{"id":88378,"date":"2024-05-31T22:16:36","date_gmt":"2024-05-31T22:16:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc657-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:16:36","modified_gmt":"2024-05-31T22:16:36","slug":"stc657-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc657-2015\/","title":{"rendered":"STC 657 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC657-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 \u00a041001-22-14-000-2014-00368-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veintiocho \u00a0de enero de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., \u00a0dos (2) de febrero de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia dictada el 11 \u00a0de diciembre de 2014 por la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Neiva, dentro de la tutela \u00a0promovida por Derly, Fernedy, Hern\u00e1n Camilo, Marhihory y Nancy \u00a0Edith Alarc\u00f3n Medina, contra el Juzgado Tercero de Familia de \u00a0la misma ciudad, con \u00a0ocasi\u00f3n del juicio de sucesi\u00f3n intestada iniciado por \u00a0los aqu\u00ed actores respecto del causante Gilberto Alarc\u00f3n \u00a0Yustres. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0gestores suplican \u00a0la protecci\u00f3n de los derechos al debido proceso, defensa y \u00a0propiedad, presuntamente lesionados por la autoridad judicial \u00a0accionada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostienen, \u00a0como fundamento de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente (fls. \u00a01 a 7, \u00a0cdno. 1): \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Promovieron demanda de sucesi\u00f3n intestada del de \u00a0cujus \u00a0Gilberto Alarc\u00f3n Yustres, asignada al Juzgado Segundo \u00a0Promiscuo Municipal de Palermo, quien luego de resolver las \u00a0objeciones al \u201c(\u2026) inventario \u00a0y aval\u00faos de los bienes relictos (\u2026)\u201d, \u00a0excluy\u00f3 el 50% del inmueble identificado con folio de \u00a0matr\u00edcula inmobiliaria N\u00ba 200-107299, cuya titularidad \u00a0radica en cabeza de la se\u00f1ora Martha Cecilia Uraz\u00e1n \u00a0C\u00f3rdoba, c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite del causante. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Apelada la determinaci\u00f3n precedente, fue revocada por el ad \u00a0quem accionado, \u00a0disponiendo la \u201c(\u2026) exclusi\u00f3n \u00a0total de la masa partible del bien objeto del incidente (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Censuran la \u00faltima de las determinaciones dictadas, porque en \u00a0su sentir, se pretirieron los testimonios con los cuales se acredita \u00a0que la mencionada heredad \u201c(\u2026) no \u00a0era propia sino de la sociedad conyugal (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Afirman \u00a0adem\u00e1s, que el funcionario acusado adopt\u00f3 a trav\u00e9s \u00a0de la referida providencia, \u201c(\u2026) decisiones \u00a0propias de un [pleito] \u00a0declarativo (\u2026)\u201d, \u00a0desconociendo la naturaleza del aludido tr\u00e1mite liquidatorio, \u00a0pues \u201c(\u2026) la \u00a0supuesta sociedad conyugal preexistente antes del matrimonio, debi\u00f3 \u00a0dilucidarse en proceso separado para poder ofrecer a la propietaria \u00a0inscrita la oportunidad de defender su derecho de dominio (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por \u00a0tanto, imploran declarar la nulidad de lo actuado en segunda \u00a0instancia, y en su lugar, conminar al querellado resolver la alzada \u00a0\u201c(\u2026) sin \u00a0hacer declaraciones que competen a otro juicio (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Respuesta del accionado y convocados \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Tercero de Familia de Neiva no se manifest\u00f3 frente a \u00a0los hechos materia de este resguardo, por no \u201c(\u2026) contar \u00a0con el expediente f\u00edsico (\u2026)\u201d; \u00a0empero, resalt\u00f3 que \u201c(\u2026) ha \u00a0actuado siempre con pleites\u00eda al debido proceso \u00a0(\u2026)\u201d (fls. \u00a061 a 62, \u00a0cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>Los vinculados \u00a0guardaron silencio. \u00a0<\/p>\n<p>1.2. La \u00a0sentencia impugnada \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0la protecci\u00f3n invocada tras considerar que el estrado \u00a0accionado no incurri\u00f3 en una v\u00eda de hecho, por cuanto \u00a0la decisi\u00f3n reprochada por esta senda, obedece a una labor \u00a0interpretativa propia de la expresi\u00f3n de su \u201c(\u2026) \u00a0autonom\u00eda \u00a0e independencia (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 72 a 75, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. La \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formularon \u00a0los quejosos sin expresar los motivos de inconformidad (fl. 81, cdno. \u00a01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0\u00danicamente las determinaciones judiciales arbitrarias con \u00a0directa repercusi\u00f3n en las garant\u00edas fundamentales de \u00a0las partes o de terceros, son susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda \u00a0de tutela, siempre y cuando, claro est\u00e1, su titular haya \u00a0agotado los medios legales ordinarios y extraordinarios dispuestos \u00a0para hacerlos prevalecer dentro del correspondiente pleito. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Los promotores de este auxilio, demandantes \u00a0en el referido proceso liquidatorio, \u00a0reprochan el auto dictado por el ad \u00a0quem, \u00a0por el cual excluy\u00f3 de la masa sucesoral el inmueble \u00a0identificado con folio de matr\u00edcula inmobiliaria N\u00ba \u00a0200-107299, al considerarlo de propiedad exclusiva de la se\u00f1ora \u00a0Cecilia Uraz\u00e1n C\u00f3rdoba. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Para \u00a0resolver de la manera criticada, el Juez Tercero \u00a0de Familia de Neiva arguy\u00f3 \u00a0(fls. 63 a 67, cdno. 1): \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]n \u00a0la diligencia de inventario y aval\u00faos celebrada el 1 de \u00a0octubre del a\u00f1o 2013, se relacion\u00f3 por parte del \u00a0abogado Luis Leiner Tobar Toledo el inmueble distinguido con el folio \u00a0de matr\u00edcula inmobiliaria N\u00ba 200-107299, en relaci\u00f3n \u00a0con el activo como partida \u00fanica\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDentro \u00a0del respectivo t\u00e9rmino el abogado Fernando Vivas Cede\u00f1o, \u00a0solicita se excluya de la relaci\u00f3n de inventario y aval\u00faos \u00a0el bien presentado por el apoderado de la parte demandante\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme \u00a0 lo indica el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 601 del C.P.C., la \u00a0objeci\u00f3n al inventario y aval\u00fao tiene por objeto que se \u00a0excluyan partidas que se consideran indebidamente incluidas\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDado \u00a0el tr\u00e1mite incidental correspondiente, el abogado Tobar Toledo \u00a0solicit\u00f3 denegar y rechazar la petici\u00f3n de exclusi\u00f3n \u00a0realizada por el abogado Vivas Cede\u00f1o\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0a rengl\u00f3n seguido expres\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]l \u00a0art\u00edculo 1781 del C\u00f3digo Civil, indica la composici\u00f3n \u00a0del haber social de la sociedad conyugal, a su turno el art\u00edculo \u00a01873 [ib\u00eddem], \u00a0enumera los bienes excluidos del haber social (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0respecto del haber de la sociedad conyugal y de sus cargas, el \u00a0art\u00edculo 1792 del C\u00f3digo Civil indica: \u201cOtros \u00a0bienes excluidos del haber social. La especie adquirida durante la \u00a0sociedad no pertenece a ella aunque se haya adquirido a t\u00edtulo \u00a0oneroso, cuando la causa o t\u00edtulo de la adquisici\u00f3n ha \u00a0precedido a ella\u201d, y en su numeral 3\u00ba ense\u00f1a: \u201cNi \u00a0los bienes que vuelven a uno de los c\u00f3nyuges por la nulidad o \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de un contrato \u00a0o por haberse revocado una donaci\u00f3n (subrayado fuera de texto) \u00a0(\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u201cInicialmente \u00a0ha de indicarse que la prueba testimonial y el interrogatorio de \u00a0parte, decretados y evacuados, no son los instrumentos probatorios \u00a0id\u00f3neos para demostrar