{"id":88315,"date":"2024-05-31T22:16:34","date_gmt":"2024-05-31T22:16:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc237-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:16:34","modified_gmt":"2024-05-31T22:16:34","slug":"stc237-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc237-2015\/","title":{"rendered":"STC 237 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC237-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 11001-02-04-000-2014-02415-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veintiuno de enero de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintitr\u00e9s (23) de enero de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo de 4 de diciembre de 2014, \u00a0proferido por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de \u00a0Justicia, que neg\u00f3 la tutela de Ducreciano Alberto Gallo \u00a0Agudelo frente a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial de Medell\u00edn y el Juzgado Sexto Penal del Circuito de \u00a0esa ciudad. \u00a0<\/p>\n<p>I.- \u00a0ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Obrando \u00a0en causa propia, el promotor sostiene que se le violaron los derechos \u00a0al debido proceso y defensa. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Atribuye \u00a0la vulneraci\u00f3n a la indebida valoraci\u00f3n probatoria \u00a0contenida en las sentencias que lo condenaron. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sustenta \u00a0el libelo en los supuestos f\u00e1cticos que se resumen as\u00ed \u00a0(folios 1 al 14, cuaderno 1): \u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Que \u00a0dos hombres que asesinaron a Jos\u00e9 Olvein D\u00edaz S\u00e1nchez \u00a0resultaron la heridos por la reacci\u00f3n de un funcionario del \u00a0extinto DAS (14 de junio de 2005), por lo que acudieron a centros de \u00a0salud donde fueron capturados. \u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Que \u00a0explic\u00f3 a las autoridades que el d\u00eda se\u00f1alado, \u00a0en ejercicio de su actividad laboral y por petici\u00f3n telef\u00f3nica \u00a0H\u00e9ctor Rolando \u00a0R\u00faa, \u00a0recogi\u00f3 a la esposa de \u00e9ste, Luz Mary Cardona Buitrago, \u00a0quien abord\u00f3 su veh\u00edculo con un ni\u00f1o y le pidi\u00f3 \u00a0que los trasladara a la Universidad de Medell\u00edn. \u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Que \u00a0al llegar all\u00ed, su pasajera entreg\u00f3 un paquete al \u00a0parrillero de una motocicleta, le pidi\u00f3 seguir el rodante y \u00a0m\u00e1s adelante que esperara; enseguida sonaron unos disparos y \u00a0un individuo que cojeaba lo oblig\u00f3 con un arma a \u00a0transportarlo. \u00a0<\/p>\n<p>3.5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Que \u00a0inmediatamente puso en conocimiento de las autoridades competentes lo \u00a0ocurrido, y \u00e9stas le dijeron que pod\u00eda retirarse, por \u00a0lo que llev\u00f3 su automotor con huellas de sangre a un lavadero \u00a0donde fue aprehendido. \u00a0<\/p>\n<p>3.6. \u00a0Que sin atender su versi\u00f3n, con la que ayud\u00f3 a \u00a0esclarecer el suceso, fue procesado por homicidio, falsa denuncia y \u00a0porte ilegal de armas, y el Juzgado Sexto Penal del Circuito de \u00a0Medell\u00edn le impuso veintis\u00e9is a\u00f1os y ocho meses \u00a0de prisi\u00f3n (14 de agosto de 2006), determinaci\u00f3n que \u00a0confirm\u00f3 el Tribunal Superior de ese lugar (10 de julio de \u00a02007). \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pretende \u00a0que invalide la actuaci\u00f3n que se le adelant\u00f3 (folio 10 \u00a0\u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>II.- \u00a0RESPUESTA DE LOS CONVOCADOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal dijo que sin superar el requisito de subsidiariedad, el \u00a0quejoso pretende utilizar la tutela como una instancia m\u00e1s \u00a0para combatir providencias dictadas varios a\u00f1os atr\u00e1s \u00a0(folio 36). \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Juez Sexta Penal hizo un recuento de la actividad cumplida en el caso \u00a0examinado, explicando que el reclamante interpuso casaci\u00f3n, \u00a0pero no la sustent\u00f3, por lo que fue declarada desierta. \u00a0Destac\u00f3 que se satisficieron las garant\u00edas del mismo \u00a0(folios 68 al 71). \u00a0<\/p>\n<p>III.- SENTENCIA DE LA SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Desestim\u00f3 \u00a0el reclamo por no colmarse los presupuestos de residualidad e \u00a0inmediatez, habida cuenta de lo acontecido con el recurso \u00a0extraordinario y del tiempo transcurrido desde las decisiones \u00a0reprochadas (folios 72 al 81 ejusdem \u00a01). \u00a0<\/p>\n<p>IV.