{"id":91044,"date":"2024-05-31T22:13:48","date_gmt":"2024-05-31T22:13:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8942-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:48","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:48","slug":"stc8942-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8942-2015\/","title":{"rendered":"STC 8942 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC8942-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 20001-22-13-000-2015-00093-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de ocho de julio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., diez (10) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia de 8 de mayo \u00a0de 2015, dictada por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Valledupar, dentro de la tutela instaurada por \u00a0Rafael Leal Camacho en contra de los Juzgados Cuarto Civil del \u00a0Circuito y Primero Civil Municipal ambos de esa capital, con ocasi\u00f3n \u00a0del juicio ejecutivo iniciado por Walter Fernando Ram\u00edrez \u00a0Ram\u00edrez respecto de Grettel Gissel Leal Hern\u00e1ndez, \u00a0Jessica Caterine Leal Corzo y del aqu\u00ed gestor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El promotor solicita la protecci\u00f3n de los derechos al debido \u00a0proceso y dignidad humana, presuntamente vulnerados por las \u00a0autoridades querelladas. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostiene, \u00a0como fundamento de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente (fls. \u00a01 a13, \u00a0cdno. 1): \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Junto con sus hijas Jessica Caterine y Grettel Gissel Leal, suscribi\u00f3 \u00a0en favor de Fidel Alvarado Nieves dos letras de cambio y un pagar\u00e9 \u00a0en blanco. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Este \u00faltimo endos\u00f3 los referidos t\u00edtulos a \u00a0Walter Fernando Ram\u00edrez, quien los diligenci\u00f3 por un \u00a0valor diferente al pactado y los present\u00f3 para el cobro. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0El conocimiento del asunto objeto de esta salvaguarda le correspondi\u00f3 \u00a0al Juez Primero Civil Municipal de Valledupar, funcionario que en \u00a0sentencia de 30 de septiembre de 2014 declar\u00f3 no probadas las \u00a0excepciones de m\u00e9rito denominadas \u201c(\u2026) \u00a0inexistencia \u00a0del t\u00edtulo valor, falta de causa para pedir y tacha de \u00a0falsedad del t\u00edtulo valor utilizado como recaudo ejecutivo \u00a0(\u2026)\u201d y orden\u00f3 seguir adelante la ejecuci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Indica que frente a la anterior determinaci\u00f3n, interpuso \u00a0recurso de apelaci\u00f3n y el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de \u00a0Valledupar en prove\u00eddo de 18 de marzo de 2015 confirm\u00f3 \u00a0el auto atacado, \u201c(\u2026) not\u00e1ndose \u00a0en forma clara las v\u00edas de hecho (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Advierte que el ad \u00a0quem, \u00a0\u201c(\u2026) no \u00a0hizo [un] \u00a0estudio \u00a0bajo la sana cr\u00edtica de las excepciones propuestas y mucho \u00a0menos someti\u00f3 a un examen riguroso las declaraciones rendidas \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Implora revocar las decisiones de primera y segunda instancia \u00a0criticadas. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Respuesta de los accionados \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0accionados guardaron silencio frente al reparo tutelar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia impugnada \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0el auxilio por las siguientes razones: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[L]a \u00a0Sala observa que el proceso fue adelantado dentro del procedimiento \u00a0establecido por la Ley procesal civil, m\u00e1xime cuando se \u00a0surtieron todas las etapas en la audiencia tales como conciliaci\u00f3n, \u00a0saneamiento, interrogatorio de parte, instrucci\u00f3n del proceso, \u00a0se decretaron y practicaron las pruebas pedidas, se corri\u00f3 \u00a0traslado a las partes para alegar de conclusi\u00f3n, una vez \u00a0proferida la sentencia, el a quo \u00a0concedi\u00f3 \u00a0los recursos de apelaci\u00f3n propuestos por la parte demandada \u00a0contra la sentencia de primera instancia, los cuales fueron desatados \u00a0por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Valledupar en providencia \u00a0del 18 de marzo de 2015. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0el \u00a0Juez Cuarto Civil del Circuito al desatar el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto por la parte demandada, decidi\u00f3 confirmar en su \u00a0integridad la decisi\u00f3n de primera instancia y despachar \u00a0desfavorablemente la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0anterior decisi\u00f3n fue tomada por el ad quem, luego de escuchar \u00a0las alegaciones de las partes, al considerar que el t\u00edtulo \u00a0ejecutivo contiene una obligaci\u00f3n clara, expresa y exigible, \u00a0el cual adem\u00e1s re\u00fane las exigencias de los art\u00edculos \u00a0621 y 671 del C\u00f3digo de Comercio, m\u00e1s a\u00fan cuando \u00a0los demandados reconocieron su firma impuesta en la letra de cambio y \u00a0en la carta de instrucciones, procediendo a estudiar las excepciones \u00a0de m\u00e9rito, argumentando que de conformidad con las pruebas \u00a0recaudadas no lograron enervar la ejecutividad del t\u00edtulo y \u00a0por ello se debe confirmar la decisi\u00f3n de primera instancia \u00a0(\u2026)\u201d \u00a0(fls. \u00a0153 a 160). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0La impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formul\u00f3 el promotor reiterando los argumentos esgrimidos en el \u00a0libelo genitor (fls. 164 &#8211; 165). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. Se duele el \u00a0actor porque el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Valledupar sin \u00a0hacer un \u201c(\u2026) estudio \u00a0bajo la sana cr\u00edtica de las excepciones propuestas [ni] \u00a0somet[er] \u00a0a un examen riguroso las declaraciones rendidas \u00a0(\u2026)\u201d, confirm\u00f3 el fallo proferido por a \u00a0quo, \u00a0 quien declar\u00f3 \u201c(\u2026) no \u00a0probadas las excepciones de m\u00e9rito propuestas (\u2026) y \u00a0orden\u00f3 seguir adelante la ejecuci\u00f3n \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2. Se \u00a0analizar\u00e1 la determinaci\u00f3n objeto de cuestionamiento, \u00a0para establecer si quebrant\u00f3 las prerrogativas \u00a0iusfundamentales \u00a0alegadas. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a018 de marzo de 2015 el superior confirm\u00f3 la sentencia de \u00a0primera instancia aduciendo lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[R]evisada \u00a0la letra de cambio soporte de la ejecuci\u00f3n se observa que \u00a0contiene una obligaci\u00f3n clara expresa y exigible, contra los \u00a0deudores y a favor del acreedor demandante, adem\u00e1s re\u00fane \u00a0todas las exigencias sustantivas y formales de un t\u00edtulo \u00a0ejecutivo, que adem\u00e1s se presumen tambi\u00e9n aut\u00e9nticos \u00a0como lo expresa el art\u00edculo 788 del estatuto mercantil (\u2026) \u00a0cabe \u00a0resaltar que en audiencia de primera instancia Rafael Leal Camacho y \u00a0Grettel Leal Hern\u00e1ndez, no solo reconocieron su firma en el \u00a0t\u00edtulo, sino en la carta de instrucciones que se aport\u00f3 \u00a0para llenar el t\u00edtulo entregado en blanco, estas razones son \u00a0suficientes para considerar v\u00e1lido el t\u00edtulo valor \u00a0esgrimido como fundamento de la ejecuci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Determinado que el t\u00edtulo re\u00fane las exigencias de Ley, \u00a0que su llenado estuvo ajustado a las autorizaciones y que el tenedor \u00a0lo es de buena fe y que est\u00e1 legitimado para impetrar la \u00a0acci\u00f3n cambiaria ejecutiva, no hay lugar a la prosperidad de \u00a0las excepciones que predican lo contrario es decir la defectuosa \u00a0tenencia, sobre todo cuando no se probaron los medios exceptivos \u00a0propuestos y si el documento es aut\u00e9ntico o falso se debe \u00a0probar, el art\u00edculo 177 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil es claro en este sentido. En s\u00edntesis no tienen las \u00a0excepciones propuestas vocaci\u00f3n estimatoria y como corolario \u00a0de ese razonamiento se debe confirmar la decisi\u00f3n impugnada \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada \u00a0al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo \u00a0ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente \u00a0de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores \u00a0atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en \u00a0caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho \u00a0(\u2026)\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>T\u00e9ngase \u00a0en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para \u00a0demandar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir \u00a0cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis \u00a0de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las \u00a0inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s \u00a0acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n \u00a0del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 de la \u00a0Carta es residual y subsidiario. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por los anteriores argumentos, se impone la confirmaci\u00f3n del \u00a0fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los \u00a0interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0COLOMBIA, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. Civil. Sentencia de 18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ver en el mismo sentido el fallo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a018 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-91044","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91044","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91044"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91044\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}