la titularidad del bien inmueble y su \u00a0tradici\u00f3n, contrario a ello, las pruebas documentales \u00a0aportadas al expediente, esto es, [el] \u00a0certificado de tradici\u00f3n y libertad, copia de [la] \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica N\u00ba 878 de 15 de marzo de 1994 de la Notar\u00eda \u00a0Primera del C\u00edrculo de Neiva, [se] \u00a0contrastar\u00e1n \u00a0con el registro civil de matrimonio de los se\u00f1ores Gilberto \u00a0Alarc\u00f3n Yustres (qepd) y la se\u00f1ora Martha Cecilia \u00a0Uraz\u00e1n C\u00f3rdoba, [con \u00a0miras a] \u00a0determinar si se trata de un bien propio o social (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Y concluy\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]n \u00a0el caso concreto tenemos que en el expediente no obra sentencia \u00a0judicial o escritura p\u00fablica mediante la cual se haya \u00a0declarado la existencia de la uni\u00f3n marital de hecho entre la \u00a0se\u00f1ora Martha \u00a0Cecilia Uraz\u00e1n C\u00f3rdoba y el se\u00f1or Gilberto \u00a0Alarc\u00f3n Yustres (qepd), solamente se ha probado que los aqu\u00ed \u00a0mencionados contrajeron nupcias el d\u00eda 7 de diciembre de 1999 \u00a0(fl. 13 Cuaderno Copia Principal), en donde la se\u00f1ora Uraz\u00e1n \u00a0C\u00f3rdoba no realiz\u00f3 capitulaciones matrimoniales, es \u00a0decir, incluir \u00a0el \u00a0bien objeto de Litis en la sociedad conyugal (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, del certificado de libertad y tradici\u00f3n del bien \u00a0inmueble objeto de controversia distinguido con el folio de matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria n\u00famero 200-107299, se aprecia que la se\u00f1ora \u00a0Martha Cecilia Uraz\u00e1n C\u00f3rdoba, adquiri\u00f3 dicho \u00a0bien el 15 de marzo de 1994, fecha anterior a la que contrajo \u00a0matrimonio con el se\u00f1or Alarc\u00f3n Yustres (qepd)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cIgualmente \u00a0se observa en dicho certificado que el bien fue vendido al se\u00f1or \u00a0Arcesio Var\u00f3n Trujillo, [empero], \u00a0mediante anotaci\u00f3n N\u00ba 6 del anunciado folio de matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria, dicho contrato fue resuelto, es decir, el bien objeto \u00a0de litigio ha sido bien propio de la se\u00f1ora Uraz\u00e1n \u00a0C\u00f3rdoba, desde el 15 de marzo de 1994\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0otra parte vale decir para el caso en comento, que este tipo de \u00a0proceso es estrictamente liquidatorio, mas no adversarial, sino \u00a0estrictamente liquidatorio (sic) \u00a0por lo tanto las situaciones litigiosas propuestas por el abogado \u00a0Tobar Toledo, frente a la existencia o no de uni\u00f3n marital de \u00a0hecho, contrato de compraventa, los m\u00f3viles del mismo y de la \u00a0Resoluci\u00f3n posterior del contrato, deben ventilarse bajo una \u00a0cuerda distinta al liquidatorio, pues aqu\u00ed lo que est\u00e1 \u00a0probado es una titularidad de un bien inmueble que tiene la calidad \u00a0de propio, aspecto que se mantiene conforme a las previsiones del \u00a0art\u00edculo 1792 del C\u00f3digo Civil, norma que permite \u00a0excluirlo del haber social conyugal, como ya se ha precisado (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Sin perjuicio de lo anotado, la conducta que se reprocha como lesiva \u00a0de los derechos fundamentales no constituye una \u201c(\u2026) v\u00eda \u00a0de hecho (\u2026)\u201d, \u00a0por cuanto la determinaci\u00f3n del funcionario acusado de revocar \u00a0la decisi\u00f3n de primer grado, no fue fruto de su arbitrio o \u00a0capricho, pues se fundament\u00f3, entre otras cosas, en los \u00a0art\u00edculos 180, 1774 y 1792 del C\u00f3digo Civil, al \u00a0avizorar que la compra del aludido inmueble se efectu\u00f3 antes \u00a0de constituirse la sociedad conyugal de Martha \u00a0Cecilia Uraz\u00e1n C\u00f3rdoba y \u00a0el causante, situaci\u00f3n evidenciada a la luz de las pruebas \u00a0documentales adosadas a dicho tr\u00e1mite, como lo fueron el \u201c(\u2026) \u00a0certificado \u00a0de tradici\u00f3n y libertad, la Escritura P\u00fablica N\u00ba \u00a0878 de 15 de marzo de 1994 y el registro civil de matrimonio del \u00a0se\u00f1or Gilberto Alarc\u00f3n Yustres con la \u00a0[mencionada se\u00f1ora] (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0el ad \u00a0quem \u00a0refiri\u00f3 que la resoluci\u00f3n de la compraventa del citado \u00a0fundo, realizada entre Martha \u00a0Cecilia Uraz\u00e1n C\u00f3rdoba y Arcesio Var\u00f3n Trujillo, \u00a0tampoco modificaba el car\u00e1cter \u201c(\u2026) propio \u00a0(\u2026)\u201d \u00a0de aqu\u00e9l, pues tal circunstancia se adecuaba a lo previsto en \u00a0el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 1792 ej\u00fasdem, \u00a0el cual se\u00f1ala que \u201c(\u2026) \u00a0los \u00a0bienes que vuelven a uno de los c\u00f3nyuges por la nulidad o \u00a0resoluci\u00f3n de un contrato (\u2026)\u201d \u00a0no pertenecen al \u201c(\u2026) haber \u00a0social \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Se descarta la posibilidad de predicar una v\u00eda de hecho en la \u00a0providencia rese\u00f1ada porque, al margen del criterio que la \u00a0Sala pudiera tener1, \u00a0no \u00a0se advierte un proceder arbitrario y caprichoso por parte del \u00a0querellado, por tanto, no hay lugar a la intervenci\u00f3n de esta \u00a0particular justicia, reservada para casos de evidente desafuero \u00a0judicial. \u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si los gestores disienten de estas apreciaciones, no por ello se abre \u00a0camino la prosperidad del reclamo constitucional; no es suficiente \u00a0una decisi\u00f3n discutible o poco convincente, sino que \u00e9sta \u00a0se encuentre afectada por defectos superlativos y carentes de \u00a0fundamento objetivo, situaci\u00f3n que por supuesto no ocurre en \u00a0el subex\u00e1mine. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular, la Corte ha sostenido: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[A]l \u00a0margen de que esta Corporaci\u00f3n comparta o no, el an\u00e1lisis \u00a0(\u2026) \u00a0efectuado por los juzgadores accionados, el mecanismo de amparo \u00a0constitucional no est\u00e1 previsto para desquiciar providencias \u00a0judiciales con apoyo en la diferencia de opini\u00f3n de aqu\u00e9llos \u00a0a quienes fueron adversas, obrar en contrario equivaldr\u00eda al \u00a0desconocimiento de los principios de autonom\u00eda e independencia \u00a0que inspiran la funci\u00f3n p\u00fablica de administrar justicia \u00a0y conllevar\u00eda a erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n \u00a0y competencias previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s \u00a0del ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta \u00a0el promotor de este amparo (\u2026)\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar el \u00a0amparo constitucional porque la tutela no es instrumento para definir \u00a0cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis \u00a0de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las \u00a0inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s \u00a0acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n \u00a0del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es \u00a0residual y subsidiario. \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0De acuerdo a lo discurrido, se revalidar\u00e1 la providencia \u00a0examinada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha, contenido y procedencia anotadas. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los \u00a0interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>1CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC. 17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abr. 2013, Rad. 00743-00; v\u00e9ase igualmente, entre otras, las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias de 15 de febrero de 2012, Rad. 00219-00 y 10 de mayo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02005, Rad. 00142-00. \u00a0<\/p>\n<p>2CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC. 15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de feb. 2011, rad. 2010-01404-01, reiterado STC. 24. sep. 2013, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02013-02137-00. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-88378","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88378\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}