{"id":90541,"date":"2024-05-31T22:13:32","date_gmt":"2024-05-31T22:13:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc7396-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:32","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:32","slug":"stc7396-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc7396-2015\/","title":{"rendered":"STC 7396 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC7396-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00ba. \u00a023001-22-14-000-2015-00094-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de diez de junio de dos mil quince). \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., once (11) de junio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la impugnaci\u00f3n formulada respecto del fallo de 27 de \u00a0abril de 2015, proferido por la Sala Civil Familia Laboral del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Monter\u00eda, que neg\u00f3 \u00a0la tutela de Antonio Rhenals Mora, \u00a0como agente oficioso de Diego Sim\u00f3n Covo Urango \u00a0frente al Juzgado Promiscuo del Circuito de Chin\u00fa; siendo \u00a0vinculada Maruja Arango de Fern\u00e1ndez. \u00a0<\/p>\n<p>I.- \u00a0ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Antonio Rhenals Mora, actuando en la condici\u00f3n descrita, alega \u00a0la transgresi\u00f3n del derecho al debido proceso \u00a0de su representado. \u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Circunscribe su ataque a la sentencia que no accedi\u00f3 a las \u00a0pretensiones de la demanda de pertenencia que promovi\u00f3 Diego \u00a0Sim\u00f3n Covo Urango contra indeterminados. \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Sustenta la protecci\u00f3n en los supuestos f\u00e1cticos que \u00a0pasan a compendiarse (folio 1): \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del referido asunto se intent\u00f3 hacer valer la posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quieta, pacifica e ininterrumpida por m\u00e1s de vente (20) a\u00f1os \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre un inmueble ubicado en San Andr\u00e9s de Sotavento. \u00a0<\/p>\n<p>2. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compareci\u00f3 Maruja \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Arango de Fern\u00e1ndez, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin aportar pruebas para acreditar su propiedad, ya que hizo alusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00aba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la existencia de una escritura p\u00fablica que nunca present\u00f3\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el encartado, sin dar traslado para alegar de conclusi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dict\u00f3 fallo desfavorable a las s\u00faplicas (10 abr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se incurri\u00f3 en un defecto f\u00e1ctico, ante la carencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0elementos de convicci\u00f3n y el examen errado de los allegados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Diego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sim\u00f3n Covo Urango se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encuentra hospitalizado en estado cr\u00edtico en la ciudad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Monter\u00eda, adem\u00e1s, quien ac\u00e1 funge como \u00abagente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oficioso\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actu\u00f3 como su apoderado en el pleito objeto de reparo. \u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Pide, en consecuencia, anular el veredicto (folio 1). \u00a0<\/p>\n<p>II.- \u00a0RESPUESTA \u00a0DE LA ACCIONADA E INTERVINIENTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0Juzgado Promiscuo del Circuito de Chin\u00fa remiti\u00f3 el \u00a0expediente para su revisi\u00f3n y se opuso al auxilio, alegando \u00a0que motiv\u00f3 debidamente el pronunciamiento cuestionado. Agreg\u00f3 \u00a0que trascurri\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o y el gestor \u00abdej\u00f3 \u00a0precluir cualquier t\u00e9rmino para interponer acciones ordinarias \u00a0(recursos o incidentes de nulidad)\u00bb \u00a0(folios 22 a 27). \u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Maruja Arango de Fern\u00e1ndez guard\u00f3 silencio. \u00a0<\/p>\n<p>III.- \u00a0FALLO \u00a0DEL TRIBUNAL \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0concedi\u00f3 el resguardo porque \u00a0no cumple con el requisito de inmediatez, ya que se interpuso m\u00e1s \u00a0de seis meses despu\u00e9s de ejecutoriada la determinaci\u00f3n, \u00a0y no hizo uso de los mecanismos ordinarios de contradicci\u00f3n \u00a0frente a dicha actuaci\u00f3n, particularmente, el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n (folios 131-135). \u00a0<\/p>\n<p>IV.