015 por la Sala \u00a0Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, \u00a0dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida, \u00a0Roger Steven Calder\u00f3n Calder\u00f3n contra \u00a0el Juzgado \u00a0Segundo Civil del Circuito de la misma ciudad, si \u00a0no fuera porque se incurri\u00f3 en la causal de nulidad prevista \u00a0en el numeral 9\u00ba del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, en consonancia con el art\u00edculo 4\u00ba \u00a0del Decreto 306 de 1992, que afecta la actuaci\u00f3n cumplida \u00a0hasta este momento, como pasa a verse: \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Revisado el tr\u00e1mite de la primera instancia, se observa que \u00a0Roberto Garc\u00eda Melo, tercero reconocido con inter\u00e9s, \u00a0como acreedor hipotecario dentro del proceso objeto de la queja \u00a0constitucional, no fue notificado del inicio de esta acci\u00f3n \u00a0p\u00fablica a fin de que pudiera ejercer sus derechos de defensa y \u00a0contradicci\u00f3n, a pesar de que la decisi\u00f3n a emitirse en \u00a0el presente asunto podr\u00eda llegar a producir efectos respecto \u00a0de aqu\u00e9l. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo 16 del Decreto 2591 de 1991 establece que las \u00a0actuaciones que se surten dentro del rito deben ser notificadas \u00aba \u00a0las partes o intervinientes\u00bb, \u00a0con lo que se garantiza a los terceros la protecci\u00f3n de sus \u00a0intereses que pueden verse afectados con la determinaci\u00f3n que \u00a0se adopte. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, la \u00a0Corte Constitucional, \u00a0<\/p>\n<p>\u00abha \u00a0hecho \u00e9nfasis en la necesidad de notificar a las personas \u00a0directamente interesadas, la iniciaci\u00f3n\u00a0 del tr\u00e1mite \u00a0que se origina\u00a0 con motivo de la instauraci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n de tutela, (\u2026), lo cual, lejos de ser un acto \u00a0meramente formal o procedimental, constituye la garant\u00eda \u00a0procesal (\u2026). Si bien es cierto que esta Corporaci\u00f3n ha \u00a0afirmado que la obligaci\u00f3n de notificar, naturalmente, en \u00a0cabeza del Juez de tutela, es una obligaci\u00f3n de medio, la cual \u00a0no requiere, necesariamente, hacer uso de un determinado medio de \u00a0notificaci\u00f3n, ello no implica que la imposibilidad de llevar a \u00a0cabo la notificaci\u00f3n personal al demandado sea \u00f3bice \u00a0para que el juez intente otros medios de notificaci\u00f3n \u00a0eficaces, id\u00f3neos\u00a0 y conducentes a asegurar el ejercicio \u00a0del derecho de defensa y la vinculaci\u00f3n efectiva de aquel \u00a0contra quien se dirige la acci\u00f3n. La eficacia de la \u00a0notificaci\u00f3n, en estricto sentido, solo puede predicarse \u00a0cuando el interesado conoce fehacientemente el contenido de la \u00a0providencia. Lo anterior no se traduce obviamente, que en el eventual \u00a0escenario en el cual la efectiva integraci\u00f3n del \u00a0contradictorio se torne particularmente dif\u00edcil, el juez se \u00a0encuentre frente a una obligaci\u00f3n imposible. No obstante, en \u00a0aras de garantizar el debido proceso y el derecho a la defensa de \u00a0aquel contra quien se dirige la acci\u00f3n, el juez deber\u00e1 \u00a0actuar con particular diligencia; as\u00ed, pues, verificada la \u00a0imposibilidad de realizar la notificaci\u00f3n personal, el juez \u00a0deber\u00e1 acudir, subsidiariamente, a otros medios de \u00a0notificaci\u00f3n que estime expeditos, oportunos y eficaces (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2018La \u00a0Corte ha hecho \u00e9nfasis en que lo ideal es la notificaci\u00f3n \u00a0personal y en que a falta de ella y trat\u00e1ndose de la \u00a0presentaci\u00f3n de una solicitud de tutela se proceda a informar \u00a0a las partes e interesados \u2018por edicto publicado en un diario \u00a0de amplia circulaci\u00f3n, por carta, por telegrama, fijando en la \u00a0casa de habitaci\u00f3n del notificado un aviso, etc.