{"id":89111,"date":"2024-05-31T22:12:48","date_gmt":"2024-05-31T22:12:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc2283-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:12:48","modified_gmt":"2024-05-31T22:12:48","slug":"stc2283-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc2283-2015\/","title":{"rendered":"STC 2283 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC2283-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 25000-22-13-000-2014-00373-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de cuatro \u00a0de marzo de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cinco (5) de marzo de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte decide la \u00a0impugnaci\u00f3n interpuesta frente al fallo de 20 de enero de \u00a02015, proferido por la Sala \u00a0Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Cundinamarca, \u00a0dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Manuel \u00a0Alfredo Susa Atuesta \u00a0contra los \u00a0Juzgados Promiscuo Municipal de Cogua y \u00a0Segundo Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1; \u00a0tr\u00e1mite al cual fueron vinculados las partes e intervinientes \u00a0del asunto sobre el cual versa la queja constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0accionante reclam\u00f3 \u00a0la protecci\u00f3n superior de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0al debido proceso \u00a0y \u00abacceso \u00a0a la justicia\u00bb, \u00a0presuntamente \u00a0vulnerados \u00a0por las \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0accionadas \u00a0con ocasi\u00f3n \u00a0de los fallos de 16 de octubre de 2013 y 11 de septiembre de 2014, \u00a0emitidos dentro del proceso ordinario de resoluci\u00f3n de \u00a0contrato de permuta que en su contra promovi\u00f3 Luz Marina \u00a0Troncoso. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, solicit\u00f3 \u00a0\u00ab\u2026dejar \u00a0sin efectos las sentencias [mencionadas]\u2026\u00bb \u00a0y \u00abordenar\u2026que \u00a0se profiera sentencia haciendo un pronunciamiento expreso sobre las \u00a0pretensiones de la demanda, las excepciones y la demanda de \u00a0reconvenci\u00f3n\u2026\u00bb \u00a0(folio 61 del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0apoyo de su pretensi\u00f3n, en s\u00edntesis, manifest\u00f3 \u00a0que por el supuesto incumplimiento del contrato de permuta celebrado \u00a0el 14 de febrero de 1996, Luz Marina Troncoso lo demand\u00f3 para \u00a0obtener su resoluci\u00f3n y la restituci\u00f3n del inmueble \u00a0sobre el cual versaba dicho acuerdo (folio \u00a061 del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>Asever\u00f3 \u00a0que para resistir tales pretensiones propuso la excepci\u00f3n de \u00a0m\u00e9rito que denomin\u00f3 \u00abincumplimiento \u00a0de la parte actora\u00bb, \u00a0adem\u00e1s, formul\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n con el \u00a0fin de que se declarara la \u00abnulidad \u00a0absoluta\u00bb \u00a0del pacto memorado, se reconocieran las mejoras plantadas sobre el \u00a0\u00abpredio \u00a0objeto de permuta\u00bb \u00a0y se le autorizara el derecho de retenci\u00f3n sobre el mismo \u00a0(folio 63 del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 \u00a0que los \u00a0estrados convocados incurrieron en una \u00abv\u00eda \u00a0de hecho\u00bb, \u00a0toda vez que omitieron pronunciarse respecto del medio exceptivo \u00a0propuesto en la contestaci\u00f3n de la demanda y que hubo \u00a0incongruencia en la sentencia de segundo grado, pues el ad-quem, \u00a0pese a que no estuvo de acuerdo con la \u00abinstituci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica\u00bb \u00a0acogida por el a-quo \u00a0\u2013inexistencia-, \u00a0confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n de primera instancia (folio \u00a067 del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>LA RESPUESTA \u00a0DEL ACCIONADO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Segundo Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1 aleg\u00f3 \u00a0que en el fallo de segundo grado cuestionado, \u00a0<\/p>\n<p>\u2026resalt\u00f3 \u00a0la \u00a0falta de congruencia contenida en el escrito de sustentaci\u00f3n, \u00a0para luego adentrarse en la interpretaci\u00f3n de las cl\u00e1usulas \u00a0contractuales, que el apelante dice fueron incorrectamente \u00a0dilucidadas; a continuaci\u00f3n se precis\u00f3 que el camino \u00a0escogido por la juez a-quo no era el acertado, ya que en trat\u00e1ndose \u00a0de contratos puramente civiles deb\u00eda acudirse a la nulidad \u00a0absoluta del contrato y no a la inexistencia por ser esta instituci\u00f3n \u00a0propia de los contratos mercantiles, para finalmente concluir que en \u00a0efecto, uno de los elementos necesarios para que se abra paso la \u00a0acci\u00f3n resolutoria no se encontraba acreditado, cual era, la \u00a0existencia de una relaci\u00f3n contractual v\u00e1lida\u2026(folios \u00a086 y 87 del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Promiscuo Municipal de Cogua expres\u00f3, \u00a0en suma, que la determinaci\u00f3n de primera instancia se \u00a0encuentra ajustada al ordenamiento jur\u00eddico (folios 89 y 90 \u00a0del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>LA SENTENCIA \u00a0IMPUGNADA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0constitucional desestim\u00f3 \u00a0la protecci\u00f3n tras considerar que las sentencias censuradas \u00a0carecen de arbitrariedad, \u00a0<\/p>\n<p>\u2026[d]e \u00a0hecho, hay que ver c\u00f3mo el cuestionado fallo de primera \u00a0instancia, entreviendo la no presencia de uno de los presupuestos de \u00a0la acci\u00f3n incoada (un acuerdo v\u00e1lidamente celebrado) se \u00a0encamin\u00f3 razonablemente a declarar la inexistencia del \u00a0contrato de permuta examinado, con las consecuencias que son, \u00a0advirti\u00e9ndose all\u00ed que en esas condiciones \u00abno \u00a0procede la solicitud de resoluci\u00f3n del contrato propuesta por \u00a0la demandante con fundamento en el art\u00edculo 1546 del C. \u00a0C.\u00bb \u00a0(fl. \u00a0416 c.l), lo que de contera claramente relevaba del examen de todo en \u00a0cuanto concern\u00eda al tema del cumplimiento -otro de los \u00a0elementos del instituto sustancial cuya configuraci\u00f3n se \u00a0reclamaba-, punto que justamente ten\u00eda que ver con la \u00a0excepci\u00f3n de m\u00e9rito entonces formulada por el hoy \u00a0accionante. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden no adolec\u00eda de incongruencia la mentada decisi\u00f3n, \u00a0porque denegadas las pretensiones de la demanda principal (aunque sin \u00a0constancia de ello en la parte resolutiva), no hab\u00eda lugar a \u00a0examinar, como es natural, las defensas que contra aqu\u00e9llas se \u00a0encararon. Y dest\u00e1quese que dicho fen\u00f3meno procesal de \u00a0incongruencia tampoco se verifica en la decisi\u00f3n de segunda \u00a0instancia, escenario en el que apenas se dilucid\u00f3 que era la \u00a0nulidad y no la inexistencia la forma de ineficacia contractual que \u00a0se adven\u00eda a las circunstancias del caso (cuyo decreto, por \u00a0dem\u00e1s, cabe de oficio en los t\u00e9rminos del art\u00edculo \u00a01742 del C\u00f3digo Civil), de suerte que la confirmaci\u00f3n \u00a0\u00edntegra de la providencia apelada que en ultimas se impuso, \u00a0con la advertencia de que era por las razones que quedaban all\u00ed \u00a0expuestas, tampoco resulta ser un desprop\u00f3sito que amerite la \u00a0concesi\u00f3n de la protecci\u00f3n pedida\u2026(folios \u00a099 a 115 del cuaderno del Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0accionante \u00a0impugn\u00f3 el anterior fallo utilizando argumentos iguales a los \u00a0planteados en la demanda de tutela (folios 3 a 5 del cuaderno del \u00a0Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00a0consagraci\u00f3n constitucional y legal la acci\u00f3n de tutela \u00a0es un mecanismo preferente y sumario, al alcance de las personas para \u00a0la efectiva protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, cuando \u00a0\u00e9stos son vulnerados o amenazados por la acci\u00f3n u \u00a0omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas y, en veces, de los \u00a0particulares; sin que se erija en remedio sustituto o alternativo de \u00a0las herramientas previstas en el ordenamiento jur\u00eddico para la \u00a0regular composici\u00f3n de los \u00a0litigios, a los cuales es menester \u00a0acudir previamente, a menos que proceda la tutela en la modalidad de \u00a0amparo transitorio para evitar un perjuicio irremediable y, por \u00a0supuesto, se observe el requisito de la inmediatez. \u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo modo, cuando la lesi\u00f3n actual o potencial del derecho \u00a0esencial comprometido provenga de actuaciones o providencias \u00a0judiciales, la jurisprudencia constitucional desde antes precisa la \u00a0procedencia del amparo de manera excepcional, es decir s\u00f3lo \u00a0\u00abcuando \u00a0se detecta una desviaci\u00f3n arbitraria, caprichosa o absurda del \u00a0fallador\u00bb \u00a0(CSJ ST, 16 jul. 1999, rad. 6621; criterio reiterado en CSJ ST, 8 \u00a0feb. 2012, rad. \u00a02011-02642-00). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0accionante cuestiona los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallos de 16 de octubre de 2013 y 11 de septiembre de 2014, emitidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por las autoridades judiciales accionadas dentro del juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordinario de resoluci\u00f3n de contrato de permuta que en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra promovi\u00f3 Luz Marina Troncoso, pues, en primer lugar no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubo pronunciamiento respecto de la excepci\u00f3n de m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que denomin\u00f3 \u00abincumplimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la parte actora\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, de otra parte, se queja porque el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ad-quem, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pese a que estuvo en desacuerdo con la \u00abinstituci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acogida por el a-quo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013inexistencia-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Frente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al reparo inicial la protecci\u00f3n es improcedente, toda vez que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el actor cont\u00f3 con la posibilidad de solicitar la adici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del fallo de segunda instancia censurado al tenor de lo previsto en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 311 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es que consideraba que el ad-quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convocado omiti\u00f3 pronunciarse sobre el medio exceptivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0referido. \u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese \u00a0que: \u00a0<\/p>\n<p>\u2026[p]or \u00a0lineamiento jurisprudencial de la Sala, esta acci\u00f3n p\u00fablica \u00a0no se erige en mecanismo sustituto o paralelo de los instrumentos o \u00a0procedimientos ordinarios creados por el legislador, para debatir \u00a0t\u00f3picos no controvertibles en sede constitucional cuando \u00a0quiera que las partes interesadas en obtener una determinada decisi\u00f3n \u00a0no agotaron hacia el interior del mismo las herramientas jur\u00eddicas \u00a0a su alcance, pues debido a su finalidad ius fundamental \u2018no \u00a0est\u00e1 concebida para sustituirlos o desplazarlos, subsanar \u00a0falencias procesales en que haya podido incurrir el promotor de la \u00a0acci\u00f3n, ni mucho menos para restablecer oportunidades \u00a0precluidas o t\u00e9rminos fenecidos\u2019(exp. \u00a005001-22-03-000-2008-00065-01)\u2026 \u00a0(CSJ ST, \u00a025 Ene 2012, Rad. 2012-00006-00). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, el gestor tambi\u00e9n aleg\u00f3 que el fallo de segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0grado fue incongruente, habida cuenta de que el Juzgado Civil del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito querellado manifest\u00f3 su desacuerdo en cuanto a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n al caso que hizo el a-quo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la figura jur\u00eddica de la inexistencia y a pesar de ello \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirm\u00f3 la providencia de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, ha de tenerse en cuenta que no existi\u00f3 incongruencia \u00a0en el asunto censurado, ya que los fallos atacados fueron \u00a0desestimatorios de las pretensiones de la demanda y es sabido de \u00a0vieja data que, \u00a0<\/p>\n<p>\u2026la sentencia \u00a0totalmente absolutoria no puede ser acusada de incongruente, pues \u00a0ella implica la denegaci\u00f3n sobreentendida de las pretensiones \u00a0de la demanda, \u201cy porque, resueltas estas s\u00faplicas en \u00a0esa forma desestimatoria, el fallo queda por lo mismo inmune al cargo \u00a0de haber decidido sobre cuestiones no pedidas (extra petita), o sobre \u00a0m\u00e1s de lo demandado (ultra petita), o sobre menos de lo que se \u00a0pidi\u00f3 (m\u00ednima petita)\u00bb (Cas. Civil, \u00a0mayo 6\/66, G.J. T CXVI, p\u00e1g. 84) \u00a0(CSJ SC, 048 8 may. 2000, rad. 6848). \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todos modos, tal reparo carecer\u00eda de trascendencia, pues si \u00a0bien el ad-quem \u00a0no comparti\u00f3 el criterio del juez de primer grado respecto de \u00a0la aplicaci\u00f3n de la figura jur\u00eddica de la inexistencia, \u00a0lo cierto es que concluy\u00f3 que este debi\u00f3 acudir a la \u00a0figura de la nulidad absoluta, toda vez que el contrato de permuta \u00a0objeto del juicio no se instrument\u00f3 mediante escritura \u00a0p\u00fablica, a pesar de que versaba sobre un bien inmueble; \u00a0alegaci\u00f3n que, en \u00faltimas, fue expuesta en la demanda \u00a0de reconvenci\u00f3n instaurada por el gestor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia, se confirmar\u00e1 el fallo de tutela de primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0CONFIRMA \u00a0el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0mediante telegrama a los interesados y rem\u00edtase el expediente \u00a0a la Corte Constitucional para la eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-89111","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89111\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}