- \u00a0IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0insisti\u00f3 en la configuraci\u00f3n de una v\u00eda de hecho \u00a0por parte del juez, a quien acusa de conducir de manera irregular y \u00a0morosa todos los litigios a su cargo, \u00ablo \u00a0que merece ser investigado por la jurisdicci\u00f3n disciplinaria\u00bb. \u00a0Agreg\u00f3 que Maruja Arango de Fern\u00e1ndez se vali\u00f3 \u00a0de escrituras p\u00fablicas \u00abcon \u00a0registro, pero viciadas de falsa tradici\u00f3n\u00bb, lo \u00a0que equivale a decir que \u00abno \u00a0sirven ni de t\u00edtulo ni de modo\u00bb \u00a0(folio 45). \u00a0<\/p>\n<p>V.- \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0La \u00a0controversia se centra en establecer si la autoridad censurada \u00a0vulner\u00f3 las prerrogativas invocadas al desestimar la usucapi\u00f3n \u00a0que motiva la queja, especialmente, en el an\u00e1lisis del acervo \u00a0probatorio. \u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Los ordenamientos de los jueces son, por regla general, ajenos al \u00a0examen propio de la tutela; es la excepci\u00f3n a esto, los \u00a0eventos en los que resultan ostensiblemente arbitrarios, esto es, \u00a0producto de la mera liberalidad, a tal punto que configuren una \u00abv\u00eda \u00a0de hecho\u00bb, \u00a0y bajo los presupuestos de que la persona afectada acuda dentro de un \u00a0tiempo moderado a formularla y no tenga otros remedios para conjurar \u00a0la lesi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Para \u00a0el estudio que se realiza, est\u00e1 acreditado: \u00a0<\/p>\n<p>3.1.- \u00a0Que \u00a0el Juzgado Promiscuo del Circuito de Chin\u00fa no accedi\u00f3 a \u00a0la prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio de \u00a0Diego Sim\u00f3n Covo Urango \u00a0contra indeterminados \u00a0(10 \u00a0abr. 2014), folios 4 a 12. \u00a0<\/p>\n<p>3.2.- \u00a0Que, \u00a0como motivo de la absoluci\u00f3n, se adujo que de las escrituras \u00a0p\u00fablicas aportadas por Maruja Arango de Fern\u00e1ndez y de \u00a0los testimonios obrantes al proceso, se desprende que \u00abno \u00a0se cumplen los requisitos para solicitar la usucapi\u00f3n: la \u00a0posesi\u00f3n pac\u00edfica y que no se reconozca mejor derecho\u00bb \u00a0(folio 11). \u00a0<\/p>\n<p>3.3.- \u00a0Que \u00a0la anterior decisi\u00f3n no fue apelada (folio 3, cuaderno Corte). \u00a0<\/p>\n<p>3.4.- \u00a0Que \u00a0el presente libelo se radic\u00f3 el 13 de abril de 2015 (folio \u00a015). \u00a0<\/p>\n<p>3.5.- \u00a0Que el \u00a0agente oficioso manifest\u00f3 expresamente en la solicitud que el \u00a0titular de los derechos no se encuentra en condiciones de ejercer su \u00a0propia defensa (folio 3). \u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Se desestimar\u00e1 la impugnaci\u00f3n por las razones que pasan \u00a0a mencionarse: \u00a0<\/p>\n<p>4.1.- El \u00a0art\u00edculo 10 del Decreto 2591 de 1991 exige que al momento de \u00a0impetrar la salvaguarda se tenga la titularidad del derecho afectado \u00a0o se represente o agencie a quien detenta tal condici\u00f3n, este \u00a0\u00faltimo evento cuando el actor no est\u00e9 en capacidad de \u00a0velar por sus propios intereses. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular, la \u00a0Corporaci\u00f3n ha sentado que \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo atinente a la \u201cagencia oficiosa\u201d, bueno es recordar \u00a0que el canon pertinente, art\u00edculo 10, Decreto 2591 de 1991, \u00a0exige la demostraci\u00f3n de la imposibilidad de los agenciados de \u00a0promover su propia defensa y la afirmaci\u00f3n de la raz\u00f3n \u00a0de tal circunstancia en el escrito en que se pide la protecci\u00f3n, \u00a0tal como con insistencia lo ha interpretado la Sala (CSJ \u00a0SC, 26 nov. 2010, exp. 00372-01, reiterada el 17 feb. 2015, exp. \u00a0STC1432-2015). \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con lo anterior, el memorialista est\u00e1 legitimado \u00a0para reclamar las garant\u00edas de \u00a0Diego Sim\u00f3n Covo Urango, \u00a0quien, por encontrarse en delicado estado de salud no \u00a0pudo comparecer por s\u00ed mismo a este asunto, seg\u00fan se \u00a0afirm\u00f3 en el escrito introductorio (folio 3). \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0casos similares, \u00a0la Corte Constitucional estableci\u00f3 los elementos necesarios \u00a0para que opere la figura. Se destacan \u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0La manifestaci\u00f3n del agente oficioso en el sentido de actuar \u00a0como tal. (ii) La circunstancia real, que se desprenda del escrito de \u00a0tutela ya por figurar expresamente o porque del contenido se pueda \u00a0inferir, consistente en que el titular del derecho fundamental no \u00a0est\u00e1 en condiciones f\u00edsicas o mentales para promover su \u00a0propia defensa. (iii) La existencia de la agencia no implica una \u00a0relaci\u00f3n formal entre el agente y los agenciados titulares de \u00a0los derechos.(\u2026) En concordancia con lo anterior, la Corte \u00a0Constitucional ha se\u00f1alado que, adem\u00e1s de tener en \u00a0cuenta los requisitos de la agencia oficiosa, el an\u00e1lisis en \u00a0sede de tutela siempre debe ir guiado bajo tres principios \u00a0fundamentales: (i) la eficacia de los derechos fundamentales; (ii) la \u00a0prevalencia del derecho sustancial sobre el procesal, y (iii) la \u00a0solidaridad en la defensa de los derechos fundamentales de quienes no \u00a0est\u00e1n en condiciones de defenderse por s\u00ed mismos. (CC \u00a0T-531 de 2002; reiterada \u00a0T-214 \u00a0de 2014). \u00a0<\/p>\n<p>4.2.