{"id":89305,"date":"2024-05-31T22:12:54","date_gmt":"2024-05-31T22:12:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc2980-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:12:54","modified_gmt":"2024-05-31T22:12:54","slug":"stc2980-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc2980-2015\/","title":{"rendered":"STC 2980 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC2980-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-02-03-000-2015-00469-00 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de la fecha. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., diecisiete \u00a0(17) de marzo \u00a0de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la acci\u00f3n de tutela instaurada, \u00a0a trav\u00e9s de apoderado judicial, \u00a0por \u00a0el \u00a0Banco BBVA S.A. \u00a0contra la Sala \u00a0Civil \u00a0Familia Laboral \u00a0del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Riohacha. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sociedad promotora del amparo pretende protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucional de sus derechos fundamentales al debido proceso y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abdefensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnica\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que dice vulnerados con ocasi\u00f3n de la sentencia de segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia de 2 de diciembre de 2009, dictada por la Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0accionada, por medio de la cual revoc\u00f3 el fallo de primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0grado proferido por el Juzgado Promiscuo Civil del Circuito de San \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juan del Cesar, en el proceso ejecutivo singular que promovi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra Guillermo Augusto Lora Ram\u00edrez, Henri Ustariz Guerra y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rafael Antonio Fragoso. \u00a0<\/p>\n<p>Demand\u00f3, \u00a0en consecuencia, \u00abdecrete \u00a0la nulidad de dicho fallo, para que en una nueva decisi\u00f3n se \u00a0expresen los argumentos necesarios para restituir el derecho a una \u00a0decisi\u00f3n plenamente motivada\u2026\u00bb \u00a0(fl. 17 precedente). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoyo de tal solicitud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adujo, en s\u00edntesis, que en el litigio mencionado, por medio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la sentencia de 18 de noviembre de 2004, el Juzgado Promiscuo del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de San Juan del Cesar orden\u00f3 seguir adelante la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n contra los deudores, determinaci\u00f3n que fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revocada por el Tribunal accionado en providencia de 2 de diciembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2009, bajo el argumento de que no estaba acreditado el pago del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impuesto de timbre para otorgar eficacia probatoria al pagar\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objeto de recaudo, tal y como lo dispon\u00eda el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0540 del Estatuto Tributario para la \u00e9poca de la presentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 \u00a0que este \u00faltimo pronunciamiento desconoce las garant\u00edas \u00a0deprecadas, toda vez que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el curso de la ejecuci\u00f3n acusada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su apoderado inicial \u00abentreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la representaci\u00f3n [judicial] al abogado sustituto\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acto que, dice, puso fin a dicho mandato, quedando como su \u00ab\u00fanico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderado\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este \u00faltimo, quien suscribi\u00f3 un \u00abcontrato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de servicios profesionales con el Banco\u2026\u00bb. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 de enero de 2007, su apoderado sustituto present\u00f3 \u00abrenuncia \u00a0irrevocable y motivada al mandato conferido\u00bb, \u00a0pero, afirma, \u00abno \u00a0declin\u00f3 la sustituci\u00f3n recibida para que reasumiera el \u00a0principal, sino el mandato conferido al amparo de un contrato de \u00a0prestaci\u00f3n de servicios profesionales\u2026\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 \u00a0que bajo el anterior entendimiento, debi\u00f3 la Corporaci\u00f3n \u00a0accionada enterarlo de la renuncia en menci\u00f3n y no como lo \u00a0hizo \u00abreiteradamente\u00bb \u00a0al \u00ababogado \u00a0sustituido\u00bb, \u00a0profesional que \u00abno \u00a0pod\u00eda recibir notificaciones dirigidas a quien ya no \u00a0representaba\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0ese respecto, aleg\u00f3 \u00a0que en auto de 11 de marzo de 2009 el Tribunal atacado dispuso \u00a0enterarlo de la renuncia de marras, empero, si bien la comunicaci\u00f3n \u00a0la remiti\u00f3 a \u00absus \u00a0oficinas\u00bb \u00a0la misma iba dirigida al abogado primigenio y, en esas condiciones, \u00a0le estaba vedado \u00abinterceptarla\u00bb \u00a0en virtud de la \u00abinviolabilidad\u00bb \u00a0prevista en la Constituci\u00f3n Nacional y en el art\u00edculo \u00a0192 del C\u00f3digo Penal. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, asever\u00f3 \u00a0que el supuesto yerro en que incurri\u00f3 la Corporaci\u00f3n \u00a0cuestionada fue \u00abintentar \u00a0la notificaci\u00f3n a un tercero\u2026extra\u00f1o\u2026pero \u00a0en todo caso, la comunicaci\u00f3n jam\u00e1s lleg\u00f3 a \u00a0dicha persona porque fue enviada al Banco sin que este la pudiera \u00a0recibir ni abrir por tratarse de comunicaciones privadas de \u00a0terceros\u2026\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 \u00a0que la presunta falta de notificaci\u00f3n de la renuncia de su \u00a0abogado sustituto por las vicisitudes narradas, le ocasion\u00f3 \u00a0que se quedara sin defensa y solamente se enterara de la sentencia \u00a0motivo de examen \u00aben \u00a0la \u00faltima semana del mes de febrero\u00bb \u00a0del a\u00f1o en curso cuando le fue embargada una suma de dinero \u00a0equivalente a \u00abtres \u00a0mil millones de pesos\u00bb \u00a0debido a \u00ablos \u00a0supuestos perjuicios causados con las medidas cautelares\u00bb \u00a0practicadas \u00a0respecto de los bienes de los ejecutados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal accionado incurri\u00f3 en una v\u00eda de hecho en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo de segunda instancia objeto de amparo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ya que no tuvo en cuenta que el art\u00edculo 540 del Estatuto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tributario, norma que consagraba \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sanci\u00f3n procesal contra los documentos que no hubiesen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pagado el impuesto de timbre\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue declarado inexequible por la Corte Constitucional en sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C-1714 de 2000. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, \u00a0manifest\u00f3 que el Tribunal querellado no debi\u00f3 aplicar \u00a0la disposici\u00f3n legal referida, pues esta hab\u00eda sido \u00a0expulsada del ordenamiento. A\u00f1adi\u00f3 que ese proceder \u00a0desconoci\u00f3 el \u00abprincipio \u00a0de favorabilidad\u00bb \u00a0previsto en el art\u00edculo 44 de la Ley 153 de 18871. \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0expres\u00f3 que en \u00a0un caso similar, mediante la sentencia de 26 de diciembre de 2001, el \u00a0estrado de segundo grado atacado hab\u00eda dispuesto que \u00ablos \u00a0t\u00edtulos fueran enviados a la DIAN para que se hiciera el pago \u00a0del impuesto y la sanci\u00f3n como se hac\u00eda abrumadoramente \u00a0en todos los Distritos Judiciales del Pa\u00eds\u00bb, \u00a0sin embargo en el caso criticado descart\u00f3 el valor probatorio \u00a0del pagar\u00e9 base de recaudo. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, adujo \u00a0que el ad-quem \u00a0censurado tampoco apreci\u00f3 que s\u00ed realiz\u00f3 la \u00a0cancelaci\u00f3n del impuesto aludido \u00abmediante \u00a0el mecanismo de la retenci\u00f3n\u00bb, \u00a0pero dicha Corporaci\u00f3n estim\u00f3 que no estaba demostrado \u00a0si ese dinero entr\u00f3 a las \u00abarcas \u00a0del Estado\u00bb, \u00a0con lo cual \u00abexigi\u00f3 \u00a0requisitos adicionales para acreditar el pago\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puso de presente que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a024 de febrero de 2015 formul\u00f3 un \u00abincidente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de nulidad\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y mientras se decide este acude al presente amparo como mecanismo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transitorio para evitar que \u00ablos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandados se apropien de la suma de tres mil millones de pesos\u2026y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se consume un perjuicio irremediable\u2026\u00bb. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte admiti\u00f3 a tr\u00e1mite la demanda de la referencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dispuso tener en cuenta como prueba la documental aportada por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sociedad promotora del amparo, requiri\u00f3 copia de las piezas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesales pertinentes y orden\u00f3 librar las comunicaciones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rigor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colegiatura accionada remiti\u00f3 el expediente objeto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censura. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponce Parodi, quien aduce ser apoderado de Guillermo Augusto Lora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ram\u00edrez, Henri Ustariz Guerra y Rafael Antonio Fragoso, aleg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el Banco demandante tuvo conocimiento de la renuncia de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abogado sustituto \u00d3scar Alirio Ru\u00edz Jim\u00e9nez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde el 19 de abril de 2010, fecha en la que contest\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda laboral formulada por este. Aport\u00f3 copias de dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Conforme al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, cuya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa judicial. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y \u00a0providencias judiciales, el resguardo procede de manera excepcional y \u00a0limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda de hecho, \u00a0cuando \u201cel \u00a0proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de \u00a0los medios ordinarios previstos en la ley\u201d \u00a0(sentencia de 11 de mayo de 2001, exp. \u00a011001-22-03-000-2001-00183-01); y, por supuesto, se cumpla el \u00a0requisito de la inmediatez. