{"id":90701,"date":"2024-05-31T22:13:36","date_gmt":"2024-05-31T22:13:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc7781-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:36","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:36","slug":"stc7781-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc7781-2015\/","title":{"rendered":"STC 7781 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC7781-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-02-04-000-2015-00838-01 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., diecinueve (19) de junio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la impugnaci\u00f3n formulada respecto de la sentencia \u00a0proferida el \u00a019 de mayo de 2015 \u00a0por la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0en la acci\u00f3n de tutela promovida por Yesid \u00a0Ernesto Rojas Coronado contra la Fiscal\u00eda Cuarenta y Tres \u00a0Delegada ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, \u00a0tr\u00e1mite al cual se vincul\u00f3 a la Fiscal\u00eda Ciento \u00a0Treinta y Nueve Seccional, Automotores San Jorge S.A., Rigoberto de \u00a0Jes\u00fas Ariza Mart\u00ednez, Guillermo Garrido Guzm\u00e1n, \u00a0Jos\u00e9 Iv\u00e1n Rojas Sierra, Humberto P\u00e1ez Ahumada y \u00a0Victoria Zuleth Mill\u00e1n L\u00f3pez, con ocasi\u00f3n del \u00a0asunto penal seguido frente a la \u00faltima de las nombradas por \u00a0los delitos de falsedad en documento privado y falsedad material en \u00a0documento p\u00fablico. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0actor reclama el amparo de los derechos fundamentales al debido \u00a0proceso e igualdad, as\u00ed como al principio de buena fe, \u00a0presuntamente conculcados por la Fiscal\u00eda atacada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0soporte de su reparo, asevera que Rigoberto de Jes\u00fas Ariza \u00a0Mart\u00ednez acus\u00f3 penalmente a Victoria Zuleth Mill\u00e1n \u00a0L\u00f3pez por los punibles se\u00f1alados, dado que respecto del \u00a0taxi de placas STF-251, el cual vendi\u00f3 el denunciante sin \u00a0efectuar su \u201ctraspaso\u201d, \u00a0se cancel\u00f3 la matr\u00edcula \u201c(\u2026) por \u00a0destrucci\u00f3n total (\u2026) \u00a0[y] el \u00a0cupo fue repuesto en el veh\u00edculo de placas SIN-576 (\u2026)\u201d, \u00a0falsific\u00e1ndose la firma de aqu\u00e9l. \u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que Ariza Mart\u00ednez le transfiri\u00f3 dicho rodante a \u00a0Guillermo Garrido Guzm\u00e1n, a quien Jos\u00e9 Iv\u00e1n \u00a0Rojas Sierra y el aqu\u00ed petente se lo compraron. Destaca que \u00a0ninguna de las compraventas enunciadas fue inscrita en el registro \u00a0correspondiente y que actualmente el carro, ahora con placas SIN-576, \u00a0figura a nombre de Humberto P\u00e1ez Ahumada. \u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que si bien se demostr\u00f3 que el cupo \u201crepuesto\u201d \u00a0para el rodante SIN-576 fue conseguido por la procesada, el 2 de \u00a0enero de 2009 se dispuso la preclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n, \u00a0determinaci\u00f3n confirmada por el superior. \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que el 9 de julio de 2012 pidi\u00f3 la restituci\u00f3n \u201c(\u2026) \u00a0del \u00a0cupo (\u2026) \u00a0del taxi de placas SFT-251 (\u2026)\u201d; \u00a0asimismo, Humberto P\u00e1ez Ahumada, alegando ser tercero de buena \u00a0fe y en ejercicio del tr\u00e1mite incidental consagrado en el \u00a0art\u00edculo 66 de la Ley 600 de 2000, reclam\u00f3 se le \u00a0permitiera \u201c(\u2026) continuar \u00a0con la titularidad del derecho de dominio del veh\u00edculo (\u2026) \u00a0SIN \u00a0576 (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0resoluci\u00f3n de 10 de diciembre de 2012 se orden\u00f3 dejar \u00a0sin efecto (i) el registro con \u201c(\u2026) el \u00a0cual se cancel\u00f3 por destrucci\u00f3n total la matr\u00edcula \u00a0del veh\u00edculo de placas SFT 251 (\u2026)\u201d; \u00a0y (ii) la matr\u00edcula del carro SIN-576, \u201c(\u2026) \u00a0restableciendo \u00a0el cupo del veh\u00edculo al automotor de placas SFT-251, a nombre \u00a0del se\u00f1or Rigoberto de Jes\u00fas Ariza Mart\u00ednez \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a019 de marzo de 2015 la \u00a0fiscal\u00eda accionada revoc\u00f3 la anterior decisi\u00f3n \u00a0al desatar la alzada incoada por P\u00e1ez Ahumada, con sustento en \u00a0que a pesar de estar probada la comisi\u00f3n del hecho punible \u00a0denunciado, las prerrogativas del apelante resultaban prevalentes por \u00a0estar probada su buena fe. \u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que con ese pronunciamiento se desconocen sus prerrogativas porque al \u00a0igual que P\u00e1ez Ahumada, \u00e9l es un tercero de buena fe; \u00a0adem\u00e1s, demostr\u00f3 haber comprado el rodante objeto de \u00a0disputa y aunque no se realiz\u00f3 el \u201ctraspaso\u201d \u00a0del mismo, los testimonios recaudados dan cuenta de la celebraci\u00f3n \u00a0de ese negocio (fls. 1 al 13, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Exige, \u00a0en concreto, se revoque el prove\u00eddo de 19 de marzo de 2015 \u00a0(fl. 18, \u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Respuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del accionado \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda Cuarenta y Tres Delegada ante el Tribunal Superior \u00a0del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, se opuso a la prosperidad del \u00a0resguardo demandado por no haber incurrido en v\u00eda de hecho; \u00a0asimismo, destac\u00f3 que los derechos invocados por el petente \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0no \u00a0fueron reclamados por \u00e9l (\u2026) \u00a0en \u00a0la discusi\u00f3n jur\u00eddica que se desat\u00f3 en el \u00a0proceso adelantado, pues no se constituy\u00f3 en parte civil, ni \u00a0present\u00f3 incidente como tercero de buena fe en la forma \u00a0prevista en el inciso 4\u00b0 del art\u00edculo 66, 138 y 139 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (\u2026), \u00a0como \u00a0s\u00ed lo hizo el se\u00f1or Humberto P\u00e1ez Ahumada, \u00a0demostrando que el veh\u00edculo objeto de discordia lo adquiri\u00f3 \u00a0leg\u00edtimamente, amparado en la buena fe (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 115 al 117, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnada \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0a \u00a0quo constitucional \u00a0deneg\u00f3 el resguardo reclamado por no hallar en la providencia \u00a0de 19 de marzo de 2015, desafuero lesivo de prerrogativas \u00a0fundamentales. Adicionalmente, destac\u00f3 no estar demostrado \u00a0\u201c(\u2026) que \u00a0el accionante haya sido discriminado por la autoridad demandada, en \u00a0relaci\u00f3n con otras personas (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 128 al 139, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0petente impugn\u00f3 el fallo memorado con sustento en argumentos \u00a0similares a los expresados en el libelo introductor. En adici\u00f3n, \u00a0adujo la \u00a0procedencia del restablecimiento de sus derechos en el asunto penal \u00a0cuestionado, por encontrarse, junto con su familia, \u201c(\u2026) \u00a0directamente \u00a0damnificado (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 151 al 156, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Revisadas \u00a0la demanda de tutela y las pruebas adosadas, surge n\u00edtido el \u00a0fracaso del resguardo reclamado por incumplir el presupuesto de \u00a0subsidiariedad. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, se encuentra, por una parte, que la decisi\u00f3n de 10 de \u00a0diciembre de 2012, con la cual se dispuso dejar \u00a0sin efecto (i) la cancelaci\u00f3n \u201c(\u2026) \u00a0por destrucci\u00f3n total [de] \u00a0la \u00a0matr\u00edcula del veh\u00edculo de placas SFT 251 (\u2026)\u201d; \u00a0y (ii) la matr\u00edcula del carro SIN-576, \u201c(\u2026) \u00a0restableciendo \u00a0el cupo del veh\u00edculo al automotor de placas SFT-251, a nombre \u00a0del se\u00f1or Rigoberto de Jes\u00fas Ariza Mart\u00ednez \u00a0(\u2026)\u201d, \u00a0no fue recurrida por el querellante en aras de obtener el \u00a0restablecimiento de sus derechos, conforme a lo aqu\u00ed \u00a0pretendido. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0precisa que si \u00a0bien ese pronunciamiento fue revocado al desatarse la alzada \u00a0impetrada por Humberto P\u00e1ez Ahumada, en el mismo se hab\u00eda \u00a0analizado la imposibilidad de restablecer los derechos del aqu\u00ed \u00a0actor, toda vez que \u00fanicamente era viable hacerlo respecto de \u00a0Rigoberto Ariza, quien figuraba como propietario inscrito del \u00a0rodante; sin embargo, el accionante guard\u00f3 silencio de cara a \u00a0esa determinaci\u00f3n y con ese proceder desech\u00f3 la \u00a0posibilidad de que el ente instructor atacado resolviera sobre su \u00a0calidad de tercero de buena fe, cuesti\u00f3n aducida por esta v\u00eda \u00a0residual y extraordinaria. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otro lado, tal como lo inform\u00f3 la autoridad querellada, el \u00a0tutelante omiti\u00f3 constituirse como parte civil en el tr\u00e1mite \u00a0reprochado; as\u00ed como impulsar la actuaci\u00f3n incidental \u00a0correspondiente en los t\u00e9rminos del inciso 4\u00b0 del art\u00edculo \u00a066 de la Ley 600 de 2000, todo lo cual le habr\u00eda permitido \u00a0exponer la anotada situaci\u00f3n de tercero y la procedencia de la \u00a0restituci\u00f3n de sus prerrogativas como comprador del veh\u00edculo \u00a0materia de disputa. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0memora que esta acci\u00f3n impone el \u00a0agotamiento previo de todos los recursos puestos a disposici\u00f3n \u00a0de los interesados, dado su car\u00e1cter eminentemente \u00a0subsidiario, pues de otra manera se convertir\u00eda en un medio \u00a0para revivir las oportunidades clausuradas, cuesti\u00f3n que \u00a0terminar\u00eda cercenando los principios nodales que edifican esta \u00a0herramienta constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>En lo concerniente \u00a0al citado requisito, esta Colegiatura ha sostenido: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0De modo que, si incurri\u00f3 en pigricia y desperdici\u00f3 las \u00a0diferentes oportunidades procesales, es inadmisible la pretensi\u00f3n \u00a0de recurrir tal actuaci\u00f3n por esta v\u00eda extraordinaria o \u00a0de tratar de recuperar mediante ese instrumento tal posibilidad, \u00a0puesto que no ha sido dise\u00f1ado para rescatar t\u00e9rminos \u00a0derrochados, &#8211; pues los mismos son perentorios e improrrogables, (\u2026) \u00a0ni para establecer una paralela forma de control de las actuaciones \u00a0judiciales, circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, \u00a0impide la intervenci\u00f3n del Juez constitucional en tanto no \u00a0est\u00e1 dentro de la \u00f3rbita de su competencia suplir la \u00a0incuria, los desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de \u00a0sus facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la \u00a0finalidad para la cual se instituy\u00f3 la tutela (\u2026)\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, se confirmar\u00e1 el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Notif\u00edquese \u00a0lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, \u00a0a todos los interesados y rem\u00edtase oportunamente el expediente \u00a0a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de julio de 2010, exp. -2010-00241-01; ratificada el 2 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02011, exp. \u00a02010-000380-01. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-90701","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90701"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90701\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}