- \u00a0No se satisface el requisito de inmediatez si se tiene en cuenta que, \u00a0entre la fecha en que se profiri\u00f3 la providencia debatida (10 \u00a0abr. 2014) y, la presentaci\u00f3n de este mecanismo (13 abr. \u00a02015), transcurri\u00f3 un plazo mayor a seis meses, se\u00f1alado \u00a0por la Corte como prudente para este tipo de acciones. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, se ha sostenido que \u00a0si \u00a0bien la jurisprudencia no ha indicado de manera un\u00e1nime el \u00a0t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n \u00a0de amparo, \u00a0\u00abs\u00ed resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no puede ser \u00a0tan amplio que impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones \u00a0jur\u00eddicas creadas por la jurisdicci\u00f3n y, menos a\u00fan, \u00a0que no permita adquirir certeza sobre los derechos reclamados\u00bb, \u00a0adopt\u00e1ndose aqu\u00e9l en \u00abseis \u00a0meses\u00bb; \u00a0per\u00edodo que se contabiliza desde cuando se produjo la \u00a0actuaci\u00f3n atacada, con miras a que la aspiraci\u00f3n \u00a0constitucional \u00abno \u00a0pierda su raz\u00f3n de ser, convirti\u00e9ndose, \u00a0subsecuentemente, en un instrumento que genere incertidumbre, zozobra \u00a0y menoscabo a los derechos y leg\u00edtimos intereses de terceros\u00bb \u00a0(CSJ \u00a0STC, 27 \u00a0nov. 2013, exp. 02680-00, citado 12 mar. 2015, rad. STC2710-2015). \u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no se trajo a colaci\u00f3n ninguna justificaci\u00f3n para \u00a0acudir tard\u00edamente a este medio extraordinario, el silencio \u00a0prolongado se tradujo, sin m\u00e1s, en un signo de asentimiento \u00a0frente a lo resuelto por el encartado en el prove\u00eddo del que \u00a0se aduce un proceder contrario a la ley. \u00a0<\/p>\n<p>4.3.- \u00a0El peticionario obr\u00f3 con incuria dentro del tr\u00e1mite, ya \u00a0que debi\u00f3 apelar el fallo que reprocha y no lo hizo, pese a \u00a0que era procedente seg\u00fan el art\u00edculo 351 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil que prev\u00e9: \u00abSon \u00a0apelables las sentencias de primera instancia, excepto las que se \u00a0dicten en equidad de acuerdo con el art\u00edculo 38 y las que las \u00a0partes convengan en recurrir en casaci\u00f3n per saltum, si fuere \u00a0procedente este recurso\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal omisi\u00f3n \u00a0desaprovech\u00f3 la oportunidad id\u00f3nea para exponer las \u00a0supuestas inconsistencias que aduce en esta sede, sin que sea posible \u00a0reabrir un debate por esta v\u00eda frente a aspectos que debieron \u00a0ser planteados ante el juez natural y respetando las reglas propias \u00a0del juicio. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la inviabilidad de la tutela por no ejercerse los medios legales de \u00a0contradicci\u00f3n, se ha dicho \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo es dable acudir \u00a0cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d de \u00a0resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los \u00a0dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; \u00a0como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias \u00a0de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el \u00a0fruto de su propia incuria \u00a0(CSJ, STC, 26 en. 2011, exp. 00027-00, reiterada el 16 feb. 2015, \u00a0exp. \u00a0STC1935-2015). \u00a0<\/p>\n<p>4.4.- Finalmente, si en \u00a0criterio del promotor el funcionario act\u00faa con deviaci\u00f3n, \u00a0morosidad o \u00a0incurri\u00f3 en alguna falta sancionable, \u00a0puede dirigirse ante las \u00a0autoridades disciplinarias competentes a fin de poner en conocimiento \u00a0tal situaci\u00f3n, naturalmente, asumiendo la responsabilidad que \u00a0se llegue a generar en tal sentido. \u00a0<\/p>\n<p>Al respecto se se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) el \u00a0ordenamiento jur\u00eddico prev\u00e9 las v\u00edas adecuadas a \u00a0las cuales pueden acudir directamente los interesados, no siendo este \u00a0el camino para obtener que el sentenciador de tutela disponga \u00a0inquisiciones que puede hacer la persona supuestamente afectada o \u00a0lesionada \u00a0(CSJ \u00a0STC, 23 en. 2012, rad. 00605-01, reiterada 12 feb. 2015, rad \u00a0STC1258-2015). \u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0En consecuencia, se respaldar\u00e1 el veredicto fustigado. \u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y \u00a0oportunamente rem\u00edtanse las diligencias a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de \u00a0Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-90541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90541"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90541\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}