\u2019, y \u00a0adicionalmente, vali\u00e9ndose de una radiodifusora e incluso, \u00a0como recurso \u00faltimo, mediante la designaci\u00f3n de un \u00a0curador\u2019\u00bb \u00a0(CSJ AT 018, 31 Ene 2005). \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0aunque se libraron los respectivos oficios para lograr el \u00a0enteramiento del aludido acreedor hipotecario a trav\u00e9s de su \u00a0apoderado judicial en la referida controversia (fls. 27 a 30b, cdno. \u00a01), ello no significa necesariamente el cumplimiento del rito de \u00a0notificaci\u00f3n contemplado en la normatividad procesal, puesto \u00a0que, el abogado tan solo representa los intereses litigiosos de su \u00a0poderdante en el proceso ejecutivo, y carece de mandato para actuar \u00a0en defensa de los derechos de aqu\u00e9lla en este proceso \u00a0constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La circunstancia que viene de advertirse, como ya se dijo, genera la \u00a0nulidad de todo lo actuado a partir del momento en que, admitida la \u00a0acci\u00f3n, debi\u00f3 producirse la mencionada notificaci\u00f3n, \u00a0toda vez que se impidi\u00f3 al aludido interesado intervenir en \u00a0este particular escenario, exponer sus argumentos y, de ser el caso, \u00a0aportar las pruebas que pretenda hacer valer. \u00a0<\/p>\n<p>Y es que la \u00a0notificaci\u00f3n de la acci\u00f3n constitucional no cumple su \u00a0fin con el enteramiento al apoderado de cualquiera de las partes en \u00a0el litigio objeto de la controversia, al respecto esta Sala ha \u00a0se\u00f1alado en casos de igual raigambre, que \u00a0<\/p>\n<p>\u00abla \u00a0Corte explic\u00f3 en asunto semejante que \u2018[a]s\u00ed, es \u00a0claro, como ya se dijera, que lo decidido en la presente acci\u00f3n \u00a0tambi\u00e9n incumbe a las referidas demandantes, (\u2026) sin \u00a0que, a su vez, hubiesen sido enteradas, como era del caso, de esa \u00a0tramitaci\u00f3n, gener\u00e1ndose el vicio expuesto, toda vez \u00a0que la notificaci\u00f3n efectuada se surti\u00f3 con el \u00a0apoderado (\u2026), quien funge como su representante judicial en \u00a0el litigio que origina esta actuaci\u00f3n de amparo y que al \u00a0efecto actu\u00f3 en el presente asunto conforme se observa a \u00a0folios 338 a 340 del cuaderno uno, enteramiento que no releva \u00a0materializar la notificaci\u00f3n que origin\u00f3 la deficiencia \u00a0apuntada, puesto que el actuar del aludido abogado no suple el debido \u00a0conocimiento del tr\u00e1mite constitucional que hab\u00eda de \u00a0proveerse directamente con aquellas, am\u00e9n que omiti\u00f3 \u00a0aportar el mandato correspondiente para que pudiera actuar en dicha \u00a0calidad\u2019 (auto del 4 de mayo de 2012, exp. 2012-00102-01)\u00bb \u00a0(CSJ ATC. 14 feb. 2013, Rad. \u00a000973-01, reiterado \u00a0en ATC, 14 mar. 2013, Rad. 00019-01). \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, se ordenar\u00e1 devolver el expediente a la Sala \u00a0Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, para que adelante \u00a0nuevamente la actuaci\u00f3n que por esta v\u00eda se invalida. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo expuesto, el suscrito Magistrado la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declarar \u00a0la nulidad de todo lo actuado en la tutela arriba referida, a partir \u00a0del momento en que, admitida la acci\u00f3n, debi\u00f3 \u00a0producirse directamente la notificaci\u00f3n Roberto Garc\u00eda \u00a0Melo; sin perjuicio de la validez de las pruebas recaudadas en los \u00a0t\u00e9rminos del inciso 1\u00ba del art\u00edculo 146 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Devu\u00e9lvase \u00a0el expediente a la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n de \u00a0Tierras del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 para que se reponga la \u00a0actuaci\u00f3n, de conformidad con lo anotado en la parte motiva de \u00a0esta providencia. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comun\u00edquese \u00a0lo aqu\u00ed resuelto a los interesados mediante telegrama y \u00a0l\u00edbrense las dem\u00e1s comunicaciones pertinentes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 ATC4086-2015 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-87661","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87661"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87661\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}