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0suma, el Banco accionante se queja porque no fue debidamente \u00a0notificado de la renuncia de su \u00abapoderado \u00a0sustituto\u00bb, \u00a0raz\u00f3n por la cual careci\u00f3 de defensa t\u00e9cnica en \u00a0el juicio ejecutivo singular atacado y no pudo enterarse del \u00a0proferimiento de la sentencia de segunda instancia de 2 de diciembre \u00a0de 2009, ni del tr\u00e1mite posterior. De otra parte, muestra su \u00a0inconformidad frente a este \u00faltimo fallo porque el Tribunal \u00a0convocado aplic\u00f3 el art\u00edculo 540 del Estatuto \u00a0Tributario, norma declarada inexequible por \u00a0la Corte Constitucional en sentencia C-1714 de 2000, para restar \u00a0valor probatorio al pagar\u00e9 base de recaudo por no acreditarse \u00a0el pago del impuesto de timbre y desestimar de esta manera las \u00a0pretensiones de la demanda. Finalmente se queja de que el ad-quem \u00a0acusado no apreci\u00f3 que s\u00ed realiz\u00f3 el pago del \u00a0impuesto de timbre del documento cambiario objeto del juicio \u00a0\u00abmediante \u00a0el mecanismo de la retenci\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Teniendo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en cuenta lo anterior, la Sala considera que el presente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reclamo resulta improcedente por las siguientes razones: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y como lo manifest\u00f3 el Banco demandante en el escrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inaugural (folio 16 precedente), frente al primer reclamo se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encuentra en curso otro mecanismo para la protecci\u00f3n de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00edas deprecadas, valga decir, la entidad financiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0accionante instaur\u00f3 un incidente de nulidad por hechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0similares a los plasmados en la demanda de amparo, lo cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidencia lo apresurado de esta. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, \u00a0<\/p>\n<p>[R]esulta \u00a0prematuro reclamar un pronunciamiento del juez constitucional, que le \u00a0est\u00e1 vedado, por cuanto no puede arrogarse anticipadamente \u00a0facultades que no le corresponden, con miras a decidir lo que ata\u00f1e \u00a0resolver al funcionario competente, am\u00e9n que, it\u00e9rase, \u00a0la acci\u00f3n de tutela no fue concebida como un escenario \u00a0paralelo a las actuaciones judiciales, dado su apuntado car\u00e1cter \u00a0y, mucho menos, fue prevista como una tercera instancia mediante la \u00a0cual se pueda, sin que medien razones para as\u00ed proceder, \u00a0antelar y suplantar las decisiones que han de emerger, como no, \u00a0dentro de cada litigio, y por intermedio del funcionario judicial que \u00a0est\u00e1 investido legalmente para lo propio\u2019 (Sentencia de \u00a01\u00b0 de febrero de 2011, Exp. T. No. \u00a008001-22-13-000-2010-00958-01.) \u00a0(CSJ STC, \u00a07 de mar. 2013, rad. 2012-00085-01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Sumado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a lo anterior, si bien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2591 de 1991 permite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcionalmente la formulaci\u00f3n de la acci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tutela ante la existencia de otros mecanismos para evitar un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perjuicio irremediable, lo cierto es que en este caso el Banco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promotor no acredit\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrencia de un menoscabo apremiante de sus garant\u00edas o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancias insalvables que ameriten la intervenci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juez constitucional, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues n\u00f3tese que la entidad demandante se limit\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmar que sufrir\u00eda un eventual da\u00f1o con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiaci\u00f3n por parte de los ejecutantes por perjuicios de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la suma embargada, sin acreditar que ello fuera inminente habida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consideraci\u00f3n del estado de la referida ejecuci\u00f3n. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, ha considerado la Corte que resulta frustrada la pretensi\u00f3n \u00a0de amparo temporal cuando \u00abno \u00a0se prob\u00f3 el menoscabo irreparable, ni lo narrado por la \u00a0apelante denota una gravedad y urgencia \u00a0de tal entidad que conlleve a que se pasen por alto los tr\u00e1mites, \u00a0procesos y procedimientos establecidos por el legislador\u00bb \u00a0(CSJ ST, 18 may 2011, rad. 2011-00216-01resaltado a prop\u00f3sito). \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cualquier caso consta en el expediente de la Corte que el informativo \u00a0que contiene la actuaci\u00f3n del proceso ejecutivo fue remitido a \u00a0estas dependencias. (fl. \u00a0157 y 158 cdno. Corte) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lado, frente a la queja formulada contra la sentencia de segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia de 2 de diciembre de 2009, destaca la Sala que tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconformidad carece del presupuesto de inmediatez. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Obs\u00e9rvese que la providencia censurada fue proferida en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fecha anteriormente indicada, en tanto que, la demanda de amparo se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0present\u00f3 el 3 de marzo de 2015 (folio 20 precedente), es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir, han transcurrido m\u00e1s de cinco (5) a\u00f1os y tres \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(3) meses desde que la sociedad accionante tuvo la posibilidad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acudir ante el juez constitucional para solicitar la defensa de sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0ese respecto, se recuerda que el ejercicio de la acci\u00f3n de \u00a0tutela debe ser oportuno y congruente con el prop\u00f3sito que \u00a0persigue, que no es otro que brindar soluci\u00f3n \u00aba \u00a0situaciones presentes que a\u00fan pueden ser susceptibles de tal \u00a0remedio, y no denunciar hechos cuyos efectos se han materializado\u2026\u00bb \u00a0( CSJ ST, 17 Jul 2006, Rad. 2006-00826-01) \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, \u00a0esta Corporaci\u00f3n en pasada oportunidad se\u00f1al\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u2026Ahora, \u00a0si bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado de manera un\u00e1nime \u00a0el t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la \u00a0petici\u00f3n de amparo frente a decisiones judiciales por falta de \u00a0inmediatez, s\u00ed resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no puede \u00a0ser tan ampl\u00edo que impida la consolidaci\u00f3n de las \u00a0situaciones jur\u00eddicas creadas por la jurisdicci\u00f3n y, \u00a0menos a\u00fan, que no permita adquirir certeza sobre los derechos \u00a0reclamados. \u00a0En este orden de ideas un lapso de tiempo como el que \u00a0aqu\u00ed ha transcurrido, (algo m\u00e1s de dos a\u00f1os), \u00a0adem\u00e1s de excesivo, pone de manifiesto la ausencia de apremio \u00a0en la interposici\u00f3n del amparo y el \u00e1nimo, simplemente, \u00a0de reabrir una cuesti\u00f3n oportunamente decidida por la \u00a0jurisdicci\u00f3n. En verdad, muy breve ha de ser el tiempo que \u00a0debe transcurrir entre la fecha de la determinaci\u00f3n judicial \u00a0acusada y el reclamo constitucional que se enfila contra ella, con \u00a0miras a que \u00e9ste \u00faltimo no pierda su raz\u00f3n de \u00a0ser, convirti\u00e9ndose, subsecuentemente, en un instrumento que \u00a0genere incertidumbre, zozobra y menoscabo a los derechos y leg\u00edtimos \u00a0intereses de terceros&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden de ideas, la tardanza de la compa\u00f1\u00eda gestora \u00a0en acudir a este escenario excepcional impide el estudio de fondo de \u00a0la queja constitucional, \u00a0sin que sea de recibo la alegaci\u00f3n formulada en torno al \u00a0supuesto desconocimiento del tr\u00e1mite -a consecuencia de la \u00a0forma en que fue noticiada la renuncia del apoderado sustituto-, toda \u00a0vez que este asunto es materia de incidente que a\u00fan se \u00a0encuentra en curso. \u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0de las copias aportadas al presente tr\u00e1mite la Corte aprecia \u00a0que por lo menos desde el 19 de abril de 2010 (folios 63 a 72 del \u00a0cuaderno 2) la entidad financiera accionante conoci\u00f3 de la \u00a0renuncia de su abogado sustituto \u00d3scar Alirio Ruiz Jim\u00e9nez, \u00a0pues en dicha fecha contest\u00f3 la demanda laboral interpuesta \u00a0por este, cuyo libelo inaugural est\u00e1 sustentado en las \u00a0actuaciones que realiz\u00f3 dentro del juicio ejecutivo censurado \u00a0hasta la dimisi\u00f3n del mandato a \u00e9l sustituido, de \u00a0manera que, se infiere que desde esa data el Banco BBVA S.A. debi\u00f3 \u00a0acudir al tr\u00e1mite ejecutivo cuestionado para enterarse el \u00a0estado en que se encontraba, circunstancia que denota no solamente su \u00a0falta de diligencia en la vigilancia del litigio acusado sino que \u00a0reafirma la carencia del presupuesto de inmediatez. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Baste lo dicho en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precedencia, para denegar la protecci\u00f3n pedida. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, administrando Justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, DENIEGA \u00a0el amparo solicitado. \u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en \u00a0oportunidad, rem\u00edtanse las diligencias a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no \u00a0impugnarse. \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA \u00a0VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de la Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO FERNANDO \u00a0GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS VALL DE RUT\u00c9N \u00a0RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abEn \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materia penal la ley favorable o permisiva prefiere en los juicios a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la odiosa o restrictiva, aun cuando aquella sea posterior al tiempo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que se cometi\u00f3 el delito. Esta regla favorece a los reos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenados que est\u00e9n sufriendo su condena\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-89305","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89305"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89305\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}