{"id":89863,"date":"2024-05-31T22:13:10","date_gmt":"2024-05-31T22:13:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc5472-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:10","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:10","slug":"stc5472-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc5472-2015\/","title":{"rendered":"STC 5472 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC5472-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 11001-02-03-000-2015-00919-00 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n de seis de mayo de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., siete (7) de mayo de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese la \u00a0tutela promovida por Amado \u00a0Augusto Quintero P\u00e1ez respecto de la \u00a0Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0C\u00facuta, espec\u00edficamente contra el magistrado Guillermo \u00a0Ram\u00edrez Due\u00f1as, con ocasi\u00f3n del juicio de \u00a0petici\u00f3n de herencia propuesto por Gladys Mar\u00eda, \u00a0Adolfo, Didier Jos\u00e9, Delfina Mar\u00eda, Nancy Yamile, Alida \u00a0Rosa y Diosa Elena Bursa Santiago frente al aqu\u00ed gestor y \u00a0otros. \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El interesado reclama la protecci\u00f3n de los derechos al debido \u00a0proceso, \u201ccontradicci\u00f3n\u201d, \u00a0defensa y acceso a la justicia, presuntamente quebrantados por la \u00a0Corporaci\u00f3n querellada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Comenta en sustento de la queja, en concreto, que dentro del asunto \u00a0de petici\u00f3n de herencia materia de este resguardo, el Tribunal \u00a0tutelado incurri\u00f3 en irregularidad al inadmitir la apelaci\u00f3n \u00a0propuesta contra el auto desestimatorio del incidente de nulidad por \u00a0\u00e9l incoado con fundamento en la causal 9 de la regla 140 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil, esto es, indebida notificaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio del petente del auxilio, el colegiado inadvirti\u00f3 que \u00a0la demanda p\u00e1bulo del se\u00f1alado litigio, se present\u00f3 \u00a0en el a\u00f1o 2007, \u201cy \u00a0cuando eso no reg\u00eda la modificaci\u00f3n introducida por el \u00a0art\u00edculo 14 de la Ley 1395 2010\u201d \u00a0al precepto 351 del primero de los plexos legales en cita. \u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que el ad \u00a0quem \u00a0le viol\u00f3 las garant\u00edas iusfundamentales \u00a0aqu\u00ed invocadas al reparar en mandatos jur\u00eddicos \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0que \u00a0no corresponden a esta situaci\u00f3n especial y \u00a0[dejar] de \u00a0aplicar el numeral 5\u00ba del art\u00edculo 351 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil, \u00a0[el cual] se\u00f1ala \u00a0que es apelable el auto proferido en primera instancia \u00a0\u2018(\u2026) \u00a0que niegue el tr\u00e1mite de un incidente autorizado por la ley\u2019 \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tras insistir en los mismos supuestos e indicar que el superior le \u00a0transgredi\u00f3 el principio de favorabilidad, pide dar curso a la \u00a0referida impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 Respuesta \u00a0del accionado \u00a0<\/p>\n<p>Guard\u00f3 \u00a0silencio. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. El actor \u00a0reprocha el auto de 19 de marzo de 2015 mediante el cual la Sala \u00a0Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta \u00a0inadmiti\u00f3 la alzada por \u00e9l deprecada respecto del \u00a0prove\u00eddo que le neg\u00f3 el comentado incidente de nulidad; \u00a0no obstante, sin dificultad se advierte el fracaso de este resguardo \u00a0por inobservarse el presupuesto de subsidiariedad. \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, por cuanto frente a la determinaci\u00f3n en comento el \u00a0querellante omiti\u00f3 interponer el recurso de s\u00faplica a \u00a0su alcance, medio procedente a voces de lo establecido en el art\u00edculo \u00a0363 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, e id\u00f3neo para \u00a0ventilar las circunstancias aqu\u00ed narradas de las cuales, en \u00a0criterio del promotor del amparo, surge palmaria la viabilidad de la \u00a0se\u00f1alada apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En casos como el \u00a0actual, esta Corte ha sido enf\u00e1tica al sostener: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0cuando \u00a0hay [negligencia] \u00a0de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones \u00a0judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las \u00a0cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites \u00a0respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo \u00a0es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d \u00a0de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los \u00a0dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; \u00a0como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias \u00a0de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el \u00a0fruto de su propia incuria\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>2. Al margen de lo \u00a0discurrido, revisada la providencia criticada, de ella no emana \u00a0irregularidad con entidad suficiente como para permitirle el paso a \u00a0esta excepcional justicia. \u00a0<\/p>\n<p>En efecto, para \u00a0decidir de la forma cuestionada el colegiado refiri\u00f3 al \u00a0numeral 5\u00ba del art\u00edculo 351 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, modificado por la norma 14 de la Ley 1395 de \u00a02010, el cual consagra \u201c(\u2026) que \u00a0es apelable el auto (\u2026) \u00a0que \u00a0niegue el tr\u00e1mite de un incidente autorizado por la ley o lo \u00a0resuelva, el que declare la nulidad total o parcial del proceso y el \u00a0que niegue un amparo de pobreza\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 que \u00a0en la primera de las hip\u00f3tesis estipuladas en tal precepto \u00a0jur\u00eddico, es decir, aquella relacionada con \u201clos \u00a0incidentes en