{"id":90823,"date":"2024-05-31T22:13:40","date_gmt":"2024-05-31T22:13:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8207-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:40","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:40","slug":"stc8207-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8207-2015\/","title":{"rendered":"STC 8207 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC8207-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 15693-22-08-000-2015-00055-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veinticuatro de junio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., \u00a0veintis\u00e9is (26) de junio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia de 22 \u00a0de mayo de 2015, dictada por la Sala \u00danica del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa de Viterbo, \u00a0dentro de la tutela instaurada por Jos\u00e9 Crisanto Galvis Torres \u00a0en contra del Juzgado Promiscuo del Circuito de Soat\u00e1, con \u00a0ocasi\u00f3n del juicio reivindicatorio propuesto por el aqu\u00ed \u00a0gestor respecto de Le\u00f3nidas Galvis Berm\u00fadez y Aura \u00a0Mar\u00eda Berrio de Galvis. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0promotor \u00a0solicita la protecci\u00f3n de las prerrogativas a \u201cobtener \u00a0pronta y cumplida justicia\u201d, \u00a0debido proceso, defensa y a \u201cpresentar \u00a0pruebas y que \u00e9stas sean valoradas\u201d, \u00a0presuntamente vulneradas por la autoridad accionada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostiene, como base de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente \u00a0(fls. 2 a 5): \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El ahora actor, Jos\u00e9 Crisanto Galvis Torres, inici\u00f3 el \u00a0litigio objeto de esta salvaguarda, reclamando a Le\u00f3nidas \u00a0Galvis Berm\u00fadez y Aura Mar\u00eda Berrio de Galvis \u201cel \u00a0derecho de dominio\u201d \u00a0sobre un bosque de pinos cultivados en el predio \u201cCasas \u00a0Viejas\u201d \u00a0ubicado en el municipio La Uvita. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0El 2 de octubre de 2014, el Juez accionado dict\u00f3 fallo \u00a0accediendo a las pretensiones del aqu\u00ed quejoso, ordenando al \u00a0extremo pasivo dentro de ese pleito: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Restituir \u00a0a Jos\u00e9 Crisanto Galvis Torres el 50% del bosque de pinos que \u00a0se encuentra plantado en el predio denominado \u201cCasas Viejas\u201d \u00a0(\u2026) \u00a0o \u00a0en su defecto, restituir al demandante lo que haya recibido por \u00a0[aqu\u00e9l] \u00a0debidamente indexado y a t\u00edtulo de indemnizaci\u00f3n de \u00a0todo perjuicio (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Indica que en la referida providencia se impuso una condena en \u00a0abstracto a los demandados, de imposible cumplimiento, pues no se \u00a0fij\u00f3 un valor monetario exacto a reclamar, en caso de que no \u00a0fuere viable la reivindicaci\u00f3n reconocida. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Implora \u201c(\u2026) revocar \u00a0el numeral quinto (\u2026)\u201d \u00a0de la mencionada determinaci\u00f3n y, en su lugar, reconocer el \u00a0pago de perjuicios a su favor, con fundamento en el dictamen pericial \u00a0obrante en el expediente, revelador del precio de esa plantaci\u00f3n \u00a0de \u00e1rboles. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. Respuesta \u00a0del accionado \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Promiscuo \u00a0del Circuito de Soat\u00e1 rechaz\u00f3 \u201c(\u2026) \u00a0cualquier \u00a0afirmaci\u00f3n relativa a la existencia de un defecto protuberante \u00a0u ostensible (\u2026)\u201d \u00a0en el memorado prove\u00eddo (fls. 43 a 45). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia impugnada \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0la s\u00faplica tras inferir: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]l \u00a0actor no inco\u00f3 los medios judiciales de defensa con los cuales \u00a0contaba para refutar el contenido de la sentencia referida, pues al \u00a0advertir su desacuerdo contaba con el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0como medio de refutaci\u00f3n por excelencia (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 50 a 59). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0La impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formul\u00f3 \u00a0el promotor afirmando: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[S]i \u00a0bien es cierto que, como argumenta el Tribunal a quo (\u2026), \u00a0el apoderado judicial en el proceso no interpuso los recursos \u00a0ordinarios contra la citada sentencia y tampoco pidi\u00f3 su \u00a0aclaraci\u00f3n o adici\u00f3n; (\u2026) \u00a0[\u00e9l] no \u00a0tiene por qu\u00e9 sufrir y afrontar la consecuencia de un actuar \u00a0negligente y descuidado de parte de quien lo represent\u00f3 (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 65 a 67). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia constitucional de esta Sala ha demandado la necesidad \u00a0de verificar la existencia de los presupuestos de inmediatez y \u00a0subsidiariedad como requisitos de procedibilidad de la tutela contra \u00a0providencias judiciales, previo a efectuar otro estudio sobre el \u00a0fondo del asunto debatido, de manera que a falta de alguna de las \u00a0aludidas exigencias, deber\u00e1 negarse la petici\u00f3n de \u00a0amparo. \u00a0<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n \u00a0oportuna es una caracter\u00edstica derivada de la naturaleza \u00a0propia de esta acci\u00f3n, al tenor del art\u00edculo 86 de la \u00a0Carta Pol\u00edtica, al autorizar el amparo supralegal \u00fanicamente \u00a0cuando se requiera la protecci\u00f3n inmediata de las \u00a0prerrogativas fundamentales, o a\u00fan para evitar un perjuicio \u00a0irremediable. Quien alega una transgresi\u00f3n o amenaza a sus \u00a0derechos esenciales debe acudir a la jurisdicci\u00f3n pronta y \u00a0urgentemente. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El gestor cuestiona que en el fallo de 2 de octubre de 2014, se haya \u00a0impuesto a su favor una \u201ccondena \u00a0en abstracto\u201d, \u00a0la cual, en su criterio, es de imposible cumplimiento, pues hasta la \u00a0fecha no ha podido reclamar lo reconocido por el funcionario \u00a0tutelado. \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0dificultad se advierte el fracaso de este auxilio, por la desatenci\u00f3n \u00a0del quejoso en relaci\u00f3n con el requisito de inmediatez, pues \u00a0el resguardo fue incoado tard\u00edamente el 6 de mayo de 2015 (fl. \u00a035), habiendo transcurrido m\u00e1s de siete (7) meses desde la \u00a0expedici\u00f3n de la providencia atacada, per\u00edodo que \u00a0supera ampliamente el lapso de seis (6) meses adoptado por esta Sala \u00a0como razonable para reclamar la protecci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este aspecto esta Corte, reiteradamente ha puntualizado: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[S]i \u00a0bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado un\u00e1nime el \u00a0t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n \u00a0de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, si \u00a0resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no pueda ser tan amplio que \u00a0impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas \u00a0creadas por la jurisdicci\u00f3n, \u00a0(\u2026) [por tanto] (\u2026) muy \u00a0breve ha de ser el tiempo que debe transcurrir entre la fecha de la \u00a0determinaci\u00f3n judicial acusada y el reclamo constitucional que \u00a0se enfila contra ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo no \u00a0pierda su raz\u00f3n de ser \u00a0(\u2026) en \u00a0el presente evento no puede tenerse por cumplida la exigencia de \u00a0inmediatez de la solicitud por cuanto supera en mucho el lapso \u00a0razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, \u00a0ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el \u00a0accionante \u00a0(\u2026)\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Refuerza la denegaci\u00f3n del amparo el desconocimiento del \u00a0principio de subsidiariedad, por cuanto, \u00a0 seg\u00fan inform\u00f3 el despacho querellado (fls. 43 a 45), \u00a0el actor no atac\u00f3 el \u00a0fallo de 2 de octubre de 2014, a trav\u00e9s \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n, procedente de conformidad con lo \u00a0preceptuado en el canon 351 del Estatuto Procedimental Civil2. \u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0en caso de considerar que el aludido prove\u00eddo conten\u00eda \u00a0puntos susceptibles de aclaraci\u00f3n u adici\u00f3n, pudo \u00a0solicitar la aplicaci\u00f3n de esas figuras, al tenor de lo \u00a0dispuesto en las reglas 309 y 311 ib\u00eddem3. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta manera, desaprovech\u00f3 la oportunidad de controvertir en el \u00a0campo id\u00f3neo, esto es, dentro del juicio, las inconformidades \u00a0aqu\u00ed planteadas. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, no es dable acudir a esta acci\u00f3n excepcional para \u00a0subsanar falencias o desidias en el ejercicio de los mecanismos \u00a0ordinarios y extraordinarios de defensa dispuestos por el legislador \u00a0al interior del proceso. \u00a0<\/p>\n<p>Frente a ello ha \u00a0dicho esta Sala: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[L]a \u00a0accionante (\u2026), \u00a0no cuestion\u00f3 la decisi\u00f3n adoptada por la funcionaria \u00a0judicial acusada, (\u2026) \u00a0a trav\u00e9s del recurso (\u2026) consagrado por el estatuto \u00a0procesal, incuria que no puede suplirse por este medio \u00a0constitucional. Es claro entonces y como reiteradamente ha sostenido \u00a0la Corte, que esta acci\u00f3n debido a su car\u00e1cter \u00a0excepcional y subsidiario, no resulta apta para debatir reclamaciones \u00a0de linaje procesal, salvo en las eventualidades en que se configuren \u00a0circunstancias de verdadera excepci\u00f3n esto es, de afectaci\u00f3n \u00a0y peligro para los atributos b\u00e1sicos, porque en condiciones \u00a0normales tales pretensiones deben ser ventiladas a trav\u00e9s de \u00a0los instrumentos ordinarios de resguardo judicial y en el presente \u00a0asunto no se acredit\u00f3 que la accionante se encontrara en esa \u00a0extraordinaria condici\u00f3n (\u2026)\u201d4. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De otro lado, si en criterio del petente de la salvaguarda el \u00a0descuido en el uso de los instrumentos de defensa dentro del citado \u00a0pleito, deriv\u00f3 de la negligencia del abogado que lo agenci\u00f3, \u00a0est\u00e1 facultado para denunciar tal situaci\u00f3n ante las \u00a0autoridades disciplinarias respectivas. \u00a0<\/p>\n<p>Ante eventos como \u00a0el anterior, esta Colegiatura ha indicado: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]n \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con las afirmaciones efectuadas referentes a una inadecuada defensa \u00a0t\u00e9cnica, tal situaci\u00f3n no conlleva la vulneraci\u00f3n \u00a0de garant\u00edas fundamentales, pues, (\u2026) \u00a0seg\u00fan \u00a0las pruebas aportadas a la actuaci\u00f3n, el convocante estuvo \u00a0asistido dentro del proceso por un abogado y el hecho de no estar \u00a0conforme con su actuar, no lo legitima para controvertir las \u00a0decisiones judiciales o justificar las omisiones por \u00e9l \u00a0presentadas (\u2026). \u00a0No obstante, en \u00a0caso de considerarse un proceder negligente (\u2026) \u00a0por \u00a0parte del profesional del derecho designado, existen v\u00edas para \u00a0denunciar tal situaci\u00f3n, a las que puede acudir directamente \u00a0quien se considere afectado \u00a0(\u2026)\u201d5 \u00a0(subrayado fuera del texto). \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Por \u00a0los anteriores argumentos, se impone la confirmaci\u00f3n del fallo \u00a0impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los \u00a0interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC. 14 Sep. 2007, Exp. 2012-01316-00, reiterado en STC. 27 Oct. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02011, Rad. 2011-02245-00 \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cArt. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0351. Son apelables las sentencias que se dicten en primera instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0309. La sentencia no es revocable ni reformable por el juez que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pronunci\u00f3. Con todo, dentro del t\u00e9rmino de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutoria, de oficio o a solicitud de parte, podr\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aclararse en auto complementario los conceptos o frases que ofrezcan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verdadero motivo de duda, siempre que est\u00e9n contenidas en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte resolutiva de la sentencia o que influyan en ella (\u2026)\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0311. Cuando la sentencia omita la resoluci\u00f3n de cualquiera de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los extremos de la litis, o de cualquier otro punto que de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con la ley deb\u00eda ser objeto de pronunciamiento, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deber\u00e1 adicionarse por medio de sentencia complementaria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del t\u00e9rmino de ejecutoria, de oficio o a solicitud de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte presentada dentro del mismo t\u00e9rmino (\u2026)\u201d \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC. 11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abr. 2011, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a000043-01; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiterada el 25 de junio, 12 de septiembre y 1 de noviembre de 2012, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rad. 00143-01, 00100-01 y 0176-01, respectivamente. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. STC. 22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de enero de 1999, exp. 5715, reiterado en STC \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a027 de mayo de 2011, Rad. 2011-00024-01. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-90823","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90823"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90823\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}