{"id":90942,"date":"2024-05-31T22:13:44","date_gmt":"2024-05-31T22:13:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8539-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:44","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:44","slug":"stc8539-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8539-2015\/","title":{"rendered":"STC 8539 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC8539-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00b0 \u00a047001-22-13-000-2015-00111-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de primero de julio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., tres (3) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia dictada el 27 \u00a0de mayo de 2015 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Santa Marta, dentro de la tutela promovida por \u00a0Martha Cecilia Osorio R\u00edos, en representaci\u00f3n de Gloria \u00a0Liliana Osorio R\u00edos, contra los Juzgados Primero Civil del \u00a0Circuito y Segundo Civil \u00a0Municipal, ambos de la misma ciudad, con \u00a0ocasi\u00f3n del litigio ejecutivo hipotecario promovido por la \u00a0aqu\u00ed actora respecto de Ximena y Juan Pablo Durango Palacio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostiene, \u00a0como fundamento de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente (fls. \u00a01 a 6, \u00a0cdno. 1): \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El \u00a0Juzgado Segundo Civil Municipal de Santa Marta tramit\u00f3 el \u00a0litigio compulsivo materia de este resguardo, exigiendo la aqu\u00ed \u00a0actora el pago forzado del cr\u00e9dito adquirido por Luis Dar\u00edo \u00a0Durango Sep\u00falveda, padre de los all\u00ed ejecutados. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Relata que fallecido el deudor, les fue adjudicado a sus herederos el \u00a0inmueble gravado con hipoteca para asegurar el mutuo arriba indicado, \u00a0raz\u00f3n por lo cual \u00e9stos \u201cfungieron \u00a0como demandados en el se\u00f1alado pleito\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0El 29 de abril del 2013, el citado despacho profiri\u00f3 sentencia \u00a0estimatoria de las pretensiones, ordenando \u201cseguir \u00a0adelante con la ejecuci\u00f3n\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Apelada la anterior determinaci\u00f3n por los all\u00ed \u00a0ejecutados, fue revocada parcialmente por el Juzgado Primero Civil \u00a0del Circuito de esta ciudad, en el sentido de declarar que la \u00a0prescripci\u00f3n de los intereses operaba \u201c(\u2026) solo \u00a0desde el 21 de enero de 2010 hasta que se efectuara el pago \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0Censura la \u00faltima de las determinaciones dictadas, por cuanto, \u00a0el ad \u00a0quem omiti\u00f3 \u00a0los efectos de la \u201c(\u2026) cl\u00e1usula \u00a0aceleratoria \u00a0(\u2026)\u201d, la cual se reclam\u00f3 \u201c(\u2026) por \u00a0no pagar el deudor ni un solo instalamento, siendo entonces exigible \u00a0el cr\u00e9dito a partir del mes siguiente a la mora, esto es, \u00a0desde el 20 de febrero de 2000 \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.6. \u00a0Aduce que fue equivocada la afirmaci\u00f3n del Juez Primero Civil \u00a0del Circuito de Santa Marta, al arg\u00fcir \u201c(\u2026) que \u00a0en la obligaci\u00f3n adeudada no se hab\u00eda pactado el cobro \u00a0de r\u00e9ditos de plazo sino moratorios \u00a0(\u2026)\u201d, pretiriendo que los primeros se acordaron \u00a0primigeniamente. \u00a0<\/p>\n<p>2.7. \u00a0Finaliza diciendo que el fallo atacado rebas\u00f3 los t\u00f3picos \u00a0trazados por los recurrentes en su escrito de apelaci\u00f3n, pues \u00a0\u00e9stos limitaron su inconformidad a la prescripci\u00f3n de \u00a0los intereses contados \u201c(\u2026) en \u00a0cuenta regresiva \u00a0(\u2026)\u201d desde el 17 de febrero de 2005; no obstante, \u201c(\u2026) \u00a0se \u00a0les concedi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de lo pedido \u00a0(sic) (\u2026)\u201d al decretar la prescripci\u00f3n desde la \u00a0fecha de presentaci\u00f3n de la demanda \u201c(\u2026) hacia \u00a0atr\u00e1s \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Pide, \u00a0por tanto, invalidar la providencia de segunda instancia y en su \u00a0lugar, acoger la decisi\u00f3n de primer grado. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Respuesta de los accionados \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Primero Civil del Circuito de Santa Marta de Bogot\u00e1 \u00a0pidi\u00f3 negar el auxilio, destacando que la providencia \u00a0censurada se ci\u00f1\u00f3 a desatar \u201c(\u2026) el \u00a0reclamo que por v\u00eda de apelaci\u00f3n efectuaron los \u00a0apelantes, el cual se circunscrib\u00eda a la revisi\u00f3n del \u00a0cobro de intereses, espec\u00edficamente, en lo atinente a la \u00a0prescripci\u00f3n de \u00e9stos (\u2026)\u201d \u00a0(fls. \u00a080 a 82, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Segundo Civil Municipal adujo no haber vulnerado derecho \u00a0fundamental alguno a la accionante, teniendo en cuenta que el juicio \u00a0materia de este resguardo se tramit\u00f3 conforme lo establece el \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Civil (fl. 56, cdno. \u00a01). \u00a0<\/p>\n<p>1.2. La \u00a0sentencia impugnada \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0la protecci\u00f3n invocada por falta de legitimaci\u00f3n en la \u00a0causa por activa, tras inferir que Martha \u00a0Cecilia Osorio R\u00edos pese a obrar como mandataria general de \u00a0Gloria Liliana Osorio R\u00edos, seg\u00fan consta en escritura \u00a0p\u00fablica N\u00ba 2.377 de noviembre de 2009, no demostr\u00f3 \u00a0\u201c(\u2026) ser \u00a0profesional del derecho ni poder especial para obrar en esa calidad \u00a0(\u2026)\u201d, m\u00e1xime cuando la interviniente, para tratar \u00a0de subsanar dicho aspecto, apoder\u00f3 a un abogado para incoar la \u00a0presente acci\u00f3n, siendo nula tal designaci\u00f3n por \u201c(\u2026) \u00a0no \u00a0provenir directamente de la presunta afectada \u00a0(\u2026)\u201d (fls. \u00a068 a 63, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. La \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formul\u00f3 \u00a0Martha \u00a0Cecilia Osorio R\u00edos, \u00a0agregando \u00a0que la cl\u00e1usula d\u00e9cimo novena de la escritura p\u00fablica \u00a0N\u00ba 2.377 la faculta para otorgar poderes en favor de la aqu\u00ed \u00a0perjudicada por la decisi\u00f3n censurada, \u201c(\u2026) a \u00a0profesionales del derecho a fin de que ellos \u00a0(\u2026)\u201d asuman la defensa judicial de Gloria Liliana Osorio \u00a0R\u00edos, seg\u00fan sea el caso (fls. \u00a083 a 84, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se \u00a0validar\u00e1 la actuaci\u00f3n de Martha \u00a0Cecilia Osorio R\u00edos para deprecar la tutela en pro de los \u00a0derechos de Gloria Liliana Osorio R\u00edos, teniendo en cuenta que \u00a0aqu\u00e9lla (i) aport\u00f3 copia de la escritura p\u00fablica \u00a0mediante la cual la \u00a0presunta afectada con la actuaci\u00f3n materia de este auxilio, le \u00a0otorg\u00f3 mandato general para la administraci\u00f3n de sus \u00a0negocios y representaci\u00f3n en asuntos jur\u00eddicos, siendo \u00a0a trav\u00e9s de esa prerrogativa, (ii) por la que la aqu\u00ed \u00a0interviniente confiri\u00f3 poder especial a un abogado a fin de \u00a0impetrar \u00a0esta salvaguarda a nombre de su mandante. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Se \u00a0duele la petente porque el \u00a0Juzgado Primero Civil del Circuito de Santa Marta al declarar la \u00a0prescripci\u00f3n parcial del capital y de los intereses, soslay\u00f3 \u00a0los efectos de la \u201ccl\u00e1usula \u00a0aceleratoria\u201d, \u00a0la cual se hizo efectiva por no pagar el deudor ni un solo \u00a0instalamento, debiendo exigirse el cr\u00e9dito a partir del mes \u00a0siguiente a la mora, esto es, desde el 20 de febrero de 2000. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Examinado el \u00a0referenciado sublite, \u00a0no se advierte la vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales \u00a0invocados, al avizorar la Corte que el ad \u00a0quem \u00a0analiz\u00f3 razonablemente la actuaci\u00f3n, lo cual descarta \u00a0un actuar irregular producto de su exclusiva voluntad. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, para resolver de la manera criticada estableci\u00f3 que el \u00a0t\u00edtulo base de recaudo correspond\u00eda a una escritura \u00a0p\u00fablica, documento en donde se plasm\u00f3 \u201cun \u00a0contrato de mutuo para pagarse mensualmente por 10 a\u00f1os desde \u00a0el 20 de febrero de 2000, constituy\u00e9ndose a su vez una \u00a0hipoteca para garantizar el mismo\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, infiri\u00f3 que en el negocio arriba citado, si bien se \u00a0pactaron \u201cintereses \u00a0de plazo\u201d, tales \u00a0r\u00e9ditos no fueron solicitados por la ejecutante en su demanda \u00a0producto de la \u201ccl\u00e1usula \u00a0aceleratoria\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese modo, estableci\u00f3 que \u00fanicamente se exigieron en el \u00a0libelo los rendimientos \u201cmoratorios\u201d, \u00a0pero a partir del vencimiento de la obligaci\u00f3n, esto es, desde \u00a0el 21 de enero de 2010, y no con el \u201cno \u00a0pago\u201d \u00a0de la primera cuota del cr\u00e9dito por parte del deudor. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En consecuencia, se descarta \u00a0la posibilidad de predicar una v\u00eda de hecho en la \u00a0determinaci\u00f3n rese\u00f1ada porque, al margen del criterio \u00a0que la Corte pudiera tener1, \u00a0no \u00a0se advierte un proceder arbitrario y caprichoso por parte del Juzgado \u00a0querellado, por tanto, no hay lugar a la intervenci\u00f3n de esta \u00a0particular justicia, reservada para casos de evidente desafuero \u00a0judicial. \u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si la actora disiente de estas apreciaciones, no por ello se abre \u00a0camino la prosperidad del reclamo constitucional; no es suficiente \u00a0una decisi\u00f3n discutible o poco convincente, sino que \u00e9sta \u00a0se encuentre afectada por defectos superlativos y carentes de \u00a0fundamento objetivo, situaci\u00f3n que por supuesto no ocurre en \u00a0el subex\u00e1mine. \u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, esta \u00a0Sala ha sostenido: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[C]omparta \u00a0o no, [esta \u00a0Corporaci\u00f3n] \u00a0el an\u00e1lisis (\u2026) \u00a0efectuado por los juzgadores accionados, el mecanismo de amparo \u00a0constitucional no est\u00e1 previsto para desquiciar providencias \u00a0judiciales con apoyo en la diferencia de opini\u00f3n de aqu\u00e9llos \u00a0a quienes fueron adversas, obrar en contrario equivaldr\u00eda al \u00a0desconocimiento de los principios de autonom\u00eda e independencia \u00a0que inspiran la funci\u00f3n p\u00fablica de administrar justicia \u00a0y conllevar\u00eda a erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n \u00a0y competencias previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s \u00a0del ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta \u00a0el promotor de este amparo (\u2026)\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Es preciso memorar que la sola divergencia conceptual no puede ser \u00a0venero para demandar el amparo constitucional porque la tutela no es \u00a0instrumento para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico \u00a0en las hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, \u00a0ni cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos \u00a0f\u00e1cticos es el m\u00e1s acertado o el m\u00e1s correcto \u00a0para dar lugar a la intervenci\u00f3n del juez constitucional. El \u00a0resguardo previsto en la regla 86 es residual y subsidiario. \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Por lo anterior, se revalidar\u00e1 el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la \u00a0sentencia de fecha, contenido y procedencia anotadas. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC. 17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abr. 2013, Rad. 00743-00; v\u00e9ase igualmente, entre otras, las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias de 15 de febrero de 2012, Rad. 00219-00 y 10 de mayo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02005, Rad. 00142-00. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. STC. 15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de feb. 2011, rad. 2010-01404-01, reiterado STC. 24. sep. 2013, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02013-02137-00. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-90942","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}