- \u00a0LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El vencido explic\u00f3 que \u00a0no formul\u00f3 oportunamente \u00a0la tutela por desconocer la ley y carecer de recursos econ\u00f3micos. \u00a0Insisti\u00f3 en la indebida valoraci\u00f3n \u00a0que cuestion\u00f3 inicialmente (folios 89 al 102, \u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>V.- \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0controversia se centra en establecer si las autoridades judiciales \u00a0quebrantaron las garant\u00edas esenciales del demandante, al \u00a0incurrir en una supuesta ponderaci\u00f3n irregular de los medios \u00a0de convicci\u00f3n y condenarlo. \u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Las providencias de los jueces son, por regla general, ajenas a la \u00a0acci\u00f3n consagrada en el art\u00edculo 86 de la Carta \u00a0Pol\u00edtica; la excepci\u00f3n, lo ha precisado reiteradamente \u00a0la jurisprudencia, se presenta en los eventos en los que resultan \u00a0ostensiblemente arbitrarias, esto es, producto de la mera \u00a0liberalidad, a tal punto que se configure una \u201cv\u00eda \u00a0de hecho\u201d, \u00a0y bajo los presupuestos de que la persona afectada acuda dentro de un \u00a0t\u00e9rmino razonable a formular la queja, y no tenga ni haya \u00a0desaprovechado otros remedios ordinarios y efectivos para conjurar la \u00a0lesi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juzgado Sexto Penal del Circuito de Medell\u00edn impuso a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ducreciano Alberto Gallo Agudelo veintis\u00e9is a\u00f1os y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocho meses de prisi\u00f3n por los delitos de homicidio agravado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsa denuncia y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(14 de agosto de 2006), folio 40, cuaderno 1). \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 10 de julio de 2007, la Sala Penal del Tribunal Superior del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Distrito Judicial de esa ciudad confirm\u00f3 la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(folios 37 al 67 \u00eddem). \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el recurso de casaci\u00f3n que interpuso el procesado fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declarado desierto por falta de sustentaci\u00f3n, quedando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutoriada la sentencia el 26 de febrero de 2008 (folio 71 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejusdem). \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta tutela fue radicada el 20 de noviembre de 2014 (folio 1, \u00edd.). \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Se respaldar\u00e1 lo resuelto por el a-quo, \u00a0por las razones que pasan a compendiarse: \u00a0<\/p>\n<p>4.1.- \u00a0En la tarea de depurar las circunstancias en las que es viable atacar \u00a0un acto mediante la acci\u00f3n de tutela, la Sala ha fijado un \u00a0presupuesto, regla o cl\u00e1usula de oportunidad, que consiste en \u00a0exigir a los interesados que formulen \u00a0su demanda en un t\u00e9rmino no superior a los seis meses \u00a0posteriores a la configuraci\u00f3n del evento que estiman lesivo. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular, la Corte se\u00f1al\u00f3 \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026si \u00a0bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado un\u00e1nime el \u00a0t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n \u00a0de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, s\u00ed \u00a0resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no puede ser tan amplio que \u00a0impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas \u00a0creadas por la jurisdicci\u00f3n (\u2026), \u00a0[por tanto] (\u2026) muy \u00a0breve ha de ser el tiempo que debe transcurrir entre la fecha de la \u00a0determinaci\u00f3n judicial acusada y el reclamo constitucional que \u00a0se enfila contra ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo no \u00a0pierda su raz\u00f3n de ser (\u2026) \u00a0en \u00a0el presente evento no puede tenerse por cumplida la exigencia de \u00a0inmediatez de la solicitud por cuanto supera \u00a0(\u2026) \u00a0el lapso razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, \u00a0ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el \u00a0accionante\u201d \u00a0(CSJ STC, 27 \u00a0nov. de 2014, exp. 02611-00). \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el sub-ex\u00e1mine, \u00a0entre la sentencia de segunda instancia (10 de julio de 2007) y la \u00a0presentaci\u00f3n del auxilio (20 de noviembre de 2014), \u00a0transcurri\u00f3 un tiempo ampliamente superior al semestre que la \u00a0jurisprudencia de esta Sala ha considerado como razonable, de donde \u00a0se tiene que el quejoso no satisfizo la exigencia de la inmediatez. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0le es dable al mismo acudir tard\u00edamente a este medio \u00a0excepcional, ya que, se reitera, el debate en torno a la condena fue \u00a0zanjado con suma antelaci\u00f3n. Adem\u00e1s, no adujo ni \u00a0acredit\u00f3 que haya existido alg\u00fan motivo excepcional que \u00a0explique y justifique la demora. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, las afirmaciones del \u00a0promotor de que no ten\u00eda los recursos econ\u00f3micos \u00a0necesarios para contratar los servicios de un abogado a efecto de que \u00a0presentara la tutela y de que desconoce las leyes no excusan la \u00a0demora, pues debi\u00f3 exponer oportunamente la primera \u00a0circunstancia ante la Defensor\u00eda del Pueblo, para que le \u00a0designara un profesional que asumiera su representaci\u00f3n, am\u00e9n \u00a0de que el auxilio se caracteriza por la sencillez e informalidad, de \u00a0tal manera que est\u00e1 al alcance de cualquier persona \u00a0interponerlo. \u00a0<\/p>\n<p>Atinente \u00a0al t\u00f3pico inicial, la Corporaci\u00f3n ha predicado que \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026respecto \u00a0a la \u00a0alegada carencia de recursos econ\u00f3micos para contratar un \u00a0abogado\u2026, \u00a0la Corte pone de presente que el ordenamiento procesal penal \u00a0establece mecanismos id\u00f3neos para superar dichos \u00a0inconvenientes, verbi gratia, el acceso a los servicios de la \u00a0Defensor\u00eda del Pueblo, para que all\u00ed le sea asignado un \u00a0profesional del derecho de oficio que promueva las acciones legales \u00a0pertinentes\u2026 (CSJ \u00a0STC , 1\u00ba ag. 2014, exp. 00515-03). \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en relaci\u00f3n con el desconocimiento de la normatividad como \u00a0justificaci\u00f3n de la tardanza, ha dicho \u00a0<\/p>\n<p>\u201cTan \u00a0valioso como es a la persona un derecho fundamental, no puede \u00a0entenderse que su transgresi\u00f3n no la invoque inmediatamente y \u00a0que deje transcurrir inactivo un largo periodo sin utilizar el \u00a0instrumento consagrado para exigir su protecci\u00f3n, cuya \u00a0informalidad lo pone al alcance de todo a quien quiera utilizarlo.\u201d \u00a0(CSJ \u00a0STC, 6 may. 2014, exp. 000497-01) \u00a0<\/p>\n<p>4.2.- \u00a0Una \u00a0vez proferida la sentencia del Tribunal, el actor no sustent\u00f3 \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n y ello gener\u00f3 su \u00a0deserci\u00f3n, con lo que mostr\u00f3 un aquietamiento que le \u00a0impide ejercer con \u00e9xito la tutela, ya \u00a0que su silencio implic\u00f3 el sometimiento, en todo su alcance, a \u00a0los efectos del prove\u00eddo de segundo grado. \u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al tema, la Sala expuso en sentencia de \u00a019 de agosto de 2011, exp. \u00a001590-01, \u00a0reiterada el 27 \u00a0de noviembre de 2014, exp. 02065-01, STC-16352 \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026en \u00a0la causa que\u2026se examina, el quejoso tambi\u00e9n tuvo la \u00a0oportunidad de impetrar dicho medio extraordinario y no lo hizo, con \u00a0lo que desperdici\u00f3 la oportunidad de obtener su revisi\u00f3n \u00a0ante el \u00f3rgano m\u00e1ximo de la justicia ordinaria y mostr\u00f3 \u00a0conformidad o desinter\u00e9s frente a la condena impuesta en \u00a0segunda instancia\u2026el accionante debi\u00f3 acudir al medio \u00a0de defensa previsto en la ley penal para cuestionar el veredicto del \u00a0Tribunal, habida cuenta que\u2026no es viable acudir a esta v\u00eda \u00a0especial de protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, luego de \u00a0desperdiciar los instrumentos procesales establecidos por el \u00a0legislador\u2026\u201d \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, al no haberse \u00a0empleado el mecanismo de ataque pertinente, no es viable reabrir el \u00a0debate por esta v\u00eda, sobre aspectos definidos, ya que tal \u00a0situaci\u00f3n atenta contra el car\u00e1cter residual de la \u00a0salvaguarda. \u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0En consecuencia, se respaldar\u00e1 el fallo objeto de censura. \u00a0<\/p>\n<p>VI.- DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y \u00a0oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte Constitucional \u00a0para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA 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