general\u201d, \u00a0no se halla el de nulidad, pues el legislador \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0fue expreso en darle un tratamiento especial a \u00e9ste, pues se \u00a0ocup\u00f3 de asignarle un contexto espec\u00edfico, \u00a0distingui\u00e9ndolo de los dem\u00e1s incidentes, para otorgar \u00a0la posibilidad de apelaci\u00f3n s\u00f3lo respecto de la \u00a0providencia en que se declare la nulidad procesal; ante la di\u00e1fana \u00a0distinci\u00f3n, no es admisible hacer intrincadas elucubraciones \u00a0para desentra\u00f1ar el sentido de la norma, adicionalmente debe \u00a0considerarse que \u00a0\u2018[l]a \u00a0disposici\u00f3n relativa a un asunto especial, prefiere a la que \u00a0tenga car\u00e1cter general\u2019 (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Aunado a lo \u00a0anterior, destac\u00f3 que si bien el mandato 138 del Estatuto \u00a0Procesal Civil contempla como susceptible de alzada el prove\u00eddo \u00a0a trav\u00e9s del cual se resuelve un tr\u00e1mite incidental, lo \u00a0cierto era \u201c(\u2026) que \u00a0trat\u00e1ndose de incidente de nulidad, como el que nos ocupa, \u00a0solamente es apelable el auto que decreta la nulidad de todo el \u00a0proceso o parte del mismo (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La determinaci\u00f3n descrita no resulta arbitraria o lesiva de \u00a0garant\u00edas constitucionales. Ahora, seg\u00fan lo ha \u00a0expresado esta Corte, \u201c(\u2026) \u00a0independientemente \u00a0de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores \u00a0atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en \u00a0caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho \u00a0(\u2026)\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>4. Es preciso \u00a0memorar que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para \u00a0demandar el amparo constitucional porque la tutela no es instrumento \u00a0para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las \u00a0hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni \u00a0cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos \u00a0es la m\u00e1s acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a \u00a0la intervenci\u00f3n del juez constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>5. Ata\u00f1edero \u00a0a \u00a0lo dicho por el actor en el sentido de que el Tribunal querellado \u00a0inadvirti\u00f3 que la demanda p\u00e1bulo del se\u00f1alado \u00a0litigio se present\u00f3 en el a\u00f1o 2007, \u201cy \u00a0cuando eso no reg\u00eda la modificaci\u00f3n introducida por el \u00a0art\u00edculo 14 de la Ley 1395 2010\u201d \u00a0al precepto 351 del C\u00f3digo Procesal Civil, es menester \u00a0precisar que el art\u00edculo 40 de la Ley 153 de 1887, modificado \u00a0por el 627 de la Ley 1564 de 2012, \u00a0consagra: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0leyes concernientes a la sustanciaci\u00f3n y ritualidad de los \u00a0juicios prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que deben \u00a0empezar a regir. \u00a0Sin embargo, los recursos interpuestos, la pr\u00e1ctica de pruebas \u00a0decretadas, las audiencias convocadas, las diligencias iniciadas, los \u00a0t\u00e9rminos que hubieren comenzado a correr, los incidentes en \u00a0curso y las notificaciones que se est\u00e9n surtiendo, se regir\u00e1n \u00a0por las leyes vigentes cuando se interpusieron los recursos, se \u00a0decretaron las pruebas, se iniciaron las audiencias o diligencias, \u00a0empezaron a correr los t\u00e9rminos, se promovieron los incidentes \u00a0o comenzaron a surtirse las notificaciones\u201d. \u00a0(subl\u00ednea fuera de texto). \u00a0<\/p>\n<p>Del precepto \u00a0transcrito se colige que no err\u00f3 el colegiado al decidir como \u00a0lo hizo, pues las evidencias adosadas a estas diligencias revelan que \u00a0el incidente de nulidad se formul\u00f3 el 6 de octubre de 2014, es \u00a0decir, cuando ya el citado canon 351, hab\u00eda sido modificado \u00a0por el art\u00edculo 14 de la Ley 1395 de 2010, por tanto era \u00e9ste \u00a0y no otro el mandato jur\u00eddico el llamado a gobernar el asunto. \u00a0<\/p>\n<p>6. Referente al \u00a0principio de favorabilidad aludido por el promotor de esta \u00a0salvaguarda, no est\u00e1 dem\u00e1s indicar que el mismo no se \u00a0halla establecido para materias como la aqu\u00ed analizada, esto \u00a0es, procesal civil, por tanto en ninguna irregularidad incurri\u00f3 \u00a0el juzgador al no haber reparado en \u00e9ste. \u00a0<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: NEGAR \u00a0la \u00a0tutela solicitada por \u00a0Amado \u00a0Augusto Quintero P\u00e1ez respecto de la \u00a0Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0C\u00facuta, espec\u00edficamente contra el magistrado Guillermo \u00a0Ram\u00edrez Due\u00f1as, con ocasi\u00f3n del juicio de \u00a0petici\u00f3n de herencia de Gladys Mar\u00eda, Adolfo, Didier \u00a0Jos\u00e9, Delfina Mar\u00eda, Nancy Yamile, Alida Rosa y Diosa \u00a0Elena Bursa Santiago frente al aqu\u00ed gestor y otros. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Notif\u00edquese \u00a0lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, \u00a0a todos los interesados. \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0Si \u00a0este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la \u00a0Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>JES\u00daS \u00a0VALL DE RUT\u00c9N RUIZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia de 26 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enero de 2011, exp. 00027-00; reiterada el 11 de abril de 2012, exp. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a000616-00. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0COLOMBIA, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. Civil. Sentencia de 18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ver en el mismo sentido el fallo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a018 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-89863","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89863\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}