{"id":90624,"date":"2024-05-31T22:13:34","date_gmt":"2024-05-31T22:13:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc7589-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:34","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:34","slug":"stc7589-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc7589-2015\/","title":{"rendered":"STC 7589 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC7589-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 11001-02-03-000-2015-01268-00 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n de diecisiete de junio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dieciocho (18) de junio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese la \u00a0tutela promovida por la \u00a0Cooperativa de Motoristas del Huila y Caquet\u00e1 Ltda., Coomotor \u00a0Ltda., contra el Juzgado Primero Penal del Circuito de Pitalito; \u00a0extensiva a la Sala de Casaci\u00f3n Penal. \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La actora reclama la protecci\u00f3n de los derechos al debido \u00a0proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia, doble \u00a0instancia y \u201cno \u00a0hacer m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n del apelante\u201d, \u00a0presuntamente quebrantados por los querellados. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En apoyo de la queja constitucional acota, en concreto, que por el \u00a0accidente de tr\u00e1nsito ocurrido el 28 de noviembre de 2006 en \u00a0la v\u00eda Pitalito \u2013 Garz\u00f3n, en el cual result\u00f3 \u00a0afectado Adalberto Cano Carvajal, el Juez \u00danico Promiscuo \u00a0Municipal de Timan\u00e1, Huila, le adelant\u00f3 juicio a \u00a0Silvestre Collazos Andrade por el delito de lesiones personales \u00a0culposas. \u00a0<\/p>\n<p>Constituida \u00a0la v\u00edctima en parte civil, la aqu\u00ed actora y Blasina \u00a0Aguirre Garc\u00eda fueron vinculadas como terceras civilmente \u00a0responsables, y Seguros La Equidad llamada en garant\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a011 de febrero de 2013 se conden\u00f3 al procesado por el punible \u00a0atribuido y se le impuso a \u00e9ste y a los convocados el pago de \u00a0$171.900.522 por los da\u00f1os materiales y morales causados a \u00a0Cano Carvajal. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Primero Penal del Circuito de Pitalito \u201c(\u2026) en \u00a0una absurda e ilegal decisi\u00f3n \u00a0(\u2026)\u201d, revoc\u00f3 parcialmente la determinaci\u00f3n \u00a0anterior, en el sentido de excluir a la compa\u00f1\u00eda \u00a0aseguradora \u201c(\u2026) \u00a0y abstenerse de resolver sobre el recurso de apelaci\u00f3n por esa \u00a0parte interpuesto, con el argumento de que no es posible la \u00a0vinculaci\u00f3n al proceso penal \u00a0(\u2026)\u201d \u00a0de ese tipo de empresas. \u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al fallo de segunda instancia propuso recurso de casaci\u00f3n, \u00a0empero el mismo fue inadmitido el 25 de mayo de 2015. Agrega, \u00a0respecto de ese mecanismo, que a trav\u00e9s de \u00e9l pudo la \u00a0Corporaci\u00f3n especializada corregir el yerro cometido por el \u00a0fallador cuestionado; sin embargo, no lo hizo. \u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que el ad \u00a0quem \u00a0incurri\u00f3 en v\u00eda de hecho por inaplicar el art\u00edculo \u00a071 del C\u00f3digo del Procedimiento Penal, seg\u00fan el cual, \u00a0\u201c[D]entro \u00a0del proceso penal, en ejercicio de la acci\u00f3n civil, podr\u00e1 \u00a0proponerse la denuncia del pleito y el llamamiento en garant\u00eda\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que el funcionario querellado apoy\u00f3 su prove\u00eddo en \u00a0jurisprudencia de 1998 y 1999, desconociendo los pronunciamientos \u00a0posteriores de la Sala de Casaci\u00f3n Penal sobre \u201c(\u2026) \u00a0la \u00a0absoluta legalidad y procedencia de la vinculaci\u00f3n de las \u00a0compa\u00f1\u00edas de seguros a los procesos penales a trav\u00e9s \u00a0del llamamiento en garant\u00eda\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 Respuesta \u00a0de los accionados \u00a0<\/p>\n<p>El Juez Primero \u00a0Penal del Circuito de Pitalito realiz\u00f3 un recuento de la \u00a0gesti\u00f3n surtida y se opuso a la prosperidad del auxilio porque \u00a0la providencia se apuntal\u00f3 \u201c(\u2026) \u00a0en precedentes jurisprudenciales tanto de la Corte Suprema de \u00a0Justicia como del Honorable Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de Neiva\u201d. \u00a0A\u00f1adi\u00f3 que Coomotor y Blasina Aguirre \u201c(\u2026) \u00a0tienen \u00a0otro mecanismo de defensa judicial para perseguir los fines que \u00a0pretenden con el amparo de tutela\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>La otra autoridad \u00a0accionada guard\u00f3 silencio. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>2. Sin embargo, se \u00a0observa la improcedencia del auxilio, por cuanto no es posible acudir \u00a0a esta particular justicia cuando se han derrochado las herramientas \u00a0de defensa establecidas en la ley procesal penal. \u00a0<\/p>\n<p>3. Si se inco\u00f3 \u00a0el recurso extraordinario frente al prove\u00eddo criticado, tal \u00a0impugnaci\u00f3n fue inadmitida por falencias en la construcci\u00f3n \u00a0de los cargos invocados. \u00a0<\/p>\n<p>4. En ese orden, \u00a0no habiendo hecho uso id\u00f3neo del medio de defensa se\u00f1alado, \u00a0se impone el fracaso de esta salvaguarda por ser palmario el \u00a0incumplimiento del principio de subsidiariedad. \u00a0<\/p>\n<p>Esta Sala ha sido \u00a0enf\u00e1tica al se\u00f1alar: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0cuando \u00a0hay [negligencia] \u00a0de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones \u00a0judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las \u00a0cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites \u00a0respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo \u00a0es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d \u00a0de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los \u00a0dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; \u00a0como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias \u00a0de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el \u00a0fruto de su propia incuria\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>5. Es pertinente \u00a0indicar que el \u00a0car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n impone \u00a0al libelista cumplir los requisitos de fondo y de forma previstos por \u00a0el legislador para el \u00e9xito de la censura; la ausencia de \u00a0rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales al formular el \u00a0cargo para demostrar los errores de la sentencia recurrida, no es \u00a0tarea que pueda ser superada por medio de la tutela, porque \u00e9sta \u00a0no es instrumento para suplir la ineptitud formal de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Lo instrumental es \u00a0garant\u00eda para materializar la igualdad ante la ley y para \u00a0frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de exceso ritual \u00a0manifiesto, sino de garant\u00edas irrenunciables, cuyo respeto es \u00a0finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del derecho \u00a0sustancial. \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Al margen de lo anterior, revisada la providencia a trav\u00e9s de \u00a0la cual se inadmiti\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n deprecada \u00a0ante la sentencia emitida por el \u00a0Juez Primero Penal del Circuito de Pitalito, \u00a0no emerge arbitrariedad con entidad suficiente como para permitir el \u00a0paso a esta excepcional justicia. \u00a0<\/p>\n<p>Para decidir de \u00a0esa forma, la Sala de Casaci\u00f3n Penal expres\u00f3, entre \u00a0otras cosas, que el apoderado del sindicado y de Coomotor denunciaba \u00a0la violaci\u00f3n al debido proceso y ped\u00eda la \u201c(\u2026) \u00a0efectividad del derecho material sobre el formal \u00a0(\u2026)\u201d, por cuanto, la sentencia atacada estaba viciada de \u00a0nulidad por \u201c(\u2026) la \u00a0absurda e ilegal decisi\u00f3n de revocar parcialmente el numeral \u00a01\u00ba del fallo condenatorio para abstenerse de condenar al pago de \u00a0perjuicios a la compa\u00f1\u00eda de seguros La Equidad O.C. \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Luego, se\u00f1al\u00f3 \u00a0la inviabilidad del citado reproche porque no se \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0expuso de manera concreta c\u00f3mo se vulner\u00f3, ya fuese la \u00a0estructura del proceso o la garant\u00eda del derecho a la defensa, \u00a0ni consider\u00f3 el \u00a0[censor] \u00a0los \u00a0principios que regulan las nulidades (taxatividad, protecci\u00f3n, \u00a0convalidaci\u00f3n, trascendencia, residualidad, instrumentalidad \u00a0de las formas y acreditaci\u00f3n) (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 que \u00a0el mandatario refut\u00f3 de manera gen\u00e9rica la exclusi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0de \u00a0la aseguradora llamada en garant\u00eda (\u2026), \u00a0no obstante no precis\u00f3 c\u00f3mo daba al traste la \u00a0estructura procesal que se impon\u00eda garantizar o que con ello \u00a0le imposibilitara ejercer su derecho a la defensa. Nada de ello \u00a0explic\u00f3, pues centr\u00f3 su discurso en el descontento con \u00a0la determinaci\u00f3n, la cual calific\u00f3 de errada por \u00a0desconocimiento de la legislaci\u00f3n procesal que rige la \u00a0materia, sin cumplir con el deber que le asist\u00eda de \u00a0fundamentar en forma debida su cargo\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Afincada entre \u00a0otros, en los supuestos glosados en antelaci\u00f3n la Corporaci\u00f3n \u00a0resolvi\u00f3 inadmitir la demanda incoada. \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Independientemente de prohijar o no la decisi\u00f3n rese\u00f1ada \u00a0en precedencia, lo cierto es que la misma no es descabellada sino \u00a0objetiva y acorde con el libelo analizado, del cual la citada Sala \u00a0coligi\u00f3, como se dijo l\u00edneas precedentes, desatinos en \u00a0la formulaci\u00f3n de los cargos atribuidos al juzgador de segundo \u00a0grado. \u00a0<\/p>\n<p>Es preciso \u00a0recordar que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para \u00a0demandar el amparo constitucional porque la tutela no es instrumento \u00a0para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las \u00a0hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni \u00a0cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos \u00a0es la m\u00e1s acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a \u00a0la intervenci\u00f3n del juez constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, esta \u00a0Corte ha dicho: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0independientemente \u00a0de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores \u00a0atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en \u00a0caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de \u00a0hecho, la rese\u00f1ada providencia consigna, en suma, un criterio \u00a0interpretativo de los hechos y de las pruebas coherente que, como \u00a0tal, debe ser respetado, aunque \u00e9ste pueda ser susceptible de \u00a0otra ex\u00e9gesis; es decir, para expresarlo \u00a0brevemente: aunque \u00a0la Sala pudiera discrepar de la tesis admitida por los juzgadores de \u00a0instancia accionados, esa disonancia no es motivo para calificar como \u00a0absurda la referida sentencia\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>8. Por lo narrado \u00a0en precedencia, se desestimar\u00e1 el amparo deprecado. \u00a0<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: NEGAR \u00a0la \u00a0tutela solicitada por \u00a0la \u00a0Cooperativa de Motoristas del Huila y Caquet\u00e1 Ltda. Coomotor \u00a0Ltda., contra el Juzgado Primero Penal del Circuito de Pitalito; \u00a0extensiva a la Sala de Casaci\u00f3n Penal. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Notif\u00edquese \u00a0lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, \u00a0a todos los interesados. \u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0Si \u00a0este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la \u00a0Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SC 26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de enero de 2011, exp. 00027-00; reiterada el 11 de abril de 2012, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exp. 00616-00. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SC 18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 2010, exp. 00367-00, reiterado el 3 de junio de 2011, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exp. 00974-01 y el 18 de enero de 2012. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-90624","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90624"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90624\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}